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miércoles, 7 de abril de 2010
DESTINY *O* cap 1 y 2
Título: DESTINY
Autora: Felina
Género: Romance, Comedia, Drama
Advertencia: Lemon
Universo Alterno
Parejas: YooSu, YunJae, MinxMizuki
Resumen: Park Yoochun conoce al amor de su vida en un joven de nombre Kim Junsu que cambiará incluso su manera de ver los sentimientos…
Advertencia: Lemon (Yaoi y Hetero)
**DESTINY**
CAPÍTULO 1. CONOCIENDO LA CIUDAD
*************
Park Yoochun es uno de esos jóvenes que desde la cuna tenía el futuro asegurado, bastaba con pedir para que lo que deseaba le fuera entregado, cualquier capricho que tuviera le era concedido… aún así, era en realidad un chico de 26 años con buenos sentimientos, amable y caritativo... y era su seductora personalidad la que solía dar una impresión diferente de su persona, como fuera, había aprendido a lidiar con las críticas, ignorándolas comúnmente.
Sus padres dirigen aún los negocios familiares, pero han advertido ya al primogénito que en unos meses tomará lugar como Presidente de una de las empresas más importantes… lo que implica, sentar cabeza, por tanto, disfrutar su soltería antes de “echarse la soga al cuello”…
Yoochun tiene dos grandes amigos, los únicos que se atreve a decir son verdaderos, por quienes metería las manos al fuego, y sabe harían lo mismo por él… ellos son…
Yunho… muchacho de 27 años que conoció hace algunos años en la Universidad, de familia acomodada pero sin gran presencia económica. Y Jaejoong… también tiene 27 años, hijo de los mejores amigos de los padres de Yoochun, los Sres. Kim, socios de los Sres. Park en otra empresa multinacional, los muchachos se conocen hace cerca de 10 años, cuando aquélla alianza empresarial iniciara; son los mejores amigos.
Yunho y Jaejoong son novios desde hace unos cinco meses, aunque se conocen de años atrás; fue en último año que ellos comenzaron a flirtear y celarse, hasta formalizar su relación. Jung Yunho es físicamente muy atractivo y varonil, de personalidad firme y emprendedora, ojos cálidos, sonrisa pícara, tez morena, alto y romántico. Kim Jaejoong también es atractivo, con rasgos finos y nívea piel que contrasta con sus lacios cabellos oscuros, personalidad sensualmente juguetona. Y aunque el moreno ha propuesto al pelioscuro vivir juntos, su novio ha desistido de su tentadora oferta porque no se siente listo para dar ese paso. Se quieren? Sí… pero amarse… para ello tal vez aún falta algo más.
…………………………………
Departamento de Yoochun
El chico de cabellos negros, cuerpo atlético, atractivo, ojos oscuros y alto; se encontraba ahí en compañía de sus amigos por una razón en específico…
- entonces ya es un hecho, ya tienen fecha y todo… - Yunho llegó con las cervezas que tomara de la nevera en la cocina…
- sí, mis padres insistieron en que ya estoy en edad de sentar cabeza, y Yu Lin estuvo más que encantada de fijar fecha… - el pelinegro tomó un largo trago de la cerveza que su amigo le acababa de entregar…
- pues no pareces muy contento con la idea de casarte, Yoochun… - Jae era un tanto más perceptivo, y sabía que a pesar de lo que su amigo pelinegro dice, no será feliz casándose con su prometida…
- no es que no esté contento, es que así siento que me presionan para tomar las decisiones, yo se lo hubiera pedido en un futuro no muy lejano… - termina su cerveza, demasiado rápido para gusto de sus amigos… - he decidido que quiero espabilar un poco antes de que la fecha esté tan cerca que solo se hable de ello…
- ¿y cómo pretendes hacer eso?... – cuestiona intrigado el moreno…
- me iré de viaje unas semanas…
- a dónde… - el pelioscuro enarca una ceja un tanto preocupado…
- aquí, allá, iré a donde se me antoje, al fin y al cabo tengo dinero para eso y más… - para el YunJae quedó claro que lo que su amigo intentaba era huir de lo inevitable… su boda, a efectuarse en poco más de dos meses…
***************
Cuando se va por el mundo esperando pensar lo menos posible en ciertas cosas, hombres como Yoochun terminaban por visitar lugares exóticos, con poca civilización o vistas demasiado turísticas… paseaba entonces por destinos llenos de cultura y un toque de misterio… y ésta parada, podría traerle lo que más necesita en la vida sin darse cuenta de ello.
Era una playa paradisíaca en una Isla del Caribe con poca atracción turística. Poblada por pequeñas aldeas con costumbres particulares y una cultura latina rica en historia. Desde que llegó, un guía turista que le acompañara desde Miami, se encargaba de mostrarle todo lo que los nativos compartían con el extranjero. Incluyendo la historia de un muchachito peculiarmente diferente a ellos en raza, color de piel y lengua… un joven que vivía en el extremo de la Isla en una pequeña choza levantada por quienes fueron sus padres y que murieran hace años por un mal que adjudicaban a demonios según sus creencias…
- dice que se parece mucho a ti, que tal vez tú puedas comunicarte con él… - el guía traducía todo lo que el Jefe de la Aldea le relataba sobre ese misterioso joven… - que nos llevaran hasta el lugar si lo deseamos…
- pues vamos… - aceptó el pelinegro, porque era como una aventura de película que poder contarle a sus amigos al volver a Corea…
Caminaron largo trecho por la selva entre caminos escarpados, los sonidos de la naturaleza eran una melodía exquisita para el oído, y el olor de su flora era un recuerdo agradable, y la vista de su fauna una exclamación de sorpresa y admiración que guardar en la memoria. Cuando finalmente arribaron al lugar indicado, solo pudo ver la silueta de una persona esconderse tras los árboles y correr presuroso hacia una choza que emulaba a la perfección el reflejo de una cinta cinematográfica…
- dicen que no suele mostrarse ante nadie…
- ¿y cómo se supone que ha hecho para sobrevivir?... – el guía traduciendo su cuestionamiento al Jefe de la Aldea…
- dice que la selva y el mar se encargan de ello, ofrece frutas y animales que cazar… - el pelinegro asintió para luego andar hacia la choza… - ¿piensa entrar?
- por supuesto, uno no se encuentra a menudo con un “chico de la selva”… - ignorando las voces de quienes se quedaban atrás, Park caminó esos cerca de 50 metros hacia la choza… - hola… - saludando cordialmente en la entrada, una puerta hecha de ramas y madera que supone fueron obtenidos en la selva… - ¿puedo hablar contigo?... – mirando detenida y curiosamente el interior… había rudimentarios muebles hechos con madera, algunas conchas, caracoles y otras cosas que supone provienen del mar y el interior de la selva estaban por todo el espacio de lo que podría considerarse era la estancia, un cuarto más pequeño de lado derecho podía ser la cocina puesto que algunos gastados utensilios estaban ahí; y más allá, otra habitación de donde alcanzó a notar nuevamente la silueta del chico que observaba a través de las ranuras entre los ramajes que conforman su puerta… - hola, porqué no sales de ahí… no te haré ningún daño… - dio un par de pasos dentro de la casa, la silueta continuaba en el mismo lugar… - ¿puedes entender lo que digo?...
- sí…- escuchó al chico decir, luego la puerta se abrió, encontrándose con un jovencito más o menos de su estatura, tez clara, ojos marrón, cabello pelirrojo, facciones claramente orientales, delgado y atractivo, vestido con ropas gastadas y descalzo…
- me alegro… - sonrió, caminando unos pasos hacia el chico… - me llamo Park Yoochun, ¿y tú?…
- Junsu… - respondió esbozando una sonrisa, tan limpia que el pelinegro tuvo la impresión de estar ante un niño… - hace mucho tiempo que no hablaba con alguien a quien pudiera entender…
- sí… bueno, mucho gusto Junsu… - estiró su mano, el castaño le miró a los ojos, amplió su sonrisa y estrechó su mano tímidamente…
Así de increíble fue como Yoochun conoció a Junsu, encariñándose de a poco con él, le visitaba todos los días para conversar y conocerse, le escuchaba atentamente cuando le contaba sobre cómo fue que llegó ahí con sus padres, el haber tenido que decirles adiós cuando murieron por una fiebre ocasionada por el veneno de alguna fruta, el no haber podido marcharse porque en aquellas tierras fueron enterrados sus cuerpos, y porque no tiene a dónde ir, el sobrevivir en aquélla isla prácticamente solo, sin conocer ya la forma en que el mundo ha cambiado más allá de esa escondida Isla a la que ha llamado hogar desde sus cuatro años de edad…
- ven, quiero mostrarte algo… - tomó la mano del pelinegro y corrieron colina arriba hasta llegar a un claro desde donde la vista de la playa y las olas rompiendo contra los peñascos era una hermosa panorámica…
- es mucho mejor que cualquier postal… - rematada la escena por el astro sol escondiéndose en el horizonte y sus últimos rayos bañando el cielo con un tono nacarado…
- espera, aún falta mi parte favorita… - sonriendo, como hacía todo el tiempo que el pelinegro estaba con él, el pelirrojo se recostó en el suelo de verde pasto mirando hacia el cielo… - las estrellas… - murmuró con ese tono embelesado de quien observa la cosa más bella existente… las parpadeantes estrellas comenzando a notarse…
Yoochun simplemente le imitó acostándose a su lado. A decir verdad no sabía porque Junsu parecía tan emocionado; claro que sabe cuán hermoso es el firmamento moteado de estrellas titilantes, pero ha visto muchos cielos así…
- mis padres y yo veníamos aquí todas las noches, nos acostábamos a mirar las estrellas, jugábamos a inventar figuras y nombrar nuevas constelaciones, aquélla es la mía… - apuntó hacia un conjunto de estrellas que al parecer del pelinegro no era más que eso… - es la constelación del Delfín, mis padres decían que era en honor a mi sonrisa, porque los delfines siempre parecen estar sonriendo, igual que yo…- una risa, el pelinegro concordando con aquélla opinión de quienes no pudo conocer…- y allá está la de mamá… - señaló otro conjunto de estrellas… - brillantes y encantadoras como una sirena, papá siempre decía que mi madre cantaba como las sirenas y de lo que puedo recordar estoy totalmente de acuerdo… - porque nadie le cantó canciones de cuna con voz tan melodiosa y tranquila… - y allí, junto a la de mamá… - otro conjunto más… - está la de papá, un ángel… - una sonrisa melancólica… el pelinegro pensó que aquello debieron hacerle creer siendo un niño… - porque siempre cuidó de nosotros, como un guardián…
Silencio… cómodo… tranquilo…
Yoochun de pronto se perdió en sus pensamientos. Él no tenía recuerdos así con sus padres, llevan una relación cordial y hasta le han dedicado momentos en los que se divirtieron, pero… junto al valor de los recuerdos de Junsu, los suyos le parecían más triviales y comunes…
- quieres tu propia constelación… - de un momento a otro la voz alegre y casi infantil del pelirrojo lo sacó de su ensimismamiento…
- no lo sé, qué podría representarme a mí… - bromeó, siguiéndole la corriente, girando su rostro a un lado, donde el pelirrojo parecía muy concentrado en el firmamento, observando estrellas… se veía… feliz…
- qué crees que dirían tus amigos…
- porqué…
- porque ellos te conocen mucho más de lo que te conozco yo, así que seguro tienen algún mote o algo así… - respondió sonriendo… como nunca el pelinegro vio sonreír a alguien… con inocencia pura…
- ratón… - suelta inconscientemente, porque de verdad no habría querido tener que revelar tal mote de su persona…
- ¿ratón?... – el pelirrojo giró su rostro para verlo, enarca una ceja y sonríe divertido…
- sí… - la sonrisa del pelirrojo ampliándose… - y más vale que no te rías porque si no…
- no me burlaría de ti… - interrumpe volviendo su mirada al cielo estrellado, aún sonríe y no hay ni pizca de molestia en su rostro… - me gustaría tener amigos que me pongan motes, que bromeen conmigo y hasta se burlen de mí…
Y el pelinegro lo comprendió… porque ha tenido toda una vida de soledad, sin padres ni amigos… sin más compañía que sus recuerdos, y toda esa gente que no hizo nada por él…
- ¿esa te parece un ratón?... – Park apunta hacia un montón de estrellas, sonriendo suavemente al escuchar al castaño reír…
- nop, me parece solo un montón de estrellas…
- “justamente”… - piensa el pelinegro, pero siente que el corazón le late de prisa cuando el rostro del pelirrojo ocupa todo su campo de visión…
- no te esforzaste, Yoochun ah… - una de sus manos en el costado de la cabeza del pelinegro, medio cuerpo sobre éste… el pelirrojo sonriendo sin darse cuenta de que aquélla posición ha puesto nervioso al mayor de los dos… - tienes que pensar como un niño y mostrarte convencido de lo que ves, porque si no, no son más que un puñado de estrellas…
- ¿ah?... – entonces…
- yo sé que no viste un delfín, ni una sirena o un ángel, pero cuando se tiene cuatro años, uno puede ver lo que sea, y mis padres me dejaban fantasear… aún lo hago, porque así siento que estoy menos lejos de ellos… - una sonrisa triste en aquéllos labios que gustaban más al pelinegro curvados por felicidad y alegría…
- entiendo… - sonrió con cariño, como si pretendiera apartar un poco de aquélla melancolía que el pelirrojo mostrara en esos momentos…
Junsu sonrió ampliamente y luego recostó su cabeza en el pecho de Yoochun mirando hacia arriba. Duraron un rato decidiendo a qué conjunto de estrellas le encontraban forma de ratón y bautizarlo como su constelación, entre risas y bromas… y una sensación peculiar de alegría que el pelinegro no había experimentado antes, la madrugada los alcanzó y ellos finalmente se retiraron. Para el pelirrojo esas habían sido las tres semanas más hermosas de sus años en aquélla Isla; sobre todo desde que se quedara solo… pero sabía que tenía que decir adiós… una vez más… porque Park volvería a su mundo, a la civilización, a una ciudad llena de gente con una vida más atractiva e interesante que esa Isla… e intentaba no demostrar que se sentía deprimido, que desearía que el tiempo se congelara y no llegara nunca la hora en que Yoochun tenga que marcharse…
Pero como se dice por ahí, “de tripas corazón”…
- me dio mucho gusto convivir contigo estos días… - sonriente, el pelirrojo se paró junto a su amigo afuera de su hogar…- que tengas buen viaje, Yoochun ah… - estira la mano y espera que el pelinegro le dé un fuerte apretón de despedida mientras dice “adiós”…
- ven conmigo… - pero no esperó… deseó sin duda, pero no creyó que fuera posible… escuchar esas palabras… - sé que a tus padres les gustaría que su hijo volviera a la ciudad, a la civilización, de tener la oportunidad, y creo que te gustará el mundo que no has visto desde que estás aquí… - Park no estaba del todo seguro del motivo por el le pedía tal cosa… pero no se había podido hacer a la idea de no volverle a ver…
- pero no tengo a nadie allá, no que yo sepa… -
- me tienes a mí, Junsu ah… - ¿podía latir su corazón más fuerte y rápido que en ese instante?
- ¿en serio?... – una tímida sonrisa… luchando por no ampliarse como su corazón se lo dicta…
- sí… anda, trae todos tus documentos, te irás conmigo…
Ya el pelirrojo le había mostrado antes unos papeles que sus padres llevaran tiempo atrás… todo era original y respaldaba la identidad de Kim Junsu. Así que minutos más tarde el delfín salió de su casa con un pequeño maletín claramente cuidado con celo por él, unas pocas fotografías y sus documentos…
- aún estás a tiempo de arrepentirte… - jugando con la punta de su pie sobre el suelo, el pelirrojo le miró ligeramente avergonzado…
- no tengo porqué… - sonríe… y cae al suelo cuando el pelirrojo se le aventó a los brazos enroscando los suyos en el cuello del pelinegro, igual sus piernas en sus caderas… - Su… - murmura con el poco aire que le quedó en los pulmones…
- gracias… - y basta escucharlo para olvidarse del tiempo y el espacio… el pelirrojo lleva el rostro colorado, una sonrisa cristalina y los ojos brillantes…
…………………………………………
Miami, Florida
Apenas llegaron al Puerto, Junsu se aferró a la mano de Yoochun, un poco asustado y otro tanto curioso mirando todo alrededor. El pelinegro se extrañó, pero pronto ignoró el hecho cuando el pelirrojo tiró de él pretendiendo llevarlo a ver todo lo que él ya conoce y no le causa mayor admiración, pero Junsu era como un niño pequeño que redescubre las maravillas del mundo…
Tiempo después entraron a la habitación del Hotel en que Park se hospeda… y claro, tuvo que convencer antes al castaño de subir al ascensor y explicarle que nada malo iba a pasarle si entraban, y tuvo que respirar profundo cuando Junsu lo abrazó por la cintura (sin prestar atención a las otras pocas personas que estaban a bordo) al momento en que el ascensor se movió comenzando a subir… y ahora sonreía divertido al ver cómo el pelirrojo andaba por toda la habitación viendo y tocando todo como auténtico niño pequeño…
- esto es lo que creo que es… - sonriendo acusador hacia el pelinegro, el delfín estaba viendo las botellas de licor en el minibar de la habitación…
- ¿vino?... – el ratón enarcó una ceja… - sí, lo es… - qué tenía de especial el vino que le deba cierto morbo al pelirrojo…
- yo quiero… - soltó con ojos brillantes, dando saltitos en torno al ratón…- puedo, puedo, anda Chunnie, déjame tomar solo un poquito… - sonrisa, cara de niño bueno… una carcajada del pelinegro…
- te comportas como un niño y estás pidiendo un vaso de licor…
- pero tengo 19 años… - se defendió haciendo un puchero…
Yoochun se detuvo un momento a pensar, porque ahora que recapacitaba, en ningún momento le había preguntado su edad… en realidad, un par de años menos y no era más que un adolescente… aunque por su forma de ser, en verdad era como un niño… un pequeño lleno de vida y alegría, curioso en verdad, que después de haber vivido solo por años en una Isla, él no esté triste… o loco… ante su último pensamiento, el pelinegro se dio un golpe mental…
- en qué piensas… - acercándose al ratón, el pelirrojo quedó cara a cara con él, muy cerca, con una enorme sonrisa en la boca y la mirada cubierta de curiosidad…
- en que eres muy joven para tomar… - sonriendo suavemente, el pelinegro se acercó al minibar y le extendió una botella de agua…- si tienes sed, solo te permito tomar agua o soda…
- pero yo quiero probar el vino… - puchero… - anda, no seas malito, solo un trago ratoncito… - el pelinegro enarcó una ceja al escuchar su mote en aquélla tierna voz aniñada… - anda…
- nop… - Yoochun amplió la sonrisa al ver el mohín de molestia en el pelirrojo… - qué tal que te guste y después solo quieras estar tomando hasta embriagarte, quién crees que tendría que cuidarte…
- te prometo que solo será un traguito aunque me llegue a gustar, Chunnie… - volvió a hacer un pucherito… demasiado adorable a ojos del pelinegro, que por un instante se perdió en aquélla expresión angelical e inocente en el rostro del delfín…
- de acuerdo, pero solo un trago eh… - sirvió un poco de vino suave y le extendió el vaso a su amigo… - tómalo despacio, Su…
El pelirrojo asintió, tomó el vaso y lo llevó a su nariz… no olía como el vino que su padre tomaba antes de perderse en aquella Isla del Caribe… pero le recordaba la sensación de tranquilidad que su padre tenía cuando llegaba a casa después del trabajo, cuando se relajaba conversando con su madre, jugando con él… tomó un poco, apenas lo que sus labios tomaron al empinarlo en su boca, sabía dulce… así que volvió a tomar hasta que el trago pasó por su garganta…
- ahh… - exclamó disfrutando de ese calorcito que viajó por su garganta y se quedó en su estómago… - en realidad sabe bien… - le regresó el vaso al pelinegro… - gracias, Yoochun ah…
- por nada, pero recuerda que no debes abusar del alcohol aunque te haya gustado, ¿vale?... – el pelirrojo asintió vigorosamente y luego se perdió rumbo a la habitación…
- Waaa, es enorme…- miraba embelesado la acolchonada cama, se acercó a tocar con sus manos… - y suave… - se sentó en el borde… - ¡y blandita!
Yoochun rió desde el umbral, viendo al pelirrojo recostarse, quitarse el calzado (que él le prestara) y dar vueltas en la cama, riendo muy feliz de la vida… y viéndolo ser tan inocente disfrutando de la cosa más sencilla, el pelinegro se preguntó si en verdad había estado bien llevarlo consigo, temiendo que con el tiempo Junsu se corrompiera en ese mundo y ya no fuera ese jovencito con alma de niño que le llenaba de alegría…
- Chunnie… - el llamado del pelirrojo lo sacó de su ensimismamiento…
- dime…
- tengo hambre… - respondió con una tímida sonrisa… avergonzándose cuando un gruñido se escuchó de sus tripas…
- ven, vamos a comer al restaurante… - la verdad era que había querido burlarse, pero presintió que de hacerlo el delfín después no se sentiría cómodo con él; así que solo le sonrió y le extendió la mano… “porqué le extiendo la mano”… el pelirrojo amplió su sonrisa, con el rostro colorado, se puso de pie y entrelazó sus dedos con los del pelinegro…
- ah, ¡espera!... – ya casi en la puerta de la salida, el pelirrojo regresó como rayo porque había olvidado colocarse otra vez el calzado…
…………………………………………
Ya en la noche, después de haber pasado toda la tarde mostrándole algunos lugares cerca del Hotel, Yoochun y Junsu volvieron, el pelinegro cansado de tanto caminar, el pelirrojo deseoso de tomar una ducha, dormir y esperar la mañana siguiente para salir a conocer mucho más…
- ¡oh my good!... – soltó de pronto el ratón, a bordo del ascensor, un par de pisos más y llegaba a su destino…
- ¿mh?... – Junsu no entendió lo que dijo, pero por su tono y la expresión, supuso que era algo importante…
Y lo era… porque Yoochun acababa de recordar que solo había una cama en la habitación… las puertas del ascensor se abrieron, y el delfín solo se movió cuando el ratón salió. Entró a la habitación, observando al pelinegro con el semblante pensativo…
- ya vuelvo, no tardo… - Park volvió al living, y después de varios minutos tuvo que volver con la misma inquietud en la mente… porque tendría que compartir cama con el delfín, (ya que ni siquiera pensó en el sofá de la lujosa habitación ni mucho menos el suelo) a falta de otra habitación disponible en todo el Hotel… - más de 400 habitaciones y no hay ni una sola libre… - abrió la puerta y vio al pelirrojo sentado quietecito y serio en el sofá…
- ¿pasa algo malo?... – se atrevió a preguntar, temiendo haber ocasionado algún problema al pelinegro…
- no… bueno, es solo… - suspiró, no debería de sentirse nervioso, son chicos, buenos amigos, que están a punto de dormir juntos… solo dormir… no es como si antes no hubiera dormido ya en la misma cama con un hombre… - “Jae no me ponía nervioso”…
- Chunnie… - una vez más, la voz del pelirrojo lo sacó de su ensimismamiento…
- ah, tendremos que dormir juntos, Junsu ah, me había olvidado por completo que solo tenía reservada esta habitación y resulta que no hay ninguna otra disponible…- se largó a explicar…
- ¿por eso estabas pensativo?... – el ratón asintió y el delfín sonrió de nuevo… - pero la cama es enorme, no hay problema por eso, te prometo no molestar y ni cuenta te darás de que estamos en la misma cama…
- yo no dije que me fueras a molestar… - aclara sonriéndole… - vamos a ducharnos y a dormir, porque mañana hay que regresar a Seúl…
Junsu asintió todo emocionado porque volvería a ver la ciudad que dejó siendo apenas un infante… y más tarde se colocó un pijama del pelinegro para descansar, y cuando se metieron bajo las cobijas…
- buenas noches… - el pelirrojo se acercó al ratón dándole un beso en la mejilla, no había hecho nunca antes algo así, era algo que simplemente le había nacido, porque se sentía tan feliz, que en realidad tal vez no lograría dormir de emoción…
- buenas noches… - algo azorado por esa muestra de cariño, el pelinegro se sonrojó ligeramente, dándose cuenta de que también se le había acelerado el pulso y la respiración, y que su condenado corazón latía apresurado…
Pero sonrió al recordar que Junsu es como un niño, y que seguramente todavía tiene sorpresas bajo la manga que harán que se inquiete… pero se siente bien, y no le importará tener que enseñarle muchas cosas, todas las del mundo si es necesario, con tal de verle sonreír siempre de la misma manera…
Continuará……
CAPÍTULO 2. CONOCIENDO AL YUNJAE
*************
Apenas el pelirrojo abrió los ojos, sintiendo una ligera sensación de desorientación al sentir mucha suavidad cubriendo su cuerpo; se estiró largando un bostezo mientras sus extremidades espabilaban el sueño y pestañeaba varias veces acostumbrándose a esa luz que se filtraba por la ventana de la habitación…
Y lo recordó apenas pudo enfocar bien todo a su alrededor, recordó que no estaba en su cama mullida que ni siquiera estaba provista de colchón, sino en esa blanda cama enorme cubierta de suaves sábanas y finas cobijas… y lo recordó a él, pero no estaba a su lado durmiendo, ni estaban tampoco sus ropas o el pijama… y se asustó, salió rápido de la cama y caminó fuera buscándole por toda la habitación sin éxito de por medio… una terrible ansiedad se apoderó de él, comenzando a respirar agitadamente y sintiendo que los ojos se le abnegaban en lágrimas que en cualquier momento terminarían por desbordarse…
Pero la puerta se abrió… y un muy fresco Yoochun entraba sonriendo, la verdad es que había despertado con esa sonrisa plasmada en sus labios, por el simple hecho de haber visto a ese pequeño durmiendo a su lado como un angelito, tan lindo con su respiración acompasada y todo despatarrado en la cama… que si no hubiera sido tamaño Queen seguro que lo habría botado de ella, o bien dejado sus piernas en alguna parte de su cuerpo…
- ¡Chunnie!… - y casi sintió que se le cortaba la respiración cuando el pelirrojo se le lanzó aferrándose a él con piernas y brazos, haciéndole casi caer al suelo, de no ser porque su espalda chocó contra la puerta de la habitación… menudo golpe se llevó ante la acometida de su pequeño amigo… - pensé que me habías dejado… - el pelirrojo escondió su rostro en el espacio entre su hombro y cuello, no pudiendo evitar que un par de lágrimas brotaran de sus ojos…
- pero qué tontería, Junsu ah… - recuperando un poco de oxigeno, el pelinegro apretó fuerte a su amigo por la cintura, realmente no era muy pesado, pero que se le aventara de esa forma a los brazos siempre lo pillaba por sorpresa…
- es que no estabas cuando desperté, y bueno, nos conocemos apenas hace unas semanas, y luego todo ha sido muy bonito desde que te conocí, pero… - apartó el rostro para poder verle a la cara… - pensé por un momento que tal vez solo te divertirías trayéndome acá y dejándome solo… - puchero, cristalinas lágrimas resbalando por sus blancas mejillas, un sollozo…
- hey… - el pelinegro lo instó a que por lo menos bajara las piernas para poder soltar así su cintura y llevar sus manos a las mejillas de su amigo, limpiando con sus pulgares el camino húmedo de su llanto; el pelirrojo hubiera querido no tener que apartarse nunca de él, porque le gustaba ese calor que desprendía el mayor, pero tuvo que soltarlo mientras disfrutaba de sus suaves caricias y escuchaba sus palabras… - no seas tonto, ya sé que no nos conocemos así, mucho, mucho, pero no quiero que vuelvas a pensar que yo te dejaría votado por ahí, o que solo trato de no sé, jugar contigo o algo así…
- de verdad, Chunnie…
- de verdad…
- y entonces a dónde te fuiste que no estabas cuando desperté… - puchero, el pelinegro sonriendo por volver a ver esa expresión infantil en su rostro de ángel…
- fui a atender una llamada… - porque su prometida le había llamado desde Seúl (y eso que la diferencia horaria era considerable) para decirle cuánto le extrañaba y que llegando esperaba que la acompañara a ver los arreglos florales del Salón para la Recepción de la Boda… y recordar aquello logró que su sonrisa casi desapareciera… ¿porqué se sentía de pronto todavía más inconforme con su compromiso? Si él en verdad quería a Yu Lin, la amaba, ¿cierto? No tenían un compromiso solo porque sí, no era que lo hubieran obligado a establecer una relación con la muchacha, él en verdad se había enamorado de ella, era la razón por la que se levantaba cada día… aunque admite que haberse comprometido fue casi precipitado, ello no implicaba que sus sentimientos por su prometida no fueran profundos…
- ¿Chunnie?... – el pelirrojo se preguntaba qué tanto pasaba por la mente del pelinegro cuando se perdía en sus pensamientos, tanto que hasta parecía que olvidaba que existía algo más alrededor de él… - Yoochun ah… - lo movió por el hombro, sacudiéndolo suavemente para ver si reaccionaba y volvía a la realidad…
- perdón, ¿me decías algo?... – Park se sintió un poco tonto al ver el rostro confundido de su amigo, y le daba un vuelco en el estómago cada que notaba esas pupilas marrón mirarle profundamente…
- no, te quedaste callado y mirando fijo, pero creo que no veías nada en especifico, decías algo de una llamada…
- sí… eso… bueno… - porqué se sentía tan nervioso… “vamos, Park Yoochun, espabila de una buena vez, qué es lo que te pasa con Junsu, es solo un chico”, suspiró… una brisa cálida golpeó contra sus labios, solo entonces se dio cuenta de cuán cerca de él se encontraba el pelirrojo… y enrojeció furiosamente por ello… - ¿qué haces?... – ¿se habrá notado lo alterado del tono de su voz?
- llevo rato hablándote pero te has quedado otra vez en tu mundo… - fue toda la explicación que el pelirrojo le diera, sonriendo ampliamente, un dejo de burla en su expresión… - recuerdo que mis padres hacían eso, se quedaban solo mirando al frente, solía pasar cuando pensaban en el otro, y tú has suspirado… - “¿lo hice?”… - tal como lo hacían en ellos, en quién pensabas, Yoochun ah… - y por un segundo, el pelirrojo sintió algo incómodo moverse en su interior…
- en nadie en especifico… - “si te digo que en ti, no sería correcto”… - pensaba que se nos está haciendo tarde, y todavía quiero que vayamos a comprarte algo de ropa, después de desayunar, y alcanzar el vuelo a Seúl por la tarde…
- ¿comprarme ropa? me gusta la tuya… - el pelirrojo se abrazó a sí mismo, como si temiera que el pelinegro lo fuera a despojar del pijama… con lo mucho que huele al ratón…
- pero no puedes ir por la vida con mi ropa, Junsu… - acotó el pelinegro sonriendo suavemente, viendo cómo su amigo se aferraba al pijama que le prestó…
- porqué no, me gusta… y huele a ti… - murmuró por último, sintiendo otra vez el calor en sus mejillas… ¿porqué era que se sonrojaba tan a menudo con el pelinegro? ¿Qué significaba ese revoloteo en su estómago?
- ¿que huele a mí?... – algo en esa frase no encajó del todo para gusto del pelinegro, no cree que sea agradable usar ropa de otra persona y que huela a ella… porque, oler… bueno, hay un amplio espectro en torno a esa palabra, será que huele bien o mal? Bueno, dijo que le gusta, y… mejor detiene su carro de debrayes… - Junsu, mi ropa te queda un poco larga por aquí y otro tanto grande por allá, y ajustada de… - sonrojo, porqué se le tenía que quedar viendo a esa parte de la anatomía tan pronunciada del pelirrojo…
- Chunnie… - murmura sintiéndose avergonzado, cubriendo con sus manos su trasero, mordiendo su labio inferior… es oficial, algo pasa con él y no tiene idea de lo que es, porque le da una sensación grata que el pelinegro se le quedo viendo con esa cara de… eh, en realidad, es casi imposible descifrarla… pero de que le agrada, le agrada…
- bueno, ya… este… vamos a desayunar… - tratando fuerte de espabilar cualquier pensamiento insano que pudiera formarse en su mente que tenía imágenes muy claras del trasero del pequeño, el pelinegro lo arrastró de regreso a la alcoba indicándole que se duchara mientras le prepara algo de ropa (suya) y poder bajar a desayunar…
……………………………………………….
Después del desayuno… y a pesar de que Junsu seguía negándose dando un montón de argumentos, entre ellos que no quería hacerle gastar por su causa (al parecer al pelirrojo no le ha quedado del todo claro lo que significa que Yoochun es millonario), o que se les haría tarde y no alcanzarían a irse al aeropuerto y el vuelo los dejaría… al final, pasó largos minutos en una tienda de ropa de marca, haciendo caso de las recomendaciones del pelinegro acerca de lo que le iba mejor, probándose uno tras otro conjuntos, pantalones, camisas, playeras y hasta trajes que le parecían demasiado estorbosos e innecesarios…
- cierto, ahora no es que los necesites, pero más adelante tal vez sí, Junsu ah… - eran las palabras que tan sabiamente el ratón le había soltado al pelirrojo, sonriendo divertido al ver el mohín de molestia y desagrado por parte del delfín…
- estoy cansado, Chunnie, podemos dejarlo ya, además, se hará tarde, y muero por volver a Seúl… - el pelirrojo le miraba con ojitos de cachorrito, con un puchero en los labios y rezando internamente porque el pelinegro no lo torturara más de compras…
- bueno, está bien, pero cuando estemos en Seúl igual te compraré más ropa, ahora solo llevaremos estos… - el pelinegro le indicó al empleado que le cobrara algunas prendas, varios pantalones, camisas y playeras casuales… - además, nos falta el calzado, no te lastima el que te presté… - cierto, no había reparado en eso…
- nop… - el pelirrojo le sonrió suavemente… era la verdad, el calzado del pelinegro era cómodo, aunque tal vez le quedaba un poquito grande…
- de cualquier forma, vamos, hay que comprarte por lo menos un par de tenis ahora…
- T__T más de esto… - el pelinegro sonrió, en verdad que el pelirrojo no había nacido para las compras…
- te prometo que no tardaremos tanto… - el pelirrojo sonrió ampliamente….
Y ya una vez que tenían listo todo, habiendo comprado ropa y calzado básico para Junsu, ambos se fueron directo al Aeropuerto Internacional de Miami, tomando a tiempo el vuelo a Seúl, con algunas escalas en otras ciudades en su camino… lo que implicó… luchar contra la curiosidad del pelirrojo matizada en sus ojos, que a Yoochun le quedaba claro que su pequeño amigo daría lo que fuera por visitar algunos lugares y conocer el mundo…
- poco a poco, Junsu ah; te prometo que más adelante viajaremos juntos por muchas bonitas ciudades del mundo… - le había asegurado cuando finalmente iban rumbo fijo a Corea…
- gracias, Yoochun ah… - y una vez más, el pelirrojo lo apresó en un fuerte abrazo, casi cortándole la respiración al pelinegro, pero éste le palmeó tiernamente la espalda, ambos sentados en su asiento en el avión, Junsu de lado de la ventanilla, se notaba que le encantaba ver las nubes y la panorámica más abajo del mar, o ciudades… y para él era perfecto, la verdad es que le tiene cierto temor a las alturas…
Y ya al llegar al Aeropuerto Internacional de Seúl, el pelinegro no se extrañó cuando el pelirrojo volvió a aferrarse a su mano y caminar bien pegado a él, sonriendo ampliamente y mirando todo a su alrededor, la mayoría de las personas eran de sus mismos rasgos faciales, pero también las había muchas extranjeras… había quienes se les quedaban viendo y sonreían como divertidos, él no comprendía porqué… para Yoochun era claro que el motivo era que iban tomados de la mano y caminando como una pareja más; como alguien de su familia o amigos suyos o de su prometida lo vieran, tendría mucho que explicar… además, él solo pensaba presentarlo con sus amigos Yunho y Jaejoong, que ya agitaban su mano a la distancia pues les fueron a recibir…
- ¿ése es el chico del que nos habló por teléfono?... – el moreno cuestionó mirando hacia su novio, a unos pasos de que su amigo y el nuevo amigo de éste llegaran hasta ellos…
- pues debe serlo, no veo a nadie más junto a él, lo que me inquieta es la forma en que viene pegado a él… - el pelioscuro sonrió cordialmente hacia su amigo y el pelirrojo, sin que sus ojos pudieran ocultar la confusión ante el hecho…
- ¡Hola!... – el pelinegro se soltó del pelirrojo para poder estrechar en un abrazo a sus amigos, había sido casi un mes de no verlos, y la verdad es que ahora que los tenía enfrente se daba cuenta de que los había extrañado…
- bienvenido de regreso, Yoochun… - el moreno siempre más masculino, le dio unas fuertes palmadas en la espalda…
- ya sentía que te aventabas otro mes fuera… - mientras que el pelioscuro era más delicado y lo abrazaba suavemente… lo que hizo que algo en el interior del pelirrojo se sacudiera inquieto…
- sí, ya sé que no pueden vivir sin mí… - bromeó el pelinegro; para luego voltear hacia el pelirrojo… - les presento a Kim Junsu, es un amigo que hice en éstas semanas… - el YunJae pensó que nunca habían visto una sonrisa tan amplia en labios de su amigo al presentar a una persona…
- mucho gusto, me llamo Kim Jaejoong, que coincidencia, ¿no?... – le apretó la mano cordialmente, sonriendo al notar que el chico le miraba con algo de timidez…
- sí… - sintiéndose un tanto nervioso ante los amigos del ratón, el pelirrojo esperaba caerles bien…
- qué tal, Jung Yunho… - fue turno del moreno de presentarse, dándole un apretón un poco más fuerte, no por grosero o tratar de intimidarlo, era simplemente que era un poco más así…
- hola… - ya para entonces, y a pesar de que apenas tenía un par de minutos ante ellos, el pelirrojo quería poder estar a solas con el pelinegro… porque quería preguntarle muchas cosas sobre sus amigos, de quienes al fin y al cabo poco le había hablado, y él no quería llegar a quedar en mal ante ellos; porque si eran los mejores amigos de su amigo, entonces él quería poder dar una muy buena impresión ante ellos…
- bueno, presentados todos, vámonos… - el pelinegro comenzó a andar, y antes de que Junsu pudiera haberle tomado la mano otra vez, el moreno le pasó un brazo por el hombro y comenzó a caminar un poco adelantados de los otros dos…
- y cuántos años tienes… - comenzó una charla Yunho, porque como su novio, ahora tenía una inquietud en torno a todo este asunto, y sabía que el pelioscuro abordaría el tema con su amigo Park…
- ¿se puede saber qué exactamente es lo que pasa con ese chico?... – cuestionó el pelioscuro sin rodeo alguno, solo asegurándose de hablar en voz baja para que el par que camina un par de pasos adelante no los escuche…
- oye, ya sé lo que estás pensando y no va por ahí Jae… - su amigo enarcó una ceja incrédulo… - si veníamos tomados de la mano…
- venía pegado a ti… - corrigió el pelioscuro…
- fue solo porque le da temor, vamos piensa un poco, cómo crees que reaccionarías si de pronto llegas a un lugar que te es casi completamente desconocido y nuevo, está un poco asustado y otro tanto emocionado de regresar a su país natal, y es como un niño, todo le da curiosidad pero al mismo tiempo miedo; o es que ves que ha intentado alejarse del abrazo de Yunho?... – lo que en cuanto salió de sus labios le dejó una incomodidad en la boca del estómago…
- de todas formas, deberías de decirle que hay ciertas actitudes que no pueden tenerse, qué pasaría si Yu Lin… - el pelinegro se estremeció… - hubiera venido a recibirte, ¿eh? Lo que por cierto me recuerda justamente ese otro detalle, cómo es que ella no está aquí, Yoochun…
- no le dije que volvería hoy…
- y porqué… - el pelinegro se quedó callado… - Yoochun, no me irás a decir que no le has mencionado nada de Junsu, ¿o sí?... – otro silencio… - y Junsu sabe de ella, sabe que estás comprometido… - un silencio más… - ¡Yoochun!... – entonces sí Yunho y Junsu voltearon hacia atrás al escuchar el grito de Jaejoong…
- vamos, vamos, estoy cansado del viaje y quiero llegar a descansar… - ignorando la expresión de inconformidad por parte del pelioscuro, el ratón se adelantó un poco más para tomar al pelirrojo por el brazo y caminar fuera del aeropuerto hasta donde ya una limousine les esperaba…
- no es nada bueno, eh… - el moreno esperó por su novio, suspirando al notar en el rostro de éste que definitivamente la llegada del pelirrojo significaba también tal vez problemas para el pelinegro…
- no le ha dicho a Yu Lin sobre Junsu, ni a él sobre ella… porqué no le diría, Yunho; si es su amigo y parece que le tiene tanto afecto, ¿porqué le ocultaría a dos personas importantes para él la existencia del otro?...
Moreno y pelioscuro se miraron unos instantes… había solo una explicación posible para esa pregunta… y no se atrevían a decirla… casi se negaban a pensarla…
………………………………………………..
Durante todo el camino rumbo al departamento de Yoochun, el YunJae hizo lo posible por no mostrarse inquietos con su reciente descubrimiento, así que hicieron platica con Junsu, preguntándole acerca de su vida en aquélla Isla; al principio el pelirrojo estaba muy reservado, sonreía y les miraba con timidez, pero con los minutos fue tomando confianza y ahora se sentía más cómodo hablando con ellos. Y de vez en cuando la vista se le iba por la ventana del auto en el que iban, porque veía los enormes rascacielos y comenzaba a saltar a las preguntas sobre qué es, para qué sirven y los muchos porqués que un niño también haría… y eso les generó ternura al YunJae, y Yoochun un poco más acostumbrado a eso, solo podía sonreír ante la actitud del pelirrojo… en verdad quería mostrarle el mundo entero…
- Waaaaa la ciudad se ve muy diferente de lo poco que recordaba… - embelesado, el pelirrojo veía al pasar por las calles, Parques, tiendas de un montón de cosas, la gente caminando para aquí y para allá, escuchaba el bullicio y aunque muy diferente de los sonidos de la naturaleza… también le gustaba… el auto se detuvo en el alto de la calle - una tienda de dulces *0*, Chunnie, Chunnie, compramos dulces, anda sí, anda… - el YunJae rió por eso, el pelirrojo sonreía con los ojos brillantes, apuntando hacia la tienda y tirando de la camisa del pelinegro…
- vale, vale, vamos a comprar dulces… - le indicó al chofer que se estacionara, y en cuanto lo hizo el pelirrojo salió casi disparado del auto rumbo a la tienda…
- creo que no le puedas negar nada a Junsu, Yoochun… - y sí, el moreno se había burlado de él cuando ya los tres siguieron el camino que el pelirrojo tomara…
Entraron en el local, viendo ya que el pelirrojo miraba todo detenidamente, como decidiendo qué quiere llevar… pero todo se veía realmente bueno y se le antojaba… se llevaría la tienda completa si pudiera… Jaejoong aprovechó y poniéndole ojitos de niño bueno a su novio se hizo también de unos cuantos dulces que le recordaban su infancia… y ya en eso, Yunho también se compró algunos… pero Junsu todavía no se decidía…
- delfín, lleva todo lo que se te antoje, pero elige ya, llevamos 15 minutos solo viendo… - el pelinegro se sentía cansado del viaje, en verdad que solo le apetecía ahora una ducha de agua tibia y tirarse en su cama por lo menos un par de horas a dormir despreocupadamente…
- pero es que todo se ve tan rico… - puchero…
- bueno, llevaremos unos pocos dulces ahora y luego seguimos viniendo para que pruebes absolutamente de todo, no olvides que ahora vivirás aquí, hay muchos días por delante que aprovechar para esto y mucho más…
- *o* de acuerdo, ratoncito… - el YunJae miró divertido a su amigo, ellos le decían ratón y él respingaba, mientras que con el pelirrojo hasta parecía que le gustaba… la gente alrededor se le quedó viendo raro al pelirrojo porque dio unos saltitos alrededor del pelinegro y luego comenzó a pedir chocolates, paletas y otros dulces típicos del país…
Con unas cuantas bolsas en las manos, finalmente los cuatro salieron de la tienda y retomaron el camino al departamento del pelinegro. El YunJae lo miraba burlesco sentado a lado del pelirrojo, que ya llevaba varios dulces comidos y le ofrecía diciéndole cuán deliciosos estaban; el pelinegro solo podía suspirar derrotado… en verdad que no podía decirle que no cuando era tan adorablemente lindo, sonriendo con inocencia, los ojos brillantes pintados de curiosidad y regocijo, las mejillas con un ligero carmesí producto de la emoción de estar en la ciudad…
***
Departamento de Park Yoochun
Era amplio sin duda, Junsu pensó que esa era la casa más grande que había visto nunca, considerando el hecho de que no conocía realmente muchas, salvo lo poco que recordaba de muy pequeño antes de irse a aquella Isla. Y estaba en un Edificio donde según le dijeron los otros tres, había solo departamentos así. Estaba todo reluciente de limpio, claro que, el pelinegro tenía quien le hiciera la limpieza cuando duraba días fuera del país, mientras que cuando está presente, él se encarga de eso… y no reluce exactamente de limpio pero sin duda es ordenado… los muebles eran de tonos claros, y había dos habitaciones, un baño, cocina, sala, comedor, una sala con una mesa de billar y una pequeña oficina-biblioteca.
- voy a preparar la comida… - el pelioscuro se perdió en la cocina, se movía por ahí como si fuera su propio departamento, porque muchas veces se ha quedado incluso a dormir ahí… pero eso son historias de mas adelante… y a menudo se juntaban Yunho, Yoochun y él a pasar la tarde sin hacer más que desestresarse, así que tampoco esperaba que su amigo pelinegro le fuera a decir que no podía sentirse como en su casa…
- ¿necesitas ayuda?... – preguntó inmediatamente su novio, siguiéndole hasta abrazarlo por la cintura y oler su cabello…
- Yunho, espera, Junsu nos podría ver… - y sí, el pelioscuro tenía razón, el pelirrojo había visto eso y se había extrañado un poco, pero no le resultó incómodo o desagradable, porque se les veía en los ojos que se querían mucho… casi como sus padres se miraban cuando vivían…
- está bien, JaeBoo… - el moreno dejó de abrazarlo, mirando de soslayo que el pelirrojo se les había quedando viendo con una sonrisa en la boca… aunque, ¿será que ese chico deja de sonreír en algún momento?… - me cae bien, aunque apenas lo conozco, creo que es un gran chico…
- es muy inocente e infantil, pero me agrada… - ya dentro de la cocina, y habiendo escuchado claramente que el pelinegro le decía a Junsu que le mostraría el departamento, el pelioscuro se apoderó de los labios de su novio en un apasionado beso, odiaba pasar tanto tiempo a su lado y no poder comérselo a besos…
- no es que ibas a cocinar… - sonrió contra los labios de su novio, entregándose cortos besos antes de fusionarse en uno más profundo, con sus manos acariciando la espalda del pelioscuro, sintiendo las de éste filtrarse bajo su camisa… - Boo, no me enciendas si sabes que no podremos terminar… - porque sus manos cálidas le aumentaba la temperatura con demasiada facilidad…
- cierto… - dejando un último beso más dulce sobre labios del moreno, comenzaron a moverse por la cocina buscando los ingredientes para preparar la comida…
Estando en la habitación que mandó preparar para Junsu, el pelinegro le indicó que podía guardar su ropa mientras la comida está y él se da una ducha… a lo que el pelirrojo accedió más que contento…
- está bien que viva contigo, no será una molestia, Chunnie…
- por supuesto que no, además, dónde más sino conmigo ibas a vivir, eh, delfín… - en un acto inconsciente le apretó las mejillas como lo haría ante un niño…
- T_T me dolió, ratoncito malo… - pero la verdad era que se le había acelerado el corazón al sentir el tacto del pelinegro…
- lo siento… - ligeramente avergonzado al darse cuenta de lo que hizo, le acarició suavemente las mejillas, notando el encendido sonrojo que aparecía en el rostro de su amigo, y que hizo que incluso él se sintiera acalorado… - ya me voy a la ducha… - y salió casi corriendo de ahí… y casi al instante el pelirrojo amplió la sonrisa y siguió como si nada…
- Waaaa tengo mi propia habitación… - se paseó por la alcoba mirando los muebles que parecían nuevos y estaban sin usar, comenzó a desempacar sus cosas y a colocarlas con sumo cuidado en el clóset y los cajones de la cómoda… tenía vagos recuerdos de una habitación propia llena de peluches y juguetes, de vivos colores y una cama con un edredón de algún personaje ficticio… - se siente bien haber vuelto a Seúl… - una lágrima resbaló por su mejilla al darse cuenta de que se sentía como en casa, porque Yoochun ha conseguido hacerle sentir así…
Más tarde, ya los cuatro estaban sentados en el comedor, disfrutando de esos deliciosos platillos que Jaejoong preparó con ayuda de Yunho…
- no hay mejor comida en el mundo que la que prepara mi JaeBoo… - señaló orgulloso el moreno, mirándole con ojos enamorados mientras aprieta cariñosamente la mano de su novio…
- Yunho… - murmuró avergonzado, que aunque está acostumbrado a sus halagos delante del pelinegro, el hecho de sentir la mirada del pelirrojo sobre su persona lo hizo sentir abochornado…
- es lo más rico que he probado, Jaejoong hyung, y eso que he comido mucho desde que estuvimos en el Hotel en Miami… - el móvil del pelinegro sonando desde la estancia, habiéndolo dejado hace unos instantes sobre la mesita a lado de uno de los sofás…
- ya vuelvo… - el pelinegro se levantó a atender, sintiéndose un tanto nervioso al ver el número en el identificador de su teléfono… - hola…
- amor, me da tanto gusto escucharte, cuándo regresas a Seúl… - la voz femenina de su prometida se escuchaba emocionada al otro lado de la línea…
- yo… acabo de llegar Yu Lin… - porque si mentía solo se metería en problemas, más de un conocido le vio durante el camino de regreso, además, está seguro que por más que hubiera intentado, su prometida se habría terminado dando cuenta de su regreso…
- y porqué no me dijiste, quería ir a recibirte al Aeropuerto, Yoochun ah… - porqué era que escucharla con esa voz dulce taladraba en su mente y le generaba un ligero dolor en el corazón…
- es que fue decisión de último momento y… quería darte la sorpresa… - porqué mentía, qué caso tenía hacerlo… porqué temía hablar de ella con el pelirrojo y viceversa…
- eso es romántico, Yoochun ah… ¿cenamos juntos amor?...
- ¿hoy?...
- ¿tienes cosas que hacer?...
- algunas, pero te prometo que mañana salimos, ¿sí?...
- de acuerdo, Te Amo, Yoochun ah…
- y yo a ti, Yu Lin… - y cuando cortó la llamada… sintió que un peso caía sobre sus hombros… como quien carga con el secreto más importante del mundo… dio la vuelta y vio con alivio que al parecer no se habían percatado de su llamada, porque los tres charlaban de lo más entretenidos, Junsu los hacía reír contándoles tal vez alguna de sus aventuras en aquélla Isla… - es una tontería estar ocultándotelo, te hablaré de ella, Junsu ah…
Y caminó de regreso al comedor, sentándose en su lugar a lado del pelirrojo, riendo casi inmediatamente al escucharle hablar… porque tenía ese don con su persona, de hacer que casi olvide todo lo demás con sus ocurrencias, con su forma de ser… con la luz de sus miradas y la sinceridad de sus peculiares sonrisas…
Continuará……
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martes, 6 de abril de 2010
Destiny cap 3 y 4
ADVERTENCIA: Lemon
CAPÍTULO 3. CONOCIENDO A LOS HERMANOS SHIM
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La cena en el departamento de Yoochun terminó, pero el YunJae no partió sino hasta cerca de medianoche, porque Junsu había tenido a los tres muy entretenidos contándoles sobre muchas de las cosas que le pasaron en la Isla… como cuando nadando en un río, un pez le mordía los dedos de los pies haciéndole reír a carcajada limpia, o como cuando trepado en un árbol cortando fruta, un ave le picoteó la cabeza porque se encontraba cerca de su nido…
- bueno, ya nos vamos porque es tarde y no les hemos dejado descansar, nos veremos en otra ocasión… - el pelioscuro se acercó al pelinegro abrazándolo con fuerza y dándole un beso en la mejilla… cosa que hizo que algo se moviera nuevamente incómodo en el estómago del pelirrojo… - tenemos mucho que mostrarte de la ciudad… - abrazó a Junsu y le besó la frente… casi le hizo recordar a su madre con ese gesto…
- JaeBoo, como no empieces a llevarlo por todas las tiendas departamentales… - el moreno abrazó a los dos chicos mientras esperaba ver el ceño fruncido de su novio…
- Yunho tonto, lo dices como si fuera lo único que sé hacer… - se defendió, pasando su mano por su lacio cabello para no bufar de molestia…
- bueno… - comenzó el moreno… y el pelinegro rió cuando el pelioscuro tiró de su novio llevándolo fuera del departamento, discutiendo como cada que el tema sale a colación…
- listo, ahora podemos descansar… - Park cerró la puerta cuando vio que sus amigos entraban en el ascensor…
- qué haremos mañana, ratoncito… - preguntó con una sonrisita, los ojos tan brillantes como si no tuviera ni pizca de cansancio o enfado por el viaje y el ajetreo de ese primer día en Seúl…
- mh, pues… - recordó a su prometida… - iremos de compras al Mall, y por la tarde yo tendré que atender unos asuntos, así que puedes quedarte aquí y hacer lo que quieras, o podemos hablar con Yunho y Jaejoong a ver si quieren llevarte a conocer algún lado…
- ¿y no puedo ir contigo?... – porque no quería apartarse ni un momento de él… porque era con Yoochun con quien se sentía más a gusto y seguro…
- lo siento… no a lo que voy a hacer, pero no te preocupes, solo serán un par de horas, nos veremos después de la cena… - trató de animarlo, caminando hacia su habitación, el pelirrojo detrás de él…
- ¿Chunnie?... – el pelirrojo parando en la entrada de la habitación del pelinegro, tomando su mano antes de que entrara en ella… - muchas gracias… - sonrojo… - buenas noches… - y otra vez ese beso en la mejilla que le aceleraba el pulso a Park…
- por nada, buenas noches, Junsu ah… - y ve que el pelirrojo entra en su habitación sonriendo ampliamente… - al final, no te hablé de Yu Lin… - suspirando, el pelinegro se metió en su propia habitación…
……………………………………
Ya hacía como media hora que se había acostado, pero todavía no lograba conciliar el sueño, su cama era demasiado amplia y la habitación olía a nuevo… y él no estaba a su lado… que rápido se había acostumbrado a su compañía, a su calor, a su aroma… a todos esos detalles que hacían que confiara en él y se sintiera contento y agradecido de haberse conocido…
- ¿ya se habrá dormido?... – dando una vuelta más sobre la cama tamaño matrimonial, el pelirrojo suspiró al darse cuenta de que por más fuerte que cerraba los ojos o pensaba en contar estrellas, el sueño simplemente no lo visitaba…
Y mordiéndose el labio inferior, apartó la sábana y salió de su alcoba para ir a la de su amigo… tocó un par de veces con suavidad… no hubo respuesta… volvió a golpear con un poco más de fuerza… un adormilado Yoochun abriendo…
- ¿qué pasa, no puedes dormir?... – cuestionó mientras se tallaba los ojos y prendía la luz de su cuarto que iluminaba apenas el pasillo hacia la estancia…
- no… - murmura avergonzado, porque ve cuánto le cuesta al pelinegro mantener los ojos abiertos, seguro que había caído rendido al sueño y él lo había despertado…
- ven, duerme conmigo… - poco consciente de sus propias palabras, pero pensando que no tenía muchas opciones ahora, el pelinegro simplemente se hizo a un lado para que pasara y luego se metió a la cama sin esperar a si el pelirrojo decía que sí o que no…
Por supuesto, Junsu encantado se metió a la cama recostándose a su lado, después de haber apagado la luz… sonrió ampliamente al sentir ese calor que el otro cuerpo emana y que lentamente cubre el suyo, aspirando ese aroma a Yoochun que tanto le gusta… sonrojándose cuando el pelinegro da la vuelta y le abraza por la cintura, completamente dormido… y en cosa de un par de minutos, ya el pelirrojo respira acompasadamente rendido ante el sueño…
Cuestión aparte fue despertar y notar cómo nuevamente Yoochun ya no estaba a su lado, pero podía escuchar el sonido de la regadera en el baño de afuera, por lo que, sonriendo ampliamente y dándose cuenta de que ahora su pijama tiene el aroma del ratón, acomodó la cama y salió hacia su cuarto para elegir ropa que ponerse y tomar la ducha también…
*************
No podía creer cuán grande y novedoso le resultaba todo en la ciudad, el pelirrojo levantaba la vista admirando lo alto de algunos rascacielos, sonreía como niño pequeño cada que pasaban por alguna tienda de dulces o algún tipo de comida o chucherías, logrando varias paradas antes de poder llegar al Mall donde Yoochun planeaba mantenerlo entretenido toda la mañana…
Y para cuando hubieron llegado a su destino, ya era cerca de mediodía…
COEX Mall
El centro comercial más grande del continente asiático tenía asustado y embobado al pelirrojo, Yoochun le había comentado que es uno de los lugares más populares entre los capitalinos para encontrarse y salir, que hay innumerables tiendas, almacenes comerciales, dos patios repletos de restaurantes de comida rápida típica coreana, un multicine de 16 salas donde poder ver películas de todo tipo, un enorme acuario y el museo del Kimchi; además de una zona de juegos construida y patrocinada por Microsoft Xbox. La mayoría de las cosas que el pelinegro le dijera no las comprendió, pero su amigo le dijo que no se preocupara que al fin y al cabo la mejor forma de entender era viéndolo con sus propios ojos…
Junsu se asustó al ver tanta gente viniendo de aquí para allá en ese enorme lugar, con bolsas en las manos o simplemente riendo con las personas que les acompañaban, y veía también parejas que tomados de la mano caminaban deteniéndose ante escaparates de distintas tiendas… y de pronto sintió sus mejillas arder cuando se dio cuenta de que él iba tomado de la mano con Yoochun… de que algunas personas se les quedaban viendo, y volteó entonces a ver al pelinegro, que sonreía un tanto nervioso caminando a su lado…
¿Será que le incomoda que lo haga? Aunque ahora que lo piensa y mira a todas esas personas a su alrededor, descubre que son los únicos chicos que caminan tomados de la mano… así que, retira suavemente su mano avergonzado y extrañando el calor de su agarre…
El pelinegro voltea a verlo cuando siente que le ha soltado, encontrándose con el perfil de un pelirrojo sonrojado que sonríe suavemente antes de salir disparado hacia un aparador de peluches…
- mira, ratoncito, es un delfín *0*… - todo emocionado, el pelirrojo señalaba el peluche al otro lado del vidrio de esa tienda de curiosidades… la gente viéndolo raro…
- ¿nunca habías visto un delfín de peluche?... – el pelinegro ignorando esas miradas, observaba entre todos los muñecos a ver si veía uno de tamaño gigante que comprar para su amigo…
- no… - respondió sin borrar esa sonrisa de su boca… - recuerdo un poco que tenía peluches cuando era niño, pero creo que eran los típicos osos de felpa que los papás dan a sus hijos de bebés…
- oh… - sí, incluso él tiene fotografías de cuando era un pequeño en pañales, con un montón de osos de felpa en su cuna o donde quiera que lo fotografiaran… - pero los has visto en vivo, ¿no? En la Isla aquella una vez dijiste que te tocó ver delfines saltando en las aguas del mar…
- sí, pero estaban algo lejos, no se acercan demasiado a la playa porque pueden quedar atrapados y morir… además, a un peluche lo podría abrazar todo cuanto quisiera *o*…
- cierto… - y lo tomó por el brazo jalándolo dentro de la tienda… - elige lo que quieras… - le dijo regalándole una sonrisa cariñosa…
- ¿de verdad?... – el pelinegro asintiendo… - gracias… - y comenzó a ver todo en la tienda, le daba una sensación de ternura que no podía describir, y más por saber que el pelinegro observa a su lado… - ¿comprarás algo para ti?
- nop… - la imagen de su prometida en sus pensamientos… - pero tal vez lleve uno para alguien más…
- ¿para Yunho y Jae?... – cuestiona inocente el pelirrojo…
- eh… no, no para ellos, Junsu ah… - y de pronto recordó que aun no ha hablado con el delfín acerca de Yu Lin… y que una vez más se descubre a sí mismo reacio a hacerlo… sin comprender exactamente el porqué…
- mira, un ratón *O*… - el pelirrojo apuntó hacia un peluche que era un Micky Mouse de tamaño mediano… - lo compramos, sí, sí… - tiraba de la manga de su camisa con el brillito en sus ojos marrón, había más personas haciendo compras también, algunas parejas y padres de familia con sus hijos…
- está bien, Junsu ah… - el pelinegro sonrió acalorado, comenzaba a pensar que llevarlo ahí no había sido la mejor de sus ideas… demasiada gente, demasiadas miradas sobre ellos… muchas mentes pensando lo que no es, porque está seguro que por la forma en que los miran y el que el pelirrojo parezca algo infantil o bien para algunos femenino, los estaba haciendo pensarse que son pareja… - “si Yu Lin se entera pensará que soy gay”… - pensó preocupado…
Junsu ni enterado de la sombra que atravesó el rostro de Yoochun, porque estaba pidiéndole al empleado que le diera ese ratón y un delfín de mas o menos el mismo tamaño, caminando luego hacia la caja detrás del empleado que le había indicado que lo siguiera para que pagara si es que era todo lo que iban a llevar…
- ¡Chunnie!... – la voz chillona del pelirrojo llamándole desde caja hizo que el pelinegro se sobresaltara y se diera cuenta de que se había quedado absorto en sus pensamientos… - la señorita dice que si tienes tarjeta de crédito o pagarás en efectivo… - informó una vez que su amigo lo hubo alcanzado…
- efectivo… - frunció un poco al ceño al ver que la muchacha detrás del mostrador no le quitaba la vista de encima a Junsu… - gracias… - y apenas pagó y les pasaron los peluches en dos bolsas, el pelinegro tiró de su amigo para sacarlo lejos del alcance de esa mirada femenina…
- están muy bonitos, ¿los puedo poner en mi cama?... – el pelirrojo llevaba una bolsa mientras que su amigo llevaba la otra…
- claro, ahora son tuyos, puedes ponerlos donde quieras… - el delfín notó en su tono de voz que estaba molesto…
- ¿porqué te enojaste? Si no querías comprarlos podrías haberme dicho… - el pelirrojo dejó de sonreír, haciendo nota mental de no querer comprar prácticamente todo lo que ve…
- ¿qué?... – parpadeó confundido, dándole sentido a las palabras que su amigo dijera… - no, no, Junsu ah, no estoy enojado, y por supuesto no tengo problema en comprarte todo lo que quieras… - se apresuró a aclarar, apartándose un poco del tumulto de gente que se dirigía tal vez al multicinema…
- pero te escuchaste como si lo estuvieras… - el pelinegro se golpeó mentalmente por su imprudencia, debía tener cuidado con lo que haga o diga, y cómo lo haga…
- no, es que… - suspiró… - vi algo que me molestó, pero no fue tu culpa… - técnicamente no lo fue, ¿cierto? Además, no sabe porqué sintió ese chispazo de celos ante esa muchacha que había mirado a SU delfín… o sea, es un chico, su amigo… un muchacho de 19 años con espíritu de niño que redescubre el mundo… solo eso y nada más, ¿verdad?
- ¿seguro?... – el pelinegro asintiendo sonriéndole ampliamente… - a dónde vamos ahora, entonces… - sonriendo contento otra vez, el pelirrojo comenzó a mirar para todos lados preguntándose qué podrían hacer a continuación…
- mh… - su móvil distrayéndolo sonando en el bolsillo de su pantalón… - espera un momento… - y contestando la llamada, el pelinegro comenzó a hablar con su madre al otro lado de la línea, alejándose un poco más recargándose de lado en un muro… - si mamá, ya hablamos de eso… - la Sra. Park recordándole el tema de su boda…
Junsu caminando lentamente hacia un lado atraído por todo lo que podía ver alrededor, mezclándose entre las personas que siguen yendo y viniendo por todos lados… hasta que sin darse cuenta, se percató de que ya no estaba cerca de Yoochun, y estirando el cuello trató de ubicarlo sin tener éxito… se asustó un poco y comenzó a caminar alrededor tratando de recordar el último lugar donde le había visto…
- ay no, porqué seré tan distraído y curioso… - aferrado a su bolsa donde casualmente va el Micky Mouse, el pelirrojo no sabía qué hacer ahora para volver a encontrarse con Yoochun… dos chicos pasando a su lado…
- te digo que no, Mizuki, no podemos comprar eso… - un chico de cabellos oscuros, alto de estatura y muy delgado; caminaba a lado de una chica también alta, le llegaba más o menos a la altura del mentón, tenía el pelo oscuro pero reflejaba un tono violeta y sus mechones ondulados caían graciosamente en su espalda…
- pero será el regalo perfecto para los dos, es su aniversario de bodas… - replicaba sonriendo con un puchero hacia el morocho. El pelirrojo pensando en que nunca tuvo la oportunidad de pensar en regalos para sus padres… “eso hubiera sido divertido”… - anda, hyung… - el chico frunciendo el ceño…
- no soy tu hyung, Mizuki… - refunfuñó, como le sacaba de sus casillas que se hiciera la graciosa llamándole así…
- anda, ChangMin, compremos ese paquete para nuestros padres… - insistía poniéndole morritos en busca de convencerle…
- disculpen… - el pelirrojo se acercó sonriendo tímidamente…
- sí… - atendieron ambos, el morocho con el ceño fruncido, la chica sonriéndole ampliamente…
- yo… ¿conocen a Yoochun?... – ambos chicos se quedaron pensando, conocían a algún que otro chico con ese nombre por toda la universidad, pero no podrían saber por quién preguntaba…
- ¿qué Yoochun?... – cuestionó Mizuki sin dejar de sonreírle… el morocho rodó los ojos, como si en verdad pudieran ayudarle estando ahí…
- mh, Park Yoochun… - sí era así como se llama, ¿cierto? Después de todo tan solo una vez se presentaron con apellido y todo; después de eso, Chunnie, o ratoncito, había sido su forma favorita de llamarlo…
……………………………………
Yoochun colgó la llamada de su madre. En serio que lo sacaba de sus casillas que su madre intentara casi decidir por él y su prometida lo que deben tener y hacer para la recepción de la boda…
- presión tras presión para el matrimonio… - murmuró cansinamente… - Junsu ah, vamos… - pero a su lado no estaba el pelirrojo… - ¿Junsu?... – volteando a todas partes… - ¿Junsu?... – sin lograr ubicar a su amigo… - ay dios, a dónde se habrá metido…
Y comenzó a caminar en busca de su amigo, pensando en que de haber pensado antes en comprarle un móvil ahora podría simplemente marcarle y preguntar por él, aunque no conozca dónde esté, podría darle señas de lugar y él lo encontraría rápidamente… y no tendría que sentir esa angustia en el pecho por de pronto pensar en la de cosas que le pueden estar pasando a su delfín lejos de él…
………………………………………
- bueno, como no sabemos exactamente de quién estás hablando, se puede saber cómo es que estás perdido, ¿no eres de aquí o qué?...
- ¡hyung!... – respingó la muchacha…
- ¡que no soy tu hyung!... – refunfuñó el morocho…
- claro que sí… - aseguró ella cruzándose de brazos cual niña chiquita haciendo berrinche…
- que no, hasta cuándo te vas a meter en la cabezota que tienes que eso solo se dice entre chicos, y tú eres una chica…
- pero eres mayor que yo… - resolvió ella con una sonrisa autosuficiente…
- no entiendo cómo puedes ser mi hermana… - la venita de su sien palpitaba por su molestia…
- pero si nos parecemos mucho… - el morocho rodando los ojos, tenía un par de argumentos para refutar eso, e iba a comenzar a soltarlos cuando ella volvió a hablar… - ¿verdad que sí?… - sonrió dirigiéndose nuevamente a un pelirrojo que simplemente había estado sonriendo divertido al verlos discutir…
- bueno… - en realidad, a él le había parecido más que veía a un matrimonio discutiendo si es blanco o negro, como algunas ocasiones sus padres llegaron a hacer…
- por cierto, me llamo Shim Mizuki, y la garrocha ésta… - señaló al morocho…
- no te pases, hermana… - gruñó entre dientes… su hermana ignorándole olímpicamente… el pelirrojo sonriendo… le caían bien…
- se llama Shim ChangMin, somos hermanos… - terminó de presentarlos…
- mucho gusto, me llamo Kim Junsu… - la chica le estrechó la mano con suavidad, e igual tuvo que hacer el morocho dado que es ante todo, educado…
- Junsu, que bonito nombre, ¿puedo decirte Junsu oppa?… - el morocho frunció el ceño, no le estaba gustando la actitud de su hermana, a su parecer, estaba comenzando a tontear con el pelirrojo…
-cla…
- ¿a quién dijiste que estabas buscando?... – interrumpió ChangMin…
- a Yoochun… - los ojos marrón del pelirrojo brillaron con intensidad al recordarlo… es que por esos instantes hasta se había olvidado que estaba extraviado…
- ya, y en serio, ¿que no eres de por acá?... – volvió a su pregunta el morocho, su hermana estuvo a punto de replicar, pero el pelirrojo comenzó a hablar…
- bueno, se supone que soy de aquí, pero hace muchos años que no venía, y por andar de curioso me extravié y ahora no sé dónde está Yoochun… - los dos muchachos podían notar el temor deslizándose en la aguda voz del pelirrojo…
- ¿recuerdas qué había alrededor la última vez que estabas con tu amigo?... – cuestionó tiernamente la chica, de pronto le parecía que ese chico era muy lindo y mono… el chico ideal como para ella…
- pues… - trató de pensar… - acabábamos de salir de una tienda de peluches…
- oh, creo que sé dónde, ven, vamos a ir a averiguar si es donde creo y tu amigo esté por ahí… - acto seguido se ve a Mizuki tomando del brazo a un Junsu que emocionado por encontrarse pronto con el pelinegro, no dio importancia a ese gesto… aunque la venita en la sien de ChangMin volviera a latir con molestia…
Caminaron un rato platicando de cosas triviales, la chica aprovechaba para tratar de averiguar un poquito más del chico lindo… ChangMin caminaba atrás de ellos con cara de pocos amigos, realmente no le estaba gustando nada que su hermanita tonteara con el chico ese al que ni siquiera conocen…
- ¡Junsu!... – el pelinegro lo vio a unos cuantos pasos e inmediatamente se apresuró hacia ellos…
- ¡Chunnie!... – y el pelirrojo demasiado emocionado de volverle a ver (como si se hubiera perdido por tanto tiempo) no se preocupó por nada más que lanzarse a los brazos del pelinegro… - creía que me había perdido… - aferrándose a la camisa del ratón, la bolsa del peluche tirada en el suelo a lado de ellos…
- me sacaste un buen susto, delfín… - apartándolo suavemente, que importaba que una de sus camisas favoritas hubiera quedado completamente arrugada por la fuerza con que esas manos se habían aferrado a él, lo tenía de vuelta consigo y eso valía mucho más… - no vuelvas a separarte de mí, ¿quieres?... – la vista del pelinegro reparando en los hermanos Shim…
- oh, así que tú eres su amigo Yoochun… - el morocho sonrió suavemente… podría ser que aliviado… aunque, no debe tener motivo, ¿verdad? Últimamente sentía que le estaban pasando cosas que no podía entender… - bueno, ya que tu amigo te ha encontrado, nosotros nos vamos… - dio la vuelta con toda la intención de marcharse y alejar a su hermana de ese chico pelirrojo…
- muchas gracias… - se apresuró a decir Junsu… - ellos me ayudaron a volver, Chunnie…
- ah, les agradezco… - una reverencia hacia los dos… realmente su corazón palpitaba aliviado…
- fue un placer… - la chica se veía ligeramente decepcionada… - hasta luego; Junsu oppa… - esa palabra hizo que nuevamente el pelinegro, y el morocho, fruncieran el ceño…
- hasta luego, Mizuki y ChangMin… - correspondió todo sonrisas el pelirrojo… claro, como ya estaba otra vez con el ratón…
Y cuando los hermanos Shim dieron la vuelta…
- y ahora tú, porqué esa cara… - cuestionó el morocho al notar la mirada triste de su hermana… cierta incomodidad en la boca de su estómago…
- un pretendiente más que se me va… - dramatizó… y eso de alguna manera hizo que algo se tranquilizara en el interior de su hermano… - yo que ya me estaba ilusionando… pero por la forma en que se abrazaron, yo creo que son más que amigos *0*…
- que rápida eres para sacar conclusiones de tipo social, pero para la escuela, nada más no, verdad Mizuki… - sonrisa divertida…
- ¡eh! Qué insinúas, que no soy inteligente… - respingó indignada…
- bueno… - sí, si su hermana le sacaba canas verdes por estarlo molestando con eso de “hyung”, él aprovecharía con lo que pudiera…
- ahora verás, garrocha maltrecha… - y como un par de adolescentes, los hermanos Shim comenzaron a perseguirse por todo el Mall… riendo divertidos, al fin y al cabo, son buenos hermanos que aunque se molestan con cosas que saben enfada al otro, es solo una forma de decirse lo mucho que se quieren…
Tal vez más de lo que debieran…
……………………………………
Yoochun y Junsu siguieron viendo de todo por el Mall durante varias horas más, entre otras cosas, el pelinegro terminó comprándole un móvil explicándole detalladamente cómo funciona…
- he grabado ya el número de mi móvil, el de emergencias y la policía, también están los de Yunho y Jae… y cuando vayas haciendo amigos con el tiempo, también puedes guardar los de ellos, así estaremos más comunicados cuando por algo no podamos estar juntos…
- de acuerdo, gracias ratoncito… - una sonrisa radiante, el pelirrojo se sentía emocionado por tener uno de esos… - ¿puedo tomarte una foto?... – sonrojo…
- eh, bueno… - y sonrió para el pelirrojo mientras le tomaba una fotografía con la cámara de su nuevo móvil…
- haré eso de ponerla para que se vea cuando me llames o me mandes un texto *O*… - decía con tono emocionado y un dejo de timidez… el pelinegro simplemente sonrió…
Luego comieron en uno de los restaurantes de ahí, y cerca de las cinco, volvieron al departamento de Park…
- waaaaaa, ha sido un día muy divertido… - el pelirrojo se dejó caer sobre el sofá, dejando a un lado la bolsa del peluche…
- toma, guárdalos donde quieras… - le entregó el bolso del otro peluche… - voy a preparar ropa para salir como te había dicho, quieres quedarte aquí o prefieres que llame a Yunho y Jae a ver si sales con ellos a alguna parte…
- no, cómo crees, ellos deben tener sus cosas que hacer, aquí me quedo, prometo portarme bien…
*************
Departamento de Jaejoong
Yunho estaba comenzando a repartir sus besos húmedos por el torso desnudo de su novio, recién acababan de llegar del trabajo, aunque con puestos burocráticos gracias a la posición social de cada uno, la verdad es que podía llegar a ser muy estresante… pero la mejor parte de liberar la tensión… era definitivamente ésta…
- Yun… ahh, no seas tan travieso, Yunho… - sonrió al sentir las manos de su novio resbalando con tal suavidad por su piel que le daba una mezcla de cosquillas y excitación…
- me encantas, JaeBoo… - se limitó a decir, al tiempo en que su lengua salía furtiva lamiendo los pezones del pelioscuro…
Y los jadeos y gemidos comenzaron a hacerse más frecuentes y altos conforme el moreno terminaba de desnudarlo sacándole la ropa interior y se apoderaba de su miembro succionándolo con su boca, sintiendo cómo Jae se retorcía bajo su cuerpo gimiendo más ronco pronunciando su nombre. Cuando sintió que estaba más que cerca de correrse, paró… y entonces se acomodó mejor entre sus piernas para atender su propia erección pero introduciéndola en ese estrecho pasaje que tanto placer le genera; preparó su intimidad con cuidado, porque sabe que todavía es doloroso para su novio el que lo penetre aun con sus dedos; y es que después de todo, su relación íntima comenzó apenas hace cerca de tres meses, porque al principio a Jae le daba mucho temor dar ese paso sabiendo que sería el pasivo de la relación…
Pero ahora que habían conseguido alcanzar ese nivel de unión en su relación, no iba a hacer nada que pudiera llegar a lastimarlo por dejarse llevar por la calentura del momento… porque no va a negar que ha habido veces en que se encuentra tan excitado que se le hace eterno el tiempo que tarda en dilatar su pasaje… pero todo vale la pena…
Porque no hay nada como esos sensuales gemidos soltados con puro placer una vez que se ha acostumbrado a su invasión y le pide más de ese ritmo lento y profundo, acelerando el vaivén de caderas que los sume en el delirante placer del ser uno queriéndose como lo hacen, sabiendo que no hay nada más maravilloso que hacer el amor con libertad, acariciarse y besarse mientras se encuentran sumidos en ese ritmo, gemir en el oído del otro cuando se encuentran abrazados y las piernas del pelioscuro se enredan en la cintura del moreno moviéndose con él haciendo de las embestidas una deliciosa fricción de caderas, perlándose los cuerpos de sudor, de esa capa húmeda sobre sus pieles que denota el calor de la excitación…
Y gimen sin reserva cuando más cerca se encuentran del éxtasis… Yunho se separa un poco dejando que Jae se recueste nuevamente sobre la cama, alcanzando así su excitado miembro bombeando al ritmo de sus estocadas, dándole ese doble placer que los arrastra al orgasmo cuando ambos gimen ronco al sentir sus semillas liberarse y quedarse en alguna parte del cuerpo del otro… la intimidad de Jae, y la mano de Yunho…
- delicioso como siempre… - el pelioscuro sonríe más que satisfecho, respirando con los labios entreabiertos esperando que su respiración se normalice…
- eres sensacional, JaeBoo… - le besa los labios con dulzura, luego le aparta los mechones que se han pegado a su frente y se incorpora mientras abandona su interior recostándose a su lado… - quieres salir a cenar?
- suena genial, nos duchamos y vamos a algún bonito restaurante… - se mueve para alcanzar su móvil sobre la mesita de noche… - deberíamos hablarle a Yoochun e invitarlo junto con Junsu, no?
- tú crees que sea buena idea? Digo, Yoochun tal vez ya lo invitó a algún lado, o a lo mejor le vaya a presentar a Yu Lin… - se miraron con marcado nerviosismo en el semblante… conocían bien a su amigo pelinegro…
- no lo hará… - dijeron al unísono mientras largaban un suspiro…
- entonces tal vez debamos comenzar a invitar a Junsu a salir con nosotros, puedo presentarle a un montón de personas agradables… - el moreno le miró con supuesto espanto… - Yunho!... – respingó, porque conocía esa mirada…
- amor, es que me temo que tus conocidos puedan ser un mal ejemplo para alguien como Junsu…
- qué estas tratando de decir?... – enarcó una ceja…
- que muchos de esos conocidos tuyos son una parvada de libertinos que se la pasan fiesta tras fiesta…
- ya… - comprendió, porque no podía refutar del todo las palabras de su novio… - pero por lo menos a que salga con nosotros, presiento que no es lo mejor que solo se la pase pegado a Yoochun…
- cierto… - concluyó el moreno…
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Restaurante Ángel Love
Era uno de los restaurantes más populares para parejas en el distrito, no tenía demasiado que lo habían inaugurado, y lo más interesante era que la familia de su prometida era el dueño… de hecho, la idea del concepto romántico del lugar había sido idea de la propia Yu Lin…
Se trataba de un lugar amplio, con tonos suaves que en conjunto con los atavíos de tinte amoroso en muros o centros de mesa, daban ese ambiente romántico que hace que las mujeres que son llevadas ahí por sus novios, prometidos o esposos, se sientan inmensamente felices e importantes para sus parejas…
Yoochun realmente se sintió feliz al verla, tan hermosa vestida con un conjunto de falda y blusa casual en tonos rosas, sus largas piernas blancas al descubierto, sus labios rojos con brillo labial y el cabello largo suelto en cascada en su espalda… su corazón latió emocionado cuando la vio bajar de su auto…
- hola amor… - saludó ella con una radiante sonrisa…
- hola Yu Lin… - y sus labios se unieron en un corto beso…
- que guapo estás… - halagó ella al ver el pulcro pantalón oscuro con la camisa azul pálido y una chaqueta negra…
- gracias… - le tomó de la mano y entró con ella al restaurante…
- tu mamá me habló esta tarde, insiste en que elija la vajilla de plata para la recepción, pero a mí me gustaría que vinieras conmigo mañana a decidir eso, amor…
- ¿mañana?... – había prometido a Junsu llevarlo al Distrito de Jongsan-Gu, donde recuerda vivía con sus padres antes de irse a aquella Isla del Caribe…
- ¿no puedes?...
Hablarle o no hablarle de Junsu, esa era la cuestión… porqué era que simplemente algo en su interior se negaba tan neciamente a mencionar al otro estando con cualquiera de los dos, porque una vez más el día se le había ido sin mencionar su compromiso a Junsu… y estando con su prometida, se siente de pronto entre la espada y la pared, pues sabe que tiene que participar de los arreglos de su boda… pero…
Continuará……
N/a: Participación Estelar de Christopher Meloni y Vin Diesel *w*
CAPÍTULO 4. CONOCIENDO LA FUERZA DE LA ATRACCIÓN
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Departamento de Park Yoochun…
Mientras espera por el regreso de su amigo, Junsu decide explorar todo lo posible en el departamento, respetando apenas los límites de la habitación del pelinegro, porque su curiosidad por entrar e inmiscuirse en su mundo oculto en cada cajón, el armario o el buró y cada detalle de la alcoba, era muy grande, pero por nada del mundo iba a darle motivo alguno para que se llegara a enfadar con él. Y podrá no haber tenido a sus padres desde temprana edad, pero aprendió lo básico sobre educación; y bien que el pelinegro le había dicho que hiciera lo que quisiera en el departamento, pero no… no piensa entrar…
- n_n seré un buen niño…. – sonriendo ampliamente, dio la vuelta por tercera ocasión, alejándose de la puerta de la habitación de Yoochun e internándose en la cocina, tenía un poco de hambre y recordaba que aún quedaba un poco de esos deliciosos platillos que Jaejoong preparara el día anterior… - tendré que aprender a cocinar como él y consentir al ratoncito por ser tan lindo conmigo *0*… - sacó un par de recipientes listo para recalentar en lo que según le explicó el pelinegro, es un microondas… - espero recordar bien sus instrucciones…. – sonrisa nerviosa…
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Restaurante Ángel Love
Una vez más, Yoochun había pasado de largo ante todo cuestionamiento que le recordara a Junsu, evitando hablarle a Yu Lin de su existencia… con todo y que vive en su departamento, a donde su prometida había propuesto ir cuando terminaran la cena, y lo que hizo que Park se sacara una buena mentira de debajo de la manga para sacarle la vuelta al asunto…
- estas un poco raro hoy, amor… - la muchacha escudriñó con sus oscuros ojos a su prometido…
- es que el viaje me descontroló y apenas me estoy reacostumbrando… - se apresuró a excusarse…
- sonabas muy contento por teléfono, nunca en los otros viajes te había escuchado tan emocionado hablando de los lugares que visitabas…
- bueno… - “Junsu”… su móvil vibrando en el bolsillo de su pantalón… - disculpa… - toma el móvil y ve el número del pelirrojo parpadeando en la pantalla… - atenderé en privado, si no te molesta… - porqué seguía negándose a cualquier tipo de relación, aún cuando fuera indirecta, entre Junsu y Yu Lin…
- no, adelante… - a la chica no le extrañó del todo, porque no era tan poco cosa del otro mundo que su prometido atendiera llamadas de socios o personas importantes que tienen algún vínculo con los padres del pelinegro. Pero de cualquier forma, cuando vio que Park se puso de pie y apresuró sus pasos rumbo a los baños, notó algo en su mirada que la inquietó, que no podía describir ni entender en ese instante…
En el pasillo que divide los baños de damas y caballeros, el pelinegro respondió, asegurándose de que no hubiera nadie más alrededor…
- ¿Junsu ah?...
- Chunnie… - voz quebrada que puso en alerta a Park…
- Junsu… - tono preocupado… - ¿qué pasó?
- descompuse tu microondas… - más sollozos, cierto alivio en Yoochun… - te juro que traté de hacer todo lo que me dijiste, pero, empezó a echar humo y… - más sollozos, el pelirrojo limpiándose las gruesas lágrimas que corrían por sus mejillas… - lo siento, Chunnie…
- ya, Junsu ah, tranquilo, dime, ¿tú estás bien?...
- sí, yo estoy bien, pero, tu microondas… - no paraba de sollozar…
- no pasa nada, ¿ya dejó de echar humo?...
- sí, lo desconecté y ya, pero…
- espera ahí, voy para allá, no te preocupes, y si ves que algo anda mal, que hay chispas o fuego, o lo que sea, sales del departamento y ya, ¿de acuerdo?...
- sí… - murmuró, entre avergonzado, triste, culpable, asustado…
Yoochun cortó la llamada y volvió con su prometida…
- Yu Lin, discúlpame, surgió una emergencia y tengo que retirarme… - había necesidad de llegar a esto cuando todo era tan simple como hablarle sobre Junsu?... – pero te llamaré mañana, sí…
- pero…
- y te compensaré pronto, te lo prometo… - un beso en la mejilla de una confundida Yu Lin… - Te Quiero…
¿Te Quiero?... ¿dónde habían quedado los Te Amo que antes de ese último viaje solía ofrecerle, o los ricos besos, o la sobra de pretextos para terminar en el departamento de uno u otro para hacer el amor después de tantos días sin intimar? Eran cuestiones que inquietaron de sobremanera a la chica, que solo pudo suspirar y verle partir dejándole sola en un lugar repleto de parejas, varias de las cuales volteaban a verla con curiosidad…
……………………………………
Departamento de Yoochun…
Apenas la puerta se abrió, Junsu ya estaba a lado del pelinegro, mirándole con sus ojos rojos de tanto llorar, el semblante entre preocupado y asustado…
- lo siento, te hice venir… - soltó entre sollozos, controlando fuerte el no volver a llorar…. Yoochun detectando el olor a humo…
- deja ya de llorar, Junsu ah… - sonriéndole suavemente, el pelinegro le tomó el rostro, dejando que sus pulgares limpien las lágrimas de sus mejillas… - no pasó nada, lo único que importa es que tú estás bien, las cosas materiales vienen y van…
- pero, es que… - cómo explicarle que temía ir arruinando poco a poco el confort de su vida, haber llegado para desordenar todo lo que es y que conoce de tantos años…
- nada… - cortó sonriéndole dulcemente… - lo único que puede preocuparme es que a ti te llegue a pasar algo, habrá que enseñarte con más cuidado como funciona cada aparato que conozcas… - y de pronto esos brazos atrapándolo en un fuerte abrazo que casi le corta la respiración, hizo que su corazón latiera tan de prisa que escuchaba el palpitar emocionado en sus propios oídos…
- gracias Chunnie… - y esas palabras soltadas con una sonrisa que casi sintió contra su cuello, y que lograron que algo se moviera en demasía inquieto en su interior…
Junsu no sabía exactamente el porqué, pero estar así con Yoochun, le daba una sensación confortante y algo más que le generaba cosquillas en el estómago y el calor cubrir sus mejillas de tenue rubor. Era tal vez por lo guapo que se veía el pelinegro, por esa forma suya de cuidarlo y estar al pendiente de él… de ese aroma que tanto le gusta y que ahora impregna poco a poco sus ropas y se queda en su nariz…
O quizás esos brazos que habían correspondido su abrazo y le rodeaban con cariño, esas caricias dejadas en su cabello que casi comenzaban a adormilarlo, ese calor compartido en el que se encuentran desde hace quién sabe cuánto tiempo, porque para ambos de pronto solo había existido espacio para registrar todas esas sensaciones que solo conseguían confundirlos en emociones que nunca antes habían experimentado…
- aún debes tener hambre… - el pelinegro rompió la atmósfera, apartándolo delicadamente, viendo conforme que esos ojos habían recuperado ese brillo infantil… - vamos a pedir pizza, ¿quieres?...- ya después se ocuparía del micro, seguro solo había sido un corto…
- ¡pizza! *o*… - el pelirrojo amplió una sonrisa… -sí, desde que pasamos por aquella pizzería en el Mall quise probarla…
- ok, pero no le digas a Jae que comimos o me reñirá… - el pelinegro tomando el teléfono…
- porqué… - cuestionó curioso Junsu, sentándose en el sofá a lado de Yoochun, flexionando sus piernas arriba del mueble…
- porque según Jae solo sus pizzas son saludables, las demás son solo comida chatarra… - marcando el número de su pizzería favorita…
- ¿comida chatarra?... – el pelinegro le indicó que le contestaría después de hacer el pedido… mismo que efectuó en cosa de un instante…
- comida chatarra o comida rápida, son todas las que no tienen nutrientes que sirvan a nuestro organismo y por tanto no son sanas; pero como saben deliciosas está bien si de vez en cuando nos damos un gusto de esos… - el pelirrojo asintió, con aquella sonrisa curvada en sus labios que parece eterna…
Y de pronto el silencio cayó sobre ellos, porque Yoochun seguía pensando en el porqué no ha sido capaz de hablar con su prometida sobre Junsu y a la inversa; en lo que ahora puede estar pensando Yu Lin después de haberla dejado tan así hace unos minutos… Y Junsu, él estaba bastante entretenido solo observándolo, memorizando cada detalle de su cuerpo y rostro; era realmente muy guapo, más incluso que Jae y Yunho, o cualquier otra persona que ha visto, y su personalidad es muy amable y divertida; y por más que intenta, sus ojos no quieren separarse de él, como si desde que lo conociera, se hubiera convertido en todo su mundo…
El tono del móvil de Yoochun los sacó a ambos de sus pensamientos, con un sobresalto que los hizo sentir avergonzados y esperaban el otro no hubiera notado. El pelinegro sonrió nerviosamente al ver el número de su suegro parpadeando en la pantalla, se disculpó con Junsu y fue a su habitación para atender la llamada en privado, ante la mirada curiosa de un pelirrojo que aguardó pacientemente sentado en el sofá…
- buenas noches, Señor… - saludó cortésmente…
- buenas noches, muchacho… - la voz del Sr. Cho Dong Bin consiguió que Yoochun tragara hondo, no era que le tuviera miedo, pero sí respeto, no importa del todo ahora la confusión y enredos del que estaba siendo presa desde la aparición de Junsu en su vida; sus suegros han sido dignos de su respeto desde siempre, y recuerda con agrado la felicidad que les dio cuando supieran que se había comprometido con la bella Yu Lin… - supe que volviste a la ciudad y mi esposa no paraba de preguntar cuándo nos acompañan los prometidos en una cena familiar…
- oh, bueno, verá… - el pelinegro comenzó a sudar frío, no sabía porqué a su simple regreso a Seúl todo había cambiado tan radicalmente para él, cuando antes se sentía contento cada que los Sres. Cho le invitaban…
- espero que no estés pensando en negarte, porque ya tu madre y mi esposa han hablado, el próximo sábado habrá cena en casa, hasta luego Yoochun… - y sin darle tiempo de más nada, el hombre cortó la llamada. El pelinegro suspiró, guardó su móvil y se refregó las sienes antes de salir de vuelta con el pelirrojo…
- Su… - estaba claro, tenía que hablarle de una buena vez sobre Yu Lin…
- ¿sí?... – pero esa carita tierna hacía que su corazón se acelerara y le diera un vuelco el estómago…
- nos iremos mañana temprano al Distrito Jongsan-Gu… - terminó evadiendo una vez más… ¿cuánto tiempo podría seguir con eso?
*************
Residencia Shim…
- ¡okasa!... – respingó Mizuki porque su hermano había vuelto a mofarse de su inteligencia… la familia sentada a la mesa disfrutando de la cena…
- ChangMin hijo, deja de molestar a tu hermana… - la Sra. Shim Kaede, de origen japonés, llamó la atención con seriedad, aunque el brillo de sus ojos la traicionara, porque era realmente divertido ver a sus hijos pelear como adolescentes cuando pasan los 20 años y son estudiantes de Universidad…
- pero ella empezó mamá, me llama hyung… - se defendió el morocho…
- porque eres mi hermano mayor… - insistió la muchacha…
- pero solo se dice entre chicos, y tú eres una chica, Mizuki… - argumentó por enésima vez en el día…
- pues en japonés solo tendría que decirte onesan… - señaló Kaede con una sonrisa… - deberías intentar llamarlo así hija…
- pero me gusta como se escucha hyung… - la chica hizo un puchero… - papá, dile que no sea malito y me deje llamarle hyung…
- lo siento hija, ChangMin ya es un adulto y puede decidir al respecto… - el Sr. Shim Hyun Sook, que hasta el momento había permanecido en silencio observándolos, no pudo consentirla en su petición, aunque era su princesa y le consentía en casi todo…
- “de todas formas seguiré llamándole hyung”… - pensó, sonriendo maliciosamente hacia su hermano, quien conocía bien esas sonrisas…
- “no puede ser que hasta me parezca encantadora cuando hace eso, hasta hace un tiempo solo conseguía hacerme molestar”…. – el morocho desvió la mirada hacia su platillo cuando su corazón comenzó a latir tan de prisa… - “que rayos me está pasando. ¡Es mi hermana!”
*************
Distrito Jongsan-Gu…
Ahí estaba su casa… bueno, lo que fuera su casa hasta hace cerca de 15 años, cuando partió con sus padres hacia El Caribe. Estaba completamente diferente, eso no era de extrañar, pero Junsu podía memorar perfectamente la fachada blanca que su madre quería pintar de un color alegre, para que resaltara el pequeño Jardín lleno de rosales y pequeñas plantas que con tanto esmero cuidara…
- ¿quieres que llamemos a la puerta y ver quién vive ahí ahora?... – la voz del pelinegro lo sacó de sus pensamientos…
- no lo sé, me siento nervioso y triste solo estando aquí… - y es que se encontraba con Yoochun a bordo del auto del pelinegro, aparcados en la calle de enfrente…
- es normal, Junsu ah, vivías ahí… - notó que el pelirrojo temblaba suavemente, seguro que intentaba contener el llanto… - hey… - le tomó por los hombros instándole a girar un poco su cuerpo y le viera a los ojos… - yo estoy contigo…
- extraño mucho a mis papás, Chunnie… - y sus brazos finalmente se aferraron al cuello del pelinegro, llorando en su hombro… la postura no era cómoda, pero el calor de ambos era todo lo que necesitaban para permanecer así por unos minutos hasta que el pelirrojo se desahogó lo suficiente… - soy un llorón… - murmuró sonriendo tímidamente, aún su rostro escondido en el hombro y cuello de Park…
- sí, pero un llorón lindo al que me gusta confortar… - ¿él dijo eso?
- gracias… - susurró avergonzado, sabiendo que una vez más sus mejillas se han teñido en carmesí…
- ¿y quieres que vayamos?... – el pelirrojo se separó del abrazo, dirigiendo otra vez la vista hacia aquélla casa con buena pinta de hogar…
- ahora no… - porque el temor de recordar lo asustó… no porque hubiera momentos malos en aquellos primeros años de infancia… era… algo que no podía explicarse ni comprender… como aquéllos pasos que sabes debes dar en la vida, pero que cuesta trabajo emprender en el camino… - ¿podemos volver después?
- volveremos cuando tú quieras delfín… - le sonrió cariñosamente, como al parecer se le estaba haciendo costumbre… y el pelirrojo solo pudo sonrojarse nuevamente, como también era su costumbre tratándose del pelinegro… y el auto partió de regreso a casa… a ese departamento en el que Junsu sentía que su corazón instalaba un nuevo hogar… a lado de Yoochun…
*************
Los días habían transcurrido demasiado rápido para gusto de Yoochun, y aunque ha intentado verse con Yu Lin y actuar normal, incluso hablarle de Junsu, ha fracasado en cada uno de sus intentos, porque estando con ella, hay momentos en que solo piensa en el pelirrojo; y los que estando con Junsu, solo puede drenarse el cerebro tratando fuerte de darle nombre a esa disyuntiva en torno a hablar con uno del otro. Y sabe que es una suerte (o una treta del destino) que hasta el momento, y a pesar de lo mucho que ha salido con el pelirrojo a diversos lugares, a veces acompañados por el YunJae; Yu Lin todavía no pregunte por Junsu, o que la gente no haya comenzado a hablar de su nuevo amigo pelirrojo…
……………………………………
Departamento de Yunho…
- es que no te entendemos, Yoochun, que afán el tuyo de mantener la existencia de uno en secreto para el otro… - soltó el moreno, ambos esperando por Jae y Junsu, que al pelioscuro le había dado por llevarse al pelirrojo de compras para preparar la comida…
- créeme Yunho, ni yo me entiendo, cada que estoy con Yu Lin o con Junsu, pienso que esa vez sí se los diré, y justo cuando voy a hacerlo… - un gesto desesperado… - otras palabras que nada que ver salen de mi boca… - resopló frustrado consigo mismo…
- pues tarde o temprano se enterarán amigo…
- lo sé… - la puerta del departamento se abrió dando paso a los faltantes…
- no saben lo que acaba de pasar… - comenzó inmediatamente Jae, sonriendo ampliamente y al parecer muy emocionado… el pelirrojo sonreía un tanto confundido, porque su amigo había recibido una llamada recién iban entrando al Edificio y se había puesto así…
- no me digas que vamos mañana a una fiesta… - pero el moreno le conocía bastante bien… y una party con amigos de su novio era equivalente a diversión sin límites… SIN límites…
- sí, corazón… - mirada de “como digas que no, me enojo contigo”, lo cual era equivalente a un Jae malhumorado que le ignoraría por completo días enteros… - ¿te acuerdas de mi amigo el estadounidense?
- ¿Meloni?... – el moreno frunció el ceño, de TODOS los amigos de su novio, ése era el que menos le agradaba…
- sí, Cristopher vendrá a pasar un tiempo por acá y hará una fiesta mañana por la noche, iremos… - sonrisa… - ah, y Junsu vendrá también ya que Yoochun tiene un compromiso, sirve de que va conociendo nuevas personas…
- ¡qué!... – respingaron Yunho… y Yoochun…
- y no lo estoy sometiendo a votación… – los fulminó con la mirada, el pelirrojo solo veía a unos y al otro, sin comprender del todo el alboroto…
- pero… - intentó hablar el pelinegro…
- nada Yoochun, a menos que quieras llevar a Junsu contigo… - Jae sabía bien que su amigo pelinegro no haría tal cosa. El pelirrojo miró esperanzado a su ratón, porque en los últimos días le había dejado más a menudo y por más tiempo a solas… y de alguna manera, lo extrañaba…
- vale, pero lo cuidan mucho, eh… - el pelinegro vio que el delfín le apartaba la mirada y su sonrisa se debilitaba, pero… no podía llevarlo a la cena con sus suegros, ¿verdad?
*************
Departamento de Park Yoochun…
El pelinegro terminaba de arreglarse para ir por su prometida a su propio departamento y de ahí partir a casa de los Sres. Cho para la cena, pero seguía molesto con la idea de que Junsu se fuera de party con el YunJae…
- como ese Meloni se atreva a ponerle un dedo encima… - murmuraba entre dientes, anudando con fuerza su corbata, no tanto como para ahorcarse, pero sí para darse cuenta de que en su arrebato había terminado por arrugar la camisa y la corbata… - mierda!
Y mientras se sacaba las prendas, pantalón incluido porque estaba demasiado intranquilo como para pensar con claridad y simplemente elegir una camiseta que combinara con el pantalón y el saco, el pelirrojo se quedó pasmado en el umbral de la puerta de la habitación al verlo en bóxer (n/a quién le manda a dejarla abierta >/<). Ya antes lo había llegado a ver con el torso desnudo cuando salía de la ducha… pero justo en ese momento verlo en ropa interior le aceleró el pulso y cubrió su rostro de carmesí, bastante avergonzado… y algo más que no sabía exactamente cómo llamar pero que ya ocasionaba reacciones en su entrepierna… jamás se había sentido así, y no era desagradable pero sí vergonzoso, sobre todo porque su cuerpo se negaba a moverse y permanecía clavado en la entrada, viendo al pelinegro murmurar por lo bajo sin alcanzar a comprender una sola palabra, en tanto saca otro traje de su clóset y comienza a vestirse... notando su presencia al abotonarse el pantalón y voltear a la puerta….
- ¡Junsu!... – el pelinegro se sorprendió al verlo… “¿me habrá escuchado?”… con eso de que no ha parado de despotricar contra Meloni y Jae por llevárselo a la dichosa fiesta…
- ah!... – el pelirrojo se sobresaltó cuando fue consciente de que su ratón ya lo había visto… - yo, éste, bueno... nada… - sintiendo todo su cuerpo arder de vergüenza, el delfín terminó corriendo hacia su habitación y encerrándose en ella... se recargó en la puerta llevándose una mano a su pecho a la altura del corazón… - ¿porqué lates tan de prisa?... – y su vista se fue más abajo, entre sus pantalones, tenía un pequeño problema… - porqué o//o
Y en esa confusión por la novedosa reacción de su cuerpo ante la vista del de Yoochun, Junsu se vistió, peinó y perfumó, era extraño ahora sentir que quería que el tiempo fuera más rápido y llegara la hora en que el pelinegro se tuviera que ir para no tener que verle a la cara por tener que salir ahora… pero se sentía tan avergonzado y confundido…
- ¿Junsu?... – el pelirrojo saltó en su lugar, de pie frente al espejo cuando escuchó la voz el pelinegro… - ¿aún no estás listo?... – porque de pronto no había querido irse sin antes poder ver qué tan guapo se debe ver…
- éste… no, ya casi… - mintió, mirando su reflejo abochornado…
- bueno, yo… ya me voy… - porqué se sentía decepcionado, no era como si no lo fuera a volver a ver nunca más… - “pero si Meloni le tira los tejos”… ya sus manos se habían empuñado…- Jae y Yunho no tardarán en venir por ti, así que me voy yendo, te veo más tarde, ¿sí?...
- sí… - ya el pelirrojo se había acercado a la puerta, recargando su frente en la madera al escuchar la puerta principal cerrarse… - no entiendo lo que me pasa, Chunnie… - suspiró…
*************
Mansión Cho…
Con todo y que Yoochun no estaba al 100 presente en la cena porque su mente insistía en llevar sus pensamientos hacia Junsu en una fiesta con Meloni tirándole los tejos. Los Sres. Park y los Sres. Cho estaban muy contentos conversando de una y mil cosas en torno a la próxima unión de sus familias, algo sobre nietos alcanzó a escuchar en un momento el pelinegro, pero no le dio importancia; sin embargo, Yu Lin era consciente de que algo preocupaba a su prometido… y por tanto a ella…
- amor, ¿qué te pasa?... – cuestiona disimuladamente, posando su mano sobre la de él en un gesto cariñoso…
- no, nada… - pero la mirada de su prometida le hizo saber que no le creía… - he tenido mucho trabajo en la empresa y estoy un poco estresado… - pero incluso esa excusa no la dejó tranquila…
- has estado diferente, Yoochun… - apartando su vista y su mano, la muchacha trató de involucrarse en la charla de sus padres y suegros… después de todo tampoco era el momento ni el lugar para hablar de ello… el pelinegro no dijo nada, pero sintió que su corazón se apretujó al notar la incertidumbre cruzar las pupilas de su prometida…
*************
Era uno de los antros más populares del distrito, y Christopher era uno de esos turistas que se enamoraban del ambiente y la cultura nocturna de Seúl, por eso, cada que podía tomarse unas vacaciones de su empleo en Estados Unidos, no dudaba en viajar y disfrutar de su vida en antros y bares, en barrios repletos de toda esa maravilla que hipnotiza. Hace un par de años que conoce a Jaejoong, entonces él había sido su máxima admiración de tierras coreanas, y todavía se pregunta cómo es que nunca consiguió nada con el pelioscuro… pero igual, había aprendido a conformarse con su amistad…
En ésta ocasión iba acompañado de Vin Diesel, era la primera vez que le acompañaba, pero apenas habían llegado al aeropuerto, ya el apuesto hombre de 30 años había estado deleitándose la pupila con una que otra fémina.
Meloni era un hombre de 31 años, apuesto y personalidad seductora, el típico galán que solo busca una conquista sin formalidades de por medio. Vin tiene esa sonrisa coqueta que hace que las mujeres suspiren, y una voz varonil que simplemente derretiría a cualquiera… sino lo sabrán las chicas que en la fiesta ya han suspirado una y otra vez desde que le vieron llegar…. Chicas, que vaya dios a saber de dónde exactamente salieron, que amigas de la amiga del amigo de fulanito, que Meloni poco o nada puede recordar, pero mientras el ambiente estuviera tan prendido como hasta el momento, no le importaba que fueran perfectos desconocidos…
Y cuando Jaejoong finalmente llegó acompañado por Yunho y Junsu, Meloni parecía haber tenido radar porque inmediatamente le ubicó…
- ¡Jae! Amigo mío… - y lo estrechó en un fuerte abrazo que el pelioscuro devolvió…
- que gusto verte, Chris… - sonrió… mientras que el moreno fruncía el ceño nada contento con esa efusión de los dos…
- oh, tienes un nuevo amigo…- y no, no se estaba refiriendo a Yunho, sino a Junsu, pues apenas lo vio con su dulce sonrisa, los ojos brillantes y un ligero carmesí en las mejillas (es que se había emocionado porque Yoochun le había mandado un mensaje de texto en el que le recordaba que se cuidara mucho y le había puesto un emoticon todo sonriente), su mirada se había prendado del pelirrojo… - Christopher Meloni, mucho gusto… - se presentó, antes siquiera de que Yunho o Jae pudieran decir nada…
- Junsu, mucho gusto… - correspondió cordialmente, mirando luego al YunJae como pidiendo auxilio porque la mirada de ese hombre ya lo había intimidado…
- bueno, vamos a ver a quién más conocemos…- el moreno tomó la muñeca del pelirrojo para llevárselo con él… e igual hizo con Jae, alejándose rápidamente de la presencia del estadounidense…
- Junsu… - repitió Meloni, en sus labios se curvó una pícara sonrisa…
……………………………………
- Yunho, no te pongas celoso… - llegando a una mesa donde poder sentarse, el pelioscuro se acercó a su novio sonriéndole como niño bueno y moviendo sus pestañas coquetamente… - si ya sabes que eres el único…
- ya, pero sabes que él no me cae bien… - le dio un corto beso a su novio… - y ahora parece que tiene nueva motivación… - dirigió su mirada al pelirrojo, que estando sentado frente a ellos tenía su vista en la pista de baile…
- él no te cae bien porque no te quitas la idea de que quiere conmigo, pero créeme, siempre hemos sido solo amigos… - un beso más profundo, le pelirrojo les vio de reojo, y por un instante una imagen donde él y Yoochun se besaban así se formó en su mente…
- “o//o qué estoy pensando”… - sacudió la cabeza como buscando espabilar esos pensamientos y luego devolvió la mirada a la pista… una pareja bailaba sensualmente al ritmo de la música electrónica… - o////o… - aumentado su vergüenza al volver a imaginarse en situaciones así con el ratón…
- ¿quieres bailar?... – Meloni ya estaba a su lado hablándole al oído, su cálido aliento chocó contra su lóbulo erizándole el vello de la nuca…
- él no baila… - escucharon la voz de Yunho, casi como la de un padre que protege a su hijo… y el pelirrojo se movió inquieto, haciéndole saber a Meloni que le incomodaba su toque…
- porqué no, Yunho… - Chris sabe muy bien que no es santo de devoción para el moreno, nunca desde que se conocieron han congeniado, aún cuando entonces Jae y Yunho solo eran amigos, sabe perfectamente que el pelioscuro es causa y consecuencia de esa apatía hacia su persona…
- porque no sé bailar… - se adelantó en responder el pelirrojo… y no mentía, en realidad nunca ha bailado, no como todas esas personas en la pista, aunque siente que las vibraciones de la música podrían mover su cuerpo a voluntad propia… - pero gracias, Christopher…
- dime solo Chris… - eso significaba que ya le tenía confianza… - y si quieres, yo puedo enseñarte a bailar… - sonrisa coqueta…
……………………………………
- no sé porqué tienes que venir conmigo… - ChangMin iba acompañado de Mizuki, caminando por la calle que da al antro de la fiesta…
- porque vamos al mismo lugar y eres mi hyung…- obvió la chica, sonriendo divertida por ver el mohín de molestia en el rostro de su hermano…- Jae también es mi amigo…
Si alguien duda de la capacidad de hacer amigos de Jaejoong, nada más hay que ver la cantidad de contactos en su móvil o mail, y definitivamente los de su agenda personal…
Durante un tiempo, hace ya casi dos años, Jaejoong incursionó en la docencia en la Universidad de Seúl, así fue como conoció a los hermanos Shim, estableciendo una amistad que hasta el momento mantienen, no puede decirse que sea un vínculo demasiado estrecho, o que se vean o comuniquen a menudo, pero sí de vez en cuando (esos pocos días en que Yunho le da espacio, porque el moreno es algo posesivo con su persona desde que se hicieron novios); por lo que tampoco es de extrañar que algunos amigos de Jae no sean ni siquiera conocidos de Yunho o Yoochun…
Los hermanos Shim entraron al local buscando a Jae porque no conocen al anfitrión, y se llevaron una grata (para Mizuki) sorpresa al ver a la distancia a Junsu en la misma mesa que el pelioscuro…
- cuánto chico guapo… - soltó pícara Mizuki, porque ese otro hombre que conversaba con Junsu, y el que está sentado a lado de Jae, son un poema al atractivo varonil…
- seguro son como Jae… - advirtió ChangMin, su hermana le dedicó una mirada confundida… - ya sabes, entienden tu idioma…
- que Jae entienda mi idioma no significa necesariamente que todos los chicos hombres que conoce sean gays, ¿o sí?... – lo miró divertida… -
- a mí me gustan las mujeres… - aclaró tajante, caminando con el ceño fruncido hacia el pelioscuro y sus acompañantes… - “aunque tal vez si fuera gay no estaría ahora tan preocupado por estar sintiendo cosas por mi propia hermana”… - golpe mental… - “¡maldición! Soy un pervertido incestuoso de pensamiento”
- ¡Min y Mizuki!... – les saludó contento Jae, incluso antes de que los hermanos Shim pudieran hablarle…
- ¡hola!... – Junsu volteó hacia los recién llegados, sonriendo ampliamente al verlos… era bueno contar con más caras conocidas…
- ¡hola chicos!... – saludó radiante Mizuki…
- qué tal Jae, Junsu… - ChangMin sonrió especialmente hacia el pelioscuro, pero no tanto con el pelirrojo por la forma en que su hermana lo estaba viendo… - “no es tan guapo”…
- permítanme presentar, aunque por lo que veo ya conocen a Junsu… - sonrisa, el pelirrojo y la chica asintiendo… - él es el anfitrión, Christopher Meloni; ellos son mis amigos Mizuki y ChangMin, son hermanos…
- hola, diviértanse muchachos… - Meloni sonrió a ambos, con esa coquetería natural que desborda… aunque se acentúa con el pelirrojo sentado a su lado…
- y él es Jung Yunho, mi novio… - en la mirada del pelioscuro podía notarse claramente que estaba marcando territorio… solo por si resultaba que los hermanos Shim fueran en busca de ligar… vale, sabe que Mizuki le echó una buena mirada a su moreno desde que llegó…
- mucho gusto… - el moreno estrechó la mano del morocho, sonriéndose cordialmente; y a la chica le besó la mejilla, colocando un ligero rubor en sus mejillas… - porqué no se sientan con nosotros…
- gracias… - se apresuró a aceptar la chica, aunque se sentía un poco extraña (afortunada) al encontrarse entre puro chico guapo…
- ¡hey! Meloni… - una nueva voz hizo que todos prestaran atención en el amigo del anfitrión… - hola… - cualquier cosa que iba a decirle a Chris quedó en el pasado cuando Vin miró a Mizuki… - me llamó Vin Diesel… - se presentó sonriendo con galantería… lo que puso los nervios de punta en ChangMin, pero que estremeció a Mizuki…
- vamos a bailar, Junsu… - mientras que Meloni aprovechaba la distracción y arrastraba a un confundido pelirrojo a la pista…
Continuará……
CAPÍTULO 3. CONOCIENDO A LOS HERMANOS SHIM
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La cena en el departamento de Yoochun terminó, pero el YunJae no partió sino hasta cerca de medianoche, porque Junsu había tenido a los tres muy entretenidos contándoles sobre muchas de las cosas que le pasaron en la Isla… como cuando nadando en un río, un pez le mordía los dedos de los pies haciéndole reír a carcajada limpia, o como cuando trepado en un árbol cortando fruta, un ave le picoteó la cabeza porque se encontraba cerca de su nido…
- bueno, ya nos vamos porque es tarde y no les hemos dejado descansar, nos veremos en otra ocasión… - el pelioscuro se acercó al pelinegro abrazándolo con fuerza y dándole un beso en la mejilla… cosa que hizo que algo se moviera nuevamente incómodo en el estómago del pelirrojo… - tenemos mucho que mostrarte de la ciudad… - abrazó a Junsu y le besó la frente… casi le hizo recordar a su madre con ese gesto…
- JaeBoo, como no empieces a llevarlo por todas las tiendas departamentales… - el moreno abrazó a los dos chicos mientras esperaba ver el ceño fruncido de su novio…
- Yunho tonto, lo dices como si fuera lo único que sé hacer… - se defendió, pasando su mano por su lacio cabello para no bufar de molestia…
- bueno… - comenzó el moreno… y el pelinegro rió cuando el pelioscuro tiró de su novio llevándolo fuera del departamento, discutiendo como cada que el tema sale a colación…
- listo, ahora podemos descansar… - Park cerró la puerta cuando vio que sus amigos entraban en el ascensor…
- qué haremos mañana, ratoncito… - preguntó con una sonrisita, los ojos tan brillantes como si no tuviera ni pizca de cansancio o enfado por el viaje y el ajetreo de ese primer día en Seúl…
- mh, pues… - recordó a su prometida… - iremos de compras al Mall, y por la tarde yo tendré que atender unos asuntos, así que puedes quedarte aquí y hacer lo que quieras, o podemos hablar con Yunho y Jaejoong a ver si quieren llevarte a conocer algún lado…
- ¿y no puedo ir contigo?... – porque no quería apartarse ni un momento de él… porque era con Yoochun con quien se sentía más a gusto y seguro…
- lo siento… no a lo que voy a hacer, pero no te preocupes, solo serán un par de horas, nos veremos después de la cena… - trató de animarlo, caminando hacia su habitación, el pelirrojo detrás de él…
- ¿Chunnie?... – el pelirrojo parando en la entrada de la habitación del pelinegro, tomando su mano antes de que entrara en ella… - muchas gracias… - sonrojo… - buenas noches… - y otra vez ese beso en la mejilla que le aceleraba el pulso a Park…
- por nada, buenas noches, Junsu ah… - y ve que el pelirrojo entra en su habitación sonriendo ampliamente… - al final, no te hablé de Yu Lin… - suspirando, el pelinegro se metió en su propia habitación…
……………………………………
Ya hacía como media hora que se había acostado, pero todavía no lograba conciliar el sueño, su cama era demasiado amplia y la habitación olía a nuevo… y él no estaba a su lado… que rápido se había acostumbrado a su compañía, a su calor, a su aroma… a todos esos detalles que hacían que confiara en él y se sintiera contento y agradecido de haberse conocido…
- ¿ya se habrá dormido?... – dando una vuelta más sobre la cama tamaño matrimonial, el pelirrojo suspiró al darse cuenta de que por más fuerte que cerraba los ojos o pensaba en contar estrellas, el sueño simplemente no lo visitaba…
Y mordiéndose el labio inferior, apartó la sábana y salió de su alcoba para ir a la de su amigo… tocó un par de veces con suavidad… no hubo respuesta… volvió a golpear con un poco más de fuerza… un adormilado Yoochun abriendo…
- ¿qué pasa, no puedes dormir?... – cuestionó mientras se tallaba los ojos y prendía la luz de su cuarto que iluminaba apenas el pasillo hacia la estancia…
- no… - murmura avergonzado, porque ve cuánto le cuesta al pelinegro mantener los ojos abiertos, seguro que había caído rendido al sueño y él lo había despertado…
- ven, duerme conmigo… - poco consciente de sus propias palabras, pero pensando que no tenía muchas opciones ahora, el pelinegro simplemente se hizo a un lado para que pasara y luego se metió a la cama sin esperar a si el pelirrojo decía que sí o que no…
Por supuesto, Junsu encantado se metió a la cama recostándose a su lado, después de haber apagado la luz… sonrió ampliamente al sentir ese calor que el otro cuerpo emana y que lentamente cubre el suyo, aspirando ese aroma a Yoochun que tanto le gusta… sonrojándose cuando el pelinegro da la vuelta y le abraza por la cintura, completamente dormido… y en cosa de un par de minutos, ya el pelirrojo respira acompasadamente rendido ante el sueño…
Cuestión aparte fue despertar y notar cómo nuevamente Yoochun ya no estaba a su lado, pero podía escuchar el sonido de la regadera en el baño de afuera, por lo que, sonriendo ampliamente y dándose cuenta de que ahora su pijama tiene el aroma del ratón, acomodó la cama y salió hacia su cuarto para elegir ropa que ponerse y tomar la ducha también…
*************
No podía creer cuán grande y novedoso le resultaba todo en la ciudad, el pelirrojo levantaba la vista admirando lo alto de algunos rascacielos, sonreía como niño pequeño cada que pasaban por alguna tienda de dulces o algún tipo de comida o chucherías, logrando varias paradas antes de poder llegar al Mall donde Yoochun planeaba mantenerlo entretenido toda la mañana…
Y para cuando hubieron llegado a su destino, ya era cerca de mediodía…
COEX Mall
El centro comercial más grande del continente asiático tenía asustado y embobado al pelirrojo, Yoochun le había comentado que es uno de los lugares más populares entre los capitalinos para encontrarse y salir, que hay innumerables tiendas, almacenes comerciales, dos patios repletos de restaurantes de comida rápida típica coreana, un multicine de 16 salas donde poder ver películas de todo tipo, un enorme acuario y el museo del Kimchi; además de una zona de juegos construida y patrocinada por Microsoft Xbox. La mayoría de las cosas que el pelinegro le dijera no las comprendió, pero su amigo le dijo que no se preocupara que al fin y al cabo la mejor forma de entender era viéndolo con sus propios ojos…
Junsu se asustó al ver tanta gente viniendo de aquí para allá en ese enorme lugar, con bolsas en las manos o simplemente riendo con las personas que les acompañaban, y veía también parejas que tomados de la mano caminaban deteniéndose ante escaparates de distintas tiendas… y de pronto sintió sus mejillas arder cuando se dio cuenta de que él iba tomado de la mano con Yoochun… de que algunas personas se les quedaban viendo, y volteó entonces a ver al pelinegro, que sonreía un tanto nervioso caminando a su lado…
¿Será que le incomoda que lo haga? Aunque ahora que lo piensa y mira a todas esas personas a su alrededor, descubre que son los únicos chicos que caminan tomados de la mano… así que, retira suavemente su mano avergonzado y extrañando el calor de su agarre…
El pelinegro voltea a verlo cuando siente que le ha soltado, encontrándose con el perfil de un pelirrojo sonrojado que sonríe suavemente antes de salir disparado hacia un aparador de peluches…
- mira, ratoncito, es un delfín *0*… - todo emocionado, el pelirrojo señalaba el peluche al otro lado del vidrio de esa tienda de curiosidades… la gente viéndolo raro…
- ¿nunca habías visto un delfín de peluche?... – el pelinegro ignorando esas miradas, observaba entre todos los muñecos a ver si veía uno de tamaño gigante que comprar para su amigo…
- no… - respondió sin borrar esa sonrisa de su boca… - recuerdo un poco que tenía peluches cuando era niño, pero creo que eran los típicos osos de felpa que los papás dan a sus hijos de bebés…
- oh… - sí, incluso él tiene fotografías de cuando era un pequeño en pañales, con un montón de osos de felpa en su cuna o donde quiera que lo fotografiaran… - pero los has visto en vivo, ¿no? En la Isla aquella una vez dijiste que te tocó ver delfines saltando en las aguas del mar…
- sí, pero estaban algo lejos, no se acercan demasiado a la playa porque pueden quedar atrapados y morir… además, a un peluche lo podría abrazar todo cuanto quisiera *o*…
- cierto… - y lo tomó por el brazo jalándolo dentro de la tienda… - elige lo que quieras… - le dijo regalándole una sonrisa cariñosa…
- ¿de verdad?... – el pelinegro asintiendo… - gracias… - y comenzó a ver todo en la tienda, le daba una sensación de ternura que no podía describir, y más por saber que el pelinegro observa a su lado… - ¿comprarás algo para ti?
- nop… - la imagen de su prometida en sus pensamientos… - pero tal vez lleve uno para alguien más…
- ¿para Yunho y Jae?... – cuestiona inocente el pelirrojo…
- eh… no, no para ellos, Junsu ah… - y de pronto recordó que aun no ha hablado con el delfín acerca de Yu Lin… y que una vez más se descubre a sí mismo reacio a hacerlo… sin comprender exactamente el porqué…
- mira, un ratón *O*… - el pelirrojo apuntó hacia un peluche que era un Micky Mouse de tamaño mediano… - lo compramos, sí, sí… - tiraba de la manga de su camisa con el brillito en sus ojos marrón, había más personas haciendo compras también, algunas parejas y padres de familia con sus hijos…
- está bien, Junsu ah… - el pelinegro sonrió acalorado, comenzaba a pensar que llevarlo ahí no había sido la mejor de sus ideas… demasiada gente, demasiadas miradas sobre ellos… muchas mentes pensando lo que no es, porque está seguro que por la forma en que los miran y el que el pelirrojo parezca algo infantil o bien para algunos femenino, los estaba haciendo pensarse que son pareja… - “si Yu Lin se entera pensará que soy gay”… - pensó preocupado…
Junsu ni enterado de la sombra que atravesó el rostro de Yoochun, porque estaba pidiéndole al empleado que le diera ese ratón y un delfín de mas o menos el mismo tamaño, caminando luego hacia la caja detrás del empleado que le había indicado que lo siguiera para que pagara si es que era todo lo que iban a llevar…
- ¡Chunnie!... – la voz chillona del pelirrojo llamándole desde caja hizo que el pelinegro se sobresaltara y se diera cuenta de que se había quedado absorto en sus pensamientos… - la señorita dice que si tienes tarjeta de crédito o pagarás en efectivo… - informó una vez que su amigo lo hubo alcanzado…
- efectivo… - frunció un poco al ceño al ver que la muchacha detrás del mostrador no le quitaba la vista de encima a Junsu… - gracias… - y apenas pagó y les pasaron los peluches en dos bolsas, el pelinegro tiró de su amigo para sacarlo lejos del alcance de esa mirada femenina…
- están muy bonitos, ¿los puedo poner en mi cama?... – el pelirrojo llevaba una bolsa mientras que su amigo llevaba la otra…
- claro, ahora son tuyos, puedes ponerlos donde quieras… - el delfín notó en su tono de voz que estaba molesto…
- ¿porqué te enojaste? Si no querías comprarlos podrías haberme dicho… - el pelirrojo dejó de sonreír, haciendo nota mental de no querer comprar prácticamente todo lo que ve…
- ¿qué?... – parpadeó confundido, dándole sentido a las palabras que su amigo dijera… - no, no, Junsu ah, no estoy enojado, y por supuesto no tengo problema en comprarte todo lo que quieras… - se apresuró a aclarar, apartándose un poco del tumulto de gente que se dirigía tal vez al multicinema…
- pero te escuchaste como si lo estuvieras… - el pelinegro se golpeó mentalmente por su imprudencia, debía tener cuidado con lo que haga o diga, y cómo lo haga…
- no, es que… - suspiró… - vi algo que me molestó, pero no fue tu culpa… - técnicamente no lo fue, ¿cierto? Además, no sabe porqué sintió ese chispazo de celos ante esa muchacha que había mirado a SU delfín… o sea, es un chico, su amigo… un muchacho de 19 años con espíritu de niño que redescubre el mundo… solo eso y nada más, ¿verdad?
- ¿seguro?... – el pelinegro asintiendo sonriéndole ampliamente… - a dónde vamos ahora, entonces… - sonriendo contento otra vez, el pelirrojo comenzó a mirar para todos lados preguntándose qué podrían hacer a continuación…
- mh… - su móvil distrayéndolo sonando en el bolsillo de su pantalón… - espera un momento… - y contestando la llamada, el pelinegro comenzó a hablar con su madre al otro lado de la línea, alejándose un poco más recargándose de lado en un muro… - si mamá, ya hablamos de eso… - la Sra. Park recordándole el tema de su boda…
Junsu caminando lentamente hacia un lado atraído por todo lo que podía ver alrededor, mezclándose entre las personas que siguen yendo y viniendo por todos lados… hasta que sin darse cuenta, se percató de que ya no estaba cerca de Yoochun, y estirando el cuello trató de ubicarlo sin tener éxito… se asustó un poco y comenzó a caminar alrededor tratando de recordar el último lugar donde le había visto…
- ay no, porqué seré tan distraído y curioso… - aferrado a su bolsa donde casualmente va el Micky Mouse, el pelirrojo no sabía qué hacer ahora para volver a encontrarse con Yoochun… dos chicos pasando a su lado…
- te digo que no, Mizuki, no podemos comprar eso… - un chico de cabellos oscuros, alto de estatura y muy delgado; caminaba a lado de una chica también alta, le llegaba más o menos a la altura del mentón, tenía el pelo oscuro pero reflejaba un tono violeta y sus mechones ondulados caían graciosamente en su espalda…
- pero será el regalo perfecto para los dos, es su aniversario de bodas… - replicaba sonriendo con un puchero hacia el morocho. El pelirrojo pensando en que nunca tuvo la oportunidad de pensar en regalos para sus padres… “eso hubiera sido divertido”… - anda, hyung… - el chico frunciendo el ceño…
- no soy tu hyung, Mizuki… - refunfuñó, como le sacaba de sus casillas que se hiciera la graciosa llamándole así…
- anda, ChangMin, compremos ese paquete para nuestros padres… - insistía poniéndole morritos en busca de convencerle…
- disculpen… - el pelirrojo se acercó sonriendo tímidamente…
- sí… - atendieron ambos, el morocho con el ceño fruncido, la chica sonriéndole ampliamente…
- yo… ¿conocen a Yoochun?... – ambos chicos se quedaron pensando, conocían a algún que otro chico con ese nombre por toda la universidad, pero no podrían saber por quién preguntaba…
- ¿qué Yoochun?... – cuestionó Mizuki sin dejar de sonreírle… el morocho rodó los ojos, como si en verdad pudieran ayudarle estando ahí…
- mh, Park Yoochun… - sí era así como se llama, ¿cierto? Después de todo tan solo una vez se presentaron con apellido y todo; después de eso, Chunnie, o ratoncito, había sido su forma favorita de llamarlo…
……………………………………
Yoochun colgó la llamada de su madre. En serio que lo sacaba de sus casillas que su madre intentara casi decidir por él y su prometida lo que deben tener y hacer para la recepción de la boda…
- presión tras presión para el matrimonio… - murmuró cansinamente… - Junsu ah, vamos… - pero a su lado no estaba el pelirrojo… - ¿Junsu?... – volteando a todas partes… - ¿Junsu?... – sin lograr ubicar a su amigo… - ay dios, a dónde se habrá metido…
Y comenzó a caminar en busca de su amigo, pensando en que de haber pensado antes en comprarle un móvil ahora podría simplemente marcarle y preguntar por él, aunque no conozca dónde esté, podría darle señas de lugar y él lo encontraría rápidamente… y no tendría que sentir esa angustia en el pecho por de pronto pensar en la de cosas que le pueden estar pasando a su delfín lejos de él…
………………………………………
- bueno, como no sabemos exactamente de quién estás hablando, se puede saber cómo es que estás perdido, ¿no eres de aquí o qué?...
- ¡hyung!... – respingó la muchacha…
- ¡que no soy tu hyung!... – refunfuñó el morocho…
- claro que sí… - aseguró ella cruzándose de brazos cual niña chiquita haciendo berrinche…
- que no, hasta cuándo te vas a meter en la cabezota que tienes que eso solo se dice entre chicos, y tú eres una chica…
- pero eres mayor que yo… - resolvió ella con una sonrisa autosuficiente…
- no entiendo cómo puedes ser mi hermana… - la venita de su sien palpitaba por su molestia…
- pero si nos parecemos mucho… - el morocho rodando los ojos, tenía un par de argumentos para refutar eso, e iba a comenzar a soltarlos cuando ella volvió a hablar… - ¿verdad que sí?… - sonrió dirigiéndose nuevamente a un pelirrojo que simplemente había estado sonriendo divertido al verlos discutir…
- bueno… - en realidad, a él le había parecido más que veía a un matrimonio discutiendo si es blanco o negro, como algunas ocasiones sus padres llegaron a hacer…
- por cierto, me llamo Shim Mizuki, y la garrocha ésta… - señaló al morocho…
- no te pases, hermana… - gruñó entre dientes… su hermana ignorándole olímpicamente… el pelirrojo sonriendo… le caían bien…
- se llama Shim ChangMin, somos hermanos… - terminó de presentarlos…
- mucho gusto, me llamo Kim Junsu… - la chica le estrechó la mano con suavidad, e igual tuvo que hacer el morocho dado que es ante todo, educado…
- Junsu, que bonito nombre, ¿puedo decirte Junsu oppa?… - el morocho frunció el ceño, no le estaba gustando la actitud de su hermana, a su parecer, estaba comenzando a tontear con el pelirrojo…
-cla…
- ¿a quién dijiste que estabas buscando?... – interrumpió ChangMin…
- a Yoochun… - los ojos marrón del pelirrojo brillaron con intensidad al recordarlo… es que por esos instantes hasta se había olvidado que estaba extraviado…
- ya, y en serio, ¿que no eres de por acá?... – volvió a su pregunta el morocho, su hermana estuvo a punto de replicar, pero el pelirrojo comenzó a hablar…
- bueno, se supone que soy de aquí, pero hace muchos años que no venía, y por andar de curioso me extravié y ahora no sé dónde está Yoochun… - los dos muchachos podían notar el temor deslizándose en la aguda voz del pelirrojo…
- ¿recuerdas qué había alrededor la última vez que estabas con tu amigo?... – cuestionó tiernamente la chica, de pronto le parecía que ese chico era muy lindo y mono… el chico ideal como para ella…
- pues… - trató de pensar… - acabábamos de salir de una tienda de peluches…
- oh, creo que sé dónde, ven, vamos a ir a averiguar si es donde creo y tu amigo esté por ahí… - acto seguido se ve a Mizuki tomando del brazo a un Junsu que emocionado por encontrarse pronto con el pelinegro, no dio importancia a ese gesto… aunque la venita en la sien de ChangMin volviera a latir con molestia…
Caminaron un rato platicando de cosas triviales, la chica aprovechaba para tratar de averiguar un poquito más del chico lindo… ChangMin caminaba atrás de ellos con cara de pocos amigos, realmente no le estaba gustando nada que su hermanita tonteara con el chico ese al que ni siquiera conocen…
- ¡Junsu!... – el pelinegro lo vio a unos cuantos pasos e inmediatamente se apresuró hacia ellos…
- ¡Chunnie!... – y el pelirrojo demasiado emocionado de volverle a ver (como si se hubiera perdido por tanto tiempo) no se preocupó por nada más que lanzarse a los brazos del pelinegro… - creía que me había perdido… - aferrándose a la camisa del ratón, la bolsa del peluche tirada en el suelo a lado de ellos…
- me sacaste un buen susto, delfín… - apartándolo suavemente, que importaba que una de sus camisas favoritas hubiera quedado completamente arrugada por la fuerza con que esas manos se habían aferrado a él, lo tenía de vuelta consigo y eso valía mucho más… - no vuelvas a separarte de mí, ¿quieres?... – la vista del pelinegro reparando en los hermanos Shim…
- oh, así que tú eres su amigo Yoochun… - el morocho sonrió suavemente… podría ser que aliviado… aunque, no debe tener motivo, ¿verdad? Últimamente sentía que le estaban pasando cosas que no podía entender… - bueno, ya que tu amigo te ha encontrado, nosotros nos vamos… - dio la vuelta con toda la intención de marcharse y alejar a su hermana de ese chico pelirrojo…
- muchas gracias… - se apresuró a decir Junsu… - ellos me ayudaron a volver, Chunnie…
- ah, les agradezco… - una reverencia hacia los dos… realmente su corazón palpitaba aliviado…
- fue un placer… - la chica se veía ligeramente decepcionada… - hasta luego; Junsu oppa… - esa palabra hizo que nuevamente el pelinegro, y el morocho, fruncieran el ceño…
- hasta luego, Mizuki y ChangMin… - correspondió todo sonrisas el pelirrojo… claro, como ya estaba otra vez con el ratón…
Y cuando los hermanos Shim dieron la vuelta…
- y ahora tú, porqué esa cara… - cuestionó el morocho al notar la mirada triste de su hermana… cierta incomodidad en la boca de su estómago…
- un pretendiente más que se me va… - dramatizó… y eso de alguna manera hizo que algo se tranquilizara en el interior de su hermano… - yo que ya me estaba ilusionando… pero por la forma en que se abrazaron, yo creo que son más que amigos *0*…
- que rápida eres para sacar conclusiones de tipo social, pero para la escuela, nada más no, verdad Mizuki… - sonrisa divertida…
- ¡eh! Qué insinúas, que no soy inteligente… - respingó indignada…
- bueno… - sí, si su hermana le sacaba canas verdes por estarlo molestando con eso de “hyung”, él aprovecharía con lo que pudiera…
- ahora verás, garrocha maltrecha… - y como un par de adolescentes, los hermanos Shim comenzaron a perseguirse por todo el Mall… riendo divertidos, al fin y al cabo, son buenos hermanos que aunque se molestan con cosas que saben enfada al otro, es solo una forma de decirse lo mucho que se quieren…
Tal vez más de lo que debieran…
……………………………………
Yoochun y Junsu siguieron viendo de todo por el Mall durante varias horas más, entre otras cosas, el pelinegro terminó comprándole un móvil explicándole detalladamente cómo funciona…
- he grabado ya el número de mi móvil, el de emergencias y la policía, también están los de Yunho y Jae… y cuando vayas haciendo amigos con el tiempo, también puedes guardar los de ellos, así estaremos más comunicados cuando por algo no podamos estar juntos…
- de acuerdo, gracias ratoncito… - una sonrisa radiante, el pelirrojo se sentía emocionado por tener uno de esos… - ¿puedo tomarte una foto?... – sonrojo…
- eh, bueno… - y sonrió para el pelirrojo mientras le tomaba una fotografía con la cámara de su nuevo móvil…
- haré eso de ponerla para que se vea cuando me llames o me mandes un texto *O*… - decía con tono emocionado y un dejo de timidez… el pelinegro simplemente sonrió…
Luego comieron en uno de los restaurantes de ahí, y cerca de las cinco, volvieron al departamento de Park…
- waaaaaa, ha sido un día muy divertido… - el pelirrojo se dejó caer sobre el sofá, dejando a un lado la bolsa del peluche…
- toma, guárdalos donde quieras… - le entregó el bolso del otro peluche… - voy a preparar ropa para salir como te había dicho, quieres quedarte aquí o prefieres que llame a Yunho y Jae a ver si sales con ellos a alguna parte…
- no, cómo crees, ellos deben tener sus cosas que hacer, aquí me quedo, prometo portarme bien…
*************
Departamento de Jaejoong
Yunho estaba comenzando a repartir sus besos húmedos por el torso desnudo de su novio, recién acababan de llegar del trabajo, aunque con puestos burocráticos gracias a la posición social de cada uno, la verdad es que podía llegar a ser muy estresante… pero la mejor parte de liberar la tensión… era definitivamente ésta…
- Yun… ahh, no seas tan travieso, Yunho… - sonrió al sentir las manos de su novio resbalando con tal suavidad por su piel que le daba una mezcla de cosquillas y excitación…
- me encantas, JaeBoo… - se limitó a decir, al tiempo en que su lengua salía furtiva lamiendo los pezones del pelioscuro…
Y los jadeos y gemidos comenzaron a hacerse más frecuentes y altos conforme el moreno terminaba de desnudarlo sacándole la ropa interior y se apoderaba de su miembro succionándolo con su boca, sintiendo cómo Jae se retorcía bajo su cuerpo gimiendo más ronco pronunciando su nombre. Cuando sintió que estaba más que cerca de correrse, paró… y entonces se acomodó mejor entre sus piernas para atender su propia erección pero introduciéndola en ese estrecho pasaje que tanto placer le genera; preparó su intimidad con cuidado, porque sabe que todavía es doloroso para su novio el que lo penetre aun con sus dedos; y es que después de todo, su relación íntima comenzó apenas hace cerca de tres meses, porque al principio a Jae le daba mucho temor dar ese paso sabiendo que sería el pasivo de la relación…
Pero ahora que habían conseguido alcanzar ese nivel de unión en su relación, no iba a hacer nada que pudiera llegar a lastimarlo por dejarse llevar por la calentura del momento… porque no va a negar que ha habido veces en que se encuentra tan excitado que se le hace eterno el tiempo que tarda en dilatar su pasaje… pero todo vale la pena…
Porque no hay nada como esos sensuales gemidos soltados con puro placer una vez que se ha acostumbrado a su invasión y le pide más de ese ritmo lento y profundo, acelerando el vaivén de caderas que los sume en el delirante placer del ser uno queriéndose como lo hacen, sabiendo que no hay nada más maravilloso que hacer el amor con libertad, acariciarse y besarse mientras se encuentran sumidos en ese ritmo, gemir en el oído del otro cuando se encuentran abrazados y las piernas del pelioscuro se enredan en la cintura del moreno moviéndose con él haciendo de las embestidas una deliciosa fricción de caderas, perlándose los cuerpos de sudor, de esa capa húmeda sobre sus pieles que denota el calor de la excitación…
Y gimen sin reserva cuando más cerca se encuentran del éxtasis… Yunho se separa un poco dejando que Jae se recueste nuevamente sobre la cama, alcanzando así su excitado miembro bombeando al ritmo de sus estocadas, dándole ese doble placer que los arrastra al orgasmo cuando ambos gimen ronco al sentir sus semillas liberarse y quedarse en alguna parte del cuerpo del otro… la intimidad de Jae, y la mano de Yunho…
- delicioso como siempre… - el pelioscuro sonríe más que satisfecho, respirando con los labios entreabiertos esperando que su respiración se normalice…
- eres sensacional, JaeBoo… - le besa los labios con dulzura, luego le aparta los mechones que se han pegado a su frente y se incorpora mientras abandona su interior recostándose a su lado… - quieres salir a cenar?
- suena genial, nos duchamos y vamos a algún bonito restaurante… - se mueve para alcanzar su móvil sobre la mesita de noche… - deberíamos hablarle a Yoochun e invitarlo junto con Junsu, no?
- tú crees que sea buena idea? Digo, Yoochun tal vez ya lo invitó a algún lado, o a lo mejor le vaya a presentar a Yu Lin… - se miraron con marcado nerviosismo en el semblante… conocían bien a su amigo pelinegro…
- no lo hará… - dijeron al unísono mientras largaban un suspiro…
- entonces tal vez debamos comenzar a invitar a Junsu a salir con nosotros, puedo presentarle a un montón de personas agradables… - el moreno le miró con supuesto espanto… - Yunho!... – respingó, porque conocía esa mirada…
- amor, es que me temo que tus conocidos puedan ser un mal ejemplo para alguien como Junsu…
- qué estas tratando de decir?... – enarcó una ceja…
- que muchos de esos conocidos tuyos son una parvada de libertinos que se la pasan fiesta tras fiesta…
- ya… - comprendió, porque no podía refutar del todo las palabras de su novio… - pero por lo menos a que salga con nosotros, presiento que no es lo mejor que solo se la pase pegado a Yoochun…
- cierto… - concluyó el moreno…
*************
Restaurante Ángel Love
Era uno de los restaurantes más populares para parejas en el distrito, no tenía demasiado que lo habían inaugurado, y lo más interesante era que la familia de su prometida era el dueño… de hecho, la idea del concepto romántico del lugar había sido idea de la propia Yu Lin…
Se trataba de un lugar amplio, con tonos suaves que en conjunto con los atavíos de tinte amoroso en muros o centros de mesa, daban ese ambiente romántico que hace que las mujeres que son llevadas ahí por sus novios, prometidos o esposos, se sientan inmensamente felices e importantes para sus parejas…
Yoochun realmente se sintió feliz al verla, tan hermosa vestida con un conjunto de falda y blusa casual en tonos rosas, sus largas piernas blancas al descubierto, sus labios rojos con brillo labial y el cabello largo suelto en cascada en su espalda… su corazón latió emocionado cuando la vio bajar de su auto…
- hola amor… - saludó ella con una radiante sonrisa…
- hola Yu Lin… - y sus labios se unieron en un corto beso…
- que guapo estás… - halagó ella al ver el pulcro pantalón oscuro con la camisa azul pálido y una chaqueta negra…
- gracias… - le tomó de la mano y entró con ella al restaurante…
- tu mamá me habló esta tarde, insiste en que elija la vajilla de plata para la recepción, pero a mí me gustaría que vinieras conmigo mañana a decidir eso, amor…
- ¿mañana?... – había prometido a Junsu llevarlo al Distrito de Jongsan-Gu, donde recuerda vivía con sus padres antes de irse a aquella Isla del Caribe…
- ¿no puedes?...
Hablarle o no hablarle de Junsu, esa era la cuestión… porqué era que simplemente algo en su interior se negaba tan neciamente a mencionar al otro estando con cualquiera de los dos, porque una vez más el día se le había ido sin mencionar su compromiso a Junsu… y estando con su prometida, se siente de pronto entre la espada y la pared, pues sabe que tiene que participar de los arreglos de su boda… pero…
Continuará……
N/a: Participación Estelar de Christopher Meloni y Vin Diesel *w*
CAPÍTULO 4. CONOCIENDO LA FUERZA DE LA ATRACCIÓN
*************
Departamento de Park Yoochun…
Mientras espera por el regreso de su amigo, Junsu decide explorar todo lo posible en el departamento, respetando apenas los límites de la habitación del pelinegro, porque su curiosidad por entrar e inmiscuirse en su mundo oculto en cada cajón, el armario o el buró y cada detalle de la alcoba, era muy grande, pero por nada del mundo iba a darle motivo alguno para que se llegara a enfadar con él. Y podrá no haber tenido a sus padres desde temprana edad, pero aprendió lo básico sobre educación; y bien que el pelinegro le había dicho que hiciera lo que quisiera en el departamento, pero no… no piensa entrar…
- n_n seré un buen niño…. – sonriendo ampliamente, dio la vuelta por tercera ocasión, alejándose de la puerta de la habitación de Yoochun e internándose en la cocina, tenía un poco de hambre y recordaba que aún quedaba un poco de esos deliciosos platillos que Jaejoong preparara el día anterior… - tendré que aprender a cocinar como él y consentir al ratoncito por ser tan lindo conmigo *0*… - sacó un par de recipientes listo para recalentar en lo que según le explicó el pelinegro, es un microondas… - espero recordar bien sus instrucciones…. – sonrisa nerviosa…
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Restaurante Ángel Love
Una vez más, Yoochun había pasado de largo ante todo cuestionamiento que le recordara a Junsu, evitando hablarle a Yu Lin de su existencia… con todo y que vive en su departamento, a donde su prometida había propuesto ir cuando terminaran la cena, y lo que hizo que Park se sacara una buena mentira de debajo de la manga para sacarle la vuelta al asunto…
- estas un poco raro hoy, amor… - la muchacha escudriñó con sus oscuros ojos a su prometido…
- es que el viaje me descontroló y apenas me estoy reacostumbrando… - se apresuró a excusarse…
- sonabas muy contento por teléfono, nunca en los otros viajes te había escuchado tan emocionado hablando de los lugares que visitabas…
- bueno… - “Junsu”… su móvil vibrando en el bolsillo de su pantalón… - disculpa… - toma el móvil y ve el número del pelirrojo parpadeando en la pantalla… - atenderé en privado, si no te molesta… - porqué seguía negándose a cualquier tipo de relación, aún cuando fuera indirecta, entre Junsu y Yu Lin…
- no, adelante… - a la chica no le extrañó del todo, porque no era tan poco cosa del otro mundo que su prometido atendiera llamadas de socios o personas importantes que tienen algún vínculo con los padres del pelinegro. Pero de cualquier forma, cuando vio que Park se puso de pie y apresuró sus pasos rumbo a los baños, notó algo en su mirada que la inquietó, que no podía describir ni entender en ese instante…
En el pasillo que divide los baños de damas y caballeros, el pelinegro respondió, asegurándose de que no hubiera nadie más alrededor…
- ¿Junsu ah?...
- Chunnie… - voz quebrada que puso en alerta a Park…
- Junsu… - tono preocupado… - ¿qué pasó?
- descompuse tu microondas… - más sollozos, cierto alivio en Yoochun… - te juro que traté de hacer todo lo que me dijiste, pero, empezó a echar humo y… - más sollozos, el pelirrojo limpiándose las gruesas lágrimas que corrían por sus mejillas… - lo siento, Chunnie…
- ya, Junsu ah, tranquilo, dime, ¿tú estás bien?...
- sí, yo estoy bien, pero, tu microondas… - no paraba de sollozar…
- no pasa nada, ¿ya dejó de echar humo?...
- sí, lo desconecté y ya, pero…
- espera ahí, voy para allá, no te preocupes, y si ves que algo anda mal, que hay chispas o fuego, o lo que sea, sales del departamento y ya, ¿de acuerdo?...
- sí… - murmuró, entre avergonzado, triste, culpable, asustado…
Yoochun cortó la llamada y volvió con su prometida…
- Yu Lin, discúlpame, surgió una emergencia y tengo que retirarme… - había necesidad de llegar a esto cuando todo era tan simple como hablarle sobre Junsu?... – pero te llamaré mañana, sí…
- pero…
- y te compensaré pronto, te lo prometo… - un beso en la mejilla de una confundida Yu Lin… - Te Quiero…
¿Te Quiero?... ¿dónde habían quedado los Te Amo que antes de ese último viaje solía ofrecerle, o los ricos besos, o la sobra de pretextos para terminar en el departamento de uno u otro para hacer el amor después de tantos días sin intimar? Eran cuestiones que inquietaron de sobremanera a la chica, que solo pudo suspirar y verle partir dejándole sola en un lugar repleto de parejas, varias de las cuales volteaban a verla con curiosidad…
……………………………………
Departamento de Yoochun…
Apenas la puerta se abrió, Junsu ya estaba a lado del pelinegro, mirándole con sus ojos rojos de tanto llorar, el semblante entre preocupado y asustado…
- lo siento, te hice venir… - soltó entre sollozos, controlando fuerte el no volver a llorar…. Yoochun detectando el olor a humo…
- deja ya de llorar, Junsu ah… - sonriéndole suavemente, el pelinegro le tomó el rostro, dejando que sus pulgares limpien las lágrimas de sus mejillas… - no pasó nada, lo único que importa es que tú estás bien, las cosas materiales vienen y van…
- pero, es que… - cómo explicarle que temía ir arruinando poco a poco el confort de su vida, haber llegado para desordenar todo lo que es y que conoce de tantos años…
- nada… - cortó sonriéndole dulcemente… - lo único que puede preocuparme es que a ti te llegue a pasar algo, habrá que enseñarte con más cuidado como funciona cada aparato que conozcas… - y de pronto esos brazos atrapándolo en un fuerte abrazo que casi le corta la respiración, hizo que su corazón latiera tan de prisa que escuchaba el palpitar emocionado en sus propios oídos…
- gracias Chunnie… - y esas palabras soltadas con una sonrisa que casi sintió contra su cuello, y que lograron que algo se moviera en demasía inquieto en su interior…
Junsu no sabía exactamente el porqué, pero estar así con Yoochun, le daba una sensación confortante y algo más que le generaba cosquillas en el estómago y el calor cubrir sus mejillas de tenue rubor. Era tal vez por lo guapo que se veía el pelinegro, por esa forma suya de cuidarlo y estar al pendiente de él… de ese aroma que tanto le gusta y que ahora impregna poco a poco sus ropas y se queda en su nariz…
O quizás esos brazos que habían correspondido su abrazo y le rodeaban con cariño, esas caricias dejadas en su cabello que casi comenzaban a adormilarlo, ese calor compartido en el que se encuentran desde hace quién sabe cuánto tiempo, porque para ambos de pronto solo había existido espacio para registrar todas esas sensaciones que solo conseguían confundirlos en emociones que nunca antes habían experimentado…
- aún debes tener hambre… - el pelinegro rompió la atmósfera, apartándolo delicadamente, viendo conforme que esos ojos habían recuperado ese brillo infantil… - vamos a pedir pizza, ¿quieres?...- ya después se ocuparía del micro, seguro solo había sido un corto…
- ¡pizza! *o*… - el pelirrojo amplió una sonrisa… -sí, desde que pasamos por aquella pizzería en el Mall quise probarla…
- ok, pero no le digas a Jae que comimos o me reñirá… - el pelinegro tomando el teléfono…
- porqué… - cuestionó curioso Junsu, sentándose en el sofá a lado de Yoochun, flexionando sus piernas arriba del mueble…
- porque según Jae solo sus pizzas son saludables, las demás son solo comida chatarra… - marcando el número de su pizzería favorita…
- ¿comida chatarra?... – el pelinegro le indicó que le contestaría después de hacer el pedido… mismo que efectuó en cosa de un instante…
- comida chatarra o comida rápida, son todas las que no tienen nutrientes que sirvan a nuestro organismo y por tanto no son sanas; pero como saben deliciosas está bien si de vez en cuando nos damos un gusto de esos… - el pelirrojo asintió, con aquella sonrisa curvada en sus labios que parece eterna…
Y de pronto el silencio cayó sobre ellos, porque Yoochun seguía pensando en el porqué no ha sido capaz de hablar con su prometida sobre Junsu y a la inversa; en lo que ahora puede estar pensando Yu Lin después de haberla dejado tan así hace unos minutos… Y Junsu, él estaba bastante entretenido solo observándolo, memorizando cada detalle de su cuerpo y rostro; era realmente muy guapo, más incluso que Jae y Yunho, o cualquier otra persona que ha visto, y su personalidad es muy amable y divertida; y por más que intenta, sus ojos no quieren separarse de él, como si desde que lo conociera, se hubiera convertido en todo su mundo…
El tono del móvil de Yoochun los sacó a ambos de sus pensamientos, con un sobresalto que los hizo sentir avergonzados y esperaban el otro no hubiera notado. El pelinegro sonrió nerviosamente al ver el número de su suegro parpadeando en la pantalla, se disculpó con Junsu y fue a su habitación para atender la llamada en privado, ante la mirada curiosa de un pelirrojo que aguardó pacientemente sentado en el sofá…
- buenas noches, Señor… - saludó cortésmente…
- buenas noches, muchacho… - la voz del Sr. Cho Dong Bin consiguió que Yoochun tragara hondo, no era que le tuviera miedo, pero sí respeto, no importa del todo ahora la confusión y enredos del que estaba siendo presa desde la aparición de Junsu en su vida; sus suegros han sido dignos de su respeto desde siempre, y recuerda con agrado la felicidad que les dio cuando supieran que se había comprometido con la bella Yu Lin… - supe que volviste a la ciudad y mi esposa no paraba de preguntar cuándo nos acompañan los prometidos en una cena familiar…
- oh, bueno, verá… - el pelinegro comenzó a sudar frío, no sabía porqué a su simple regreso a Seúl todo había cambiado tan radicalmente para él, cuando antes se sentía contento cada que los Sres. Cho le invitaban…
- espero que no estés pensando en negarte, porque ya tu madre y mi esposa han hablado, el próximo sábado habrá cena en casa, hasta luego Yoochun… - y sin darle tiempo de más nada, el hombre cortó la llamada. El pelinegro suspiró, guardó su móvil y se refregó las sienes antes de salir de vuelta con el pelirrojo…
- Su… - estaba claro, tenía que hablarle de una buena vez sobre Yu Lin…
- ¿sí?... – pero esa carita tierna hacía que su corazón se acelerara y le diera un vuelco el estómago…
- nos iremos mañana temprano al Distrito Jongsan-Gu… - terminó evadiendo una vez más… ¿cuánto tiempo podría seguir con eso?
*************
Residencia Shim…
- ¡okasa!... – respingó Mizuki porque su hermano había vuelto a mofarse de su inteligencia… la familia sentada a la mesa disfrutando de la cena…
- ChangMin hijo, deja de molestar a tu hermana… - la Sra. Shim Kaede, de origen japonés, llamó la atención con seriedad, aunque el brillo de sus ojos la traicionara, porque era realmente divertido ver a sus hijos pelear como adolescentes cuando pasan los 20 años y son estudiantes de Universidad…
- pero ella empezó mamá, me llama hyung… - se defendió el morocho…
- porque eres mi hermano mayor… - insistió la muchacha…
- pero solo se dice entre chicos, y tú eres una chica, Mizuki… - argumentó por enésima vez en el día…
- pues en japonés solo tendría que decirte onesan… - señaló Kaede con una sonrisa… - deberías intentar llamarlo así hija…
- pero me gusta como se escucha hyung… - la chica hizo un puchero… - papá, dile que no sea malito y me deje llamarle hyung…
- lo siento hija, ChangMin ya es un adulto y puede decidir al respecto… - el Sr. Shim Hyun Sook, que hasta el momento había permanecido en silencio observándolos, no pudo consentirla en su petición, aunque era su princesa y le consentía en casi todo…
- “de todas formas seguiré llamándole hyung”… - pensó, sonriendo maliciosamente hacia su hermano, quien conocía bien esas sonrisas…
- “no puede ser que hasta me parezca encantadora cuando hace eso, hasta hace un tiempo solo conseguía hacerme molestar”…. – el morocho desvió la mirada hacia su platillo cuando su corazón comenzó a latir tan de prisa… - “que rayos me está pasando. ¡Es mi hermana!”
*************
Distrito Jongsan-Gu…
Ahí estaba su casa… bueno, lo que fuera su casa hasta hace cerca de 15 años, cuando partió con sus padres hacia El Caribe. Estaba completamente diferente, eso no era de extrañar, pero Junsu podía memorar perfectamente la fachada blanca que su madre quería pintar de un color alegre, para que resaltara el pequeño Jardín lleno de rosales y pequeñas plantas que con tanto esmero cuidara…
- ¿quieres que llamemos a la puerta y ver quién vive ahí ahora?... – la voz del pelinegro lo sacó de sus pensamientos…
- no lo sé, me siento nervioso y triste solo estando aquí… - y es que se encontraba con Yoochun a bordo del auto del pelinegro, aparcados en la calle de enfrente…
- es normal, Junsu ah, vivías ahí… - notó que el pelirrojo temblaba suavemente, seguro que intentaba contener el llanto… - hey… - le tomó por los hombros instándole a girar un poco su cuerpo y le viera a los ojos… - yo estoy contigo…
- extraño mucho a mis papás, Chunnie… - y sus brazos finalmente se aferraron al cuello del pelinegro, llorando en su hombro… la postura no era cómoda, pero el calor de ambos era todo lo que necesitaban para permanecer así por unos minutos hasta que el pelirrojo se desahogó lo suficiente… - soy un llorón… - murmuró sonriendo tímidamente, aún su rostro escondido en el hombro y cuello de Park…
- sí, pero un llorón lindo al que me gusta confortar… - ¿él dijo eso?
- gracias… - susurró avergonzado, sabiendo que una vez más sus mejillas se han teñido en carmesí…
- ¿y quieres que vayamos?... – el pelirrojo se separó del abrazo, dirigiendo otra vez la vista hacia aquélla casa con buena pinta de hogar…
- ahora no… - porque el temor de recordar lo asustó… no porque hubiera momentos malos en aquellos primeros años de infancia… era… algo que no podía explicarse ni comprender… como aquéllos pasos que sabes debes dar en la vida, pero que cuesta trabajo emprender en el camino… - ¿podemos volver después?
- volveremos cuando tú quieras delfín… - le sonrió cariñosamente, como al parecer se le estaba haciendo costumbre… y el pelirrojo solo pudo sonrojarse nuevamente, como también era su costumbre tratándose del pelinegro… y el auto partió de regreso a casa… a ese departamento en el que Junsu sentía que su corazón instalaba un nuevo hogar… a lado de Yoochun…
*************
Los días habían transcurrido demasiado rápido para gusto de Yoochun, y aunque ha intentado verse con Yu Lin y actuar normal, incluso hablarle de Junsu, ha fracasado en cada uno de sus intentos, porque estando con ella, hay momentos en que solo piensa en el pelirrojo; y los que estando con Junsu, solo puede drenarse el cerebro tratando fuerte de darle nombre a esa disyuntiva en torno a hablar con uno del otro. Y sabe que es una suerte (o una treta del destino) que hasta el momento, y a pesar de lo mucho que ha salido con el pelirrojo a diversos lugares, a veces acompañados por el YunJae; Yu Lin todavía no pregunte por Junsu, o que la gente no haya comenzado a hablar de su nuevo amigo pelirrojo…
……………………………………
Departamento de Yunho…
- es que no te entendemos, Yoochun, que afán el tuyo de mantener la existencia de uno en secreto para el otro… - soltó el moreno, ambos esperando por Jae y Junsu, que al pelioscuro le había dado por llevarse al pelirrojo de compras para preparar la comida…
- créeme Yunho, ni yo me entiendo, cada que estoy con Yu Lin o con Junsu, pienso que esa vez sí se los diré, y justo cuando voy a hacerlo… - un gesto desesperado… - otras palabras que nada que ver salen de mi boca… - resopló frustrado consigo mismo…
- pues tarde o temprano se enterarán amigo…
- lo sé… - la puerta del departamento se abrió dando paso a los faltantes…
- no saben lo que acaba de pasar… - comenzó inmediatamente Jae, sonriendo ampliamente y al parecer muy emocionado… el pelirrojo sonreía un tanto confundido, porque su amigo había recibido una llamada recién iban entrando al Edificio y se había puesto así…
- no me digas que vamos mañana a una fiesta… - pero el moreno le conocía bastante bien… y una party con amigos de su novio era equivalente a diversión sin límites… SIN límites…
- sí, corazón… - mirada de “como digas que no, me enojo contigo”, lo cual era equivalente a un Jae malhumorado que le ignoraría por completo días enteros… - ¿te acuerdas de mi amigo el estadounidense?
- ¿Meloni?... – el moreno frunció el ceño, de TODOS los amigos de su novio, ése era el que menos le agradaba…
- sí, Cristopher vendrá a pasar un tiempo por acá y hará una fiesta mañana por la noche, iremos… - sonrisa… - ah, y Junsu vendrá también ya que Yoochun tiene un compromiso, sirve de que va conociendo nuevas personas…
- ¡qué!... – respingaron Yunho… y Yoochun…
- y no lo estoy sometiendo a votación… – los fulminó con la mirada, el pelirrojo solo veía a unos y al otro, sin comprender del todo el alboroto…
- pero… - intentó hablar el pelinegro…
- nada Yoochun, a menos que quieras llevar a Junsu contigo… - Jae sabía bien que su amigo pelinegro no haría tal cosa. El pelirrojo miró esperanzado a su ratón, porque en los últimos días le había dejado más a menudo y por más tiempo a solas… y de alguna manera, lo extrañaba…
- vale, pero lo cuidan mucho, eh… - el pelinegro vio que el delfín le apartaba la mirada y su sonrisa se debilitaba, pero… no podía llevarlo a la cena con sus suegros, ¿verdad?
*************
Departamento de Park Yoochun…
El pelinegro terminaba de arreglarse para ir por su prometida a su propio departamento y de ahí partir a casa de los Sres. Cho para la cena, pero seguía molesto con la idea de que Junsu se fuera de party con el YunJae…
- como ese Meloni se atreva a ponerle un dedo encima… - murmuraba entre dientes, anudando con fuerza su corbata, no tanto como para ahorcarse, pero sí para darse cuenta de que en su arrebato había terminado por arrugar la camisa y la corbata… - mierda!
Y mientras se sacaba las prendas, pantalón incluido porque estaba demasiado intranquilo como para pensar con claridad y simplemente elegir una camiseta que combinara con el pantalón y el saco, el pelirrojo se quedó pasmado en el umbral de la puerta de la habitación al verlo en bóxer (n/a quién le manda a dejarla abierta >/<). Ya antes lo había llegado a ver con el torso desnudo cuando salía de la ducha… pero justo en ese momento verlo en ropa interior le aceleró el pulso y cubrió su rostro de carmesí, bastante avergonzado… y algo más que no sabía exactamente cómo llamar pero que ya ocasionaba reacciones en su entrepierna… jamás se había sentido así, y no era desagradable pero sí vergonzoso, sobre todo porque su cuerpo se negaba a moverse y permanecía clavado en la entrada, viendo al pelinegro murmurar por lo bajo sin alcanzar a comprender una sola palabra, en tanto saca otro traje de su clóset y comienza a vestirse... notando su presencia al abotonarse el pantalón y voltear a la puerta….
- ¡Junsu!... – el pelinegro se sorprendió al verlo… “¿me habrá escuchado?”… con eso de que no ha parado de despotricar contra Meloni y Jae por llevárselo a la dichosa fiesta…
- ah!... – el pelirrojo se sobresaltó cuando fue consciente de que su ratón ya lo había visto… - yo, éste, bueno... nada… - sintiendo todo su cuerpo arder de vergüenza, el delfín terminó corriendo hacia su habitación y encerrándose en ella... se recargó en la puerta llevándose una mano a su pecho a la altura del corazón… - ¿porqué lates tan de prisa?... – y su vista se fue más abajo, entre sus pantalones, tenía un pequeño problema… - porqué o//o
Y en esa confusión por la novedosa reacción de su cuerpo ante la vista del de Yoochun, Junsu se vistió, peinó y perfumó, era extraño ahora sentir que quería que el tiempo fuera más rápido y llegara la hora en que el pelinegro se tuviera que ir para no tener que verle a la cara por tener que salir ahora… pero se sentía tan avergonzado y confundido…
- ¿Junsu?... – el pelirrojo saltó en su lugar, de pie frente al espejo cuando escuchó la voz el pelinegro… - ¿aún no estás listo?... – porque de pronto no había querido irse sin antes poder ver qué tan guapo se debe ver…
- éste… no, ya casi… - mintió, mirando su reflejo abochornado…
- bueno, yo… ya me voy… - porqué se sentía decepcionado, no era como si no lo fuera a volver a ver nunca más… - “pero si Meloni le tira los tejos”… ya sus manos se habían empuñado…- Jae y Yunho no tardarán en venir por ti, así que me voy yendo, te veo más tarde, ¿sí?...
- sí… - ya el pelirrojo se había acercado a la puerta, recargando su frente en la madera al escuchar la puerta principal cerrarse… - no entiendo lo que me pasa, Chunnie… - suspiró…
*************
Mansión Cho…
Con todo y que Yoochun no estaba al 100 presente en la cena porque su mente insistía en llevar sus pensamientos hacia Junsu en una fiesta con Meloni tirándole los tejos. Los Sres. Park y los Sres. Cho estaban muy contentos conversando de una y mil cosas en torno a la próxima unión de sus familias, algo sobre nietos alcanzó a escuchar en un momento el pelinegro, pero no le dio importancia; sin embargo, Yu Lin era consciente de que algo preocupaba a su prometido… y por tanto a ella…
- amor, ¿qué te pasa?... – cuestiona disimuladamente, posando su mano sobre la de él en un gesto cariñoso…
- no, nada… - pero la mirada de su prometida le hizo saber que no le creía… - he tenido mucho trabajo en la empresa y estoy un poco estresado… - pero incluso esa excusa no la dejó tranquila…
- has estado diferente, Yoochun… - apartando su vista y su mano, la muchacha trató de involucrarse en la charla de sus padres y suegros… después de todo tampoco era el momento ni el lugar para hablar de ello… el pelinegro no dijo nada, pero sintió que su corazón se apretujó al notar la incertidumbre cruzar las pupilas de su prometida…
*************
Era uno de los antros más populares del distrito, y Christopher era uno de esos turistas que se enamoraban del ambiente y la cultura nocturna de Seúl, por eso, cada que podía tomarse unas vacaciones de su empleo en Estados Unidos, no dudaba en viajar y disfrutar de su vida en antros y bares, en barrios repletos de toda esa maravilla que hipnotiza. Hace un par de años que conoce a Jaejoong, entonces él había sido su máxima admiración de tierras coreanas, y todavía se pregunta cómo es que nunca consiguió nada con el pelioscuro… pero igual, había aprendido a conformarse con su amistad…
En ésta ocasión iba acompañado de Vin Diesel, era la primera vez que le acompañaba, pero apenas habían llegado al aeropuerto, ya el apuesto hombre de 30 años había estado deleitándose la pupila con una que otra fémina.
Meloni era un hombre de 31 años, apuesto y personalidad seductora, el típico galán que solo busca una conquista sin formalidades de por medio. Vin tiene esa sonrisa coqueta que hace que las mujeres suspiren, y una voz varonil que simplemente derretiría a cualquiera… sino lo sabrán las chicas que en la fiesta ya han suspirado una y otra vez desde que le vieron llegar…. Chicas, que vaya dios a saber de dónde exactamente salieron, que amigas de la amiga del amigo de fulanito, que Meloni poco o nada puede recordar, pero mientras el ambiente estuviera tan prendido como hasta el momento, no le importaba que fueran perfectos desconocidos…
Y cuando Jaejoong finalmente llegó acompañado por Yunho y Junsu, Meloni parecía haber tenido radar porque inmediatamente le ubicó…
- ¡Jae! Amigo mío… - y lo estrechó en un fuerte abrazo que el pelioscuro devolvió…
- que gusto verte, Chris… - sonrió… mientras que el moreno fruncía el ceño nada contento con esa efusión de los dos…
- oh, tienes un nuevo amigo…- y no, no se estaba refiriendo a Yunho, sino a Junsu, pues apenas lo vio con su dulce sonrisa, los ojos brillantes y un ligero carmesí en las mejillas (es que se había emocionado porque Yoochun le había mandado un mensaje de texto en el que le recordaba que se cuidara mucho y le había puesto un emoticon todo sonriente), su mirada se había prendado del pelirrojo… - Christopher Meloni, mucho gusto… - se presentó, antes siquiera de que Yunho o Jae pudieran decir nada…
- Junsu, mucho gusto… - correspondió cordialmente, mirando luego al YunJae como pidiendo auxilio porque la mirada de ese hombre ya lo había intimidado…
- bueno, vamos a ver a quién más conocemos…- el moreno tomó la muñeca del pelirrojo para llevárselo con él… e igual hizo con Jae, alejándose rápidamente de la presencia del estadounidense…
- Junsu… - repitió Meloni, en sus labios se curvó una pícara sonrisa…
……………………………………
- Yunho, no te pongas celoso… - llegando a una mesa donde poder sentarse, el pelioscuro se acercó a su novio sonriéndole como niño bueno y moviendo sus pestañas coquetamente… - si ya sabes que eres el único…
- ya, pero sabes que él no me cae bien… - le dio un corto beso a su novio… - y ahora parece que tiene nueva motivación… - dirigió su mirada al pelirrojo, que estando sentado frente a ellos tenía su vista en la pista de baile…
- él no te cae bien porque no te quitas la idea de que quiere conmigo, pero créeme, siempre hemos sido solo amigos… - un beso más profundo, le pelirrojo les vio de reojo, y por un instante una imagen donde él y Yoochun se besaban así se formó en su mente…
- “o//o qué estoy pensando”… - sacudió la cabeza como buscando espabilar esos pensamientos y luego devolvió la mirada a la pista… una pareja bailaba sensualmente al ritmo de la música electrónica… - o////o… - aumentado su vergüenza al volver a imaginarse en situaciones así con el ratón…
- ¿quieres bailar?... – Meloni ya estaba a su lado hablándole al oído, su cálido aliento chocó contra su lóbulo erizándole el vello de la nuca…
- él no baila… - escucharon la voz de Yunho, casi como la de un padre que protege a su hijo… y el pelirrojo se movió inquieto, haciéndole saber a Meloni que le incomodaba su toque…
- porqué no, Yunho… - Chris sabe muy bien que no es santo de devoción para el moreno, nunca desde que se conocieron han congeniado, aún cuando entonces Jae y Yunho solo eran amigos, sabe perfectamente que el pelioscuro es causa y consecuencia de esa apatía hacia su persona…
- porque no sé bailar… - se adelantó en responder el pelirrojo… y no mentía, en realidad nunca ha bailado, no como todas esas personas en la pista, aunque siente que las vibraciones de la música podrían mover su cuerpo a voluntad propia… - pero gracias, Christopher…
- dime solo Chris… - eso significaba que ya le tenía confianza… - y si quieres, yo puedo enseñarte a bailar… - sonrisa coqueta…
……………………………………
- no sé porqué tienes que venir conmigo… - ChangMin iba acompañado de Mizuki, caminando por la calle que da al antro de la fiesta…
- porque vamos al mismo lugar y eres mi hyung…- obvió la chica, sonriendo divertida por ver el mohín de molestia en el rostro de su hermano…- Jae también es mi amigo…
Si alguien duda de la capacidad de hacer amigos de Jaejoong, nada más hay que ver la cantidad de contactos en su móvil o mail, y definitivamente los de su agenda personal…
Durante un tiempo, hace ya casi dos años, Jaejoong incursionó en la docencia en la Universidad de Seúl, así fue como conoció a los hermanos Shim, estableciendo una amistad que hasta el momento mantienen, no puede decirse que sea un vínculo demasiado estrecho, o que se vean o comuniquen a menudo, pero sí de vez en cuando (esos pocos días en que Yunho le da espacio, porque el moreno es algo posesivo con su persona desde que se hicieron novios); por lo que tampoco es de extrañar que algunos amigos de Jae no sean ni siquiera conocidos de Yunho o Yoochun…
Los hermanos Shim entraron al local buscando a Jae porque no conocen al anfitrión, y se llevaron una grata (para Mizuki) sorpresa al ver a la distancia a Junsu en la misma mesa que el pelioscuro…
- cuánto chico guapo… - soltó pícara Mizuki, porque ese otro hombre que conversaba con Junsu, y el que está sentado a lado de Jae, son un poema al atractivo varonil…
- seguro son como Jae… - advirtió ChangMin, su hermana le dedicó una mirada confundida… - ya sabes, entienden tu idioma…
- que Jae entienda mi idioma no significa necesariamente que todos los chicos hombres que conoce sean gays, ¿o sí?... – lo miró divertida… -
- a mí me gustan las mujeres… - aclaró tajante, caminando con el ceño fruncido hacia el pelioscuro y sus acompañantes… - “aunque tal vez si fuera gay no estaría ahora tan preocupado por estar sintiendo cosas por mi propia hermana”… - golpe mental… - “¡maldición! Soy un pervertido incestuoso de pensamiento”
- ¡Min y Mizuki!... – les saludó contento Jae, incluso antes de que los hermanos Shim pudieran hablarle…
- ¡hola!... – Junsu volteó hacia los recién llegados, sonriendo ampliamente al verlos… era bueno contar con más caras conocidas…
- ¡hola chicos!... – saludó radiante Mizuki…
- qué tal Jae, Junsu… - ChangMin sonrió especialmente hacia el pelioscuro, pero no tanto con el pelirrojo por la forma en que su hermana lo estaba viendo… - “no es tan guapo”…
- permítanme presentar, aunque por lo que veo ya conocen a Junsu… - sonrisa, el pelirrojo y la chica asintiendo… - él es el anfitrión, Christopher Meloni; ellos son mis amigos Mizuki y ChangMin, son hermanos…
- hola, diviértanse muchachos… - Meloni sonrió a ambos, con esa coquetería natural que desborda… aunque se acentúa con el pelirrojo sentado a su lado…
- y él es Jung Yunho, mi novio… - en la mirada del pelioscuro podía notarse claramente que estaba marcando territorio… solo por si resultaba que los hermanos Shim fueran en busca de ligar… vale, sabe que Mizuki le echó una buena mirada a su moreno desde que llegó…
- mucho gusto… - el moreno estrechó la mano del morocho, sonriéndose cordialmente; y a la chica le besó la mejilla, colocando un ligero rubor en sus mejillas… - porqué no se sientan con nosotros…
- gracias… - se apresuró a aceptar la chica, aunque se sentía un poco extraña (afortunada) al encontrarse entre puro chico guapo…
- ¡hey! Meloni… - una nueva voz hizo que todos prestaran atención en el amigo del anfitrión… - hola… - cualquier cosa que iba a decirle a Chris quedó en el pasado cuando Vin miró a Mizuki… - me llamó Vin Diesel… - se presentó sonriendo con galantería… lo que puso los nervios de punta en ChangMin, pero que estremeció a Mizuki…
- vamos a bailar, Junsu… - mientras que Meloni aprovechaba la distracción y arrastraba a un confundido pelirrojo a la pista…
Continuará……
Publicado por
felinayoosu
a las
4:55:00 p. m.
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