PROHIBIDO SACAR LOS FANFIC DE ESTE BLOG Image and video hosting by TinyPic
Mostrando entradas con la etiqueta Kenmin. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Kenmin. Mostrar todas las entradas

miércoles, 28 de noviembre de 2012

Capítulo 2 BREAK UP THE DARK



 Después de mucho tiempo, finalmente les traigo actu de este fic. Espero les agrade ;D y no quieran matarme cm Maki xD que por cierto les lleva ventaja en lectura de actus~ sus ventajas de ser la manager xD 

Como sea, si recibe buena respuesta les traeré actu el próximo sábado :)


CAPÍTULO II
 TORMENTO

**//**//**//**//**

*****Flashback****

*****
Tokyo, Japón
Distrito Shinjaku
Departamento de Ogazawara Kenryu

- Ten cuidado, no te olvides que tengo cuatro meses de… ahhh… - gime de pronto extasiado cuando la húmeda boca de su amante rodea su virilidad y desciende a lo largo tragándole de una…

Sí, el sexo salvaje ha comenzado.

En aquella época la felicidad había vuelto a presentarse para ChangMin y Kenryu; el morocho se ha embarazado por segunda vez cuando sus trillizos han cumplido apenas el año; y es curioso porque se ha embarazado casi al mismo tiempo que su hermano Jaejoong y que Junsu.

Sonríe de medio lado y piensa en varias cosas, como por ejemplo que Yoochun ha aprendido a ser sarcástico y molesto con él cada tanto, se burla y les cuestiona si no es que pudieron aguantarse y esperar un poco más, que para eso existen los condones pero sobre todo la abstinencia. Por supuesto, el louxsna es quien menos debería hablar sobre eso, es el primero en renegar de cualquier anticonceptivo que pueda impedirle sentir plenamente a su novio.

- ¿Sigues pensando? A veces me pregunto si es que tu cerebro no puede tener alguna especie de cortocircuito si lo sigues sobre-utilizando… - el híbrido le abraza por la espalda, rodea su cintura y besa casto sus hombros desnudos.

Le ha encontrado otra vez ahí, de pie en la azotea admirando la luna en el firmamento. Casi le parece ilógico, raras criaturas de la noche se dedican a admirar aquel astro que parece recordarles su condena a la noche. Y sin embargo, ChangMin lo hace, a veces Kenryu piensa que incluso más a menudo desde la guerra contra Génesis.

- No seas tonto, mi cerebro funciona normalmente, que sea más inteligente que otros no es mi culpa… - bromea con cierta altivez, todavía le cuesta en ocasiones sentirse tan sumiso con su amante. Kenryu es sin embargo algo frío en ocasiones. Es eso lo que piensa en momentos como aquél. Se pregunta por qué Kenryu no es el mismo de otrora, por qué hay días en los que prácticamente le ignora y se dedica a perderse por el mundo sin rastro alguno.

Pero calla.

Calla todas esas dudas que le hacen pensar una y mil cosas; desde la posible infidelidad de su amante, hasta la absurda idea de un complot contra la humanidad liderado por el híbrido. ChangMin piensa mucho, vaya que lo hace. Pero sabe también que no tiene sentido, que demasiado hizo Kenryu por él en el pasado, por él y el amor que le tiene. Por él y su familia, por las criaturas nocturnas sin importar que fuesen vampiros o licántropos, por la humanidad entera. ChangMin piensa… piensa tanto y en tantas opciones de explicación que todavía no encuentra la correcta. Y no se siente con la voluntad para enfrentar directamente a su amantos sobre sus hombros desnudos o el roce sinuoso de la cadera del híbrido contra su trasero.

ChangMin se ausenta. Y Kenryu lo nota, pero como antes lo ha hecho en numerables ocasiones, le deja. Respeta esos silencios incautos en los que él se sabe relegado. Al principio era incluso molesto y hacía tontería y media con tal de tener la atención de su amante, pero ahora. Ahora comprende que tal vez el vampiro necesite aquellos espacios. Aquellas lagunas mentales en las que quizá ordena lo que está fuera de su sitio. El híbrido no puede saberlo, tampoco pregunta demasiado.


ChangMin se ausenta. Y Kenryu lo nota, pero como antes lo ha hecho en numerables ocasiones, le deja. Respeta esos silencios incautos en los que él se sabe relegado. Al principio era incluso molesto y hacía tontería y media con tal de tener la atención de su amante, pero ahora. Ahora comprende que tal vez el vampiro necesite aquellos espacios. Aquellas lagunas mentales en las que quizá ordena lo que está fuera de su sitio. El híbrido no puede saberlo, tampoco pregunta demasiado.

Los secretos existen.
Incluso entre ellos dos.

*****Flashback****

*****
Europa, Rumania (Antes Dacia)

ChangMin vio ante sus ojos cómo aquélla criatura desarrollaba unas poderosas garras mucho más abrumadoras que las que nunca vio en licántropos o vampiros. Kenryu intentó sacar sus manos del pecho de Katoh, pero era imposible, el cuerpo de aquel hombre le retenía como si le succionara cuanta más fuerza aplicaba para alejarse. Y luego, todo simplemente se oscureció para los ojos del híbrido.

- ¡Ngh! ¡Argh! – los lastimeros aullidos de dolor se escucharon en todo el lugar, las garras de Katoh se habían incrustado en el pecho del híbrido del mismo modo que las suyas hubiesen estado en las del otro.

La sangre corrió y la sensación de descomunal frío se apoderó de todos los sentidos de Kenryu. ChangMin ahogó un grito de dolor e impresión ante aquella escena. Su amante y el hombre que le dio vida en muchos sentidos era asesinado ante sus ojos. Incrédulo a la suerte que el destino le avecinaba, el morocho atinó a lanzarse al ataque contra Katoh, obligándole así a apartar sus garras del híbrido mientras retrocede y ríe con sorna por el dolor reflejado en los ojos azules del vampiro.

- ¡Papá!... – Kenji gritó adolorido por sus propias heridas, por la casi inconsciencia en que estaba por caer consecuencia de la debilidad de su cuerpo por la pérdida de sangre y con ella de sus poderes como criatura nocturna. Sus hermanas como los otros vampiros adolescentes continuaban inconscientes, y solo entonces un vestigio de preocupación por el gemelo Park golpeó su mente nublada de dolor e impotencia.

- Kenryu… - ChangMin quiere acercarse a su amante y auxiliarlo, pero a su vez vuelve la mirada hacia su hijo.

Los dos le necesitan o morirán.

- ¿Qué harás, patético vampiro? ¿Salvar a tu amante o a tu hijo? No debe ser tan difícil decisión. Después de todo ¿no fue tu amante quien te arrebató ya a un hijo?... – Katoh sonrió con burla, y luego la risa estridente de clara socarronería.

No sabe cómo es que aquello es de conocimiento de Daijiro, en muchos sentidos aquello es lo que menos le interesa en aquél preciso instante. De cualquier manera no es que se tratase de un secreto, al principio solo Jaejoong, Yunho, Junsu y Yoochun lo sabían, pero con el tiempo el rumor de la muerte del hijo menor –y tal vez el más poderoso su progenie. Aquel es un pasaje que ChangMin casi olvidó, quizá obligándose a sí mismo a enterrar en lo más profundo de su mente aquel dolor. Porque Kenryu no había tenido la intención de asesinar a su propio hijo, porque aquella misteriosa noche de luna llena, el híbrido había cobrado la forma de una criatura diferente, extraña a ojos del príncipe vampiro.

*****Flashback****

En apariencia los vampiros jóvenes crecen con la naturalidad tan propia de los humanos. ChangMin aún así al nacimiento de sus trillizos se había cuestionado si su desarrollo sería normal con el pasar de los días (aunque la evolución de su embarazo corrió demasiado rápido por la influencia de Génesis, durante su segunda gestación el morocho aún tenía dudas acerca del motivo por el cual tacó a su hijo menor y sus colmillos se cerraron sobre la garganta de y Junsu, al final dio a luz al tiempo que ellos dos). Kenryu muchas veces le consoló recordándole que lo importante ante todo era que sus hijos crecieran fuertes y sanos, que recibieran un buen ejemplo y no buscaran nunca aprovecharse de su condición sobrenatural para tomar ventaja sobre los humanos.

Por eso, cuando su segundo hijo –a quien bautizaron con el nombre de Tenshi– creció a pasos agigantados, ChangMin no pudo evitar sentirse inquieto e incluso preocupado. Cuando los trillizos cumplieron cuatro años, Tenshi ya aparentaba ser un adolescente de 16 y poseía un carácter rebelde a veces difícil de controlar. Confrontaba a menudo a su padre y no aceptaba a su “madre”, le reclamaba su existencia y ser quien era sin preocuparse por nada.

consoló recordándole que lo importante ante todo era que sus hijos crecieran fuertes y sanos, que recibieran un buen ejemplo y no buscaran nunca aprovecharse de su condición sobrenatural para tomar ventaja sobre los humanos.

Por eso, cuando su segundo hijo –a quien bautizaron con el nombre de Tenshi– creció a pasos agigantados, ChangMin no pudo evitar sentirse inquieto e incluso preocupado. Cuando los trillizos cumplieron cuatro años, Tenshi ya aparentaba ser un adolescente de 16 y poseía un carácter rebelde a veces difícil de controlar. Confrontaba a menudo a su padre y no aceptaba a su “madre”, le reclamaba su existencia y ser quien era sin preocuparse por nada.

- Tiene un fuerte sentido de moralidad humana, desprecia su naturaleza y no comprende por qué es tan diferente incluso a los suyos. Debemos entenderlo, Kenryu… - eran esas las palabras del morocho cada que el híbrido mencionaba algo referente a buscar una explicación lógica para el comportamiento de su hijo.

- Tenshi odia todo lo que es, pero no puedo ignorar los hechos, ChangMin ah. Un día podría matarte si solo bajas la guardia un segundo.

- Le tuve en mi vientre, soy su “madre”; de qué otro modo puedo enfrentar su personalidad cuando nuestros otros tres hijos son aún unos niños que no pueden comprender lo que sucede con quien se supone es su hermano menor.

- No podemos protegerlos a los cuatro. Y Tenshi no nos ayuda.

- ¿Y qué es lo que sugieres? ¿Abandonar a uno de ellos por los otros tres? No me pidas algo así, amo a mis cuatro hijos, no puedo hacer diferencia entre ellos solo porque uno se ha desarrollado de forma tan diferente.

- No es solo cómo ha evolucionado su cuerpo, sino la fuerza que posee y los poderes que quizá no nos ha mostrado. Y él te ha atacado…

- También te ha atacado a ti, pero sé que no lo hace intencionadamente; es como cualquiera de nosotros cuando no sabíamos qué tan poderosos somos. Es un chico confundido.

- No lo comprendes ChangMin ah, no me importa si me ataca, todavía soy más fuerte que él y que cualquier otra criatura en este mundo; pero me preocupas tú y me preocupan nuestros otros hijos. Entiéndeme que no pretendo hacer una diferencia entre ellos porque les amo tanto como tú. Por eso te pido que me dejes llevármelo, vivir un tiempo apartados de todo y de todos, tal vez así le ayude mejor a controlarse y aceptar quién es.

El príncipe vampiro no estaba del todo convencido ante la idea de su amante. Pero aún así era lo más viable después de que el día anterior Tenshi hubiera perdido nuevamente los estribos y atacado con fiereza obligándole a revelar su condición vampiro. ChangMin le había herido esa vez, sus filosas uñas habían rasgado las ropas y dejado una profunda marca sobre el vientre de su hijo –aunque ésta hubiese desaparecido rápidamente, incluso más rápido que la velocidad con que cicatrizaba cualquier vampiro o licántropo, pero todavía no tan rápido como el híbrido–; había actuado casi instintivamente, defendiéndose de su propia sangre cuando Tenshi le atacó yéndosele directamente a un punto vital.

En algún punto pensó que era irónico, que este tipo de situaciones solo se presentaban entre los humanos con hijos difíciles de temperamento complicado. Para el morocho solo había una palabra que encajaba con el temperamento de su hijo: INDOMABLE. Tal cual una criatura salvaje y bestial que reclama los derechos de su territorio y la conciencia de su voluntad.

Cuando Tenshi fue informado de la decisión de sus padres y el viaje que iniciarían rumbo a tierras mongolas donde Kenryu y él pasarían tiempo juntos hasta que controlara su comportamiento, su renuencia se disparó cual volcán que ha aguardado demasiado por hacer erupción.

- ¡¡No iré contigo a ninguna parte!! ¡Te odio! ¡Los odio a los dos! ¡A todos ustedes, supuestas criaturas superiores!

Tenshi había comenzado a atacarlos a todos. ChangMin se preocupó por poner a salvo a sus trillizos, quienes siendo todavía unos niños respondían ante las amenazas con instinto y se transformaban en lobos salvajes con grandes colmillos y poderosas garras; lo que menos quería era un enfrentamiento entre sus hijos.

Tenshi golpeó tan fuerte a Kenryu que le dejó algo mareado, y aprovechó entonces para ir sobre su “madre”. ChangMin recibió el impacto de su ataque con temple, le flaquearon las piernas y la sangre brotó de su boca, las uñas de su hijo se habían enterrado con fiereza en su abdomen y amenazaban peligrosamente con hacer estragos en sus entrañas.

- ¡No! – el grito de dolor y tristeza de ChangMin retumbó en el recinto. Por un lado las filosas uñas en su abdomen abandonaron su interior pero al caer doblegado todavía por el dolor de aquella herida, vio a su amante transformado en una criatura mucho más imponente que ninguna que sus ojos hayan visto.

La criatura todavía parecía tener más la forma de un licántropo, rudimentaria bestia de gran tamaño que parecía superar los tres metros de altura aún cuando va ligeramente encorvado por causa de esas extremidades primitivas de huesos fuertes y pelaje desproporcionado; a raudales en pecho, espalda y cabeza, pero escaso en extremidades superiores e inferiores. Las fauces temerarias de aspecto salvaje, puntiagudos pelajes que asemejan escamas de dragón sobresalen naciendo desde la coronilla y se deslizan por su espalda siguiendo el curso de la columna vertebral y terminan sobre la espalda baja. Grandes ojos rojos como el magma de las entrañas del planeta, garras imponentes en manos y pies.

Ese ya no parece un híbrido, a ojos de ChangMin es una criatura terrorífica, y por primera vez en largo tiempo, realmente temió por su propia vida. Esta criatura parecía no reconocer a nadie. No cuando se lanzó sobre Tenshi y cerró su hocico poderoso sobre la garganta del joven híbrido casi fracturando su cuello con aquella mordida.

- ¡Kenryu! – ChangMin gritó esperando que su amante le escuche, intentando en vano levantarse, el cuerpo le dolía demasiado; se sentía como si un veneno hubiese pasado a su torrente sanguíneo luego del ataque de su propio hijo.

Se sentía como en una encrucijada.

- ¡¡Kenryu basta!! – el morocho finalmente había conseguido erguirse y sacar fuerza de ninguna parte para él mismo embestir contra su amante.

Su ataque apenas fue suficiente para tener la atención de la criatura en que Kenryu se había transformado. Esa noche de luna nueva la vida de la familia Ogazawara-Kim quedó marcada para siempre. Cuando las fauces de Kenryu liberaron a Tenshi, la vida le había prácticamente abandonado. Y el dolor que corrompió el alma de ambos amantes nunca encontraría comparación alguna.

Porque ambos habían fallado como padres.
Pero solo las fauces de Kenryu conocieron el sabor metálico de la sangre de su propio hijo cual si hubiese mordido a un enemigo.

*****Flashback****

- No lo… escuches… Min… - la débil voz del híbrido se coló en los oídos del morocho. La sangre seguía corriendo a borbotones del pecho de Kenryu, del mismo modo en que corría en Kenji… - Sálvalo… - el híbrido quiso mover su cuerpo pero no le respondía, y la herida no estaba sanando.

Del mismo modo que pasó antes con los vampiros y licántropos adolescentes. Más allá Jaejoong y Junsu como Yoochun y Yunho se enfrentaban a más bestias que emergían por todas partes, cual si hubiesen destapado un hormiguero y sus centenares de habitantes salieran a la luz. Los cuatro estaban perdiendo más y más fuerza, Jaejoong y Junsu en medida también por la sangre que ofrecieron a sus hijos, Yoochun y Yunho por las heridas que Daijiro les provocó y que, como con los otros, no sanaban como cualquier otra.

¿Qué había de diferencia con la sanación de los chicos cuando bebieron de sus “ummas”? No quedaba claro, pero parecía deberse al vínculo afectivo que une a las criaturas de la noche, a haberlos dado vida o a saber la verdadera razón.

ChangMin tomó entonces su decisión. Con pesar movió su cuerpo hasta su hijo.

- Umma… - el susurro aprehensivo como doloroso del debilitado adolescente cuando el vampiro le ofreció su muñeca.

- Bebe, hijo mío… - una mueca de desesperanza y rendición que nunca antes se había dibujado en el rostro de ChangMin cubrió su tez.

Kenji derramó una lágrima cuando sus colmillos se enterraron sobre piel y traspasaron músculo hasta obtener aquella sangre dulce que le devolvió poco a poco vitalidad. ChangMin no quería mirar atrás, donde su amante probablemente estaba muriendo.

- Patéticos… - Katoh rió con altanería y sorna y caminó entonces hasta Kenryu. Le levantó en vilo por el cuello, presionando sin reparo alguno y mirando con superioridad al híbrido… - Génesis pudo ser la madre de todos nosotros, pero no era tan inteligente ni ambiciosa como yo. Y tú no eres mejor, hay tantos secretos ocultos para las criaturas de la noche que… - aspiró cual si estuviese saboreando el aroma de la noche y el rocío que humedece los paisajes… - es imposible resistirse a descubrir todos y cada uno de ellos, hay más poder detrás de cada uno, y tengo la clave para tenerlos, para ser más que inmortal y poderoso.

- ¿Qué es lo que quieres? – el híbrido cuestiona en medio de la agonía de su maltratado cuerpo.

- Verte morir hasta el último aliento. Estoy seguro de que cuando Tenshi lo sepa, le alegrará saber que su padre, el híbrido que supuestamente debía protegerle pero casi le mató, ha muerto en manos de su único amigo.

- ¿Ten…shi?

- Sorpresa… - siseó con sorna, presionando un poco más el cuello del híbrido, revelando sus uñas y sintiendo cómo se entierran despacio sobre la carne… - después de que huyó del hogar en que debía sentirse seguro porque su padre casi le mata, quién crees que le cobijó.

- ¿Qué hiciste con mi hijo?

- ¿Ahora es tu hijo? No creo que hayas pensado en eso cuando le atacaste aquella noche hace 13 años. Durante todo este tiempo, ¿alguna vez ustedes se preocuparon por su paradero? ¿O es verdad lo que tu hijo dice que vio a través de tus ojos? Que le dejaste marchar sin ayudarlo cuando fuiste tú mismo quien salió en su búsqueda a petición de tu amante. Ése que ahí en el suelo se preocupa nuevamente solo por uno de sus hijos, ¿tan fácil los padres se olvidan de sus hijos? Pareciera mentira, ¿y soy yo el malvado en todo esto?

- No tienes idea de nada…

- No. Tenshi sí, sabe que no le interesó a su padre. Y ahora quiere tomar su venganza, pero para que esté completa… - un crujido de huesos, el cuello del híbrido estaba por facturarse… - necesito antes la sangre de uno de tus hijos, Kenji es tu único varón ahora, aunque no le van las chiquillas tampoco…


Le duele el alma misma. Y cuando siente que pierde toda esperanza, cuando Katoh ha desaparecido entre las sombras llevándose consigo a Kenji, una nueva oportunidad se perfila en el horizonte en el momento exacto en el que el primer rayo de sol al alba ilumina un tramo del paisaje. Un amplio grupo de centinelas liderado por Derek apareció en el lugar. De inmediato los centinelas se dispersaron, muchas bestias retrocedieron al instante, más que por temerles a los humanos, porque Katoh se había marchado ya.
- Ken… - la mano del vampiro se estira en un fútil intento por alcanzar a su hijo. Intenta incorporarse de nuevo pero el cuerpo no le responde. Baja la mirada y ve a su amante. Kenryu tampoco tiene más energías, nota la dificultosa respiración ediv>
Más tarde cuando los adolescentes despertaron de la inconsciencia y supieron del secuestro de Kenji, ChulSoo pareció el más afectado. Había una razón ahí. Porque ChulSoo y Kenji habían iniciado algo apenas hace unos días.

 *****Flashback****

- No debiéramos hacer esto… - el gemelo Park susurraunque el híbrido no murió, cayó en un profundo coma del que nadie sabía cuándo podría despertar. A ChangMin le socorrió su hermano, Jaejoong le dio a beber de su sangre viendo con pesar la ausencia de uno de sus sobrinos.
- Por qué no. No hay nada de malo en hacerlo si queremos, si los dos estamos de acuerdo… - la ronca voz de Kenji le hizo sonrojar a ChulSoo.

Y balbucear avergonzado pero excitado cuando aquellas caricias insinuantes fueron acompañadas por besos húmedos y roces descarados de caderas. Pequeños gemidos comenzaron a emerger desde el fondo de su garganta, y las hormonas alterables de su cuerpo respondieron elevando la temperatura de su piel.

- Si mi padre se entera…

- Tío Yoochun no tiene por qué enterarse…

Sobran las palabras e inundan aquel cobertizo en la casa de verano que el Clan Kim tiene en Daegu de jadeos y gemidos impúdicos, no les preocupa que nadie les descubra porque han ido ahí solos. Aprender a cazar habían dado por excusa a sus padres y negándose a llevar a sus hermanas; por otro lado los gemelos Jung habían desistido de la invitación porque ya tenían programado entrenamiento con su padre el Diurno.

Aquel día Kenji y ChulSoo se hicieron uno. Y el aroma del otro quedó impregnado para siempre en la piel de quien a temprana edad se convirtió en su amante.

*****Flashback****


Han transcurrido un par de días, Kenryu no ha despertado del coma y ChangMin se ha recuperado totalmente.

- ¿Qué haces, hermano? – Jaejoong cuestionó cuando al entrar en uno de los salones del Castillo le vio ingresando datos en un computador, si veía bien, aquello parecía una simulación de invasión a territorio prohibido.

- Katoh me declaró la guerra cuando se llevó a uno de mis hijos. ¿Qué crees que hago? Me preparo para recuperarlo, hyMsoNoSpacing" style="text-align: center;"> *****Flashback****


Han transcurrido un par de días, Kenryu no ha despertado del coma y ChangMin se ha recuperado totalmente.

- ¿Qué haces, hermano? – Jaejoong cuestionó cuando al entrar en uno de los salones del Castillo le vio ingresando datos en un computador, si veía bien, aquello parecía una simulación de invasión a territorio prohibido.

- Katoh me declaró la guerra cuando se llevó a uno de mis hijos. ¿Qué crees que hago? Me preparo para recuperarlo, hyung…



Continuará……

martes, 29 de mayo de 2012

Capítulo 1 BREAK UP THE DARK


ADVERTENCIA: Lime

CAPÍTULO I
 ENEMY

**//**//**//**//**

Corea, Seúl
Palacio del Este (Changdeokgung)
2027

Estaba aprovechando que sus hijos habían salido para “disfrutar” del tiempo a solas con Jaejoong. Ahora que sus críos han alcanzado una edad casi adulta como vampiros, Yunho tuvo la suficiente confianza para dejarles salir sin guardia personal. Sí, el Diurno ha resultado bastante protector con sus hijos; tanto, que el aún Príncipe Vampiro del Clan Kim, se burlaba en ocasiones de su amante pues le recordaba a su propio padre cuando a él no le dejaba en paz siempre mandando guardias para su custodia.

En dado caso, ése no era el tema precisamente. No, no había ni siquiera un tema. Solo el deseo y las ganas de continuar así, entregados a la primitiva lujuria de la que sus cuerpos inmortales continúan siendo receptores.

- nhh no muerdas, Jaejoong… - el Diurno gimió al sentir los dientes y colmillos del pelioscuro cerrándose alrededor de la carne de su ingle.

- No es como si fueras a morir desangrado… - el Príncipe se burló dando un par de lamidas a esa herida que en segundos cerró del todo sin dejar siquiera cicatriz, solo un par de líneas de líquido carmín que pronto Jaejoong bebió.

- No finjas, sabes que así como vamos tus mordidas harán que me corra… - el Diurno advirtió sujetándole con fuerza y empujándole contra un buró que está por ahí a medio pasillo en el piso de habitaciones que prácticamente solo ellos ocupan.

- nhh… - gimió excitado, con ese instinto natural al masoquismo que posee, porque oh sí, le fascina provocar a Yunho y que lo empotre contra cualquier sitio con esa mirada lasciva y molesta que amenaza con partirle en dos… - pero siempre estás listo para el ataque después de cada batalla ¡ahh! – gimió de nuevo, algo más alto y ronco, incluso sorprendido pues Yunho le había separado los glúteos con sus rudas manos y penetrado con su potente miembro. Tocado hasta el fondo la sensible carne de su anillo mientras las uñas crecen y rasgan la nívea piel de su trasero… - ¡Yunho!... – gimiendo con éxtasis y una sonrisa de gozo cuando el moreno comenzó a embestir profundo y fuerte.

- Me encanta verte así, Jaejoong… - jadeaba mientras su cadera arremetía una y otra vez contra su amante, todo sin perder detalle de las facciones bañadas de placer que el Príncipe le mostraba nítidamente.

La amplia sonrisa de gozo, los ojos negros nublados de lujuria, los labios rojos exuberantes de sensualidad, los finos colmillos rasgándolos de vez en cuando luego de una sofocante oleada de placer, la delicada piel de porcelana perlada en sudor a través de todo su cuerpo. De esa delgada perfección que luce frágil pero es entre los Grandes de lo más poderoso.

……………………………
Mansión Park

Los cuerpos desnudos de Junsu y Yoochun permanecían abrazados, enredados entre sábanas blancas que irremediablemente estaban manchadas de sangre. Es que cuando se entregaban con la salvaje pasión con que lo habían hecho ya dos veces en la tarde, era inevitable, las garras de ambos lobos salían y desgarraban piel a su paso en el frenético deseo de marcar y poseer lo que ya saben suyo.

Pero por ahora, un descanso entre sonrisas y besos venía bien…

- Extrañaba hacerte el amor así… - el lycan murmuró volviendo a besar esos labios irritados ya por tanto beso. Y no planeaban detenerse por nimiedades.

- Eres un salvaje, Chun… - sonrió dejándose besar, paseando sus manos por los fuertes brazos de su amante.

- Un salvaje amoroso, baby… - acordó entre besos calmados, enredándose un poco más entre las sábanas pero sin perder el contacto contra el tibio cuerpo del centinela… - pareciera que el tiempo no ha pasado, te veo tan hermoso como la primera vez que te vi convertido en todo un muchacho con las hormonas alteradas y un excitante aroma que me ponía todo loco…

- Cuándo fue eso, ¿eh? Yo nunca he sido un calenturiento para que digas que andaba con las hormonas alteradas… - se defendió formando todo un arsenal de adorables pucheros… esos gestos que casi hacían olvidar al lycan que son inmortales y no simples humanos.

- Claro que sí. Cuando ingresaste al grupo Sentinella y eras un adolescente lleno de hormonas… creo que entonces te gustaba él… - Yoochun dijo sin poder evitar que saliera el tono celoso de su voz. Aunque recordar a Jared también era incómodo (y triste para el centinela)…

- Está bien, Chun; no vamos a hablar de eso… - sujetó el rostro de su amante acercándolo al suyo para fundir sus labios con suavidad.

Compartiendo de esos besos dulces que calman cualquier cosa que se haya revuelto en las entrañas del pelinegro.

- Te Amo, Junsu ah. Te Amo…

- También Te Amo, Chunnie…

Y compartir esas palabras que todavía les significan demasiado y alivian cualquier recuerdo del pasado.

*****
Europa, Rumania (Antes Dacia)

Los siete chicos comenzaron el ritual. En parte movidos por la simple curiosidad de lo desconocido. En parte motivados por una fuerza ulterior en sus mentes que los instaron a estar ahí.

Licántropos, vampiros e híbridos. Las tres razas de las criaturas nocturnas otrora temidas por la humanidad hoy casi olvidadas de nuevo entre mitos y leyendas, están ahí.

Y Katoh solo espera su momento para atacar. Ha cercado con sus bestias el perímetro. Mantiene su mirada en el símbolo que se encuentra dentro del círculo que los siete chicos han creado. Es una forma definida que brilla con estelas en tonos rojizos, púrpura y zafiro. 

- Mi pase a los poderes ilimitados… - Katoh sonrió con ansia, los colmillos crecieron con lentitud y sus ojos adquirieron un peculiar tono ambarino nunca antes visto en ninguna criatura nocturna… - todos listos, estamos por atacar.

Los siete chicos se abrieron una herida en la palma de sus manos, derramando de su sangre en las líneas que conectan el círculo sobre el que están parados con el símbolo de en medio. Las llamas que habían permanecido encendidas ahí se consumieron, mientras la sangre fluyó directo hacia el símbolo, impregnándose entre las líneas curvas y rectas que le dan figura. La herida pronto se cerró sin dejar rastro… y ellos se tomaron de las manos para finalizar el ritual… ninguno titubeó, pero sus ojos no destellaban más que una opacidad parecida al reflejo del trance y la sumisión inconsciente de la mente.

- Ahora… - Katoh ordenó en el momento justo en que una explosión de poderes le sucedió al término del ritual.

La ola expansiva de los poderes sobrenaturales lanzó a los chicos un par de metros hacia atrás de donde cada uno se encontraba. Aturdidos por el impacto y confundidos por el lugar, los siete chicos se miraron sin comprender del todo cómo o por qué estaban ahí y qué era esa silueta nebulosa suspendida al centro de donde estuviera antes el símbolo de los antiguos tracios.

- ¡Cuidado!... – gritó uno de los vampiros Jung cuando de entre las penumbras emergieron decenas de criaturas que se lanzaron contra ellos con la única intención de…

*****
Corea, Seúl
Palacio del Este (Changdeokgung)

Ogazawara despertó sobresaltado, sudando frío y con las uñas desarrolladas; ésas que se habían enterrado en contra de su voluntad en el brazo de su amante, quien tomado completamente desprevenido despertó atacado por el dolor y la confusión.

- ¡Lo siento!... – el híbrido ocultó sus uñas sintiéndose culpable por el daño ocasionado al morocho.

- ¡Qué diablos…! – gruñó mirándole ceñudo, sintiendo cómo al instante las heridas se cierran y solo quedan algunas gotas de sangre sobre su piel.

- He tenido una pesadilla… - el híbrido le dirigió la mirada con aprehensión… - o quizá una visión. No lo sé, ha sido tan confuso…

- ¿Qué viste?

- No puedo recordarlo, solo parecían imágenes difusas y… ¡Ngh!... – ese gemido extraño que alertó al morocho, quien salió del lecho mirando inquieto a su amante transformándose en bestia… - ¿Dónd…dónde están?

- ¿Quiénes, Kenryu?... – el morocho cuestionó sabiéndose de pronto en guardia, casi como si temiera a la criatura que se revelaba ante sus ojos.

- ¡Nuestros hijos! ¡Dónde están, ChangMin!... – bramó el híbrido, habiendo tomado entonces la figura de la bestia más parecida al licántropo.

- ¿Qué te sucede? Kenryu no me gusta esto… - preguntó y advirtió como dándole a entender que si intentaba alguna estupidez, por sus hijos, incluso a él lo atacaría…

- No estoy seguro… - jadeó sintiendo su sangre hervir, todo su cuerpo se sentía demasiado caliente y urgido a la retirada. Él nunca había experimentado este tipo de transformación… - ¡Maldición, ChangMin! ¿Crees que lastimaría a nuestros propios hijos?... – espetó. Había una trágica historia tras aquélla actitud repentina del morocho. Claro que la había…

- Solo… hacía demasiado tiempo que no te alterabas así, solo estoy inquieto… - se defendió sabiendo que su amante tiene razón. Que a pesar de todo, él no tenía (ni había tenido hace algunos años) culpa de nada. Bajó la guardia y trepó por la cama para llegar al otro lado hasta el híbrido… - fueron a Rumania, dime que están bien, Kenryu… - gimió de pronto cuando su cabeza dio para pensar con claridad. Kenryu no se transformaría ni actuaría así a menos que algo estuviera yendo mal con sus hijos. Y él no soportaría perder a uno más.

- Quédate aquí, advierte a tu hermano y a Yoochun, nuestros hijos están ¡ngh!... – gimió de nuevo, dando unos pasos atrás y tambaleándose, cayendo de rodillas y transformándose en…

Algo más.

- ¡Kenryu!... – ChangMin gritó francamente temeroso. Su amante acababa de salir a una velocidad impresionante por el amplio ventanal de la habitación en el ala contraria a los aposentos de Jaejoong y Yunho. El morocho solo vio la silueta un par de veces más antes de que desapareciera del todo de su vista… - ¡Maldición!... – gruñó preocupado y con prisas se vistió para salir y atravesar rápidamente los pasillos hasta las habitaciones de su hermano… - Levántense, hay que salir de inmediato… - dijo apenas abrió los portones de la entrada a la habitación principal…

- ChangMin, qué sucede… - el pelioscuro rodeó su cuerpo con la manta color vino mientras se levanta y advierte la mirada de su hermano…

- Kenryu ha sido sin decírmelo, pero hyung, se ha transformado en algo que nunca antes le vi…

- ¿En qué se transformó?... – El Diurno inquirió con los pantalones puestos pero la misma mirada inquieta de su amante…

- En una criatura temible de rabia, su mirada me inspiró temor y su fuerza parecía superior. Pero hyung, él dijo que tuvo una pesadilla o una visión, y nuestros hijos debieron estar en ella, debemos partir cuanto antes. Debes avisarle a Junsu y Yoochun…

- Andando… - Yunho fue directo al muro frontal derecho, detrás de un cuadro estaba un sistema de seguridad con código binario que mantenía oculto todo un armamento.

Jaejoong comenzó a vestirse también mientras ChangMin baja a la estancia al tiempo que se comunica con sus amigos y va hasta la antigua biblioteca de su padre, en el fondo, otra bodega le suministrará de armas de la más alta tecnología ampliamente desarrollada en aquellos años.

La batalla no se haría esperar.

*****
Europa, Rumania (Antes Dacia)

Los siete chicos estaban peleando con fuerza y agilidad, una a una las criaturas iban cayendo sin vida, víctimas de la furia de los adolescentes. Las ropas rasgadas manchadas de sangre, algún rasguño por aquí y por allá, mentón y cuello con rastros del rojo carmín, colmillos certeros, garras afiladas; el instinto agudizado. Pero todavía eran superados en número por esas extrañas criaturas que parecían una dudosa mutación de licántropo primitivo con murciélago, pues tenían en sus rostros el horrendo aspecto de aquellas criaturas míticamente ligadas a los vampiros.

Mientras ellos luchaban contra aquellas criaturas, Katoh había caminado tranquilamente hasta el círculo que ellos habían ocupado antes. La silueta nebulosa sin figura definida continuaba ahí, parecía que en su interior se desataba una tormenta feroz y los destellos de rojo, púrpura y zafiro seguían centelleando en aquella masa de poderes contenidos.

- Finalmente será mío… - los ojos ambarinos de Katoh brillaron con ambición al contemplar la nebulosa. Sus manos se extendieron para tomarla…

- ¿Qué fue lo que hicimos?... – uno de los gemelos Park, el varón ChulSoo, preguntó dando muerte a otra criatura.

- ¡Invocamos a Zamolxys!... – respondió uno de los trillizos Ogazawara, la mayor, Min Jee. La más parecida a ChangMin en personalidad e inteligencia.

- ¡Y por qué demonios hicimos eso!... – Jung HyunShik, el mayor de los varoncitos de Jaejoong y Yunho, le rompió la mandíbula a otra criatura. Él definitivamente era como el Diurno. Algo sádico para matar.

- ¡No hagan preguntas ahora!... - la gemela Park, SooYun, sacó una garra ensangrentada del torso de otra de criatura… - ¡Hay que detenerlo!

*****
Sobrevolando cielo Ruso

- ¿Hay manera de que Kenryu pudiera llegar antes que nosotros?... – Yoochun aventuró, demasiado inquieto por la seguridad de sus hijos. El Jet que les lleva hasta Rumania era veloz, lo más veloz del mundo, pero todavía no lo suficiente para evitar un fatídico desenlace.

- No lo sé. No tengo claro en qué le vi transformarse. Y aunque pude sentir un inmenso poder emanando de él y le perdí en segundos de vista, no estoy seguro de nada ahora… - ChangMin respondió y los otros intercambiaron la misma mirada preocupada, ansiosa…

Enojada.

*****
Europa, Rumania (Antes Dacia)

Fue Kenji Ogazawara, el único varón y el menor de los trillizos; el primero que consiguió acercarse a Katoh. Pero éste fácilmente le golpeó hiriendo su estómago con las uñas largas y filosas como agujas ardientes.

- ¡Kenji!... – los adolescentes se abalanzaron en su ayuda, pero las criaturas continuaban apareciendo e interponiéndose.

- Poderosos, pero inexpertos… - Katoh torció una sonrisa prepotente y volvió su atención a la masa nebulosa…

- ¿Por qué sigue solo mirando?... – se cuestionó Mi Young, la trilliza bendecida por las virtudes de su tía y su abuela, según ChangMin lo ha reconocido a lo largo de sus años adolescentes. Mi Young mató a dos criaturas más acercándose otro poco sin despegar la vista de aquella escena, analizando cada detalle tanto como sus conocimientos le permitían… - ¡Está esperando! ¡Espera que nuestros poderes se estabilicen!... – gritó a sus hermanos, primos y amigos…

Kenji apenas podía mantenerse en pie y defenderse, no estaba sanando. Los otros seis avanzaron entonces con fuerza, como si se hubieran coordinado para atacar de frente y al mismo tiempo. Y así lo hicieron. Pero el resultado fue el mismo. Vio caer a sus hermanos, primos y amigos con heridas similares a la suya.

- Es patético pretender derrotarme… - Katoh se burló de ellos. Vio la nebulosa y advirtió que estaba lista.

Era momento de tomar todo ese poder para sí.

- ¡Maldición!... – gruñó Hyun Ki, el otro gemelo Jung. Incapaz de levantarse, la herida dolía y ardía demasiado, parecía que algo penetraba hasta su torrente sanguíneo debilitándole e impidiendo que sanara con la rapidez de su naturaleza inmortal.

Katoh llevó sus manos a la nebulosa, recitó algunas palabras en lengua antigua y aquella masa se agitó convirtiéndose en una compacta esfera de color oscuro que daba la impresión de un pequeño cuerpo emergido de las entrañas de la tierra. Katoh sonrió complacido. Había valido la pena esperar a que los hijos de Kenryu y los demás alcanzaran esta edad. El momento exacto en que sus poderes alcanzan el máximo pero se mantienen reprimidos y solo a través de un antiquísimo hechizo que se le atribuye al Dios Zamolxys de la desaparecida Dacia, pueden tomarse y moldearse para ser consumidos por cualquier otro ser, mortal o inmortal.

Katoh tomó la pequeña esfera con una mano y al instante ésta reaccionó agitándose oscilatoriamente con gran velocidad, una estela oscura se generó a partir de sus movimientos, una cortina que fue en aumento y rodeó el cuerpo del japonés.

Los siente adolescentes miraban con impotencia, incapaces de hacer nada más que justamente observar. Una implosión y un Katoh más poderoso que sonreía cínicamente consciente del aumento de su poder.

- Y ahora, a tomar lo que todavía necesito… - una risa perversa y sus pasos altivos hasta uno de los chicos, a quien sujetó por el cuello levantándole en vilo…

- ¡Suéltalo!... – y esa voz rasposa cargada de odio que le hizo dar media vuelta para encontrarse con…

- Kenryu… - el de ojos ambarinos le sonrió con sorna… - luces diferente…

- Suéltalo… - siseó ignorando cualquier intento de charla…

- Oh, pero si es tu hijo, aunque tiene el aroma de un lobo en su piel… - sonrió mordaz. El menor de los Ogazawara intentó defenderse, pero no había fuerza y se sentía cada vez más débil.

El híbrido sin embargo no lo repitió. Se lanzó contra Katoh a sabiendas de que su movimiento podría ser fatal para Kenji, pero consciente también de que no había tiempo que perder y confiando en sus renovados poderes –eso que aún no le queda claro a él mismo pero relaciona directamente con la aparición de Daijiro y el ritual que sus hijos y los demás comenzaron, después de todo había llegado ahí por ellos, por las visiones fugaces y borrosas que percibió a través de ellos, apareciendo y desapareciendo en distintos puntos hasta llegar–

Kenji cayó casi inconsciente pero vivo, Katoh había provocado otra herida sobre el pecho pero sin alcanzar el corazón. Kenryu y Katoh se enfrascaron en una feroz batalla de la que el híbrido se veía más desprotegido, los poderes de Katoh realmente le estaban superando. Y aquello por sí solo, ya era demasiado peligroso.

Por su parte, los siete adolescentes continuaban ahí, tirados entre suelo ensangrentado, retorciéndose de dolor, sintiéndose cada segundo más débiles…

Algunos minutos después Yunho y los demás llegaron. Un segundo bastó para que el Diurno y el Lycan Louxsna se le unieran a Kenryu en la batalla contra Katoh. Era sin embargo demasiado habilidoso y fuerte, los eludía con relativa facilidad. Por otro lado, ChangMin, Jaejoong y Junsu se habían apresurado en ayuda de sus hijos.

- No están sanando… - Jaejoong dijo al ver las heridas de sus gemelos…

- Dales de tu sangre… - ChangMin señaló al tiempo que abre una herida en cada una de sus muñecas y les proporciona de ella a sus hijas. Kenji está sin embargo más allá, entre la pelea de su amante y sus amigos contra el de ojos ambarinos… - nh… - reprime un jadeo de dolor, sus hijas succionan demasiado rápido. Como si hubieran tenido toda una vida sin el preciado alimento para vampiros.

Jaejoong y Junsu le han imitado, y sus hijos hacen exactamente lo mismo. Succionan durante largo rato, sus colmillos se han clavado sobre piel y músculo con la fuerza de su naturaleza. Se retuercen debajo de sus “ummas” y sus ojos cobran ese intenso color azulino tan característico de las criaturas nocturnas. Las heridas comenzaron a sanar entonces, no demasiado rápido pero lo hacían. Y al mismo tiempo ellos sentían el calor quemante de dolor desaparecer, lo que fuera que hubiese circulado por sus torrentes sanguíneos se iba ya. Pero también los dejaba inconscientes.

Cuando los seis adolescentes terminaron de alimentarse, Jaejoong, Junsu y ChangMin sintieron la debilidad atacarles, habían tomado demasiado de su sangre y de sus poderes. Sin embargo, ChangMin todavía tiene un hijo que salvar. Tambaleante y habiéndose asegurado de que sus hijas estuvieran bien y solo desmayadas, el morocho caminó en dirección a Kenji.

- Ya he perdido un hijo, no perderé otro… - se repetía paso a paso, con la mirada fija en el menor de sus trillizos.

Katoh le vio y acertando un golpe poderoso a Yunho, Yoochun y Kenryu, fue directo hacia el morocho cuando estaba a un paso de Kenji.

- Ah, no sabes cuánto disfrutaré verte perder a otro… - sonrió con sorna.

Pero antes de que pudiera hacerle nada a él o a Kenji, Kenryu había aparecido interponiéndose entre su amante y Daijiro, sus garras se enterraron en el pecho del oji-ambarino…

- No tienes corazón… - el híbrido dijo sorprendido…

Y es que aunque suele decirse de las criaturas nocturnas que no tienen corazón, tal afirmación siempre iba ligada a una cuestión emocional, incapaces de sentimientos. Pero Katoh, fisiológicamente no tenía un corazón…


Continuará……