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martes, 29 de mayo de 2012

Shot YOOSU

Si que estuvo fuerte el Tarantallegraso  *----* xDD no me odien esto fue un regalo para feli por el aniversario del Blog bello *-*

 
Título: I´M GOING
Autora: Makino Mizuki
Pareja: YooSu
Género: Romance
Clasificación: NC-18
Advertencia: Lemon

~~~~YooSu~~~~

Yoochun ya no sabía hasta qué número había contado para poder controlar los celos y la ira contra todo el staff, la C-jes hasta Jaejoong iba incluido en su larga lista de maldiciones y es que ese maldito MV ya lo traía atorado en el hígado; a todos lados que iba escuchaba los comentarios nada sanos para con el cuerpo de su novio y él encerrado en el set de grabaciones sin poder siquiera desquitar a gusto su frustración (aunque ya varias latas de refresco se encontraban aplastadas a lo largo del set y el área de descanso) y lo que más le enfurecía era que Junsu no contestaba sus llamadas, llevaba toda la mañana tratando de contactarlo y nada, ni en la compañía se lo querían pasar.

8, 9, 10 de la noche, por fin podía escabullirse, sabe bien que no tienen tiempo que perder a solo 4 capítulos de terminar el drama, pero es que ya no aguantaba, tenía un dolor en la boca el estómago que solo se debía a todos los gritos e improperios que se aguantaba e iban dirigidos a  varios de sus compañero del drama cada que hablaban de su novio, a éste paso sufriría de ulcera gástrica por stress. Había convencido a su manager de ayudarlo a fingir un pequeño desmayo para poder escaparse de ahí, lo quisieron llevar al hospital pero se negaron diciendo que no querían que la prensa se enterara, que solo es cansancio, con unas buenas horas de sueño y en la mañana estaría como nuevo.

Marcó el teléfono del rubio una vez más, tras varios timbrazos pareció que por fin le habían contestado pero antes de que empezara a gritar se escucho la voz de Junsu:

-Estas hablando al teléfono del niño mas lindo del mundo y el amor de la vida de Park Yoochun, si eres mi ratoncito hermoso, estoy en mi departamento, si no eres, que te importa dónde esté no te atenderá, gracias…- y se cortó la llamada, Yoochun tenía cara de circunstancia, obviamente su novio había contestado es imposible que tenga semejante mensaje de voz en el celular al que le hablaba todo mundo… grr por cierto por que tendrá tantos amigos, pensaba el pelinegro.

~~~~YooSu~~~~

-Hyung, creo que mi plan se llevará a cabo antes de lo planeado…- Junsu se encontraba terminando de acomodar la mesa mientras Jaejoong en la cocina terminaba la cena, una cena para dos claro está, pobre hasta de chef lo agarran por eso dicen que las ummas son todólogas *^*

-Junsu, ¿no crees que todo esto es demasiado? No creo que le guste mucho “la sorpresita” que le tienes…- contestó el mayor saliendo de la cocina, limpiando sus manos en el delantal.

-hyung, hay que darle sabor a la relación de vez en cuando, a parte solo será un ratito, luego él llevará el control total, y con esto espero que se le baje lo energúmeno por todo esto del álbum-

-Bueno Su yo ya me retiro, la cena está casi lista solo deja el horno por unos 10 min más y luego le apagas, no se te olvide que luego no quiero venir y enterarme que los bomberos los sacaron en paños menores- el mayor se sacudió el escalofríos que le recorrió la espalda.

-si ummaa~- el rubio acompañó al mayor a la entrada del departamento- y gracias por ayudarme a comprar todo eso, que bien guardadito te lo tenias hyung, con razón Yunho hyung siempre anda sonriendo- Junsu sonrió pícaro

-Junsu yah!! Recuerda que también puedo hablar así que ni una palabra- sentenció el mayor sin saber que fue Changmin quien le recomendó hablar con Jaejoong para estos asuntos, qué tanto sabrá Changmin del YunJae?... Esa… es otra historia.

-si, si… ya anda que de seguro appa ya te espera- le dijo entre risas, el mayor iba a responder pero Junsu lo empujó fuera y cerró la puerta.

~~~~YooSu~~~~

Hijos ingratos, después de todas las vergüenzas que pasó el mayor esa mañana a causa de una de las grandiosas ideas que a Junsu se  le ocurrían, habían recorrido una larga distancia a una ciudad cerca de Seúl para poder comprar lo que necesitaban para su sorpresa y es que siendo figuras publicas no puedes ir por la vida comprando ese tipo de cosas así como si nada, iban tan tapados que así llamaban más la atención pero el encargado de la tienda poco le importó, todo el tiempo venía gente tan rara que se ocultaba para que no supieran qué es lo que compraba, pero aparte de la vestimenta, la actitud a veces sobreinocente del menor le hacía mas difícil estar ahí, agarraba cada producto preguntado para que servía como si estuviera en una juguetería cualquiera agarrando productos Hasbro y picándole para ver que hacía, el mayor llevaba las mejillas tan rojas que hasta la gabardina le empezaba a dar calor.

-Ya! Junsu por el amor de dios agarra lo que necesitas y ya vámonos que nos pueden reconocer- el mayor levantaba más el cuello de la prenda y ajustaba más la gorra y los lentes

- ok ok ya está bien, haber amm este tiene un color bonito y ya trae baterías incluidas.. mmm.. aah estas para que no lo lastimen y mmm… aaah hyung cuáles son esos que me dijiste que servían para aguantar más…?- Jaejoong parecía que se hacia mas y  mas chiquito cada que el menor hablaba

-Estos, estos, ya ten y ya vámonos… por dios!- Jaejoong salió corriendo de la tienda antes que se derritiera del calor de la vergüenza que estaba sintiendo. Junsu como si nada se dirigió a la caja a pagar, estuvo a punto de dar su tarjeta de crédito paro se acordó que el mayor le aconsejó pagar en efectivo por aquello de la seguridad.

-Ja…mmbbnhyub- Junsu gritó el nombre de Jaejoong pero este llegó a tiempo para taparle la boca y que no los descubrieran

-te dije que no dijeras nuestros nombres!!!!-

-ciertoo perdón lo olvidé, pero como quiera mira hyung me dieron una tarjeta de descuento para la próxima compra- Junsu le enseñaba la tarjeta al mayor camino al coche.

-próxima? Ni loco!!! no te vuelvo a traer-le arrebató la tarjeta y despistadamente la guardó en su cartera.
~~~~YooSu~~~~

11:00 pm en punto. El pelinegro llegó al departamento de Junsu, en cuanto entró como energúmeno (vaya Junsu tenía razón xD) gritó su nombre y éste le respondió desde la cocina donde se aseguraba no haber quemado la cena que ésta vez si necesitaba que su ratoncito la comiera o no podría hacer lo que planeó.

-Mi amore ya llegaste por fin, ven, ven mira ya está lista la cena- el menor salió de la cocina y se acercó al pelinegro y lo tomó de la mano para sentarlo a la mesa. El mayor se dejó guiar algo confundido y no es muy seguido que Junsu le prepare de cenar y ese tonito entre cantarín e inocente que está usando y un brillo raro en los ojos le daba algo de miedo.

-Yah!! Quita esa cara que no he preparado yo la cena, si es eso lo que te preocupa, la hizo Jae hyung, esta es mi manera de contentarte por lo molesto que debes estar por lo del mv, pero sabes que no es mi intención, que solo me gusta probar cosas nuevas, no es que ande por ahí provocando la libido de todo el mundo, sabes que hago eso solo pensando en ti y hmbfm- el menor se vio interrumpido por un apasionado beso que el mayor le dio callando el discurso que se estaba aventando, hasta que Junsu lo separó, no era hora de ponerse aún a “jugar”.

-Confieso que sí, he estado tan enojado por todo lo que dicen de ti, pero ahora que veo todo esto, no hay duda que tengo el mejor novio del mundo- lo iba a besar de nuevo pero Junsu lo detuvo esta vez tenía que aguantar hasta el postre.

-vamos baby saltémonos esta cena  y pasemos directo a mi postre favorito- intentó acercarse de nuevo, pero Junsu se alejó.

-no amor, sabes que si hago que umma cocine luego no comemos nada se pone todo intensa, anda cenemos, luego te doy postre toda la noche- pucheros y ojitos de perrito y ni quien diga pio.

-Ok baby cenemos pues- Junsu fue a la cocina y se aseguró de llevar primero el plato especial para Yoochun.

Conforme la cena avanzaba entre pláticas del trabajo, Yoochun empezó a sentir sueño, bostezaba cada vez con mayor frecuencia, llegó el postre, un rico pastel y helado de chocolate, al primer bocado y Yoochun soltó la cuchara a punto de desmayarse pero Junsu logró atajar su cabeza y evitar que terminara embarrado de pastel. Lo arrastró hasta la habitación y lo depositó en la cama. Llegó la hora del show.

~~~~YooSu~~~~
2 horas después….

Yoochun despertó algo mareado y confundido recordaba estar cenando con Junsu luego del postre nada, tal vez si debería descansar más, trató de moverse y abrió los ojos asustado, sus pies y manos estaban atados a la cama con esposas con afelpado color rosa fushia, pero no fue eso lo que mas le asustó, si no que una parte de su cuerpo se sentía algo incómoda, no podía ser que su tierno delfincito se haya atrevido a esto, estaba convenciéndose de que tal vez sea un sueño bizarro a causa de todo el stress por el que ha estado viviendo, pero una voz sexy que reconocería a kilómetros lo sacó de sus pensamientos.

-estás listo Yoochun ah!- y el mayor sintió algo extraño en esa parte de su cuerpo, el menor había activado a distancia el vibrador pero a los pocos segundos lo apagó.

-Ju… Junsu ah!! qué es ésto por dios- el mayor aunque lo negara las vibraciones se sentían bien pero cesaron enseguida.

La música de lo que parecía ser My Page se empezó a escuchar en la habitación y Junsu salió del cuarto de baño con ese chaleco y esa camiseta color oro que tantas noches de sueño le había quitado, al parecer era un remix pero su cerebro no sabia ya si así iba la canción, Junsu mientras bailaba había vuelto a encender el vibrador por unos segundos y Yoochun solo mordía su labio inferior era incómodo sentir eso pero solo al principio, luego empezó a disfrutarlo y apenas estaba acostumbrándose Junsu lo apago, soltó el control, llegó la parte en que se quitaba el chaleco y luego rasgaba su playera en ese momento el miembro de Yoochun despertó del todo, se irguió majestuoso es que solo ver el cuerpo de su novio y ya le ponía y eso que solo era el inicio a saber cuanto el menor tiene intensión de hacerlo esperar antes de probar su piel.

La música cambio de pronto a Xiahtic en un perfecto arreglo haciendo ver que Junsu es un as para la música por que sí, era un remix y si ya iban esas dos canciones la poca lucidez del pelinegro le hacia sospechar cuáles otras vendrían. Junsu esta vez salía con esos pantalones blancos que dejaban poco a la imaginación y los muchos dolores de cabeza de Yoochun por discutir con el staff el haberle puesto esos ajustados pantalones, esos movimientos de caderas ya empezaban a hacer estragos sumándole a que Junsu tenia pensado activar ese aparato del demonio cada que empezaba una nueva canción empezaba a sentir el pre semen escapar de su miembro, Junsu apagó otra vez el aparato dejando descansar un momento al pelinegro, pero si la canción que seguía era la que se imaginaba no aguantaría mucho.

8 años de conciertos y tener que cambiarse en segundos le estaban sirviendo mucho a Junsu en estos momentos, ahora la música de Intoxication empezaba a sonar y Junsu salía del baño con ese delicado y sexy caminar, la manera en que baja un hombro de su chaqueta y los movimientos de su cuerpo simulando una ola y terminar con ese empuje de cadera que hacia saltar su miembro que estaba totalmente pegado a su vientre, y ese maldito aparato encendido de nuevo solo torturándole otro poco.

-Jun…su ah!... por… favor no aguanto…mmm mucho mas…- suplicaba el pelinegro tirando de las esposas tratando de arrancarlas de un tirón de la cama.

-no aun Yoochun…-  de lo tan excitado que estaba no se había dado cuenta cuando Junsu había llegado a su lado en la cama – quiero que aguantes un poco más…- besó los labios gruesos del mayor y tomó su miembro entre sus manos pero en vez de sentir que su novio le diera placer solo sintió que le deslizó algo a lo largo del miembro.

-Un… Ju…mmnh Su, no por favor eso no mmmhn- Junsu había deslizado un anillo de goma alrededor de la base del miembro del pelinegro para evitar que se viniera tan pronto, quería prolongar su placer lo mas que pudiera.

Junsu cerraría el show con broche de oro y era que Yoochun no había tenido la oportunidad de ver con detenimiento el nuevo mv de Junsu y verlo salir con ese traje rojo sangre y pantalones de cuero y esas botas hasta las rodillas había maldecido una y mil veces a aquel que se atrevió a inventar el maldito anillo que tenia en su miembro, Junsu bailó el principio de la canción, después empezó a acercarse a la cama, se subió en ella, retiró el vibrador del interior del mayor recibiendo un suspiro de alivio estaba claro que él no nació para ser pasivo, luego desató los pies de Yoochun, empezando a dar besos desde los tobillos donde se veían marcas rojas a causa de los tirones que daba para zafarse, subió por las piernas, el vientre, el pecho, subiendo por su mentón y terminando en un beso tan apasionado y hambriento que parecía como si hubieran pasado años sin haber probado esos labios, Junsu se separó y bajó al miembro de Yoochun para retirar el anillo, unas cuantas lamidas y no aguantó mas y se descargó en la boca del rubio que bebió todo lo que pudo del semen de su novio, subió nuevamente para dejar un beso en los labios del pelinegro ocasionando que su miembro empezara a reaccionar nuevamente.

-te recuperaste muy pronto eh-Junsu agarró el miembro del mayo y empezó a estimularlo y en cuanto estuvo duro nuevamente se autopenetró bajando despacio pues no había usado mas lubricante que el semen que el pelinegro aun tenia sobre su miembro.

-Junsu ah!! noo… mh te dolerá- el pelinegro logró decir antes de ser callado por un beso demandante de su novio.

-no importa Yoochun aah…hmmn.. solo quiero sentirte ya- dijo Junsu cortando el beso que le diera al mayor

-muévete ya Ju…Junsu por favor- el pelinegro empezaba a perder el control, sus manos aun atadas no permitían que llevara el control solo podía subir y bajar sus caderas en busca de mas contacto.

Junsu recargó sus manos en las rodillas flexionadas del mayor y empezó a subir y bajar cada vez más rápido.

-Junsu de..detente, por favor desátame, quiero que también sientas el mismo placer que yo- suplicó el pelinegro, Junsu con mucho autocontrol se detuvo por un momento para desabrochar las esposas, ni siquiera las quitó bien de sus manos, quería regresar pronto para sentir al mayor en su interior, Yoochun al estar libre se incorporó para sentarse en la cama y tomar al menor en un abrazo y ayudarlo a subir y bajar más rápido, metió una mano entre sus vientres y tomó el miembro del rubio acariciándolo al ritmo de las estocadas, el mayor no aguantó mas tiempo y terminó en el interior de Junsu que al sentir la esencia de su novio inundar su pasaje se vino entre sus vientres y dando un beso apasionado que acalló sus gritos. Yoochun se dejó caer en la cama con un Junsu jadeante y acalorado sobre su pecho.

-amor que bueno que adelgazaste, pesas mucho menos que antes- el pelinegro le acomodó el mechón rubio que cubría los ojos del menor.

-cállate tonto, acaso me estas diciendo que estaba gordo- y ahí estaba el Junsu inocente de siempre, como es posible que en una persona pueda existir estas dos facetas tan diferentes, se preguntaba por millonésima ves el mayor, pero es por eso que lo ama demasiado, tiene todo en una sola persona.

-Solo bromeo Junsu ah… por cierto de dónde se te ocurrió todo esto y dónde compraste todas estas.. cofcof cosas- un sonrojo apareció en las mejillas de Yoochun que pocas veces demuestra.

-aaah ven acércate, sabes guardar un secreto?- le susurró al oído

-Sí – contesto Yoochun…

-Pues yo también- contestó el rubio besando sus labios, evitando que el mayor siguiera hablando.


FIN
~~~~YooSu~~~~






domingo, 20 de noviembre de 2011

Shot YooSu *Q*

Acá iop ;D con un shot corto **tampoco lo considera drabble porque en extensión salieron mas de mil palabras xD** que me nació luego de ver unas pics del baby dolphin sexy *Q* y ps nada, no salió muy pervert porque mi ratón sigue trabado, pero algo es algo ;D



Título: Castigo conveniente
Autora: Felina
Pareja: YooSu
Género: Romance
Clasificación: NC-17
Advertencia: Lemon

**********

No es que Yoochun encuentre inconveniente que a Junsu le encante el soccer. No es tampoco en sí que se queje de la cantidad de ejercicio que aquello le obliga a realizar a su adorable novio, venga que en ocasiones no es que reniegue incluso de la cantidad de tiempo que entonces el delfín invierte en aquellos compromisos deportivos porque a fin de cuentas tiene más o menos comprendido que no pueden estar como lapas pegados las 24 horas del día, siete días a la semana durante todo el año a lo largo de sus vidas –aunque ello no quita el hecho de que a menudo le extrañe demasiado cuando no están juntos o se ponga de mal humor o hasta se deprima cuando el trabajo individual les tiene casi en mundos diferentes-. No, en serio no es nada de aquello… Yoochun solo odia una cosa del soccer.

El toqueteo excesivo, innecesario y casi natural que se da entre jugadores.

Oh sí, y eso por supuesto, traía demasiados problemas existenciales a la vida del pelinegro. Tener que lidiar con los celos prácticamente cada día ya era agotador, tener que hacerlo cada que sabe de antemano que su novio estará en un campo de fútbol con más de 21 hombres regados por toda la cancha y dispuestos a más que jugar, era desgastante. No es que piense –literalmente- que vayan a sobrepasarse con su delfín a punto de violarlo pero definitivamente atreverse a tocarlo, abrazarlo o sonreírle –o acosarlo como aquella vez que le agarraron el trasero con tal descaro, entre otras acciones de la misma naturaleza- despertaban instintos asesinos en el ratón.

Y por más que intentaba encargar la seguridad, integridad e inocencia de Junsu a su cuñado Junho, tampoco era que el gemelo ayudara demasiado. Yoochun está seguro de que su cuñado aún está algo receloso ante la idea de que su hermanito salga con él pues le considera algo –muy- pervertido y corrompedor de la inocencia del menor.

Sin embargo, qué piensa Junsu en todo esto. Pues bien, hemos de resumirlo en unas cuantas palabras.

El delfín sabe perfectamente cuán celoso es su novio, le conoce de mucho tiempo atrás, fueron los mejores amigos antes de convertirse en amantes y después de eso en pareja. Sabe también cuáles son algunos de los puntos débiles del pelinegro, y el provecho que puede sacar de ello. Los celos punteando la lista. Y la respuesta cuando se trata de conciliar aquel sentimiento de molestia mezcla con inseguridad producto del amor, son ricas, largas y excitantes sesiones de sexo apasionado que, para qué negarlo, le encantan a ambos.

Que sí, obviemos que la inocencia y ternura de Junsu están ahí, pero definitivamente también está su faceta juguetona, pícara y sexy, fogosa y demandante; de todas las caricias, los besos, el calor, los jadeos, gemidos, mordiscos y más que comparten en la intimidad.

A veces no tan íntima. Es decir, no siempre eligen los lugares más privados para hacer sus cosas. Incluso un par de veces han hecho lo suyo en los vestidores del estadio de soccer. Y hoy, es una de aquellas ocasiones.

Yoochun había llegado de sorpresa, de incógnito se había colado entre los cientos de seguidores del Torneo y aguardado pacientemente –vil mentira- hasta que el juego terminó y la mayoría de los jugadores comenzaron a marcharse.

- hyung, Yoochun ah vino a verte… - uno de sus compañeros le dijo mientras sale de los vestidores junto con otros dos muchachos y dentro quedan solo el castaño (quien todavía llevaba la toalla alrededor de la cintura pues acababa de salir de la ducha), su gemelo y otro par de chicos que pronto toman también camino fuera.

- Chun ah, ¿qué haces aquí?... – el delfín le preguntó dedicándole esa sonrisa cariñosa que natural se forma en sus labios cuando le ve…

- vine por ti, Jaejoong nos invitó a cenar en su departamento… - el pelinegro le respondió devolviéndole la sonrisa, algo más discreta pero que combinada con aquella brillante mirada deja al descubierto el amor mutuo… y el repentino deseo de tomarlo ahí mismo… sino fuera por las miradas extras…

- yo ya me tengo que ir… - el gemelo anunció con bolso al hombro y esa mirada alternada entre su hermano y su cuñado… - más vale que se comporten… - dijo y miró de mala manera al pelinegro… - más vale que TÚ te comportes, ratón calenturiento… - masculló en exclusiva para su cuñado, quien un tanto acostumbrado a aquel trato simplemente sonrió enseñándole la lengua en un gesto infantil de reproche…

- hyung, deja de decir ese tipo de cosas… - el delfín pucheó con las mejillas sonrosadas… - no es como si mi Chun y yo fuéramos indiscretos ni nada… - señaló con tono inocente…

- sí claro… - despeinó a su hermano y fulminó con la mirada al pelinegro… - nos vemos… - se despidió de ambos y en un par de minutos ya solo la pareja estaba en los vestidores…

Junsu estaba terminando de guardar sus cosas –por supuesto, se había tomado toda la calma del mundo para ello– mientras Yoochun le espera sin despegarle la mirada. Sin embargo, había algo diferente en la sensación, no era solo cariño ni ternura, era también molestia, el pelinegro estaba celoso, y el delfín sabe bien porqué…

- ¿y bien?

- ¿bien qué, Chunnie?... – cuestionó volviendo la mirada con esa expresión dulce que en aquellos momentos podría haber ablandado su corazón pero que pasó de largo porque los celos eran demasiados…

- ¿vas a explicarme?...

- ¿explicarte qué?

- tú, tan pegado a ese idiota durante las fotos de equipo antes del partido… - gruñó con todo el celo que le circula por las venas…

- ¿pegado? No sé de qué me estás hablando Chunnie… - puso cara de interrogación y en cosa de segundos el pelinegro ya estaba pegado a él, sujetándole la cintura con recelo, presionando la espalda baja acercándole más si de algún modo era posible… - ¿Yoochun ah?... – susurró confundido, pestañeando lindamente y sonrojándose más…

- voy a mostrarte las fotos en cuanto sean publicadas, baby… - murmuró con voz ronca, delineando los labios de su novio con uno de sus dedos… - ¿se puede saber porqué eres el último? Que vayas desnudo debajo de la toalla me está poniendo, y todavía estoy celoso, Junsu ah… - soltó con tono todavía ronco, con mirada penetrante y sus dedos rudos presionando la piel desnuda de la espalda del castaño…

- los chicos no dejaban de molestar en la ducha… - jadeó y el pelinegro elevó una ceja con evidente molestia… - no seas malpensado Chunnie, estaban molestando decentemente, y yo aguardaba a que todos salieran porque ya sé que no te haces a la idea de que puedan verme mientras me baño… - le miró con esa carita de niño bueno que siempre acelera el corazón del pelinegro… - Yoochun ah, ¿nos vamos ya?... – susurró con voz sexy, siendo él quien lame lentamente su cuello y puede con el autocontrol del pelinegro…

- aún estoy molesto contigo, baby… - murmuró ronco, colando una mano bajo la toalla del delfín, sujetando la punta de su erección y jugando con ella…

- anhhh Chun… - gimió al instante, sonrojándose y sufriendo esos pequeños escalofríos que le corren de pies a cabeza ante aquel contacto…

- voy a hacerte mío, aquí y ahora Su ah, y no voy a ser precisamente lindo… - le habló al oído, intercalando entre palabras algunas lamidas y mordiscos en el cuello del castaño…

- Chunnie, no; al…alguien puede… vernos… - jadeó alterado pues el pelinegro había comenzado a pellizcar sus pezones con la otra mano en tanto la primera continuaba en su labor bajo la única prenda que cubre su desnudez total.

El pelinegro hizo oídos sordos de su petición… cosa que el castaño sabía que sucedería, y le encantaba… pronto los gemidos de Junsu inundaron los vestidores, el eco de sus tonos delfinescos de placer estaban incentivando la libido de Yoochun y por ende aumentando el calor de los dos. Llegaron los besos apasionados, los besos ansiosos, los besos desesperados, los besos candentes. El castaño se dejó guiar cuando el pelinegro le empujó contra la banca girándole y sacándole la toalla al mismo tiempo, instándole a apoyarse con sus manos y dejando en alto su trasero, el pelinegro se relamió los labios y se desabrochó los pantalones exponiendo su hinchada erección.

- ¡mhh!... – el delfín gimió un poco adolorido y alterado cuando su novio le penetró rápida y profundamente…

- te dije, que no sería lindo Su… - jadeó excitado inclinándose para alcanzar el oído de su novio y besar su nuca, lamiendo la piel caliente que comenzaba a perlarse en sudor…

- ahh Chunnie… - el castaño giró el rostro para mirarle, las mejillas arreboladas de carmín, la mirada brillante, los labios rojos por los besos antes compartidos… - ¿vas a perdonarme ahora?

- voy a… - una embestida, un gemido compartido… - meditarlo… - una más, algo más profunda y fuerte…

Iniciando así el vaivén de caderas, el ritmo ascendente de estocadas profundas, rudas, fuertes. Yoochun le sujetó firme las caderas y Junsu se agarró al banco para no perder el equilibrio ante la fuerza con que era embestido. El sonido húmedo del choque de sus cuerpos sudados fue un sonido erótico que encajó perfecto en aquella escena, el frenético movimiento de ambos jóvenes entregados al placer. Gemidos roncos, ojos cerrados y labios mojados por las constantes lamidas que hacen sobre sus propias bocas.

Deseo y placer, calor y pasión, amor y premura.
Era suficiente, era sexo pero no banal.
Era su forma de demostrarse que a pesar de todo, el sentimiento que se tienen todavía es lo más fuerte y hermoso, que siempre logrará pasar a través de los celos, de las inseguridades, de todos los obstáculos que puedan venir.
Que siempre ha sido, es y será amor.

Junsu se soltó de la banca y se incorporó aunque con algunas dificultades pues Yoochun no había parado de embestir. Se las ingenió para apartarse y girarse, miró al pelinegro y se acercó a morder sus labios con sensualidad, sujetando su erección, caliente y húmeda…

- nhh baby… - el pelinegro gimió un poco adolorido, estaba demasiado excitado y solo quería volver a la estrechez de la intimidad de su novio…

- siéntate… - ordenó con tono sexy…

Y fue entonces que el pelinegro se olvidó por completo de que estaba castigando a su novio, obedeció y agradeció infinitamente su titubeante voluntad cuando el castaño se sentó en sus caderas autopenetrándose de una. Nuevamente los dedos de Yoochun se enterraron en la piel de los glúteos de Junsu en tanto éste comenzó a subir y bajar gimiendo con tono agudo. El castaño se sujetó de los hombros del pelinegro para darse mayor impulso y equilibrio, el calor abrasador y el aroma embriagante de sus sexos les inundó los sentidos. Unos cuantos minutos más fueron suficientes para que el orgasmo los alcanzara y sacudiera sus cuerpos en deliciosos espasmos de placer.

Junsu recargó su frente en la de Yoochun mientras éste rodeó su cintura dedicándole algunos mimos en tanto se recuperan un poco.

- ¿estoy perdonado? Ratón pervertido…

- cuando lleguemos a casa, te lo diré, baby…

Sellaron aquel momento con un corto beso, dulce y suave. Pero sin duda, más capítulos de aquella historia serían repetidos. Porque ambos saben que todavía habrá más celos, más deseos, más amor por compartir.



**FIN**




Créditos: Pic de Sharing Yoochun.

domingo, 6 de febrero de 2011

SHOT YUNJAE PARTE 2

Bueno aqui como prometio Feli la segunda parte (aki la parte 1 clik aki!!) de este yunjae y cm anda sin inter renegando por la vida no quedó justamente como ella quería; pero es su regalo por el cumple del líder sexy morenazo de fuego, alias Yunho xD


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Título: MEURTRIER UNLIMITED
Autora: Felina
Pareja: YunJae
Género: Drama, Romance, Acción
Clasificación: NC-17
Resumen: Los dos asesinos más peligrosos se involucran en una sangrienta competencia que dejará en el medio a quien se ha convertido en dueño de sus corazones.
Advertencia: Lemon


**MEURTRIER UNLIMITED**

**Dos asesinos, Dos Ideales, Un Amor por quien Morir**

PARTE 2

*****

Yunho no conseguía apartar de sus pensamientos a Jaejoong, y bien sabía el moreno lo que ello significaba, lo supo tal vez desde el momento en que su mirada se encontró con la del pelioscuro el mismo día que lo conoció y contrató para que se encargara de asear su departamento… esa tonta excusa que usara antes de la llegada de Jaejoong… la misma que ocasionó la muerte de alguien que también le importó aunque de manera diferente a la que ahora le interesa el joven Kim.

Volvió a ajustar la mira en el telescopio y observó a través de la ventana aprovechando la oscuridad de la misma noche… Jaejoong terminaba de limpiar cada taza en aquella vitrina donde él las ha ido colocando una a una desde que comenzó a coleccionarlas, el pelioscuro sonreía apenas perceptiblemente pero sus labios rojos eran demasiado tentadores para el moreno… haberlos rozado intencionadamente una semana atrás había sido su peor error como asesino desde que se iniciara en esa vida sin salida justa.

Y sin embargo, una parte de él no se arrepentía…

Jaejoong paró todo movimiento de pronto, los audífonos en sus oídos emitieron una melodía bien conocida por el pelioscuro que colocaba sentimientos encontrados en su persona desde hace algún tiempo ya… y aquello no podía seguir así… antes que haberse permitido aquella peligrosa atracción por Yunho, debía haber cumplido con su encomienda…

…flashback…

Le había visitado como cada tarde a la hora de la comida en el local donde trabaja, una joven alegre de cabellos ondulados y rasgos orientales más bien japoneses saludó a Jaejoong con una sonrisa sentándose a su lado y robándole un poco de su comida; ella era una muy buena amiga, la que le había enseñado japonés y con quien tenía una relación muy parecida a la de un par de hermanos, la confianza era grande y el cariño fraternal…

- ¿no deberías estar en la Universidad?... – el muchacho cuestionó… aunque de antemano conocía la respuesta… una suave sonrisa dibujada en sus labios mientras la joven termina su bocado y le roba también un sorbo de su agua…

- tengo que venir a ver a mi amigo para asegurarme de que no le ha secuestrado algún tipo sexy… - respondió tan sonriente como siempre, conociendo de sobra la homosexualidad del pelioscuro y aprovechándose a menudo de eso y el hecho de que le persigan chicas y chicos al por mayor para burlarse de él…

- no hay ningún tipo sexy que me interese como para permitirle que me secuestre, Kari… - el muchacho respondió sonriendo divertido por la actitud de su amiga…

- si conocieras a mi jefe seguro que de él sí te dejabas secuestrar… - comentó con rintintin…

- lo sé, me lo has dicho muchas veces desde que comenzaste con ése trabajo y lo conociste, aunque sigues sin decirme siquiera cómo es físicamente…

- cuando decidas hacerme caso y conocerle lo verás por ti mismo, Jaejoong… - volvió a sonreír y luego siguieron platicando de muchas cosas…

Una de las cuales llamó mucho la atención del pelioscuro, la forma tan misteriosa con que lo describía le hacía tener una especie de presentimiento y no era precisamente bueno, se sentía intranquilo y tentado de pedirle que dejara ése trabajo, las cosas que le decía que su jefe le pedía eran por demás extrañas y parecían propias de alguien que no lleva exactamente una vida normal.

Ese fue el último día que Jaejoong vio a su amiga Kari… apenas al día siguiente le contactaron para informarle que la chica había fallecido… un asesinato a manos de un grupo de matones pertenecientes a una mafia del bajo mundo de la capital. La habían matado en el departamento del sujeto ése para el que la chica trabajaba… y luego simplemente Jaejoong había comenzado a trabajar para él tratando de comprender por qué había tenido aquel trágico final su amiga Kari.

- ¿cómo supiste que busco alguien para asear mi departamento?... – el moreno le había preguntado el primer día que se vieron en aquel mismo local que se convirtió en el de la rutina, con ese mismo vaso de té helado y la actitud más bien fría y distante del chico moreno como su timidez y reserva…

Había una canción de fondo que escuchaba alguien sentado en la mesa de lado. Ésa melodía tranquila se había quedado grabada en la memoria de Jaejoong, y luego se convirtió en su favorita cuando se encontraba en el departamento de Yunho.

- vi un anuncio en la pared del súper que queda cerca de mi departamento… - el pelioscuro respondió dando luego un sorbo a su té… Yunho le miraba detenidamente y le ponía nervioso, era atractivo y definitivamente misterioso, aunque no tenía exactamente el aire de un mafioso… se preguntaba entonces porqué su amiga había muerto si tampoco se relacionaba con la mafia… - ¿me considerará para darme el empleo? Realmente lo necesito, señor…

- te hice venir porque ya es tuyo, ahora presta atención en lo que tienes que hacer…

- Jaejoong, me llamo Kim Jaejoong… - se presentó con la esperanza de que el moreno le dijera su nombre… a Kari nunca se lo había mencionado según le contó…

- Jaejoong… - dijo con el mismo tono pero sin dar muestra de ofrecer el suyo… - debes limpiar todo el departamento, suelo olvidar por completo la limpieza o el orden porque no paso demasiado tiempo ahí, también hay un fax, todo el que llegue debes…

Así había comenzado todo… y durante meses nada cambió… Jaejoong continuaba sin saber nada más de lo que había en las paredes de ése departamento. Pero un día, hace quizá un par de meses durante la reunión de pago en el local con un vaso de té helado, el moreno le reveló su nombre… escuetamente y sin mayor ceremonia, ni siquiera un apretón de manos…

- Yunho… - era todo cuanto había murmurado el moreno antes de dar la vuelta y marcharse como cada vez, sin darle tiempo para más nada que mirarle partir…

Luego se percató de que nunca se había cruzado con Yunho aunque llegara a veces unos minutos antes o se fuera después de la hora… pero comprendió que la atracción que sentía por el moreno iba más allá de su físico, le atraía el misterio que le rodeaba y esa personalidad fría y distante…

Entonces pareció perder de foco el motivo por el que había tomado ése trabajo…

…flashback…

Jaejoong se sentó un momento en el sofá de la estancia, aún no terminaba de acomodar todo… el sonido del fax entrante le distrajo y una opresión en su pecho le hizo sentir inquieto de nuevo… como cada que uno de esos mensajes llegaban para Yunho, leyó y volvió a quedarse sin comprender qué podría tener de importante o cuál era el sentido de las frases que incluso parecían mochas. Sin embargo, como cada vez, pegó las hojas en la ventana…

Esa vez… agregó una propia escribiendo rápidamente unas palabras sobre una hoja y pegándola al final…

…………………………

En la oscuridad del departamento de enfrente, Yunho apartó la mirada al leer ese mensaje… su corazón palpitó acelerado y sintió algo parecido a la ansiedad mezclada con culpa y añoranza…

*****

Kentaro le entregó los detalles de su nuevo trabajo esa mañana, debía dirigirse a las afueras de la ciudad en un pueblo más bien pequeño… Yunho aceptó sin pensarlo, necesitaba mantenerse ocupado ahora más que antes, y si todo salía bien, este podría convertirse en el escalón hacia su último trabajo, ya solo le hacía falta justamente la taza que correspondiera a su país natal, donde su vida como asesino había comenzado, donde debía terminar…

A toda velocidad marchaba montado en su motocicleta scooter de potente motor, a través de la mica protectora del casco vio a su objetivo, un auto que corría a una velocidad moderada casi a un kilómetro de distancia, aceleró y preparó su arma; cuando estuvo al lado del auto en marcha apuntó sin miramiento hacia el ocupante en el asiento trasero, acompañado de otros dos sujetos no se extrañó cuando éstos se apuraron en defenderse sacando sus propias armas y disparando.

Pronto habían llegado al pueblo e internado entre las angostas calles hasta la plazuela, la gente se escondió entre gritos y miedo donde pudo, Yunho bajó de su moto y corrió para ocultarse tras el pilar que sostiene los arcos de los edificios que rodean la plazuela…

- una trampa… - dijo para sí al percatarse de que nuevos sujetos salían de los edificios aledaños con armas más potentes disparando hacia su dirección sin miramiento alguno… aguardó y tomó respiraciones profundas…

Así fuera una trampa, él debía cumplir con su trabajo, ya luego se encargaría de saldar cuentas con Kentaro o quien quiera que estuviera detrás de aquella emboscada. Se asomó apenas por un lado dejando que su mirada tomara una visión rápida de la situación, en su siguiente salida mientras corre hacia otra columna disparó certeramente a tres sujetos más, alcanzó a contar otros seis, quizá siete más y por supuesto, su objetivo principal… pero antes de que pudiera encargarse de ellos, un asesino más llegó a la escena disparando a diestra y siniestra sin importar que sus balas pudieran convertirse en fantasmas para la gente oculta dentro de los edificios. Yunho le reconoció, era el mismo sujeto que se atravesara en su camino aquella vez en la capital.

Keita sonreía como desquiciado, pero cuando iba a encargarse del principal objetivo, ya el sujeto había recibido herida de muerte en el pecho y estaba tirado en el suelo hacia el centro de la plazuela. El japonés se encontró con la mirada del moreno, quien estaba inmutable frente a él…

- técnicamente no ha muerto, aún respira… - Keita sonrió con sorna y disparó una vez más directo a la nuca del objetivo, la sangre brincó y manchó los zapatos de Yunho pero siguió sin inmutarse… - ahora es mía la victoria…

- ¿quién demonios eres?... – Yunho cuestionó con tono seco… alerta pero tranquilo…

- el número uno… - Keita respondió burlón, disparando al instante contra el moreno, quien moviéndose ágilmente eludió el impacto de los disparos volviendo a retroceder hasta resguardarse tras un auto… - ¡lo tengo todo, Yunho! ¡incluso a él!... – gritó con toda la intención de provocarle…

Yunho no dijo nada, recargó su arma y respiró profundo una vez más, podría no saber nada sobre el otro asesino, pero le quedaba más que claro que lo quería a él, así que no se iba a esconder, le estaría esperando con arma en alto para enfrentarle… el moreno salió y ambos dispararon contra el otro sin conseguir un disparo certero pero rozando las ropas e hiriendo la piel del oponente. Keita corrió internándose por una calle angosta dando inicio a una especie de persecución en un laberinto, Yunho le había seguido pero en sentido paralelo, y en cada unión de calle se veían dejando libre un disparo o dos que no alcanzaban a impactarse en el cuerpo del otro.

Entonces Keita se cruzó con una joven que estaba agazapada debajo de una mesa temblando de miedo, la jaló y tomó como rehén apuntando directo a la sien de la pobre joven que temblaba y lloraba sin control.

- la mataré, Yunho… - amenazó con mirada psicópata el japonés…

El moreno titubeó y recordó la ocasión aquella en que vio ante sus ojos a una chica en circunstancias demasiado familiares…

…flashback…

Yunho miraba como cada noche a través del telescopio hacia su propio departamento… no había ningún mensaje en la ventana, pero estaba ahí la chica que contratara hace unos cuatro meses atrás, bailaba y reía mientras terminaba de recoger algunas cosas que él había dejado fuera de sitio esa tarde…

La puerta se abrió abruptamente sorprendiendo a Kari, tres sujetos trajeados comenzaron a gritarle preguntando algo para lo que la chica, obviamente, no tenía respuesta… Yunho reconoció a un cuarto sujeto que se colocó en su mira, había rechazado un trabajo para él días antes…

- cómo supo de ése departamento… - el moreno gruñó entre dientes tomando rápidamente camino hacia el edificio de enfrente…

Kari estaba en peligro por su culpa…

Yunho corrió a toda velocidad… mientras que dentro del departamento Kari negaba una y otra vez saber dónde se encontraba Yunho… ella ni siquiera sabía si era su jefe por quien preguntaban puesto que no sabía su nombre… las lágrimas brotaron con furia y silenciosas cuando vio un arma apuntarle directamente, el cuerpo le temblaba como hoja sacudida por una fuerte ventisca.

- tú última oportunidad, dónde está Yunho… - el hombre preguntó con molestia… Kari solo pudo negar de nuevo sin ser capaz ya de emitir palabra alguna…

Yunho vio un destello a través de la ventana de su departamento unos pisos arriba, sabía que era un disparo, apenas cruzaba la calle y un auto alcanzó a golpearle dejándole tirado en el asfalto realmente adolorido… pero se puso de pie y siguió su camino aunque el tobillo doliera demasiado y estuviera seguro de que su hombro estaba dislocado… cuando llegó a su departamento ya era tarde, Kari no respiraba y el charco de sangre manchaba el piso… Yunho gritó enojado y volvió sobre sus pasos yendo directamente al estacionamiento… ya el auto de los sujetos iba avanzando, disparó sin éxito alguno porque sus balas nada hicieron contra el blindaje del auto…

Volvió a su departamento solo para “deshacerse” del cuerpo, limpió todo su departamento y cualquier evidencia que pudiera vincular la muerte de Kari con ése lugar… luego todo fue atribuido a un grupo mafioso y manchada la historia de la chica involucrándola con drogas… una semana después Yunho se encargó de aquellos sujetos dando una muerte dolorosa y lenta al líder del grupo de aquella mafia que pronto se desintegró cuando la policía recibió información anónima y capturaron uno a uno hasta el último integrante… aunque era una banda menor, eran golpes importantes considerados por la policía federal.

…flashback…

- ella no tiene que ver, me quieres a mí…

- te equivocas Yunho, no te quiero a ti, quiero que se sepa que soy mejor que tú, y ella… - apretó el cuello de la chica con una de sus manos manteniéndola delante de sí usándola de aquel modo como escudo… - es solo una más en mi lista…

Yunho disparó apenas tuvo la mínima visión de un punto del cuerpo de Keita donde herir, el hombro derecho fue rosado lo suficiente para que el japonés soltara a la chica y supiera que tenía que alejarse de nuevo…

Aceptó su derrota esa vez…
Pero esperaría una siguiente…

*****

Jaejoong se sorprendió cuando Yunho entró al departamento… era la primera vez que coincidían ahí…

- vamos, toma tus cosas, no es seguro que te quedes aquí… - el moreno le dijo rápidamente, llevaba el semblante sombrío y parecía alterado aunque lo ocultara muy bien…

- qué sucede…. – el pelioscuro quiso saber… no le extrañó que el moreno eludiera su pregunta…

Yunho le tomó por el brazo y salieron juntos del departamento, salieron a la transitada calle y el moreno logró ver a lo lejos algunos rostros familiares… no sólo lo fueron para él, el pelioscuro titubeó…

- escucha, ve al edificio de enfrente, ocúltate en el departamento 5909, pase lo que pase, no salgas de ahí hasta que yo vaya por ti… - el moreno le instó a marcharse… Jaejoong hizo caso sin preguntar más nada…

Cuando los sujetos ubicaron a Yunho se inició de nueva cuenta una persecución… ellos eran de la mafia más poderosa de Seúl… y estaban furiosos porque esa mañana su segundo al mando había muerto, aunque fuera la bala de Keita quien le diera el golpe final, según parece ellos creen que fue él. Miró alrededor y se percató de que era demasiada gente inocente la que estaba expuesto a un tiroteo público… luego todo se complicó cuando se escucharon las sirenas de patrullas, la policía también se hizo presente…

……………………………

Jaejoong entró en el departamento… ése mismo que siempre vio desde el edificio de enfrente sumido en la oscuridad… comprendió también que cada vez que se sintió observado… realmente era observado… de algún modo se sintió bien, sonrió y miró por el telescopio, tenía la vista perfecto del departamento de enfrente… sintió luego un poco de vergüenza al recordar las ocasiones en las que bailó con sensualidad… se apartó y aún sin encender ninguna luz pero valiéndose de la luminosidad que se cola de la calle, vio todo lo demás que estaba en ése departamento… Yunho era ordenado y todo estaba limpio…

- una pantalla… - susurró para sí al comprender finalmente el motivo por el que mantenía también el departamento del edificio de enfrente… - quizá así… así fue como encontraron a Kari… - continuó analizando…

Luego escuchó disparos y gente gritar, se asomó por la ventana con cuidado y alcanzó a ver un grupo de uniformados ingresar a ese edificio, se dio vuelta y buscó con la mirada algún arma, si Yunho era quien estaba comprendiendo cabalmente entonces, debería haber algunas por el departamento. La puerta se abrió de pronto y él no puedo evitar el sobresalto…

- ven… - era Yunho, y le llamaba visiblemente agitado… - no tengo tiempo para explicarte pero debes decidir rápido, te quedas aquí y aguardas a que lleguen, sabrán que estabas aquí como rehén… o…

- iré contigo… - Jaejoong dijo sin titubeo ni esperando la otra opción que el moreno tuviera… se miraron apenas unos segundos y fue suficiente…

Yunho sacó dos chalecos antibalas, uno se lo colocó a Jaejoong y usó el otro, sacó una escopeta de debajo de los cojines de su sofá y se la entregó a Jaejoong… no preguntó entonces pero se extrañó de que el pelioscuro supiera muy bien cómo usarla… luego él tomó un bolso que estaba bajo un tabloide suelto en el piso bajo la mesa de centro, sacó un par de armas y cruzó el bolso alrededor de su pecho…

- mantente detrás de mí… - indicó al pelioscuro antes de asomarse por la puerta y ver a varios policías venir de un lado saliendo del ascensor; del otro un puñado de hombres de la mafia… no tenía demasiadas alternativas y quedarse ahí era la que menos le convenía…

Yunho asomó medio cuerpo fuera apuntando hacia el lado del ascensor, varios sujetos cayeron malheridos, luego salió del todo sin dejar de disparar, recibiendo varios impactos contra el chaleco, sintiendo con cada uno un terrible dolor pero soportándolo porque su único objetivo ahora era sacar a Jaejoong con vida de ahí. El pelioscuro por su parte, se colocó espalda con espalda hacia el moreno disparando hacia el otro lado a los mafiosos puesto que ellos también habían comenzado a disparar. En medio de la adrenalina no podría describir detalladamente todo lo sucedido, pero instantes después Jaejoong recibía una soga y la indicación de Yunho de saltar, cuatro pisos podría no parecer una altura considerable pero era sin duda peligroso…

- ¡ya!... – el moreno gritó empujándolo a la orilla del balcón en el pasillo de descanso del piso en que se encontraban…

La manguera de emergencia en caso de incendio estaba activada y por la fuerza de la presión se movía de un lado a otro y hacia arriba o abajo sin ningún tipo de control disminuyendo también la visión y movilidad de la policía… tomó un par de granadas de su bolso y las lanzó hacia el lado contrario justo al momento en que Jaejoong finalmente se lanzaba sujetando con fuerza la cuerda, golpeándose contra el muro apenas unos centímetros sobre el piso, soltó la cuerda y se agachó instintivamente cuando escuchó la explosión más arriba… luego levantó la mirada esperando ver a Yunho saltar también…

Aquello no sucedió…

Aunque tampoco fue atrapado por la policía y los mafiosos habían muerto en su mayoría…

*****

Keita Tachibana estaba furioso…

Entre sus manos tenía el cuerpo de quien fuera su única familia… sin vida… él era Kentaro Tachibana… quien había muerto a manos del propio Yunho esa medianoche…

El moreno le había visitado apenas hubo escapado de la policía y sabiendo que Jaejoong estaría bien porque le había visto correr y ocultarse… ese día había enfrentado la muerte muchas más veces que antes… y estaba enojado también… quizá más por el hecho de que la trampa inicial de esa mañana había desatado todo lo demás y puesto en riesgo a Jaejoong, era eso lo que más le dolía…

- sabía que vendrías… - Kentaro había dicho con suma tranquilidad apenas le vio entrar…

- ¿por qué?... – fue la escueta pregunta de Yunho al llegar ante él, apuntándole ya con el arma…

- no me extraña, que no recuerdes quién soy… - Kentaro dijo con la misma actitud, encendió un cigarrillo y deslizó una fotografía a través de la ventanilla de su cubículo… - era mi padre, tú lo mataste…

Yunho miró la fotografía… lo recordó entonces, había sido su primer misión… el hombre ése era un traficante de armas que no se había preocupado nunca por nada más que hace dinero… cuando el moreno tenía 17 años tuvo contacto por primera vez con un arma… ese sujeto se la había vendido a un amigo suyo del Instituto y éste por accidente se había disparo de gravedad… en la impulsividad de un adolescente, Yunho simplemente había tomado venganza… entonces supo que ése era su destino porque no había sentido remordimiento…

Con el pasar del tiempo las sensaciones habían ido cambiando y convertirse en asesino a sueldo su mejor opción… ya había conocido el aroma de la sangre y experimentado la adrenalina del peligro… de algún modo se había sentido marcado y perdido…

- no me importa si piensas que lo merecía, mi madre se suicidó un año después sumida en la depresión…

- ¿quieres venganza? Intenta matarme… - el moreno interrumpió sin tomarle importancia a las palabras del hombre al otro lado del cubículo… seguía furioso…

- no tengo oportunidad eso lo sé, pero mi hermano lo hará, como casi lo consigue ésta mañana… - sonrió casi saboreando una victoria futura… dio una calada y levantó su propia arma…

Yunho no titubeó… disparó un par de veces directo al pecho… luego simplemente dio la vuelta y se marchó dejando una sola nota encima de la fotografía…

*****

Una vez más estaban uno frente al otro… Keita tenía la mirada inyectada de sangre, ira era todo cuanto recorría cada fibra de su ser… Yunho solo quería terminar ese capítulo de su vida de una vez…

- terminaré contigo, y luego volveré con Jaejoong, haremos el amor y no quedará ni un solo recuerdo de tu existencia, Yunho… - el japonés dijo con tono sarcástico y toda la intención de provocarle, aquel roce de labios que había presenciado semanas atrás había sido muestra suficiente para saber cuánto le interesaba el pelioscuro a su adversario…

- ¿crees eso? Tendrías que nacer de nuevo y venir desde el mismo infierno para matarme… - el moreno retó… no estaba dispuesto a dejarse vencer…

Keita rió con mofa y comenzaron a pelear, cuerpo a cuerpo primero cuando ambos se habían lanzado sobre el otro con la intención de desarmarse… golpes fueron y vinieron con brutalidad de un lado a otro, sangre en nudillos y ropa, labios partidos o nariz lastimada… era una pelea cerrada, pero Yunho a pesar de estar cansado pues llevaba todo el día de un enfrentamiento a otro, seguía siendo más ágil de pensamiento y acción… al final quedaron nuevamente uno frente a otro con arma en mano apuntando al oponente, el brazo de Yunho sangraba por esa bala que ya se había incrustado en él; Keita solo tenía roces pero ninguna herida profunda…

Sonreía victorioso, saboreaba su venganza y el título de número uno… imaginaba a Jaejoong recibiéndole con una sonrisa y luego su cuerpo desnudo jadeante bajo su cuerpo mientras le hace el amor…

Ambos tiraron del gatillo hasta que el cartucho se vació… dos cuerpos cayeron bañados en sangre… la respiración de uno se extinguió…

*****
Departamento de Policía Federal

- qué significa esto… - el Jefe Superior cuestionó al ver una carpeta, arma y placa de uno de sus detectives sobre su escritorio…

- me parece que ha renunciado, Señor; se dice que no superó su última participación en un trabajo de encubierto… - el detective a cargo del caso del asesino llamado Yunho respondió… - vino ésta mañana y dejó las cosas sin decir nada…

- ¿leyó ya el informe?

- sí, Señor… - el hombre recordó algunas líneas…

Si me han de cuestionar acerca de la culpabilidad del asesino llamado Jung Yunho, he de decir con sinceridad que encuentro en su persona la valía de un héroe que ha tenido que tomar justicia por cuenta propia al no encontrar la suficiente fortaleza en nuestro sistema de justicia.

Se analizó cada asesinato adjudicado a Jung Yunho, encontrando en cada uno de ellos una oscura historia de crímenes no pagados, ni siquiera perseguidos por la ley… expongo entonces como conclusión de mi trabajo de encubierto, que si bien Jung Yunho ha cometido crímenes también, y algunos carezcan de explicación alguna; la justicia que caiga sobre él debe meditar aquellos espacios que ha dejado de lado y ponga sobre una balanza cuáles deben ser su prioridad…

Un asesino justiciero al que muchas familias agradecen en silencio y anonimato, o aquellos hombres con poder político-económico que siguen violando, maltratando y abusando de una y mil formas de personas verdaderamente inocentes…

Kim Jaejoong


*****

Yunho estaba estupefacto… no había esperado verle de nuevo aunque su corazón así lo hubiera deseado días atrás… Jaejoong caminó hacia él con lentitud y esa suave sonrisa en sus labios rojos que le hacía lucir tan apacible…

- eres algo difícil de rastrear, Jung Yunho… - el pelioscuro dijo con tono suave deteniéndose a un par de metros del moreno… en medio de un campo de verdes pastizales que se mecían con el viento, era una escena casi romántica…

- así que ahora sabes bien quién soy, Jaejoong… - sonrió de medio lado admirando la forma en que el sol se reflejaba en los negros mechones del otro…

- también sabes quién soy en verdad, Yunho, lo supiste desde el día que me conociste, ¿no es así?...

- Kira siempre hablaba contigo por móvil cuando estaba en el departamento… te seguí un par de ocasiones… no voy a entregarme Jae…

- no tendría caso que lo hicieras ante mí, he renunciado como tú… - ambos se miraron con sonrisas quedas, había tal vez mucho por contarse aún pero tiempo por delante para ello…

- supe que salías con alguien antes, ¿le has olvidado ya?... – el moreno recordó por un segundo la última cosa que el japonés dijera mientras yacía herido de muerte en su enfrentamiento final…

- Jaejoong no merece ésta clase de vida… - tales palabras habían hecho comprender al moreno que el propio Keita en su sed de venganza aún tenía algo de conciencia…

- nunca salí realmente con Keita, aunque él así lo quería, y si te lo dije aquella vez, fue solo porque quería saber si yo te gustaba de alguna manera…

- ¿sabes ahora si me gustas de alguna manera?... – cuestionó el moreno esbozando una sonrisa diferente…

- sé que estamos aquí por una razón, recibiste mi mensaje aquella noche… - sonriendo contento, el pelioscuro alargó la mano hacia el moreno, Yunho la tomó entrelazando sus dedos y jalándole en un abrazo cálido…

Parecía que al fin ambos habían encontrado su verdadero destino y la suficiente calma para emprender un camino diferente, juntos… se miraron directamente y acercaron sus rostros haciendo encajar sus labios con la perfección de un puzle, acompasando movimientos suaves que de a poco convirtieron ese primer beso en un apasionado contacto que les agotó cada gramo de aliento sin que fuera suficiente para saciar la repentina sed que sentían por la boca del otro.

Luego de haber conducido toda la tarde, se hospedaron en un hotel de la frontera, los besos retomados fueron y mayor la pasión dejada en cada uno de ellos. Las manos de ambos ansiosas recorrían el cuerpo del otro, encontrando molesta la presencia de esas ropas que entre jadeos y besos profundos fueron apartando hasta quedar expuestos a la desnudez… la única luz que iluminaba la habitación era la que se colaba entre las persianas de la ventana, aún así, Yunho podía ver claramente cuán hermoso y perfecto era el cuerpo de Jaejoong…

Volvió a acercarse rodeando su cintura pegándole a su cuerpo, jadeando algo más alterado cuando sus entrepiernas toparon la una con la otra y el calor aumentó algunos grados más encendiéndoles la piel y el deseo… Yunho le apretó con cuidado al tiempo que su lengua vuelve a inmiscuirse en su dulce boca y Jaejoong le acaricia la espalda sinuosamente mientras enreda una pierna en torno a su cintura y se fricciona suavemente contra él… podía sentir bajo el tacto de las yemas de sus dedos cada cicatriz que quedó de su vida como asesino… estarían ahí para siempre, pero ahora podrían tomar una vida diferente…

El moreno le empujó en la cama recostándole con suavidad sin apartar sus labios de la nívea piel que encontraba cuesta abajo, lamiendo sin reserva el cuello, entreteniéndose en los pezones hasta escuchar verdaderos gemidos escapar de labios del pelioscuro y saber que le tenía completamente excitado sin haber tocado una sola vez su erección, pero bajando hasta ahí y viéndole completamente erguido, tocó la punta con uno de sus dedos y vio la cintura del pelioscuro hacer una curva elevándose delicadamente en medio de un gemido algo más ronco…

Yunho sonrió satisfecho… recorrió con calma la extensión con ése mismo dedo y Jaejoong se estremeció descontroladamente… era la primera vez que alguien le tocaba así… la primera vez que se entregaba de aquella manera…

- ahhh… - jadeó avergonzado cuando la lengua del moreno lamió detenidamente la punta… - Yunho… - cerró los ojos con fuerza al sentir la boca de su amante rodearle y comenzar con una deliciosa succión que le hacía temblar un poco más y remover las piernas sumamente inquieto y excitado…

El moreno se movió de modo tal que la posición permitiera que Jaejoong le atendiera también… cuando el pelioscuro tuvo ante su rostro la entrepierna de Yunho, la tomó con una de sus manos masajeando arriba y abajo con calma, jadeando aún por las succiones que no se habían detenido en su propia erección… Yunho se detuvo luego de unos instantes al sentirle demasiado salado… y antes de que pudiera moverse fue Jaejoong quien engulló su miembro haciéndole temblar y cerrar los ojos en medio de un gemido sonoro que resonó en la habitación… se sentía exquisito y la forma en que la lengua del pelioscuro resbalaba a lo largo de su erección era demasiado sensual, podía también sentir su respiración cada tanto golpearle la sensible piel de su pene y aquello acrecentaba su excitación…

- espera… - jadeó instantes después apartándose y volviendo a quedar frente a frente con el pelioscuro… - quiero terminar dentro de ti… - susurró con voz grave mientras le besa profundamente y se acomoda entre las piernas del pelioscuro levantándolas hasta acomodarlas sobre sus hombros…

Las manos del moreno acariciaron los glúteos con paciencia, apretándolos suavemente y separándolos rozando con su miembro la entrada del pelioscuro… jadeos y gemidos murieron ahogados en medio de besos fogosos que ponían el calor febril de sus cuerpos en el límite de la excitación… Yunho simuló unas embestidas contra el trasero de Jaejoong sin llegar a penetrarle de verdad…

- Yunho… por favor… hazlo… te quiero… dentro de mí… - el pelioscuro jadeó ansioso abrazándose fuerte a su cintura con sus piernas aún sobre los hombros del moreno…

- Jaejoong… Te Amo… - declaró entonces besándole dulcemente al tiempo que empuja su cadera y comienza a abrirse paso dentro del pelioscuro sin haberle preparado antes…

- mhhh… - gimió adolorido pero sin pedirle que se detuviera… sus estrechas paredes iban cediendo lentamente y aunque era incómodo y doloroso, también se sentía feliz al saber que Yunho finalmente había abierto su coraza y le permitía entrar en su corazón entregándole el sentimiento más hermoso…

El moreno cerró los ojos y mordió sus labios con fuerza para guardar esos gemidos roncos llenos de placer que nacían en su garganta al ir perdiéndose dentro del pelioscuro… era demasiado perfecto estar unido a él y saberse el primero y el único que le tenía así, que le disfrutaba de aquella manera… que a pesar del pasado oscuro de sangre y violencia, Jaejoong hubiera tenido la calidez suficiente para hacerle sentir de nuevo con esa intensidad…

Amar no era sencillo para él…

Ambos se quedaron quietos apenas concentrados en la respiración cuando Yunho tocó fondo y aguardó antes que comenzar a moverse aunque así muriera por hacerlo… segundos después recibió con gusto esa boca roja que buscó la suya demandando un beso tierno y dulce…

- Te Amo, Yunho… - el pelioscuro correspondió entonces sus sentimientos sonriéndole dulcemente antes de indicarle que estaba listo, que se había acostumbrado lo suficiente para recibir sus movimientos…

El moreno sonrió emocionado y volvió a besarle con suma dulzura y pasión al tiempo que mueve sus caderas saliendo despacio y volviendo a entrar con la misma suavidad… unas estocadas más con aquel ritmo y Jaejoong bajó sus piernas enredándolas en la cintura de Yunho apretándole más contra sí, gimiendo más alto y resbalando sus manos por la sudada espalda del moreno, pidiéndole más de aquel apasionado cariño… aumentó así el vaivén de caderas, cadencia pura que les quemó del todo encendiéndoles en una llama de pasión que sofocó sus sentidos y los sumió en una danza frenética de embestidas que tocaron una tras otra vez ése punto dentro del pelioscuro que le hizo gritar de auténtico placer y enterrar sus uñas en la espalda del moreno…

Yunho tomó la erección de Jaejoong con una de sus manos masturbándole con intensidad, tratando de seguir el ritmo de sus estocadas… el placer les haría colapsar en cualquier momento y ellos solo querían seguir besándose sin importar que el aire les faltara demasiado rápido o que sus cuerpos temblaran sumidos en placer… Jaejoong terminó primero, bañando con su esencia la mano de ése Yunho que se viene apenas un par de embestidas después inundando el interior de su amante…

Cae sobre el cuerpo del pelioscuro respirando laboriosamente contra su cuello, haciendo el amago de salir de su interior pero quedándose en su lugar cuando Jaejoong le aprisiona con las piernas impidiéndole el movimiento…

- nunca he comprendido, porqué tenían que ser 30 tazas en aquella vitrina… - el pelioscuro murmuró de pronto minutos después cuando se hubieron recuperado del orgasmo… el moreno finalmente había abandonado su interior…

- fue un 30 de mes cuando te vi por primera vez, veías detenidamente una taza de café mientras platicabas con tu amiga… no sé, solo se me ocurrió en aquel instante… quería regalarte 30 tazas para café de los lugares más hermosos que visité por varios países…

- eso es un detalle único, Yunho… - el pelioscuro sonrió contento abrazándose de nuevo a él uniendo sus labios en un beso más… algo más dulce y tierno porque aquella confesión había tocado hondo en su corazón…

Y supo entonces que había tomado la decisión correcta desde aquella vez, que las palabras escritas habían nacido también desde su corazón con la esperanza de que sucediera…

Quédate conmigo…

Habían sido las palabras que Jaejoong escribiera aquella noche en una hoja de papel… las mismas que habían llevado a Yunho a terminar de romper sus propias reglas, a renunciar a esa vida de asesino y escapar…

Escapar de la oscuridad y caminar tomado de la mano a lado de Jaejoong…


Hasta que la vida misma le pudiera obligar a tomar de nuevo un arma…
Porque para siempre, tendría el alma de un asesino sin límites…



**FIN**

viernes, 31 de diciembre de 2010

Shot YunJae *Q*

Hola!!!

Acá dejando un shot YunJae que había prometido a una de mis hijas, Itsumi *me resulta mas facil que su nick xD* debo admitir que no es mi mejor shot de la pareja, pero mi inspiración sufrió de algunas trabas y no salió como quería... prometo compensar mas tarde con algo que valga mas la penas *-*

Espero les guste igual <3

Título: DÉMONS
Autora: Felina
Pareja: YunJae
Género: Romance, Fantasía
Clasificación: NC-17
Resumen: En un mundo fantástico donde las apariencias lo son todo y se pierden en la nada, ¿cómo decide una criatura el tipo de alma que poseer?
Advertencia: Lemon

*****

Eran criaturas sin alma definida, vagando entre los mundos con el solo objetivo de encontrar la huella que grabar a fuego en aquella identidad etérea que les daría una razón más de existir… algo duradero e inmortal…

Se les podía denominar demonios…
Se les llamaba también ángeles…
No eran aún una criatura u otra…

Aún tenían que experimentar el sabor de ambas pieles en carne propia… y elegir con un corazón novato que apenas ha comenzado a latir por reflejo condicionado a un cuerpo físico de sumas carencias y bastas necesidades, cuál camino tomar para siempre…


*****

Dos eran las criaturas que más resaltaban en aquel fantástico lugar… iban y venían entre dimensiones conociendo distintas formas de vida… adoptando de a poco los rasgos de su esencia… las características que formarían su último yo… aquel que les llevaría al mundo a vivir una vida humana como se le concedía a todas aquellas criaturas divinas…

Él es Jaejoong… criatura perfecta de numerables apariencias, todas y cada una de ellas tan prefecta como la anterior… belleza era su peculiar característica física. Jae imponía respeto ahí a donde iba… y no era por su personalidad agresiva o capacidad de impulsión… eran sus grandes ojos negros que llegaban a destellar un aura gélida que erizaba la piel de cualquier otro ser que le mirara.

Él es Yunho… criatura imperfecta de rasgos impetuosos que llegaban a hacerle parecer una fiera tormenta que enardece cuanto más cerca se encuentra de Jaejoong. Era también capaz de alcanzar una interfaz de melodía cuando así permanece más cerca de aquella criatura…

Como si de un complemento sus existencias se trataran…

*****

Eran dos criaturas que solo buscaban conocer el todo de las dimensiones que conforman el mundo que ven desde lo más alto de aquella montaña que cualquier ojo humano pasa desapercibida en los confines del continente asiático. Fue un día como cualquiera de aquella centuria que llevaban observando desde lo alto, bajando cada tanto cuando así se les permitía y la curiosidad innata de su naturaleza les impulsaba a buscar y experimentar algo nuevo ahí abajo.

Jaejoong fue el primero en descender, desplegando sus grandes alas rojas obsequiadas por las bondades del astro sol, y tirándose al vacío sintiendo el aire rozar su cuerpo al ir en picada… las agitó un par de veces y luego tomó dirección en el vuelo…

Yunho le había visto desde su propio sitio… y en nada dudó de tirarse en picada también, de extender sus inmensas alas plateadas entregadas por la magia de la luna y reconocido pues por ser bendecido por su capacidad de atracción… no dudó de seguir el mismo camino que viera a Jaejoong tomar… hasta que cruzando aquella línea mágica atravesó el espejo de las dimensiones llegando a una ciudad conocida…

Eran las calles de Seúl… y mientras se da una rápida mirada para reconocerse a sí mismo con aquella apariencia que se iba haciendo de su yo final, pensó en cuál pudo ser el motivo que llevó a Jaejoong a volver a visitar aquella ciudad. Y su mirada paseó por donde iba, agudizando su visión hasta distinguir más allá una silueta perfecta de un chico joven de sedosos cabellos oscuros que ondeaban sutiles al compás de ese viento cálido que los mecía con cuidado como una caricia pensada.

Jaejoong sintió el peso de una mirada, frenó en aquel cruce de calle cuando el semáforo le dio paso a la fluidez vehicular, giró el rostro y sonrió… sonrió de un modo que nunca antes había experimentado cuando sus pupilas oscuras se encontraron con aquel chico de tez morena que había aprendido a diferenciar no hace muchos años atrás…

- Yunho… - susurró entre labios esbozando en sus labios rojos algo más que una sonrisa…

Una invitación a ese algo desconocido que brotó desde sus entrañas llevándole a bajar nuevamente de su mundo…

Algunas criaturas que se habían convertido en demonios le llamaban…
Lujuria.

La luz verde se iluminó para dar paso al tráfico peatonal. Jaejoong retomó su camino con pasos lentos y seguros. Yunho fue tras él… había entendido porqué estaba ahí…

Porque le había seguido…
Porque sus ojos no se despegaban de su silueta…
Porque comenzaba a sentir un extraño calor…

- deseo… - murmuró entonces Yunho, sonriendo con ese algo entre humanos llamado lascivia mientras le sigue hasta aquel edificio tomando camino escaleras arriba sabiendo que Jaejoong le siente y le espera…

El pelioscuro atravesó una puerta… una habitación lujosa se reveló para el moreno cuando éste le acompañó ingresando tras de Jaejoong. Los muros estaban pintados de color blanco, una fina línea negra bordeaba la unión de los muros con el techo, y otra franja atravesaba los muros sobre la mitad de su altura; una cama Queen cubierta por un cobertor blanco adornado por una franja curvilínea color negro que cae sobre el borde inferior derecho atravesando casi la mitad del cobertor; almohadas blancas con cojines blanquinegros, la cabecera de cama estaba también pintada de negro, y las mesitas de noche a cada lado llevaban el mismo tono, un florero de rosas blancas coronaba cada una de ellas, y más arriba dos candeleros de pared sostenían dos lámparas que iluminaban de un modo casi mágico la alcoba.

- lindo lugar… - el moreno murmuró al atraer al pelioscuro con una mano rodeando su delgada cintura y pegándole a su cuerpo…

No sabía del todo lo que aquellas acciones significaban o lo mucho que podía despertar los instintos de su naturaleza indefinida pronta a experimentar todo para cuanto fueran estimulados.

- no es solo un lindo lugar… - y le escuchó…

Yunho escuchó por vez primera la voz sensual de ese Jaejoong que lleva sus manos a los hombros del moreno mirándole con un brillo especial en sus ojos oscuros que encendió algo más en sus cuerpos clamando mayor cercanía… contacto diferente…

- es el lugar… - el pelioscuro continuó, avanzando despacio hacia esa cama que tanto había llamado su atención desde tiempo atrás… - es donde quiero… - le empujó instándole a sentarse en el borde de la cama… - conocer los más banales placeres de la humanidad… - sentándose al instante a horcajadas sobre esas caderas firmes que le aumentan un poco más el calor que parece cercano y sencilla a transpirar por los poros de su piel…

- lujuria es lo que veo en tus ojos… - el moreno soltó con voz ronca mientras sus manos terminan en el trasero del pelioscuro y la suave piel de sus redondos glúteos es apretada sutilmente por ellas… - y deseo lo que despierta en mí el tenerte en este momento así entre mis brazos, Jaejoong…

- he concluido con el pasar de los años… - el pelioscuro jadeó quedito al sentir aquella presión en su trasero, sonriendo luego mientras relame sus labios rojos y enreda sus manos en el cuello del moreno… - que es nuestro destino definir nuestras almas en comunión…

- porque siempre nos hemos cruzado en los caminos… - el moreno continuó al tiempo que desabotona esa camisa negra y descubre la nívea piel de sus hombros al deslizarla por los brazos del pelioscuro… - y has sentido como yo, que mientras más cerca nos encontramos, más engrandecen nuestras virtudes…

- como lo hacen nuestras debilidades… - sonrió casi como si aquello no se tratara de algo malo o de lo cual temer…

Jaejoong como Yunho solo sabían, que siendo criaturas indefinidas de alma, solo podían entregarse a la curiosidad y explorar todo cuanto llamara su atención… porque así es como pueden encontrar su verdadera identidad…

Ángel o Demonio…

Así fue como las palabras terminaran por pasar a segundo plano y volverse innecesarias. La camisa de Jaejoong cayó al suelo cuando el moreno la sacó por completo de su cuerpo mientras se dedica a delinear con sus manos la nívea piel al descubierto, besando con calma cada línea, saboreando con suaves succiones y mordiscos los músculos y notando que el calor aumenta en su cuerpo conforme obtiene más de esos dulces sonidos de boca del pelioscuro… jadeos y gemidos, suspiros incontrolados que parecen tener vida propia y responder con prontitud a las caricias y atenciones de Yunho. Mientras el pelioscuro se dejaba hacer e iba descubriendo sus propios puntos más sensibles a caricias y besos o la humedad de su lengua, dejó que sus manos vagaran libremente por la espalda y pecho del moreno, deshaciéndose de a poco de su camiseta blanca y relamiéndose los labios al encontrarse con esa piel tostada que le da un toque especialmente atractivo a su cuerpo musculoso.

Se miraron y algo más leyeron en los ojos del otro… y en tanto sus miradas permanecen conectadas y las manos de cada uno continúa explorando la piel del otro, sus rostros se fueron acercando hasta sentir cómo el aliento expulsado con cada respiración escapa y se mezcla con el del otro… labios que finalmente se encuentran y un suspiro incomprendido de momento que les hace latir el corazón de un modo inimaginable antes de fusionarlos en ese gesto humano llamado beso.

Un beso… calmado y paciente… ese que permite la exploración del juego de labios que compagina con el propio, ese que les deja sentir la textura y saborear la calidez… el mismo que termina sin que sea demasiado pronto o muy rápido… porque es el primer beso, el que resulta perfecto y memorable para toda una eternidad… el beso que les arranca la sonrisa boba y el que les roba esa mirada cariñosa que no pueden saber que está ahí pero que más tarde podrán nombrar con un sentimiento sinigual.

Y vuelven a unir sus bocas demandando algo más de ese contacto… descubriendo ese beso apasionado y húmedo, profundo y caliente como las entrañas de la tierra… Yunho entonces le tumba sobre la cama sin apartarse demasiado de esos labios rojos a los que pronto sabe adicto se ha vuelto pues no podría existir un día más sin probarlos como si fuera dueño de ellos; Jaejoong le deja llevar el control, le mira y mientras besa su cuello le entrega caricias sinuosas que dicen aquello que no saldrá de sus labios…

Que se entrega a los placeres banales de la lujuria con él porque no hay nadie más con quien quiera conocer todo cuanto alimenta su alma antes de encontrar su destino final.

Y el camino que tuvieran antes las camisetas de ambas criaturas, encuentran el resto de sus prendas… desnudos sus cuerpos se muestran sin pudor alguno porque no han experimentado aún aquella sensación… se entregan caricias impúdicas como besos ardientes y gemidos descarados que resuenan como melodía del infierno en aquella habitación. Danzan sus cuerpos y se van entregando por instinto a aquella deliciosa unión… y comprenden que les gusta… que no hay nada tan exquisita como la humedad de sus bocas o la tibieza de sus lenguas rugosas resbalando por cada tramo de piel desnuda…

- mmhhh… - y gimen entonces por primera vez con algo que les quema el interior, que les hace sentir la sangre hervir y una necesidad irreverente de unirse más y más como si el roce y las caricias o los besos no resultaran suficientes…

Jaejoong estaba debajo de Yunho, ambos cuerpos encontrados de modo tal que aquellas partes de sus cuerpos quedaban a disposición de la curiosidad y la gula del otro. Erecciones despiertas que erguidas reciben a la vez las atenciones del otro, jadeando desesperados cuando la lengua del otro les lame a lo largo y temblando de gozo cuando se vuelven presa de esas bocas calientes y húmedas que succionan despacio. Descubriendo el magnífico placer de dar y recibir aquellas caricias casi indecentes.

Y es entonces cuando sí… tal vez demasiado pronto y por causa del calor abrasador que terminan expulsando esa sustancia blanquecina que se derrama en sus bocas y tragan instintivamente como si de agua se tratara, relamiéndose los labios y volviendo a encontrarse en un profundo beso sin poder creer que en verdad el placer de la lujuria supiera tan bien…

Jaejoong enrosca sus piernas en la cintura de Yunho y abraza su espalda fuerte mientras se besan y sienten ese tirón en el vientre que les indica que su tiempo ha expirado en el mundo… que deben volver a lo alto y aguardar hasta la próxima ocasión en que las dimensiones se abran para darles paso a esa humana realidad.

Y casi temen perder ese algo que han probado apenas un poco y del que temen nunca tendrían suficiente…

Comprendieron mientras se separaban y las miradas se negaban a apartarse… el motivo por el que hay tantos humanos con alma de demonio pero aura de ángel… era imposible resistirse al placer de la lujuria.

Un tirón más y la repentina desaparición de ambas criaturas de aquella habitación que para siempre parece capaz de quedarse caliente por el calor que ambos han desprendido en cosa de minutos permaneciendo ahí.

*****

Desde entonces Jaejoong y Yunho no se separaban… aunque tenían prohibido comportarse ahí arriba como lo hacían en alguna de las dimensiones, ambas criaturas sentían cada día más imposible el buscarse… el querer unir sus labios en un beso o desnudarse buscando más de aquel calor dejado atrás.

- Yunho… - suspiró el pelioscuro aquella ocasión durante el ocaso cuando el moreno se acercó abrazándole por la espalda… respirando contra su cuello y alterándole como solo su cuerpo humano pudo sentirse antes…

- no puedo Jaejoong… no puedo esperar más… - susurró mordiendo sus labios para no besarle… para no volver a recorrerle como lo hizo una vez no demasiado tiempo atrás… - te necesito… necesito sentirte de nuevo en lujuria y pasión…

- no podemos hacerlo… sabes que no podemos Yunho… - dijo pero su cuerpo parecía no participar de las palabras que salieron de su boca…

- si decidimos… si decidimos ahora lo que queremos ser…

- todavía no podemos tomar esa decisión… aún tenemos mucho por conocer y aprender… no debemos dejarnos llevar por el impulso de una cara más de la humanidad…

- hemos conocido demasiadas, lo hemos visto casi todo y sabes como yo que el tiempo como nosotros es eterno y que la humanidad nunca dejará de mostrarnos nuevas caras…

Jaejoong le miró entonces sabiendo que no había modo de refutar aquello porque Yunho tenía razón y la verdad se encontraba ahí inquebrantable… el pelioscuro mordió su labio inferior y miró hacia el abismo donde de momento no había ya más que oscuridad…

- ¿tomarías el riesgo de convertirte en demonio solo por aquello que sentimos quemarnos el interior mientras estuvimos juntos en aquella habitación?… - Jaejoong cuestionó entonces mientras el corazón humano cobra vida dentro de su cuerpo y late con una sensación indefinida que solo sabe le hace sentir intranquilo…

- no creo que sea solo por la lujuria… - respondió luego de unos instantes… cerrando los ojos y memorando en su mente divina aquel momento a lado del pelioscuro…

De algún modo todo había sucedido demasiado aprisa como para discernir cada sensación experimentada…

Sin embargo…

- supe entonces que quería pasar una sola vida a tu lado así no pudiera conocer todas las caras de la humanidad por la eternidad… no sé lo que eso signifique… Jaejoong, solo sé que no podré vivir un día más sin ti… sin tu calor, sin tu cercanía… sin tus besos o tus miradas… con la libertad con que me sentí a tu lado ahí abajo en el mundo mortal…

Entonces el corazón de Yunho también despertó y latió apresurado… estaban decidiendo… el color de sus almas… la identidad de sus yo interno.

Jaejoong le abrazó y sus bocas se unieron finalmente en un beso, Yunho colocó sus manos en los costados de su cintura y luego ambos desplegaron sus alas… rojo fuego, plata sensual… y sin más se lanzaron al vacío… caída en picada que no interrumpió aquel beso… repentino flote de alas agitadas que les sostienen en el aire mientras el moreno le lleva contra el muro rocoso de aquella montaña divina y las prendas que les cubren desaparecen en un santiamén…

- esta vez, quiero más de ti, Jaejoong… - el moreno susurra contra su piel mientras el pelioscuro mismo enrosca una pierna en su cintura y siente el roce de sus entrepiernas despertándoles de nuevo el calor…

Encendiéndoles la llama de ese fuego peligroso al que se quieren entregar hasta quemar cada célula de sus cuerpos.

Y es el instinto, o tal vez el verdadero impulso de la lujuria y el deseo, de la pasión… lo que sea… Yunho se perfiló rozando su entrada con su erección dura y caliente… le besó con ganas mientras se impulsa y le penetra despacio sin ningún tipo de preparación previa o conocimiento siquiera de ello… Jaejoong gime incómodo y le abraza desesperado sin tomar importancia del dolor en su intimidad… porque de algún modo… también se siente demasiado bien…

Yunho agita sus alas y gimiendo ronco se entierra por completo en Jaejoong, cuyas alas se mueven también en un aleteo inquieto que hace temblar sus alas encendiéndolas en llamas de fuego seco incapaz de quemar… y cuando se sienten unidos de aquel modo erótico… todo parece más extraño pero hermoso…

Hermoso como se dice es el paraíso de los ángeles de alma pura…

Las caderas del moreno comienzan a moverse, entrando y saliendo despacio del interior del pelioscuro, sintiendo que desfallece de placer mientras se va acostumbrando a la presión de su estrecho pasaje, gimiendo sin reserva alguna y notando también cómo las facciones de Jaejoong van cambiando y le acompaña de a poco en el vaivén…

Ritmo lento que aumenta cada segundo hasta que se vuelve frenético y reconocen la danza adecuada para sumirse en placer y agitar las alas cada tanto cuando el placer y la emoción alcanzan un punto culmen en la entrega nueva que guardar en la memoria y repetir…

Repetir con ganas y con ansia cuando caigan por completo y las alas sean cortadas pues la decisión han tomado…

Ser demonios de alma…
Pero ángeles de aura…

Porque han comprendido mientras se entregan a la lujuria… que hacían el amor pues el corazón humano les había despertado antes de perder las alas…

Porque las criaturas indefinidas que eran, habían encontrado de último el alma de demonio, pero desde el inicio se habían unido en aura angelical…

Habían conocido fuera de la humanidad…
El amor de verdad…



**FIN**