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miércoles, 14 de julio de 2010

PARTE DE MI ALMA Oneshot *O*

Como no hay YooSu que yo pueda leer, de vez en cuando termino escribiendo yo xD espero les guste, me nació de una canción que retome de Cristina Aguilera, aunque mi papá me la enseñó hace más tiempo atrás *O* es muy romántica y pues nada, el YooSu es el amor de mi vida *O*


Título: PARTE DE MI ALMA
Autora: FELINA
Pareja: YOOSU
Género: ROMANCE
Resumen: Cuando ni la distancia puede menguar la profundidad de un amor correspondido, ¿de cuántas maneras se puede decir cuánto se extraña al ser amado?
Advertencia: LEMON

**PARTE DE MI ALMA**

*****

No existe un momento del dia
en que pueda apartarme de ti
El mundo parece distinto
cuando no estas junto a mi

No hay bella melodia
en que no surgas tu
ni yo quiero escucharla
si no la escuchas tu

es que te has convertido
en parte de mi alma
ya nada me consuela
si no estas tu tambien
mas alla de tu labios
del sol y las estrellas
contigo a la distancia
amado mio, estoy.

es que te has convertido
en parte de mi alma
ya nada me consuela
si no estas tu tambien
mas alla de tu labios
del sol y las estrellas
contigo a la distancia
amado mio, estoy

(contigo a la distancia amado mio estoy)
contigo.

*****

Llevaban ya algún tiempo saliendo, su noviazgo no era de lo más normal ni tampoco bien visto por el resto de la sociedad… vamos, que una relación sentimental mantenida por dos chicos era para la sociedad en general todavía una aberración y el peor de los pecados en muchas religiones.

Para Junsu y Yoochun, el amor que se tienen es mucho más que prejuicios o lineamientos sociales, es un sentimiento sincero y puro que les nace en el corazón y llena sus almas de ternura y felicidad, de pasión y encanto, de tristezas y penares, de todo lo bueno y esos tantos problemas que, aunque duros y casi invencibles, superables que termina por avivar el amor que se tienen y hacerles sonreír como bobos y hasta llorar entre sonrisas aliviadas cuando se abrazan y solo pueden caer entre caricias al deseo profundo de amarse sin reservas.

Y aún cuando fue la distancia la que se plantó firme entre los dos, el amor que se tienen fue más fuerte y se sobrepuso a las dificultades que aquella experiencia les representó.

Porque Junsu no pudo negar nunca que miedo fue lo que tuvo cuando Yoochun le dijo que sí, que era verdad que en su trabajo le mandaban a otro país para que se hiciera cargo de una nueva sucursal… y lloró en silencio aquella noche aferrándose a su cuerpo temiendo que con el tiempo y la distancia su novio le pudiera olvidar… la culpa le carcomió en los días siguientes cuando cada atardecer el pelinegro le llamaba puntual diciéndole cuánto le extrañaba y le amaba… cuánto deseaba ya que el tiempo apurara su curso para poder estrecharle de nuevo entre sus brazos y sumergirse en su calor meciéndose en un atardecer nacarado en el que las miradas cariñosas y los besos tiernos sobraran como sobran las palabras cuando el amor se puede expresar con solo una sonrisa enamorada.

Y tampoco Yoochun iba a negar que tuvo sus propios miedos, que apenas los primeros días pasaron y un nuevo mundo le rodeó en aquel país americano, llegó a sentirse cegado y atraído por aquellas maravillas, que sus ojos viajaron curiosos por otros terrenos que no eran los suyos… pero en todo aquello su novio castaño nunca abandonó sus pensamientos, porque solo quería tenerle a lado y caminar tomados de la mano admirando aquel bello lugar en el que casi creía que libres podrían ser…

Y juntos comprendieron que ni la distancia ni el tiempo, ni las tentaciones de otros mundos podrían nunca destruir su amor, porque fue todo aquello una prueba más que pudieron superar con creces y fortalecer ese profundo lazo que les unía…

*****

Yoochun caminaba esa noche por aquellas calles que ya se sabía de memoria, las luces iluminaban todo a su paso y hacían de aquellos escaparates un punto atractivo que llamaba la atención de locales y turistas. El bullicio de la gente animada por el ambiente de las fiestas le inundaba los oídos, se distrajo mirando hacia arriba cuando escuchó el primer cohetón hacer eco en lo alto y las luces de colores destellar en círculo. A pesar de eso, no le parecía tan precioso… su novio no estaba a su lado ni tomaba su mano o sonreía con aquella brillante mirada instándole a comprarle un algodón o entrar a algún antro a bailar…

- Junsu ah… - y solo pudo susurrar su nombre sonriendo con nostalgia mientras saca su móvil y se dedica a observar todas esas fotos que han compartido en los últimos ocho meses desde que tuvieron que separarse por motivo de su trabajo… lloró casi sin querer cuando vio aquellos videos que el castaño grababa y en los que su melodiosa voz se escuchaba… nunca las canciones le supieron tan a añoranza como en aquellos instantes… - te extraño baby… - murmuró secándose las lágrimas de las mejillas y dándose cuenta de que poco o nada le importaba a las personas alrededor puesto que el mundo seguía a lo suyo… - es tan… triste… es no estar en casa y no sentir calor de hogar… es no estar a tu lado, Susu ah… - palabras que murieron en el escándalo de aquella banda de rock que comenzó su número en las altas tarimas de la plaza…

Dio la vuelta y prefirió entonces emprender el camino de regreso al departamento en que vivía… lentamente sus pasos le alejaron del bullicio y el escándalo, de las risas divertidas y los murmullos de conversaciones animadas, de las luces y los cohetones… y volvió a sentirse algo más tranquilo también, más en intimidad con su yo interno, con su soledad y su deseo de volver a abrazar a su novio, de morir entre sus brazos y revivir bajo sus labios…

Las calles se fueron haciendo más oscuras y el viento más fresco. El silencio de la noche por fin le alcanzó y él se sintió desesperado por no tenerle, por saber que ni siquiera corriendo toda la noche podría llegar a su lado y abrazarle, por comprender que un arrebato para tomar un avión de última hora no haría otra cosa que quitarle la oportunidad laboral en la que ha venido trabajando años enteros… por lo que tantos meses ambos han sufrido en la distancia…

Entró a su departamento y se refugió en el balcón del departamento, la noche era perfecta para una velada romántica en compañía de su novio, pero una vez más solo podía maldecir a la distancia y al momento en que sin dudarlo aceptó aquél trabajo tan lejos de su amor. Encendió un cigarillo y lo apagó casi al segundo, recordó que Junsu solía decirle que no era bueno para la salud y que solo podía acarrearle severos problemas con los que lidiar y acongojarse más tarde… sonrió de medio lado y comprendió una vez más que su novio era todo cuanto había en sus pensamienos, que le extrañaba horrores y que daría lo que fuera por tener alguna especie de poder mágico que le diera la posibilidad de teletransportarse y estar en un parpadeo al otro lado del mundo, mirar su sonrisa y perderse en su mirada chocolatada antes de robarle uno de esos tantos besos que ha ido guardando para cuando por fin vuelvan a verse.

Miró hacia el cielo estrellado y suspiró con melancolía… le recordaba de una y mil formas y solo podía extrañarle más y más a punto de sentir que le dolía el corazón, que podría volverse loco de no ser por los mensajes y las ocasionales llamadas. Tomó el móvil y sonrió contento al leer ese último mensaje que le mandara más temprano para él y antes de dormir para Junsu… una lágrima rodó ante ese “Te Amo” que tan hermoso se veía adornado con ese emoticon de corazón que casi le recordaba la alegre sonrisa de su novio y sus ojos enamorados antes de robarle uno de aquellos cortos besos que tampoco ha podido saborear en meses…

- te extraño tanto, baby… - y volvió a sumirse en los bonitos recuerdos como en los difíciles momentos en que un apretón de manos casi ha sido suficiente para no rendirse y seguir adelante.

El sueño le abandonó y él solo pudo quedarse ahí sentado en el balcón observando las estrellas titilantes acompañando a la redonda luna plateada que atavia el firmamento con sus destellantes colores.

*****

Junsu despertó temprano como todas las mañanas, se estiró y desamodorró el sueño parpadeando varias veces antes de animarse a apartar las cobijas y salir de su cama.

- buenos días, Chunnie ah… - saludó a ese pelinegro sonriente que le recibía todas las mañanas en aquella fotografía en la mesita de noche a lado de esa cama matrimonial que seguía sin resultarle tan cálida como cuando su novio vivía con él.

Besó la fotografía y sonriendo con aquel destello de añoranza continuó con su rutina de alistarse para partir a su trabajo. Observó la hora en el reloj que colgaba del muro en la estancia y sonrió contento… estaba a tiempo de mandarle un mensaje a su novio para desearle buenas noches… sacó su móvil pero entonces el teléfono fijo comenzó a timbrar… hizo un puchero y corrió a atender dispuesto a maldecir a cualquiera de sus amigos que se atrevió a interrumpirle en un momento crucial.

- bueno… - atendió con un tono algo más seco de lo que habría querido sonar…

- baby, buenos días amor… - el castaño casi se va de espaldas al reconocer la voz de su novio…

- ¡Chunnie!... – emocionado no se dio cuenta de que saltó y corrió a acomodarse en el sofá de la sala con sus redondas mejillas arreboladas de carmesí… - justo estaba por mandarte un mensaje de buenas noches…

- tu ratoncito no tiene sueño baby… - el pelinegro sonrió al otro lado de la línea algo más contento al escuchar a su novio…

- pero Chunnie, qué pasa, ¿va todo bien?... – el castaño se preocupó casi al instante, conocía a su novio y no era de los que perdonaban horas sueño…

Aunque acepta que desde que se fue hace ya meses aquella rutina ha ido cambiando y en más de una ocasión se han quedado horas conversanco en el teléfono (sin importarles en absoluto el costo) cuando Yoochun le llama así de improvisto y los te extraño sobran como casi parecen faltar los te amo…

- solo te extraño baby, nada más… - el pelinegro volvió a mirar el cielo estrellado de la madrugada que se perfilaba ya en aquel país y suspiró al pensar en lo cerca que escucha a su novio pero lo lejos que le tiene… - quisiera poder borrar la distancia y estar contigo, Junsu ah…

- lo sé, Chunnie… - el castaño encogió las piernas subiéndolas al sofá y reolegándolas contra su pecho, ahí donde su corazón latía emocionado pero triste a la vez… - también te extraño muchísimo y quisiera que ya pudieras volver…

- nada tiene sentido sin ti, baby; siento que no podré más estando tan lejos… - el pelinegro suspiró cansinamente… deseando con toda su alma en verdad poder estar con él y abrazarle fuerte mientras le besa dulcemente.

- no digas eso Chunnie, me partes el corazón porque no puedo estar contigo y apoyarte estando ahí, pero sabes que Te Amo, que ni la distancia ni nada ni nadie hará que deje de esperar y amarte… - el castaño trató de animarle, aunque su corazón se agitó melancólico palpitando dolorosamente exigiendo tenerle a su lado también.

Es que ambos se extrañaban demasiado y la distancia parecía no tener clemencia con ellos dejándoles solo la esperanza de que el tiempo transcurra veloz y poder verse nuevamente, abrazarse y sentirse, besarse y corroborar entre dulces caricias que sí, que siguen ahí y que nada ha cambiado a pesar de la distancia.

- es que todo me recuerda a ti Junsu ah, y luego parece tan vacío y sin motivo…

- Chunnie, no digas eso…

- pero es verdad, Junsu ah, te pienso todo el tiempo y miro alrededor y me doy cuenta de que no estás ahí para apreciar conmigo la belleza de lo que está ahí…

- Chunnie, ¿sabes? También te pienso todo el tiempo, no hay momento en que no piense, “Chunnie diría que el atardecer se motea en mi piel” y todas esas cosas tan bonitas que tú me decías a diario y que hacían que me sonrojara… - ambos sonrieron suavemente al recordar días como aquellos… - te pienso cuando camino por la calle y paso por todos aquellos lugares en que comimos o conversamos, sonrío como idiota cada que paso por aquella banca en el Parque donde nos dimos nuestro primer beso; te pienso cuando duermo y releo mil veces tu último mensaje deseando que al día siguiente más cerca esté el momento de volver a vernos…

- hago eso también, y veo los videos que me has mandado y todas las fotos que te has tomado para mí… - sonrió algo más contento…

- sé que no estoy ahí Chunnie, que no podemos estar físicamente juntos, pero lo sabes, ¿verdad? Estoy contigo en la distancia y a pesar de ella, estoy contigo en cada pensamiento, respiro en nuestros recuerdos y sueño en cada uno de nuestros momentos…

- Te Amo, Junsu ah… - y ahí de pronto el pelinegro solo pudo murmurar aquellas palabras que desde hace tanto solo por su novio siente… y suspiran al tiempo sonriendo bobamente al darse cuenta de ello…

Y comprender que sí, la distancia podrá ser enorme y el tiempo castigador, pero que aún con todo aquello, están para el otro… que aún cuando Yoochun pueda extrañarle en la melancolía y Junsu en la añoranza, el sentimiento común es único y compartido…

Por horas siguieron platicando aún cuando a Junsu se le hizo realmente tarde para ir al trabajo, más nada impidió estar por lo menos al teléfono hasta que Yoochun se escuchó por lo menos un poquito mejor y aceptó ir a dormir entre disculpas y muchos Te Amo que el castaño escuchaba en su oído pero que de alguna manera tan amargos le sabían ante la cruel distancia y el tiempo inmisericordioso…

*****

El castaño esperaba impaciente en la Sala de Espera, prestaba atención al anuncio de todas las llegadas de avión y miraba su celular cada segundo queriendo recibir un mensaje de su novio o cualquier señal para saber que ya estaba ahí… nunca se había sentido tan ansioso en espera de algo… pero es que después de más de un año separados y saber que finalmente esa tarde su novio volvía para quedarse le tenía emocionado…

Y cuando por fin le distinguió venir por el pasillo con una maleta arrastrando y un pequeño bolso al hombro… el tiempo se congeló y la distancia se anuló en cosa de segundos… la respiración se le detuvo y su corazón fue a mil por hora…

Yoochun miraba para todos lados buscándole, para cuando sus ojos negros se encontraron con la figura sin igual de su novio, la sonrisa en sus labios se amplió y corrió estúpidamente arrastrando la maleta hasta que a un metro de encontrarse la soltó junto con el bolso que resbaló hasta el suelo cuando sus brazos atraparon a ese Junsu que lloraba contento por saberle de nuevo ahí…

- Chunnie…
- Su…

Y solo capaces de susurrar su nombre fueron, de abrazarse con fuerza y aspirar el aroma del otro esperando que no sea uno de esos tantos sueños que para qué negarlo, estuvieron ahí cada tanto durante esos largos meses. Se miran a los ojos y una mano del pelinegro abandona la cintura del castaño para subir a su mejilla y acariciarla…

- extrañaba tanto sentir la suavidad de tu piel, Su… - murmuró embelesado… en la sonrisa cristalina de su novio, en esa mirada brillosa, en esas mejillas ligeramente teñidas de rubor, en esas lágrimas que se han quedado en sus pestañas y que él no duda en beber besándole los párpados…

- te extrañé demasiado, Chunnie; la verdad es que espero que no tengas que irte de nuevo así… - se aferró al cuerpo de su novio escondiendo su rostro contra el hueco de su cuello y hombro…

- nunca más, baby… - asegura mientras le acaricia la espalda antes de tomarle el mentón e instarle a mirarle…

Ojos chocolate y pupilas azabache se quedan prendadas… como lo están sus corazones enamorados que latiendo al unísono al ritmo del amor les invitan a esa caricia que también extrañaron demasiado.

Poco o nada les importa que la gente les vea, hace mucho que los qué dirán les había dejado de interesar… sonriendo acercaron sus rostros ansiando ese beso que por todo ese tiempo solo soñaron o recordaron. Roce perfecto de labios que se acoplan suavemente como si reconocieran un terreno explorado hace una eternidad, suaves caricias que sublimes se funden e intercalan ofreciéndoles el más exquisito y tierno de los besos. El mundo desaparece para ellos y solo queda ese beso dulce que les roba el aliento y les devuelve vida a sus almas.

- eres mi dulce criatura… - el pelinegro susurró feliz acariciando el contorno de su rostro… de ese rostro sonrojado que se enciende en carmín ante sus palabras…

- también extrañaba eso… - el castaño murmura empinándose de nuevo en busca de ese corto beso que solo les hace sentir algo más felices y contentos…

………………………………

La noche ha caído y más no pueden alargar el deseo de reencontrarse también en la intimidad. Ya por esas horas compartieron más besos y ese tomarse de las manos mientras caminan por la calle que también les supo casi a la primera vez. Tuvieron ese primer intercambio de palabras con los amigos que también se encontraron y que estrecharon en amistosos abrazos a ese Yoochun que por fin se sentía nuevamente en casa. Disfrutó de ese sabor a hogar apenas entró a ese departamento de los dos que seguía exactamente igual y que por un instante le hizo sentir que el tiempo no había pasado.

Pero justo en ese momento, solo tenía mente para recordar cada centímetro de piel de ese cuerpo que iba descubriendo con lentitud aún de pie en la estancia del departamento. Los suspiros se dejaron escuchar con romanticismo en la oscuridad de la noche que ya había cubierto la ciudad, las manos de ambos iban despojando las prendas del otro, sus labios repartiendo besos por toda esa piel que iban descubriendo y que les sabía más dulce y exquisita de lo que recordaban. Desnudos y tomados de la mano caminaron a su habitación, Junsu cayó primero sobre aquellas cobijas blancas que olían a flores y suaves le recibieron en su manto, Yoochun le siguió colocándose sobre él sin dejar de repartir besos y caricias, arrancando esos jadeos que resonaban en sus oídos con erotismo…

- ahh, Chunnie… - el castaño cerraba los ojos sin poderlo evitar cada que los dedos de su novio pellizcaban sus pezones o delineaban con parsimonia sus pectorales como cada tramo de su cuerpo…

- eres el ser más hermoso Junsu ah, soy afortunado de tenerte… - declaró emocionado, con sus propias mejillas teñidas de carmesí, el corazón latiéndole apresurado demasiado contento de sentirle, de tenerle ahí bajo su cuerpo jadeando y suspirando por su toque…

- yo… mhh, Chunnie… - sonrió cuando aquellas manos recorrieron la curva de su cadera haciéndole cosquillitas… - soy afortunado también… - y sentir de nuevo esos labios gruesos que con sensualidad y ternura arropan los suyos en uno más de esos besos que le hacen sentir otro poquito más vivo…

Y cayeron una a una las caricias sin reserva, las sinuosas que resbalaron por todo el cuerpo de ambos dejándoles esas sensaciones electrizantes que les excita más y más embriagándoles de calor y contentura…

La mano de Yoochun vagó por el medio de su torso, la yema de uno de sus dedos marcando la línea coqueta que llegó hasta la erección de Junsu haciéndole suspirar y gemir quedito arqueando suavemente la espalda cuando toda su mano le cobijó y sintió otra vez ese chispazo correr por toda su columna y que irgue del todo su palpitante entrepierna.

El pelinegro sonrió al saber que sigue siendo solo él el capaz de excitarle y hacerle estremecer así, que no ha olvidado en nada cómo tocarle, que sus manos siguen siendo las que expertas le recorren con maestría provocando esa respiración alterada que queda al descubierto en ese pecho que sube y baja agitado, sintiendo bajo su boca ese latir apresurado cuando besa a la altura de su corazón en su pecho. Admirando esas mejillas arreboladas de carmín y esos labios entreabiertos que rojos y húmedos no hacen más que suspirar, jadear y gemir su nombre.

Junsu cerró los ojos al sentir la lengua de su novio recorriendo lentamente la extensión de su erección… en verdad que había extrañado sentir que le tocara así. Como extrañaba también tocarle y ser él quien le lleva al borde de la locura orillándole al éxtasis con sus caricias, así que no duda en invertir posiciones y apresarle bajo su cuerpo mientras son sus dedos los que resbalan por su pecho y su lengua la que lame porciones aquí y allá entreteniéndose en sus pezones que endurecidos casi parecen temblar bajo su aliento. Y sigue cuesta abajo marcando la clavícula con una succión que sabe dejará huella…

- mmhhh, Su… - gime ronco y aprieta las cobijas en sus manos cuando la boca de su novio toma su erección resbalando lentamente hasta la base para luego volver a subir imponiendo así un ritmo de succiones que le hacía tener espasmos de placer y gemir más y más alto sintiéndose algo perdido en el calor…

Pero Yoochun quiere sentirse dentro y venirse en su intimidad, le abraza dejándole de frente a él y de medio lado, Junsu sonríe sabiendo sus intenciones y levanta una pierna dejándola sobre la cadera de su novio, aquel ángulo le permite al pelinegro llevar tres de sus dedos a su entrada y comenzar a dilatarle…

- ahh… - el castaño se quejó involuntariamente cuando el primer dígito resbaló en su interior… es que hacía demasiado tiempo que no tenía aquel tipo de actividad…

- relájate baby… - el pelinegro besó brevemente sus labios sabiendo que le estaba doliendo, pero conscientes ambos de que no iban a querer parar… se dedica entonces a besar su cuello y susurrar en su oído esperando distraerle lo suficiente para que el dolor pase pronto…

Instantes después sus tres dedos entran y salen con facilidad y ambos saben que están listos… Junsu queda nuevamente de espaldas al colchón y abriendo sus piernas le deja espacio a Yoochun para que se perfile y comience a penetrarle… despacio, suave, con cariño y entre besos… así como tanto extrañaba, así como le hacía sentir tan especial y amado… así, que no puede más que suspirar y abrazarle aferrándose a su espalda aguantando el dolor y la incomodidad que inevitable llega al sentirle tan dentro y excitado…

- parte de mi alma, Junsu ah… - y cuando el pelinegro le susurra aquello con tal ternura y esa mirada tan profunda, el castaño no puede menos que sentir que se derrite, que muere de amor y vuelve a nacer tan solo por no apartarse, por permanecer para siempre a su lado…

- para siempre, Chunnie, uno solo tú y yo… - atina a corresponder para luego sentir esa caricia en la mejilla que le hace llorar de emoción y contentura, hacerse de esos labios que también se dejan hacer y prometerse sin palabras ese amor eterno que aún en la distancia sabrá salir adelante…

Y se sumen entonces en las estocadas suaves y lentas, aumentando de a poco el vaivén conforme Junsu se acostumbra y se entrega a ese Yoochun que no puede más que amarle y amarle sin límites…

Y mientras saben que hacen otra vez el amor después de más de un año extrañándose, comprenden finalmente que lo han conseguido una vez más, que otra prueba han superado y que su amor es puro, sincero y profundo, fuerte y firme… que la distancia, el tiempo, la sociedad y todo cuanto haya por contraponerse será siempre quien pierda más y ellos quien ganen… otro poco más de amor y felicidad…

Es así como alcanzan el orgasmo y tiemblan de pies a cabeza entre espasmos que les hacen sentir plenos y completos una vez más después de tanto tiempo… y no pueden menos que mirarse a los ojos y fundirse otra vez en un beso… dulce, tierno, enamorado.

- Te Amo… - se susurran y mirándose a los ojos comprenden que sí…

Que el uno del otro son parte de su Alma y una sola… para la eternidad…


**FIN**

7 comentarios:

  1. que puede decir bellisimo
    el yoosu es la perfeccion
    y tu escrtibes como una diosa

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  2. Conozco esa canción, es viejísima!!! y el cover de Cristina Aguilera es genial xD... amo como escribes te lo digo siempre que tengo la oportunidad y tienes razón no hay mucho YooSu qué leer por eso yo siempre espero tus historias xD, gracias por amar el YooSu y escribir tan genial como lo haces!!!...

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  3. hola!! n_n
    hermoso shot *-*
    los yoosu q escribes son en verdad muy bellos...
    se nota q los amas xD....
    ya habia leido antes algunos fics tuyos pero no comentaba T.T..pero a partir de ahora lo hare! :D

    debo confesar q al comienzo no me gustaba esta couple o_o
    pero sin darme cuenta cai en el encanto yoosu *O*
    ahora entiendo porq te dicen diosa :D....
    me encanta todo lo q escribes ....y graxias por compartirlo con nosotras :)

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  4. see.. seguramente felina diosa que me hace llorar todos los dias TT.TT aaww enserio... yo no se porque leo historias sobre el amor, sabiendo que lo perdi, que no lo tengo, ni lo tendre T.T (luego que porque termino siempre llorando T.T)

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  5. Como te explico que estoy llorando a mares TT-TT, esa canción que perfecta ;O;
    OMG T-T imaginarlos separados TT es demasiado
    y las palabras de chun ;O; y lo lindo que es junsu TT
    no puedo dejar de llorar ;///x///;
    queda cortoe escribir que me encanto
    gracias por este lindo y romantico fic ;O;
    GRACIAS TT

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  6. no tengo mas que decir que es un encanto leer todo lo que escribes sobre esta pareja. ojala que sigas escribiendo mas y mas. faitinnnnnnnnnn

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  7. no hay duda de que
    amo a estos condenados :3
    (a amarse xD)
    el fic es tuvo muy bello
    y nostalgico ;_;
    estos chiquitos son amooor!! <3

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”No me quejo si alguien que ha leído el libro lo encuentra aburrido, absurdo o despreciable, ya que yo tengo una opinión similar sobre sus comentarios.”
J.R.R. Tolkien