PROHIBIDO SACAR LOS FANFIC DE ESTE BLOG Image and video hosting by TinyPic
Mostrando entradas con la etiqueta minlee. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta minlee. Mostrar todas las entradas

miércoles, 19 de septiembre de 2012

Capítulo 3 NINE TAILED FOX



*****
CAPÍTULO 3. EL LLANTO DEL ZORRO
*****

*****

Es un hombre apuesto, de cabello lacio y oscuro, de profundos ojos ébano que esconden una tristeza insuperable. Su nombre es Lee Min Ho, un humano que antes fue… al que un zorro de ojos negros amó.

- Cazarte… - el de cabellos ébano miró otra vez la caja de madera que la Abuela de los Tres Dioses le dejara apenas minutos atrás. El contenido en su interior le es familiar y perfectamente conocido.

Sin embargo, a diferencia de aquella ocasión cuando el mismo favor le fue pedido por alguien en la dimensión de los dioses, esta vez, Min Ho no encontraba el valor en su corazón humano para utilizar de nuevo aquel arma.

*****
Universidad de Seúl

- Junsu…

- ¿Eh?

- Ése será tu nombre, lo estuve pensando en la clase de idiomas porque el profesor me produce sueño; así que para no dormirme, pensé en eso…

- Junsu… - el pelirrojo murmuró entre labios con una sonrisa aflorándole en ellos… - me gusta porque lo has decidido tú… - sonríe ampliamente y antes de que el pelinegro pueda negarse, ya le está abrazando de manera asfixiante… - Gracias, Yoochun ah…

- No es necesario que seas tan efusivo para agradecer… - le empuja e intenta apartarle, pero cuanto más empuja la fuerza del pelirrojo parece crecer… - ¡Yah!                             ¡Suéltame!

- ¡Yoochun es malo conmigo!... – protesta con los mofletes inflados al separarse, se cruza de brazos y forma pucheros con gesto caprichoso. Quiere ocultarse a sí mismo que de algún modo, le duele el trato de su humano.

- No soy malo, tú eres un encimoso; ¿tienes idea de lo que puede pensar la gente cuando ve a dos chicos abrazándose así?… - espeta y mira alrededor asegurándose de que no haya miradas curiosas cuchicheando en torno a ellos. Suspira con alivio y se felicita mentalmente por su gran idea para encontrarle en aquel espacio de los caminos de la universidad que suelen estar vacíos.

- ¿Me consideras un chico, un humano?... – cuestiona el pelirrojo con aire soñador.

- En apariencia, pero ambos sabemos que realmente eres un zorro… - la afirmación tan contundente del pelinegro desinfló rápidamente la ilusión que había aflorado en los pensamientos del pelirrojo.

- Pero ahora tengo un nombre, soy más humano… - replicó con ansia, aferrándose a ese simple acto tan propio de los humanos con la esperanza de ser uno de ellos.

- No tienes un nombre como cualquiera, solo he elegido “Junsu” para poder hablarte cuando así lo requiera, por ejemplo si vamos por la calle o en el autobús no puedo decirte “hey zorro”, solo es para facilitar las cosas mientras estás aquí, pero en unos días mi vida volverá a la normalidad y al fin podré fingir que todo esto ha sido solo una pesadilla… - el pelinegro aclaró entonces con tono altanero. Mordiéndose la lengua (en sentido figurado) cuando notó los ojos avellana del pelirrojo cristalizarse en lágrimas. Por alguna razón, verle así de vulnerable le producía algo parecido a la ternura mezclado con culpa. Él no debería decir esas cosas pero se daba cuenta una vez que ya han salido de su boca.

- Si llego a ser un humano de verdad antes de que tenga que tomar mi aliento de vuelta, ¿vas a mirarme diferente, Yoochun?

- ¿Mirarte diferente?... – cuestiona porque no comprende el sentido de tal pregunta, y el pelirrojo no le ayuda cuando solamente asiente por respuesta… - No sabía que querías ser humano, o que pudieras serlo. Es como si pretendiéramos que cualquier animal de este planeta deseara ser un humano también y por el simple hecho de quererlo pudiera serlo. No te conviertes en humano, Junsu, naces como uno; y tú naciste siendo un zorro, admite eso y deja de pensar bobadas… - dice con suficiente rudeza como para que esa vez el pelirrojo llore.

Pero Junsu no llora –a pesar de que las lágrimas se agolpan ferozmente en sus ojos–; no llora, no quiere darle el gusto a su humano de verle así de vulnerable. Sin embargo, tampoco quiere quedarse, no puede; el corazón le duele y parece que se aprieta contra su pecho, se le contrae el estómago y siente náuseas –ese tipo de cosas que no sentiría si su aliento estuviera dentro de él–; así que hace lo que instintivamente hace cualquier ser –humano o animal– que se siente en peligro.

Huye.
Corre en sentido contrario sin mirar atrás, sin hacer caso de los gritos de Yoochun clamando su nombre. Ya no lo quiere siquiera, prefiere ser un zorro siempre si es que en ningún momento su humano va a tratarle como uno. Quiere alejarse tanto como le sea posible, y lo hace, corre sin detenerse ni mirar por dónde va, se deja llevar por el aroma a tierra mojada y termina en un parque oculto entre arbustos y cerca de un lago artificial.

- Por eso te dije antes, hermano; lo mejor es irnos cuanto antes… - la voz de su hermano mayor le conecta de nuevo con la realidad.

Y es solo entonces que nota el atardecer cayendo raudamente en el horizonte, el cielo destella tonos rosados y nacarados; su reflejo en el agua del pequeño lago le devuelve una imagen que desconocía. Su semblante triste y decepcionado acongoja el corazón del zorro de ojos negros, él se vio así hace tiempo.

- ¿Todos los humanos son así? ¿Lastiman tan cruelmente y sin miramiento?

- Los humanos actúan también por instinto, cuando algo les asusta lo atacan, por eso suelen ser así; pero aunque siempre he dicho que los humanos son malos y no debes confiar en ellos… es probable que aún haya humanos que no son tan malos y en los que puedas confiar…

- Yoochun no es bueno ni confiable, él no hace más que ver por sí mismo…

- Tal vez… hermano, vamos; se hace cada minuto más tarde y tu humano no ha parado de hostigar a sus amigos preguntando por ti, te ha estado buscando como loco en las últimas dos horas…

- ¿En serio?... – el pelirrojo pregunta y su hermano ve en sus ojos reflejarse la esperanza y la ilusión.

- En serio… - admite y comprende que no es nadie para truncar las ilusiones de su hermano por su propia experiencia.

Cuando vio a Yoochun tan alterado diciendo que había sido su culpa que Junsu (ahí fue donde supo que su hermanito había sido nombrado por el humano) saliera corriendo y le viera tan angustiado por lo que pudiera pasarle si andaba por ahí solo y sin conocer a nadie, el zorro de ojos negros advirtió que el alma de ése humano no estaba tan corrompida y que tal vez, podía ser bueno para su hermanito y el pelinegro continuar juntos un tiempo más.

- Pero hyung, Yoochun ah me ha dicho tantas cosas feas. Él dice que no puedo ser un humano, que tendría que haber nacido como uno. Y eso me duele, aunque creo que es verdad…

- Junsu ah…

- ¿Eh? ¿Cómo sabes…?

- Yoochun me ha dicho que te sugirió ese nombre y que te había gustado…

- Me gusta por el solo hecho de que él me lo dio… - susurra y sus mejillas se colorean de rosado…

- Está bien. Junsu ah, Yoochun sí pudo haber sido cruel al decirte eso, pero todavía es pronto para juzgarle después de cómo le he visto, así que… - toma un respiro y medita otra vez la decisión que ya antes tomara… - vamos a quedarnos un tiempo más, incluso si recuperas tu aliento, te ayudaré a convertirte en humano si aún lo deseas…

- ¡Gracias, hyung!... – asiente emocionado y siente sus energías renovarse. Le abraza y sonríe ilusionado.

- No me han preguntado pero, somos hermanos, así que también ayudaré en lo que pueda… - el zorro de ojos oscuros aparece y sus hermanos advierten que aún tiene esa manía de escuchar a la distancia y camuflarse tan bien que casi nunca le sienten cerca… - pero que quede claro, solo me quedaré si sigo viviendo con ese tonto humano, tiene dinero suficiente para mantener mi apetito…

- Siento pena por Seung Gi hyung… – el pelirrojo murmuró con tono resignado, el zorro de ojos oscuros le fulminó con la mirada mientras que el de ojos negros sonrió cariñoso. Después de todo, esa es su familia.

*****
Residencia Park

Yoochun había terminado en casa de su abuelo Myung-Dae no porque realmente quisiera estar ahí –no estaba de ánimos para escuchar las riñas de su abuelo y menos por su último desdén, antes de conocer a Junsu y los otros dos zorros–, sin embargo, su abuelo conocía a algunas personas influyentes en puestos gubernamentales que tal vez podrían ayudarle a buscar a Junsu.

- ¿Y de dónde es este amigo tuyo?... – el hombre de cabello cano cuestionó urgido por una respuesta. Aunque su nieto tiene muchos conocidos en la Universidad, amigos solo han sido Yunho y Seung Gi, saber de otro amigo que aparece de la nada en la vida de su nieto, solo le hace dudar y pensar lo peor… - tal vez se haya metido en problemas de tipo legal, quizá sea un tipo que intenta arrastrarlo al crimen… - así de “graves” eran los pensamientos del hombre.

- Abuelo, no es tiempo de contarte la larga historia… - carraspeó y miró para otro lado, de lo contrario, su abuelo se daría cuenta de que una vez más, le estaba mintiendo. ¡Pero ahora es por una buena causa!

- Vienes a pedirme ayuda para buscar a un tal Junsu amigo tuyo del que es la primera vez que escucho hablar, definitivamente exijo saber cómo lo conociste y porqué está “extraviado”… - el hombre bufó a punto de perder los estribos…

- Appa, por favor tranquilícese… - Min Hee, la única tía de Yoochun y madre de Heechul (quien por suerte no anda rondando por ahí ya que seguramente aún está gastando su dinero en centros comerciales), trató de mediar entre los Park.

- ¡Ningún tranquilizarse! He tolerado mucho el comportamiento de mi nieto por el amor que le tengo, pero no voy a consentir un solo capricho más…

- ¡No es un capricho! ¡Sólo quiero que me ayudes a encontrar a Junsu!... - El tono del móvil del pelinegro irrumpió en la discusión que iba en aumento. Yoochun se tomó la libertad de atender ya que el nombre de Yunho parpadeaba en su pantalla… - ¿Has sabido algo?

- Sí. Junsu está aquí, en mi departamento, su hermano le ha encontrado y traído

- Voy para allá… - sintiéndose así de rápido aliviado y urgido por encontrarse con el zorro de ojos avellana, el pelinegro se puso de pie… - Gracias por nada, abuelo; he encontrado a mi amigo, me retiro.

- ¡Espera! ¡Yoochun!... – pero el pelinegro no se detuvo ante el llamado de su abuelo, corrió de prisa fuera de aquella casa que le traía también algunos malos recuerdos. Sin embargo, nada empañaba en ese momento su felicidad, su zorro está a salvo.

………………………………
Departamento de Jung Yunho

El zorro de ojos avellana se ha paseado ya por todo el hogar del moreno, ha hecho una pregunta tras otra por cada fotografía que vio donde Yoochun aparece. Yunho, sin necesitar demasiada inteligencia, se da cuenta de inmediato que su amigo pelinegro llama demasiado la atención del joven pelirrojo, en otras palabras: le gusta.

- Yoochun ah aún no llega, por qué… - la carita triste del pelirrojo le hizo a pensar al moreno en un niño que extraña a su mejor amigo siendo un crío. Sonrió cariñoso y despeinándole un poco le respondió…

- Estaba en casa de su abuelo que está un poco más retirado, seguramente llega en unos minutos más…

- Yunho hyung, ¿también le darás un nombre a mi hermano ahora que Yoochun me ha dado uno a mí?... – le pregunta de pronto y el moreno siente que se pierde a media pregunta…

- ¿Darle un nombre?... – formula y dirige su mirada al pelioscuro en busca de alguna explicación.

- Te lo explicaré irremediablemente en cuanto Yoochun venga y lleve a Junsu con él…

El pelirrojo miró a uno y a otro con la interrogante dibujada en sus facciones aniñadas. Luego sonrió ampliamente y efusivamente se abrazó al moreno, ignorando inocentemente el ceño fruncido de su hermano al notar aquella repentina muestra de afecto sin aparente explicación.

- Sabes, mi hyung a veces se comporta como una umma, ¿te gustaría ser mi appa, Yunho hyung?

- ¿Qué?... – lanzaron al unísono tanto Yunho como Jaejoong. ¿Estaban pensando lo mismo?

- Ustedes dos se ven muy bien juntos… - el pelirrojo sonrió cual niño pequeño que ha encontrado algo realmente interesante y emotivo.

- Junsu ah, deja de decir tonterías… - el zorro de ojos negros advirtió, y su mirada fue suficiente para que el pelirrojo desistiera del tema, con puchero en los labios y ansioso porque el pelinegro llegue, decidió dar otra mirada a las fotografías sobre el mueble de la estancia en las que su humano luce tan feliz.

Yunho optó por no mencionar más nada, se había quedado trabado en la insinuación que Junsu hiciera. Apenas unos segundos después el timbre llamó la atención de los tres.

- ¿Junsu?... – ni bien el pelinegro entró en el departamento de su amigo le empujó a un lado con cero tacto en busca del pelirrojo…

- ¡Yoochun ah!... – todo sonrisas, el pelirrojo se arrojó a brazos del pelinegro, liberando inconscientemente sus colas, las que se desplegaron esplendorosas dejando a Yunho con los ojos desorbitados.

- ¡Yah! ¡No hagas eso así nada más! ¡Escóndelas!... – el pelinegro riñó alterado, tratando en vano de ocultar las nueve esponjosas colas tinturadas en la punta en tono rojizo, mirando de soslayo el estado de shock de su amigo moreno.

- ¡No lo puedo evitar!... – respinga pucheroso, restregando su mejilla con la del pelinegro aunque él intenta apartarle y cubrir las colas del zorro… - ¡Estoy tan feliz de verte, Chunnie!

- ¿Chunnie? ¿De dónde sacaste ahora eso? ¡Te digo que escondas tus colas, Junsu!... – interroga antes de lanzarse de nuevo a la imposible misión de ocultar las grandes y esponjas colas rojizas.

Junsu sonríe como niño pequeño, agita sus colas un poco antes de concentrarse en ocultarlas, su mirada avellana no se ha apartado de la figura del pelinegro, quiere ver sus profundos ojos negros y escucharle decir que estaba preocupado, que también le pone feliz verle de nuevo. Pero Yoochun no hace más que suspirar aliviado cuando las colas desaparecen, volver la mirada y observar a Yunho.

- Esto… - carraspea y se drena el cerebro buscando el modo de explicarle… - Yunho, verás…

- ¿Qué clase de broma es esta?... – el moreno cuestiona, pero su semblante sigue claramente tildado.

- Yoochun ah, por qué no se van Junsu y tú, yo me encargaré de explicarle a tu amigo lo que ha pasado… - el pelioscuro se ofrece con semblante tranquilo; y Yoochun acepta que en esa situación, es mejor tomar el ofrecimiento.

- Gracias. Vamos Junsu… - toma la mano del pelirrojo y tira de él, el zorro de ojos avellana se deja llevar aún todo sonrisas, mira embelesado el agarre de su humano, entrelaza sus dedos y se siente contento porque esa vez el pelinegro no reniega ni se aparta de aquel tipo de contacto.

Una vez que Yoochun y Junsu han salido del departamento, el zorro de ojos negros camina hasta Yunho, agita su mano delante del asombrado rostro moreno y al no obtener respuesta clara, hace aquello que se le ocurre guiado por una especie de voluntad que casi le parece ajena…

- Sal de tu ensoñación, lo que has visto es real… - el pelioscuro ha susurrado con voz suave al oído del moreno. Su aliento le ha golpeado la piel y erizado el vello de la nuca, pero es incentivo suficiente para abandonar el letargo de la impresión… - ¿Estás lo suficientemente lúcido ahora?

- Eso depende, ¿me he vuelto loco?

- No. ¿Recuerdas que te dije que no tenía nombre y que te explicaría lo que mi hermano dijo?... – el moreno asintió por respuesta… - bueno, lo que has visto, es parte de la explicación. Junsu, mi otro hermano y yo, somos a lo que ustedes los humanos llaman Gumiho.

- ¿Zorro de nueve colas?

- Sí.

- ¿Estás de broma, cierto?

- ¿Te pareció una broma lo que viste antes?

- Eso es… imposible…

- No lo es… - el pelioscuro susurró y dando un paso atrás, desplegó por primera vez sus colas. Las nueve esponjosas (aunque no tanto como las del pelirrojo) colas azules se agitaron elegantemente… - por favor, no te desmayes ni entres en shock de nuevo…

- Son… colas de zorro… - el moreno dijo con obvia sorpresa, todavía incrédulo a lo que sus propios ojos le muestran…

- Y eres el segundo humano a quien le muestro mi verdadera esencia como Gumiho, así que guarda el secreto, Yunho ah…

- Pero… ¿Cómo? ¿Por qué? ¿Cómo es que Yoochun…?

- Sé que tienes muchas preguntas. La noche es joven, si quieres que responda a algunas de ellas, debes comenzar por ordenar tus ideas y hacer preguntas claras…

Yunho miró directo en los ojos negros del otro. La sinceridad cristalizada en sus pupilas sacudió su corazón. ¿Seguro que no ha enloquecido? Porque encuentra hermosa la imagen ante él.

………………………………
Departamento de Park Yoochun

Durante el camino Junsu no había parado de hacerle caritas lindas a Yoochun agradecido –según él– por su preocupación, mientras que el pelinegro negaba en rotundo todo lo que el pelioscuro hubiera dicho. Por supuesto, recién era consciente ahí mientras caminan ambos escaleras arriba hasta el departamento del pelinegro, de su comportamiento, y no piensa admitir que se preocupó porque… ¡Él no tiene por qué preocuparse!

- Yoochun oppa… - la dulce voz femenina detuvo a ambos muchachos en medio del pasillo. La bonita chica parada junto a la puerta arrancó una sonrisa enorme en labios del pelinegro, la misma que borró la alegría del rostro del pelirrojo… - estaba por irme…

- Hong SeNa, qué sorpresa tan agradable… - el pelinegro se apresura en saludarla al estilo americano, besando la mejilla de la chica en cuestión. Junsu frunce el ceño y tiene un repentino celo hacia la susodicha… - ¡aish!... – el pecho del pelinegro se agita en respuesta, sabe que es el aliento de Junsu que le produce aquella punzada de dolor.

- ¿Estás bien, Yoochun oppa?... – la chica le mira con preocupación, pero el pelirrojo ve en su mirada cierto matiz de capricho. No le agrada.

- Sí, SeNa, no te preocupes… - sonríe y se hace el fuerte tratando de ignorar el dolor y cada punzada, vuelve la mirada hacia el pelirrojo y le hace gestos como pidiéndole ayuda.

- Oh, menos mal; he pensado que quizá estabas enfermo ya que en la Universidad también estuviste actuando un poco extraño, oppa…

- Solo estuve muy ocupado resolviendo algunas cosas… - sonríe coqueto y ahoga un gemido de dolor cuando siente otra punzada, más fuerte que las anteriores.

- ¿Yoochun ah, vamos a entrar ya? Estoy cansado, hambriento y con sueño… - el pelirrojo interviene y trata de acercarse, pero el pelinegro le mira con una sonrisita, no está seguro de lo que significa.

- Adelántate, yo acompañaré a SeNa de regreso a su casa, es peligroso que una chica tan linda como ella ande sola por las calles a esta hora… - alardea galante, y siente de nuevo esa punzada que casi le sofoca.

- No seas mal educado, oppa; quién es tu amigo…

- Oh cierto, lo siento. SeNa él es Junsu, Junsu ella es SeNa, ¿verdad que es bella?

- Mucho gusto, Junsu oppa…

- SeNa-shii… - saluda por cortesía, incómodo y resentido con Yoochun porque prefiere a esta chica que a él… - esperaré dentro entonces, Yoochun ah… - evade el momento y se adentra en el departamento apenas el pelinegro le abre la puerta, quedándose con las palabras en la boca cuando intenta decirle algo y la puerta es cerrada en sus narices… - No me agrada ella… - repite y deja caer su frente contra la superficie de madera de la puerta, siente una repentina congoja y extraña su aliento, le siente molesto y sabe que debe estar siendo una tortura para el pelinegro. Y trata de no pensar demasiado en eso, porque si Yoochun es capaz de soportar el dolor de su aliento molesto, es porque esa chica le importa demasiado… - Entonces si me convierto en humano, ¿todavía no sería suficiente para que me mires diferente, Yoochun ah? – lanza al aire y siente el vacío en su pecho, no es solo la ausencia de su aliento sin embargo.

………………………………
Departamento de Seung Gi

- ¡Por tu madrecita linda! ¡Pero tú por qué comes tanto!... – Seung Gi gritó escandalizado cuando (por segunda noche consecutiva), el de ojos oscuros arrasó con la comida sin más.

- ¿Eres border o algo así? Te lo dije anoche, mantener esta apariencia humana me da hambre… - el zorro de ojos oscuros respondió con su típica cara malhumorada y altanera.

- Estoy harto, entiendes ¡harto! Que te mantenga el gobierno, ¡te quiero fuera de mi casa ahora mismo!…

- Cállate… - el zorro espetó sin más, comenzando a recoger los trastos de la mesa, esa noche por lo menos ayudaría a limpiar, y que su humano diga que le fue bien porque él no es de esos zorros que van por ahí siendo “amables” con los humanos.

- ¡No me ignores! ¡Ni tampoco me calles! ¡Te digo que…!

- Gritas demasiado, ya te dije que si quieres que me vaya tienes que llamar a tu amigo Yoochun, él tendrá que hacerse responsable de mí entonces…

Seung Gi bufó por lo bajo, pero indispuesto a dejarse intimidar por las amenazas de su invitado –contra su voluntad– marcó al móvil de su amigo…

- Quiero que vengas ahora mismo por tu amigo…

- No tengo tiempo ahora Seung Gi, estoy con SeNa ¡SeNa!

- Me importa un reverendo cacahuate, ¡ven ahora mismo!

- Aguanta solo unos días más, te prometo que te lo compensaré. ¡Gracias!

Y así, la extensa –nótese el sarcasmo– conversación fue terminada por Yoochun mismo. Seung Gi regresó entonces a la cocina, su invitado estaba lavando los trastos sucios ya.

- Tendrás que hacer más que limpiar mi cocina para pagarme todo lo que te tragas…

- Quién dijo que te estoy pagando, estoy siendo amable contigo, humano tonto…

- ¡Me desesperas!

- Tú a mí también…

- ¡Argh!

………………………………
Universidad de Seúl

- ¿Jung Yunho?... - El moreno se detuvo ante aquél hombre de cabellos oscuros que parecía saber bien quién es él. Inquieto y listo para defenderse (nada de paranoia) asintió… - Tengo algo para ti…

- No le conozco, así que preferiría no aceptar nada que venga de usted…

- Oh, esto realmente te interesará. Sé que un zorro vive ahora contigo… - la palabra “zorro” fue suficiente para que el moreno se enganchara en la conversación… - no necesitas saber demasiado ahora, pero sí esto… - el apuesto hombre extendió una botellita transparente que contiene un líquido igual de cristalino… - Si quieres entender más sobre el zorro que cuidas, te recomiendo beber esto en luna llena…

- ¿Qué es?

- Llanto de zorro. Llanto del zorro que cuidas, llanto derramado en la noche en que un humano le traicionó.

- ¿Cómo sabe eso y por qué habría de confiar en usted?

- Porque fui ese humano, al que ese zorro amó hace un tiempo… Escucha Yunho, conoce la historia verdadera porque a partir de ahora, no les ayudaré más, voy a cazarles…



Continuará……


domingo, 19 de agosto de 2012

Capítulo 2. NINE TAILED FOX


Después de mucho tiempo, me aparezco con una actu de serial ;D lamento estar tardando demasiado en avanzarlo, pero como se han dado cuenta mi inspi se ha entretenido en otras cosas :3 intentaré en adelante retomar los seriales como prioridad. 




*****
CAPÍTULO 2. SECRETOS NECESARIOS
*****


Después del denominado “desayuno del terror”, Seung Gi no tuvo más remedio que llevar consigo al chico de ojos oscuros, Yoochun y su manía de meterse en problemas lo arrastraban irremediablemente a él cada tanto en ellos.

Cuando abrió la puerta de su departamento, Seung Gi no se hizo a un lado para permitirle el paso a su invitado, LO hicieron a un lado cuando el zorro de ojos oscuros se adentró en él cual si fuera de hecho su propia casa…

- Sí claro, pasa con confianza… - Seung Gi ironizó luego de cerrar tras de sí y seguir con la mirada los pasos del otro… - directo a la cocina, es que éste muchacho no piensa en otra cosa que no sea comida… - susurró por lo bajo…

- Ser humano no es fácil y mantener esta apariencia menos, tengo que comer mucho… - escuchó decir al otro desde la cocina…

- Cómo demonios me escuchó hasta allá si hablé bajito…

- Por qué no dejas de hablar y me preparas algo de comer… - el de ojos oscuros se asomó desde la cocina, y por su cara seria, seguro era mejor hacerle caso…

- ¡Yah! ¿Con qué derecho me das órdenes?

- No te estoy ordenando, humano idiota; debes complacer a tu invitado, y ése soy yo… - se señaló con una peculiar sonrisa de burla que hizo enfadar a Seung Gi; sin embargo, el anfitrión sabe bien que en éstos casos… lo mejor es desquitarse después con el idiota de Yoochun.

- Deja de tratarme como si fuera tu criado, no tengo responsabilidad alguna de mantenerte, sabes. Estoy haciéndole un favor a mi amigo nada más… - con un curioso puchero en los labios, el anfitrión se adentró en su cocina. ChangMin simplemente gruñó siguiéndole los pasos… - De todas maneras, ¿cómo es que Yoochun terminó con ustedes tres pegados a su espalda?

- Mi hermano le salvó la vida…

- ¿Salvar su vida? ¿En qué lío se había metido esta vez el tonto ése?

- No tengo por qué decírtelo, pregúntale a él en dado caso… - el zorro gruñó de mala gana, seleccionando de entre los ingredientes que su anfitrión sacó del refrigerador, aquellos que realmente le apetecían.

- Quieres dejar de regresar adentro lo que necesito para cocinar… - Seung Gi bufó fastidiado…

- He regresado lo que no me gusta…

- Soy el que va a cocinar, deberías ser capaz de comer al menos lo que tendré en bien hacer… - frunció el ceño con las repentinas ganas de darle unos cuantos golpes a ese engreído malcriado que osaba comportarse como su patrón.

- Lo dicho, eres un pésimo humano… - el zorro gruñó girando la cara con gesto indignado.

- Como si tú no fueras un humano bastante molesto también… - Seung Gi espetó de mala gana…

Y el zorro se mordió los labios para no tener que decir que de hecho, el ni siquiera es un humano. ¡Y no tiene nada de ganas de serlo!

- Para soportar humanos tan idiotas como éste, definitivamente prefiero seguir siendo un zorro. Pero claro, mi hyung tenía que arrastrarnos en este problema… - el zorro pensó para sí.

- Cuánto tiempo tardará en saldarse la deuda de Yoochun con tu hermano… - Seung Gi preguntó minutos más tarde, mientras rebana algunas verduras y el zorro permanece sentado del otro lado en el desayunador, solo observándole a través del ventanal…

- Pueden ser días o semanas, no lo sé… - el zorro respondió con gesto aburrido.

- Con cuál de tus hermanos tiene la deuda, el de cara bonita o el cara de niño…

- Así que nos has catalogado para diferenciarnos…

- No tuve remedio dado que ni siquiera tuvieron la decencia de presentarse como la gente normal, mira que aún no sé siquiera tu nombre…

- Es porque no tengo uno, humano idiota… - el zorro volvió a gruñirle de mala gana.

- ¿Cómo que no tienes un nombre?

- No hagas tantas preguntas…

- Bueno, generalmente no meto a gente extraña a mi departamento, sabes. ¡Y tú eres un completo desconocido fastidioso!

- Vas a cortarte si sigues discutiéndome y sigues cortando verduras…

- No es de tu incumbencia… ¡Ay!

- Te lo dije… - el zorro gruñó pero se apresuró dentro de la cocina, el muchacho tenía su dedo bajo el chorro de agua.

Luego todo pasó demasiado rápido como para que Seung Gi procesar el hecho. El de ojos oscuros tomó su mano por la muñeca tirando de ella y metiendo su dedo herido en su boca. Un escalofrío le corrió a lo largo de la columna vertebral cuando sintió la rugosa lengua caliente del otro presionando contra la herida.

- Ahora tú me debes un pequeño favor… - el zorro sonrió divertido cuando liberó el dedo de Seung Gi, en donde no había siquiera una cicatriz. Al ser una herida menor, bastaba con un poco de contacto con su aliento, y dentro de su boca aquello había sido rápido. Pero Seung Gi seguía en shock.

Su invitado acababa de chuparle el dedo.

………………………………
Departamento de Jung Yunho

La noche había llegado mucho más rápido de lo que el moreno habría esperado. Pero tenía la impresión de que era porque lo había estado pasando muy bien en compañía de su invitado.

- ¿Sabes? No sé tu nombre aún, y ya hemos pasado todo el día juntos… - el moreno sonrió visiblemente inquieto. Se sentía patético, como si fuera la primera vez que está con alguien a solas en su departamento. Oh bien, las circunstancias no eran para nada las mismas.

- No tengo nombre… - el de ojos negros respondió con sencillez, mirando aquí y allá en la estancia del departamento del moreno. Era un poco más amplio que el de Yoochun.

- ¿No tienes? ¿Qué, perdiste la memoria o algo así?

El zorro entonces clavó su mirada en el moreno. Una parte de él estaba tentado de confiarle la verdad al muchacho frente a él; pero otra, todavía recordaba el pasado.

- Los humanos no son dignos de confianza, traicionan fácilmente… - pensó, e inconscientemente su mirada se volvió dura y fría.

- Lo siento, creo que hice una pregunta inapropiada… - Yunho se disculpó sinceramente. El zorro podía notar esa chispa de honestidad en los ojos cafés del otro, pero todavía se mostraba reacio a confiar en esos ojos… - Te mostraré la habitación, podrás dormir ahí, yo estaré en la estancia…

- ¿Por qué me ofreces tu cama?

- Eres mi invitado… - Yunho sonrió gentil.

- No me conoces, tú mismo acabas de decir que ni siquiera sabes cómo me llamo. Porqué estás siendo tan amable, Yunho.

- Porque no tengo motivos para no serlo, aunque no sepa tu nombre, cuando quieras decírmelo, sé que lo harás… - el moreno volvió a sonreírle de la misma manera. Y el corazón gélido del zorro se tambaleó movido por su gentil sencillez.

- Está bien si te quedas también. La cama es lo suficientemente amplia y tú no tienes porqué martirizar tu espalda durmiendo en el sofá…

- ¿Eh?... – el moreno sonrió nervioso.

- ¿Qué sucede? ¿Te pone nervioso dormir en la misma cama que otro chico?

- Eh…

- ¿Acaso es eso?

- Yoochun no nos ha hablado mucho acerca de nada, y tampoco te he visto con equipaje, ¿gustas que te preste algún pijama?

- Estás cambiando deliberadamente de tema, Yunho.

- Y tú no estás dejándome sentir menos abochornado… - el moreno sonrió acalorado… - No es que me incomode dormir con otro chico, sobre todo si es tan atractivo como tú; solo creo que es inapropiado dado que nos conocemos hace menos de 24 horas.

- No te pareces a Yoochun; cómo es que eres amigo de ese chico tan superficial…

- Yoochun no es tan superficial como parece…

- Debes conocerlo muy bien para pensar así…

- Desde que estábamos en pañales… - el moreno percibió en la mirada del mayor que quería saber más. Y bueno, él no tenía razones para no contarle un poco al respecto, después de todo fue el mismo Yoochun quien le pidió ayuda en cuidar del atractivo chico… - Yoochun ha tenido una vida complicada. Perdió a sus papás cuando era un niño, luego su abuelo se hizo cargo de su educación, al principio le daba todo lo que quería así que lo convirtió en un mimado incapaz de aceptar un “no” por respuesta cuando deseaba algo. Cuando entramos al instituto su abuelo intentó corregirlo, pero es un poco difícil cuando estás tan acostumbrado a ciertas cosas, sin embargo, Yoochun ha ido cambiando, y madurando; a pasos pequeños pero seguros.

- Más bien pareciera que está gateando… - el zorro dijo casi por inercia, y el moreno estalló en risas.

- Bien, tal vez gatea aún… - señaló con una sonrisa. Y cuando los ojos negros del zorro volvieron a conectarse con su mirada, él tuvo que carraspear y evadirle. Había algo en esas pupilas que simplemente le ponían nervioso y azorado…. – Entonces, por favor, quédate en mi habitación…

- Solo si duermes conmigo… - el zorro dijo con suficiente seriedad como para que el moreno se planteara la insistencia de su invitado por compartir cama… - No me malentiendas, no intento seducirte, pero he podido notar que tu espalda no está precisamente sana.

El zorro advirtió aquello al notar cada movimiento del chico de tez morena durante el día que terminaron pasando juntos. Le prestaría su aliento para sanarle, pero eso dignificaría decirle la verdad acerca de quién es, y él no está dispuesto a confiar tanto en otro ser humano de nuevo.

- Eres misterioso… - Yunho murmuró casi inconscientemente.

- Vamos, estoy cansado… - el zorro se dirigió entonces finalmente a la habitación. Aunque realmente él no tenía ni pizca de cansancio, era mejor tratar de zanjar el tema de conversación.

………………………………
Departamento de Park Yoochun

- ¡Yah! ¡Vete a la otra habitación!... – el pelinegro intentó una vez más sacar al pelirrojo de su cama. Sin embargo, sus intentos frustrados terminaban con un pelirrojo más pegado a él haciéndole pucheros y mirándole con ojos de cachorro abandonado. Un cachorro zorro muy empalagoso.

- ¡No quiero! Quiero dormir con Yoochun ah… - la mirada brillante del pelirrojo volvió a darle un vuelco en el estómago al pelinegro, y esos vuelcos se estaban volviendo constantes.

- Eres imposible, zorro terco… - el pelinegro intentó alejarle otra vez, pero los brazos del pelirrojo se enroscaron con suma facilidad en su cintura y su rostro descansaba ya en su pecho…

- Necesito estar cerca de mi aliento, ¿no sientes que me extraña? Creo que siente que su contenedor actual no le merece… - un lindo puchero adornó los rosados labios del zorro, y Park pensó que lo mejor era rendirse.

- Mañana tengo que ir a la Universidad, por esta noche dejaremos la discusión aquí, tengo que descansar.

- ¡Iré contigo Yoochun ah!… - expresó repentinamente emocionado. Levantando el rostro para mirarle con esos preciosos ojos avellana que estaban haciendo pasar muy malos momentos al estómago del pelinegro que empecinaba en dar vuelcos y hasta llenarse de aleteos.

- De ninguna manera, la Universidad es para los humanos, tú eres un zorro…

- Pero tengo apariencia humana… - el zorro volvió a formar pucheros…

- Pero sigues siendo un zorro, ahora déjame dormir… - se dio media vuelta y casi esperó haberse librado del abrazo asfixiante del pelirrojo, cuando volvió a sentir cómo se pegaba a su cuerpo y le abrazaba…

- Tampoco me has dado un nombre, Yoochun ah es un humano muy malo, tan guapo que te ves…

Oh bien, ¿el zorrito le había dicho “guapo”? De todas formas, por qué a él aquello le hace sonreír como idiota.

- No necesitas un nombre; ahora duérmete ya…

- Quiero un nombre, Yoochun ah; no me gusta cuando me llamas con gritos o me dices “zorrito”… - el pelirrojo hizo entonces un mohín de disgusto, aunque el pelinegro no pudiese verle.

- Está bien… - suspiró… - voy a meditarlo con la almohada, y entonces cuando tenga un nombre te lo diré, ¿de acuerdo?

- ¿De verdad?... – el pelirrojo cuestionó emocionado…

- Sí…

- ¡Gracias, Yoochun ah!... – y entonces la efusión se reflejó en sus nueve colas desplegadas iluminando la habitación.

- ¡Yah! Guarda eso, es escalofriante verte así, y hace demasiada luz… - le riñó, pero nada borró la renovada alegría del pelirrojo. Escondió sus colas y con aquella ilusión de un nombre que le hiciera más humano, el zorro volvió a abrazarse a un tenso Yoochun que tardó mucho rato en conciliar el sueño.

………………………………
Departamento de Lee Seung Gi

Luego del shock porque su dedo estuvo dentro de la boca de su invitado, Seung Gi había cocinado lo suficiente como para que él comiera por toda una semana, pero el de ojos oscuros se había devorado todo en una hora. Había tardado más preparando la cena, que viendo al otro consumirla.

- ¡Pero tú que tienes por estómago! ¡Cociné hasta medianoche y tú te has terminado todo! ¡TODO!... – obviamente, Seung Gi estaba alterado. Si así comía todos los días, este chico le llevaría a la miseria.

- Ya te dije antes, ¿Es que no prestas atención? Mantener esta apariencia me da mucha hambre… - el zorro respondió con su habitual tono agrio.

- ¿Apariencia? No entiendo de qué hablas, estás tan delgado como yo, y créeme que no me devoro todo como tú…

- No entiendo de qué tanto te quejas…

- ¡Bien, vas a trabajar y traer dinero para que te mantengas!

- No puedo trabajar…

- ¿Qué?

- No tengo documentación alguna para conseguir un empleo decente…

- ¿Y quién se supone que se hará cargo de comprar todo lo que te devoras?

- Tú.

- ¡Estás loco! ¡Claro que no!

- Como si no tuvieras dinero suficiente…

- No lo tengo…

- Tienes departamento de chico rico. El de Yoochun cabe casi por triplicado aquí, y la ropa que usas es de marca, haz usado tarjeta de crédito durante todo el día, para ser un chico que no tiene dinero suficiente, tienes demasiados lujos.

- De todas formas, ¡No tengo por qué hacerme responsable de ti!

- Bueno, entonces llama a tu amigo Yoochun y arréglalo. Mientras esté en deuda con mi hyung, somos SU responsabilidad.

- Ese hermano tuyo de quien hablas debe ser definitivamente el de cara de niño; el que se la pasó riendo por todo y mimándose con Yoochun…

- Sí, es él. Habla mañana con Yoochun si tanto problema soy para ti, no creas que estoy conforme con estar aquí contigo, no eres la gran cosa, humano.

- Deja de llamarme “humano”, tengo un nombre, por si lo olvidaste.

- Voy a dormir… - el zorro gruñó e ignoró al otro. Caminó entonces en busca de una habitación.

- Esa es mi habitación, usa la otra si quieres… - Seung Gi renegó cuando le vio entrar en su alcoba, indicándole entonces la que está a lado, un poco más chica, pero cómoda.

- Me gusta esta, me quedaré aquí…

- Te estoy diciendo que es la mía…

El zorro le ignoró otra vez, se adentró y comenzó a buscar un pijama en los cajones de su anfitrión. Esa habitación estaba bien para él, lo suficientemente amplia para desplegar sus colas si quería, mantenerlas ocultas a la vista humana era frustrante para él.

- ¿Tienes por costumbre hacer lo que te viene en gana?

- Tú cama es grandísima, si tanto quieres dormir aquí adelante, no me opongo.

- ¡No pienso compartir cama contigo!

- Entonces haz lo que quieras, pero dormiré aquí…

- ¡Testarudo!

………………………………
Universidad de Seúl

- ¿Por qué has venido? Te dije que la Universidad es para humanos… - Park renegó, por enésima vez en la mañana, porque el pelirrojo camina detrás de él con una enorme sonrisa pintada en sus labios.

- No quiero estar solo en tu departamento, además, necesito mantenerme cerca de ti… - el pelinegro volvió la mirada con el ceño fruncido… - por mi aliento…

- Cuánto tiempo más tardará en sanar mi cuerpo para que puedas recuperar tu aliento…

- No lo sé… - el pelirrojo mintió. Si le decía ahora que tal vez en una semana él esté completamente sano, entonces Yoochun comenzaría a planear su despedida. Y el zorro por alguna razón no quería irse.

- Bueno, mira… - el pelinegro frenó y tomó al pelirrojo por los hombros; estaban a unos cuantos metros de la entrada principal a la Universidad… - la cosa es que de verdad no puedes entrar, necesitas una credencial que acredite que eres alumno o profesor de la Universidad para entrar, y tú no tienes una porque ni siquiera eres humano…

- Es cruel que digas eso a cada minuto, Yoochun ah… - el pelirrojo formó un puchero, pero esa vez el pelinegro notó algo más en la mirada del zorro. ¿Era tristeza?... - ¿Tardarás demasiado?

- Tal vez…

- Andaré por aquí hasta que regreses entonces, ya que no hay otra opción…

- Deberías haber ido con tus hermanos…

- No sé dónde viven tus amigos, así que no sé dónde están ellos…

- Cierto… pero ellos no deben tardar en llegar, así que cuando les veas les preguntas…

- ¿Te vas ya?

- Por supuesto, tengo que llegar a tiempo a clases…

Park dio media vuelta y sin más continúo su camino. El zorro le vio incluso correr, subir de dos en dos los escalones hacia la entrada principal de la Universidad. Y se quedó ahí, parado en medio de la calle que lleva a la entrada principal del edificio, la gente pasaba a su lado metida en sus propios asuntos, algunos conversando entre sí, otros llegaban corriendo en silencio; sin embargo, todos ellos tenían algo en común: son humanos.

- ¡Hyung!... – la voz del zorro de ojos oscuros le sacó de sus pensamientos, cuando dio media vuelta le vio venir, junto al zorro de ojos negros. Solos ellos dos…

- ¿Sus humanos también les abandonaron así nada más por el simple hecho de no ser humanos?... – el pelirrojo cuestionó con voz entre molesta y decepcionada. Sus hermanos se miraron entre sí y comprendieron.

- El humano idiota que tengo por anfitrión no me dejó, yo le dejé a él, dormido en su amplia cama; seguro llegará tarde… - el de ojos oscuros sonrió con cierta diversión.

- El humano que “cuidó” de mí ayer ha venido antes, creo que tenía tareas que terminar o algo así… hermano, solo tenemos que soportar unos cuantos días, ¿sí? Luego simplemente recuperas tu aliento y nos vamos.

- No. Hyung, no quiero irme, sabes cuánto deseo ser un humano…

- Hemos hablado cientos de veces acerca de esto… - el de ojos negros suspiró cansinamente…

- Pero hyung; esta vez tengo un motivo…

Sus hermanos le miraron intrigados.

- Creo que me he enamorado de Yoochun…

- Somos zorros, no nos enamoramos… - el de ojos negros soltó con seriedad.

- Tú lo hiciste una vez…

- ¡No se habla más del tema!... – el mayor cortó de tajo, y el menor percibió esa molestia instalarse en sus pupilas como cada vez que el pasado era mencionado de una u otra forma… - sé que en unos días tu aliento habrá sanado a ese humano, recuperarás tu aliento y nos iremos. No te lo estoy sugiriendo, hermano.

- Lo que pasó contigo no tiene por qué repetirse conmigo, hyung… - el pelirrojo murmuró con voz seria.

- ¡Yah! ¡Maldito, por qué me dejaste dormido en casa!... – la aparición de Seung Gi sirvió sin embargo para cortar un poco la repentina tensión entre los zorros.

Pero mientras el zorro de ojos oscuros y su anfitrión discutían. Los otros dos zorros se sostuvieron la mirada largo rato.

………………………………

Y más allá, en el mundo al que pertenecen, la Abuela de los 3 Dioses (Viento, Lluvia y Nube) observaba todo con detenimiento.

La astuta mujer de cabello cano y bonachona apariencia, abandonó su plano dimensional para viajar a un lugar en especial en la Tierra…

- Abuela, hace mucho tiempo no le veía… - un apuesto hombre le saludó con una respetable venia.

- No, desde que traicionaste a uno de mis zorros

- Solo tomé mi decisión, Abuela…

- Y hoy he venido a pedirte un favor; necesito a mis zorros de vuelta, sabes bien cómo hacerlo cuando no está en su voluntad regresar… - la mujer extendió una caja de madera fina con un peculiar grabado en la tapa.

El hombre le miró antes de tomar aquella caja.
Ahora tendría que salir…

A la caza de los zorros.


Continuará…..