PROHIBIDO SACAR LOS FANFIC DE ESTE BLOG Image and video hosting by TinyPic
Mostrando entradas con la etiqueta varias. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta varias. Mostrar todas las entradas

martes, 29 de mayo de 2012

Capítulo 1 UNEXPECTED DESTINY


CAPÍTULO 1. RELOJ PRESUROSO


*****//*****//*****
17 años después…

El tiempo pasó mucho más rápido de lo que cualquiera hubiese querido o siquiera imaginado. A veces tenían la impresión de que vivían en una especie de mundo paralelo al real y se contagiaban de aquella fantasía plasmada en las historias ficticias de las fans. Sin embargo, aquello para sorpresa suya era la pura realidad. No nos detendremos a revisar detalle a detalle todo lo acontecido en aquellos años que se fueron volando cual hoja de papel que es arrastrada por el viento; limitémonos a resumir la actual condición de sus vidas.

A saber, Jaejoong y Yunho son padres de dos lindas señoritas, Hyeran de 17 años y SeungMi de 13, en personalidad la mayor tiene parecido con su umma, mientras que la más chica parece haber heredado el carácter de su appa. Junsu y Yoochun tuvieron de primera unos gemelos que se convirtieron en la dosis de travesura principal de los primeros años de sus vidas, ellos son Dong Joon, el varoncito que nació unos minutos antes de su hermana, la linda Sun Hi; más tarde y a pesar de que el pelinegro no hubiese querido así, tuvieron una nena a quien bautizaron como Yoon Hyun quien ahora tiene 15 años y es el principal dolor de cabeza de su appa pues es una adolescente popular de gran belleza. ChangMin y Hayami bautizaron a sus primeros gemelos como Young Min y Kwang Min (quien es tan solo 6 minutos menor que su gemelo), ambos con 17 años parecen en ocasiones incluso menores que su hermano Min Woo de 16 años.

Actualmente ya no viven todos bajo el mismo techo, tiempo atrás el HayaMin y el YooSu se vieron en la necesidad de mudarse por circunstancias que más adelante irán siendo reveladas. Así pues, sigamos echando vistazos en la vida de nuestros protagonistas… paciencia, porque son tantos que podemos caer en la inevitable confusión.

*****//*****//*****
Por las calles de Seúl…

- ¡Que mal umma eres!... – exclamaron al unísono los gemelos Mokomichi, haciendo extraños pucheros que solo parecieron acrecentar el dolor de cabeza que le estaba subiendo a ChangMin, quien hacía su mejor esfuerzo por concentrarse en ajustarse el cinturón antes de salir a la carretera y perder del todo los estribos…

- cómo puede ser que siendo nuestro umma no seas capaz de diferenciar a tus propios hijos… - uno de los gemelos argumentó cual niño pequeño… aunque ya tuviera 17 años y fuera un apuesto jovencito rompecorazones…

- son G-E-M-E-L-O-S ¡idénticos! Y además siempre se visten igual, hablan igual, sonríen igual, actúan igual, ¡cómo quieren que los distinga si hasta tienen el mismo color de cabello que su appa!... – el morocho espetó mirando a sus críos por el espejo retrovisor; y tan explosivo como siempre, estaba rojo de vergüenza y molestia, lo primero por efectivamente, ser incapaz de diferenciar a sus propios hijos; y lo segundo porque, a saber, alguno de sus primogénitos hizo una broma en el Instituto y ambos habían sido reportados, motivo por el cual había tenido que ir a recogerlos a la hora de la salida.

- nos vestimos igual porque tenemos los mismos gustos… - uno de los gemelos sonrió lindamente…

- por desgracia… - mientras que el otro gruñó por lo bajo cruzándose de brazos… - aunque más bien creo que siempre me copias… - acusó mirándole con ese característico ceño fruncido que el morocho emplea a menudo. Sí, han adivinado --> ò.ó de que algunas actitudes y temperamentos se heredan.

- hyung es malo conmigo… - uno de los gemelos fingió llanto e indignación por el comentario de su igual… - ¿O estás así porque cierto chico te invitó a salir?... – cuestionó con tono inocente. De esos tonos inocentes que de inocentes no tienen nada.  

- ¡No me invitó a salir!... – respingó malhumorado… pero sus mejillas habían ganado un ligero tono rosado…

- ¿o_ó qué chico?... – cuestionó el morocho con tono celoso. Uno de los gemelos sonrió nerviosamente mientras el otro simplemente volteó la mirada viendo hacia el exterior… - ustedes pueden callar ahora, pero tarde o temprano lo sabré…

Los gemelos pasaron saliva nerviosamente, mientras que el menor de los tres suspiró sin emitir comentario alguno, sentado al lado de su umma y pensando que los viajes de regreso a casa siempre eran mejor cuando era appa quien iba por ellos porque era más relajado y divertido; umma solía fruncir el ceño y maldecir de tanto en tanto a algún cafre por la carretera. Cuestión aparte que siempre renegara con sus hermanos.

- ¿será que appa no lo mima?... – pensó con cierta inocencia, aunque por supuesto (que no es un chivato de 13 ¬¬) tiene clara idea de lo que aquel pensamiento significa.

Cuando ChangMin estacionó la camioneta en el parking de su casa, los gemelos salieron prácticamente disparados de ahí, mientras Minwoo se toma su tiempo para sacarse el cinturón y tomar su mochila. Definitivamente, la paciencia la había heredado de Hayami.

- ¿Tú sabes quién es el chico en cuestión?... – oh y por supuesto, se tomó su tiempo porque veía venir la pregunta por parte de ChangMin.

- umma ¿Realmente quieres que traicione la confianza de mis hermanos?... – el morocho le observó largamente y finalmente el menor comprendió que aquel gesto era una afirmación. Minwoo suspiró y bajó de la camioneta quedando aún de frente hacia su progenitor… - es un chico del equipo de atletismo del Instituto, con esa información debería ser suficiente por el momento umma, no soy quién para ir y echar de cabeza a uno de mis hermanos, y menos al chico en cuestión que aunque parece sumamente interesado en mi hyung, a veces se parece bastante a su appa… - terminó de informar y finalmente se retiró, cerrando la puerta y jurando que su umma estaría que apretaba el volante conteniendo la cantidad de maldiciones contra el pobre muchacho cuya única imprudencia era haber puesto sus ojos sobre uno de los hijos de Shim ChangMin.

- Tengo que saber quién es… - ChangMin soltó lentamente el volante. No por paciencia ni nada parecido, sino porque la tensión de sus músculos no le dejaba para otro tipo de maniobra. Obviemos que como umma, es bastante celoso de sus críos, con todo y que no son unos niños. Al menos no sus gemelos, que por nada estarán en la adultez temprana.

*****
Residencia Jung

Jaejoong está en la cocina preparando la cena, acompañado por Hyeran, su hija mayor y con ese espíritu consentidor que la caracteriza y por el cual suele terminar preparando los alimentos junto a su umma a diario. Por otro lado, SeungMi llega con Yunho, la adolescente toma clases de danza y vuelve cuando su appa pasa por ella luego del trabajo; la menor Jung es el tesoro del moreno –su hija mayor es su princesa- porque, como él, tiene una natural pasión por el baile en cualquier ritmo habido y por haber.

- umma ¿Por qué appa es tan sobreprotector con SeungMi y conmigo?... – la adolescente cuestionó de pronto…

Pero Jaejoong intuitivo como siempre (que no por nada ha tenido ese instinto materno toda la vida desde que adoptó junto a Yunho a Junsu y ChangMin como hijos hace bastantes años atrás. Claro que, en sus planes iniciales Yoochun era el tercer hijo, pero luego ese ratón pervertido miraba con ojitos enamorados a Junsu, y el incesto no estaba permitido en su familia, no señor. Bien, evitemos desviarnos de tema). Decíamos, con su intuición de umma, Jaejoong comprende que aquella inquietud venía a colación desde que el fin de semana anterior el moreno se negó en rotundo en dejarle ir de viaje a la playa con algunas de sus compañeras de escuela y aunque cuatro adultos (papás de dos de esas chicas) irían como tutores, la negativa de Yunho había sido rotunda.

- tu appa es un hombre y tiene bien arraigado el sentido de protección hacia las personas que ama… - si no lo sabrá él… - ustedes son sus hijas, sangre de su sangre y de la mía, son lo más preciado que tiene y le cuesta un poco ir comprendiendo que conforme crecen y adquieren nuevos niveles de madurez también tienen otras necesidades… - el pelioscuro (que se había casado con aquel tono de cabello en las últimas fechas) trató de explicar eso que sabe tal vez su hija no alcance a comprender.

- intento ponerme en sus zapatos, umma; de verdad lo intento ¡Pero appa lo vuelve complicado! Cada que hay que pedir permiso para salir primero frunce el ceño y arma lío haciendo interrogatorio individual de cada amiga y amigo con que voy a salir… - Hyeran comentó con tono aniñado, con ese rintintín que incluso Yunho le ha dicho a Jaejoong le heredó.

- yo sé que appa puede llegar a asfixiar por su forma de proteger…

- a veces siento que actúa como un chaleco de varas o camisa de fuerza… - murmuró con tono resentido. Venga, que no es fácil ser hija de Jung Yunho.

- tu appa lo sabe e intenta controlarse, pero tienes que comprender que es parte de su personalidad, no esperes que cambien y un día te diga todo sonrisas “¡Adelante Hyeran, ve a donde quieras y con quien quieras!... – dijo imitando de último el tono de voz de su esposo, la adolescente rió ligeramente divertida porque, en definitiva, a su umma le va más el estilo dictaminador de voz seria y mirada firme. Jaejoong se contagió de la risa de su hija y acomodándole los mechones tras la oreja con gesto materno le aseguró que de todos modos, hablaría con Yunho acerca de ser más flexible con las salidas.

*****
Residencia Mokomichi-Shim

Es cierto que su tolerancia a la frustración nunca ha sido buena… ok, es tan baja que generalmente parece un hombre malhumorado que rezongará hasta de ver pasar una mosca. Por supuesto, hay un poco de exageración en toda esta percepción, es verdad que ChangMin no goza de grandes dotes de paciencia, pero todavía tiene buenas dosis de buen humor y hasta pensamientos románticos. ¡Stop! Retrocedamos y tachemos información confidencial… pensamientos románticos… ustedes no están para saberlo, y por mi propia seguridad, yo nunca lo dije.

A sus treinta y tantos años, el morocho tiene que lidiar ahora con más situaciones que le crispan los nervios. No es sencillo educar a tres varones, cuando dos de ellos –gemelos– se meten en alguno que otro problema sin querer –vamos a obviar cierto sarcasmo en tal afirmación– o son tan lindos que medio cuerpo estudiantil en el colegio suspiren por ellos y provoquen los celos –reservados (y que conste que estamos obviando el sarcasmo)– de umma en el morocho.

Hayami –su esposo y el culpable de haberse cambiado de acera– no ayudaba mucho, se burlaba de él y hasta le culpaba…

- nuestros hijos están así de guapos porque eres su umma… - así es como le dejaba la culpa y tomaba ventaja sonriéndole burlón pero tan sexy que era imposible resistirse, por lo menos, a unos cuantos besos.

Sin embargo, Troya todavía estaba por arder.

*****
Residencia Park-Kim

Junsu, siempre tan orgulloso de sus hijos, se supo contagiado por la emoción del descubrimiento que acababa de realizar involuntariamente…

- ¡Ya eres todo un hombrecito!... – exclamó con las mejillas ruborizadas al tiempo que abraza a su hijo y casi se siente el muchachito aquél que siente un enamoramiento por primera vez… - ¿Cuándo se lo dirás? Podemos organizar una reunión y tú aprovechas ¡Y entonces puedo tomarles fotos!

- ¡Umma, No! ¡Eso sería demasiado vergonzoso! Además todavía no tengo pensado declararme ni nada… - Dong Joon se agitó con nerviosismo alejándose de su umma con cautela. Le ha visto emocionado por algo y no quiere imaginarse ser el blanco de sus grandes ideas. Sí, en eso había sacado a su appa, desconfiados hasta la médula de las emociones del pobre delfín.

- ¿Cómo que no?... – el delfín formó un puchero. Sí, a sus años los gestos no han cambiado nada, por el contrario, se han perfeccionado y hasta parecen ser más adorables. Eso es lo que Yoochun dice.

- Bueno, no es que no quiera declararme, solo digo que de momento no pienso hacerlo, umma…

- ¡Te pareces a tu appa!... – suspiró… - eso significa que serás el seme… - volvió a suspirar mientras su hijo se sonroja más a cada palabra… - probablemente pasen años hasta que te animes a declararte…

- umma, no soy appa, ¿sí?... – su hijo le sonrió tratando de conciliarle.

- Pues vas por el mismito camino, Yoochun sentía cosas por mí y no se atrevió a nada hasta que grabamos un drama en el que por casualidad éramos pareja…

- umma, hasta donde appa cuenta tú también sentías algo por él, incluso antes y no diste tampoco ningún paso… - Dong Joon aventuró con la esperanza de desaparecer del radio de atención del delfín.

- yo ya sabía que iba a ser uke, así que corresponde al seme ser el que de siempre los primeros pasos en la relación ¡Y tú serás seme!... – dictaminó casi con orgullo, que hasta los rasgados ojos en forma de gotita brillaban emocionados.

- pues… YoungMin no tiene precisamente actitud uke… - murmuró sonrojado hasta las orejas…

- es hijo de ChangMin, era de esperarse que le heredara el carácter rebelde y la negativa de su condición uke… - el delfín sonrió con gesto divertido. Si el morocho le estuviera escuchando seguramente ya estaría rezongando y casi obligando a su crío a demostrar que es seme. Una risa algo más escandalosa inundó la estancia cuando el delfín se imaginó aquello.

- ¿umma…?

- Yo no tengo problema con que seas seme o uke…

- ¡Umma!... – avergonzadísimo, Dong Joon comprendió que la ternura de su progenitor no escatimaba en demasiada transparencia para hablarle de aquellas cosas.

- Siempre he sido uke y no me quejo, pero llevas en tus venas la sangre de tu appa, y créeme cuando te digo que Yoochun jamás cedería su personalidad seme; creo que una vez comiences a salir con Young Min descubrirás ese lado tuyo un poco, o quizá muy, lascivo… - el delfín soltó una risita y su hijo optó por la huída echando humo por las orejas. Acababa de tener la conversación más vergonzosa de su vida con su umma… - ¿Qué dije?... – Junsu se preguntó con aire inocente sin entender por qué su hijo se marchaba murmurando por lo bajo y rojo como tomate… - ahh me recuerda a mí cuando iba por la vida todo enamorado por mi Chunnie… - suspiró y sonrió recordando aquellas épocas en las que se sonrojaba por cualquier cosa que el pelinegro hiciera o dijera. Ciertamente, aún se sonroja a menudo.

……………………………………

Dong Joon quería que le tierra se abriera y lo tragara. ¿Cómo podía su umma hablar de un tema tan íntimo y vergonzoso como si nada?

Claro que es verdad que está coladito hasta los huesos por Young Min, pero ni de loco salta al ruedo sin antes saber con claridad cómo agarrará al potro salvaje para domarlo. O mínimo evitar que le mate apenas intente acercarse de algún modo romántico. Carraspeó y se dio golpecitos en la frente mientras cierra los ojos. Ciertamente, hace un par de días…

…flashback…

Dong Joon tomó una respiración profunda y salió disparado a gran velocidad apenas el sonido ensordecedor del disparo de salida sonó por el campo de atletismo del Instituto. Escuchaba los ánimos de sus compañeros de clase y de algunas admiradoras que estaban ahí para apoyarle. En mente tenía sin embargo una sola imagen: Young Min –quien también pertenece al equipo de atletismo– él y su personalidad algo arisca que solía retarle a ser mejor que él sin tener que decírselo siquiera. Young Min solía decir muchas cosas con una sola mirada.

Al principio y dado que se conocen de toda la vida –no por nada vivieron durante los primeros años de su infancia bajo el mismo techo– lo atribuyó simplemente a que siendo de la misma edad y visto que de niños Dong Joon había sido algo –solo algo– molesto con los gemelos Mokomichi, ahora el mayor intentaba hacerse ver como alguien respetable. La cosa sin embargo era, que en algún punto de aquella supuesta rivalidad (recordemos que es algo que el gemelo Park ha concluido por cuenta propia); Dong Joon había comenzado a sentir cosas por Young Min. Cosas del tipo atracción, gustar, pensarle demasiado, quedarse como idiota mirándole, soñarle; incluso desearle con todas y cada una de sus adolescentes hormonas.

En fin, en resumen, esa mañana durante el entrenamiento de rutina del equipo de atletismo, Dong Joon simplemente se había propuesto superar su récord personal. Si lo conseguía, le pediría a Young Min salir. Ir al cine o algo, no una cita justamente, solo salir. Por salir. O algo.

Suerte o maleficio. Dong Joon superó su récord. Con todas las agallas del mundo –vil mentira, las piernas le temblaban peor que gelatina y el corazón le latía tan furioso que lo escuchaba en sus oídos. Bendita la hora en que los genes de su umma se le revelaban– se acercó al gemelo Mokomichi y tomando una profunda respiración le lanzó la pregunta así sin más…

- ¿Te gustaría tener una cita conmigo, Young Min?... - ¡No, No! ¡Eso no era lo que tenía que decir!

El gemelo Mokomichi le miró con el ceño fruncido escaneándole de arriba abajo. Se preguntaba si es que su amigo casi primo se habría fumado algo o tal vez el esfuerzo al correr le había dañado algunas neuronas. O tal vez simplemente estaba fuera de sus cabales por alguna razón extraña que no tenía explicación lógica inmediata. Lo que sea, no le simpatizaba aquél tipo de atrevimiento.

- No soy una chica para que vengas a pedirme una cita, Dong Joon… - Young Min dijo con cero tacto (por algo es hijo de ChangMin, gracias) y dando media vuelta se reintegró a las prácticas.

Dong Joon se quedó quieto en su sitio. Juraría que escuchó el viento soplar muy al estilo del oeste. O algo parecido, esas escenas donde el silencio es tal que el aire silba sin miramiento alguno haciendo notar la incomodidad del rechazo… de algo que ni siquiera quería pedir. No en aquella extensión de la palabra cita.

De cualquier manera.
Un rechazo.

…flashback…

- Ni siquiera ha dado señal alguna de que yo le guste… - el muchacho suspiró dejándose caer en su cama.

- ¡Oppa!... – un torbellino apareció de pronto irrumpiendo en su habitación sin consideración alguna… - ¡la encontré!... – chilló como lo hace su umma cuando algo le emociona porque creía imposible. O algo así…

- Si sabes que hay algo que se llama privacidad ¿verdad? Y alguito más por ahí que se llaman modales…

- Sí, pero ahora eso es lo de menos… - Sun Hi (algo más parecida a la peculiar belleza de Junsu) saltó a la cama arrodillándose a lado de su gemelo (para variar); ignorando a su vez el reproche de su hermano… - ¡Encontré la segunda y tercera parte del drama de nuestros padres!... – gritó más que emocionada.

- ¿Y se supone que eso me tiene que emocionar como colegiala?... – Dong Joon enarcó una ceja muy al estilo de Yoochun cuando siente que algo sin interés le quita su valioso tiempo para pensar en Junsu; ¿qué? Es un hombre perdidamente enamorado. Bien, bien, no nos desviemos de tema o perderemos el hilo de la ya enredosa historia.

- ¡Claro! Se trata de los momentos cruciales de nuestra propia historia…

- Exagerada.

- Amargado.

- ¿Amargado?... – a Dong Joon aquello le tomó por sorpresa, y casi en lugar de enfadarse parpadeó confundido.

- Sí, eres un amargado porque Young Min no te hace caso… - actuando tan infantil como Junsu cuando hace berrinche, Sun Hi abandonó el lecho de su hermano… - iré a contárselo a Hyeran, ella si entenderá lo importante de esto. Hasta SeungMi y Yoon Hyun entenderían…

- No arrastres a las crías en tus locuras, Sun Hi-ssi…

Pero su hermana le ignoró por completo y con la frente en alto salió de la habitación de su hermano con ese bolso de plástico blanco en el que se encuentra su gran adquisición y en lo que no reparó Dong Joon hasta que su hermana hubo salido definitivamente.

- ¿Qué tiene de interesante ver ese drama? Además, nuestros padres casi nunca lo mencionan y más parece tema tabú. Hasta donde recuerdo de hecho se convirtió en clasificación no apta para menores por su contenido. Y hablando de dramas yaoi eso lo dice todo… - entrecerró los ojos y luego se sintió un poco mareado. Sí, mala idea imaginar el contenido explícito de sexo con sus padres y sus tíos como protagonistas… - me siento enfermo…

……………………………………
Por otro lado.

- ¡Qué emoción!... – Hyeran gritó como colegiala cuando su prima le dio la noticia por móvil… - tenemos que verla cuanto antes~…

- Pero no puede ser aquí, ni en tu casa, si Jaejoong-ssi o Yunho-ssi se enteran seguro nos riñen…

- podemos aprovechar cuando están en el trabajo… - Hyeran sugirió, demasiado ansiosa por ver el “KoMin” del drama en acción. Sí, ella eran fan de esa “pareja”.

- Que es el momento que estamos en la escuela… - Sun Hi le recordó. Luego ambas suspiraron y se quedaron en silencio. Pensativas y centrando toda su atención e inteligencia a aquel problema.

*****//*****//*****

16 años atrás
Seúl, Corea
Residencia TVXQ

Desde que la familia creció considerablemente con la llegada de sus primeros hijos, Junsu estaba preocupado por encargar  de nuevo, por lo que a menudo le insistía a Yoochun que comprara… condones.

- ¡No, baby! No se siente igual… - el ratón refunfuñó por millonésima vez luego de que su futuro esposo (que sí, a pesar de que el delfín había insistido en el tema del matrimonio antes de que sus gemelos nacieran, aquello simplemente no había sido posible por diversas razones, pero ahora se encontraban comprometidos y próximos a contraer nupcias) le pidiera que fuera a la farmacia por sus condones.

- Entonces nada de sexo para ti hasta que te compres unos… - el delfín se abotonó la camisa que segundos antes su prometido le había desabotonado entre besos y caricias. Claro está, iban a aprovechar la noche antes de que sus pequeñines despertaran en medio de la madrugada pidiendo aliento, cambio de pañal o algo.

- ¡Pero Junsu!

- Dije que no…

Y últimamente cuando Junsu decía “no” era NO.

Un año después, y pese a que Junsu en verdad se negó muchas veces a intimar con Yoochun sino se compraba sus benditos condones. Junsu quedó embarazado por segunda vez. Había dejado de tomar las pastillas anticonceptivas y su ratón pervertido, no se había dignado en usar gorrito.

- De ahora en adelante, durante los próximos siete meses, no me tocas ni un pelo Park Yoochun… - el delfín amenazó a su recientemente convertido en esposo, sin ápice de duda…


Continuará……
Me permito tomar un trago de agua tratando en vano de luchar contra el terrible calor primaveral y reviso apenas por encima el capítulo recién terminado. Admito que parece una nueva versión de Kasa Llena y sonrío, a algunas personas les gustará, otras pensarán que definitivamente es trivial y habrá quienes ni siquiera le den una oportunidad.

Abandono el teclado de mi lap y medito unos momentos. ¡Bah! Realmente no puedo complacer a todo el mundo y esto es simple y sencillamente muy divertido, no cambiaré una sola palabra ni la intención del texto. Quedará tal como está. Sonrío de nuevo y me decido en mirar una vez más –como por trillonésima vez- el MV de TARANTALLEGRA. No hay nada que ver con esto pero todavía rondan en mi cabeza tantas ideas que me pregunto si es que para la meta lograré cumplir el objetivo impuesto.

Sigo pensando que no tiene caso meditar nada sobre esto. Las lectoras no necesitan saberlo, y este no es el lugar para comunicarlo. Acomodo los anteojos que han resbalado por el puente de mi nariz y me decido en dejar las cosas tal como están. La palabra “Destiny” se forma en mis pensamientos y comprendo que de muchas formas, cada nueva actualización se lleva otro poco de lo que sea que signifique el destino. Tal vez estábamos destinadas a encontrarnos a través de estos escritos. Me río de mis divagaciones y terminantemente desisto de continuar escribiendo cuanta tontería me atraviesa la mente.


UNEXPECTED DESTINY apenas ha comenzado, faltan historias por contar, personajes por reaparecer; nos esperan muchos capítulos para reír, soñar, llorar y no sé, cuánta cosa sea capaz de provocar.

Ya Ne!! ;D