PROHIBIDO SACAR LOS FANFIC DE ESTE BLOG Image and video hosting by TinyPic

domingo, 1 de agosto de 2010

CAPÍTULO 7. SURVIVOR

CAPÍTULO VII. OBSESIÓN

*****

La investigación en el caso estaba arrojando nueva información pero una y otra vez encontraban trabas en su propia legislación. El abogado de Kellen Beich estaba haciendo demasiado bien su trabajo, y los detectives solo se iban dando cuenta de cuán grueso era el muro de corrupción que tenían que atravesar.

…………………………
Departamento de Uchimura Kohei

- ¡estoy harto de ese maldito abogado!... – Uchimura aventó su chaqueta al sofá y luego fue directo a golpear ese bolso de arena que colgaba en un rincón de la estancia…

ChangMin no recordaba haber visto a su compañero tan molesto como en ese instante… la forma en que golpeaba con todo su coraje y la frustración hacía que sus músculos resaltaran endurecidos y que los movimientos de sus golpes sonaran con zumbidos provocados por la fuerza en el aire y luego esos sonoros cuando impactaba contra el bolso. Aguardó en silencio y de pie hasta que el japonés abrazó el bolso respirando agitado y con algunas gotas de sudor resbalando por su rostro, el morocho se mordió el labio y evadió la mirada al darse cuenta de que la imagen le había resultado atractiva.

- aún no hemos terminado de usar nuestras cartas, Kohei… - intentó animarle… aunque de antemano sabía que aún las opciones que tenían eran tan inservibles como cada intento anterior si es que volvían a toparse con autoridades corrompidas por el dinero y los favores entre mafias.

- ese desgraciado debería de irse a la cárcel con todo y abogado y fundirse en una celda haciéndose compañía… - espetó sintiéndose impotente… casos como esos ha tenido antes ya y cada que se topa con ellos solo puede frustrarse y maldecir por no poder hacer realmente nada por ofrecer tranquilidad a las víctimas o sus familias.

- relájate un poco, si ellos ven que nos desesperamos más saborearán la victoria, y no debemos perder la fe aún…

- ¿fe?... – dijo con ironía… - esto no se trata ya de fe ni de esperanza, sino de corrupción y poder…

- esto sí se trata aún de fe y esperanza…

- ¡no! No lo entiendes aún, Min… - se acercó al morocho plantándose delante suyo con esa personalidad arrebatada que muy pocas veces muestra pero que sin duda también posee… - las personas con las que lidiamos no se tentarán el corazón ni por broma, incluso si han de eliminar testigos o a nosotros, lo harán, si nos damos el lujo de pensar en fe y esperanza…

- si nos damos el lujo de abandonar aquello en lo que las víctimas y sus familias confían entonces nosotros seremos solo un par de detectives que toman esto como algo personal y no de manera objetiva… - interrumpió hablándole con seriedad y mirándole directamente a los ojos…

- ¿crees que actúo así porque lo tomo personal?...

- sí…

- no me conoces, no tienes ni idea de cómo trabajo o lo que me motiva a hacerlo…

- Tal vez tengas razón, Kohei; pero te he observado y sé que este caso te ha significado mucho más que los anteriores, he visto cada esfuerzo tuyo irse por el caño y la forma en que te afecta; he visto que esto ha logrado llegar a las fibras sensibles de tu propia existencia…

- no te atrevas a relacionar esto con quién soy o de dónde vengo… - se apartó negándose a sí mismo a escucharle… pero prestando total atención cuando la mano del morocho tomó su muñeca instándole a oír…

- no lo relaciono yo, lo has hecho tú mismo. Sé que cada víctima te recuerda a tu madre y que por cada caso que ganas sientes que un poco más de tranquilidad le ofreces a ella; pero en el fondo también lo haces porque tratas de expiar tu sola existencia, porque sientes que más te alejes de lo que pudiste ser por la herencia de tu padre…

Kohei le miró entre sorprendido por lo bien que parece conocerle a pesar del poco tiempo que llevan como compañeros de trabajo, y lo acertado de sus palabras pues son pensamientos que no ha compartido nunca con nadie.

- no todo en las personas es cuestión de genética, Kohei…

- pero tiene que ver, eso lo sé…

- eres un gran detective… pero creo que sobre todo eres una gran persona, de sentimientos nobles y eso no viene solo de herencia; sino de ti mismo… de aquí… - llevó una de sus manos a la altura del pecho de Uchimura… y sintió bajo su tacto el corazón del japonés latir con ritmo, no era normal pero tampoco demasiado aprisa… después de todo se había agitado antes… y sin embargo; le parecieron latidos diferentes…

- gracias, Minnie… - sonrió al tiempo que posaba una de sus manos sobre la que descansaba en su pecho… la mirada del morocho se inquietó pero ninguno se movió…

Y solo entonces ChangMin se percató de que su corazón latía al mismo ritmo que el de su compañero… pero el suyo lo hacía intranquilo y emocionado…

Tuvo que aceptar con temor…
Que se había enamorado…

*****

Yoochun y Junsu habían salido esa mañana a la consulta del mes, tenía ya cinco meses y un vientre abultado que lucía demasiado precioso a ojos de un pelinegro que no cabía de felicidad desde que el pelirrojo lloraba menos y sonreía más… desde que le escuchaba platicar con su bebé diciéndole cuánto le amaba y lo mucho que sentía no habérselo dicho antes…

Una vez que salieron de la consulta pasaron por aquel parque en donde se dieran su primer beso y se declaran sus sentimientos. Cuando se hicieran novios y hubieran ganado un trozo más de felicidad al saber que la persona más importante en sus vidas complementaba esa parte de uno que invita a la plenitud y la gloria. Tomaron asiento en uno de esos columpios que todavía tenían en sus cadenas un poco de nieve escarchada…

- vaya, sí que he ganado peso… - el pelirrojo sonrió al percatarse de que apenas cabía en el columpio…

- pues ni vayas a querer pensar en dietas, eh; te ves precioso… - estando a sus espaldas comenzó a mecerle muy despacio, robándole uno que otro beso mientras le paseaba…

- ay Chunnie, dices tonterías… - murmuró sonrojado y casi sintiendo que el doloroso pasado quedaba atrás desde que todos sus pensamientos han sido solo para su bebé y el amor que le tiene por ser de su esposo también…

- no son tonterías, Su; te ves hermoso… - y quiso decirle que no era solo porque ahora supieran que el bebé era de los dos, que de cualquier manera le hubiera parecido hermoso porque es él…

Él y su aura brillante, sus cristalinas sonrisas como sus lindas miradas; todo eso que antes casi perdieron como se va el agua entre los dedos, pero que hoy nuevamente sentían tan suyo y parecía que no había modo alguno de que el dolor volviera y les arrebatara esa felicidad que bañaba sus días otra vez.

- Chunnie… - una de sus manos fue cobijada por la de su esposo mientras se sujetaba aún de la cadena del columpio… - gracias, por no dejarme nunca… - susurró y recibió con emoción ese beso que el pelinegro le entregó inclinándose para tomar sus labios con tal delicadeza que en esos segundos el resto del mundo desapareció dejándole sentir solamente su amor…

- no hay modo de que quiera dejarte nunca, Su; eres mi vida, tú y nuestro bebé lo son… - aseguró con tono cariñoso mientras le abraza aún inclinado rodeando sus hombros y besando sus mejillas; para luego llevar sus manos a ese abultado vientre en donde una patadita les hizo sonreír emocionados…

- le gusta que lo toques, te siente más cerca aún… - el pelirrojo murmuró enternecido, mientras otra patadita en su vientre parecía afirmar sus palabras…

- me gusta tocarlo, sentirlo dentro de ti… - el pelinegro susurró en su oído besándole despacio y esperando que así como en ese momento, el pasado no vuelva nunca más…

*****
Residencia Park-Kim

Luego de una semana, llegó una fecha que celebrar. Hacía un año que le había propuesto matrimonio, y quizá no muchas parejas celebran fechas como esa, pero para ellos es tan especial como cuando cumplen años de haberse convertido en novios o de la primera vez que hicieron el amor. Cada gran paso en su relación era significativo para ellos y merecía celebrarse…

Junsu se dejó ayudar a la hora del baño esa mañana, la forma en que Yoochun tocaba su cuerpo con sumo respeto al pasar la esponja por cada recoveco le hacía sentir querido y especial, y entonces desaparecía todo vestigio de repudio hacia su propio cuerpo que aún hace casi un par de meses sentía al ducharse… era como si las profundas heridas de su violación fueran sanando finalmente…

Yoochun le dejó limpio y fresco, un beso dulce le regaló antes de ayudarle a salir de la tina y envolverle en una bata de baño, le llevó a la cama y mientras su esposo se cambiaba con tranquilidad, el pelinegro volvió al baño para ducharse también.

Junsu sonreía tranquilamente mientras se observaba el vientre en el espejo de cuerpo entero (ése mismo que en largas semanas permaneció cubierto por una sábana pero que ahora volvía a devolverle una imagen de su agrado), se había remangado la playera para poder verse el bulto desnudo y acariciarse despacio…

- te amo, bebé; mucho, mucho… y appa Chunnie te ama también, ¿has sentido el cariño con que nos bañaba? Así es como él dice que nos ama… - platicaba con su vientre con esa sonrisa feliz y tranquila que recién retomara en sus días en el último mes…

Entonces el timbre sonó y acomodándose la playera caminó a la puerta asomándose antes por la merilla… era un repartidor que llevaba un ramo de rosas rojas. Sonrió de medio lado pensando que Yoochun tenía esa sorpresa con él y por ello las recibió con gusto andando con el ramo hasta el comedor y acomodándolo antes de tomar la tarjetita que llevaba…

- ¡Chunnie!... – y llamar a su esposo aterrado de pronto al leer la tarjeta y saber que no venía de él.

Yoochun salió corriendo con apenas un pantalón puesto…

- qué sucede baby… - apenas cuestionó cuando le vio temblar frente a aquel ramo de rosas…

- no son tuyas, son… de él, lo sé, Chunnie… - sollozó tembloroso dejándose envolver por los brazos de su esposo…

- tranquilo baby, tranquilo… - trató de confortarle…

…………………………………
Policía Local de Seúl
Departamento de Investigaciones Especiales

- vamos, el Sr. Kim recibió un presente, al parecer de Beich… - el japonés tomó su chaqueta pensando que tal vez el ojiazul pudiera haberse equivocado y darles suficiente para ir tras él…

- ¿qué clase de presente?... – el morocho le siguió apenas, dejando la taza de café que acababa de servirse sobre su escritorio…

- un ramo de rosas; el Sr. Park sonaba inquieto pero que no había sido Beich en persona, su esposo recibió el ramo pensando que era de él…

…………………………………
Residencia Park-Kim

Una vez que llegaron los detectives…

- el repartidor era un chico normal, no sospeché y pensé que tal vez mi Chunnie lo habría mandado… - el pelirrojo aún temblaba ligeramente y se negaba en apartarse de su esposo pues se sentía seguro abrazado por él…

- ¿era él?... – el morocho le enseñó una fotografía en su móvil…

ChangMin se había puesto a hacer su investigación de manera inmediata apenas Junsu le dijo el nombre de la florería que había visto en el uniforme del repartidor. Un par de llamadas habían sido suficientes para que le enviaran información acerca del repartidor que efectivamente había sido enviado a ese domicilio para hacer entrega del ramo. Por suerte ese local tenía información de sus empleados en versión electrónica…

- sí, era él… - el pelirrojo apartó la mirada del móvil del detective Shim… - ¿por qué no me deja en paz?... – sollozó nuevamente enterrando su rostro contra el pecho del pelinegro…

- ¿es probable que alguien más se haya tomado la libertad de enviarle un presente?... – Kohei preguntó…

- no… - Yoochun se apuró en responder, no quería que su esposo tuviera que recordar más o decir nada, era su turno de cuidar de él por lo menos afrontando ese interrogatorio en ese instante… - hace un año pasó exactamente igual, y pude recordar algo que no había recordado antes… - los detectives prestaron atención… - hace un año cuando le propuse matrimonio, también cumplíamos cuatro años de noviazgo, esa mañana Junsu recibió un ramo de rosas rojas también, y una tarjeta igual a ésta… - en la tarjeta estaba inscrito con letras doradas la frase “Juntos Para Siempre, mi Junsu”… - entonces Junsu pensó también que yo se las había enviado, pero cuando volví a nuestro departamento y le dije que no eran mías, me puse celoso y terminé botándolas a la basura… podría decirse que no lo tomamos demasiado en serio… Junsu siempre ha tenido pretendientes que le envían obsequios, bueno, hasta antes de salir de la Universidad era bastante común que le enviaran cartas, rosas o peluches, de chicas y chicos… pero esa noche, en el restaurante donde le pedí matrimonio, recuerdo que ese sujeto…

- ¿Beich?... – el japonés indagó…

- él… - el pelinegro respiró profundo… - estaba ahí… a unas cuantas mesas de la nuestra…

- ¿está usted seguro?... – el morocho cuestionó…

- lo estoy… llevaba un traje oscuro, y una mujer pelirroja estaba con él… no lo recordé hasta hoy y lo siento, pero les aseguro que era él, en realidad solo lo vi una vez porque estaba demasiado contento cenando con Junsu y nervioso porque le iba a proponer matrimonio, pero… el mesero que nos atendió también atendía su mesa…

- eso puede ser circunstancial… no tenemos suficiente para relacionar el ramo de rosas con su presencia en el mismo restaurante aquél día o con el ramo de hoy… - ChangMin aventuró…

- pero podemos usarlo para confundirlo y lograr que hable… - Kohei sugirió…

- no me importa lo que tengan que hacer o cómo, si cualquier cosa vuelve a perturbar a mi esposo, yo mismo me encargaré de ser necesario… - Yoochun dijo con firmeza… y los detectives temieron que luego intentara tomar justicia por mano propia… Junsu le abrazó más fuerte incapaz de contradecir las palabras de su esposo… solo quería seguridad de nuevo en su vida…

…………………………………

Un encuentro “casual” entre los detectives y Beich les dio los elementos necesarios para obtener lo que más necesitaban en esos momentos para que el caso siguiera adelante por las vías de la justicia…

Kohei y ChangMin llegaron a aquél restaurante que mencionaran Junsu y Yoochun, pero cuando vieron que Kellen casualmente estaba ahí, aprovecharon la visita para confrontar al ojiazul… tomaron asiento en una mesa fingiendo una salida informal solo a comer como amigos, ni siquiera como detectives en una investigación… por si luego intentaban echar abajo sus argumentos…

- detectives, ¿me siguen aún?... – Kellen se acercó a la mesa, que estaba a un par de la suya, sonriendo casi con altanería y confianza… por supuesto, ChangMin le había dicho a Kohei que por lo que había podido darse cuenta mientras investigaba al sujeto, es que era un tanto ególatra… sabían entonces que al verlos pensaría que todo era por él… y aunque de hecho era así, tendrían que fingir que no…

- no… en realidad no, solo venimos a comer, qué coincidencia, ¿no?... – el japonés respondió…

- sí… - la mirada del ojiazul vagó de una a otro como inspeccionándolos… - así que, son pareja, más que compañeros de trabajo, ¿verdad?... – sonrió divertido y terminó sentándose con ellos…

ChangMin enrojeció y Kohei pensó que esa era la pantalla perfecta… fingir ser novios.

- no creo que sea cómodo para nosotros hablar de nuestra vida personal contigo, Kellen… - el japonés dijo…

- porqué no, por haber sido parte de una absurda investigación… - rió casi como si ellos fueran amigos y estuvieran bromeando… Kohei tuvo que aguantarse las ganas de molerlo a golpes ahí mismo por mofarse así de la ley…

- no solo por eso, no a cualquiera le agrada hablar con dos chicos que salen como pareja… - y ChangMin optó por retomar la repentina idea…

- yo no tengo problema alguno con las relaciones gay…

- ¿por eso le enviaste un ramo de rosas hoy a Junsu?... – Kohei soltó casi por casualidad… - supe que le habían encantado…

- ¿de verdad?... – Kellen pescó la trampa… - Junsu y yo somos almas gemelas, solo que él está molesto todavía…

- ¿por qué crees que está molesto?... – ChangMin cuestionó…

- ya sabes… solo malos entendidos que no vale la pena recordar… - y casi como si acabara de caer en cuenta de que había estado por irse de lengua larga; el ojiazul se puso de pie… - bueno, mi cita seguro ya debe estar molesto, nos vemos en otra ocasión chicos… - agitó la mano despidiéndose y volviendo a su mesa…

Entonces ChangMin pudo ver que el acompañante del ojiazul era un chico joven, quizá máximo 20 años, de cabellos pelirrojos y un corte muy parecido al que lleva Junsu, además de que sus facciones también tenían cierto parecido, aunque a la primera se notaba que no eran la misma persona… sin embargo…

- este chico está obsesionado con el Sr. Kim, Kohei… - murmuró instándole a mirar detenidamente al acompañante del ojiazul…

- creo que ahora tenemos otra carta que jugar…

- ¿pedirán ya su orden?... – un mesero se acercó sonriendo con amabilidad…

- eh sí, la especialidad de la casa para los dos, por favor… - Kohei ordenó…

- creí que ahora iríamos a…

- iremos con el juez saliendo de aquí, antes tenemos que mantener nuestra pantalla… - el morocho no pudo evitar sonrojarse otra vez, pero el japonés no dijo nada al respecto, solo siguió hablando… - o Kellen sospechará más de la cuenta… comemos, salimos y regresamos por la puerta trasera, necesitamos información de aquella noche y encontrar algún lazo entre ese ramo de rosas de hace un año, la coincidencia en el restaurante y el hecho de que él aceptó hace unos momentos que envió el de esta mañana…

- ok… - ChangMin se concentró entonces en respirar… no podía desconcentrarse con pensamientos de índole personal en esos instantes… aunque de pronto tenía ganas de tomarle la mano y fingir un beso de novios… - ¡mierda!... – maldijo por lo bajo sintiéndose acalorado…

Kohei le miró de reojo pero no dijo nada… él tenía claro que su compañero le gustaba, pero dejaría que ChangMin descubriera a su tiempo si la relación de trabajo podía llegar a más…

…………………………………

Una vez que terminaron de comer, y tal como Kohei lo había propuesto, los detectives volvieron para hacer investigación respecto a aquella noche de hace un año…

- me temo que quien trabajaba para nosotros hace un año ya no está aquí… - el gerente del restaurante les dijo una vez que le explicaron lo que buscaban… - si recuerdo bien, hace un año hubo un incidente con un cliente, se quejó de mal servicio por parte del mesero que le atendía, y antes de que pudiéramos siquiera llamarle la atención, él ya había renunciado…

- ¿no le pareció extraño?... – ChangMin preguntó…

- entonces yo era subgerente, el gerente de entonces fue quien se encargó de la situación…

- ¿supo quién fue el cliente que se quejó?... – el morocho volvió a cuestionar…

- por supuesto, el Sr. Beich, es bastante quisquilloso si me lo preguntan, e hijo de un hombre importante, si Kellen Beich dice que alguien le ha mirado siquiera feo, ese alguien es inmediatamente despedido…

- ¿aún usted tiene que cumplir todos los mandatos del Sr. Beich?... – el japonés intervino…

- por supuesto… tal vez olvidé mencionar que este restaurante es propiedad de la esposa del padre del Sr. Beich, su madrastra…

- ¿tiene alguna información de aquél empleado?... – Kohei indagó… tomando en cuenta ese dato importante que investigar a detalle…

- los datos que teníamos de hace un año, con suerte su domicilio es el mismo… - buscó en una gaveta archivos muertos que estaba capturando en versión electrónica como medida exigida por la ley en los últimos meses… - es esto… - les extendió una carpeta…

- tomaremos algunos datos si no le importa… - ChangMin comenzó a leer…

- adelante… en realidad creo que ese engreído merece alguna especie de lección, un susto por parte de la ley que le haga ver que no es intocable o todopoderoso…

- ¿tiene usted alguna queja en particular con el Sr. Beich?... – Kohei preguntó curioso…

- conmigo no se ha metido directamente, pero basta con ver con quién se junta para saber que es de esos junior que creen que todo lo pueden; si el caso que llevan lo pone como el malo, entonces debe ser el malo, Beich no es de ningún modo una blanca palomita, y sí perfectamente capaz de los extremos con tal de obtener lo que quiere…

- listo, Sr…. – el morocho le devolvió la carpeta… - gracias por su ayuda…

- de nada…

- si necesitamos saber algo más, esperamos contar nuevamente con su cooperación… - el japonés señaló…

Y luego ambos salieron de aquella oficina…

- bien, hora de averiguar si el mesero de aquella noche aún vive donde mismo…

- no es necesario ir, no vive ahí…

- ¿eh?

- tengo su nuevo domicilio… - el morocho le mostró su móvil…

- cómo haces eso… - el japonés preguntó con admiración…

- si hay cualquier información en la red, ten por seguro que la veré… - sonrió el morocho…

…………………………………

Horas más tarde…

- ese imbécil amenazó con despedirme cuando no quise hacer lo que me pidió… - el mesero que un año atrás atendiera a Junsu y Yoochun en el restaurante recordaba perfectamente el suceso de aquella noche…

- ¿y eso era…? – el detective Uchimura inquirió…

- llevarle una nota con una rosa a un cliente de otra mesa… la verdad es que no habría tenido problema si me lo hubiera pedido para dárselo a alguna chica, pero ese imbécil dijo que se la llevara a otro chico… un chico que estaba acompañado de otro, si me entienden a lo que me refiero…

- una pareja gay…

- exacto… y no es que sea homofóbico ni nada, pero prefiero mantenerme lejos de esas parejas, así que me negué, no iba a formar parte de una especie de triángulo amoroso entre tres gays… - claramente al sujeto en cuestión le desagradaba del todo el tema…

- ¿recuerda cómo eran los chicos que menciona como pareja?... – Kohei indagó…

- uno era pelirrojo y muy sonriente, el otro de cabellos negros, corte normal…

- como ellos… - el morocho le mostró una fotografía de Junsu y Yoochun que llevaba en el móvil…

- sí, eran ellos de hecho… oigan, exactamente qué están investigando… - el sujeto se mostró entonces inquieto y curioso…

- ¿recuerda quién acompañaba al Sr. Beich esa noche?... – el detective Shim preguntó… el sujeto les miró algo más curioso…

- una linda chica de cabellos pelirrojos, como el color del fuego, hermosa sin duda… por esa razón me pareció aún más molesto que a escondidas quisiera no sé, ¿cortejar? A ese chico… le dije que no, se enfadó, me amenazó y yo renuncié antes que ser humillado…

- gracias por su cooperación…

- esperen, ¿no me dirán que es lo que investigan en realidad?

- eso no es de su incumbencia, Sr.

…………………………………

Luego de haber reunido pruebas suficientes, los detectives Shim y Uchimura consiguieron convencer a una jueza para obtener una orden de cateo para el departamento de Beich…

- este sujeto no está loco… está obsesionado… - ChangMin había encontrado un cuarto en el departamento de Kellen… estaba tapizado de fotografías…

- la pregunta es con quién… - Kohei no se esperó aquello… porque ahí había fotos tanto de Junsu… como de Yoochun…


Continuará……

7 comentarios:

  1. waaaaaaaaaaaa
    soy nueva fan de tu blog
    en si comence leyendo Darknees deep y dejame decirte que amo como escribes de verdad
    son muy buenos tu fic y este yoosu es
    INCREIBLEMENTE BUENO
    leere este capitulo nuevo
    SALUDOS

    ResponderEliminar
  2. asdfghgfhjgjhg pobre yoosu que no para de pasarla mal >..<!!!!!!!!


    omo!! el titulo de este capo me recordo algo/alguien *-* **ia sabes de que hablo feli xD... opues...**

    ResponderEliminar
  3. ohhh no sabia q tenias un blog lo encontre por tu histroa de darkness deep (muy buena por cierto) me gustan tus historias!!, te seguire de ahora en adelante.

    ResponderEliminar
  4. maldito kellen ke le pasa D:
    diantre chiflado merece morir asha2
    siii ke muera ke muera mello

    ResponderEliminar
  5. kellen mega weirdoooooo
    ;O;!!!!!
    pense que era con junsu pero tambien con chunnie
    XD
    *-* a que son perfectos?

    ResponderEliminar
  6. Maldito violador>!!!! Ese tipo lo que esta es loco...

    ahs!!! Como lo odio, espero que Minnie y koheui puedarn dar pronto con las pruebas necesarias para enccerrar a ese maldito!!!!}


    Por otro lado..^^ que bueno que la llegada del bebe del YooSu este ayudando en la reabilitacion (Por asi decirlo, de su uma ~_~)..

    ResponderEliminar
  7. Feliiii, ya casi 10 años de esta historia !!

    ResponderEliminar

”No me quejo si alguien que ha leído el libro lo encuentra aburrido, absurdo o despreciable, ya que yo tengo una opinión similar sobre sus comentarios.”
J.R.R. Tolkien