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MEOW!
Parte 3
El silencio repentino que se había
instalado entre los chicos se vio rápidamente interrumpido por la exclamación
de Jaejoong.
- ¡Pero qué monas! ¿Dónde las compraron?
Yunho hay que probar también, te quiero con orejitas y cola de gato… - Exigió
emocionado.
Sí, créanlo cuando leen “exigió”, porque el
moreno bien sabe que cada que su novio hace acotaciones como aquella no está
preguntándole su opinión, sino que está dando por sentado que debe hacerse como
dice.
- Te quedaría mucho mejor a ti, JaeBoo… -
Enfatizó el moreno sin ánimos de abandonar esa fantasía que se había estado
construyendo en sus pensamientos.
Jaejoong se ruborizó al percatarse de la
mirada de su novio. Porque oh sí, vaya que le conoce cada mirada, la forma en
que sus ojos brillan le dicen lo que pasa por la mente del moreno, y sabe
perfectamente que en ése preciso momento el calor está haciendo estragos en los
pensamientos de su novio y que, por el bulto que se pronuncia bajo la ropa
hacia el sur de su ombligo, Jung Yunho está teniendo pensamientos impuros.
- ¡Yunho, no estés pensando en hacerme
cosas raras, lujurioso~!
- No estoy pensando nada que no te gustaría
que te hiciera, JaeBoo.
- ¡Desconsiderado estamos frente a nuestros
amigos!
- Yoochun sabe qué clase de cosas hacemos. Y Junsu y él seguramente
han hecho lo mismo, nada más hay que ver cómo los hemos pillado.
Junsu y Yoochun simplemente miraban de hito
en hito a sus amigos. A los cuatro, que ya se han percatado de la presencia de
ChangMin y Hayami tras de ellos. Los últimos dos no parecían particularmente intrigados por la apariencia del pelicenizo,
aunque probablemente se deba también a que el pelicenizo mantenía la cola tras su
cuerpo y se había puesto la gorra para cubrir sus orejas.
- Esto… - El pelinegro buscó algún
argumento viable y confiable que soltarles a sus amigos. Miró a su novio y se
preguntó por un instante si estaría demasiado mal contarles la verdad, después
de todo les tiene mucha confianza.
- Ahórratelo, Yoochun; me importa un
cacahuate lo que hagan en sus tiempos libres, ahora tengo hambre… - Sí,
ChangMin exigió con su típico humorcito de pocas
pulgas, tiró de su novio y siguió el camino hacia el restaurante.
Yoochun suspiró casi aliviado. Por una vez
en la vida agradecía el genio que se carga de ordinario el morocho, Junsu se
enfocó en su apariencia y pronto el rabo y las orejas gatunas desaparecieron,
fácil y Jaejoong y Yunho se tragarían que se las había quitado y guardado por ahí. Pero como Jaejoong se pusiera en plan “quiero saberlo todo ahora mismo”, ellos
por mínimo tendrían dificultades para encontrar verdaderamente orejas y cola de
gota postizas para mostrarle. O por
último y en caso extremo, contarles la verdad.
- Yoochunnie~ quiero lechita~ - El neko se
le colgó del brazo a su novio, el gesto que sin embargo hizo que se le subieran
los colores al rostro al pelinegro fue la implicación escondida en aquella
petición.
Oh bien, ciertamente que todo es culpa de
su mente cochambrosa y llena de deseos
lujuriosos hacia su minino novio. ¡Pero es que no es su culpa! Junsu que va
y le dice esas cosas con su voz delicada que suena más a un ronroneo. Uno como
todos esos que le escuchó suspirar en su oído cuando…
- ¡Santo dios te desangras, Yoochun! – Jaejoong
y ese raro complejo de umma sobreprotectora salieron a flote cuando un hilillo
de sangre le corrió por la nariz al pelinegro.
El pelioscuro inmediatamente le ofreció una
servilleta para que detuviera el sangrado nasal, corriendo casi con histeria
por el restaurante en busca de ayuda. Casi, porque ciertamente que Yunho
(conociéndolo) se le adelantó cogiéndolo de las manos y pidiéndole que se
tranquilizara.
- Todo lo que le pasa a Yoochun es que es
un morboso, quién sabe qué cosas se anda imaginando en su mente retorcida; si
Junsu traía cola y orejas de gato por algo, JaeBoo… - El moreno dijo no sin
cierto tono burlesco.
- ¡Mi mente no es retorcida! – Exclamó de
inmediato, haciendo graciosos aspavientos como si en realidad le hubiesen
pillado con las manos en la masa y
ahora tuviese que evitar ser penado.
- ¡Quieren dejarme pensar debidamente! Hay gente
que nos tomamos en serio nuestra alimentación, saben… - El morocho increpó con
la venita en la sien palpitándole con fastidio, mientras que su novio japonés
seguía leyendo la carta sin problema alguno.
- Tú no haces otra cosa que pensar en
comida, de hecho ChangMin… - El pelinegro achicó la mirada con aire acusador.
- Y tú no tienes otra cosa en mente que no
sea perderte por ahí con Junsu y hacerle todas esas cosillas que involucran celo, orejas, rabo y mucho ronroneo.
Yoochun palideció en el acto, mientras que
Junsu sentía que le hormigueaba la zona exacta en la baja espalda donde se
encuentra su cola peluda, y también en la cabeza, donde sus orejas amenazan con
rebelarse; y todo porque a él francamente le parecía más que buena la idea de
perderse por allí con Yoochun y aparearse,
tal como lo hicieron hace un par de días, cuando comenzaron a salir
oficialmente y también cuando finalmente pudo deshacerse del molesto cascabel.
Cierto, no lo habíamos concluido pero ahora
lo intuyen, ¿no? Yoochun no se controló, se dejó llevar por las insinuaciones
del neko lindo y terminó haciendo el amor con Junsu.
…Flashback…
-
Meooww~ – El neko comenzó a moverse sugestivamente, casi desconectado de su conciencia
humana.
-
Mghh… - La cuestión ahí era. ¿Yoochun podría frenar la emoción de su neko?
- Meow~ Chunnie~ - El neko ronroneó lamiendo
las mejillas del pelinegro en un gesto que podría considerarse cariñoso pero
que, dadas las circunstancias del momento y el calor que ya le quemaba la piel
al mayor, solo estaba aumentando la excitación del muchacho.
- Junsu ah… - Jadeó sin demasiadas fuerzas
para controlarse… - Si sigues haciendo eso… yo…
- Yoochun ah, no pienses. Solo quiéreme… -
El pelicenizo volvió a ronronear. En un tono tan endemoniadamente sexy que el
pelinegro mandó todo al cuerno y le levantó en vilo rodeando su cintura y
devorándole los labios.
El neko, más que feliz por la reacción de
su novio, le rodeó la cintura con las piernas y enroscó sus manos alrededor de
su cuello, siguiéndole el ritmo con los besos hambrientos. En cosa de segundos
Junsu terminó recostado en la cama de Yoochun, con la respiración alterada y
las mejillas arreboladas de carmesí, el pelinegro estaba prácticamente echado
sobre su cuerpo, besándole sin tregua y corriendo sus manos por su delgada
silueta en una caricia desesperada por alcanzar la tibieza de su piel y
desaparecer las ropas que le apartan de tal objetivo.
- Meoww~ ¡nghh~! Yoochun~ - El neko aulló
con voz ladina, sintiéndose fuertemente sofocado y necesitado de mucho más
contacto. A él tampoco le eran suficientes los besos y las caricias por encima
de la ropa.
Así fue como –sin ser plenamente consciente
de sus actos– el neko reveló sus uñas y le crecieron filosos colmillos, ambos rasgos
gatunos fueron los accesorios ideales
para facilitar las cosas para ambos jóvenes. Junsu rasgó las ropas de Yoochun,
y básicamente las suyas también, quedando en pocos instantes ambos
completamente desnudos. Junsu podía sentir vergüenza, pero como neko en celo era más fuerte su deseo de ser
tocado, de saciar su necesidad de placer.
- ¡Nghh! ¡Joder, Junsu! – El pelinegro
gimió entre adolorido y excitado cuando los colmillos del neko rasgaron la piel
de su hombro al morderle suavemente.
- ¡Meow, más Chun~! ¡Tócame más~! – Exigió
el neko, con esa sonrisa juguetona que lucía demasiado provocativa en esa
carita linda. Sobre todo cuando las mejillas ruborizadas enfatizaban su aura
pura, pero con las orejas gatunas resaltando su gesto sensual.
- ¿Dónde quieres que te toque, mh? –
Yoochun sonrió de medio lado con lascivia, resbalando lentamente sus dedos por
el costado del pelicenizo, sintiendo la tersura de su piel bajo las yemas.
- En todas partes. Lléname de tu tacto,
Chunnie, meow~ – El neko maulló extasiado, retorciéndose bajo el cuerpo de su
novio cuando las manos de éste pasaron bajo su cuerpo y apretaron su trasero.
- Voy a llenarte… de mí, Junsu ah, mi lindo neko
sensual…
…Flashback…
- ¡Aigoo, Yoochun pervertido! – Jaejoong le
dio un golpe en la cabeza sacándole abruptamente de sus recuerdos.
- ¡Joder Jaejoong me matas las neuronas!
- ¿Todavía tienes?
- ¡Tú cállate ChangMin!
- ¡Basta todos! – Yunho levantó la voz por
encima de sus amigos, y hasta de su novio. Jaejoong le frunció el ceño y él
respingó sabiendo que probablemente se vengue después… - Estamos haciendo
escena pública… - Excusó más con intención de justificarse ante su novio que
por preocuparse por los demás.
- ¡Él empezó! – Yoochun acusó al morocho.
- Tú eras el que estaba con cara de imbécil
y hemorragia nasal… - Le recordó ChangMin.
- Vamos todos a tranquilizarnos y comer… -
Hayami sonrió con tranquilidad, cuando su novio iba a rezongarle se acercó a su
oído para susurrarle una promesa más que tentadora para el arisco neko.
Junsu por su parte seguía inquieto, a su
cuerpo le seguía agradando la idea de aparearse
con Yoochun. Por lo que la tarde transcurrió demasiado lenta para él, que cada
dos por tres aprovechaba de insinuársele al pelinegro, como auténtico minino en
celo que quiere conectarse con su macho.
Luego de comer, Jaejoong arrastró a Yunho
por ese bolso que tanto le gusta. Junsu y Yoochun se perdieron en los
probadores de una tienda de ropa, y ChangMin y Hayami tomaban helado sumamente
quitados de la pena.
- ¿Vas a hablar con Junsu?
- Hoy no, quiero divertirme otro poco con
el comportamiento casi adolescente de Yoochun… - El morocho respondió entre
lamidas a su helado, demasiado sugerentes para gusto del japonés.
- Cariño~
si te conozco bien diría que estás haciendo esto a propósito. Fuiste tú quien
les facilitó ese libro hace tiempo y ahora eres tú quien sabe que la razón por
la que Junsu sigue con la emoción a
flor de piel es que está más que receptivo al placer. ¿Y si se preña de Yoochun? ¿No vas a sentir
remordimiento?
- ¿Yo por qué? Es culpa de ellos por
hacerlo peor que conejos y encima no usar protección.
- Tú y yo tampoco usamos protección,
ChangMin.
- Pero yo no puedo preñarme a menos que lo
desee. Soy un neko inteligente… - Presumió con altanería. Y un poco de helado
escurrió en el cono, la lengua del morocho lamió de inmediato, saboreándose
particularmente la líquida textura cremosa.
- ChangMin ah… - El japonés notó su voz
sonar ronca.
- ¿Qué?
- Si sigues lamiendo así voy a tomarte en
el primer sitio donde te pueda encerrar.
El arisco neko enarcó una ceja. El japonés
señaló su propia entrepierna haciéndole notar a su novio el bulto que se
levantaba bajo su pantalón; ChangMin lamió sugestivamente su helado y sonrió
coqueto. ¡Y vaya que podía ser provocativo cuando quería!
- ¿Qué estás esperando, Hayami baka?
El japonés gruñó y en menos de lo que canta
un gallo ya había arrastrado al morocho por el pasillo buscando algún lugar
donde montárselo.
--//--
Yunho se las ingenió para llevar a Jaejoong
a una sexshop de regreso a casa. La idea de la cola y orejas de gato le seguía
rondando la cabeza y por nada del mundo pensaba dejarla escapar. O más bien
dicho, a quien no dejaría escapar era a Jaejoong. El moreno sonrió ampliamente
cuando su novio salió del cuarto de baño vestido con aquel traje de cuero que
resaltaba demasiado su sensualidad, más encima con esas orejas de gato y ese
rabo peludo que, para resumir, se trataba justamente de un vibrador que el
mismo Jaejoong se había puesto y que ya le tenía con el orgullo alzado.
- Yunho ah~ deja de mirarme como idiota y
haz algo.
- Empezaré por arrancarte ese traje… -
Gruñó excitado al tiempo que se lanzó tras de su novio.
El lindo neko de orejas y cola negra, pero
una blanca piel sumamente delicada. Bien, lo que ellos no saben aún es que,
pese a que las orejas y la cola eran solamente accesorios para el jugueteo sexual, había algo en la sangre
del pelioscuro que podía convertirlo en un neko de verdad.
--//--
Esa noche ChangMin abandonó el lecho que
comparte con Hayami en la madrugada. Salió al balcón y maulló a la luz de la
luna. Hoy era un día especial. Se cumplían doce años desde que se conocieron en
un orfanato.
Continuará……
*u* que bueno que les ha gustado~ Y sí, esto no será como Istar xD solo tenía ganas de hacer algo cómico y lemonoso xDD así que en dos partes más esto andará terminando~
¿Junsu irá a embarazarse?
¿Cómo realmente se conocieron ChangMin y Hayami?
¿Jaejoong se convertirá en neko por alguna miseriosa razón?
xDD esto de hacer preguntas no es lo mío, pero cm sea, el caso es que, nos vemos en la próxima parte~ que creo no será dentro de mucho que al fin estoy de vacaciones *w*







