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miércoles, 10 de julio de 2013

Meow! Parte 6



~*~*~*~
MEOW!
Parte 6
(El neko genio cuyos cálculos fallaron)


YooHwan se escondió más en la espalda de su hermano, mientras que el mayor Park simplemente observaba a este nuevo visitante en casa de Jaejoong y Yunho. Había un parecido impresionante con Junsu, pero al mismo tiempo era tan diferente, aparte este neko se veía más bien… ¿Cómo debería expresarlo en palabras honestas?... Masculino, sí, esa era la mejor manera.

El neko recién llegado y Junsu se miraban intensamente, como si de pronto pretendiesen asegurarse de algo en particular. Luego de pronto las orejas y la cola del pelicenizo se revelaron agitándose con algarabía y al tiempo, la sonrisa del lindo neko se expandió ampliamente.

- ¡JunHo!

- ¡Junsu!

Ambos nekos se lanzaron a los brazos del otro estrechándose con fuerza. A los pocos segundos comenzaron a restregar sus mejillas el uno con el otro, ronroneando de felicidad. Todos los presentes tenían cara de interrogación, claramente confundidos con los hechos. Luego de mucho acicalarse entre ellos, a Yoochun le saltó una venita en la sien como muestra de celos, ya no le estaba agradando demasiado tanta confianza entre sus novio y éste desconocido, que de cualquier forma no era tan desconocido para el pelicenizo.

Yoochun carraspeó entonces un par de veces, como para llamar la atención de los nekos, pero ellos seguían ronroneando y mimándose tiernamente, ajenos a todo lo demás. El mayor Park volvió a carraspear, algo más alto que antes, pero obtuvo el mismo resultado: nada.

- ¡Junsu ah!

- ¡Meow~! – El pelicenizo maulló sorprendido por el grito de su novio, pero al menos sirvió para que finalmente se separara del neko recién llegado que se había hecho llamar JunHo… - ¡Yoochunnie~ él es mi hermano gemelo! – Exclamó más que emocionado con su noticia. Abalanzándose de nuevo al neko más alto lleno todavía de felicidad, ronroneando junto al otro compartiendo su alegría.

- ¿Dijo, gemelo? – El pelinegro cuestionó en voz alta, sin apartar la mirada de los nekos.

- Eso dijo… - YooHwan le respondió a su hermano, asomándose finalmente de su escondite en la espalda del mayor.

- ¿Dónde lo encontraste?

- ¡No lo encontré! ¡Él me encontró! Espera, por qué Junsu tiene también orejas y cola de gato. Por qué tú no estás sorprendido.

- Pues… - El pelinegro se rascó distraídamente la punta de su nariz.

- ¡Hyung! ¡Has estado ocultándome cosas!

- Ha sido solo por seguridad para mi novio.

- ¿Para quién?

- Junsu.

- Dijiste novio.

- ¿Y…?

- ¿Junsu es tu novio? – El pelinegro asintió, aún más bien concentrado en observar el trato entre los nekos, que seguía sin hacerle gracia tanto acicalamiento y mimo entre los dos, por muy hermanos que fueran… - Hyung, Junsu es como nuestro hermano, ¿cómo es que ustedes… terminaron saliendo?

- Larga historia. Bueno ni tan larga, pero el caso es que ahora no tengo cabeza para pensar.

- ¿Alguna vez piensas? – El comentario del morocho hizo latir más venitas en la sien del mayor Park, mientras que el menor reía bajito por la forma en que los chicos tenían siempre para molestarse… - De todas maneras tengo curiosidad por algo… - Los hermanos Park voltearon a mirarle… - De dónde salió él… - Señaló a JunHo… - Hace cuánto que le conocen.

- Yo no lo conocía… - Aclaró Yoochun.

- Le vi por casualidades de la vida el otro día, y desde entonces me ha estado persiguiendo como un acosador… - YooHwan explicó… o más bien dijo a medias, que no estaba sacando de dudas al morocho para nada. Pero el menor Park no quería contar los detalles de nada porque le daba escalofríos. ¡A cuántas personas los persigue un neko todos los días!

- Pues parece que tenía claro quién eras y quería llegar a su hermano. Aunque es raro que sean gemelos, si se parecen pero al mismo tiempo son tan diferentes… - El morocho señaló con aire pensativo.

- ¡Alguien podría ponerme atención a mí!... – Jaejoong exclamó entonces irrumpiendo todo lo demás. Los nekos se separaron y miraron al sexy neko de orejas y cola negras… - ChangMin se supone que tienes explicación para esto que me ha pasado, ¡Explícamelo de una buena vez! – Chilló al borde de la histeria, por lo que el moreno se acercó a abrazarle cariñosamente tratando de calmarle los nervios.

- Seguramente tu padre es neko, y digo tu padre porque tus características gatunas se te revelaron hasta ahora y no desde tu nacimiento o a muy temprana edad; eso sucede con nekos como Junsu y su recién llegado hermano, cuando ambos padres son nekos o al menos la madre lo es. Hay cierta predisposición genética heredada de los progenitores, la mayor de las veces el gen felino permanece inactivo, pero hay ciertas circunstancias que lo activan, principalmente en la adultez temprana.

- ¿Es curable? 

- Jaejoong, ser neko no es una enfermedad. Es una condición natural.

- ¿Eso significa que nunca se irán? – El pelioscuro casi lloró mientras se tocaba las orejas y su cola se agitaba lentamente en su espalda.

- Sí, no se irán. Pero puedes ocultarlas. Igual que Junsu y yo.

- ¿Tú también eres un neko? – Yunho preguntó casi sin poder imaginarse a ChangMin en plan lindo o sexy como Junsu y Jaejoong, incluso como este chico nuevo JunHo.

- Pues claro, cómo crees que sé todo lo que les estoy diciendo… - El morocho frunció el ceño con indignación.

- ¡Y por qué no lo dijiste antes! – Jaejoong exclamó a un paso de la histeria… - ¡Tal vez podría haber evitado que esto me sucediera!

- Bueno, eso no es culpa mía sino de ustedes dos y su comportamiento sexual.

- ¡Qué!

- Que seguramente Yunho y tú lo pasaste con fantasías que incluyeran orejas y cola de gato.

- ¡Entonces todo esto es culpa tuya, Yunho! – El pelioscuro espetó mal humorado…

- Pero JaeBoo…

- ¡Ningún pero! ¡Sabía que tanto seguirte el jueguito con eso de las orejas y cola de gato tendría sus severas consecuencias!

- ¡Pero si lo disfrutamos juntos!

- ¡Y ahora soy un neko!

- Según ChangMin genéticamente ya lo eras, esto solo hizo aflorar tu verdadero yo. Y no sé por qué te preocupas tanto, sigues siendo tú, hermoso y sexy Jaejoong ah.

El pelioscuro quiso gritarle un montón de cosas. Pero que le dijera que seguía siendo hermoso y sexy desarmó todos los reclamos que tenía pensados. Sonrió como bobo y se acercó mimoso al moreno, quien ni tardo ni perezoso le rodeó la cintura con una mano mientras la otra subía a su mejilla para acariciársela.

- ¿Me seguirás queriendo como siempre?

- Yo creo que incluso más.

- Meow~ - Jaejoong se tapó la boca en cuanto se dio cuenta de que el maullido salió de sus labios. Por alguna razón se sonrojó, las pálidas mejillas se veían adorables bañadas de rubor.

- ¡Mierda! ¡Voy a volverme loco cuando hagamos el amor! – Yunho le apretó más contra su cuerpo comenzando a sentirse emocionado de solo imaginar a su novio ronroneando o maullando en plena intimidad.

- ¡Yah! ¡Ni se les ocurra montárselo ahora que estamos todos acá!

ChangMin exclamó a todo pulmón, casi como si temiera que un simple grito no fuera a sacarles de su burbuja de fantasías. Hayami que estaba cerca de él y conociéndole el carácter como se lo conoce, se tapó los oídos a tiempo, pero los hermanos Park y los gemelos que no lo habían siquiera visto venir apretaron la mandibula de pura sorpresa. Los nekos por su propia condición y sus sentidos mucho más sensibles que el de un humano, sufrieron el grito del morocho. Junsu se le fue encima a Yoochun tiritando de nervios, JunHo buscó refugio en YooHwan, pero el menor Park una vez más le rehuyó, por lo que terminaron en una cómica escena en la que el menor Park era perseguido por un neko arisco que quería echarse en su regazo a ronronear en busca de tranquilidad. Jaejoong le había clavado las uñas en los hombros a Yunho, y su cola y orejas se deprimieron en consecuencia.

- Ahora que tengo la atención de todos otra vez, tengo otras cosas que decirles. Los nekos son capaces de preñarse… - Soltó así sin más, las cosas como son que no tenía ya nada de ánimos de tomarles el pelo y divertirse a costa de sus amigos.

- ¿Preñarse? ¿Embarazarse?

- Obvio… - El morocho gruñó a la pregunta tonta según su pensamiento, del moreno.

- ¡Pero si son hombres! Bueno, nekos machos… - El pelinegro dijo, a lo que el morocho revoleó los ojos.

- Hay una particularidad con nekos varones que les da la facultad de embarazarse.

- ¿Eso cómo es posible?

- Intuyo que no te refieres netamente al proceso de reproducción sexual, ¿verdad, Yunho? – El moreno negó, que esa parte se la tiene más que sabida. Y todavía planeaba llevar a cabo algunas fantasías más con su lindo neko sensual… – Bueno, de todas maneras acerca de por qué algunos nekos podemos preñarnos es algo que a ciencia cierta no sé. Hay algo sobre predisposición genética evolucionada en ciertos nekos, no es que todos puedan. Pero por si las dudas de que ustedes puedan ser de esos contados nekos, les recomiendo que tomen sus medidas al respecto. Ya saben, uso de preservativos ya que dudo que la abstinencia sea una opción, sobre todo cuando están en celo.

- ¿Hay alguna forma segura de saber si podemos embarazarnos o no?

- La hay. Una sencilla prueba de sangre cuando estén en pleno celo.

- ¡Yo estoy en celo ahora! – Junsu exclamó con inocencia. Yoochun carraspeó nervioso mientras el resto se sonrojaba o revoleaba los ojos como dando por sentado que tenían conocimiento de eso… - Aunque no me importaría tener Chunnies pequeñitos… - Comentó sonriendo dulcemente, más bien con aire soñador. Mientras que a Yoochun le daba un ataque de tos.

- ¿Puedes indicarnos qué clase de prueba? Mejor saber desde ahora lo que puede pasar… - El pelinegro sudó frío. Han estado tan activos los últimos días, cero protección y mucha pasión. Y además aún le faltan un par de días más para que el celo de Junsu terminara.

- En realidad es muy sencillo, puedo hacerlo si quieres, solo necesito que Junsu se presente en el laboratorio de la Universidad a temprana hora y en ayunas. Ayunas de todo… - El japonés dijo con picardía.

- ¿O sea que mi Chunnie y yo no podemos tener sexo esta noche? – Junsu cuestionó con aire inocente. Así como solía ser él. Tan tierno para estas cosas.

- Exacto… - ChangMin sonrió divertido, la expresión de desesperanza del pelinegro era un poema total.

¡Si hasta se había puesto pálido! Y no era precisamente porque no fuese capaz de controlarse y mantener sus manos y todo su cuerpo en general lejos de su novio. El problema era que Junsu no paraba de provocarlo y sonsacarlo para tener sexo. ¡Y es tan persuasivo!

- También quiero hacerme esa prueba. Si por alguna razón soy un neko capaz de embarazarse me gustaría saberlo, quiero tener familia con mi Yunnie pero hay que planearlo detenidamente… - El pelioscuro ya había superado la noticia de su nueva condición. Aunque faltaba un datito importante… - ChangMin ah, ¿cómo hago para que no se vean?

- Es muy sencillo en realidad. Tienes que pensar en tu seguridad, ocultar los rasgos gatunos es como imaginar que un predador te persigue.

Jaejoong trató de imaginarse aquello pero no conseguía formarse aquella imagen en su cabeza. Tal vez por el hecho de que Yunho no paraba de darle besitos insinuantes en el cuello así como de acariciarle la cintura.

- Si eso no funciona, imagina que huyes de un violador en potencia… - ChangMin agregó, viendo cómo al instante las orejas y la cola del pelioscuro desaparecían.

- ¿Tú haces eso, baby? Para ocultar tus orejas y tu cola… - Yoochun le preguntó a su novio. Pero el pelicenizo negó sin dejar de sonreír feliz y radiante, la idea de tener hijos con su novio le seguía rondando en la cabeza. Además tendría mucho qué platicar con su gemelo, a quien ha encontrado después de tantos años separados.

- Lo hago casi sin darme cuenta, Chunnie. Es algo que hemos hecho toda la vida, mi hermano y yo nacimos siendo nekos.

- Es cierto, dónde está tu herm… - Cuando el pelinegro paseó la mirada por la estancia se encontró con su hermano menor sentado en un rincón, con una sonrisa nerviosa y un neko adormilado ronroneando hecho un ovillo en su regazo.

- Duerme… - YooHwan suspiró. Casi aliviado de que el neko se quede quieto y deje de perseguirlo por todas partes.

- Es momento de que nos cuentes cómo fue que ustedes terminaron separados. Y por qué tu hermano parecía saber que YooHwan le llevaría hasta ti…

Junsu sonrió con un dejo de tristeza. Aún así asintió y se sentó en uno de los sofás, con Yoochun siguiéndole al instante y acariciándole la espalda con cariño, besándole castamente el pelo y entrelazando sus dedos como muestra de apoyo. Ciertamente que el neko lindo nunca había tocado el tema, cada que por alguna razón el pelinegro quiso abordarlo, el neko se salía por la tangente evadiendo. Hasta que Yoochun optó por dejarlo en paz y esperar a que algún día le quisiera contar por su iniciativa su historia antes de llegar a su vida siendo un niño.

- No sé muchos detalles porque no tuvimos oportunidad de vivir en una familia cálida, ni siquiera bien estructurada. Lo poco que recuerdo de mi infancia antes de llegar con Yoochun y su adorable familia, que también siento mía… - El pelicenizo se permitió sonreír un momento con emoción, los padres de su novio habían sido como unos para él también. Y viviendo con ellos había sabido lo que era una familia de verdad…

… - Es que vivíamos con una tía, según nos llegó a decir, nuestra madre murió cuando nos dio a luz, pero no sé si ella era neko como nosotros, o si tal vez lo era nuestro padre, o ambos. Nuestra tía nunca quiso hablarnos más sobre eso. Y tampoco nos quería, le daba vergüenza y quizá hasta repulsión que mi hermano y yo fuéramos… así. JunHo dijo un día que deberíamos escapar de casa, que de todas maneras no habría diferencia entre vivir en la calle y continuar en casa de nuestra tía, ella a menudo olvidaba cosas tan sencillas como alimentarnos o permitirnos ropa decente. Como JunHo siempre pareció algo más maduro que yo, le seguí en sus ideas, y terminamos yéndonos de casa. Entonces nosotros vivíamos en Daejeon, pasamos muchas dificultades en nuestro camino hacia acá.

…JunHo pensaba que Seúl sería el lugar ideal para vivir. Éramos unos niños y yo solo seguía a mi hermano confiando en él, una noche cuando dormíamos en un callejón, sucedió algo extraño. No estoy seguro de qué fue pero cuando volví a abrir los ojos estaba en una camioneta oscura con jaulas de animales que yo nunca había visto. Era un día lluvioso y la carretera estaba resbaladiza porque antes había nevado, hubo un accidente, pero eso fue lo que me salvó de quién sabe qué cosas que pudieron pasarme si esa camioneta me llevaba a su destino. Recuerdo que salí corriendo con todas mis fuerzas, no sabía a dónde pero sí que no debía parar hasta que no pudiera más. Y unos días después llegué aquí, vi a Yoochun y a YooHwan jugar en un parque, mamá cuidaba de ellos. Y yo supe que quería estar así, con una familia feliz. El resto, pues lo saben, aparecí en la vida de mi Chunnie y me quedé a su lado… - El neko se abrazó a su novio conteniendo esas lágrimas que amenazaban con surcar sus mejillas.

- Te Amo, Junsu ah… - El pelinegro susurró sin dejar de acariciarle las mejillas con absoluto cariño. Entonces cayó en cuenta de que nunca antes le había dicho esas dos palabras. Pero se sentía tan bien, tan espontáneo y natural, tan sincero.

El neko ronroneó feliz y terminó enredando sus manos tras el cuello del pelinegro, besándole dulcemente sin prestar atención a los demás.

YooHwan que había escuchado desde su rincón en el piso, sintió una ternura increíble por el neko que seguía durmiendo en su regazo. Le acarició el cabello y sonrió, de pronto no le molestaba tanto la idea de que lo hubiese estado persiguiendo. Lo había hecho porque buscaba a su hermano. De todas maneras ahora también tenía curiosidad por saber si él habría tenido la suerte del pelicenizo, si habría encontrado una familia que lo cobijara y quisiera.

Jaejoong y Yunho se sintieron conmovidos por el relato de Junsu. Nunca habían imaginado que algo así pudiera haberle pasado, siempre tan jovial, tan lleno de vida, sonriente y juguetón. Era difícil imaginar tan triste infancia.

ChangMin y Hayami sintieron un poco más de empatía porque finalmente ellos sabían lo que era estar solos. Sin embargo, lo que más importaba ahora es que todos estaban ahí, felices y con familia.

- Hayami baka, tengo hambre…

- Tú siempre, cariño… – El morocho fulminó con la mirada a su novio, mientras que el japonés se limitaba a sonreírle divertido y besarle la frente… - Volvamos a casa entonces, te prepararé lo que quieras.

--//--


Casi una semana después, JunHo continuaba siguiendo a YooHwan a todas partes, según el chico es que no podía evitarlo, le hacía muy feliz estar siempre cerca del menor Park. Sus palabras conseguían que el muchachito se sonrojara y tartamudeara visiblemente nervioso por tenerle alrededor ahí donde fuera.

Cuando JunHo no estaba con YooHwan, pasaba tiempo con Junsu. Platicaban sin parar acerca de todas esas cosas que habían vivido desde que sus caminos se separaron. De alguna manera estar nuevamente juntos les hacía sentir como si en realidad nunca se hubiesen separado.

Además de eso, Junsu y Jaejoong se habían hecho sus pruebas, un enorme POSITIVO a la posibilidad de preñarse. Por lo que Jaejoong había limitado sus encuentros íntimos con Yunho, comenzado un tratamiento de pastillas anticonceptivas y comprado su dotación de condones para que el moreno siempre los usara cuando decidiera dejarle hacerle el amor nuevamente. Por otro lado Junsu estaba tan feliz y le agradaba tanto la idea que no había exigido nada al pelinegro, sin embargo el propio Yoochun se había obligado a adquirir condones, todo y que no le hiciera gracia usarlos. Además, su adorable neko estaría nuevamente en celo en cosa de dos semanas, y sí o sí, pasarían haciéndolo al menos tres o cuatro veces al día. Demasiadas posibilidades de que sus soldaditos llegaran a fecundar.

Pero, quien no cabía en sí de impresión era ChangMin. Y es que, pese a todos los cuidados…

- Estoy embarazado…



Continuará……


No haré preguntas!! porque no se me da eso xDDD y tengo flojera. Además sus comentarios son más que suficiente ;D 

No falta mucho para que termine este miniserial. Sí!! mini xD