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viernes, 26 de febrero de 2010

OUT CLASS cap 1 y 2

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Título: Out Class
Autora: Felina
Clasificación: NC-17
Pareja: YooSu, YunJae, HiroxMin
Género: Romance
Resumen: Yoochun está enamorado de Junsu, pero es un sentimiento que le confunde y perturba todos sus sentidos, llevándolo a cometer algunos errores, pero buscando en el acto acercarse a él para demostrarle sus sentimientos.
Advertencia: Lemon

**OUT CLASS**

*****

Estaba algo molesto y muy intranquilo… ¿Por qué?

Y era la respuesta a esa pregunta la que lo ponía de mal humor porque no… ¡No!... debía haber descubierto aquello…

Estaba enamorado de un chico… ¡Sí!... ¡un hombre!

Uno que además, ni siquiera conocía demasiado a pesar de ser compañeros de clase, y es que le molestaba de sobremanera que Junsu tuviera ese carácter algo infantil que tenía a todos sus compañeros algo embobados con su forma de ser y su escandalosa sonrisa… eso por lo que había comenzado a gustarle…

Había llegado a quitarle parte de toda esa popularidad de la que gozaba, porque aunque seguía siendo el centro de atención y respeto, a Yoochun ya no le buscaban tanto las chicas… ni los chicos… y lo que en verdad le hacía enojar era que buscaran a Junsu… peor aún… que el chico de cabellos castaños casi rubios, fuera todo sonrisas con cualquiera que se acercaba…

Todo podía resumirse a los celos…

A ésos malditos celos que ahora le tenían, como ya se había dicho, molesto e intranquilo… porque quería convertirse en el centro de atención de Kim Junsu… y en alguna parte de su mente, bailaba también la idea de, en el proceso de ser su centro de atención, convertirse en su novio, pareja, amante, o como fuera que debiera llamarse; el hecho era que lo quería solo para Él… Park Yoochun convertirse en el TODO del castaño… o debiera mejor decir, rubio… porque esa mañana al verle llegar, notó que definitivamente el chico había aclarado sus castaños mechones a tal tono claro…

- ¡mierda!... – bufó por lo bajo apartando la mirada del susodicho porque no quería ni recibir ése “buenos días” que entregaba a todos con una radiante sonrisa… y es que le parecía tan guapo que presentía que al cruzar sus miradas se iba a sonrojar y a poner todo nervioso… - porqué tenía que gustarme él… porqué…

Y no tenía que ver con que fuera mala persona, ni mucho menos cuestiones de tipo “clase social”… era… era que no se creía sentir atracción por un chico demasiado infantil cuando todas las conquistas en su haber son más bien maduros y extrovertidos… vale que Junsu es simpático y sociable, pero también se avergüenza con facilidad y puede llegar a ser muy tímido… al menos con él lo es…

- eso podría significar que le gusto… - y solo pensar en la posibilidad, hizo aparecer una enorme sonrisa en labios del chico de cabellos negros…

*****

A Junsu nunca le había importado llamar la atención de nadie en particular… en especial de Él… porque a Yoochun le conocía prácticamente desde la escuela elemental… entonces ¿qué había pasado que de un momento a otro comenzó a sentirse atraído por el pelinegro?

Francamente, no tenía ni remota idea del porqué, pero ahora se veía a sí mismo siendo más escandaloso… y por nervioso, también más torpe e infantil, aunque ciertamente era su forma de ser, pero había sido justamente lo que había intentado evitar en vano; suerte que para muchos aquello era digno de simpatía…

Pero tratándose de Park Yoochun, parecía que iba en su contra…

Y es que podía ver cierta molestia en la expresión del pelinegro siempre que entraba al aula de clases o sus miradas topaban… si bien nunca le ha ignorado un saludo cuando se lo entrega… cierto que a veces presiente que le evade como ahora, como pretendiendo no tener que escucharle… entonces ¿Era simplemente porque era muy educado?

- Chunnie… - suspiró y se sonrojó como termostato al darse cuenta de que había murmurado ese mote con que nombraba al pelinegro para sí mismo… y que causara que dos de sus amigos le miraran divertidos…

- eso sonó muy a, Yoochunnie… - se burló uno de sus amigos, de nombre ChangMin… y que siendo muy inteligente pero dos años menor que el rubio, aprovechaba toda oportunidad para “burlarse” de su hyung…

- ¡OMO! ¿No me digas que en serio te enamoraste de Park?… - cuestionó su otro amigo, Yunho, capitán del equipo de fútbol soccer (n/a influencia del dorama del morenazo de fuego xD)…

- yo… yo… - el rubio bajó la mirada sintiendo su corazón latir a mil por hora… - creo que sí… - y aunque sus amigos no pueden notar la tristeza de sus ojos, sí que se dan cuenta de ése repentino silencio y su expresión callada y tranquila (poco común en el llamado “delfín hiperactivo”)…

Ni ChangMin ni Yunho se sintieron capaces de decir nada… no era justamente que ellos fueran unos expertos en el tema; que el capitán atractivo de tez morena había echado a perder su relación con su ahora exnovio, Jaejoong; joven de cabellos oscuros muy guapo y además, el mejor amigo de Yoochun. Y ChangMin, bueno, él solo amaba la comida, por el momento; y era en verdad bastante inexperto e introvertido en cuanto a hablar con seriedad de temas del corazón. Y Junsu lo sabía, por eso no se había extrañado del silencio que se instalara entre los tres.

El rubio volvió su vista al pelinegro, aún y cuando el Profesor había llegado ya y comenzara la clase. Yoochun se sentaba en su misma dirección un par de filas a su derecha, y sus ojos se perdieron en su figura sin que quisiera realmente evitarlo. Park podía ser todo lo ególatra que quisieran, pero él podía ver en sus abismales ojos negros una calidez que sueña un día recibir…

Es después de todo, Amor, lo que siente por Él…

Ese amor que como un alma partida en dos busca su complemento entre los brazos del pelinegro, creyendo fervientemente que es su posibilidad obtener un poco de cariño que alimentar con su querer hasta que su sentimiento se complete y puedan vivir en ése mundo de ensueño que inevitablemente ha construido en sus pensamientos…

*****

Había sido Yoochun quien le siguiera hasta ahí, poniendo a Junsu tan nervioso que cada uno de sus pasos había sido algo ansioso y tambaleante… más nunca imaginó siquiera que el pelinegro llevaría a cabo aquella acción, y es que saberse de pronto encerrado en uno de loa cubículos del baño con Yoochun apresándolo contra el muro lateral y besándolo con fuerza, le tenía francamente asustado… porque la escena distaba mucho de sus románticos fantasías acerca de un primer beso entre los dos.

Y sin embargo, ahí estaba Junsu respondiendo algo torpemente su beso, después de todo es el primero en toda su vida, y no sabe con esa exactitud si sus movimientos contra los labios del otro son correctos o si lo está haciendo muy mal, pero que el pelinegro se pegue más a su cuerpo haciendo que se estremezca de pies a cabeza le hace sentir muy agitado y algo mareado.

Yoochun era embriagante…

………………………………………

Park no lo había podido resistir más… o tal vez no lo había querido. Pero seguir al rubio fue un impulso que no pudo controlar. Como no pudo pensar en lo que hacía al momento de evitar que Junsu cerrara la puerta del cubículo, encerrándose luego con él sin reparar en esa expresión sorprendida y sus pupilas dilatadas. Todo lo que quería era probar sus labios… besarlo y perderse en el dulzor de su boca suave.

Le flanqueó toda posibilidad de huída apresándolo contra el muro al tiempo que se apoderaba de sus labios en un beso tanto más ansioso y furioso de lo que hubiera querido expresar… pero es que de pronto el deseo le había sosegado motivándolo a hacer aquello…

Queriéndole dejar en claro que solo podía ser suyo…

Porque estaba enamorado pero muy lejos de un momento más romántico y una declaración más sutil que pudiera haber hecho de aquél, un recuerdo inmortal que no pareciera un simple arrebato hormonal.

Pero nada había podido hacer cuando al sentir al rubio respondiendo su beso, su deseo se incrementó instándole a buscar mayor contacto con Junsu pegándose a su cuerpo y llevando sus manos a su cintura, tanteando su suave piel pasando por debajo de su camiseta del uniforme, sacándole esos suspiros que perdidos entre sus bocas unidas solo le hacen sentir que el rubio también quiere aquello.

Por ello no hizo nada por controlarse en lo siguiente que realizó, desplazando sus inquietas manos por su torso, tomando apenas un poco de aire mientras desliza sus labios por el mentón del rubio y desciende a su manzana de adán dando un ligero mordisco que hizo saltar a Junsu algo sorprendido pero sintiendo más elevado su calor corporal.

- Yoo…chun… - murmuró entre jadeos, queriendo tal vez cuestionar qué exactamente era lo que estaba pasando ahí o porqué… pero demasiado mareado, excitado y asustado como para hilar coherentemente sus pensamientos…

El pelinegro hizo oídos sordos de su murmullo, lamiendo indecentemente su cuello al tiempo que sus manos viajan hacia atrás acariciando su pronunciado trasero por sobre el pantalón del uniforme, sintiendo al rubio tensarse y suspirar más agitado, arrancándole un gemido medio ahogado por la sorpresa y el deseo cuando se lo apretó con fuerza pegándole más a su cuerpo y sintiendo sus erecciones rozarse con aquél movimiento haciéndoles gemir más alto sin pensar en que alguien pueda escucharlos.

Y es que Yoochun ya solo podía sentir su temperatura demasiado alta y su excitación anhelando un encuentro más íntimo. Así que llevó sus manos a los pantalones del rubio, desabrochándolos y bajando el zipper con demasiada ansiedad, bajándolos con todo y ropa interior lo suficiente para poder tomar entre sus manos ese bulto caliente que parece erguirse un poco más ante su tacto. Y Junsu solo puede cerrar los ojos muy avergonzado porque está disfrutando demasiado aquélla atención, aunque aún está también algo inquieto y asustado por no comprender ni saber con claridad de qué va todo aquello. Pero suspira y gime para el pelinegro por cada caricia en su miembro.

De un momento a otro el pelinegro le abandona, tan solo para besarle apasionadamente mientras se desabrocha los pantalones y aparta la ropa interior exponiendo su muy despierto miembro. Y no piensa en su acción cuando gira a Junsu dejándole contra el muro y acariciando su trasero con ése morbo que hizo al rubio temblar y asustarse mucho más…

- ¡no! Chunnie, por favor… - pide con la voz agitada pero claramente atemorizado… - así no, por favor… - susurra y siente sus ojos llenarse de lágrimas al darse cuenta de que Yoochun le impide todo movimiento cuando intenta darse vuelta otra vez… - ¡así no!... – suplica cuando siente la erección del pelinegro rozar su intimidad…

Y es que sí, lo amaba y hacer el amor con Yoochun es algo que incluso ha soñado… pero tal vez es romántico, o quizá las dudas alimentaron sus temores; pero no lo quería de esa manera… porque así solo parecía sexo…

Park parece reaccionar en cuando escucha un sollozo. Para abruptamente y repara en lo que está haciendo… en la forma en que tiene a Junsu retenido ahí casi a la fuerza. Desliza sus manos por su espalda por encima de la camisa y sube hasta sus hombros…

- lo siento, yo no… - baja nuevamente las manos y las deja en los costados de su cintura con respeto… - perdóname… - murmura con arrepentimiento, queriéndose dar un tiro por su inoportuna y muy poca sensible manera de expresarle la atracción, el deseo… el cariño…

- así no, Chunnie… - repite el rubio. Y siente al pelinegro separarse para luego girarlo otra vez quedando frente a frente. Ambos aún con los pantalones y la ropa interior en sus caderas… - yo te quiero mucho, pero… - se sonrojó y tarde se dio cuenta de que había confesado parte de su sentimiento, sin toda esa profundidad que late presurosa en su pecho…

- yo también te quiero, Junsu ah… - murmura pegando su frente a la del rubio, consciente de su aún agitada respiración y su alocado corazón… - de verdad que sí, lamento mucho lo que… - tiembla y se siente idiota queriendo endulzar con palabras lo que tan… estúpidamente estuvo a punto de hacerle… - yo, me dejé llevar, pero no quiero forzarte a nada… - le da un suave beso en la boca, apenas un delicado roce que hace suspirar otra vez al rubio… - lo siento, no quería asustarte…

Se quedan unos segundos en silencio solo mirándose a los ojos y en la misma posición. Junsu pudo ver entonces en los ojos negros de Yoochun que no le mentía… tal vez no le conocía demasiado a pesar de los años que han estado juntos en la escuela y lo cerca que viven uno del otro; pero estaba seguro de que una mirada no podía brillar como sus pupilas de no ser porque es sincero. Sonrió tímidamente y luego llevó sus manos a la cintura del pelinegro acercando sus labios a su boca otra vez. Dando inicio a un beso lento y mucho más tranquilo y dulce que ninguno que Yoochun pudiera recordar.

Aquello era amor…

Y aunque la situación fuera por demás extraña, el rubio solo podía darse cuenta de cuán enamorado estaba y lo mucho que deseaba que aquello en verdad fuera más que locas hormonas impulsándolos a comportarse de esa manera.

- ¿Su?... – murmura entre un jadeo al sentir una mano del rubio en su erección, rodeándolo y comenzando a bombear con un ritmo pausado que le hizo sentir corrientes eléctricas y un exquisito placer.

- no podemos volver a clases así… - susurró todo avergonzado con sus mejillas arreboladas de carmesí… y es que no encontró otra forma de decir que estaba bien masturbarse, pero que no estaba listo para entregarse a él… y menos en un baño de escuela…

Cuestión aparte que estuvieran tan metidos en lo suyo, que poco pensaban realmente en lo que podía pasar si alguien los escuchaba, sobre todo si llegaba a ser algún profesor… ó el hecho de que llevaban ya minutos encerrados ahí y su actual profesor diera por sentado que se habían saltado su clase.

Y cuando Yoochun gimió un poco más fuerte escondiendo su rostro entre el cuello y hombro del rubio, se percató de esos gemiditos que también salían de labios de Junsu; y de los movimientos entre sus cuerpos, donde las manos del otro atendía la entrepierna de ambos; reparando en su prácticamente nula participación fue que llevó una mano al caliente miembro del rubio, apartando la de éste y continuando su labor.

La mano libre de Junsu fue entonces a parar al hombro del pelinegro, recargando su cabeza en el hombro contrario… hacía demasiado calor… gimiendo contra su ropa y mordiéndose el labio para no gritar, porque Yoochun estaba haciendo un muy buen trabajo allá abajo donde su entrepierna comenzaba ya a liberar esa humedad salada que hacía más resbaladizos los movimientos de la mano del pelinegro; quien a saber también iba por las mismas condiciones y no dejaba de gemir su nombre contra la piel de su cuello.

Los movimientos de sus manos se volvieron también más frenéticos y el sudor formado en sus frentes resbalando por sus rostros, les daba ese toque erótico que encendía más el calor aunado a esos gemidos sensuales que no paraban de ser expresados. Luego de un momento, Yoochun comenzó a jugar con la punta de la erección de Junsu, logrando que gimiera más fuerte apartándose de su hombro echando la cabeza hacia atrás recargándola en la pared, sus ojos cerrados rendidos al placer y sus mejillas rojas de excitación…

Nunca había experimentado algo tan delicioso, y estaba seguro de que podía culpar al pelinegro por ello…

Inconscientemente las manos de Junsu imitaron los movimientos de las de Yoochun, por lo que éste solo podía morderse el labio escondiendo más su rostro contra el cuello del rubio. Sabía que estaban cerca, muy cerca de venirse, pero pensó que hacerlo así, en la mano del otro, podría conseguir que algo de su semilla manchara sus ropas, y luego cómo iban a explicar algo así ante cualquiera que se percatara de ello; sobre todo si llegaba a ser algún profesor… o pudo ser solo una excusa para hacer lo que quería…

- me, ahh, voy a, ahh, Chun… - lo sabía, Junsu le estaba anunciando su fin… por lo que en un parpadeo ya estaba de rodillas frente al rubio, que demasiado ocupado en disfrutar del momento, solo se dio cuenta de lo que estaba pasando cuando sintió algo húmedo y caliente rodear su virilidad…

La boca del pelinegro arropándolo y succionando un par de veces para obtener todo ése semen que se deslizó por su garganta, tragándolo todo y lamiendo luego los rastros que en su erección liberada habían quedado. El rubio respiraba agitado y temblaba por el éxtasis, sus ojos cerrados, su pecho subiendo y bajando rápidamente, sus manos en los hombros de un Yoochun que sonreía y se relamía gustoso de haber conseguido aquel orgasmo, pero consciente de que aún tenía que liberarse.

Se puso de pie, acercándose al retrete y comenzando otra vez con el bombeo en su miembro, listo para dejar que su esencia se pierda entre las aguas del excusado. Pero entonces Junsu le vio y creyó que era injusto que solo él hubiese podido terminar con tal erotismo. Así que no lo pensó dos veces, antes de instar al pelinegro a girarse otra vez hacia él, apartar sus manos de su entrepierna, arrodillarse y engullirlo con nervio pero deseo, succionando apenas un par de veces antes de que el semen de Yoochun pasara por su garganta y lo tragara detectando ese sabor único que no sabía nada mal y que le hacía sentir un poco más conectado con el pelinegro.

- no tenías que hacerlo… - susurra Park, todavía reponiéndose de su propio orgasmo… pero sonriendo ampliamente al ver que Junsu ni siquiera parecía arrepentido ni mucho menos… que lo había disfrutado tanto como él…

- quise… - murmura retomando esa aura vergonzosa que hacía que el corazón del pelinegro danzara un poco más emocionado…

Yoochun se le queda viendo unos instantes sin siquiera ser realmente consciente de que lo hace, y de que su mirada penetrante hace sentir más avergonzado al rubio, bajando la mirada al pensar en todo lo que acaba de pasar… le había masturbado, y más que eso, le había hecho sexo oral… ¿había sido solo sexo?

Luego de pronto sintió la lengua del pelinegro lamiendo la comisura de sus labios, primero un lado, luego el otro… y no entendió muy bien de qué había ido ese gesto que solo consiguió ese rubor intenso del que definitivamente, ya no puede haber un matiz mas encendido… Yoochun sonrió al verle, era adorablemente lindo e infantil, y todo lo que se le puede venir a la mente para describir esa belleza tan peculiar de ese Junsu que le mira con sus pupilas castañas brillantes y llenas de una luz que ni las mismas estrellas han de tener…

- creo que ahora sí podemos volver, ¿no?... – el rubio asintió en silencio, acomodando sus ropas, pero preguntándose en qué les volvía ahora después de haber hecho lo que habían… hecho… serían como amigos con derechos, amigos de esos que solo tienen esa clase de encuentros cuando la calentura es demasiada, ¿o eran pareja? Pero no podían serlo, no si de alguna manera ninguno lo decía, o pedía, o… - ¿en qué piensas?... – la pregunta del pelinegro le saca de sus cavilaciones mentales, enfoca su vista en el rubio, notando cómo parece querer cuestionar algo pero no se atreve, abriendo y cerrando la boca un par de veces antes de volver a bajar la mirada y jugar con los pulgares de sus manos… - eres un niño, ¿sabías?... – sonríe, antes de tomarle las manos y besar sus nudillos… - me pone algo ansioso verte hacer eso, deja tus manos quietas… - mejor eso que decir algo como “no muevas esas manos cuando acaban de darme el placer más rico del mundo”… de por sí ya tiene cierta fama de pervertido, decir algo como aquello solo haría asustar a SU Junsu…

¿Qué tan suyo era?

Ciertamente no es como si fuesen novios, al menos no se lo ha pedido… bueno, en realidad, nunca le ha pedido a ninguna de sus conquistas pasadas aquello, porque todas fueron más un pasatiempo que algo serio que hubiese querido formalizar. Pero con Junsu, lo que había pasado, lo que sentía por él, era mucho más que solo pasar el rato, ¿cierto? Entonces, ¿debía pedirle que fueran pareja?

Pensando en todo eso, Yoochun no se dio cuenta de que le había tomado de la mano, sacándolo luego del cubículo del baño sin escuchar esos murmullos nerviosos y esa mirada asustado del rubio, quien inmediatamente había volteado hacia todos lados, suspirando aliviado al percatarse de que no había nadie en el baño… al menos nadie que les viera salir juntos, tomados de la mano, o que les haya escuchado haciendo lo que… habían hecho… sintió sus mejillas arder más a ser posible, y sin querer, apretó un poco más la mano del pelinegro… apretón que pareció traer de vuelta a Park justo antes de salir por completo de los baños…

Y se miraron una vez más en absoluto silencio. Había dudas y preguntas reflejándose en los ojos de ambos, en sus miradas ciertamente brillantes, pero algo temerosas de lo que acababan de tener… de lo que habían iniciado… pero que no nombraban aún…

Pero ver sus manos entrelazadas, le dio a Yoochun esa confianza y esa seguridad que le faltaba para sentirse capaz de hacer lo que nunca antes…

Declararse.

- Junsu, yo… - y solo comenzar, ya lo tenía hecho un manojo de nervios… - sé… sé que me gustas muchísimo… mucho más de lo que llegó a gustarme antes alguien… - ¿podía ser que ahora fuera él quien se sentía muy avergonzado, algo tímido e inseguro?… - no quiero que pienses que lo que acaba de pasar entre nosotros fue solo… que fue solo algo de hormonas o que yo quería pasar el rato, o algo por el estilo… - el corazón del rubio latió apresurado nuevamente, nunca había visto al pelinegro así de nervioso, ni así de sonrojado ¿eso era bueno?... – yo… - resopló… “debería haber un manual sobre cómo declarártele al amor de tu vida sin parecer un completo idiota en el camino” pensó, en tanto pasaba su mano libre por su cabeza desordenando sus ya rebeldes mechones negros… su otra mano aún seguía entrelazada con la del rubio… - mira, solo sé que quiero poder estar así contigo… - los ojos del rubio se abrieron en sorpresa… - ¡no! No me refiero solo a… a… eso de, ya sabes, tocarnos… - ¿desde cuándo su voz era tan débil?... – me refiero a esto, tomarnos de la mano, o… - clavó su mirada en los labios del rubio, inclinándose al instante hacia ellos atrapándolos en un lento beso dulce… - besarnos cuando queramos, sin que importe quién pueda ver o decir nada…

- ¿cómo?... – Junsu abrió los ojos desmesuradamente… ¿estaba entendiendo bien? ¿le estaba pidiendo comportarse como novios sin importar que ambos son chicos y todo lo que puedan decir en torno a ellos?

- yo sé que todos dirán cosas, que murmurarán a nuestras espaldas o se burlarán delante de nosotros, pero… no me importa nada con tal de saber que estarás solo conmigo, que puedo besarte en medio del pasillo si ambos queremos hacerlo, que puedo caminar a tu lado tomados de la mano por toda la escuela si se nos da la gana… Junsu ah… - inhaló profundamente… listo para hacer algo que por nadie más estuvo siquiera dispuesto… - quiero, que seas mi novio, y que podamos comportarnos como tal…

Ok… técnicamente, no se lo estaba preguntando, se lo estaba informando… pero… qué más da, Junsu sabía que de cualquier manera diría que sí… Sonrió ampliamente y afirmó con la cabeza para luego lanzarse a sus brazos y abrazarle con fuerza…

- me gusta eso, Chunnie… - murmuró en su oído…

- ¿en serio?...

- completamente en serio… - y quiso decir un “Te Amo”, pero para qué negarlo, tuvo un poco de temor de exponer sus sentimientos con tan apertura… quería… quería antes sentir en carne propia que cada palabra dicha por esos gruesos y deliciosos labios, era sincera, y que no habría nada ni nadie que los pudiera separar.

- no te defraudaré Junsu, no a ti… te protegeré, cuidaré de lo nuestro… - le abrazó rodeando su cintura y dejando un beso húmedo contra la piel de su cuello, sonriendo bobamente al escuchar ese suspiro suavecito y bajito contra su oído… - me encanta que seas como eres…

- yo pensaba que te caía mal, a veces… - el pelinegro le aparta para verle a los ojos. ¡Él creía que no se había dado cuenta!... – a vec… - la puerta abriéndose les hizo saltar inconscientemente en su lugar y separarse en automático con las mejillas atiborradas en carmesí…

Era un muchacho que ni siquiera les puso atención, llevaba demasiada prisa como para detenerse a saludar ni mucho menos. Pero había sido más que suficiente para romper con esa atmósfera que ahora parecía algo densa y es que pelinegro y rubio se miraban algo avergonzados ya sin atreverse a tomarse de la mano otra vez ni moverse de su lugar… ¡Era posible que todavía no pudieran salir siquiera del baño!

Y Yoochun se dio cuenta de que así de fácil estaba permitiendo que algo tan insignificante como la llegada de un sujeto que ni los pelara, les alejara de esa manera. Así que se sobrepuso a sus repentinas emociones y sensaciones, dio ese pequeño paso que los separaba, le tomó de la mano y volvió a besarlo brevemente…

- vamos, la clase ya debe estar a medias… - sonrió dulcemente, abriendo la puerta para finalmente salir del baño… - y no, Junsu…

- ¿eh?... – parpadeó confundido, pero andando a su lado con su corazón latiéndole furiosamente, enamorado…

- no me caes mal, nunca me has caído mal… mi actitud para contigo era… porque estaba confundido y sorprendido de los sentimientos que nacían en mí por ti… porque me estaba enamorando de ti, de tu forma de ser tan infantil, y algo torpe a veces… - el rubio sonrojándose, los pasillos estaban vacíos porque todos se encontraban justo donde ellos debían también, en clases… - de tus sonrisas, de tus saludos, de cada detalle que mi primer impulso fue intentar alejarme… pero contrario a eso, simplemente me interesaba más en ti, y me daba celos ver que eras así con todos, cuando yo quería ser único en tu vida…

- ya eras único… - susurra con timidez el rubio, sonriendo emocionado por todas esas palabras que una vez más suenan tan hermosas viniendo de labios de su… novio… sonaba tan bonito en sus pensamientos que no podía creer que fuera real…

- ahora me queda más claro… - murmura con una sonrisa más alegre, con ese atisbo de picardía que tan característica parece de su personalidad… - me encantas, todo de ti me encanta… - declara y besa otra vez sus labios con suavidad, obligándole a detenerse en la esquina del pasillo antes de dar esa vuelta que los llevaría a su aula… - ven… - pero el pelinegro ya tenía algo más pensado…

- a dónde… - su novio tira de su mano yendo en otra dirección… - Chunnie, nuestro salón queda para allá…. – pero el pelinegro no se detuvo, seguía caminando…

- ya lo sé, pero de todas maneras ya es tarde para entrar a clases, mejor vamos a platicar por ahí, solos tú y yo… - salen a los jardines y se pierden por entre ellos yendo hasta ese patio trasero que está vacío en ese momento, ahí se sientan debajo de un árbol, sintiendo el aire fresco del otoño desordenándoles los cabellos… - hay muchas cosas que quiero saber de ti, y que conozcas de mí…

- ¿y si algo de mí no te gusta?… - el miedo le asaltó al rubio… bajó la mirada y trató de sacar su mano de la del pelinegro…

- sé que habrá cosas que no me gustarán de ti… - hace un poco más fuerte el agarre y le toma el mentón a su novio instándole a mirarle… - no somos perfectos, Junsu ah, y será inevitable que haya cosas de ti que no me gusten y cosas de mí que no te gusten a ti…

- pero…

- y eso no tiene porqué hacer que me gustes menos o que yo te guste menos a ti, los defectos que vemos en otro son oportunidades para valorarle más, Su… - las pupilas del castaño resplandecieron todavía más enamorado… - conocernos tal cual somos es mucho mejor que mostrar solo aquello que queremos para hacernos quedar bien… yo quiero conocerte con todas tus facetas y que me conozcas igual, ¿entiendes?

Junsu solo fue capaz de asentir, recargando su cabeza en el hombro de Yoochun. Se quedaron en silencio otros instantes más, eran demasiadas las cosas que sentía como para decir algo. Así que solo quería disfrutar su compañía un rato, antes de volver a las clases y recibir ese castigo del que sabe no se van a escapar pues se han saltado una clase.

Pero esa vez, ha valido por mucho la pena cualquier reprimenda que les puedan poner… porque ahora está ahí, sentado a lado del chico de que se enamoró sin saber realmente porqué o cómo, ése que sabe le irá enamorando un poco más cada día de ahora en adelante, el que le ha inspirado más seguridad de la que nunca pensó un noviazgo con alguien de tu mismo sexo pudiera brindar.

Y suspiran algo embobados al mismo tiempo para luego reír dándose cuenta de que han tenido el mismo gesto. Se miran a los ojos fundiéndose en otro beso antes de separarse y comenzar por fin con esa charla que era el motivo de haberse escabullido por los pasillos y jardines hasta ahí. Empezando algo nerviosamente con cosas triviales, sabiendo que de a poco se irán teniendo esa confianza profunda que les permita hacerse esas preguntas demasiado personales que ni entre mejores amigos se atreven en ocasiones a cuestionar, pero que saben irá fortaleciendo también poco a poco esa relación que acaban de comenzar…

Porque es el amor más fuerte que todos los obstáculos de una vida de adolescente o un futuro incierto de jóvenes que esperan poder seguir juntos contra viento y marea, contra los propios lineamientos de esa sociedad que no aceptará de buena gana lo que tienen…

Por lo pronto, estar fuera de clases se volvió algo fructífero porque se dieron esa oportunidad que ni en sus más locos sueños habían imaginado. La oportunidad de sentirse un poco en la intimidad, de compartir esos besos en diversas intensidades que no eran más que expresiones de los sentimientos aún guardados en sus corazones. De esas manos entrelazadas que eran el lazo firme que necesitan para todo lo que se pueda venir en adelante…

Y si hay historia aún por contar, tal vez en otra ocasión lo sepamos, mientras tanto, dejemos que el YooSu disfrute más de sus besos tiernos, de esos encuentros algo ardientes y quizá algún día, podamos ser testigos de la entrega más profunda de su amor.



Continuará……



OUT CLASS
Capítulo 2


*****

Era realmente casi común que Yoochun se saliera con la suya y le sacara de clases con tal de poder comérselo a besos unos minutos antes de volver a esa rutina que se le hacía monótona y aburrida… es que las clases estaban a años luz de darle la alegría y la emoción de ese Junsu a su lado sonriéndole tímidamente y siempre negándose al principio a salir con él y saltarse las clases en las que el rubio solía ser el único concentrado… bueno, medio concentrado, porque su adorado novio le miraba tan intensamente que era imposible no sonrojarse casi las 24 horas de cada día, es que hasta en sus sueños se le aparecía…

Como fuera, aquello era realmente magnífico…

Se amaban…

- Chun… - aquellos labios gruesos volvieron a tomar los suyos sin darle tregua a pronunciar más palabras… esos labios a los que era adicto, esos que tantas emociones le regalaban cada que le besaban, cada que sonreían para él, cada que se fruncían en señal de celo, cada que…

- Te Amo… - pronunciaban esas dos palabras que le transportaban a la luna y le dejaban flotando entre sensaciones imposibles de describir, que ni siquiera estaba seguro de registrar en su totalidad… pero que le enamoraban cada día un poco más… - Junsu ah, Te Amo demasiado…

El pelinegro se separó, permitiendo que el rubio respirara y él mismo tomar un poco de ese aire que se le iba entre aquellos labios rosados que ahora brillaban por la humedad apasionada que acababa de dejar en ellos… sonriendo tontamente al darse cuenta de que estaba perdidamente enamorado de ese pequeño rubio de risa escandalosa y simpatía desbordante, pero algo torpe cada tanto…

- también yo Te Amo, Chunnie… - un beso tímido sobre esos labios expertos que nunca le dejaban entregar besos cortos porque siempre que buscaba separarse, esa boca sensual terminaba por atraparle de nuevo y adueñarse de la suya en besos profundos llenos de ternura, pasión y cariño… - con todo y que hagas que nos saltemos cuando menos una clase al día… - por suerte que no la misma, parecía que el pelinegro calculaba cuál podrían saltarse para que no afectara su rendimiento académico…

- oye, luego me dices que soy un pervertido, eh… - el pelinegro sonrió pícaro al sentir la mano de su novio jugar con el borde de su pantalón…

- no estoy haciendo nada… - sonrió con inocencia el rubio, mordiendo su labio sabiendo que podría obtener del pelinegro algo más que besos fogosos y miradas traviesas… tal vez era que se iban tomando más ese tipo de confianza, pero tocarse con su novio le hacía sentir especial y amado…

Vale, que las hormonas sin duda también tenían que ver, son adolescentes después de todo… y saberse a solas con Yoochun caldeaba sus sentidos a punto de casi arrancarle la vergüenza… aunque esta siguiera ahí evidente en sus mejillas sonrojadas y el brillo tímido de sus castañas pupilas, en no ser él quien de el paso decisivo, esperando simplemente a que su novio entienda que le tiene ahí, atrapado entre su cuerpo y un muro, en que ya nada puede hacer para evitar caer rendido a sus encantos naturales, que le ama tan ciegamente que es capaz de entregarse a él si tan solo lo intenta una vez más después de aquélla hace poco más de un mes en que el miedo le aterró y la duda le carcomía lentamente pues todo había sido demasiado rápido y arrebatado.

- te deseo Junsu… - susurró con voz ronca, relamiéndose sensualmente los labios, antes de lamer los del rubio y escuchar ese jadeo algo más excitado y sentir la entrepierna más despierta de su novio cuando se pegó a sus caderas con toda la intención de provocarle…

- Chunnie… - suspiró su nombre perdido en el calor que comenzaba a quemar su piel y marear sus sentidos… deseando sin duda que el pelinegro llegara más lejos esa ocasión…

Yoochun besaba su cuello, sintiendo cada que su novio suspiraba su nombre de esa manera, que miles de mariposas aleteaban en su vientre y casi le llevaban a volar con sus alas… ¿era que se podía enamorar más cada día de su Junsu? Porque estaba seguro de que mientras más lo conociera, mientras más cosas descubriera de él… más loco de amor le podría volver… porque estaba perdido en esos encantos naturales del rubio… en esa forma tan aniñada de entregarse a su voluntad, en esas mejillas sonrojadas y esa mirada atisbada de ternura e inocencia… en cada uno de esos rasgos y actitudes que sabe son genuinos y se ganan otro trozo de su corazón con cada suspiro, con cada sonrisa, con cada risa escandalosa, con cada beso tímido, con cada caricia reservada, con cada mirada alegre, con cada una de esas cosas que hace para que se relaje, para que olvide si un profesor le ha hecho el día miserable o si la materia de matemáticas no le entra en la cabeza por más que intenta comprender algoritmos y fórmulas que le frustran y aburren demasiado.

Y no sabe cómo expresarle lo mucho que vale en su vida, sobre todo desde que salen como novios… no sabe cómo agradecerle todo ese amor que le entrega aún cuando siente que de pronto lo que le devuelve a cambio no es suficiente… no sabe cómo decir que sí, que le salva sus días cuando le cuenta esos chistes realmente malos pero que le hacen reír solo por la risa y la mirada optimista que le regala…

- ¿Chunnie?... – el rubio enmarca el rostro de su novio esperando traerle de vuelta de ese mundo en el que se había sumido dejándole a medias con el calor y la excitación… pero consciente de que algo pasa por su mente que le inquieta… que le distrae y tal vez le acongoje… Yoochun enfoca su mirada en su novio y sonríe…

- te ves hermoso así… - murmura y solo consigue que Kim se sonroje hasta la raíz de sus cabellos… - me encanta todo de ti, Su… - uno de sus dedos delineando el contorno de su rostro…

- no conoces todo de mí, Chunnie… - sonríe con un dejo de temor… porque sí, le resulta inevitable llegar a pensar que después de un tiempo, todo ése amor se acabe, que descubra cosas de su persona que le hagan darse cuenta de que no era tan encantador como parece… teme, que como muchos, tal vez la mayoría, de los amores adolescentes, el de ellos también caduque cuando alcancen la edad adulta…

- cierto… - asiente y deja su mano apoyada en una de sus mejillas… pero no deja de sonreírle como el idiota enamorado que se considera… - pero quiero conocer tanto como pueda de ti, quiero aprender a amarte con todo y tus defectos, Junsu ah… así como quiero que me amas a mí con los míos…

- pero tú er… - un beso sobre sus labios impidiéndole terminar su frase…

- no te atrevas a decir que soy perfecto o algo por el estilo… - el rubio evade la mirada… era justo lo que iba a hacer… porque para él lo era… - tengo defectos, y muy grandes y obvios… no quiero que me idealices, ni quiero idealizarte Junsu ah… quiero que nos conozcamos tal como somos… y que aprendamos a querernos así…

Los latidos del corazón de Junsu habían encontrado un ritmo veloz… de alguna forma sus palabras le hicieron sentir aún más enamorado y feliz… sentía que debía agradecer a los cielos por dejar que alguien como Yoochun, con esa faceta de chico popular y extrovertido, incluso con ese aire pervertido, se hubiese enamorado de él… y ciertamente esperaba que lo que tenían ahora pudiera durar, y evolucionar… o lo que sea que tenga que pasar conforme los años pasen, pero que nunca muera…

Que se amen para siempre…

Es ese después de todo el sueño dorado de todo adolescente enamorado, ¿no?

- sé que aún tenemos todo un mundo que descubrir, muchas cosas por delante… y quiero que estemos juntos cuando todo eso suceda, Junsu ah… - el pelinegro envuelve su cintura y pega sus frentes mirándole a sus preciosas pupilas castañas… - quiero seguir diciendo cada día que Te Amo… - sonríe y se pregunta de dónde demonios es que le nacen todas esas palabras que está seguro no podría volver a decir ni mucho menos escribir sino fuera porque es su novio quien se las inspira… si era demasiado cursi o no, realmente no le importaba…

- yo Te Amo más cada día, Chunnie ah… - atina a decir y se da una patada mental por soltar esas pocas palabras… pero es que la sensación de contentura en su pecho no le deja hacer más nada que besarle de nuevo…

Besarle y querer permanecer así toda una vida… besarle y dejar que sus bocas dancen en ese baile de amor dulce que les roba el aliento y les obliga a separarse… pero notando cómo cuando los ojos del otro se abren después de ese beso, sus miradas chocan y se quedan prendadas la una de la otra… y las mejillas teñidas de carmesí de los dos adolescentes no tiene precio ni puede ser juzgada como otra cosa que amor verdadero…

- creo que… deberíamos volver a clase… - el rubio dijo, mordiendo su labio inferior pero pensando en que una primera vez merece algo más que un simple cubículo de baño, o un aula desierta, o un descanso de las escaleras que dan a la azotea… o cualquier otro lugar que se les pudiera ocurrir dentro del Instituto…

- creo que sí… - se separa, no sin antes darle otro beso disfrutando del sabor de esos labios sonrosados que tanto adora… pero descubriendo que para hacer el amor, aunque ciertamente no pueda ser tan importante el lugar sino estar con la persona indicada, espera estar con Junsu en un lugar algo más privado… y por supuesto, romántico… todo por su baby, como le llama a veces…

Se lavaron la cara y esperaron a que la agitación se les bajara por completo antes de salir y tomados de la mano caminar de regreso al aula de clases… siendo blanco de todas esas miradas que tenían diferente connotación clavadas en sus personas, aún y cuando sus manos se habían soltado antes de ingresar al aula… ésa del profesor que mostraba la molestia por salirse así como así y esperar no quedarse sin un castigo; esas que dejaban entrever la picardía, las indignadas de algunas compañeras que habían visto partir la oportunidad de tener algo con alguno de ellos, las amistosas como las de sus amigos Jaejoong, Yunho y ChangMin… pero la verdad, poco o nada dejaban que les molestaran aquellas actitudes que solo dejaban el claro su desacuerdo o hasta rabia crispante destellando en diversas pupilas.

Tomaron asiento y simplemente continuaron con la clase, aunque los susurros y miradas furtivas no pararan durante todo el día… y es que ver entre dos chicos del mismo sexo un amor tan expresivo que no ocultaban a pesar de los rumores o malas caras, era cosa realmente poco común en la Escuela… pero vamos, que Yoochun estaba cumpliendo aquello que dijera acerca de querer estar con él y tratarle como lo que es: su novio; y poder besarle sin importar quién les pudiera ver, tomarle de la mano si es que caminan por los pasillos… respetar tan solo aquellos momentos en que los romances deben dejarse para después… y aún en ellos, estar listo para saltarse alguna clase si es que su deseo de besarle son más grandes que el autocontrol que cada día parece ir perdiendo un poco más de voluntad ante los encantos de su novio.

*****

Mientras el YooSu era completamente feliz dejando que las intrigas se resbalaran como mantequilla en la sartén, Jaejoong y Yunho tenían sus propios dilemas… y es que ahora que sus respectivos mejores amigos salían formalmente, coincidir era más fácil y casi inevitable… tarde se preguntaron cómo era que se sobrellevaba una relación de amistad con un exnovio… al que a pesar de las circunstancias no has dejado de amor…

Y era entonces también cuando los recuerdos volvían… el hecho de que Yunho siendo algo más “hombre” con esa genética masculina tan inherente, haya preferido terminar su relación antes siquiera de intentar eso que Yoochun y Junsu han mantenido en las últimas semanas desde que comenzaran a salir… y la sangre le hierve a Jaejoong cuando los ojos del moreno se clavan en su figura y le hace sentir algo nervioso pero muy decepcionado…

Porque no quiere solo esas miradas casi furtivas que le erizan el vello de la nuca… ni esas sonrisas nerviosas de un Yunho que aún no se atreve a sentarse cerca suyo por temor a rozar su piel y robarle un profundo beso… no quiere toparse con esas pupilas brillantes que solo le recuerdan un mundo construido de ilusiones… de una utopía de felicidad que se desmoronó a la primera prueba que ni siquiera se intentó superar… no quería nada de eso… porque aquello le significaba volver a ilusionarse… y las ilusiones pesan demasiado ahora a pesar de que su corazón aún es demasiado joven y el camino del amor largo por recorrer…

Pero ¿cómo se evita que un corazón adolescente sufra por amor?

…………………………………

Yunho sabía que le debía mucho más que explicaciones al pelioscuro… sabía también que había fallado más allá de lo permitido… que había dejado que unas cuantas palabras fomentando un rumor cimentado en una verdad hermosa, volvieran de su noviazgo con Jaejoong un tormento y el motivo por el que le renunciara dando prioridad a ese “qué dirán” que ahora comprende daña mucho menos de lo que se puede pensar…

Porque al final el daño recibido depende de uno mismo…

De la importancia que le damos a lo que dice la gente…

Del peso que le damos a nuestro amor incondicional…

Y se daba un golpe mental cada que veía en los ojos oscuros de su exnovio, ese brillo decepcionado que le traspasaba como aguijón y destilaba ese veneno que él mismo había permitido ser sembrado en sus pensamientos… y parecía que ya nada podría hacer para recuperar lo que una vez fue tan suyo…

Y casi parecía que ya solo debía conformarse con esos encuentros generados indirectamente por la propia relación de su amigo Junsu con Yoochun… y sí, les envidiaba por tener lo que una vez él pudo pero dejó ir como agua entre los dedos escurriéndose hasta perderse entre mantos terrenales que no le devolverían la gracia consumida en sus poros vírgenes…

………………………………………

El bullicio de los chicos en las canchas de fútbol le trajo de vuelta… ¿cómo demonios había terminado ahí? Oh sí, cierto amigo suyo le había arrastrado casi a la fuerza y a base de engaños, estaba seguro de que Yoochun solo quería que de una u otra forma volviera con Yunho, que no por nada eran los mejores amigos como para que no comprendiera que su amigo pelinegro ahora quería que compartiera con él esa miel sobre hojuelas que destilaba con Junsu… y frunció el ceño de mala gana al verles tomados de la mano y sonreírse cada tanto con cualquier pretexto de por medio para besarse sin prisas y olvidando por completo que estaban ahí supuestamente para apoyar a Yunho…

- qué clase de mejor amigo se dice ser si no le presta atención…. – Jaejoong refunfuñó entre dientes, cruzándose de brazos y evadiendo su mirada de la escena al lado mientras Yoochun parecía casi devorarse los labios de un Junsu que ya tenía sus manos enroscadas en el cuello del pelinegro… - ¡idiotas!... – refunfuñó algo más guiado por la envidia que por no estar consciente de que ese par simplemente estaba enamorado y en nada les importaba demostrárselo cada tanto…

Aún y cuando la popularidad de Park hubiese decaído en las últimas semanas desde que besara a Junsu esa primera mañana en medio del pasillo apenas un día después de haberse hecho novios… y una sonrisa inconsciente se curva en sus labios al recordar las mariposas que él mismo sintió al verles unidos en ése beso matutino tan tierno subrogando cualquier murmullo o burla que hubiera surgido entonces pues nada más que estar juntos les importaba…

- ¿porqué no pudimos amarnos así, Yunho?... – su murmullo se perdió entre ese viento fuerte que sopló desde el horizonte y meció sus cabellos con gracia, desordenándolos y dejándole ese aire rebelde que lucía demasiado sensual en el chico de labios rojos y mirada calculadora, pero personalidad amable escondida entre aquélla faceta llamativa que pretendía ocultar esa parte de él más nítida que le había llevado a enamorarse de Jung…

Y de pronto el silbato del árbitro sonando fuerte en la cancha y hasta las gradas donde se encontraba él… y luego todos los jugadores arremolinándose en un solo punto al parecer porque una discusión había dado inicio… Jaejoong se puso de pie estirando su cuello y agudizando su vista esperando poder enfocar a Yunho entre todos esos chicos que se empujaban y gritaban cosas que no alcanzaba a entender pues no les estaba prestando demasiada atención…

Pero la realidad era, que Yunho había comenzado una pelea con un compañero de equipo mientras la práctica se llevaba a cabo… y es que no había aguantado el coraje que le produjera decir a su compañero con tal vulgaridad que… Jaejoong le gustaba para una buena cogida…

Jaejoong no era un chico del que pudiera permitir que se hablara de esa manera… no solo porque era su exnovio, pues aún antes de haber vivido esa hermoso aunque corta relación, ya el moreno sentía que le hervía la sangre cuando llegaba a escuchar cualquier comentario por el estilo… y es que le pateaba en el estómago que así de fácil se pusieran a hablar del pelioscuro sin siquiera conocerle… vamos, que en realidad sabía que Jaejoong era virgen, que nunca se ha acostado con nadie… que a pesar de su carácter, de la popularidad que pueda tener por chico apuesto, o de lo que pueda manifestar su porte altivo y sensual; no es de ésos chicos que siquiera tienen considerado ir por la vida experimentado por experimentar con el primer o la primer idiota que se le atraviese en el camino…

Así que simplemente había explotado, se había olvidado del lugar y el momento; y simplemente se había abalanzado sobre el susodicho asestándole tremendo golpe en la boca que le partió al instante el labio… pero su compañero no se había dejado y respondiendo su golpe, la pelea se había desatado…

Sus demás compañeros se habían acercado para separarlos, pero entre empujones y gritos aquello había terminado en la típica pelea entre adolescentes que solo consiguió que todos fueran enviados al gimnasio para que el Director les reprendiera y diera su veredicto en cuanto a castigos, suspensiones y una alerta amarilla si es que se repetía conseguirían la expulsión definitiva del Instituto…

Cuando la bronca terminó y todos pudieron volver a sus respectivos aulas de clases, la entrada del moreno a su salón fue seguida de muchas miradas y murmullos que solo levantaron un poco más su enfado… y es que sentía que no se había desahogado lo suficiente pues no había podido mandar al Hospital a ese idiota que se había atrevido a hablar vulgaridades de su nov…. De Jaejoong… suspiró algo frustrado al recordar que ellos ya no eran más que compañeros de salón y que ni siquiera se hablaban… aunque mucho se había rumorado en torno a ese repentino distanciamiento entre los dos, nadie sabía con claridad del noviazgo que hubieran mantenido antes por escasas semanas…

Y es que bastó que una vez Yunho se dejara abrazar demasiado melosa e íntimamente por esa tipeja que estaba tras del moreno desde que el ciclo comenzara y quien fuera la principal culpable de su rompimiento…

……flashback……

Go Ah Ra (n/a Maki me pasó el nombre xD) no le dejaba en paz, todo el tiempo tras el capitán del equipo de soccer… y eso ponía realmente de mal humor a Jaejoong… porque el moreno era SU novio, pero el muy…

- tonto, que no puede mandarla lejos… - el pelioscuro estaba rojo de coraje porque su novio estaba charlando muy tranquilamente con esa chica que le ponía los nervios de punta y sacaba a flote su arsenal de celos porque casi se le echaba encima al moreno, y éste, educado como sabe ser, simplemente le sonreía pero no le apartaba de un puntapié como ya se había imaginado Jaejoong muchas veces…

La cafetería estaba llena a esa hora y por tanto, Yunho y Jaejoong no se daban el lujo de estar cerca, de hecho no se sentaban juntos, el moreno convivía con sus “amigos” del equipo, mientras que el pelioscuro se encontraba con su mejor amigo Yoochun… aunque éste últimamente andaba más en las nubes con su mirada perdido en ese chico rubio de nombre Junsu que atraía, al parecer, demasiado su atención. Y sonreía algo divertido al verle fruncir el ceño porque el rubio se llevaba de maravilla con ése otro chico llamado ChangMin… era extraño ser compañeros de grupo y realmente no conocerse demasiado… pero, por cosas algo complicadas de explicar, no eran justamente amigos…

- yo soy el molesto pero creo que tú ya tramaste torturas inimaginables para moler a ese pobre chico que solo es amigo de Junsu… - dijo Jaejoong mirando con sorna a su amigo pelinegro…

- yo no… nada de eso… - pero un leve sonrojo se había instalado en sus mejillas, más para cambiar el centro de atención, contraatacó a su amigo… - tu molesto… - su vista dirigiéndose hacia la mesa donde Yunho y Go Ah Ra estaban demasiado entretenidos para gusto del propio pelinegro que era el único que sabía de la relación de su amigo con el moreno… - sabes, deberías poner límites sobre lo permitido y no con tu novio, a menos claro, que ser uke implique también ser sedito (manso) como una chica frágil…

- no te pases idiota… - espetó indignado, y a ser posible, más molesto… pero estaba algo acostumbrado al poco tacto de su amigo para hablar de ciertas cosas como ésa… - pero no me puedo poner a hacer una escena delante de la mitad de la escuela… - no era tan sencillo solo defender su noviazgo sin tomar en cuenta todas esas demás cosas que podrían pasar por consecuencia de su arrebato… además, quería, deseaba que Yunho fuera lo suficientemente inteligente para comprender que aquello le lastimaba como su novio…

Pero su pensamiento y la confianza que pudiera tener se fue a pique cuando sus ojos presenciaron aquélla escena… ese maldito beso sobre labios de su novio que él no estaba entregando, porque la boca de Yunho había sido rozada demasiado descaradamente por Go Ah Ra sin que el moreno hiciera otra cosa más que sonreír, al parecer nervioso, mientras la chica agitaba su mano y se marchaba con sus tontas amigas que comenzaban casi a dar saltitos por el logro de la chica… mientras que Jaejoong sentía que le faltaba la respiración y sus ojos ardían, muy seguramente, por las lágrimas que estaba conteniendo…

- Jae… - el pelinegro murmuró, habiendo presenciado exactamente lo mismo e imaginando lo que debía estar sintiendo su amigo en ése preciso instante…

Pero Jaejoong seguía con la mirada fija en aquél punto, esperando alguna mirada de parte de Yunho, que el moreno sabía que él se encontraba ahí, que de ninguna manera podría no haber visto ese beso… que necesitaría una mirada culpable o una inmediata explicación, una justificación de esa infamia… una palabra de consuelo, algo… lo que fuera que le indicara que para su novio aquello no había significado nada, que no había podido evitarlo pero que solo quería verle y decirle que lo amaba, que estaba arrepentido y que en adelante mantendría distancia con esa…

Pero nada de aquello pasó, Yunho ni siquiera volteo hacia su mesa, ni le buscó la cara en todo lo que restó de la jornada escolar… y Jaejoong solo sintió cómo lentamente su corazón era estrujado hasta dejarle casi seco… sin vida, herido…

Era esa su primera desilusión amorosa…

Y dolía demasiado…

Pero dolió más que esa tarde Yunho le llamara a su casa diciéndole que sentía lo que había pasado… pero que estaba seguro él podría entender lo difícil que era dejar saber así como así que una chica no le interesaba de aquélla manera…

En otras palabras, que esperaba que fueran novios a escondidas y no respingara si es que Go Ah Ra o cualquier otra chica se le acercaban demasiado…

Y solo había murmurado un…

… - olvídalo, mejor terminemos y hagamos de cuenta que ni nos conocemos…

Para luego colgar y no volver a dirigirle la palabra, ni la mirada, ni aceptar ninguna de esas ocasiones en que el moreno le buscara esperando poder hablar y arreglar las cosas…

Así era como su hermosa relación se había ido a pique todo por el temor de qué dirán…

……flashback……

Yunho se sentó en su lugar, y una mirada bastó para que Junsu y ChangMin comprendieran que mejor ni hablar ahora con él porque estaba que lo llevaba el demonio… porque sabía que tarde quería defender a capa y espada a Jaejoong, que demasiado fácil se había dejado envolver hace tiempo por la fama como capitán del equipo de soccer y había casi perdido también a sus mejores amigos… por suerte que a ellos los había mantenido…

Pero Jaejoong parecía nunca poder volver…

Temía que no hubiera una segunda oportunidad para él aunque ahora demostrara con facilidad que el pelioscuro le gusta y que no permitirá que nadie de ninguna manera se meta con él…

- por eso prefiero serle fiel solo a la comida… - murmuró con ése tono sarcástico que caracterizaba al menor…

- ¡Minnie!... – el rubio respingó por su insensibilidad… - el amor es algo más complicado que la comida, ¿sabes? Entiendo que Yunho ahora se de cuenta del error que cometió antes, pero creo que si se esfuerza, se dará cuenta de que Jaejoong en realidad quiere volver con él, pero tiene que hacer algo más que solo méritos silenciosos y volver a intentar hablar con él…

- ya, como tú y el ratón pervertido son todo felicidad la vez fácil para ellos también, ¿no?... – el menor soltó con demasiado simpleza para un rubio que suspiró antes de hablar….

- en primera, Yoochun no es ningún ratón pervertido… - pero sus mejillas ya se habían acalorado al recordar que casi se lo montan esa vez antes de ir a las prácticas… - y en segunda, el hecho de que él y yo estemos bien, no significa que yo piense que así será para ellos, es solo que se les nota en la mirada que están enamorados, y si se dan una segunda oportunidad, las cosas pueden funcionar…

- el amor es demasiado complicado para mí, prefiero no meterme demasiado… - escudándose en su coraza de aparente indiferencia, el menor abrió uno de sus libros y clavó su mirada en sus páginas, obviando en el acto que no quería seguir hablando del tema…

- ay Minnie, descuida, ya te llegará el momento de enamorarte… - el rubio murmuró lo suficientemente audible para que su amigo lo escuchara y sonriendo suavemente pues de antemano sabía que no recibiría respuesta de ningún tipo de parte del menor, que simplemente siguió leyendo… aunque esa vez le costara el doble de tiempo seguir coherentemente las líneas de lectura pues de pronto se interesaba en llegar a entender esa revolución de sensaciones que tan locos traía a sus amigos…

- hola baby… - el pelinegro, que había estado conversando con Jae, llegó y pasó sus brazos alrededor de los hombros del rubio, encorvándose para hacerlo y depositar un beso en su coronilla, pues Junsu estaba sentado ya en su pupitre…

- hola, Chunnie… - su sonrojo se expandió ante la acción de su novio, y por esas miradas divertidas que caían sobre ellos…

- ¿vendrás a mi casa esta tarde para hacer el trabajo de artes?… - cuestionó susurrando en su oído… sabiendo que eso lo ponía más que nervioso, y que traería ese sonrojo encendido a su rostro… Yoochun sonrió contento por ello…

- sí… - atinó a decir esperando que su novio dejara de estar tan cerca y hablarle con esa voz sexy al oído… ¡que no se da cuenta de que lo altera!

- ok… - y dejando un corto beso en sus labios se dio la vuelta para sentarse en su lugar pues la maestra de la última clase estaba entrando ya…

………………………………

Los pasillos comenzaron a llenarse de todos esos alumnos que caminaban o corrían contentos porque el día terminaba y podrían marcharse a sus diversas actividades vespertinas…

Yoochun iba de la mano con Junsu platicando acerca de las ideas que habían tenido ya para su tarea de artes… mientras que ChangMin iba metido en su libro y poco o nada le importaba que varios hombros chocaran contra los suyos pues no se molestaba por ver por dónde iba… y menos cuando cierto nombre era repetido en su mente y su corazón latía de prisa al pensarle…

- Hiro… - el moreno murmuró tan bajo que solo él mismo se dio cuenta de que lo había mencionado…

Mizuchima pasó casualmente a su lado, golpeando su hombro por accidente pues iba bromeando con unos amigos, murmuró un “disculpa” pero no prestó demasiada atención en ése morocho que sintió sus mejillas arder tan solo un poco antes de sacudir su cabeza y volver su vista a su libro…

Hiro Mizuchima era una mala elección para el primer amor, según su lógica… y es que el chico era más bien el típico adolescente que se la pasa de pinta y metiéndose con algún que otro tonto que se convertía en blanco de sus bromas pesadas… lo curioso, a él nunca le ha tocado ser uno de esos pobres, y eso que tenía toda esa fama de chico nerd…

Jaejoong sintió una mano rodeando su antebrazo… y un calor conocido se expandió por su estómago al ver de quién se trataba…

- podríamos hablar un momento… - Yunho cuestionó sintiendo su garganta seca y su corazón latir violentamente…

- que lindo, Yunho, quieres tenerlo antes de que sea mío… - el mismo chico de hace una hora les pasó por el lado sonriendo burlón, corriendo cobardemente lejos del moreno al verle empuñar los brazos y ponerse rojo…

- ¿qué significa eso?... – el pelioscuro le miró inquieto… cosa que consiguió que el moreno se quedara en su lugar y volviera su mirada a él, en lugar de haber salido tras ese idiota que parecía querer hacerle la vida imposible…

- yo…


Continuará……

3 comentarios:

  1. Y.Y la mera es que yo cuando se trata del YunJae me pongo en lugar de Jae por que amo mucho a Yunho y al haber leido el flash back de lo que paso em puse a llorar por lo que esa "tipa" ¬¬* beso a mi yunhie ,,, pero dejando eso de lado me encanta!!! *-* Felina eres lo maximo!!! e.e!!!
    ---Sheyliix---

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  2. waaaa.... *-* los..amo.. al yoosu... y YUNHO!! IDIOTA!! T3T..pobre jae.. *-* y mine.. xD ommmooo..me encanta!!!-corre aleer-

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  3. Ay qué te digo sino que estoy maravillada con la actitud de mi Ratón pese a que casi mete la pata fue muy linda la manera en que lleno a Junsu de seguridad mostrándole su amor. Ya quiero accio YOOSU!!! Y bueno la verdad es que siento pena por Jae creo que debería hacer sufrir a Yunho un poquito, venga que es justo que valore al doble al galan que dejó ir. Se me hizo muy cero Yunho que lo terminará de esa manera, porque mi Yunho es todo un caballero, pero bueno la regó y le toca remediar su mal hahaha. Y mmm otra vez con tu permiso Feli,le voy cambiar el galán a Minnie porque con este muchacho nomás no me flote este Couple.

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”No me quejo si alguien que ha leído el libro lo encuentra aburrido, absurdo o despreciable, ya que yo tengo una opinión similar sobre sus comentarios.”
J.R.R. Tolkien