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domingo, 15 de julio de 2012

Shot (?) YS, YJ, HM


Título: POR DEBAJO DE LA MESA (Parte 2?)
Autora: Felina
Cooperación: Maki xD
Pareja: YooSu, YunJae, HayaMin
Género: Romance
Clasificación: NC-18
Advertencia: Lemon

*****

Yoochun maldijo por enésima vez a todo, la lengua de Junsu era más que maestra para moverse arriba abajo por toda su extensión. Y solo por información general, están ahí los cinco junto con Hayami Mokomichi sentados en una de las mesas principales de aquél magno-evento que había caído en la monotonía para gusto de los más chicos; Junsu encontró entretenido colarse bajo la mesa y repetir lo que ya una vez tiempo atrás: darle placer a su novio con el largo mantel blanco como único resguardo.

Repasemos los hechos brevemente…

Junsu ni siquiera había querido ir a ese evento, estaba cansado y con ganas de encerrarse en su departamento con Yoochun para que le mime y hacer el amor hasta quedar sin reservas de energía. Así que no pueden culparle por haberse atrevido a hacer aquello de nuevo. Se había fijado solamente en que Jaejoong y Yunho no le vieran al momento en que levantó el mantel y se metió debajo de la mesa bajo la mirada asustada del pelinegro que de una se puso nervioso y colorado.

Si Yunho se enteraba, esa vez sí que iba a ser rata muerta. ¡Y él no quiere morir! Es demasiado joven, tiene muchas fantasías que cumplir con su delfín y definitivamente, una familia que llegar a formar un día; cuando logre embarazar a su novio –notemos cierto sarcasmo al respecto por favor–, motivo por el cual debe mimarle cada día con más y más ahínco, hacerle el amor y asegurarse de que cada centímetro de su piel ha sido marcada otra vez.

Por otro lado, si Jaejoong también se enteraba, ¡Igual sería ratón muerto! Está bien que su soulmate sea su mejor amigo, pero ese complejo de umma últimamente se le ha subido demasiado y no es precisamente como una umma alcahueta, sino como una de esas ummas que ven lobos hambrientos tras sus tiernas ovejitas. Y Junsu no es precisamente una ovejita tierna, no en ese preciso momento cuando le ha bajado el zipper y metido su mano entre sus pantalones para hacerse de su virilidad provocándole un espasmo de nervios y placer que amenaza con transformarse en un ronco gemido cuando la delicada mano sube y baja bombeando rítmicamente.

- ¿A dónde se ha ido Junsu?... – cuando el moreno preguntó Park se atragantó con su propia saliva y evitó a toda costa que su mirada topara con la del líder.

- Debe haber ido al baño, se ha tomado como un litro de agua desde que llegamos… - Jaejoong respondió y el pelinegro casi quiso agradecerle por tan conveniente respuesta.

- ¿Y tú qué tienes?... – Yunho entrecerró los ojos con gesto analítico…

- Me apreté demasiado… la corbata… - el pelinegro se aflojó el nudo en un vano intento por conseguir credibilidad. Una gota de sudor resbaló por el varonil contorno de su mandíbula y sin darse cuenta terminó por ajustar de nuevo su corbata (y con más fuerza) cuando la boca de su novio tragó de una su hombría… - ¡Oh mierda!

- Idiota… - ChangMin gruñó mirándole con cara de pocos amigos.

Hayami se percató de la travesura que el delfín hacía con el pelinegro y lo susurró a oídos de ChangMin pidiéndole aquella clase de mimos.

- Quisieras estar igual que él, ¿no?... – Hayami sonrió divertido, posando una de sus grandes manos sobre el muslo izquierdo del morocho…

- ¡Aparta, idiota dos!... – gruñó dándole un manotazo, refunfuñando más y volteando la cara hacia el escenario cuando Jaejoong y Yunho voltearon hacia ellos encontrando sospechosa su actitud.

- Vamos, sé que en el fondo también se te antoja… - el japonés se acercó más, besando el cuello del morocho…

- ¡Estás demente! ¡Idiota pervertido!... – masculló colorado hasta las orejas y molesto. Quizá más molesto, quizá más avergonzado… No, ambas cosas en las mismas proporciones.

- Se puede saber qué se traen ustedes dos también… - Jung cuestionó, y por la mirada severa, Hayami supo que en ése preciso momento era mejor desistir y quedar bien con su suegro

- Nada, Yunho-kun… - el japonés se acomodó de nuevo en su lugar, escuchando apenas los refunfuños claros de su novio (aunque a veces le daba la impresión de que ChangMin pasaba por alto el título y le ignoraba olímpicamente, lo bueno es que se conoce de sobra el carácter tan complicado del morocho)…

- Junsu ya se tardó, ¿no creen?... – Jaejoong dirigió la mirada hacia el rumbo por el que se encuentran los sanitarios más cercanos…

- No debe tardar… - Yoochun dijo con los dientes apretados, sintiendo que estaba próximo a venirse…

Los cuatro miraron al pelinegro con expresiones diferentes, y creo que sobra decir cuál era cada una de ellas. Park tomó nota mental, en cuanto vieran a Junsu salir de debajo de la mesa, él tendría que correr por su vida. Tan literalmente como puedan imaginarlo, Jaejoong y Yunho hasta podrían rifarse el golpe final.

Ahí, bajo el resguardo del mantel, Junsu succionaba la erección de su novio, sus manos jugaban en la base y su lengua rasposa y caliente se entretenía en la punta, enredándose en ella, lamiéndola de tanto en tanto cuando sus labios paraban de subir y bajar por el tronco. Sí, definitivamente, Yoochun estaba por terminar, lo sabía también por los espasmos que comenzaban a sacudir su cuerpo, por la repentina tensión de sus músculos y ese calor abrasador que se le concentra en el bajo vientre justo segundos antes de que su semilla explotara en la boca y hasta la garganta de su delfín travieso; quien tragó gustoso, excitado sin embargo con su propio miembro doliéndole preso entre sus ropas, y para variar, sus pantalones iban demasiado ajustados de la cadera.

- Me duele, necesito que mi Chunnie se encargue de mi problemita… - pensó e inconscientemente un puchero brotó en sus labios, esos que todavía están sucios de rastros de semen que limpia quitado de la pena cuando sale de debajo de la mesa y sin importarle las caras de sorpresa y vergüenza de sus amigos… - Yoochun ah, acompáñame al baño~

- ¿Eh?... – el pelinegro se dejó arrastrar bajo la mirada asesina de Yunho y Jaejoong…

Por otro lado, Hayami seguía susurrando cosas sucias al oído de ChangMin, notando cómo deja de renegar y a cambio se remueve inquieto en su lugar al mismo tiempo que nota el bulto entre sus piernas ganar volumen. Sí, ellos también tendrían que salir de ahí, pero los baños estaban ocupados ya por el YooSu, así que tendrían que buscar otro sitio para hacerlo.

Total, es solo para matar el tiempo mientras el mega-evento toma un rumbo más entretenido.

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Yoochun casi desconocía a su novio, porque que fuera Junsu quien le encerrara en los baños de un local sumamente grande en el que estaban presentes como invitados de honor, significaba que ya le había contagiado toda su perversión y convertido a su tierno delfín, en un sexy tritón al que seguro luego no podría controlar. Oh bien, realmente nunca ha tenido control alguno sobre Junsu, ha sido él quien siempre ha tenido todo control sobre él.

El caso en todo esto es sin embargo, que Junsu le tenía ahí, empotrado contra el muro besándole hambrientamente, recorriendo con su lengua cada centímetro de su cavidad bucal, memorizándola como si no la conociera de principio a fin y hasta el último recoveco. Pronto la mano del delfín guió a la del ratón hacia la entrepierna del menor de los dos, dándole a entender lo necesitado que estaba de sus atenciones.

Park sonrió en su fuero interno. ¡Maldición, sí que lo ha corrompido! Y no se arrepiente, que el mundo lo perdone pero no hay modo de que se arrepienta, además, Junsu tiene la culpa de todo, absolutamente todo, sino fuera por su sexy cuerpo, su envidiable S Line y su derrochada sensualidad, él no haría nada de lo que suele hacer cuando se dejan arrastrar por la pasión. Justo así como en aquel momento, cuando Yoochun le empuja contra la encimera del amplio lavabo y le baja los pantalones con suma rapidez, le sube ahí y mientras sus manos acarician bajo la camiseta blanca el torso y atiende sus pezones, la boca del pelinegro se encarga de succionar ese trozo de carne caliente que parece tomar mayor tamaño en su interior.

- ¡Chunnie!... – chilló excitado, revolviendo las piernas y sus propias manos en un fracasado intento por hacer algo con tanto cosquilleo y corrientazo eléctrico magnetizándole todo el cuerpo.

De aquél modo su excitación fue aliviada al mismo tiempo que fue en aumento. Para beneplácito de ambos jóvenes, no tuvieron ningún tipo de interrupción, y los eróticos sonidos provocados por sus acciones quedaron encerradas en aquellas cuatro paredes, amortiguados por el sonido estridente de la música que comenzó a escucharse en el escenario. La boca de Yoochun se movió insinuante entre sus glúteos y más abajo hasta aquel anillo apretado en el que comenzó a dejar cantidades de saliva antes de poder colar un dedo. Era inevitable, se había excitado de nuevo y también necesitaba aliviar su falo ardiente. Momentos más tarde Junsu estaba de nuevo con los pies en el piso, de espaldas a ese Yoochun que se ancla a sus caderas y arremete con fuerza penetrándole casi salvajemente, disfrutando de su estrechez caliente, de los gemidos que escapan de esa boquita rosada que parece inocente pero es parte de la mismísima encarnación de la pasión del infierno.

El resto…no es necesario contarlo, ¿verdad?


--//--//--//--//--//--

ChangMin prefería no saber –ni pensarlo detenidamente o se convertiría en un quebradero de cabeza innecesario– cómo era que Hayami conseguía siempre arrastrarlo en los más incómodamente pervertidos momentos de su vida. Comenzaba a dudar si Hayami y Yoochun no eran quizá hermanos o algo parecido porque tienen esa misma vena que les hincha ese gen presto a la perversión.

- Deja de pensar, te conozco y sé que aunque lo intentas no paras de darle vueltas al asunto… - la voz ronca del japonés le llegó al oído, y su caliente aliento golpeando su nuca le erizó el vello del cuerpo entero…

- Siempre he pensado que Yoochun tiene una especie de doctorado en las ideas más cochinas con Junsu, pero tú debes tener algún grado parecido o hasta más alto…

- Voy a tomarme eso como un halago ya que viene de ti… - Hayami sonrió contra su nuca al mismo tiempo que le besaba ahí y deslizaba sus labios por los hombros que iban quedando al desnudo conforme desliza la camiseta blanca que terminará pronto ahí colgando entre los tubos que sostienen la base de la plataforma del escenario encima de ellos.

Pues sí, Hayami ha arrastrado a ChangMin debajo del escenario del magno-evento que ya estaba por sus últimos números.

- ¡No estoy halagándote, idiota!... – el morocho renegó. Avergonzado cabe señalar, pero claro está, él por voluntad propia no iba jamás a aceptarlo.

Y se planteó seriamente la posibilidad de que aquel lugar en el que Yoochun era el amo y señor estaba siendo peleado en una sucia batalla con Hayami, y decidir el nuevo rey del lado más oscuro de la perversión donde hasta entonces ChangMin había pensado solo habitaban las más pervertidas fantasías del ratón con cierto delfín de agua dulce conocido por tierno, dulce y alegre, que de tierno y dulce estaba perdiendo cada día más gracias al ratón –Y se lo agradecemos infinitamente–.

- nhh detente ya, Hayami… - se quejó cuando sintió las manos de su novio jugueteando en sus pezones… - No podemos hacerlo realmente aquí…

- Por qué no…

- ¡Porque no y ya, idiota!

- Vamos cariño, sé que en el fondo te encanta que estemos aquí…

- Ni que fuera Junsu o Yoochun…

- Oh, definitivamente no. Aunque tienes que admitir que tienes cierto parecido con cada uno de ellos, Junsu es dulce y avergonzado pero siempre se deja hacer por Yoochun; tú eres renegado y sarcástico pero te gusta todo lo que te hago… - susurró con tono sexy, restregándole la entrepierna contra su trasero…

- Deja de… decir estupideces…

- No sabes hablar sin decir groserías, ¿verdad?

- ¡Cállate!

- ¿Por qué?

- Porque… nhhh mierda… - terminó por gemir cuando la mano del japonés acarició directamente su erección filtrándose entre sus pantalones…

- Estás caliente, cariño

- Deja de decirme cariño, idiota… - jadeó descontrolado, temblando y mordiéndose los labios para no gemir por el placer que estaba sintiendo ante el bombeo tan exacto que el japonés realizaba en su entrepierna…

- ¿Has notado que el trasero de Junsu define estos días más su S Line?

- ¡Y qué demonios haces mirándole el trasero a Junsu!

- No te pongas celoso, es imposible no mirárselo…

- ¡Suéltame!... – parloteó queriendo apartarse pero encontrando resistencia en esos brazos fuertes que rodean su cintura y le pegan más al cuerpo musculoso del japonés…

- No voy a soltarte ChangMin…

- Se me han ido las pocas ganas que tenía… - gruñó. Y mintió, que sus ganas ya andaban por las nubes…

- Mentiroso… - sonrió divertido, dándole un apretón a su miembro hinchado, arrancándole un gemido ronco pero reprimido por sus propios labios cuando le giró para besarle profundamente.

Molestarle con aquellas cosas era solo parte del juego para seducirle, para reducir sus defensas a nada y desnudarle totalmente, excitarle a la mala y hacerle el amor salvajemente, así como en realidad le gusta a ambos, porque llevarse a los límites de la paciencia les pone de un modo retorcido. Y es así como el japonés disfruta más cada estocada contra aquel cuerpo febril y sudado que responde a cada uno de sus movimientos, penetrando con fuerza ese pasaje estrecho que le recibe con gusto, que le marea por la delirante presión que sus paredes ejercen.

Pronto los gemidos de ambos son lo suficientemente altos para el otro, aunque lo único que retumbe en aquel lugar sea el sonido estridente de la música del evento. Sudan y se entregan con pasión, con toda esa calentura que les hierve en la sangre y les lleva al orgasmo que sacude finalmente sus cuerpos.

Y aunque ChangMin quiera renegar y espetarle aquel acto tan bochornoso, se queda con las palabras en la mente porque se concentra en vestirse y salir de aquel sitio caluroso en el que Hayami le había metido a saber cómo exactamente. Para cuando vuelven a la mesa, Yoochun y Junsu están todo sonrisas, mientras que Jaejoong y Yunho discuten seriamente los motivos por los que han criado críos tan indecentes…

- Tal vez ha sido culpa nuestra Yunnie…

- Hicimos lo mejor que pudimos siempre, Boo…

- Pero quizá estuvo mal que nos vieran, ya sabes como cuando nos encontraron en plena faena en la ducha…

- Tal vez…

- O como cuando nos encontraron en la cocina…

- Esa fue tu fantasía…

- O cuando nos vieron en la estancia…

- Compré ese sofá exclusivamente para hacerte el amor, JaeBoo…

- Quizá fue porque nos encontraron también en el jacuzzi aquella vez que fuimos todos de vacaciones…

- Solo explorábamos nuestra sexualidad, la perversión es cosa suya… - el moreno dijo con tono convincente…

- Yunnie, tanto recordar me ha dado calor… - el pelioscuro susurró con tono sugerente. Y entonces sin importarles las miradas divertidas de Yoochun y Hayami, o el sonrojo adorable de Junsu ni mucho menos la cara de resignación pintada de molestia de ChangMin; fue turno del YunJae de escaparse, y no a un lugar del local aquél, sino definitivamente, a algo más exótico y privado.

La diferencia solo radica en las formas, pero algo es claro, las tres parejas se aman. Un amor candente, pero amor al fin y al cabo.




FIN



Digamos que fueron una serie de drabbles xD pero lo dejo todo juntito aquí.