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MEOW!
Parte 6
(El neko genio cuyos cálculos fallaron)
YooHwan se escondió más en la espalda de su
hermano, mientras que el mayor Park simplemente observaba a este nuevo visitante
en casa de Jaejoong y Yunho. Había un parecido impresionante con Junsu, pero al
mismo tiempo era tan diferente, aparte este neko
se veía más bien… ¿Cómo debería expresarlo en palabras honestas?... Masculino,
sí, esa era la mejor manera.
El neko recién llegado y Junsu se miraban
intensamente, como si de pronto pretendiesen asegurarse de algo en particular.
Luego de pronto las orejas y la cola del pelicenizo se revelaron agitándose con
algarabía y al tiempo, la sonrisa del lindo neko se expandió ampliamente.
- ¡JunHo!
- ¡Junsu!
Ambos nekos se lanzaron a los brazos del
otro estrechándose con fuerza. A los pocos segundos comenzaron a restregar sus
mejillas el uno con el otro, ronroneando de felicidad. Todos los presentes
tenían cara de interrogación, claramente confundidos con los hechos. Luego de
mucho acicalarse entre ellos, a Yoochun le saltó una venita en la sien como
muestra de celos, ya no le estaba agradando demasiado tanta confianza entre sus
novio y éste desconocido, que de cualquier forma no era tan desconocido para el
pelicenizo.
Yoochun carraspeó entonces un par de veces,
como para llamar la atención de los nekos, pero ellos seguían ronroneando y
mimándose tiernamente, ajenos a todo lo demás. El mayor Park volvió a
carraspear, algo más alto que antes, pero obtuvo el mismo resultado: nada.
- ¡Junsu ah!
- ¡Meow~! – El pelicenizo maulló
sorprendido por el grito de su novio, pero al menos sirvió para que finalmente
se separara del neko recién llegado que se había hecho llamar JunHo… - ¡Yoochunnie~
él es mi hermano gemelo! – Exclamó más que emocionado con su noticia.
Abalanzándose de nuevo al neko más alto lleno todavía de felicidad, ronroneando
junto al otro compartiendo su alegría.
- ¿Dijo, gemelo? – El pelinegro cuestionó
en voz alta, sin apartar la mirada de los nekos.
- Eso dijo… - YooHwan le respondió a su
hermano, asomándose finalmente de su escondite en la espalda del mayor.
- ¿Dónde lo encontraste?
- ¡No lo encontré! ¡Él me encontró! Espera,
por qué Junsu tiene también orejas y cola de gato. Por qué tú no estás
sorprendido.
- Pues… - El pelinegro se rascó
distraídamente la punta de su nariz.
- ¡Hyung! ¡Has estado ocultándome cosas!
- Ha sido solo por seguridad para mi novio.
- ¿Para quién?
- Junsu.
- Dijiste novio.
- ¿Y…?
- ¿Junsu es tu novio? – El pelinegro
asintió, aún más bien concentrado en observar el trato entre los nekos, que
seguía sin hacerle gracia tanto acicalamiento y mimo entre los dos, por muy
hermanos que fueran… - Hyung, Junsu es como nuestro hermano, ¿cómo es que
ustedes… terminaron saliendo?
- Larga historia. Bueno ni tan larga, pero
el caso es que ahora no tengo cabeza para pensar.
- ¿Alguna vez piensas? – El comentario del
morocho hizo latir más venitas en la sien del mayor Park, mientras que el menor
reía bajito por la forma en que los chicos tenían siempre para molestarse… - De
todas maneras tengo curiosidad por algo… - Los hermanos Park voltearon a
mirarle… - De dónde salió él… - Señaló a JunHo… - Hace cuánto que le conocen.
- Yo no lo conocía… - Aclaró Yoochun.
- Le vi por casualidades de la vida el otro
día, y desde entonces me ha estado persiguiendo como un acosador… - YooHwan
explicó… o más bien dijo a medias, que no estaba sacando de dudas al morocho
para nada. Pero el menor Park no quería contar los detalles de nada porque le
daba escalofríos. ¡A cuántas personas los persigue un neko todos los días!
- Pues parece que tenía claro quién eras y
quería llegar a su hermano. Aunque es raro que sean gemelos, si se parecen pero
al mismo tiempo son tan diferentes… - El morocho señaló con aire pensativo.
- ¡Alguien podría ponerme atención a mí!...
– Jaejoong exclamó entonces irrumpiendo todo lo demás. Los nekos se separaron y
miraron al sexy neko de orejas y cola negras… - ChangMin se supone que tienes
explicación para esto que me ha pasado, ¡Explícamelo de una buena vez! – Chilló
al borde de la histeria, por lo que el moreno se acercó a abrazarle
cariñosamente tratando de calmarle los nervios.
- Seguramente tu padre es neko, y digo tu
padre porque tus características gatunas se te revelaron hasta ahora y no desde
tu nacimiento o a muy temprana edad; eso sucede con nekos como Junsu y su
recién llegado hermano, cuando ambos padres son nekos o al menos la madre lo
es. Hay cierta predisposición genética heredada de los progenitores, la mayor
de las veces el gen felino permanece inactivo,
pero hay ciertas circunstancias que lo activan,
principalmente en la adultez temprana.
- ¿Es curable?
- Jaejoong, ser neko no es una enfermedad.
Es una condición natural.
- ¿Eso significa que nunca se irán? – El
pelioscuro casi lloró mientras se tocaba las orejas y su cola se agitaba
lentamente en su espalda.
- Sí, no se irán. Pero puedes ocultarlas.
Igual que Junsu y yo.
- ¿Tú también eres un neko? – Yunho
preguntó casi sin poder imaginarse a ChangMin en plan lindo o sexy como Junsu y
Jaejoong, incluso como este chico nuevo JunHo.
- Pues claro, cómo crees que sé todo lo que
les estoy diciendo… - El morocho frunció el ceño con indignación.
- ¡Y por qué no lo dijiste antes! –
Jaejoong exclamó a un paso de la histeria… - ¡Tal vez podría haber evitado que
esto me sucediera!
- Bueno, eso no es culpa mía sino de
ustedes dos y su comportamiento sexual.
- ¡Qué!
- Que seguramente Yunho y tú lo pasaste con
fantasías que incluyeran orejas y cola de gato.
- ¡Entonces todo esto es culpa tuya, Yunho!
– El pelioscuro espetó mal humorado…
- Pero JaeBoo…
- ¡Ningún pero! ¡Sabía que tanto seguirte
el jueguito con eso de las orejas y cola de gato tendría sus severas
consecuencias!
- ¡Pero si lo disfrutamos juntos!
- ¡Y ahora soy un neko!
- Según ChangMin genéticamente ya lo eras,
esto solo hizo aflorar tu verdadero yo. Y no sé por qué te preocupas tanto,
sigues siendo tú, hermoso y sexy Jaejoong ah.
El pelioscuro quiso gritarle un montón de
cosas. Pero que le dijera que seguía siendo hermoso y sexy desarmó todos los
reclamos que tenía pensados. Sonrió como bobo y se acercó mimoso al moreno,
quien ni tardo ni perezoso le rodeó la cintura con una mano mientras la otra
subía a su mejilla para acariciársela.
- ¿Me seguirás queriendo como siempre?
- Yo creo que incluso más.
- Meow~ - Jaejoong se tapó la boca en
cuanto se dio cuenta de que el maullido salió de sus labios. Por alguna razón
se sonrojó, las pálidas mejillas se veían adorables bañadas de rubor.
- ¡Mierda! ¡Voy a volverme loco cuando
hagamos el amor! – Yunho le apretó más contra su cuerpo comenzando a sentirse emocionado de solo imaginar a su novio
ronroneando o maullando en plena intimidad.
- ¡Yah! ¡Ni se les ocurra montárselo ahora
que estamos todos acá!
ChangMin exclamó a todo pulmón, casi como
si temiera que un simple grito no fuera a sacarles de su burbuja de fantasías. Hayami
que estaba cerca de él y conociéndole el carácter como se lo conoce, se tapó
los oídos a tiempo, pero los hermanos Park y los gemelos que no lo habían
siquiera visto venir apretaron la mandibula de pura sorpresa. Los nekos por su
propia condición y sus sentidos mucho más sensibles que el de un humano,
sufrieron el grito del morocho. Junsu se le fue encima a Yoochun tiritando de
nervios, JunHo buscó refugio en YooHwan, pero el menor Park una vez más le
rehuyó, por lo que terminaron en una cómica escena en la que el menor Park era
perseguido por un neko arisco que quería echarse en su regazo a ronronear en
busca de tranquilidad. Jaejoong le había clavado las uñas en los hombros a
Yunho, y su cola y orejas se deprimieron
en consecuencia.
- Ahora que tengo la atención de todos otra
vez, tengo otras cosas que decirles. Los nekos son capaces de preñarse… - Soltó
así sin más, las cosas como son que no tenía ya nada de ánimos de tomarles el
pelo y divertirse a costa de sus amigos.
- ¿Preñarse? ¿Embarazarse?
- Obvio… - El morocho gruñó a la pregunta tonta según su pensamiento, del moreno.
- ¡Pero si son hombres! Bueno, nekos machos…
- El pelinegro dijo, a lo que el morocho revoleó los ojos.
- Hay una particularidad con nekos varones
que les da la facultad de embarazarse.
- ¿Eso cómo es posible?
- Intuyo que no te refieres netamente al
proceso de reproducción sexual, ¿verdad, Yunho? – El moreno negó, que esa parte
se la tiene más que sabida. Y todavía planeaba llevar a cabo algunas fantasías
más con su lindo neko sensual… – Bueno, de todas maneras acerca de por qué
algunos nekos podemos preñarnos es algo que a ciencia cierta no sé. Hay algo
sobre predisposición genética evolucionada en ciertos nekos, no es que todos
puedan. Pero por si las dudas de que ustedes puedan ser de esos contados nekos,
les recomiendo que tomen sus medidas al respecto. Ya saben, uso de
preservativos ya que dudo que la abstinencia sea una opción, sobre todo cuando
están en celo.
- ¿Hay alguna forma segura de saber si
podemos embarazarnos o no?
- La hay. Una sencilla prueba de sangre
cuando estén en pleno celo.
- ¡Yo estoy en celo ahora! – Junsu exclamó
con inocencia. Yoochun carraspeó nervioso mientras el resto se sonrojaba o
revoleaba los ojos como dando por sentado que tenían conocimiento de eso… -
Aunque no me importaría tener Chunnies pequeñitos… - Comentó sonriendo
dulcemente, más bien con aire soñador. Mientras que a Yoochun le daba un ataque
de tos.
- ¿Puedes indicarnos qué clase de prueba? Mejor
saber desde ahora lo que puede pasar… - El pelinegro sudó frío. Han estado tan activos los últimos días, cero
protección y mucha pasión. Y además aún le faltan un par de días más para que
el celo de Junsu terminara.
- En realidad es muy sencillo, puedo
hacerlo si quieres, solo necesito que Junsu se presente en el laboratorio de la
Universidad a temprana hora y en ayunas. Ayunas de todo… - El japonés dijo con
picardía.
- ¿O sea que mi Chunnie y yo no podemos
tener sexo esta noche? – Junsu cuestionó con aire inocente. Así como solía ser
él. Tan tierno para estas cosas.
- Exacto… - ChangMin sonrió divertido, la
expresión de desesperanza del pelinegro era un poema total.
¡Si hasta se había puesto pálido! Y no era
precisamente porque no fuese capaz de controlarse y mantener sus manos y todo
su cuerpo en general lejos de su novio. El problema era que Junsu no paraba de
provocarlo y sonsacarlo para tener sexo. ¡Y es tan persuasivo!
- También quiero hacerme esa prueba. Si por
alguna razón soy un neko capaz de embarazarse me gustaría saberlo, quiero tener
familia con mi Yunnie pero hay que planearlo detenidamente… - El pelioscuro ya
había superado la noticia de su nueva condición. Aunque faltaba un datito
importante… - ChangMin ah, ¿cómo hago para que no se vean?
- Es muy sencillo en realidad. Tienes que
pensar en tu seguridad, ocultar los rasgos gatunos es como imaginar que un
predador te persigue.
Jaejoong trató de imaginarse aquello pero
no conseguía formarse aquella imagen en su cabeza. Tal vez por el hecho de que
Yunho no paraba de darle besitos insinuantes en el cuello así como de
acariciarle la cintura.
- Si eso no funciona, imagina que huyes de
un violador en potencia… - ChangMin
agregó, viendo cómo al instante las orejas y la cola del pelioscuro
desaparecían.
- ¿Tú haces eso, baby? Para ocultar tus
orejas y tu cola… - Yoochun le preguntó a su novio. Pero el pelicenizo negó sin
dejar de sonreír feliz y radiante, la idea de tener hijos con su novio le
seguía rondando en la cabeza. Además tendría mucho qué platicar con su gemelo,
a quien ha encontrado después de tantos años separados.
- Lo hago casi sin darme cuenta, Chunnie. Es
algo que hemos hecho toda la vida, mi hermano y yo nacimos siendo nekos.
- Es cierto, dónde está tu herm… - Cuando
el pelinegro paseó la mirada por la estancia se encontró con su hermano menor
sentado en un rincón, con una sonrisa nerviosa y un neko adormilado ronroneando
hecho un ovillo en su regazo.
- Duerme… - YooHwan suspiró. Casi aliviado
de que el neko se quede quieto y deje de perseguirlo por todas partes.
- Es momento de que nos cuentes cómo fue
que ustedes terminaron separados. Y por qué tu hermano parecía saber que
YooHwan le llevaría hasta ti…
Junsu sonrió con un dejo de tristeza. Aún así
asintió y se sentó en uno de los sofás, con Yoochun siguiéndole al instante y
acariciándole la espalda con cariño, besándole castamente el pelo y entrelazando
sus dedos como muestra de apoyo. Ciertamente que el neko lindo nunca había
tocado el tema, cada que por alguna razón el pelinegro quiso abordarlo, el neko
se salía por la tangente evadiendo. Hasta que Yoochun optó por dejarlo en paz y
esperar a que algún día le quisiera contar por su iniciativa su historia antes
de llegar a su vida siendo un niño.
- No sé muchos detalles porque no tuvimos
oportunidad de vivir en una familia cálida, ni siquiera bien estructurada. Lo poco
que recuerdo de mi infancia antes de llegar con Yoochun y su adorable familia,
que también siento mía… - El pelicenizo se permitió sonreír un momento con
emoción, los padres de su novio habían sido como unos para él también. Y viviendo
con ellos había sabido lo que era una familia de verdad…
… - Es que vivíamos con una tía, según nos
llegó a decir, nuestra madre murió cuando nos dio a luz, pero no sé si ella era
neko como nosotros, o si tal vez lo era nuestro padre, o ambos. Nuestra tía
nunca quiso hablarnos más sobre eso. Y tampoco nos quería, le daba vergüenza y
quizá hasta repulsión que mi hermano y yo fuéramos… así. JunHo dijo un día que
deberíamos escapar de casa, que de todas maneras no habría diferencia entre
vivir en la calle y continuar en casa de nuestra tía, ella a menudo olvidaba
cosas tan sencillas como alimentarnos o permitirnos ropa decente. Como JunHo
siempre pareció algo más maduro que yo, le seguí en sus ideas, y terminamos
yéndonos de casa. Entonces nosotros vivíamos en Daejeon, pasamos muchas
dificultades en nuestro camino hacia acá.
…JunHo pensaba que Seúl sería el lugar
ideal para vivir. Éramos unos niños y yo solo seguía a mi hermano confiando en
él, una noche cuando dormíamos en un callejón, sucedió algo extraño. No estoy
seguro de qué fue pero cuando volví a abrir los ojos estaba en una camioneta
oscura con jaulas de animales que yo nunca había visto. Era un día lluvioso y
la carretera estaba resbaladiza porque antes había nevado, hubo un accidente,
pero eso fue lo que me salvó de quién sabe qué cosas que pudieron pasarme si
esa camioneta me llevaba a su destino. Recuerdo que salí corriendo con todas
mis fuerzas, no sabía a dónde pero sí que no debía parar hasta que no pudiera
más. Y unos días después llegué aquí, vi a Yoochun y a YooHwan jugar en un
parque, mamá cuidaba de ellos. Y yo supe que quería estar así, con una familia
feliz. El resto, pues lo saben, aparecí en la vida de mi Chunnie y me quedé a
su lado… - El neko se abrazó a su novio conteniendo esas lágrimas que
amenazaban con surcar sus mejillas.
- Te Amo, Junsu ah… - El pelinegro susurró
sin dejar de acariciarle las mejillas con absoluto cariño. Entonces cayó en
cuenta de que nunca antes le había dicho esas dos palabras. Pero se sentía tan
bien, tan espontáneo y natural, tan sincero.
El neko ronroneó feliz y terminó enredando
sus manos tras el cuello del pelinegro, besándole dulcemente sin prestar
atención a los demás.
YooHwan que había escuchado desde su rincón
en el piso, sintió una ternura increíble por el neko que seguía durmiendo en su
regazo. Le acarició el cabello y sonrió, de pronto no le molestaba tanto la
idea de que lo hubiese estado persiguiendo. Lo había hecho porque buscaba a su
hermano. De todas maneras ahora también tenía curiosidad por saber si él habría
tenido la suerte del pelicenizo, si habría encontrado una familia que lo
cobijara y quisiera.
Jaejoong y Yunho se sintieron conmovidos
por el relato de Junsu. Nunca habían imaginado que algo así pudiera haberle
pasado, siempre tan jovial, tan lleno de vida, sonriente y juguetón. Era difícil
imaginar tan triste infancia.
ChangMin y Hayami sintieron un poco más de
empatía porque finalmente ellos sabían lo que era estar solos. Sin embargo, lo
que más importaba ahora es que todos estaban ahí, felices y con familia.
- Hayami baka, tengo hambre…
- Tú siempre, cariño… – El morocho fulminó
con la mirada a su novio, mientras que el japonés se limitaba a sonreírle
divertido y besarle la frente… - Volvamos a casa entonces, te prepararé lo que
quieras.
--//--
Casi una semana después, JunHo continuaba
siguiendo a YooHwan a todas partes, según el chico es que no podía evitarlo, le
hacía muy feliz estar siempre cerca del menor Park. Sus palabras conseguían que
el muchachito se sonrojara y tartamudeara visiblemente nervioso por tenerle
alrededor ahí donde fuera.
Cuando JunHo no estaba con YooHwan, pasaba
tiempo con Junsu. Platicaban sin parar acerca de todas esas cosas que habían
vivido desde que sus caminos se separaron. De alguna manera estar nuevamente
juntos les hacía sentir como si en realidad nunca se hubiesen separado.
Además de eso, Junsu y Jaejoong se habían
hecho sus pruebas, un enorme POSITIVO a la posibilidad de preñarse. Por lo que
Jaejoong había limitado sus encuentros íntimos con Yunho, comenzado un tratamiento
de pastillas anticonceptivas y comprado su dotación de condones para que el
moreno siempre los usara cuando decidiera dejarle hacerle el amor nuevamente. Por
otro lado Junsu estaba tan feliz y le agradaba tanto la idea que no había
exigido nada al pelinegro, sin embargo el propio Yoochun se había obligado a
adquirir condones, todo y que no le hiciera gracia usarlos. Además, su adorable
neko estaría nuevamente en celo en cosa de dos semanas, y sí o sí, pasarían
haciéndolo al menos tres o cuatro veces al día. Demasiadas posibilidades de que
sus soldaditos llegaran a fecundar.
Pero, quien no cabía en sí de impresión era
ChangMin. Y es que, pese a todos los cuidados…
- Estoy embarazado…
Continuará……
No haré preguntas!! porque no se me da eso xDDD y tengo flojera. Además sus comentarios son más que suficiente ;D
No falta mucho para que termine este miniserial. Sí!! mini xD







