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sábado, 6 de julio de 2013

Meow! Parte 3



~*~*~*~
MEOW!
Parte 3


El silencio repentino que se había instalado entre los chicos se vio rápidamente interrumpido por la exclamación de Jaejoong.

- ¡Pero qué monas! ¿Dónde las compraron? Yunho hay que probar también, te quiero con orejitas y cola de gato… - Exigió emocionado.

Sí, créanlo cuando leen “exigió”, porque el moreno bien sabe que cada que su novio hace acotaciones como aquella no está preguntándole su opinión, sino que está dando por sentado que debe hacerse como dice.

- Te quedaría mucho mejor a ti, JaeBoo… - Enfatizó el moreno sin ánimos de abandonar esa fantasía que se había estado construyendo en sus pensamientos.

Jaejoong se ruborizó al percatarse de la mirada de su novio. Porque oh sí, vaya que le conoce cada mirada, la forma en que sus ojos brillan le dicen lo que pasa por la mente del moreno, y sabe perfectamente que en ése preciso momento el calor está haciendo estragos en los pensamientos de su novio y que, por el bulto que se pronuncia bajo la ropa hacia el sur de su ombligo, Jung Yunho está teniendo pensamientos impuros.

- ¡Yunho, no estés pensando en hacerme cosas raras, lujurioso~!

- No estoy pensando nada que no te gustaría que te hiciera, JaeBoo.

- ¡Desconsiderado estamos frente a nuestros amigos!

- Yoochun sabe qué clase de cosas hacemos. Y Junsu y él seguramente han hecho lo mismo, nada más hay que ver cómo los hemos pillado.

Junsu y Yoochun simplemente miraban de hito en hito a sus amigos. A los cuatro, que ya se han percatado de la presencia de ChangMin y Hayami tras de ellos. Los últimos dos no parecían particularmente intrigados por la apariencia del pelicenizo, aunque probablemente se deba también a que el pelicenizo mantenía la cola tras su cuerpo y se había puesto la gorra para cubrir sus orejas.

- Esto… - El pelinegro buscó algún argumento viable y confiable que soltarles a sus amigos. Miró a su novio y se preguntó por un instante si estaría demasiado mal contarles la verdad, después de todo les tiene mucha confianza.

- Ahórratelo, Yoochun; me importa un cacahuate lo que hagan en sus tiempos libres, ahora tengo hambre… - Sí, ChangMin exigió con su típico humorcito de pocas pulgas, tiró de su novio y siguió el camino hacia el restaurante.

Yoochun suspiró casi aliviado. Por una vez en la vida agradecía el genio que se carga de ordinario el morocho, Junsu se enfocó en su apariencia y pronto el rabo y las orejas gatunas desaparecieron, fácil y Jaejoong y Yunho se tragarían que se las había quitado y guardado por ahí. Pero como Jaejoong se pusiera en plan “quiero saberlo todo ahora mismo”, ellos por mínimo tendrían dificultades para encontrar verdaderamente orejas y cola de gota postizas para mostrarle. O por último y en caso extremo, contarles la verdad.

- Yoochunnie~ quiero lechita~ - El neko se le colgó del brazo a su novio, el gesto que sin embargo hizo que se le subieran los colores al rostro al pelinegro fue la implicación escondida en aquella petición.

Oh bien, ciertamente que todo es culpa de su mente cochambrosa y llena de deseos lujuriosos hacia su minino novio. ¡Pero es que no es su culpa! Junsu que va y le dice esas cosas con su voz delicada que suena más a un ronroneo. Uno como todos esos que le escuchó suspirar en su oído cuando…

- ¡Santo dios te desangras, Yoochun! – Jaejoong y ese raro complejo de umma sobreprotectora salieron a flote cuando un hilillo de sangre le corrió por la nariz al pelinegro.

El pelioscuro inmediatamente le ofreció una servilleta para que detuviera el sangrado nasal, corriendo casi con histeria por el restaurante en busca de ayuda. Casi, porque ciertamente que Yunho (conociéndolo) se le adelantó cogiéndolo de las manos y pidiéndole que se tranquilizara.

- Todo lo que le pasa a Yoochun es que es un morboso, quién sabe qué cosas se anda imaginando en su mente retorcida; si Junsu traía cola y orejas de gato por algo, JaeBoo… - El moreno dijo no sin cierto tono burlesco.

- ¡Mi mente no es retorcida! – Exclamó de inmediato, haciendo graciosos aspavientos como si en realidad le hubiesen pillado con las manos en la masa y ahora tuviese que evitar ser penado.

- ¡Quieren dejarme pensar debidamente! Hay gente que nos tomamos en serio nuestra alimentación, saben… - El morocho increpó con la venita en la sien palpitándole con fastidio, mientras que su novio japonés seguía leyendo la carta sin problema alguno.

- Tú no haces otra cosa que pensar en comida, de hecho ChangMin… - El pelinegro achicó la mirada con aire acusador.

- Y tú no tienes otra cosa en mente que no sea perderte por ahí con Junsu y hacerle todas esas cosillas que involucran celo, orejas, rabo y mucho ronroneo.

Yoochun palideció en el acto, mientras que Junsu sentía que le hormigueaba la zona exacta en la baja espalda donde se encuentra su cola peluda, y también en la cabeza, donde sus orejas amenazan con rebelarse; y todo porque a él francamente le parecía más que buena la idea de perderse por allí con Yoochun y aparearse, tal como lo hicieron hace un par de días, cuando comenzaron a salir oficialmente y también cuando finalmente pudo deshacerse del molesto cascabel.

Cierto, no lo habíamos concluido pero ahora lo intuyen, ¿no? Yoochun no se controló, se dejó llevar por las insinuaciones del neko lindo y terminó haciendo el amor con Junsu.

…Flashback…

- Meooww~ – El neko comenzó a moverse sugestivamente, casi desconectado de su conciencia humana.

- Mghh… - La cuestión ahí era. ¿Yoochun podría frenar la emoción de su neko?

- Meow~ Chunnie~ - El neko ronroneó lamiendo las mejillas del pelinegro en un gesto que podría considerarse cariñoso pero que, dadas las circunstancias del momento y el calor que ya le quemaba la piel al mayor, solo estaba aumentando la excitación del muchacho.

- Junsu ah… - Jadeó sin demasiadas fuerzas para controlarse… - Si sigues haciendo eso… yo…

- Yoochun ah, no pienses. Solo quiéreme… - El pelicenizo volvió a ronronear. En un tono tan endemoniadamente sexy que el pelinegro mandó todo al cuerno y le levantó en vilo rodeando su cintura y devorándole los labios.

El neko, más que feliz por la reacción de su novio, le rodeó la cintura con las piernas y enroscó sus manos alrededor de su cuello, siguiéndole el ritmo con los besos hambrientos. En cosa de segundos Junsu terminó recostado en la cama de Yoochun, con la respiración alterada y las mejillas arreboladas de carmesí, el pelinegro estaba prácticamente echado sobre su cuerpo, besándole sin tregua y corriendo sus manos por su delgada silueta en una caricia desesperada por alcanzar la tibieza de su piel y desaparecer las ropas que le apartan de tal objetivo.

- Meoww~ ¡nghh~! Yoochun~ - El neko aulló con voz ladina, sintiéndose fuertemente sofocado y necesitado de mucho más contacto. A él tampoco le eran suficientes los besos y las caricias por encima de la ropa.

Así fue como –sin ser plenamente consciente de sus actos– el neko reveló sus uñas y le crecieron filosos colmillos, ambos rasgos gatunos fueron los accesorios ideales para facilitar las cosas para ambos jóvenes. Junsu rasgó las ropas de Yoochun, y básicamente las suyas también, quedando en pocos instantes ambos completamente desnudos. Junsu podía sentir vergüenza, pero como neko en celo era más fuerte su deseo de ser tocado, de saciar su necesidad de placer.

- ¡Nghh! ¡Joder, Junsu! – El pelinegro gimió entre adolorido y excitado cuando los colmillos del neko rasgaron la piel de su hombro al morderle suavemente.

- ¡Meow, más Chun~! ¡Tócame más~! – Exigió el neko, con esa sonrisa juguetona que lucía demasiado provocativa en esa carita linda. Sobre todo cuando las mejillas ruborizadas enfatizaban su aura pura, pero con las orejas gatunas resaltando su gesto sensual.

- ¿Dónde quieres que te toque, mh? – Yoochun sonrió de medio lado con lascivia, resbalando lentamente sus dedos por el costado del pelicenizo, sintiendo la tersura de su piel bajo las yemas.

- En todas partes. Lléname de tu tacto, Chunnie, meow~ – El neko maulló extasiado, retorciéndose bajo el cuerpo de su novio cuando las manos de éste pasaron bajo su cuerpo y apretaron su trasero.

- Voy a llenarte… de , Junsu ah, mi lindo neko sensual…

…Flashback…

- ¡Aigoo, Yoochun pervertido! – Jaejoong le dio un golpe en la cabeza sacándole abruptamente de sus recuerdos.

- ¡Joder Jaejoong me matas las neuronas!

- ¿Todavía tienes?

- ¡Tú cállate ChangMin!

- ¡Basta todos! – Yunho levantó la voz por encima de sus amigos, y hasta de su novio. Jaejoong le frunció el ceño y él respingó sabiendo que probablemente se vengue después… - Estamos haciendo escena pública… - Excusó más con intención de justificarse ante su novio que por preocuparse por los demás.

- ¡Él empezó! – Yoochun acusó al morocho.

- Tú eras el que estaba con cara de imbécil y hemorragia nasal… - Le recordó ChangMin.

- Vamos todos a tranquilizarnos y comer… - Hayami sonrió con tranquilidad, cuando su novio iba a rezongarle se acercó a su oído para susurrarle una promesa más que tentadora para el arisco neko.

Junsu por su parte seguía inquieto, a su cuerpo le seguía agradando la idea de aparearse con Yoochun. Por lo que la tarde transcurrió demasiado lenta para él, que cada dos por tres aprovechaba de insinuársele al pelinegro, como auténtico minino en celo que quiere conectarse con su macho.

Luego de comer, Jaejoong arrastró a Yunho por ese bolso que tanto le gusta. Junsu y Yoochun se perdieron en los probadores de una tienda de ropa, y ChangMin y Hayami tomaban helado sumamente quitados de la pena.

- ¿Vas a hablar con Junsu?

- Hoy no, quiero divertirme otro poco con el comportamiento casi adolescente de Yoochun… - El morocho respondió entre lamidas a su helado, demasiado sugerentes para gusto del japonés.

- Cariño~ si te conozco bien diría que estás haciendo esto a propósito. Fuiste tú quien les facilitó ese libro hace tiempo y ahora eres tú quien sabe que la razón por la que Junsu sigue con la emoción a flor de piel es que está más que receptivo al placer. ¿Y si se preña de Yoochun? ¿No vas a sentir remordimiento?

- ¿Yo por qué? Es culpa de ellos por hacerlo peor que conejos y encima no usar protección.

- Tú y yo tampoco usamos protección, ChangMin.

- Pero yo no puedo preñarme a menos que lo desee. Soy un neko inteligente… - Presumió con altanería. Y un poco de helado escurrió en el cono, la lengua del morocho lamió de inmediato, saboreándose particularmente la líquida textura cremosa.  

- ChangMin ah… - El japonés notó su voz sonar ronca.

- ¿Qué?

- Si sigues lamiendo así voy a tomarte en el primer sitio donde te pueda encerrar.

El arisco neko enarcó una ceja. El japonés señaló su propia entrepierna haciéndole notar a su novio el bulto que se levantaba bajo su pantalón; ChangMin lamió sugestivamente su helado y sonrió coqueto. ¡Y vaya que podía ser provocativo cuando quería!

- ¿Qué estás esperando, Hayami baka?

El japonés gruñó y en menos de lo que canta un gallo ya había arrastrado al morocho por el pasillo buscando algún lugar donde montárselo.

--//--

Yunho se las ingenió para llevar a Jaejoong a una sexshop de regreso a casa. La idea de la cola y orejas de gato le seguía rondando la cabeza y por nada del mundo pensaba dejarla escapar. O más bien dicho, a quien no dejaría escapar era a Jaejoong. El moreno sonrió ampliamente cuando su novio salió del cuarto de baño vestido con aquel traje de cuero que resaltaba demasiado su sensualidad, más encima con esas orejas de gato y ese rabo peludo que, para resumir, se trataba justamente de un vibrador que el mismo Jaejoong se había puesto y que ya le tenía con el orgullo alzado.

- Yunho ah~ deja de mirarme como idiota y haz algo.

- Empezaré por arrancarte ese traje… - Gruñó excitado al tiempo que se lanzó tras de su novio.

El lindo neko de orejas y cola negra, pero una blanca piel sumamente delicada. Bien, lo que ellos no saben aún es que, pese a que las orejas y la cola eran solamente accesorios para el jugueteo sexual, había algo en la sangre del pelioscuro que podía convertirlo en un neko de verdad.

--//--

Esa noche ChangMin abandonó el lecho que comparte con Hayami en la madrugada. Salió al balcón y maulló a la luz de la luna. Hoy era un día especial. Se cumplían doce años desde que se conocieron en un orfanato.


Continuará……


*u* que bueno que les ha gustado~ Y sí, esto no será como Istar xD solo tenía ganas de hacer algo cómico y lemonoso xDD así que en dos partes más esto andará terminando~ 

¿Junsu irá a embarazarse? 
¿Cómo realmente se conocieron ChangMin y Hayami?
¿Jaejoong se convertirá en neko por alguna miseriosa razón? 

xDD esto de hacer preguntas no es lo mío, pero cm sea, el caso es que, nos vemos en la próxima parte~ que creo no será dentro de mucho que al fin estoy de vacaciones *w*