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miércoles, 14 de noviembre de 2012

Touch My Heart. Capítulo Final



ADVERTENCIA: Lemon

CAPÍTULO 15. TOUCH MY HEART

*****
Residencia Jung

Un mes después del nacimiento de los cuatro pequeñines, tanto YunJae, como YooSu y MinMao estaban más que contentos con sus hijos. Dadas las circunstancias actuales de la situación legal alrededor de la concepción de los niños, todo seguía siendo en gran medida “confidencial”, ellos tienen prohibido mencionar nada respecto a su experiencia –y no es precisamente que quieran ir por la vida hablando de ello con todo mundo–; sin embargo, la campaña de modelaje en la que Jaejoong participó en sus últimos meses de embarazo ha sido un total éxito aún y cuando ya tiene más de siete semanas que no se aparece para nada por la agencia.

Su manager le ha llamado en varias ocasiones con la misma intención de antes.

- Vuelve al trabajo cuando quieras… - y era esa su forma también de buscar enganchar al pelioscuro con alguna afirmación que le asegure que efectivamente, Jaejoong regresará como modelo.

- Voy a pensarlo… - el recién estrenado “umma” solía responder con una sonrisa ligera, está cansado pero contento con su familia; pero a veces todavía piensa que quiere continuar trabajando un poco más.

Yunho por otro lado estaba que sacaba fuerza y energía de a saber dónde; entre su estrenada paternidad y las líneas de investigación abiertas en las que él aún tiene que aportar información y declarar a puerta cerrada en los tribunales como agente encubierto; el moreno apenas si se da tiempo de dormir un par de horas al día. Además de ello, y aunque no se lo preguntara directamente, Jaejoong tenía una inquietud que hasta le hacía tener sueños tontos del tipo pesadilla en los que Yunho le abandona para largarse con alguien más. Sí, de esas cosas estúpidas  que solo pasan por la mente de una persona angustiada incapaz de preguntar directamente.

- Yunho ah, ¿ves al chico que nos “ayudó” antes?

- ¿No Min Woo?... – el detective cuestionó sabiendo que por más que hubiese querido, el tema no podía evadirse más; el modelo asintió… - pues sí, él también está obligado a hacer algunas declaraciones ante el tribunal…

Jaejoong guardó silencio entonces, Yunho supo qué pasaba por la mente de su novio. No es nada tonto y a decir verdad, él en lugar del modelo, tendría el mismo tipo de inquietudes. Además, No Min Woo no ha parado de hacerle insinuaciones que no pasarían para nada desapercibidas hasta para el más ciego.

- No tengo nada con él, JaeBoo; digamos que solamente estamos trabajando para el mismo lado en estas circunstancias…

- Pero él no para de querer metérsete hasta por los ojos… - refunfuña con el ceño fruncido y ladea el rostro con gesto indignado…

- Jaejoong ah… - suspira y se replantea (otra vez) la posibilidad de contarle la verdad.

- ¿Algo ha pasado entre ustedes? – el modelo pregunta y sin embargo el detective ve en su mirada oscura que aquella más parece una afirmación que tiene el trasfondo de su propio planteamiento. ¿Qué…ha pasado entre ustedes?

- Me vi obligado a buscar su ayuda para cuidarte lo más posible, en algunas ocasiones también me salvó el pellejo de su propio padre; pero No Min Woo no hizo nada de aquello justamente por ser buena persona… - susurra por último y evade la mirada de su novio.

- ¿Él a ti te gust…?

- No… - interrumpe y prefiere no saber del todo el tipo de pregunta que vendría aunada a aquellas palabras.

El modelo oculta su mirada y se tensiona su cuerpo. Yunho sabe que no está conforme, que aún duda y que probablemente tenga miedo, que si se ha quedado callado es porque confía en su fidelidad pero desconfía de lo que haya tenido que hacer.

Quiere consolarle y decirle que no, que jamás se ha atrevido siquiera a desearle, que si alguna vez sus labios se tocaron, fue porque estaba obligado, por protegerle. Pero que aun así, él jamás ha hecho otra cosa que amarle y sacrificar incluso su cuerpo –así fueran solo sus labios–, pero nunca sus sentimientos, porque en su corazón, siempre estará solo él, su Jaejoong.

El llanto de su pequeño JoongHo les saca a ambos de sus pensamientos, de sus incertidumbres y temores innecesarios. Ambos se dirigen a la habitación de su bebé y mientras Jaejoong le carga en brazos, Yunho ha preparado el biberón. El moreno se acerca y ofrece la mamila a su hijo, sonríe tiernamente al verle tomarla y succionar casi con desespero; el modelo aún le carga en brazos pero también ha sonreído, observa ahí a su novio sujetando el biberón mientras su hijo succiona y él siente que le es imposible enojarse.

- Te conozco, sé que lo que sea que hayas tenido que hacer con ese hombre ha sido porque no tenías otra opción… - murmura mirándole a los ojos, conectando sus miradas porque sabe que es ahí, en esos pozos cafés, donde puede encontrar toda la seguridad y la confianza que casi sentía que le era arrebatada por sus temores.

- Te Amo Jaejoong ah, a ti y a nuestro bebé; y son ustedes lo más sagrado que tengo, la única razón por la que entregaría mi vida misma si así fuera necesario… - asegura y limpia esa lágrima rebelde que ha resbalado por la pálida mejilla.

- También Te Amo, Yunho ah… - sonríe enjugando las lágrimas en el dorso de la morena mano. Ambos vuelven la mirada entonces al pequeño entre sus brazos, casi se ha terminado la leche y parece que se quedará nuevamente dormido.

La cálida escena familiar es perfecta así, y mientras la sonrisa permanece curvada en ambos rostros, el resto saben que puede pasar a segundo plano, ahí donde a ninguno de los dos les haga daño alguno.

*****
Hogar Shim

Él hubiera querido ofrecerle un mejor lugar, habría querido tener el tiempo, la paciencia y el detalle de tomarse días enteros buscando su nueva casa. Pero las circunstancias le habían rebasado por completo, al final simplemente habían buscado una casa modesta que poder adquirir para vivir. De cualquier forma, la expresión radiante de Hamao lo valía todo.

- Eres tan bello… - el japonés susurró mientras carga a Yeri en sus brazos y le arrulla suavemente.

- Se parece a ti… - el morocho halagó sabiendo que aparecería ese sonrojo y esa sonrisa tímida. ChangMin sonrió también, por avergonzarle pero también por dicha. Nunca imaginó que la paternidad se sentiría así, aún cuando fue tan apresurado, aún cuando no fue el mejor novio antes, aún cuando siente que todavía tiene faltas que reparar… - ¿Te he agradecido ya?

- ¿Mh? ¿Qué cosa, ChangMin-kun?... – Hamao le mira y detiene el mecer de la silla en que se encuentra sentado junto a la ventana, donde los últimos rayos de sol se cuelan dando paso al atardecer.

El morocho ríe bajito y se pregunta si es que algún día dejará de escuchar el “kun” de labios de su novio. Piensa que de alguna manera aquello no le molesta en absoluto. Y se toma el tiempo para admirarle, para grabar en su memoria a fuego la imagen que se presenta ante él. Hamao con Yeri en sus brazos, bañado por los nacarados rayos del atardecer. Y guarda en sus recuerdos la perfección de su vida; a ese chico que con su ternura y sencillez, con su timidez y la mirada avergonzada, se coló en su corazón quedándose para siempre en él. Ha tocado la fibra más sensible de su alma, le ha enamorado, le ha dado una familia.

- Existir para mí. Gracias por existir, por haberte aparecido en mi vida, por ser tú quien se ganó mi corazón. Por darnos un regalo tan precioso… - dice con calma, con voz cariñosa y mirada tierna.

Y verle comportándose así le parece casi un sueño al japonés, se sonroja mucho más y balbucea sin poder decir nada. ChangMin sabe que ha conseguido tal efecto por ser romántico –eso que rara vez le sale tan natural como en esos momentos– y se sonroja por inercia, no está acostumbrado a ser “lindo” pero últimamente Hamao provoca más y más de esa faceta suya.

Se acerca y espabila aquellos pensamientos, no puede hacer nada sin embargo contra las emociones y las sensaciones que se pasean libremente por su cuerpo; ChangMin se inclina y besa corto los delgados labios que suaves se dejan hacer; se inclina un poco más luego y alcanza la frente de su bebé, sonríe contra la ternura de su hija.

- Ven… - susurra y le insta a ponerse de pie, Kyousuke hace caso pero siente que su corazón le palpita emocionado cuando comprende el movimiento. Ahora es ChangMin quien está sentado y en su regazo, Hamao cargando a la beba.

- Cuando haces cosas como esta me siento desarmado, ChangMin-kun… - murmura con ese tinte avergonzado que le caracteriza.

- Tú me desarmaste desde el momento en que estuviste por primera vez en mi casa… - asegura y el recuerdo enciende al rojo vivo el rostro de su novio, él se sonroja también. Cómo no hacerlo, si aquella vez le había robado la virginidad y había sido lo suficientemente capaz de embarazarle… - Lo que quiero decir es, no tienes que sentirte en desventaja, aunque tú eres más tierno que yo, también haces que me sienta y sea torpe, tímido o avergonzado.

- Yeri tiene un gran papá… - sonríe y se conmueve por las palabras de su novio, quiere cambiar el tema y se resguarda sutilmente en la criatura en sus brazos, que la atención caiga sobre ella y a él deje de perseguirle la vergüenza.

ChangMin sonríe y dando un beso en la colorada mejilla se dedica entonces sí a mimar a su bebé. Les abraza a ambos con cariño y les llena de esos mimos que delante de sus amigos no se anima –es que le da flojera aguantar la burla de Yoochun, y a veces hasta de Yunho; y sin duda Junsu y Jaejoong luego no paran de decirle que es lindo y un montón de cosas que le hacen sentir casi diferente; porque sigue creyendo que no es su estilo, que no es su forma de actuar, que si han salido a flote facetas como aquella en su personalidad solo puede culpar a ese chico en su regazo, recargado en su pecho, tan ligero y delicado como la criaturita que dormita entre sus brazos–

Y entonces queda más que claro. Porque fue Hamao quien tocó su corazón, pasó por entre las murallas que siempre había querido levantar para evitar aquellos afectos que podían vulnerarle ante la sociedad. Y no se arrepiente, porque aunque sepa que todavía serán más las ocasiones en que intente no ser demasiado tierno ni romántico –al menos delante de los demás– Kyousuke estará ahí para obligarle a serlo.  

*****
Residencia Park

Ellos no podían ser la excepción. Aunque a Yoochun le cueste un poco sacrificar sus momentos de mimos con Junsu por atender a sus bebés, él es tan feliz como los otros. Porque lo tiene todo, a Junsu que es el motor de sus días, a sus bebés que son ahora la luz de su vida. Porque es su familia, lo que tal vez no planeó tener tan pronto pero que está ahí tan real y palpable que le sobrecoge el corazón llenándole de dicha.

- ¿En qué estás pensando esta vez, Chunnie? – el pelirrojo le sonríe tan cálido como siempre y se aproxima abrazándole con cariño mientras se sienta en su regazo y deja un corto beso sobre los sensuales labios de su novio antes de dejarle responder. Ambos en la estancia de su nueva casa, esa que compraron luego de que el pelinegro vendiera su departamento.

- En lo feliz que estoy, una felicidad que en realidad no planee tan temprana pero tan real y hermosa que me pone algo bobo… - sujeta las mejillas de su novio y besa esos labios dulces que parece que siempre le volverán loco… - Te amo, Junsu ah; gracias por ser parte de mi vida… - susurra con el corazón en la mano, con toda la dicha transpirándole por la piel.

Fusionan sus labios en un beso dulce, lento y largo. Se disfrutan mutuamente como si no hubieran tenido un beso de esos en largo tiempo. Sonríen contra los labios del otro y se abrazan algo más cerca. Es sencillo este sentimiento de felicidad y al mismo tiempo complejo. Es perfecto.

- Yoochun ah… - el pelirrojo sonríe y ladea el cuello dejándole más espacio al pelinegro cuando esos labios tan suyos descienden abandonando su boca y marcando cada centímetro a lo largo de su cuello… - Yoochun ah…

- ¿Mh?

- No debiéramos hacer esto, Ji Sung y Hyo Sun están durmiendo.

- Y recién han conciliado el sueño, tenemos por lo menos un par de horas para esto… - mordisquea suavemente cerca de la clavícula y luego le mira a los ojos… - Te necesito, baby.

Junsu sabe que ha perdido. Aquellos ojos negros le convencen rápidamente. Además, él también lo necesita. Han tenido tan poco tiempo para ellos desde que nacieron sus bebés. Así que calla, se deja llevar y pronto las ropas de los dos han terminado en el suelo. Yoochun besa aquí y allá toda porción de piel clara que encuentra a su paso, la textura le parece piel de durazno y no puede evitar el pensamiento divertido ante tal alusión. Mordisquea tramos en su camino a cualquier parte del cuerpo de su novio, adora su anatomía como adora cada cosa en la personalidad del pelirrojo. Le fascina escucharle suspirar y jadear medio avergonzado y excitado, le encanta mirarle a los ojos y topar con esas pupilas brillantes que adornan su carita sonrojada.

Vuelve a sus labios y le recuesta en el sofá acomodándose entre sus piernas. Junsu responde el beso con intensidad, es húmedo y delicioso, el roce de sus lenguas comparado al roce de sus pieles al desnudo. El pelirrojo se aferra al cuello de su novio, quiere mantenerle cerca, no quiere que le deje ni un segundo. Quiere asfixiarse en aquellos seductores labios que le enamoraron tanto tiempo atrás. Yoochun sigue el ritmo de su novio y aprovecha para apretujar con sus manos aquellos torneados glúteos, los separa con ellas y juega a su antojo arrancándole sonoros y casi indecorosos gemidos ahogados apenas entre besos.

Tantea la entrada y presiona la yema de uno de sus dedos sin llegar a penetrar. Solo quiere disfrutar de esos jadeos inquietos que mueren entre sus labios. Gime extasiado y sorprendido cuando siente ese mordisco en su labio inferior que casi le hiere.

- Chun ah, no te tomes tanto tiempo y hazme tuyo… - el pelirrojo jadea con el rostro encendido de rubor, está ansioso, inquieto. Casi le parece que es la primera vez que hacen el amor.

En realidad no. Aquella primera vez. Oh, grandes recuerdos.

- Lame, baby… - la voz ronca retumba en los oídos del pelirrojo arrancándole del cuasi ensimismamiento. Junsu toma entre sus labios esos dedos que se le presentan impúdicos ante su rostro. Chupa, lame, succiona y en esos ojos castaños Yoochun puede notar cierto grado de lujuria.

Llenos de saliva, esos dígitos serpentean por la figura del pelirrojo, terminan en aquel recóndito espacio de la anatomía del pelirrojo. Un dígito se abre paso al instante. Junsu jadea inquieto y se aferra con mayor fuerza a la espalda de Yoochun mientras sus piernas continúan abiertas y flexionadas. El sofá no es el sitio más cómodo para hacerlo, pero de momento parece que no importa demasiado, ambos piensan que fue buena elección la compra de ese sofá tipo diván en el que no hay respaldo estorboso que les impida el contacto libre.

- ¡Ahh Chunnie! – el gemido ahogado a la fuerza por esos labios rosados que se muerden a sí mismos evitando el grito placentero al sentir a esos tres intrusos tocando profundamente y jugueteando en su interior.

- ¿Lo quieres, baby? – a veces le gusta sonar algo vulgar cuando lo hacen, y ese día tal vez por la cantidad de días en algo similar a la abstinencia (el pelinegro comprobó que no hacer el amor con su novio cuando simplemente le place es todo un lío para sus pensamientos injuriosos necesitados a cada minuto de su amado pelirrojo) no le apetecía medirse en sus palabras.

- Eres un cochino pervertido, Chun – jadea ansiando un poco más de aquellas atenciones.

- Eso no me responde… - le molesta entre sonrisas pícaras y lametones de cuello, labios o mejillas dejándole la estela húmeda de su deseo. La erección hinchada clamaba el lugar de aquellos intrusos.

- Lo… lo quiero… te quiero dentro Chunnie… - gimotea con los ojos entrecerrados y la respiración agitada.

Yoochun se echa hacia atrás, se sienta en el sofá con una pierna a cada lado. Junsu se sonrojó al límite cuando el pelinegro le jaló sentándole en su regazo.

- Monta, baby…

- Chunnie >//<

Park sonríe entre tierno, divertido y lascivo. Dirige la punta de su erección al anillo dilatado y golpetea su falo contra los firmes glúteos. Kim puchea abochornado pero se acomoda, toma con su mano el miembro de su novio y lo dirige a su entrada, descendiendo lentamente después autopenetrándose. Era vergonzoso admitirlo, pero le encantaba esta postura, le gustaba sentir que tenía cierto control en la intimidad.

- Mhh, ahh…

Los gemidos comenzaron suaves, bajos, tranquilos. La cabalgata también era lenta, el pelirrojo se acostumbraba a la invasión y el pelinegro simplemente le dejaba hacerlo a su ritmo, después de todo el infierno placentero de calor ya lo estaba enloqueciendo.

Luego de pronto Yoochun le volvió a recostar, Junsu echó los brazos hacia atrás sujetándose del único apoyabrazos del sofá mientras el pelinegro le proporciona esas estocadas profundas que le hacen perder otro poco sus sentidos al tiempo que se inclina y atrapa su boca en un apasionado beso. Instantes después y sin abandonar el interior del pelirrojo, el pelinegro se sentó en el sofá, jaló por las caderas a Junsu dejándole completamente pegado a su pelvis. Con las piernas a cada lado del sofá lo siguiente para Yoochun fue simplemente ideal, sus muslos le ayudaron a impulsar hacia arriba las caderas de Junsu y de aquel modo seguía embistiendo el delgado y febril cuerpo de su novio. El pelirrojo mantuvo sus piernas en torno a la cintura del pelinegro pero sin llegar a cerrarlas sobre su anatomía, la tensión de los músculos hacía que por fuerza su anillo se mantuviera comprimida y el placer que le proporcionaba a Yoochun era mayor.

- ¡Ahh! – el pelirrojo gimió encantado cuando el pelinegro sujetó su hombría por la base comenzando a masajear de arriba abajo al ritmo pausado de sus estocadas.

Yoochun se agachó a la vez de modo que la punta del erecto miembro de Junsu entraba en su boca al tiempo que su mano seguía estimulando de arriba abajo. Esto se sentía demasiado bien, era tan íntimo el contacto que podría explotar en cualquier momento. El pelinegro mantuvo la cadera del pelirrojo arriba un tiempo, succionando la punta de la erección que ya sudaba el presemen.

Los gemidos de Junsu se volvieron más audibles y erráticos, le estaba llevando al final. Entonces Yoochun supo que era momento de terminar –al menos de momento– y tumbándole del todo nuevamente sobre el sofá, tomó impulso y embistió con fuerza y profundidad.

Marcar su cuerpo es como dejar una huella más de su amor. Y tocar su corazón.

*****

El tiempo siguió su andar, insensible al deseo humano de inmortalizar algunos momentos, dejándoles conformarse con el recuerdo del ayer y siguiendo paso a paso su camino en el destino construido.

Ninguno de ellos eran críos, ni jóvenes jugando a ser adultos. Ni nada parecido. Eran hombres, hechos y derechos como reza el dicho popular. Las líneas de investigación abiertas a partir del caso a cargo del agente Jung han casi alcanzado su final, pero claro –y al moreno no le extraña– las fallas en el sistema judicial continuaron presentes. Pero al menos ahora podían ir tranquilamente por la vida sin preocuparse de implicación legal alguna relacionado a la concepción de los pequeños nacidos a partir de experimentaciones con medicamentos que hoy día permanecían en el anonimato.

Se reúnen de tanto en tanto con todos, familias enteras confluyendo en el mismo espacio para festejar el cumpleaños de tal o cual pequeño. Los pretextos en realidad sobran, la felicidad de encontrarse todos y compartir experiencias lo valía todo. Así fueran, esas bromas entre ChangMin y Yoochun, o las repentinas indiscreciones de Junsu para hablar de su intimidad con su novio, o el carácter algo sobreprotector de Yunho que salía a relucir por cualquier cosa y terminaban por recordar los años aquellos de adolescencia en los que el pelinegro casi temía por su vida cada que se acercaba al pelirrojo porque el moreno parecía tener ojos vigías por todas partes.

Y así, aquellas reuniones se convertían en los momentos perfectos para recordar, para compartir las aventuras entre pañales y biberones o primeros pasos llenos de miedos y alegrías. Descubrir en compañía la dicha de la paternidad, del reto de una familia.

Eso, es tocar el corazón.
Un corazón enamorado que late al unísono con aquel que se convierte en la otra mitad, en el complemente perfecto.

¿Y tú, has tocado el corazón de alguien? ¿O esperas que el tuyo sea tocado?
De cualquier forma, es cosa del lenguaje del amor.




**FIN**


Hagamos esto un poco diferente. ¿Tienen dudas? Déjenlas aquí que les traeré un epílogo con la resolución de ellas –o al menos lo intentaré ;D- o bien, si simplemente desean saber algo en particular, se los concederé en el epílogo legal (?) para todo fic. Por lo demás, no me queda más que agradecer su compañía en un proyecto más. Y habrán de perdonar la falta de más palabras, no me vienen a la mente ahora ;D la falta de sueño ha pasado factura.

Ya Ne~~



ChangMin: ¬¬ claro, lemon solo de tu YooSu, vdd

Felina: -.- y yo que pensaba que ya no ibas a aparecerte

ChangMin: Ò.Ó tenía que venir a fastidiarte

Felina: Mentira~ lo que pasa es que te estás quejando porque no te puse tu buen lemonsote con Hamao 6.6 picarón~~

ChangMin: ¡Yah! ¡¿Acaso crees que todos somos perverts como tú?!

Felina: Si me leen, sí ;D

ChangMin: No hay caso contigo -___-

Felina: Ya Ne!!

martes, 29 de mayo de 2012

Capítulo 14 TOUCH MY HEART


CAPÍTULO 14. A UN PASO DEL FINAL

*****

…flashback…

Min Woo había conseguido salirse con la suya partiendo del departamento de Jaejoong con éste desmayado en el asiento trasero de su auto rumbo a su mansión. En tanto, el móvil de Jaejoong que había quedado olvidado sobre la mesa de la estancia continuaba vibrando…

- Te pedí que no lo hicieras tan difícil… - uno de los uniformados contestó el móvil cuando ya el resto de su equipo se había puesto en marcha tras Min Woo.

- Mi familia está a salvo, no me importa la ayuda de quién tenga que pedir, imbécil… - el moreno sonrió casi con burla. Una vuelta forzada y el consecuente quemar de llanta sobre el asfalto.

- ¿Crees que ganaste?... – el uniformado torció una risa socarrona… - ¿Te olvidaste de tu hermano?... – colgó y luego destruyó el teléfono. No necesitaba evidencias en su contra. No cuando sigue órdenes de manera corrupta.

Yunho maldijo por lo bajo y esperó no haberse equivocado. Había desafiado a uno de los líderes más poderosos de la mafia surcoreana y contaba con pocas opciones para hacer justicia y cuidar de los suyos al mismo tiempo.

--//--Repasemos--//--

Cuando Yunho salió del edificio aquel donde el padre de Min Woo amenazó sutilmente a su familia, el moreno ya había comenzado a pensar en las estrategias para ponerles a salvo. Comprendió que la gente en su Departamento no era la más confiable, había varios traidores ahí en los puestos de mayor rango. Toda línea de investigación iba a ser borrada y él no podía tampoco permitir eso. Imaginar que su país siga siendo víctima de aquellas escorias era algo que no podía tolerar. Pero seguir adelante era un gran riesgo.

Fue entonces que instó a sus padres a viajar, les habló tan bonito recordándoles cómo se enamoraron, que pronto la ilusión y la emoción los llevaron a emprender un viaje por las soñadoras aguas venecianas.

Recurrió a Min Woo para proteger a Jaejoong porque sabía que mucha gente de la mafia le tiene respeto y le ven como un sucesor con ideas novedosas para los bajos mundos. Aquello le permitiría contener el poder de su padre y doblegar algunas alianzas con las esferas político-económicas del sistema judicial.

A Junsu… solo podía confiárselo a Yoochun.

Se habían reunido una tarde antes de los sucesos. Park se había enterado del trabajo de su cuñado hace algún tiempo. No había sido simple casualidad, las cosas eran más complicadas que eso, ya que Yoochun estaba metido en aquellos asuntos por su propia profesión. Después de todo, él es periodista, iniciando sus pininos en la esfera, pero periodista al fin y al cabo.

- Sabía que tarde o temprano algo así sucedería… - el pelinegro dijo, su cuñado estaba sentado frente a él en un bar donde el público hacía de su reunión, irónicamente, el camuflaje perfecto para la privacidad… - ¿Qué tan grave es el caso?

- Es de mucho cuidado, por eso debes mantenerte alerta Yoochun, no podré ocuparme de todo a la vez, así que voy a confiarte la seguridad de mi hermano…

- Junsu estará bien, no te preocupes…

- ¿Sabes usar armas?

- Sí. También sé artes marciales. No te preocupes, ve por lo demás que yo me ocuparé de la seguridad de Junsu y nuestro hijo…

- Mantén los ojos bien abiertos, Yoochun… y de antemano, una disculpa y gracias…

- No digas ese tipo de cosas, me dan escalofríos… - el pelinegro sonrió tratando de aligerar la tensión del momento. Aunque, en verdad, que el moreno le hablara de disculpas y agradecimientos le daba escalofríos, porque rara, rarísima vez, Yunho tenía aquel tipo de atenciones hacia él. Generalmente quería matarle por aprovecharse de su hermanito.

Era todo lo que necesitaba. Yunho se terminó la única cerveza que había pedido y la terminó casi toda de un solo trago. Se levantó y mirando seriamente a su cuñado, se despidió. Yoochun le deseó suerte y se quedó ahí sentado solo un minuto más. En lo que daba tiempo de que su cuñado tomara su camino y luego él tomaría el suyo. Lo menos que se vieran a partir de entonces para no levantar sospechas por si alguien los vigilaba de cerca.


Así había conseguido asegurarse del bienestar de los suyos, aunque el riesgo todavía era inminente, el agente Jung no tuvo más opción que confiar y esperar a que todo saliera lo mejor posible para todos.

Por eso, cuando entró a la mansión Noh y vio a padre e hijo conversando tan tranquilamente en la estancia, la urgencia por ver a su novio pudo con el poco autocontrol que le quedaba.

La adrenalina era demasiada.
Y el miedo mezclado no era la mejor colaboración.

…flashback…

*****
Mansión Noh

- ¿Dónde está Jaejoong?

Por supuesto que eso era todo cuanto Yunho quería saber. Su mirada de odio cayó sin embargo solo sobre el hombre sentado ahí en un sofá con el cuerpo relajado y la maldita sonrisa socarrona en su rostro. Min Woo se puso de pie y caminó a su encuentro sonriéndole casi como si aquella fuera a ser una reunión de amigos.

- Todo a su tiempo, U-know, ahora ven, siéntate con nosotros y tomemos una copa. Los negocios siempre salen mejor con un buen trago… - el chico sexy esbozó una sonrisa encantadora, pero el moreno no encontró aquél gesto tranquilizador. Ciertamente no esperaba que Min Woo le citara justo ahí, y menos delante de Sung Woo.

- Vaya chico, debo admitir que eres bueno, ágil como un zorro e inteligente como un lobo a la caza. Supongo que deben ser cualidades útiles en tu trabajo, agente Jung… - el hombre sonrió socarronamente, tomando otro sorbo de su casi terminado trago de whisky. Yunho tensó los puños, tenía unas ganas enormes de moler a ese tipo a golpes.

- Deja de burlarte de mi amante, padre; o lo tomaré como algo personal… - Min Woo retó a su padre, y aunque en sus labios continuaba dibujada una sonrisita, sus ojos decían con seriedad que no bromeaba.

- Bien, sigamos hablando de negocios entonces. Dejaré en paz a Yunho, pero acerca de Jaejoong y Junsu, no daré mi brazo a torcer, hijo mío…

- Te mataré si te has atrevido a tocar a Jaejoong… - gruñó entre dientes el moreno, empuñando sus manos con mayor fuerza, sintiendo la ira arder en la boca del estómago.

- ¡Ja! Te preocupas por tu noviecito pero no mencionas para nada a tu propio hermano. Eso significa que le has puesto a salvo de alguna manera y tienes la suficiente confianza de que mis hombres no le encuentren. Entonces, Min Woo, explícame ahora por qué estamos en esta situación… - el hombre miró a su hijo habiendo captado finalmente los ases bajo la manga que su hijo tenía para atacarle.

- Te lo dije, tengo una obsesión particular por Yunho. Pero resulta que para tenerle a él como deseo me ha pedido que deje en paz a Jaejoong. Así que necesito que tú lo hagas también, padre; así de simple…

- Es un capricho que no puedo cumplirte…

- Entonces, hasta que puedas cumplírmelo, no te diré dónde está Jaejoong… - el chico sexy se levantó y tomó del brazo al moreno. Yunho estaba demasiado tenso, le estaba costando demasiado controlarse, podía acabar con Sung Woo ahí mismo si lo quisiera, pero aquello no serviría de mucho. Un pez gordo solo tapa a otro. Y él necesita llegar hasta el último eslabón de esa cadena de corrupción.

- ¡Espera!... – el hombre sujetó el brazo contrario del moreno y tiró con demasiada fuerza de él, sus rostros quedaron cerca en la inercia del movimiento… - Eres atractivo sin duda, pero incluso yo puedo saber que hay otros más atractivos que tú; incluso Jaejoong lo es, tiene una peculiar belleza que lo hace lucir demasiado hermoso sin importar que los ojos que le miren sean femeninos o masculinos. ¿Qué tienes tú que ha encantado tanto a mi hijo?... – habló sin dejar de observar minuciosamente cada rasgo en el rostro endurecido del moreno, la ira destellaba en sus ojos cafés.

- Suéltalo padre… - el chico sexy siseó con cara realmente enojada. No le gustaba para nada la cercanía de su progenitor con el moreno.

- Respóndeme antes, qué es lo que tiene tan fascinado de este chico en particular…

- No lo sé… - Min Woo respondió sinceramente… - pero no me agrada en absoluto la manera en que le estás mirando, padre… - siseó con tono celoso.

- Descuida, nunca he tenido curiosidad por el sexo con otro hombre, prefiero una vagina que un pene…

- Ha sido tan asqueroso escucharte… - Min Woo volvió a tirar del moreno, agradeciendo mentalmente que su padre le hubiese soltado o definitivamente ahí mismo iba a correr la sangre de su progenitor.

Sung Woo los observó subir escaleras arriba. Intrigado por el repentino mutismo del moreno, se preguntó si es que el agente Jung no tendría aún más cartas bajo la manga.

……………………………

- ¿Dónd…?

- shh… - el chico sexy selló los labios del moreno con uno de sus dedos, justo en medio del pasillo rumbo a su habitación… - te lo diré en un momento, pero antes… - le empujó contra el muro sonriendo ligeramente. La sumisión del moreno le excitaba pero al mismo tiempo disparaba algo parecido a la molestia en su interior… - quiero un adelanto de tu promesa…

- ¿Qué clase de adelanto?... – el moreno cuestionó con voz dura, agresiva en realidad. Al menos en eso, no había sumisión. Y aquello fue lo que realmente le gustó al chico sexy…

- Mi padre quiere saber qué es lo que me atrae tan obsesivamente de ti. Creo que ya lo sé, tu personalidad, aguerrida y sacrificada en sus más extremos límites. Es algo exquisito, como una especie en peligro de extinción…

- No hables estupideces y solo terminemos rápido con esto, Jaej…

- Sí, sí; solo quieres de vuelta y a salvo a Jaejoong hyung… - interrumpió bufando por lo bajo. Realmente, envidiaba tanto al pelioscuro… - bésame… bésame y hazme sentir como si fuera él a quien besas…

- Eso es imposible…

- Tendrás que volverlo posible entonces, o no te diré dónde está… - el chico sexy sonrió con aire victorioso. La mueca de fastidio del moreno proyectó su obvia frustración…

- Sé que ahora estoy atado a ti porque me has ayudado, pero una vez hayamos saldado la cuenta, voy a matarte Min Woo… - el moreno siseó demasiado en serio como para que el chico sexy se lo tomara a broma. Por supuesto, claramente Yunho no sentía la mínima atracción por él, solo le estaba utilizando porque le convenía. Ambos se utilizaban porque obtenían un beneficio.

- De acuerdo, procuraré no descuidarme entonces, pero ahora… quiero sentir todo ése amor que tienes por Jaejoong con un solo beso, U-know…
……………………………
En alguna Clínica de Seúl

- Los doctores dicen que todo está bien con nuestros pequeños y contigo, baby… - el pelinegro sonrió aliviado mientras le da la noticia a Junsu, quien acaba de despertar del estado inconsciente en que le dejara el estrés y las contracciones…

- ¿Les has visto?... – el pelirrojo cuestionó a media voz, es que se sentía demasiado cansado…

- Ha sido necesario hacerte una eco… - el pelinegro asintió… - tenían que cerciorarse de que todo marchara bien, después de todo aún faltan semanas para que ellos nazcan…

- Yoochun ah, ¿qué fue todo aquello?...

- No deberíamos hablar de eso ahora, baby…

- Claro que debemos. Yoochun ah, no puedes ocultármelo, necesito saber…

El pelinegro suspiró y tomó con cariño la mano de su prometido, pensó en Yunho y rogó mentalmente porque estuviera bien, tenía horas que no podía comunicarse con él.

- Es acerca del trabajo de Yunho. No puedo decirte todo con detalle porque, bueno es algo que en realidad solo él debería hacer.

- ¿El trabajo de mi hermano?... – el pelinegro asintió y luego de una bocanada de aire, comenzó a hablar, inquieto por la reacción que su pelirrojo pudiera tener. Lo que menos necesita es otro susto con el embarazo avanzado, pero también podía entender, que Junsu necesitara algunas respuestas…

……………………………
Mansión Noh

- ¡Jaejoong!... – el moreno se apresuró a la cama donde el pelioscuro estaba recostado con la espalda en el ángulo adecuado para favorecer el descanso por la tripa.

- ¿Yunho…? – la adormilada expresión del modelo preocupó al moreno…

- Tranquilo, solo le di un té para que durmiera, pero no hará el mínimo daño a su embarazo… - Min Woo respondió la pregunta que sabe se había formulado en los pensamientos del moreno…

- ¿Has tenido a Jaejoong aquí desde que llegaste?... – el chico sexy asintió… - ¡eres imbécil o qué! Tu padre…

- ¿No has escuchado acerca de “únete al enemigo y vencerás”? Mi padre no tiene modo de saber que está aquí, y los guardias no hablarán…

- Yunho ah, qué sucede… - la angustiosa voz del modelo atrajo nuevamente la total atención de ambos jóvenes… - quién es este chico, qué fue todo eso que pasó…

- shh, escucha, voy a contártelo luego, ¿Sí? Ahora tenemos que salir de aquí, llevarte a un lugar seguro…

- No pueden irse aún…

- ¿Por qué no?... – Yunho bramó al borde de la ira…

- Aparte de que aún me debes algo, mi padre no ha salido de aquí…

- ¿Deber? Yunnie, qué le debes a este chico… - el modelo miró detenidamente a su novio, sintiendo un cosquilleo extraño en la boca del estómago ante el silencio del moreno… - ¿Yunho?

- Yo…

- Él me debe alguna información, así que por favor no se preocupe, dentro de poco ustedes dos podrán volver a sus vidas con absoluta tranquilidad. Lo trajiste, ¿no es así, Yunho?…

- Está todo en éste chip… - el moreno le entregó un pequeño dispositivo…

- Sabía yo que podíamos hacer buenos negocios… - la forma en que el chico sexy miró al moreno le provocó una oleada de celos al modelo.

- No me siento bien Yunnie… - susurró abrazándose posesivamente al moreno…

- ¿Te duele algo?... – el moreno cuestionó mirándole de pronto sumamente preocupado. Jaejoong se sonrojó sin saber realmente porqué, quizá simplemente porque le encanta ser el total centro de atención de su novio…

- Yo…

- Voy a dejarles a solas, pueden conversar mientras tanto. Iré a deshacerme de mi padre para que puedan salir de aquí… - Min Woo anunció saliendo sin dirigirles una mirada más.

Porque en realidad, con todas sus fuerzas.
Envidia a Jaejoong.

*****
Día de parto…

Las semanas finales habían transcurrido entre tensos días de investigación y asistencia ante el Tribunal Supremo de Justicia. Yunho no estaba decepcionado sin embargo, aunque la red de corrupción siguiera siendo fuerte, él había conseguido iniciar líneas de investigación que no cederían fácilmente.

Dado que la cesárea había sido programado y que la estabilidad emocional de los tres chicos era óptima, las contracciones no se complicaron ni todo el trabajo de parto. Ingresaron a la Clínica con el tiempo suficiente, algunas molestias pero nada que pusiera en peligro ni sus vidas ni la de sus bebés en camino.

Por supuesto, aún eran un manojo de nervios, sobre todo Yoochun que parecía fierecita enjaulada caminando de un lado a otro por toda la Sala de Espera.

- Deja de moverte… - ChangMin gruñó por lo bajo con sus propios nervios a flor de piel.

- No me des órdenes en un momento como éste… - el pelinegro contraatacó con cero paciencia para soportar el humor agrio de su amigo.

- Cálmense los dos, que aquí los tres estamos igual de nerviosos… - el moreno señaló con tono serio.

ChangMin y Yoochun odiaban que tuviera esa facultad para controlarlos. Pero le hicieron caso, el pelinegro se sentó aunque constantemente se estrujara las manos y mirara el condenado reloj en el muro que repetía el molesto tic tac que no ayudaba con los nervios de cada uno. ChangMin fue el primero en pararse luego de minutos de limitada paciencia…

- Voy por un café… - anunció como preguntando si alguno quería uno también, a lo que recibió una negativa por parte de Yunho, pero un asentimiento de cabeza por parte de Yoochun.

El tiempo parecía ir irónicamente lento y rápido. Sí, las dos cosas a la vez. No pregunten cómo es posible, pero ellos así se sentían. Ya saben, los nervios, la ansiedad, la espera, la emoción por saber que están a nada de tener entre sus brazos a esos pequeñines que han esperado por meses.

Que obtendrán ese trozo de felicidad que, en definitiva, solo pueden agradecer al cielo por tener.

Ese milagro que, aunque conseguido por una cuestión científica experimental, todavía era demasiado hermoso como para no verle como eso, un milagro. Ese que sin embargo había levantado ya demasiada polémica en el mundo, después de todo, mantener un secreto como aquel era simplemente imposible cuando iban por ahí llevando su vida con la normalidad merecida.

Sin embargo, la situación legal de las drogas experimentales de los laboratorios Noh estaban bajo investigación y todo lo relacionado con ello estrictamente limitado. Así que aunque había cantidad de parejas gay con la intención de probar suerte, aún estaba todo en esperanzas.

Volviendo al tema que nos atañe ahora. ChangMin, Yoochun y Yunho estaban que no podían con los nervios, les parecía que Kyousuke, Junsu y Jaejoong llevaban demasiado tiempo en los quirófanos.

- Me recuerda cuando estaba en la misma situación… - aventuró el Sr. Shim, que junto con los papás de los demás, estaban ahí para acompañarles aunque no tenía demasiado que llegaran.

- En realidad casi te le fuiste encima a cada médico o enfermera que pasara preguntando y preguntando por mí y tu hijo… - la Sra. Shim comentó con una sonrisa. Justo en el momento en que su hijo se paraba y tomaba de la chaqueta a un pobre enfermero que iba pasando por ahí pero para darle noticias a otra familia que estaba ahí por otro paciente… - de tal palo, tal astilla… - rió ligeramente y fue por su hijo para controlarle un poco…

Minutos más tarde finalmente les dieron las buenas nuevas. Sus hijos han nacido en excelentes condiciones de salud, y sus respectivas parejas se encuentran bien también.

Ahora solo falta que les permitan verlos y mimarlos.
Por lo demás, todo está resuelto.

O casi todo…

Yoochun todavía discutía con Junsu acerca del nombre que le quería poner a uno de sus bebés…

- no quiero que mi hijo lleve el nombre de tu futbolista favorito… - el pelinegro replicó con tono celoso apenas el pelirrojo llamó a su pequeño varoncito por aquel nombre…

- Ya lo discutimos, Chunnie… - el pelirrojo miró pucheroso a su prometido… - además, a nuestro pequeño le ha gustado, no viste cómo sonrió cuando le llamé Ji Sung…

A Yoochun le atacó un repentino tic nervioso en el ojo. No estaba de acuerdo… y su familia ahora complotaba en su contra…

- Y nuestra hermosa señorita también ama su nombre, mírala cómo sonríe nuestra Hyo Sun… - el pelirrojo jugaba más que contento con su parejita de gemelitos.

Mientras que el pelinegro trataba de convencerse y botar lejos los celos.
Y Yunho y ChangMin cargaban en sus brazos a sus respectivos bebés.

Shim Yeri y Jung JoongHo conocían el mundo también.



Continuará……



Feli: wiii omg!! Es la 6ª actu que termina *rueda por su habitación*

Min: ¬¬ por qué casi no salí

Feli: ¬¬ porque el capítulo no dio para eso. Deos tienes que venir a quejarte por todo -__-

Min: claro *se cruza de brazos con gesto omnipotente*

Feli: lo que es que te guste fastidiarme -___-

YunJae: *-* somos papás *se les ve perdidos en su mundo de alegría*

Feli: ^^

YooSu: nosotros también *0*

Feli: YooSu!!! *se les tira encima* los he extrañado par de baboshos ;___;

YooSu: n.nu

Hamao: ChangMin ah *se ve al lindo japonés sonreír tímidamente a su novio* es hora de ir por lo que acordamos para Luke

Min: maldito gato del demonio *gruñe por lo bajo* claro, vamos *agarra de la mano a su novio y se van*

Feli: awww si te sale lo tierno con esa cosita tan hermosa *w*

*A la distancia a Min le late la venita de la sien*

Feli: próxima actu, capítulo final Ya Ne!!!

Jaejoong: pero tengo una duda u.u

Yunho: *suda a mares*

Feli: La misma que todos… lo sabremos la próxima ;D *huye*