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domingo, 1 de agosto de 2010

EPÍLOGO HOTEL KALIFORNIA

ADVERTENCIA: Lemon

EPÍLOGO

*****

Es como si te conociera,
Como si tu alma en mis brazos hubiera arropado
En días antiguos quedados en el pasado.
Soñé contigo una extraña pesadilla de misterio
Pero cobijé en mi corazón despierto
El anhelo de encontrarte de nuevo.

Felina

****

Ni Yunho, o Yoochun como ChangMin, habían vuelto a mencionar nada sobre aquél pasaje de sus vidas al que aún no podían darle explicación alguna, lo sucedido en aquél camino viejo estaba en el anonimato puesto que ellos quienes parecían ser los principales personajes de tan misterioso suceso, no recordaban prácticamente nada, salvo escenas borrosas de eventos que no habían podido ocurrir de verdad y que sin sentido pasaban de largo en sus días.

Era mejor simplemente seguir adelante… sobre todo desde la llegada de esos tres chicos que ponían sus mundos de cabeza y que habían llenado con su sola presencia esa sensación de tristeza con que vivieran durante los largos días de ese casi año que les cambió sin duda la vida.

Jaejoong, Junsu y MinHo eran en muchas formas especiales, y cuando estaban juntos, la sensación de vacío que quedara luego de aquel episodio, desaparecía… y era como… si les conocieran de antes o toda una vida… aunque de hecho supieran que de ningún modo podían conocerse…

*****

ChangMin estaba encantado conversando con MinHo, el chico le caía bien por varias razones… aunque también le gustaba por otras tantas… el chico le prestaba atención, le consideraba interesante y sobre todo… le llamaba hyung… tan pocas personas significativas en su vida le mostraban tal respeto, que eso sin duda le tenía de algún modo ganado…

- ¿te has aburrido ya?... – el morocho preguntó de pronto dejando su verbo al notar que su amigo (aunque ya habían salido un par de veces en citas, aún no podría decirse que tenían una relación seria) desviaba la mirada por encima de su cabeza…

- no, nada de eso… - le sonrió con un dejo de tímidez… - me llamó la atención algo… - lo que había estado observando era un poster informativo pegado en la estantería de una tienda frente a ese café donde estaban reunidos…

- ¿qué cosa?... – curioso, el morocho giró su cuerpo buscando con la mirada eso a que se refiriera su amigo…

- el dibujo en el cartel de la derecha…

- es… celta… - el morocho susurró por último sintiendo una especie de sensación que le inquietó brevemente…

- lo supuse, mi padre tiene una peculiar fascinación por la cultura celta y esas cosas… - rió como si estuviera hablando de una tontería o una locura…

Ninguno dijo más nada… aunque ChangMin tuviera en mente varias cosas para decir respecto a la cultura celta… como lo tenía para mencionar sobre los grandes secretos que a voces escrito estaba en libros acerca de sus rasgos más esotéricos, mágicos y oscuros.

Pasando de largo con el tema continuaron con su cita… aunque sin duda el símbolo que antes MinHo viera, fuera el mismo que llevara en la palma de su mano en aquel pasaje que real o un sueño, dormido quedaba en los recuerdos de ChangMin…

…………………………

Muchas citas después y habiéndose tomado más que confianza y cariño, ChangMin finalmente encontró el valor para declarársele a MinHo… su corazón latió emocionado cuando recibió un sí por respuesta y un beso tímido pero lindo que le hizo sentir casi más vivo que nunca…

- hyung, ¿vamos a tu departamento?... – el menor de los dos susurró con las mejillas rosadas pero sonriendo con seguridad…

- seguro… - el morocho le sonrió de vuelta…

Minutos más tarde llegaron al departamento de ChangMin, era modesto y limpio, y no era la primera vez que pasaban un día ahí juntos… sin embargo, en ese crepúsculo sí fue la primera de las miradas inquietas y las sonrisas nerviosas… de los besos tanto más confiados y las caricias discretas… del deseo y el calor…

De hacer el amor…

Cuando el último rayo de sol se coló por la ventana, su tono rojizo cubrió la piel desnuda de ambos dejándoles un resplandor ocre dorado que parecía fina tela de encanto perlado sobre sus cuerpos. ChangMin sonrió de medio lado sabiendo que nunca encontraría las palabras suficientes para expresarle a MinHo que era el su otra mitad, que de su alma complementaba la plenitud.

- Te Amo, hyung… - el menor entonces susurra con una sonrisa y un sonrojo cubriendo sus mejillas, nerviosamente pero contento pasa sus manos por la espalda del morocho entregándole sinuosas caricias mientras se deja besar de nuevo y el contacto se vuelve insuficiente deseando más y más de ese calor compartido…

ChangMin guía sus labios por el mentón, descendiendo por el cuello dejando un mordisco en su manzana de Adán, MinHo suspira y se agita más bajo el cuerpo de su novio, sus manos siguen acariciando la espalda del morocho, su boca alcanza los hombros y los besa en tanto ChangMin besa sus pezones y los lame con paciencia alterándole otro poquito sin espacio para más que jadeos y suspiros, susurros confidentes y miradas anhelantes.

Una de las manos de MinHo baja y se pierde por el torso del morocho hasta rozar su ingle y tomar ese trozo de carne que ya está caliente y endurecido, le ofrece masajes suaves y caricias con las yemas de sus dedos que hacen que ChangMin pierda algo más del control de sus sentidos… y es entonces una de sus propias manos la que encuentra el miembro del menor proporcionándole las mismas caricias hasta que los besos entregados son más apasionados y el deseo más demandante.

- Te Amo, MinHo… - es su momento de declarar mientras su miembro se pierde poco a poco en el interior de su novio luego de haberle preparado con cariño minutos antes…

- aahhh… - se arquea e incómodo cierra los ojos sintiendo esa humedad salada bajar por su mejilla…

Sus manos se aferran de nuevo a la espalda del morocho y se le acaba la respiración cuando llega al tope y solo puede sentir el escozor y su corazón golpeteando agitado contra su pecho… esa peculiar mezcla de dolor y felicidad…

Sus miradas se encuentran de nuevo y los dedos del morocho caen en sus mejillas limpiando las lágrimas derramadas, se funden en otro beso enredando sus lenguas con pasión mientras aguardan el tiempo necesario para continuar… continuar con ese vaivén que lento comienza no solo por la incomodidad natural, sino también por la inexperiencia, y ChangMin se esfuerza entonces en hacerle sentir bien, en encontrar el ritmo adecuado y la profundidad exacta de sus estocadas…

- mmhhh… - ese que encuentra al escucharle gemir ronco y arquear la espalda provocando que se hundiese más en su interior…

- mhh… - y él no puede menos que acompañarle en esos gemidos altos que resuenan en las paredes de la alcoba cual concierto de notas graves…

Las largas piernas del menor se enredan en su cintura y el morocho busca mejor apoyo en el colchón afirmándose con sus rodillas mientras le alza un poco la cadera a su novio y las manos de éste se agarran de la cabecera de la cama dejándose embestir con desenfreno… los gemidos incentivan la libido y el placer les cobija entonces hasta la última fibra de sus cuerpos.

MinHo toma su erección entonces estimulándose a sí mismo ya que las manos de ChangMin están ocupadas sosteniendo sus caderas y manteniendo ese exquisito ritmo de estocadas, echa la cabeza hacia atrás y los nudillos de la única mano que permanece sujetada a la cabecera se tornan blanquecinos por el esfuerzo de mantenerse estable y casi sin darse cuenta su otra mano acompaña la velocidad de las embestidas… instantes después sienten un cosquilleo recorrerles la columna hasta concentrarse en el bajo vientre… y en un espasmo que les tensa todo el cuerpo llegan al final, han alcanzado su primer orgasmo… ChangMin sale de su interior apenas siente que toda su semilla se ha liberado ya en la entrada de su novio, mientras MinHo siente de repente vergüenza al sentir su caliente semilla en su mano…

- dame… - susurra entonces el morocho lamiendo lentamente los largos dedos de su novio… - rico… - sonríe mientras alcanza su boca y le besa despacio dejando que el semen de MinHo se mezcle con sus salivas…

Y solo entonces parecen darse cuenta de que hacer el amor fue como… cumplir con un destino que les esperaba por milenios…

*****

Yoochun aguardaba pacientemente a que su novio Junsu terminara la grabación de una de las canciones de su álbum de lanzamiento, sonreía desde el otro lado del estudio y divertido notaba las mejillas ruborizadas de su pelirrojo que le sonreía tímidamente también…

- deja de distraerlo o no te dejo entrar de nuevo… - el manager del pelirrojo le dijo con tono serio, pero Yoochun sabía que en parte bromeaba… solo en parte, porque le consideraba perfectamente capaz de sacarle si Junsu no terminaba la grabación esa tarde…

- vale, me quedo quietecito ya… - sonrió el pelinegro cruzándose de brazos y enterrándose más en la silla…

- si quieto estás, el asunto es que no dejas de sonreírle y Xiah se la pasa avergonzándose por tu culpa…

- pero si está cantando muy bonito… - se defendió el pelinegro…

- él canta bonito, por eso lo tenemos acá, y cállate ya y deja de sonreírle o te saco… - retó el manager del pelirrojo…

Más tarde, Junsu salía del estudio agradeciendo a todos por su trabajo y paciencia. Yoochun le tomó la mano disimuladamente sonriéndole cariñosamente dejando ese beso en la mejilla ruborizada antes de raptárselo a comer.

- me he tardado más de lo que debiera… - susurró el pelirrojo avergonzado por su desempeño del día…

- has estado maravilloso, no dejes que te digan lo contrario… - animó el pelinegro tomando su mano por encima de la mesa y ofreciéndole un bocado de su platillo…

- me la pasé distrayéndome contigo… - dijo algo más avergonzado mientras tomaba en su boca ese bocado…

- uy, entonces soy el culpable, merezco ser castigado… - soltó con cierta picardía ganándose un sonrojo algo más fuerte de su novio…

Le amaba, como nunca creyó que podría amar… y cada que le miraba sentía paz en su interior y era como si su alma se hubiera complementado apenas le vio la primera vez. Y no dudó en invitarle a salir esa misma noche hace meses, y recuerda perfectamente cómo su corazón se hinchó de ternura cuando Junsu asintió con las mejillas arreboladas de carmesí susurrando tímidamente ese “¿no sientes que ya nos conocíamos?” antes de que su brillante mirada se quedara prendada de las orbes oscuras de un Yoochun que asintiendo suavemente solo atinó entonces a tomar su mano e invitarle a bailar…

………………………

El invierno llegó y con él sus vientos helados como la hermosura de sus blancas nevadas. Junsu parecía niño pequeño jugando a hacer muñecos de nieve, sonreía ampliamente con su piel algo más pálida por el frío y sus redondas mejillas pintadas del más hermoso tono carmín que Yoochun pudiera haber visto antes…

- ¡yah! No seas travieso… - dijo sonriendo suavemente luego de haber recibido esa bola de nieve en el pecho…

- vamos a jugar un poco, Chunnie… - el pelirrojo tomó otro montón de nieve haciéndolo bolita y botándolo al suelo pues había sido tomado por sorpresa por un ataque del pelinegro… - ¡no vale!... – hizo un puchero y luego siguieron con su batalla de bolas de nieve antes de caer rendidos en la espesura blanca…

Se quedaron un rato tumbados boca arriba solo recuperando el aliento. Instantes después comenzó a nevar nuevamente. Junsu sonrió sintiendo los copos de nieve caer en su rostro… amaba la nieve, y de alguna forma le gustaba el frío… la sensación de los brazos de su novio cobijándole tal vez tenía todo que ver.

- subirá la temperatura… - murmuró el pelinegro levantándose y extendiendo su mano para ayudar al pelirrojo a hacerlo también… un copo de nieve cayó en su nariz…

- que bonito… - el pelirrojo tomó el copo entre sus dedos dejándole luego en la palma de su mano… tenía una peculiar figura y Yoochun tuvo la impresión de que había visto algo así antes en algún lado…

Tal vez en ese Junsu de aquel pasaje misterioso en un Hotel inexistente… la forma del copo tenía la misma que la del dije que portara en su pecho… pero Elven no era más que una ilusión o un sueño… o lo que fuera. Yoochun sonrió y sin palabras de por medio se empinó hasta besar a un pelirrojo avergonzado que respondió su beso dulcemente… sintiendo su respiración algo más agitada cuando su labio inferior fue succionado y él solo pudo sentir que quería su calor…

- va…vamos adentro… - susurró con las mejillas sonrojadas… y tomados de la mano volvieron al edificio frente a ese Parque que lentamente comenzaba a quedar solo pues se avecinaba una tormenta de nieve y todos buscaron el refugio de sus hogares.

Apenas entraron al departamento, los besos volvieron a tomarse con ternura y devoción, como si fuesen ambos lo más sagrado para el otro. Y entre caricias reservadas y muchos suspiros cayeron en la cama dejando que su calor menguara el frío del exterior. La piel les ardió en cariño y las miradas refulgieron entonces con deseo… las ropas desparecieron en instantes y sus cuerpos buscaron ese contacto íntimo que les daba el placer de la unión…

E hicieron el amor como tantas ocasiones antes en esos meses de relación, entregándose con cada caricia, con cada beso y mirada, la promesa de un amor sin límites que les abnegaba el alma misma en dicha y plenitud.

****

Yunho abrió la puerta del auto para que Jaejoong subiera, esa había sido una larga jornada de grabaciones y solo quería consentir a su novio y llevarle a casa a descansar y tomar un rico baño de agua tibia.

- tomaré el fin de semana libre… - el pelioscuro dijo con tono sensual…

- eso significa que podremos pasarla juntos… - el moreno encendió el auto pero antes de arrancar le besó profundamente, con esa pasión que juntos desbordaban y que no habían evitado desde aquella noche en que se conocieron hace casi un año, entonces había bastado un poco de charla y una copa de vino para saber que estaban destinados, que se complementaban y se entendían con solo una mirada…

- muy juntos… - soltó con ese rintintin provocativo que ambos sabían significaba poder amarse sin preocupaciones de tiempo ni nada de por medio…

Llegaron al departamento que comparten casi desde que comenzaran a salir, y mientras Jaejoong se desvestía Yunho había preparado la ducha con velas aromáticas y vertió en el agua tibia de esos productos que su novio compraba para relajarse con el solo olor de la espuma. Apagó las luces de la ducha dejándola en la luminosidad de las velas y encendió el sonido en la estancia con canciones tranquilas que dejaban en su música una estela de tranquilidad y erotismo.

- ¿quieres algo?... – Jaejoong sonrió coqueto al entrar a la ducha con solo una toalla enredada en su cintura…

- tal vez… - Yunho sonrió sentado en el filo de la tina jugando con el agua espumosa… - ven… - dijo con voz ronca… el pelioscuro obedeció caminando hasta él, dejando que las manos del moreno le quiten la toalla dejando al descubierto su total desnudez… - estás hermoso… - le tomó la mano mientras entraba en la tina… besándole profundamente mientras comienza a jabonar su espalda con sus manos húmedas…

Y aquello fue suficiente para envolverse en esa pasión que se apoderaba de ellos sin medida alguna, para amarse por entero entre suspiros y jadeos, entre gemidos roncos y caricias insinuantes que les llevaron lentamente al mundo del placer. Y es que cada que intimaban era hacer el amor con algo más de fuego y esa sensación de pertenencia que les engrandecía el alma misma de amor y plenitud.

……………………

Cuando la ducha terminó (y eso en realidad les tomó largo tiempo porque no parecía ser suficiente amarse una y otra vez como si quisieran fundirse en uno para la eternidad), Jaejoong se colocó el pijama mientras que Yunho solo quedó en bóxers pues así era como gustaba de dormir…

- me llegó este paquete en la tarde… - murmuró de pronto el pelioscuro mostrando una pequeña cajita de terciopelo…

- de alguna fan… - el moreno sonrió de medio lado… mientras fuera una fan no tenía problema alguno, aunque los celos se apoderaba de él cuando se trataba de algún fan…

- no… de mis padres… - el pelioscuro sonrió divertido. Se sentó en el borde de la cama recargándose en la cabecera con la cajita entre sus dedos… - una carta de mi madre decía que es una joya que ha estado en la familia desde hace mucho tiempo, que ha pasado de generación en generación cuando el primogénito o la primogénita encuentra el amor…

- tu madre es sabia al enviártelo entonces… - el moreno se acercó apoyando su mentón en el hombro de su novio al ver que abría la cajita… - un anillo…

- dos anillos, Yunho… - corrigió sonriente mientras toma la argolla y el moreno ve que la divide en dos… - es llamado anillo perenne, no me preguntes porque no sé demasiado… - sonrió mientras deslizaba una de las argollas en mano de su novio… - solo sé que Te Amo y que es contigo con quien quiero compartirlo…

- yo también Te Amo, Boo… - murmuró cariñoso al tiempo que toma el otro anillo y lo desliza en el dedo de su novio… - es como una promesa, ¿no?...

- lo es… de amarnos eternamente, Yunho… - se encontraron en un beso dulce y lento, dejando que sus lenguas se encuentren y dancen juntas con esos tintes de pasión que de ningún modo ocultaban o evitaban…

Y mientras ellos se besaban y más entrada estaba la noche, la luna llena en el firmamento se cubrió de un halo rojizo y a lo lejos una risa femenina resonó en el eco de las montañas…

Un hotel aparecía entre las sombras de la noche y un viejo camino era recorrido por unos jóvenes a bordo de un auto que se quedaba sin gasolina…

- bienvenidos al Hotel Kalifornia… - un hombre de edad les recibió gentil apenas los altor portones se abrieron de par en par…


*FIN*




*O* un fico más que llega a su fin *se siente contenta porque era género nuevo* sé que algunas tal vez piensen que fue demasiado corto o quedaron con dudas, pero vamos, uno, soy nueva en el género, dos, el misterio siempre termina en misterio xDDD

Y bueno, el epílogo fue nada mas para no faltar a mi costumbre pervert *Q*

Espero que en vdd les haya gustado, y ps nada, seguimos leyéndonos por ahí con otras historias *O*

lunes, 26 de julio de 2010

Capítulo Final HOTEL KALIFORNIA

CAPÍTULO 5. INFRAMUNDO

*****

En una de las torres del edificio que se levantaba en la parte más recóndita del Hotel, una mujer de cabellos violáceos y piel pálida miraba por un ventanal… una sonrisa perversa se dibujó en sus labios rojo carmín mientras a la distancia podía ver con sus ojos claros el curso de su más reciente plan.

Cada una de las almas que han sido atadas al destino del Hotel tenía algún significado para ella… y Jaejoong, Junsu y MinHo eran su principal arma para atraerlos a todos. Yunho, Yoochun y ChangMin eran solo parte de esa lista que se cumpliría con las almas de ellos… y luego…

La puerta al inframundo que le daría dones que ningún alma mortal ha siquiera imaginado…

- es cuestión de unas horas… - la mujer sonrió… - y luego el ciclo se habrá completado luego de tantas centurias…

Sus ojos claros resplandecieron un color negruzco y luego la luna se cubrió por una nube grisácea mientras el cielo era coronado por un tono dorado ocre que dio un toque tenebroso a la noche…

*****

ChangMin le había buscado por todas partes sin lograr dar con él, estaba seguro aún de que MinHo tenía la última pieza de ese peculiar rompecabezas… que en su mano se encontraba la llave que podría liberar a todas esas almas de su destino oscuro. Por minutos caminó de aquí para allá sin haber tenido éxito en encontrar a MinHo… estaba preocupado y el corazón le latía apresurado denotando su sentir…

- no puede terminar así… - susurró y cuando su vista miró todo su alrededor se dio cuenta de que se encontraba en aquel camino que MinHo antes mencionara… - cedros… - era la única clase de árboles que se levantaban imponentes en aquel viejo sendero que escarpado lucía algo más tenebroso… se le erizó el vello de todo el cuerpo y comenzó a sentir frío… miró hacia el horizonte y pudo ver esa luna cubierta por una nube oscura, como aquel tono dorado ocre que pálido cubría el firmamento… - nada de esto es normal ni concebible… - el morocho dijo casi solo por instinto… hacía varias horas que se había dado cuenta de que en aquel Hotel nada era normal…

Luego de unos instantes solo observando el casi inexistente mecer de los altos ramajes de los cedros, ChangMin se dio cuenta de algo que tal vez le sea de mucha utilidad…

- los cedros llegan a medir más de 25 metros de altura… - los árboles que flanqueaban ese camino lucían viejos por sus anchos troncos y medían a su parecer entre 35 y 40 metros de altura; cubrían a la perfección toda visibilidad a aquellas altas torres de edificios contiguos en la parte trasera del Hotel… - sus hojas son llamadas agujas perennes, por su forma y por su larga vida y dar la impresión de que el árbol nunca envejece pues siempre luce esplendoroso en sus diversas tonalidades de verde… - observó detenidamente la forma de una hoja en una de las copas más bajas de los ramajes del primer árbol en el camino… - cortas, un poco puntiagudas se reúnen en ramilletes sobre ramitas cortas. Su copa, afilada durante su juventud, toma una forma tabular característica a partir de los 30 años. Sus ramas son muy horizontales… - el morocho analizaba detenidamente esa información que para cualquiera podría resultar prácticamente trivial… a él le estaba dando los últimos elementos que necesitaba para comprender la sola existencia de ese Hotel… - la puerta al inframundo… - murmuró y luego salió corriendo en dirección opuesta regresando a la entrada principal del Hotel…

*****

Yoochun se sentía débil pero feliz… sabía también que estaba por venirse dentro de Junsu y aquello por sí mismo parecía ser lo más importante en su vida… sus embestidas habían dejado de ser frenéticas, pero no la profundidad con que eran dejadas contra la intimidad del pelirrojo…

- por qué… por qué… Chunnie… - susurró aferrado a la espalda del pelinegro, sintiendo una lágrima rodar por su mejilla y consciente de que apenas aquel hermoso momento culminara en el éxtasis del orgasmo…

Yoochun moriría…

- Te… Amo… Su… - apenas se le tensaron los músculos y se sacudió un segundo después al derramar su semilla en el interior del pelirrojo…

Cayó inerte sobre aquel cuerpo tibio que le recibió envolviéndole en sus brazos mientras llora un dolor…

Que pensó nunca tendría que experimentar por ser…

*****

- Áes Sídhe, seres míticos que en las leyendas celtas equivalen a lo que conocemos como hadas, aunque relacionados primordialmente con ser guardianes de la naturaleza, otra de sus concepciones mágicas es que estaban estrechamente relacionados con seres semidivinos que viven entre este mundo y el otro… entre humanos y deidades… - el morocho ordenaba sus pensamientos en tanto seguía su camino y esperaba encontrar a MinHo…

*****

- lo siento tanto… - Junsu tocó el pecho de Yoochun no sintiendo un solo latido de su corazón… el suyo tenía ritmo… aunque no el que alguna vez hace tiempo pudo haber deseado…

…flashback…

Eran seres fantásticos que habitaban en dimensiones ocultas conviviendo entre el mundo de los humanos y el de aquellos a quienes llamaban dioses. Los había de muchas clases y ellos como únicos capaces de ir entre ambos mundos con absoluta libertad, se habían convertido en una especie de mensajeros que luego tomaran distintas connotaciones por regiones del planeta entero.

Hadas en su mayoría eran concebidas… de figura femenina y belleza radiante… pero Junsu era de entre los Áes Sídhe de los más hermosos con figura masculina… largas ocasiones vagó entre los humanos, apenas murmullos nocturnos o brisas marinas que se colaban y hacían sentir especiales a muchos corazones mortales…

Muchas veces en sus paseos como ser etéreo presenciaba momentos únicos entre humanos que no podía entender, pero que le maravillaban… una diosa menor del mundo de los dioses del fuego prometió un día darle vida mortal y apariencia humana si le hacía un pequeño favor…

Desde entonces, Junsu quedó atrapado como los demás a la suerte del Hotel…

Y lo único que se llevó de su condición como Áes Sídhe fue el dije de Elven… sabía bien que el momento en que su alma pura se enamorara de un mortal, se iluminarían sus siete puntos angulares y en él sucumbirían los pilares de los siete metales que mantienen sellada la última puerta del inframundo.

…flashback…

Y él en realidad no quería aquello…
Ya no, porque pesaba demasiado en ese corazón que latía como el de un humano…
La pérdida de un primer amor que no sabía siquiera verdadero pues Yoochun siempre había estado bajo la influencia del encanto seductor del Hotel…

*****

Un encanto natural que también tenía preso todos los sentidos de Yunho…

Jaejoong le acariciaba cariñosamente una mejilla mientras el moreno seguía delineando cada parte de su cuerpo con fervor… los ojos de Yunho parecían en trance y el pelioscuro pensaba que era momento del último beso antes de tenerle para siempre…

El anillo que antes hubiera partido en dos y que estaba colocado en el dedo anular de cada uno comenzó a brillar con un tono escarlata y los sonidos de la noche resonaron haciendo un eco que sonó misterioso pero que en nada importó a Yunho…

- jura Yunho, quedarte conmigo para la eternidad… - Jaejoong pidió con voz sensual mientras deslizaba sus labios por el mentón del moreno hasta su cuello y volvía a subir para besarle en la boca con pasión…

- Jaejoong…

*****

- si estoy en lo correcto, el chico de cabellos oscuros que vimos recién llegamos al Hotel… - el morocho dobló en un pasillo que se veía más oscuro sintiendo un escalofrío tras otro al escuchar aquellos murmullos que parecían lamentos mezclados con risas fingidas como las de una fiesta de intereses… - portaba un anillo con una forma específica, el nudo perenne es considerado el símbolo del complemento, generalmente de pareja… pero en los inicios de la magia celta mezclar en un mismo campo el símbolo de triketa… - el tatuaje de MinHo… - el de Elven… - el dije que también había visto apenas una vez en el pelirrojo cuando Yoochun le hubiera visto por primera vez al llegar… - y el nudo perenne… - el anillo de Jaejoong… - simboliza la puerta principal de Annwn cuando los portadores de los tres símbolos que representan los deseos más profundos de los mortales reúnen en un mismo punto 1000 almas puras…

*****

La mujer de cabellos violáceos bajaba por un túnel subterráneo de escaleras circulares hasta aquella pileta en que burbujeaba magma misma…

- el gran día ha llegado… - sonrió perversa y tomó un cetro en el que se encontraban grabados diversos símbolos que la mujer comenzó a decir invocando a todas las almas que estaban condenadas al Hotel…

*****

- el resto de los símbolos que adornan cada muro en este lugar son en su mayoría conjuros que se vinieron realizando con los años… - el morocho seguía analizando en tanto en su mente pasaban todos los rincones que observó del hotel… - fracasos mágicos que quedaron grabados para recordar y no cometer el mismo error; durante siglos perdió seguramente puñados de almas al intentar el hechizo que abre la puerta de Annwn… - una última vuelta y un dolor repentino en el vientre… - nosotros cerramos el último ciclo… - dijo con dolor, doblegándose ante aquellas palabras que escuchaba resonar como ecos tenebrosos… - un immrama es un hechicero de la oscuridad que cree ser enviado al mundo de los mortales por un Dios Superior del mundo de los fuegos para liberar sus poderes y en su nombre gobernar con magia negra… - se quejó y sintió como si algo contrajera sus entrañas…

Un zumbido y luego más murmullos ininteligibles para el morocho… una mano sujetándole tirando con fuerza de él hasta levantarle…

MinHo no había podido verle morir…

Porque finalmente había comprendido que no podría huír nunca su destino… y que ése solo lo forjaba él aunque su alma ya estuviera condenada al destino de aquel Hotel. Escuchar una vez más los maléficos hechizos de Máel (la mujer) le hizo recordar el sufrimiento que ya antes oyera en sus anteriores intentos fracasados por abrir la puerta de Annwn…

Y cuando los gritos de dolor de ChangMin inundaron aquellos oscuros pasillos… él había comprendido el verdadero significado del tatuaje en la palma de su mano… como le fuera dicho siglos atrás por un filidh…

“… - eres cuerpo, mente y alma que recibirá del universo todos sus dones apenas hayas cumplido con los designios del cielo, el mar y la tierra…”

Triketa simboliza por excelencia esperanza e inteligencia…

*****

Máel seguía recitando meleficios atrayendo a todas y cada una de esas mil almas que habitaban el Hotel, susurros se levantaron de entre todos los rincones como espesas formas de niebla que en ráfagas circulares se iban reuniendo en ese Edificio donde la mujer se encontraba, flotando al inicio sobre éste, esperando el momento en que fueran absorbidos por el poder de los siete metales de la puerta de Annwn…

*****

Jaejoong besó sus labios inertes pero aún tibios mientras el alma de Yunho se desprendía de su cuerpo… el pelioscuro no pensó cuánto dolería verle morir… y quizo no haber perdido antes un amor… cuando presentía que perdía de nuevo la mitad de su corazón…

Sin darse cuenta, o quizá porque el destino lo tenía designado, su alma se había vuelto a enamorar…

- no… no otra vez, por favor… - susurró derramando esas lágrimas que por milenios quedaron atrapadas en su corazón herido… abrazó con fuerza el cuerpo del moreno… y el alma de Yunho permaneció entre aquellos cuatro muros…

Porque Yunho había hecho un juramento…
Quedarse para siempre a su lado…
Y Jaejoong no le estaba renunciando…

*****

Junsu lloró con el cuerpo de Yoochun entre sus brazos…

Tomó el dije de Elven en su mano y suplicó por la vida del pelinegro…
El llanto de un Áes Sídhe era tanto más poderoso que todos sus dones cuando éste nacía por primera vez en toda su existencia, porque existían para las risas y el agrado, para los juegos y la sensualidad…

Junsu esa vez…
Estaba amando de verdad…

- no… no quiero que mueras, por favor, Chunnie… vive… - y mientras las lágrimas seguían resbalando por sus mejillas, el dije de Elven volvió a iluminarse y su cuerpo perder calor…

Ése que volvía al de Yoochun…

*****

- aún si tus amigos viven, nuestras almas podrían servirle a Máel para cumplir su objetivo de abrir Annwn…

- necesita que los tres símbolos estén conectados a su fin… - ChangMin pensó que si MinHo se negaba y le enfrentaba, aquello podría pararse… - la triketa en la palma de tu mano te da el poder de revelarte, has recordado tu pasado y el motivo por el que aceptaste lo que sea que Máel o como quiera que se llame ese immarama te haya ofrecido… - volvió a doblegarse de dolor…

- no… - el menor supo que era su momento de hacer lo que realmente deseaba más allá de su deseo personal y carnal de tener amor…

MinHo se levantó de nuevo, en aquella biblioteca donde charlaran por primera vez. Caminó hasta la chimenea del fondo en cuyas llamas parecían sonar también murmullos escalofriantes… pero entonces Choi comenzó a recitar antiguas palabras en córnico que recordaba casi al azar, las llamas se levantaron fieras sobresaliendo de la chimenea y moviéndose como látigos extendiéndose más allá por toda la biblioteca y fuera de ésta escapando por los ventanales…

*****

Máel se supo de pronto atacada indirectamente… no solo por el obvio declive de Minho de lo que le prometiera siglos atrás… sino también por el arrepentimiento de Jaejoong, el amante eterno; y el sufrimiento de Junsu, un ángel sin alas enamorado.

Intentó atraer como fuera las almas de Yoochun, Yunho y ChangMin, pero encontraba resistencia en los sentimientos de Junsu, Jaejoong y MinHo, eso y los hechizos que Choi estaba invocando le estaban debilitando…

MinHo estaba ahora liberando las almas que estuvieran cautivas por su causa… pero aquello estaba haciendo arder su tatuaje y robándole cada uno de los suspiros que aún hubieran podido quedar en su alma condenada…

Porque aunque pudiera cambiar el fin de las almas que atrayera antes…
No podía escapar del destino que jurara con su alma en plena conciencia de sus deseos…

Como tampoco podrían huir Jaejoong o Junsu…

Almas condenadas a la muerte eran…
Y su destino cumplirían como fuera…

…………………………

- Minho… - el morocho susurró apenas mirándole con la vista nublada…

- ¿quieres que te diga algo?... – sonrió con nostalgia… - eres idéntico al chico del que me enamoré cuando era mortal…

…………………………

- Su… - el pelinegro apenas podía respirar y sentía el cuerpo pesado… pero sus ojos le habían vuelto a mirar… - no estés triste… - con dificultad llevó una de sus manos a una mejilla del pelirrojo… estaba fría… de nuevo…

- Chunnie… gracias, por dejarme amar… - sonrió suavemente y fue esa vez él quien buscó los labios del pelinegro besándole con ese último suspiro que parecía quedar en el alma humana que por tan poco tiempo tuvo…

…………………………

- Jaejoong… - el moreno le miró confundido en tanto retiraba de su dedo el anillo que le entregara apenas instantes atrás…

- me has recordado, que un amor eterno solo se puede sentir… - le besó castamente antes de apartarse de su cuerpo y volver a colocar la mitad del anillo en la parte complementaria que aguarda en su dedo… - vive, y haz feliz a tu verdadera mitad… - le sonrió… como quien se despide para siempre…

*****

Máel supo que esa vez no fracasaba su hechizo…
Perdía sus principales herramientas para abrir Annwn…

*****

Una semana después…

ChangMin, Yoochun y Yunho habían vuelto a Seúl luego de aquel viaje tan extraño del que no podían recordar nada, según sabían, les habían encontrado perdidos en un viejo camino de un bosque a las orillas de Jeolla del Sur, provincia ubicada al suroeste del país… ningún Hotel existía por ahí, en ningún lado se hacía mención de él y no había rastros siquiera de ruinas.

Los tres muchachos no habían podido explicar lo sucedido, casi no recordaban pero experimentaban una peculiar sensación de vacío y tristeza…

Como cuando te falta lo más importante del alma…

Con el pasar de los días el incidente casi fue olvidado, al menos ningún amigo o conocido de ellos le volvió a mencionar. Pero Yunho, Yoochun y ChangMin no dejaban de tener aquella sensación…

*****

A casi un año del incidente y todo el misterio que quedó atado a él, los tres muchachos acudieron a un evento por fechas decembrinas…

La gente iba y venía, las risas resonaban y los buenos deseos eran bien recibidos…

Yoochun se quedó entonces prendado de un jovencito de cabellos pelirrojos que acababa de llegar a la empresa como un nuevo solista de pop que pronto haría su début; Xiah Junsu se llamaba… y poseía una sonrisa radiante que le hacía sentir embobado…

Yunho conoció esa noche a un chico de sedosa cabellera negra y bellos ojos de color záfiro. Su nombre era Hero Jaejoong, había llegado para actuar en un dorama que producía la empresa. De hermosa piel blanca llamaba la atención de todos… pero al moreno solo le hacía sentir añoranza y un gran deseo por conocerle…

ChangMin encontró ese día al único chico sobre la faz de la tierra que no solo entendía lo interesante de todas sus conversaciones y la importancia de comer sano (y en abundancia), sino que además le respetaba por ser mayor y se dirigía a él por “hyung”; Choi MinHo es su nombre, y alta su estatura, pero finos sus modales como sus palabras…

¿Existió un Hotel encantado en donde se pretendía abrir el inframundo?
Tal vez, probablemente con certeza nunca lo sabrían…

Pero algo era verdad…
Habían encontrada…
De su alma perdida la otra mitad…


**FIN**

lunes, 12 de julio de 2010

Capítulo 4. WELCOME TO THE....

CAPÍTULO 4. TRIKETA

*****

Encerrados aún en aquella habitación en la que Yoochun todavía no comprendía cómo llegó a parar, pelirrojo y pelinegro mantenían sus miradas conectadas y en el silencio solo se escuchaba el agitado sonido de sus respiraciones… la pregunta que el pelinegro hiciera continuaba sin respuesta, y en la inmovilidad de cada uno el deseo de no separarse… literalmente, Yoochun seguía dentro de Junsu, su excitación había disminuido pero continuaba ahí, así como su anhelo de volver a recorrerle con caricias, de besarle para siempre y hacerle el amor…

- Junsu, Te Amo… - y cuando aquellas palabras salieran de labios del pelinegro, el pelirrojo sintió su corazón latir más rápido genuinamente emocionado por tal confesión… aunque de fondo supiera que aquello no era más que la influencia del encanto de Elven…

Ese dije que brillando con destellos plateados seguía pegado a su pecho y se sentía un poco frío y pesado… el pelirrojo cerró los ojos cuando la mano de Yoochun volvió a resbalar por su mejilla acariciándole cariñosamente… sabía que no debía dejarle más tiempo ahí… sin embargo, su corazón que parecía vivo de nuevo luego de tantos años, le impedía acción coherente alguna… y es que le encantaba esa sensación del pelinegro en su interior, de sus cuerpos demasiado juntos compartiendo calor y sudor… de esas orbes oscuras que le miraban como si en verdad pudieran expresarle amor sin hechizo alguno de por medio…

- Chunnie… - murmuró su nombre y jadeó quedito cuando el pelinegro volvió a embestirle una vez con suma delicadeza y lentitud, haciéndole sentir aquel escalofrío exquisito correr por su columna vertebral…

- déjame… Su… mhh… déjame quedarme para siempre a tu lado… - y en medio de aquel silencio lleno de secretos y misterio, ambos jóvenes se sumieron lentamente en una danza de embestidas que robaba otro poco del calor del pelinegro… que le daba un poco más de vida al pelirrojo…

*****
En la Biblioteca…

MinHo le mostró un libro de antiguos grabados en portada de piel de oso al morocho… ChangMin abrió el enorme libro detectando un peculiar olor a sangre seca que le hizo sentir un escalofrío dejándole la piel de gallina, las primeras páginas eran de papiro, gruesas y amarillentas, con símbolos que le parecían familiares…

- no es latín ni itálico, tampoco antiguo hebreo… pero me resultan familiares…

- si has tenido conocimientos acerca de las antiguas lenguas indoeuropeas seguramente por eso te resulta familiar…

- es córnico… - el morocho susurró…

Aquello ocasionó un torbellino de recuerdos en ChangMin… recordaba cómo fue que se inició en el estudio y conocimiento de aquella lengua que por un momento pareció haber olvidado pero que ahora regresaba a su memoria con creces y un dolor de cabeza que le hizo sentir mareado haciéndole perder el equilibrio…

- ¿estás bien?... – el menor de los dos le sostuvo ayudándole a sentarse en la silla a lado en la mesa…

- solo me maree un poco… - el morocho respondió cerrando los ojos y presionando suavemente sus sienes… aquellos recuerdos no eran precisamente gratos…

…flashback…

ChangMin era lo que muchos llamaban “prodigio”… desde que tenía dos años dominaba un amplio léxico y su fluidez verbal era superior a cualquier niño de su edad. Cuando ingresó al preescolar se le consideró niño retraído que no convivía con sus compañeros pero que se la pasaba en la biblioteca viendo todo libro que hubiera, no importaba el género de que se tratara, el pequeño ya se los leía con calma y les analizaba el sentido posible con el que fueron escritos.

Más tarde, cuando ingresó a la escuela elemental, su retraimiento fue llamado timidez y motivo para que algunos de sus compañeros le volvieran objeto de sus burlas… la actitud de los demás hacia él, y de él mismo hacia quienes le rodeaban no distó demasiado en los años próximos de su juventud…

Cuando tenía 16 su padre le obsequió antiguos manuscritos que según le dijera por aquellos años, le revelarían secretos que la sociedad desconocía pero que un día le serían de suma utilidad. ChangMin había negado tal legado al principio, la reacción de su padre fue dura… aquella fue la primera vez que el morocho conoció la fuerza de la mano de su padre cuando le obligó a sentarse en un salón de estudio a base de golpes con aquella vara que le dejara incluso algunas cicatrices que estaban tenuemente marcadas en su espalda…

Aprendió entonces todo sobre lenguas indoeuropeas… sobre los idiomas celtas, entre el que se encontraban uno de los más antiguos y misteriosos, llamado córnico y que apareció hacia el año 600 d. de C. para encontrar su desaparición hacia el siglo XVIII como idioma oficial, pero de la que se conservaban vestigios que estaban íntimamente relacionados con magia negra…

ChangMin odió aquellos conocimientos porque tuvo que aprenderlos violentamente…

…flashback…

- sé lo que pasaste… - la voz del chico le sacó de sus pensamientos, ChangMin le dirigió la mirada y MinHo suspiró… - también fui un niño prodigio, demasiado inteligente aún para los genios de mi época creo, condenado por mi intelecto a la vida eterna en este lugar… o algo así debió ser… - susurró con tono dubitativo… como si en verdad no confiara en lo que en esos momentos salía de sus labios…

El morocho estudió cuidadosamente aquél libro que casi a escondidas MinHo le había acercado. Textos complejos y rebuscados que le estaban incluso levantando un dolor de cabeza. Al principio pudo parecerle incluso sencillo por haber reconocido el idioma de aquellas páginas, pero conforme había ido avanzando y sacando sus conclusiones o deduciendo teorías, había caído en cuenta de lo extraño y particularmente entretejido que todo parecía haberse cernido sobre la propia construcción de aquel Hotel…

- quién eres… - el morocho cuestionó con seriedad mientras su vista vagaba de nueva cuenta por todos esos símbolos en las primeras páginas del libro abierto de par en par…

- mis recuerdos son confusos… - el menor le evadió la mirada…

- ¿pero al menos puedes recordar cómo llegaste aquí?... – el morocho cuestionó mirándole directamente…

MinHo negó… recuerdos era todo lo que tenía viviendo maldecido al curso interminable de los días en aquel lugar. El tiempo había dejado de existir para él en algún punto de su estadía maldita en el Hotel, no tenía oportunidad de pensar en futuros o construir sueños, no tenía tampoco anhelos ni importaba ya que los días pasaran. Su existencia ahí era burda, como el vacío de la soledad y el infinito caer de un abismo.

- necesito que recuerdes… - ChangMin le dijo de pronto, sorprendiéndole por estar repentinamente tan cerca; es que el morocho se había inclinado por sobre la mesa hacia el frente para mirarle detenidamente…

MinHo había olvidado ya que su corazón podía latir así de rápido como en ese instante lo hacía… o que sus mejillas podían encenderse y tomar el color del rojo carmín…

Sus miradas se encontraron y entonces el morocho se sintió nervioso, volvió a sentarse correctamente y tragó hondo al darse cuenta del pensamiento que había cruzado su mente… le había llamado poderosamente probar sus labios… carraspeó sintiéndose inquieto y removiéndose en su lugar tratando de espabilar cualquier tipo de idea como esa… no que se tratara justamente de un chico… de un chico atrapado en una misteriosa maldición de la que sabe el destino final es de una u otra forma la muerte…

La única diferencia: ser un alma libre o un alma condenada…

- creo que comenzó en el siglo XV, durante la Dinastía Joseon, cuando el país tuvo su primer época de oro en cuanto a crecimiento cultural y artístico. Mis padres eran aristócratas o algo parecido… - entrecerró los ojos como forzando sus recuerdos… - pertenecer a la clase yangban no era precisamente una alegoría, tenían que cuidarse de todo y de todos, mantenerse en la cumbre de una u otra manera… - destellos de imágenes confusas pasaban vertiginosas por su mente… - no puedo recordar con claridad… - murmuró y apoyó su frente en las palmas de sus manos cubriendo su rostro casi por completo…

- el tatuaje… ¿tienes algún recuerdo claro de cómo lo obtuviste?... – insistió el mayor de los dos…

- ¿porqué me presionas tanto?...

- estoy seguro de que tú eres pieza clave para que podamos salir de aquí…

- no tiene caso, yo ya pertenezco a este lugar…

- ¿pertenecer?... – ChangMin sonrió con ironía… - probablemente la razón por la que te condenaron al destino de este lugar es la facilidad con que te muestras cobarde… - sus palabras dolieron al menor de los dos… quien extrañado por la sensación agónica del palpitar repentino de su corazón, se llevó una mano al pecho…

- siendo así, ¿no te da la impresión al mirarme que te ves en un espejo?... – el menor dijo mirándole con cierta expresión dolida… el morocho abrió los ojos con sorpresa…

ChangMin le miró detenidamente largo rato, pero no precisamente con la intención con que MinHo hubiera esperado. El morocho se había perdido en algún instante de su tarea inicial de analizar cómo salir de aquel lugar, en cambio, se había quedado mirando anonadado sus facciones que no parecían de un chico del siglo XV, a su memoria llegaban evocaciones completamente distintas… sin embargo, intuía que el chico fue adaptándose incluso a la apariencia conforme los años pasaron y nuevos “clientes” llegaban al Hotel…

En realidad le parecía un chico atractivo, varonil y de sutiles facciones intelectuales, con cierto aire adolescente y unos finos ojos oscuros que brillaban con cierto respeto por todo lo que ven sus pupilas. Alto y delgado, era casi lo que se definía como el típico chico débil que no llamaba demasiado la atención de las féminas… incluso parecía tener una postura corporal encorvada cuando se tensaba, así justo como lucía en ese instante sentado frente a él mirándole con cierta aprehensión…

- dime, porqué justamente tienes tanto interés en que me vaya, o que haya podido marcharme con mis amigos… - ChangMin murmuró de pronto…

MinHo le miró con las mejillas ligeramente sonrojadas… tenía respuesta para eso pero le daba un tanto de vergüenza decirlo… porque ese chico le había gustado desde el primer instante en que le vio entrar al Hotel… y sobre sus amigos, bueno… ningún buen amigo se marcha de algún lugar que represente peligro sin hacer hasta lo imposible por salvarles también…

El mayor de los dos se inclinó de nueva cuenta hacia el frente por encima de la mesa, MinHo le miró confundido notando cómo retumbaba en sus tímpanos el latir presuroso de su corazón… aquello no le gustó, sabía que no estaría bien que ChangMin notara su atracción… mucho menos que en algún grado pudiera ser devuelta… no quería que nada atara al morocho a ese lugar…

Tarde quizá fue pensar en aquello cuando los labios del morocho arroparon los del menor de los dos entregándole una noble caricia que les estremeció a ambos. Apenas un roce tímido pero espontáneo y sincero. MinHo se separó abruptamente echando la silla hacia atrás y poniéndose rápidamente de pie…

- no debiste… - susurró con cierto tono temeroso contradictorio a sus pupilas brillantes antes de salir corriendo de la biblioteca, dejando a un ChangMin ligeramente sonrojado que tocando sus labios no podía entender lo que había hecho o el porqué…

No era cosa de todos los días que pudiera enamorarse de un ser que podría decirse no era más que un fantasma…

Un alma condenada…

……………………………………

MinHo corrió tan aprisa como sus largas piernas le dejaron, se perdió entre pasillos y pasó por puertas que solo él sabía dónde estaban ocultas, compleja conexión de pasadizos secretos que parecían grutas subterráneas levantadas incluso mucho antes de la construcción del Hotel…

Y mientras corrió sin mirar atrás, MinHo pudo recordar con claridad cómo había llegado ahí…

Cómo había cobrado vida el tatuaje de la palma de su mano…

…flashback…

Corría el año de 1446, la dinastía era gobernada por el Rey Sejong, de quien era bien conocido su interés por la astronomía. Llevaba una relación muy estrecha con una de las familias aristócratas más venerables de la región, los Choi eran considerados a su vez importantes estudiosos de las maravillas del universo… pero tenían en su haber un secreto compartido con el monarca… la atracción por la magia y sus utilidades.

En 1450, al nacimiento de un nuevo Príncipe y heredero al trono, los Choi fueron enviados a tierras europeas hacia linderos del Reino Unido… se maravillaron con la cultura de Gales y aprendieron todo sobre los celtas… se convirtieron en seguidores de los druidas y los filidhs, a los primeros se les consideraban aquellos que enseñaban el arte de la guerra y quienes disponían de poderes mágicos; mientras que los segundos eran llamados videntes por su capacidad de predecir el futuro. El Sr. Choi quiso entonces hacerse de todo aquello y se inmiscuyó en rituales para los que no estaba preparado, arrastrando en su ambición a su esposa e hijo único.

Aceptó sin pensar el que su hijo fuera marcado por un druida con el símbolo triketa bajo la certeza de una visión de un filidhs que le aseguró que su hijo viviría una eternidad y conocería las profundidades de la magia universal cuando consiguiera pasar la prueba suprema de la tierra. En aquellos tiempos el Sr. Choi no comprendió pero imaginó la gloria para su familia si las palabras del filidhs se cumplían. En la palma de la mano de un MinHo de apenas 17 años fue tatuado en un extraño y doloroso ritual aquél símbolo… simples palabras fueron dichas mientras aquella imagen quedaba dibujada en su piel para siempre…

- eres cuerpo, mente y alma que recibirá del universo todos sus dones apenas hayas cumplido con los designios del cielo, el mar y la tierra…

Bajo las creencias celtas, la Triketa es un símbolo al que se le otorga el significado de “cuerpo, mente y alma” como “cielo, mar y tierra”, pero de entre los druidas había otros significados tanto más complejos y venerados… peligrosos y poco usados…

MinHo alcanzó la edad de 19 años en el viaje de regreso a Corea. Se cubría la palma de su mano con un vendaje porque no le gustaba aquel tatuaje grabado en su piel. Aparte de que le había causado dolor físico, tenía la sensación, parecida a la de un mal presagio, de que no le traería buenas cosas en su vida. Apenas un mes después de su regreso, una mujer que se decía era amante del monarca le buscó… ofreciéndole aquello a lo que su joven corazón no pudo negarse…

- dejarás de sentir el yugo de la autoridad de tus padres y vivir tu vida a tu antojo, encontrarás la oportunidad de amar en voluntad a quien elijas y no tener que casarte con quienes tus progenitores decidan… - aquello fue lo que más agradó a MinHo… porque entonces ya sabía que le gustaban los chicos y no las chicas… porque no deseaba casarse con una chica a la que ni siquiera conocería y que, por ley, tendría que besar y tocar… que llegar a embarazar para darle nietos a sus padres y que la línea de la familia no se perdiera…

- iré con usted… - era todo lo que había dicho siguiendo a aquella mujer que había hecho la promesa con que soñaba…


…flashback…

******

Jaejoong sonreía con sensualidad mientras Yunho recorría lentamente la curva de su costado besando con delicadeza cada tramo de piel blanca en su camino… volver a sentir la forma en que unos labios cálidos recorrían con parsimonia la línea de su figura le hacía sentir vivo y libre…

Olvidaba por aquellos instantes que no era más que un alma condenada por una maldición de la que no ha podido nunca escapar, a la que atado hace demasiados años no ha tenido más opción que aliarse aprovechando la facultad que le ha brindado para seducir a todo humano con un alma pura…

Corromper con su sensualidad lo que por naturaleza a él pudiera sentirse atraído… y eso de alguna forma le hacía sentir también menos culpable, porque en nada podría tener de aquellos que han perecido por su cuerpo si tales personas no hubiesen deseado tenerle con celo egoísta.

Y sin embargo, que las manos del moreno se deslizaran por su piel le estremecía de un modo completamente diferente… y los besos que su boca iba dejando aquí y allá en cada rincón de su cuerpo le daba esa clase de escalofrío que solo viene de las sensaciones que hace centurias no experimentaba…

Las que solo sintió con la persona que una vez amó y con quien no pudiera ver su amor florecer a pesar de una promesa de sangre que fue rota por la muerte de su amante en manos de su propia familia…

Grande fue su pena y largas sus noches de soledad y tristeza… había muerto en vida en el instante mismo en que su amante hubiera abandonado el mundo mortal… desesperado y abatido, no dudó en aceptar voluntariamente el ofrecimiento de la mujer aquella que prometiéndole devolverle el amor perdido, le entregó el anillo de nudo perenne con la única condición de atraer para ella a tantos mortales como llegaran a su Hotel…

Y obtener de ellos la promesa de una vida eterna para tener de sus almas la pureza que requería para su propio fin de abrir la puerta del inframundo en la Tierra…



Continuará……

martes, 6 de julio de 2010

Capítulo 3. WELCOME TO THE....

ADVERTENCIA: Lemon

CAPÍTULO 3. ELVEN

*****

Yoochun todavía se drenaba el cerebro tratando de entender esas palabras de Junsu que habían sonado a advertencia… aunque en su intento por revelar el significado de tal presagio se perdiera demasiado en las sensaciones que el pelirrojo le generaba… y es que no se sacaba de la mente la imagen de su sonrisa ni de sus brillantes castañas pupilas…

Ese chico le inquietaba de sobremanera…
Ese chico…
Le gustaba…

Como no le había gustado antes nadie en toda su vida… porque lo que sentía era una atracción que iba más allá de la curiosidad… era casi como un embrujo en el que sin darse cuenta había caído y para el que no tenía modo de escape…

Le fascinaban sus pelirrojos mechones como le encantaba su piel blanca y el deslumbrante tono carmesí que de sus mejillas se apoderaba…


**POV´S Yoochun**

Caminé de regreso a la habitación todavía con la sensación de sus brazos alrededor de mi cuerpo… de su suave voz en mi oído murmurando aquellas palabras que carecieron de sentido para mí…

Fue entonces que me di cuenta de que las personas en el Hotel seguían en su propio mundo, casi como si fuera una película grabada que se repetía una y otra vez, las mismas miradas, los mismos murmullos y las interminables risas de mujeres que coqueteaban con hombres de elegantes trajes en la barra del bar o las mesas del comedor…

Una sensación escalofriante me corrió la columna y entonces alcancé a ver a Yunho caminar sonriente a lado de aquel chico de largos mechones oscuros y grandes ojos negros… me sorprendí al verles tomados de la mano andar hasta el bar y ordenar unas bebidas… quise caminar hasta ahí para preguntar pero una especie de fuerza interior me llevó directo hasta mi alcoba…

Los pasos por el pasillo casi me parecieron eternos, tenía esta extraña sensación instalada en la boca del estómago y solo pensaba en lo que Junsu me había dicho…

…-no debes quedarte demasiado… a menos que quieras hacerlo para siempre…-

Luego de eso él se había alejado echándose a correr por aquellos pasadizos del laberinto de arbustos por el que no le pude encontrar… ahora que lo pienso con suerte encontré la salida para volver acá… la intriga me estaba carcomiendo los pensamientos…

**POV´S Yoochun**

- qué demonios es lo que pasa en éste lugar… - el pelinegro se preguntó en tanto se dejaba caer en su cama y miraba el alto techo de su alcoba…

Los cristales de la elegante lámpara que colgaba al centro brillaban por la luz de los focos encendidos… tanta luz le molestó y no vaciló en apagarlas, entonces una corriente de aire se coló por el amplio ventanal meciendo las finas cortinas… Yoochun se puso de pie y caminó hasta allá, al asomarse por la ventana la panorámica que la ubicación de su alcoba le brindaba le dejó ver los amplios Jardines del Hotel, más allá, el laberinto natural por el que anduviera minutos atrás, y aún más al fondo, aquella Capilla en la que vio entrar al pelirrojo…

Y nuevamente deseó estar a su lado, ir hasta allá y acompañarle, conversar y permanecer… quizá la eternidad con Junsu.

Dio la vuelta decidido en ir hasta allí, pero al abrir la puerta de su alcoba se encontró con su amigo…

- ¡ChangMin!... – el pelinegro saltó en su lugar sorprendido al verle…

- iba a llamar… - el morocho también se había pasmado al verle abrir…

- qué quieres… - cuestionó con ansia, casi queriendo simplemente ignorarle e ir en busca del pelirrojo…

- necesitamos hablar de algo muy importante… - el morocho llevaba un cuaderno bajo el brazo… - ¿has visto a Yunho?

- estaba en el bar con el chico pelioscuro que vimos cuando llegamos…

- pues ya no está, ni en su habitación, ni en las partes del Hotel donde le busqué antes de venir contigo… - explicó mientras le empujaba dentro de la alcoba… - cosas muy raras están pasando en éste lugar, y presiento que es solo el inicio… - soltó con cierto tono lúgubre que al pelinegro solo le hizo sentir nuevamente aquel escalofrío en la columna…

- diciéndolo de esa manera hasta parece que debo tener miedo y ponerme a temblar… - el pelinegro bromeó… pero solo para no quedar como un tonto aunque la verdad era que aquellas palabras del morocho solo habían conseguido ponerle más inquieto y podría decirse nervioso…

- no es momento de bromas, Yoochun… - ChangMin frunció el ceño y encendiendo la luz se sentó en el borde de la cama… - ¿recuerdas el chico que nos ayudó con el equipaje cuando llegamos?... – el pelinegro asintió… - le vi esta tarde en la biblioteca…

- que rato tú en una biblioteca… - rió el pelinegro… - ¡un momento! ¿hay biblioteca en éste hotel?... – el morocho suspiró rodando los ojos…

- da igual, de todas maneras tú ni te pararías por ahí, ahora solo escucha esto… - el morocho abrió la libreta de notas…

Las primeras hojas parecían letras de canciones y otras anotaciones personales del muchacho, avanzó rápidamente hasta otras donde Yoochun pudo ver dibujos y una especie de símbolos que estaban señalados con palabras que no entendió, no solo porque no podía ver claramente, sino porque estaban en un idioma diferente al parecer pues ni siquiera le parecía familiar…

- qué significan todos esos dibujos…

- es justo lo que quiero explicarte, aunque… - cerró la libreta dejando uno de sus dedos entre aquellas páginas… - lo que debiéramos hacer es buscar a Yunho… - el morocho se puso de pie caminando con cierto nerviosismo hasta la ventana y mirando fuera de ella… - presiento que no tenemos demasiado tiempo para marcharnos antes que sea tarde…

- ahora sí me estás dando miedo, de qué demonios estás hablando… - el pelinegro no evitó el tono ansioso de su voz… ni recordar lo que Junsu le dijera… ni el deseo que aún latía en su pecho por tenerle a su lado..

- éste lugar está embrujado… - ChangMin esperó que su amigo se fuera a reír, pero solo le miró asombrado y en silencio… - no es magia cualquiera y definitivamente no es broma… lo supe por todos los símbolos que he observado en la estructura del Hotel… sin embargo, lo que más me intriga es… - calló un momento al escuchar voces cantarinas pasar por el pasillo fuera de la habitación… - me temo que somos los únicos vivos en todo el Hotel…

- ¿vivos?... – el pelinegro entonces sí que no entendió… o quizá no quería hacerlo…

- al menos fisiológicamente, es decir, tenemos un cuerpo corpóreo netamente vivo…

- no te estoy siguiendo el rollo ChangMin…

- que el resto de las personas que vemos y escuchamos desde que llegamos son solo… fantasmas…

Yoochun abrió los ojos de par en par…

Aquello… no podía ser posible… porque significaba que…

- Junsu… - murmuró y antes de que el morocho pudiera advertirle o decirle más nada, el pelinegro ya había salido a toda prisa de la habitación rumbo a aquella Capilla donde había visto al pelirrojo minutos antes…

*****

Yunho se sentía en otro mundo… había vuelto con Jaejoong a aquella habitación en la que una hora antes hubiera hecho suyo ese cuerpo delicioso que le había seducido con su resplandeciente brillar blanquecino como la porcelana fina.

Acostado sobre la cama, el moreno se dejaba hacer por esas manos que resbalaban por su desnudo cuerpo sin pudor alguno, fascinado por aquellos labios rojos y esa mirada sensual que le invitaba a la pasión sin medida…

- Jaejoong ah… - el moreno suspiró su nombre en tanto tomaba la mano del pelioscuro que había estado jugando en su pecho y la llevaba hasta su boca para besar sus nudillos… - márchate conmigo… - ofreció de pronto clavando sus ojos en los del pelioscuro…

- ¿marcharme contigo?... – el pelioscuro curvó una suave sonrisa mientras se apoyaba en su pecho dejando su mentón sobre sus manos para mirarle detenidamente… - ¿y si soy yo quien te pide que te quedes conmigo?... – cuestionó mirándole con aquella sonrisa que desarmaba toda defensa del moreno…

Como si de un hechizo se tratara y le sedujera a punto de hacerle olvidar quién era o dónde estaba… lo único que podía importarle era permanecer ahí…

- pídeme lo que quieras, que te lo concederé Jaejoong ah… - el moreno sonrió como hipnotizado, atrapando esos labios rojos que en cosa de segundos se habían empinado hasta topar con los suyos y entregarle uno más de esos apasionados besos que le robaban otro gramo de cordura…

El anillo que Jaejoong portaba brilló en un tono carmín, comprendió que había llegado el momento de entregar la otra mitad a su amante… Yunho respiraba laboriosamente sin apartar su mirada de la del pelioscuro, dejando que sus manos acaricien con fervor cada trozo de piel a su alcance…

- espera un momento… - el pelioscuro susurró con tono seductor, se incorporó quedando sentado en las caderas del moreno y sacó el anillo que portaba…

Yunho le miró en silencio, sin dejar de acariciar los blancos muslos desnudos deleitándose con su textura delicada… observó cómo el anillo era partido en dos, como si hubiera existido una argolla interna que acababa de ser desprendida de su igual…

- quiero que tengas esto… la otra parte de mi corazón… si juras amarme por la eternidad y quedarte conmigo por siempre… - el pelioscuro extendió el anillo más grande, la figura que antes se hubiera formado en el centro de la joya estaba dividad en dos, pero no dejaba de ser hermosa…

Los ojos café oscuro de Yunho miraron la joya y luego a Jaejoong… una sonrisa se amplió en sus labios…

**********

Yoochun llegó finalmente a la Capilla donde Junsu se había internado, abrió los grandes portones sin prestar atención a ese escalofrío que le recorrió cuando las puertas crujieron dejándole paso abierto hacia el interior del lugar… había velas prendidas y olía a incienso, sentado en una de las bancas el pelirrojo giró su rostro para mirarle…

Sonreía…
Bellamente sonreía para él…

Y el pelinegro se sintió nuevamente hipnotizado por esa sonrisa, por esas castañas pupilas… por esas mejillas que aún en aquella semiluminocidad brillaban en carmín…

- Junsu… - murmuró su nombre y caminó hasta él ignorando todo a su alrededor… solo quería comprobar que el pelirrojo estaba ahí…

- ¿qué sucede Chunnie?... – cuestionó con tono inocente, poniéndose en pie para quedar de frente al pelinegro…

Pero Yoochun ya no dijo nada, simplemente llevó una de sus manos a la mejilla del pelirrojo y la otra buscó tomar la de un Junsu que no dejaba de mirarle y sonreírle… el pelinegro sonrió de medio lado consciente de que si lo que dijera ChangMin fuera cierto, no podría tener contacto alguno con el pelirrojo…

Más incluso todo aquello pareció desaparecer de su mente quedando entonces solo Junsu en cada uno de sus sentidos… la mano que acariciaba la mejilla descendió hasta la cintura atrayéndole a su cuerpo… el pelirrojo no decía nada, sonreía y se dejaba hacer…

- yo quiero… besarte… - dijo en un murmullo ronco, acercando su rostro al de un pelirrojo que aún en ello no se negó recibiendo con gusto esos labios gruesos que danzaron con los suyos en un exquisito beso… el pelinegro pudo detectar nuevamente cuán fría era su piel, su contacto… sus labios… - ¿tienes frío?... – preguntó al tiempo en que sentía que la temperatura descendía alrededor…

- ¿aún no lo entiendes Chunnie?... – el pelirrojo sonrió con un dejo de melancolía… los ojos negros del pelinegro le miraron dubitativos… - deben irse, tus amigos y tú…

- ven conmigo… - propuso sin dudar ni pensar… el pelirrojo negó…

- ¿porqué habrías de querer que vaya contigo? no me conoces ni sabes nada de mí, Chunnie… - sonrió dando un paso atrás… esperando que aquella mano en su cintura y la que permanecía entrelazada a la suya se apartaron… más no sucedió…

- no puedo explicarlo, pero… basta mirarte para no poder pensar en más nada… - respondió volviendo a abrazarle, esa vez con ambas manos pasando por la cintura del pelirrojo…

- no sigas Chunnie… - el pelirrojo suspiró cerrando los ojos, sintiendo el calor del otro rodear su cuerpo… casi hasta tocar su alma, y aquello… aquello era justamente lo que temía Junsu… - por favor, vete…

- solo si vienes conmigo… - susurró en su oído…

- no lo entiendes… - el pelirrojo negó con la cabeza sin atreverse a abrir sus ojos…

Yoochun volvió a guardar silencio y a cambio solo pudo besarle de nuevo… probar sus labios y sumirse en la sensación que aquel contacto le provocaba… Junsu sintió el calor del pelinegro ir ganando más espacio en su alma e intentó apartarle, pero ni él mismo tenía voluntad para alejarle… le gustaba volver a sentir…

Sentir de verdad como hacía tanto tiempo que no podía…

Desde el día aquel en que fue maldecido con el destino del dije de Elven…

El símbolo que colgaba en su pecho y que iba brillando cada vez más conforme los besos tomaban confianza y lo hacían sus propias manos que iban dejando caricias sobre el cuerpo del otro…

Y era como perder la voluntad y la cordura con cada nuevo beso y esas caricias que fueron despojando lentamente cada prenda… Yoochun no supo cómo o en qué momento fue que terminaron en aquella modesta habitación, o cómo fue que Junsu terminó bajo su cuerpo sobre aquella mullida cama cuyas frazadas iban enredándose en sus cuerpos desnudos…

Yoochun besaba con parsimonia cada palmo de piel, se deleitaba con su boca y sentía que alcanzaba la gloria cada que sus lenguas se enredaban y el aliento se le consumía entre aquellos labios. Sus manos inquietas también iban memorizando cada recoveco de su cuerpo, delineando cada línea en su paso, palpando con delicadeza cada tramo de piel… Junsu era perfecto, amaba su cuerpo y le enloquecía escuchándole suspirar cada que su tacto le ocasionaba otro delicioso estremecimiento…

El dije de Elven brilló otro poco cuando el pelinegro le separó las piernas acomodándose entre ellas al tiempo que dejaba que los labios del pelirrojo tomaran tres de sus dedos humectándoles con su caliente saliva…

Como cálida era su piel…
Tibios sus labios…
Encendido su cuerpo excitado…

Contrariamente, Junsu pudo darse cuenta de que el cuerpo del pelinegro iba perdiendo calor, que su piel se sentía algo más fría y sus labios perdían color… le estaba robando la vida…

- Chunnie… ahh… espera… por favor Chunnie, ahh… - más el pelinegro no detuvo una sola de sus acciones, llevó sus dedos hasta su entrada deslizando el primero con sumo cuidado… - mhh… - el pelirrojo se arqueó con un dejo de dolor… y sin embargo aquella sensación le gustaba…

Sentirse amado de nuevo era fenomenal y consumía la voluntad y consciencia de su propia alma condenada…

Se abrazó al cuerpo del pelinegro cerrando los ojos y aguantando el dolor de la preparación. Más para cuando Yoochun le penetró y comenzó a embestirle, las placenteras oleadas que recorrían su cuerpo le devolvieron también un poco de cordura… es que sentía la piel del pelinegro demasiado fría… así como lo estuviera la suya…

Y comprendió… que no quería verle morir…

- Chunnie, espera… ahh… ahh…

- no, mhh… no puedo Junsu ah… me ahh encantas…

- para ahh… te lo suplico Chunnie, para… - su voz excitada dejó entrever ese tono preocupado que logró traspasar lo que sea que tenía al pelinegro perdido haciéndole parar sus embestidas…

Ambos respiraban laboriosamente y tenían ya sus cuerpos perlados en sudor… aunque contrastara en aquello la calidez de sus pieles, pues la de Yoochun estaba fría y la de Junsu había ganado casi todo su calor…

- porqué Junsu… - el pelinegro cuestionó mientras acariciaba sus cálidas mejillas…

- márchate Chunnie… antes de que más tiempo transcurra… - apenas murmuró aquello y el dije de Elven que aún colgaba en su cuello brilló intensamente… no había logrado evitar que un pico más del heptagrama se hubiera cubierto del brillo plateado de las estrellas…

- Junsu… - el pelinegro le miró sin comprender…

**********

- dónde demonios se metieron estos idiotas… - el morocho refunfuñó al doblar por aquel pasillo rumbo a los terrenos aledaños del Hotel…

- tal vez sea tarde para ellos… - escuchó la voz de MinHo, el morocho se giró y le vio venir por el mismo camino… - pero puede no serlo para ti, cuando el alba despunte, te recomiendo marcharte entre las sombras del camino de sedros… así no te verá…

- ¿quién no me verá, MinHo?... – el morocho le miró inquisitivo…

- mientras menos sepas menos difícil será para ti marcharte… aún no hay nada que te ate a este lugar, así que estás muy a tiempo de partir… - el chico alto explicó, esperando que simplemente tomara su consejo…

- ¿nada que me ate? ¿estás diciendo que a mis amigos algo les ha atado ya a éste lugar?...

- escucha lo que te digo, escucha como no parecen hacerlo tus amigos, solo vete, no hagas más preguntas ni mires atrás… - el menor dijo y dio la vuelta listo para irse… pero la mano del morocho le detuvo atrapando su muñeca…

- no me iré de acá sin mis amigos… sé lo que está pasando… - el menor le miró incrédulo… - para suerte o desgracia, he estudiado runas desde pequeño, entre otros simbolismos… todo eso de lo que está lleno el Hotel…

- aún así, no sabes la magnitud de su poder, debes irte…

- estás condenado como todas las almas de este lugar, sin embargo… - giró la mano del menor abriendo su mano sin que pudiera detenerle, revelando así el tatuaje en la palma de su mano… - éste símbolo… puede librarlos de la maldición…



Continuará……

domingo, 4 de julio de 2010

Welcome to the hotel Kalifornia? Capitulo 2

CAPÍTULO 2. ¿IDENTIDAD?…

*****

El misterio que se respiraba en aquel lugar seguía siendo motivo para que ChangMin recorriera con paciencia cada pasillo y lugar en el hotel… le fascinaba de un modo particular y alimentaba esa faceta suya de curiosidad intelectual… incluso ahora que llevaba ya practicamente todo el día yendo de aquí para allá, tenía la impresión de que el Hotel era mucho más grande de lo que aparentó cuando llegaron…

Pasó por un camino de piedras redondas en zigzag atravesando aquél amplio jardín atisbado de rosales en varios colores que le daban a aquel lugar un toque por dem
ás romántico… lo extraño… el camino daba a una pequeña biblioteca perteneciente a los servicios que ofrece el Hotel… hasta donde recordaba, no había muchos hoteles que ofrecieran tal atracción para sus visitantes…

Pero vamos… ¿ChangMin resistirse a los libros? Nunca… su peculiar atracción por la lectura le convertía en el chico nerd al que muchos miraban raro aún… es que él de verdad que cargaba con libros en cada gira o compromiso del trabajo… según su propia filosofía, las páginas de los libros (libros de verdad) contenían en sus palabras el conocimiento de la vida… de la vida más allá de la frivolidad de la monotonía y el anhelo económico de vivir en plenitud… el conocimiento que enriquece el espíritu… la sabiduría de las páginas gastadas de un libro concebido por mentes del pasado que veían a ese futuro que aún se entreteje en los días presentes…

Estaba casi vacía, y tenía un peculiar olor a viejo mezcla con incienso, le dio un escalofrío apenas ingresó a la biblioteca, pero no se detuvo e ingresó mirando los altos estantes repletos de libros de pasta gruesa… al fondo y a su izquiera, estaba un escritorio en comba que parecía ser donde se llevaba el registro de visitantes, se acercó y anotó su nombre y el número de habitación en una papeleta de papel membretado con el nombre de la antigua Biblioteca de Alejandría; ubicada en Egipto y considerada la más grande del mundo… aquel detalle le pareció extraño, pero no del todo loco, podía tratarse de esa simpatía por su importancia mundial que tenían aquellas hojas membretadas de tal manera.

ChangMin no pensó demasiado al respecto y se internó en uno de los pasillos dejando que sus ojos recorrieran las columnas de libros perfectamente ordenados… títulos de varios temas comenzaron a aparecer, desde la compleja física cuántica, hasta las más antiguas filosofías de grandes pensadores griegos… incluso temas esotéricos que le dieron la impresión de encajar demasiado bien con ese lugar por demás misterioso.

Terminó tomando un libro acerca de la arquitectura típica de la Roma antigua y se sentó en una de las mesas a disposición… conce
ntrado en su lectura perdió noción de tiempo y todo a su alrededor…

- debe gustarte mucho… - escuchó una voz que le obligó a levantar la vista… era el mismo chico alto que les había recibido cuando llegaran y llevara sus maletas a sus habitaciones…

- ¿no trabajas?... – cuestionó quizá con poco tacto pues sonó de hecho molesto… pero al ver que llevaba ropa de civil y no su uniforme de botones, su curiosidad le impulsó a preguntar aquello…

- no, hoy ha terminado mi turno… - el chico esbozó una fina sonrisa en sus labios… y por alguna razón el morocho se sintió atraído por ellos… ChangMin movió la cabeza en negación frunciendo inconscientemente el ceño y confundido por eso que acababa de suceder…

- oh… es tarde ya… - el morocho miró alrededor, por los amplios ventanales se veía la oscuridad de la noche, además, la biblioteca
estaba vacía salvo por ellos dos…

- de hecho, llevas acá más de cinco horas… - el morocho miró sorprendido al chico… no solo por el dato del tiempo que lleva ahí, sino por el hecho de que lo sepa… como si le hubiera prestado especial atención o le siguiera…

ChangMin iba a preguntar al respecto, pero entonces sus ojos notaron algo en la palma de la mano izquiera del empleado… un símbolo que no distinguió del todo pero que le llamó la atención…

- ¿te gustan los tatuajes?... – fue lo que terminó preguntando señalando con la mirada su mano…

- n…no… - respondió notablemente nervioso y cerrando la mano para evitar que el morocho viera más nitidamente lo que llevaba ahí…

- ¿cómo te llamas?... – preguntó esa vez, más que por curiosidad por un impulso que no entendió siquiera de dónde salió… era como si mientras más misterioso le resultara ese chico sentado frente a él, más quisiera ir descubriendo una a una las capas de su identidad…

- MinHo… - le respondió el chico sonriendo gentilmente… sabía que no debía de ninguna manera establecer siquiera una conversación como esa con el morocho… pero no lo había podido evitar… un castigo podía esperarle, pero tenía la sensación (después de realmente mucho tiempo) de que aquello podía valerlo…

- mi nombre es ChangMin… qué edad tienes…

- ¿eh?... – el chico se mostró dubitativo entre responder aquello o no…

- yo tengo 20 años, pero tú incluso pareces más joven que yo, pero al mismo tiempo tengo la impresión de que has vivido más de lo que pudiera pensar… - los ojos de MinHo bailaron nerviosos y él se preguntó mentalmente porqué había dicho aquello… porqué parecía que de la nada comenzaba a sentir demasiado interesado en el chico y en toda la relación que pudiera tener con el Hotel…

- tengo 19… - respondió mientras se ponía de pie… - y ahora debo irme, también tú deberías hacerlo…

- ¿la biblioteca tiene hor
ario de servicio?

- no permanezcas aquí demasiado tiempo… - susurró el menor de los dos a oído del morocho, haciéndole sentir un escalofrío ante su cercanía… ante su aliento frío golpeando su lóbulo… - no investigues más… no sigas tu instinto curioso, ChangMin hyung…

Luego de decir aquello con voz trémula, el menor se separó del todo caminando a paso veloz lejos del morocho y saliendo casi corriendo de la biblioteca. ChangMin se quedó pasmado…

¿Qué había querido decir con aquello?

*****

Yunho caminaba tras el chico de grandes ojos negros y tez pálida escaleras arriba por ese camino que ni siquiera recordaba ya… es que simplemente verle sonriendo hacia él había sido una invitación a seguirle que de ningún modo pudo evitar… las escaleras circulares parecían no tener fin y solo escuchaba el rumor de la respiración del pelioscuro y el murmullo de sus pies subiendo uno a uno los escalones…

El moreno no despegaba su mirada de esa silueta perfecta que seguía subiendo con velocidad hasta que finalmente llegaron a un descanso y le vio doblar a la derecha hasta una puerta con el número 9095 en relieve desgastado de una hab
itación vieja que dio paso a una de las escenas más extrañas que Yunho estaba seguro recordaría con cierto temor el resto de sus días…

Las velas que iluminaban la habitación ardían tenuemente descansando sobre bases de metal en los que se veía desparramada la cera gastada que ha ido resbalando por los bordes. Una mesa redonda en cuyo centro se encontraba un sencillo florero con una rosa roja que parecía recién cortada y en cuyos pétalos se veían gotas de agua, tal vez rocío; un par de sillas de olmo con acabado chino que a Yunho le recordaron una canción nueva enviada a la disquera por un anónimo compositor. Una sala de sofás en color oscuro y una cama matrimonial con colchas blancas y doceles transparentes que parecían seda.

- ¿qué hacemos aquí?... – se atrevió a cuestionar el moreno al ver que el chico pelioscuro avanzaba con aquella sonrisa sensual en sus rojos labios hasta ese mueble de madera fina que estaba frente a la cama…

- me deseas, pude verl
o desde que te quedaste mirándome cuando llegaron al Hotel… - el pelioscuro respondió con voz sensual al tiempo que abría un cajón de visagras antiguas y sacaba una caja de tamaño regular que a Yunho le pareció un joyero demasiado elegante con grabados en la madera de símbolos que no conocía y definitivamente nunca había visto… y sin embargo, de entre todas las sorpresas, la que más le inquietó, fue esa afirmación que el pelioscuro acababa de hacer…

Le deseaba…

Y aquello parecía ser verdad, pues sus piernas ya le habían acercado al pelioscuro, quien de espaldas sonrió al sentir las manos del moreno en su cintura y la punta de su nariz rozar su cuello mientras su cálido aliento golpea su pálida piel…

- quién eres… - Yunho preguntó con un tono de voz que a él mismo le pareció novedosa… estaba excitado y confundido…

Las sensaciones que el pelioscuro le provocaba eran completamente diferentes a cualquier otro tipo de atracción o deseo que hubiera podido tener o experimentar por nadie más… era como si algo, una fuerza extraña e invisible, le impulsara… como si los hilos de una telaraña estuvieran atados a su cuerpo y le manipularan cual marioneta…

- tú puedes… llamarme Jae… - respondió con aquel mismo tono de voz sensual que parecía atonar un poco más al moreno… como un hechizo que le hipnotizaba y del que no podía escapar… - quiero que… cumplas tu deseo… - susurró echando la cabeza hacia atrás y a un lado dando espacio al moreno de acceder a su cuello, en donde sin prisas, Yunho comenzó a dejar suaves besos húmedos…

Jae entonces deslizó un anillo en el dedo medio de su mano derecha, la joya poseía una forma peculiar adornando el centro… un símbolo conocido en magia celta como nudo perenne…

- porqué… - el moreno murmuró… más no supo él mismo a qué se debía tal cuestionamiento, si al hecho de que el pelioscuro se estuviera entregando a él con tal simpleza… o el motivo por el cual él mismo no se detenía a pensar y se dejaba arrastrar por ese calor que de pronto se apoderaba de su cuerpo…

Lo que fuera, parecía tarde para dar marcha atrás, los labios de Jae tomaron los suyos y una descarga viajó por su columna vertebral en la sensación más extraña que pudiera recordar, pues no era calor… era una particular sensación de escalofrío… pero a pesar de ello, exquisito… los labios rojos del pelioscuro tenían un sabor delicioso, y la fineza con que sus manos se enredaban en su cuello solo le inspiraban a buscar más contacto y profundizar el beso dejando que su lengua se escabulla sigilosa en su boca enredándose con su igual…

El beso así de fácil se tornó apasionado… y cuando Yunho volvió a tener conciencia de lo que estaba pasando, ya se encontraba acostado en la cama, los dóseles estaban bajados dejándoles en intimidad, y el cuerpo de Jae sobre sus caderas se movía sensualmente friccionando sus entrepiernas… el torso del pelioscuro estaba desnudo ya, y sus manos acariciaban ferviertemente cada palmo, sus ojos café oscuro se clavaron en los negros de Jae y fue como caer en un abismo… volvía a perder noción de todo a su alrededor y solo quedaba una sensación de placer cegador que le volvía loco…

Extrañamente loco…

La risa cantarina de Jae inundó sus oídos y él se sintió algo más perdido… más ansioso, más apasionado… se supo desnudo sobre el cuerpo en las mismas condiciones del pelioscuro, su piel sudada ardiendo… no así la de Jae… quiso preguntar, pero todo volvió a quedar en una especie de vacío cuando su cuerpo comenzó a temblar y él no podía encontrar un punto de conciencia plena… todo parecía ajeno a su voluntad… y sin embargo… se sentía pleno… lleno de placer… y los ojos negros de Jae no se apartaban de los suyos haciéndole sentir…

De algún extraño modo… especial…

*****

Yoochun estaba sentado en una mesa para dos del restaurante, la cena estaba por terminar y ni ChangMin ni Yunho se habían aparecido más desde esa mañana… bien que la idea había sido relajarse, pero no había pensando que era equivalente a no verse más durante esos días…

- esos tontos… - murmuró con una suave sonrisa mientras tomaba un sorbo de esa copa de vino de clase que sabía delicioso…

Los murmullos de la gente conversando y sus sonrisas casi falsas y desinteresadas eran todo lo que se escuchaba en aquel espacio. Había mujeres hermosas y hombres claramente elegantes, por un momento, el pelinegro se sintió en una escena sacada del siglo XX… sonrió de medio lado y optó por no pensar demasiado en detalles como aquél…

Al instante, la imagen del rostro sonrojado del chico del día anterior apareció en sus pensamientos… quería tanto volverle a ver, que daría lo que fuera por ello… por ello y un poco más… probar sus labios quizá… o la totalidad de su cuerpo perfecto…

- ¡qué mierda estoy pensando!... – se sorprendió de sus propios pensamientos, poniéndose de pie luego de haberse tomado del todo el vino que quedaba en su copa… las personas seguían a lo suyo y él casi se sintió invisible mientras cruzaba el salón y salía por la amplia entrada de portones de caoba que tallados lucían elegantes…

Confundido y sintiéndose a pesar de ello demasiado ansioso, el pelinegro caminó por los pasillos hasta salir al exterior, las columnas de mármol se levantaban imponentes por los pasillos que daban a los Jardines laterales, llevó sus pasos por ahí y terminó caminando por un Jardín de muros de arbusto que más parecía un laberinto que otra cosa…

- genial, faltará que me pierda aquí… - bufó por lo bajo notando que la temperatura descendía y su chaqueta no parecía suficiente para cubrirle del frío…

Escuchó una sonrisa y luego pasos como de alguien que corre juguetón al otro lado de el muro de arbustos a su izquierda…

- ¿hola…? – más ninguna respuesta recibió… solo más sonrisas y más pasos al otro lado… alcanzó a vislumbrar una salida y caminó veloz hacia ella, dobló a la izquiera y alcanzó a ver por el rabillo del ojo que metros más allá el mismo chico del día anterior giraba a la derecha y se perdía entre los pasajes de aquel Jardín…

Yoochun sin pensarlo, pero con el corazón latiéndole como potro desbocado, corrió hacia allá yendo detrás del chico pelirrojo, pero mientras más rápido parecía correr, más se alejaba aquél…

- ¡Junsu!... – recordó su nombre y le llamó esperando que le escuchara y se detuviera… pero el pelirrojo seguía corriendo lejos de él dejando libres más de esas sonrisas que parecían viajar en el aire…

En ese viento que golpeaba su rostro y se sentía helado… inclusive sentía ya que se le colaba hasta los huesos; pero solo le interesaba darle alcance…

- ¡Hey… espera, Junsu!... – entonces notó que el rostro del pelirrojo giraba y los ojos castaños del chico brillaban casi con vida propia… fue hasta que estuvo frente a él que comprendió que se había parado esperándole… estaban ya en lo que parecía un callejón sin salida de aquellos muros de arbustos…

El pelirrojo respiraba agitado y sonreía ampliamente mientras le miraba con las mejillas ligeramente sonrojadas… Yoochun notó que llevaba solo una playera de mangas cortas y un pantalón de tela delgada, llevaba los pies descalzos, más no parecía tener frío; en cambio él, tiritaba con la piel erizada por el viento helado que seguía soplando…

- por qué me llamaste, Chunnie… - cuestionó cual niño pequeño que espera porque el adulto le explique el motivo por el cual le ha detenido de jugar…

- hace frío, ¿tú no tienes?... – el pelinegro se abrazó a sí mismo notando el bao salir de su boca tomar ese blanquecino color al entrar en contacto con el aire… y ahí notó que a la luz de la luna brilló un dije que el pelirrojo traía colgando del cuello, medio oculto bajo su playera…

- no… - respondió con seguridad y sin dejar de sonreír… - ¿quieres que te de calor, Chunnie?... – la pregunta del pelirrojo tomó por sorpresa al pelinegro, que mirándole con los ojos abiertos de par en par se paralizó al sentir los brazos de Junsu pasar por sus hombros y cerrarse en su espalda…

Le estaba abrazando… y por alguna razón… el frío parecía menguar rápidamente entre sus brazos… sin embargo, como lo sintiera el día anterior, la piel del pelirrojo estaba tan fría que no podía creer que no tuviera frío también…

- no debes quedarte demasiado… - escuchó la voz suave de Junsu en su oído… - a menos que quieras hacerlo para siempre…

*****

ChangMin había salido de la biblioteca con un libro que había llamado especialmente su atención… y mientras iba de regreso a su habitación e iba observando los diversos símbolos que estaban grabados en muros y muebles del Hotel, iba tomando nota mental de sus formas… estaba seguro de tener idea de lo que eran…

Más no del porqué parecían adornar o ser parte de la arquitectura del Hotel…


Continuará……



Símbolo del anillo que usa Jaejoong















miércoles, 30 de junio de 2010

Wellcome to the hotel Kalifornia? capitulo 1

**WELLCOME… ¿TO THE HOTEL KALIFORNIA?**









Titulo: WELCOME… ¿TO THE HOTEL KALIFORNIA?
Autoras: July & Felina (tan solo primer capo xD)
Clasificación: NC-17
Parejas: YooSu, YunJae & 2Min
Género: Misterio, Romance, Universo Alterno
Sumario: Qué misterios pueden llevarte a conocer el amor de verdad, si buscas encerrarte en los lineamientos de tu vida como mortal?
Advertencia: Lemon


CAPÍTULO 1. ASÍ TE CONOCÍ…

*****

La vida de tres jóvenes parecía estar a punto de cambiar… tres jóvenes de rasgos orientales que se habían lanzado a una aventura por tierras casi inexploradas en busca de algo nuevo que hacer y escapar de la rutina de sus días…

Hastiados de la monotonía…

Y porqué no decirlo… de huir un poco de toda esa atención que siendo personas del espectáculo tenía sobre ellos…. cansados de las cámaras, de los guiones, de las sesiones fotográficas, de los compromisos aquí y allá… porque Jung Yunho estaba harto de todas esas coreografías que aprenderse para continuar su carrera como cantante y bailarín del k-pop, y aunque ahora era solo parte de un nuevo proyecto, tenía ya algunos años de trayectoria en el medio… como la tenía Park Yoochun, conocido por sus composiciones, por su porte varonil y atractivo que ya le habían adjudicado la portada de varias de las revistas de moda más importantes de Corea, siendo un modelo que también traía a muchas tras de sí sin obtener de él más que una cita o una noche de pasión… e iba con ellos también Shim ChangMin, de inteligencia envidiable y una de las voces más potentes que incluso la empresa había intentado cuadrar en algún grupo de rock, pero para quien aún buscaban un género más apropiado a su edad, personalidad e imagen siendo un chico de 20 años. Al fin, los tres se conocían, aunque no fueran exactamente grandes amigos… pero coincidir en éste viaje parecía ser la oportunidad de realmente muchas cosas…

Y aquél paseo por unos días a un lugar paradisíaco con toque de misterio que se toparan por casualidad en la web les había tentado lo suficiente como para animarse a casi suplicar unos días de descanso, y reservar en aquél hotel de fachada antigua que se escondía en lo más recóndito de las montañas del sur…

Yunho, Yoochun y ChangMin bajaron de la van revisando con la mirada aquél lindo lugar… todavía era temprano y el sol estaba cálido como el viento fresco que mecía los ramajes de los altos árboles alrededor… el camino había sido realmente largo, por eso cada uno se estiró para relajar un poco los músculos, antes de tomar sus respectivas maletas y caminar por ese sendero de piedras que por entre verde pasto resaltaba y llevaban a la entrada del Hotel…

******************

En una autopista oscura y desierta
Aire fresco en mi cabello
Tibio olor de colillas
Levantándose por el aire
Mas adelante en la distancia
Vi una luz brillante
Mi cabeza se puso pesada
Y mi vista se hizo débil
Tuve que parar por la noche
Ahí estaba parada en la entrada
Oí la campana de misión
Y estaba pensando
Esto podría ser el cielo o podría ser el infierno
Entonces ella prendió una vela
Y me mostró el camino
Había voces en el corredor
Pensé que las escuche decir

Bienvenido al Hotel California
Un lugar tan encantador
Un lugar tan encantador
Una cara tan encantadora
Espacio suficiente en el Hotel California
Cualquier época del año
Cualquier época del año
Puedes encontrarlo aquí
Puedes encontrarlo aquí

***POV’s Yoochun***

Caminamos por el camino de piedras admirando detenidamente el paisaje alrededor… el Hotel era en verdad bizarro, con esas grandes columnas levantando la entrada, con esos muros claramente anchos que solo podían referir alguna época antigua, el color cenizo de las piedras con que parecía cimentado solo hizo que me recorriera un escalofrío por la columna vertebral al tiempo que el viento helado sopló meciendo mis cabellos y erizándome el vello de la nuca… de pronto me sentía en una de esas películas mayormente americanas en las que un grupo de chicos llega a un lugar apartado y se topa con cosas terroríficas o hasta la muerte misma…

Temblé con tal claridad que sentí la mirada de Yunho y ChangMin sobre mí, cuestionándome con la mirada si estaba bien, a lo que yo sólo me limité a sonreír y asentir con la cabeza continuando nuestro camino hasta esas grandes puertas de color caoba que se abrieron haciendo un peculiar sonido que solo hizo que me sintiera bastante estúpido por sentir deseos de volver al bullicio de la ciudad…

Un hombre tal vez de unos 40 años hizo una venia hacia nosotros extendiendo su mano derecha para permitirnos el paso por el lobby de piso de mármol y elegantes lámparas colgando sobre sus altos techos… ahora que doy un paso dentro… solo puedo admirar cada detalle dándole ese toque de elegancia y belleza al interior del hotel…

Paseo mis ojos alrededor, notando varias personas caminando de aquí a allá, algunos claramente empleados, pero también los había huéspedes… creo que eso de algún modo me tranquilizó… y mis ojos siguieron sin que yo quisiera realmente, la figura de un chico delgado tal vez de mi estatura y cabellos pelirrojos, cuyas sonrisas parecían haber inundado mis oídos pues las escuché como si le tuviera a mi lado, y le vi que caminó por el pasillo de la derecha hasta salir por una puerta que al parecer daba a jardines traseros, o tal vez aguas termales… ya tendré tiempo de pasearme por todo el hotel y descansar… descansar mucho…

Y tal vez volverle a ver… aunque no sé porqué es que ese deseo apareció tan obsesivamente en mis pensamientos…

Era solo un chico…

Un chico de hermosa sonrisa…

Nos dieron por fin las llaves de nuestras respectivas habitaciones y un chico alto se encargó de nuestro equipaje… pensé en bajar nuevamente e ir al lugar donde había visto a aquel chico, pero mi cuerpo me pedía descanso… necesitaba dormir y recuperar energías tal vez mañana lo vería…

Tal vez…

******************

Su mente es de la loca Tiffany
Y tiene el Mercedes Benz
Y tiene muchos bonitos, chicos bonitos
Que ella llama amigos
Dulce sudor de verano
Un baile para recordar
Un baile para olvidar
Entonces llame al Capitán
Por favor tráigame mi vino
El dijo
No hemos tenido a ese espíritu aquí desde 1969
Y aun esas voces llaman desde lejos
Y te despiertan en medio de la noche
Solo para escucharlas decir

Bienvenido al Hotel California
Un lugar tan encantador
Un lugar tan encantador
Una cara tan encantadora
Ellos lo están gozando en el Hotel California
Que agradable sorpresa
Que agradable sorpresa
Trae tus coartadas

***POV’s Yunho***

El lugar donde se encontraba el dichoso hotel parecía de película de terror… pero si se trataba de descansar lo aceptaba… por ello es que no me quejé ni puse peros… además de que una vez dentro me pareció más agradable… la elegancia del lugar y el ver más personas dentro fue reconfortante…

Fuimos recibidos por un hombre mayor… que muy amablemente nos llevó hasta la recepción, el encargado de la reservación nos entregó nuestras llaves… luego un chico alto se ocupó del equipaje que en realidad no era demasiado… caminamos hasta los ascensores para ir a nuestros cuarto… cuando pasamos por el restaurant del lugar le vi… ahí estaba, fue como un sueño… ese chico de cabellos azabaches que sonreía alegre… con ese uniforme blanco… seguramente algún empleado del hotel… no podía apartar mi vista de él… era tan… perfecto… esa elegancia que desprendía… ese rostro de finos rasgos que parecían esculpidos por dioses… la seguridad que poseía… su sonrisa… y esa mirada cálida que invitaba a acercarse y hacer conversación…

Sentí la mano de alguien sobre mi hombro, por lo que salí de mi transe, continué caminando y subimos al ascensor… pero… quería mirarle de nuevo… aunque para ser sincero me sentía realmente exhausto, el viaje me dejó demasiado cansado y necesitaba reponer energías… ya tendría el tiempo de mirarlo…

Y antes de que las puertas del ascensor se cerraran, le busqué de nuevo… le busqué porque mis ojos parecían haberse adictos a su figura… y le vi sonriendo hacia nosotros… en ese momento pensé que sonreía para mí…

Que me invitaba a volver…

A volver a él y charlar…

Charlar y conocerle… y no sé… de locos sonará… pero tuve el pensamiento de que hubiera algo eterno entre los dos…

Algo… como un beso de sus rojos labios sensuales que curvados en aquella sonrisa coqueta se quedaron grabados en mi mente…

******************

Espejos en el techo
Champaña rosa en hielo
Y ella dijo
Solo somos prisioneros aquí
De nuestra propia practica
Y en la cámara maestra
Se reúnen para el festín
La apuñalan con sus cuchillos de acero
Pero simplemente no pueden matar a la bestia

Lo único que recuerdo es que
estaba corriendo hacia la puerta
tenia que encontrar el pasaje que me llevara
al lugar donde estaba antes
Relájate! dijo el hombre de la noche
estamos preparados para recibirte
puedes reservar en cualquier momento que quieras
pero nunca puedes irte!!!

***POV’s ChangMin***

Si había de ser sincero… ahora éste viaje me parecía de lo más absurdo… claro, claro, algo tenía que ver el hecho de que no me hubiesen permitido traer mi ordenador portátil, ni el móvil… ni nada que pudiera distraernos de nuestro único objetivo…

Descansar…

Y vamos, la verdad es que el Hotel con ese aire misterioso y antiguo que inspira desde la entrada, más que invitar a relajarse, invita al quebradero de cabeza pensando en la de cosas que puede que hayan pasado, la de historias y leyendas que puede haber en torno a su aura enigmática… sí, en serio, porque parece sacado de una de esas películas de suspenso que cuenta alguna historia de fantasmas… aunque, por la fachada, seguro terminaría tratándose de una cursi historia de amor…

Me distraigo en pensamientos casi tontos hasta que me doy cuenta de que estamos a bordo del ascensor que nos llevará a nuestras habitaciones… a finalmente descansar cuando ése es el motivo de nuestra estancia aquí… y no puedo evitar que mis ojos se vayan otra vez observando detenidamente cada detalle del lugar, la alfombra roja del pasillo de la planta donde nos esperan nuestros aposentos…

Y fijo mi vista casi como un imán atrae al magneto, en aquél chico alto, con esa complexión delgada y porte elegante… me sorprende que sea empleado de este hotel… me doy cuenta un poco tarde que Yunho y Yoochun ya están cerca de las habitaciones y continuo caminando para alcanzarlos… el muchacho deja nuestro equipaje y sale de la habitación con una enorme sonrisa… muy hermosa debo admitir… cierro la puerta y me adentro a la habitación… es amplia, y bastante cómoda, a pesar de la apariencia externa del hotel… pero aun así sigo pensando que el lugar tiene pinta de “película de suspenso”… y eso solo consigue una cosa… despertar mi curiosidad… no se, igual y me topo con alguna historia de miedo…

Me fijo un objetivo… esa noche descansar, pero al despuntar el alba, caminar por aquí y por allá, conocer el lugar…

Y quizá toparme de nuevo con ese chico alto de sonrisa alegre que llamara mi atención…

Y eso era realmente mucho que decir ya…

******

**POV’s Yunho**

El día golpeó mis ojos… en realidad que había dormido puesto que apenas me daba cuenta que ni las maletas movimos de lugar… estaba realmente agotado… pero ahora me sentía con más energías… y con bastante hambre también… me levanté y observé por la ventana el paisaje… lógico, estaba adornado por montañas. Salí de mi habitación y me quedé un momento de pie pensando si sería bueno levantar a Yoochun y Changmin, o les dejo dormir un poco más… pero en ese instante ambos salen también… nos saludamos con apenas un ligero movimiento y comenzamos a caminar rumbo al ascensor…

– Que tal durmieron? – pregunto comenzando la conversación…

– Bien… ahora me siento más repuesto – respondió Yoochun mientras Changmin presiona el botón del ascensor…

– Lo mismo digo… aunque ahora tengo demasiada hambre – se quejó Changmin entrando al ascensor… él siempre haciéndose notar…

Yoochun y yo reímos con el comentario del más chico de nosotros y subimos al ascensor… llegamos hasta el lobby y nos dirigimos al restaurant… era igual de elegante que lo demás dentro del hotel… amplio y tenía un aroma delicioso, sin duda te invitaba a degustar lo que se cocinaba en el lugar… nos acomodamos en una mesa que daba justo a los jardines… tan hermosos como todo lo demás en el lugar… nos atendieron con bastante rapidez, la comida fue por demás exquisita… conversábamos entretenidos sobre el lugar cuando mis ojos se perdieron al frente… en ese chico que veía por segunda ocasión… con su impecable uniforme blanco… al que todos saludaban con cierto respeto y cortesía… pero yo solo estaba perdido en esa cálida sonrisa… en sus hermosos ojos… y me perdí completamente de la conversación…

Quería acercarme…

Moría por hacerlo… acercarme y escuchar su voz, platicar con él y saber su nombre… saber todo de él… y cuando sus ojos oscuros volvieron a clavarse en mí, yo solo pude sentir vergüenza… vergüenza y más curiosidad…

¿Porqué parecía mirarme solo a mí?

¿Era solo yo el que pensaba así?

Quise preguntarle a mis amigos… pero pensé que era por demás absurdo decir nada al respecto, así que opté por evitar volver a mirar a ese perfecto ser…

Evadir la realidad…

Aunque ésta pareciera insistir en seguirme, porque sentía aquella mirada oscura en mi nuca, erizándome el vello de la nuca… haciéndome desear mirarle otra vez…

Pero negándome a la vez en hacerlo…

******

**POV’s Yoochun**

Después del desayuno decidí dar un paseo por los jardines… quería conocer el lugar por completo… Yunho y Changmin habían optado por quedarse un rato mas dentro… caminé por los jardines mirando todo alrededor… las montañas rodeaban todo en su totalidad y el aroma a vegetación era agradable… ver todo el lugar rodeado por ese tono verdoso era en cierta forma reconfortante… caminé sin darme cuenta hacia dónde me dirigía con exactitud… solo curioseando por el lugar… observando en cada lugar accesible… la piscina, las aguas termales, las canchas… y mas allá… un edificio aparentemente desocupado… está acordonado y el camino estaba tapado por el pasto ya crecido… me llené de curiosidad al ver el lugar así… era algo bastante tenebroso… caminé un poco mas acercándome, pero enseguida comencé a sentir cierto nerviosismo y un extraño escalofrío recorrer mi cuerpo… preferí volver cuando lo escuché… fue tan claro aunque apenas audible… alguien había pronunciado mi nombre… y no pude evitar girarme y mirar… pero el lugar estaba completamente desierto… ni siquiera el viento se sentía… mis nervios aumentaron y sentí como el escalofrió me recorría la columna vertebral haciéndome temblar, salí de ahí tan rápido como me fue posible… tal vez incluso inconscientemente más rápido… cuando llegué a las canchas aun temblaba y mi respiración estaba agitada…

– Se encuentra bien? – escuché y no pude evitar el salto de sorpresa…

– Si… si estoy bien – levanté la mirada y me topé con una hermosa sonrisa… era el chico del primer día…

Y como si de un magneto se tratara, mis ojos no pudieron apartarse de ese rostro de ángel tan perfecto… tan… hermoso… y de solo darme cuenta de lo que acababa de pensar, sentí cómo mis mejillas ardieron un poco, de seguro porque me había sonrojado, pero es su sonrisa la que me mantiene hipnotizado y parado en mi lugar sin ser capaz siquiera de hacer ni decir más nada…

Y me tomé el tiempo del mundo para admirarlo detenidamente, para grabar en mi memoria cada detalle de sus facciones, del fulgor en sus pupilas, de la luz de su sonrisa, de sus mechones pelirrojos cayendo con gracia en su frente con cierto destello provocado por los rayos del sol, de sus labios rosados perfectos y suaves a la vista… de su cuello largo y delicado, de su apariencia casi infantil al permanecer ahí de pie sin decir nada, con las mejillas sonrojadas como quien está siendo minuciosamente analizado…

¿Era que yo le provocaba aquello?

¿Y qué era exactamente lo que me estaba provocando a mí?

Solo pude sentir cómo mis piernas se movieron acercándome a él, aún sentía como si estuviera hipnotizado y su mirada mandara sobre mi cuerpo lo que estaba haciendo… sentía como si unos hilos invisibles me instaran a dar esos pasos y quedar frente a frente del pelirrojo…

- cómo te llamas… - y poder pronunciar solo aquellas palabras en el cuestionamiento más lógico pero también algo estúpido…

- Jun… Junsu… - le escucho tartamudear y sonrío internamente al ver sus mejillas tomar algo de color…

Apenas un tono rojizo que cubría esa piel algo más blanca de lo que pareciera normal… y por un impulso que no puedo entender todavía, muevo una de mis manos levantándola hasta alcanzar una de sus mejillas… apenas un roce y él da un paso atrás sonriendo nerviosamente…

- debo irme… - susurra dando la vuelta y corriendo lejos de mí, perdiéndose por un camino por el cual trato de seguirle, pero le pierdo entre arbustos y árboles…

Y solo entonces me doy cuenta de algo…

Su piel estaba fría…

Suave y delicada… pero demasiado fría…


Continuará……


n/a Bueno, este fic nació realmente hace tiempo, inicialmente la idea fue hacerlo entre la Duva y su servidora, pero por una razón y otra decidimos no seguirlo en conjunto, así que ahora me ha dado el permiso de continuarlo… espero que les haya gustado, llamado la atención, o lo que sea xDD si es así, pues será continuado, sino pues… qué se le haría xDDD