CAPÍTULO 14. LOVE IS IN THE AIR
*****//*****//*****
*****
Instituto Superior
Biblioteca
El suspiro que
brotó de sus labios cuando el otro par se apartó fue como una tibia flama de
amor que escapó de las grietas casi cerradas de su joven corazón. Cuando Min
Woo abrió los ojos se dio cuenta que de hecho los había cerrado. Sus mejillas
se encendieron repentinamente al rojo vivo tras enfocar su mirada en la de
Masaki. La serenidad en su rostro y la sonrisa tranquila en su boca le hizo
sentir tan relajado que casi olvidó donde estaba.
- Tu umma canta
grandioso… - Okada susurró animándose en acariciar una de las sonrojadas
mejillas del menor.
- ¿Dijiste que
te quedarías? – Min Woo cuestionó casi ignorando el halago hacia la voz de su
umma.
- Me quedaré… -
asintió… - Aunque todavía tendré que volver a Japón terminando mi año de
universidad, te prometo que volveré a ti lo más rápido que pueda.
- ¿Por qué
decidiste quedarte?
- Porque unos
días lejos de ustedes hizo doler demasiado mi corazón… - Okada apoyó la palma
de su mano en el vientre del menor, sintiendo ese pequeño bulto de poco más de
tres meses que le inspira tanta ternura.
Min Woo sintió
sus ojos llenarse de lágrimas de felicidad, su rostro dibujó la expresión de la
contentura y sus brazos rodearon la cintura de Masaki como una forma de
anclarse a la realidad. De corroborar que esto no era un sueño.
- Gracias,
Masaki hyung… - el menor sonrió contra el pecho del japonés. Su reproductor
continuaba tocando, los auriculares enredados entre sus brazos le hicieron
avergonzarse otra vez; se separó comenzando a desenredarlos, ayudado por el
mayor de los dos…
- Hablaré con
tus padres para pedirles permiso de visitarte a menudo. Habrá días en los que
no podré por los estudios, pero podríamos hablar por teléfono.
- Nos gustará
verte y escucharte cuando puedas, Masaki hyung…
- No hace falta
que sigas diciéndome “hyung”, Min Woo ah…
- De acuerdo,
Masaki-kun… - ambos sonrieron con las mejillas rosadas y la mirada brillante.
El respeto seguía estando allí, pero de alguna manera era diferente.
Min Woo quiso
preguntar qué significaba esto para los dos, pero le daba demasiada vergüenza.
Así que decidió que era mejor si solamente dejaba que el tiempo y las acciones
de Masaki hablaran por sí mismas. No le considerará su novio, aunque le haya
besado y espere que suceda muchas ocasiones más; no se formará ideas sobre
ninguna relación romántica formal, a menos que el mismo Masaki se lo pida
claramente.
- Tengo que
volver a la universidad, me salté una clase. Nunca hagas eso… - el japonés
sonrió entre avergonzado y divertido. Ésta es la primera vez que hace algo así.
Parece que ha encontrado su amor verdadero pese a que antes se enamoró de una
chica en su natal Japón.
- ¡No hubieras
venido! – exclamó abochornado.
- No podía
concentrarme en clases porque tenía muchas ganas de verte… y moría por besarte
también… - Okada admitió sintiéndose casi como un chiquillo.
- Bueno, pero
ahora date prisa y regresa…
- Ya…
- Hagan el favor
de continuar su charla afuera, esta es la biblioteca jovencitos… - uno de los
encargados les dijo con tono solemne, haciéndoles sobresaltarse al recordar que
no están solos.
- Disculpe… -
dijeron a la par…
- Me marcho ya…
- Ve con
cuidado…
- Iré a verte
por la noche…
- Si tienes que
estudiar…
- Iré… - Okada
volteó a los lados para asegurarse de que estuvieran solos… - Te Quiero, Min
Woo ah… - le dio un beso corto y luego se despidió agitando la mano,
apresurándose por los pasillos fuera de la biblioteca y el instituto para
regresar a la Universidad.
El menor
Mokomichi suspiró sonriente y feliz. Este era el mejor día en largo tiempo.
Acomodó los auriculares en sus oídos y volvió a poner la canción que su umma
interpretara hace muchos años. De pronto así se había convertido en su canción
favorita.
……………………………
- ¿Ése no era
Masaki? – Kwang Min señaló hacia el pasillo por el que el japonés
(efectivamente) acababa de pasar corriendo.
- Se le parecía
bastante pero, ¿no está a esta hora en la Universidad? – Young Min terminó su
jugo de frutas y tomó nuevamente los palillos para terminar su merienda de
mediodía.
- El otro día me
encontré al tipo con el que pelearon la otra vez… - Dong Joon comentó con tono
casual, todavía curioso por saber cuál fue el verdadero motivo por el que se
estaban moliendo a golpes con el sujeto en cuestión.
- ¿Te dijo algo?
– Young Min preguntó.
- Solamente me mató con la mirada… - el gemelo Park
respondió restándole importancia a la expresión del sujeto.
- Desgraciado
cobarde… - Young Min siseó.
- Hyung, no creo
que debamos seguir haciendo bilis por su causa.
- ¿Van a decirme
por qué detestan tanto al tipo?
- Jugó con Min
Woo… - Kwang Min respondió evitando deliberadamente mencionar lo del embarazo.
- ¿Cómo…?
¿Quieren decir que lo dejó por otro o algo así?
- Algo así. Pero
sigo pensando que le damos una importancia que no se merece al seguir hablando
de él… - Kwang Min insistió… - Min Woo está mucho mejor sin ese sujeto en su
vida.
- Eso es verdad.
Tuve la impresión de que Min Woo estaba enamorado de Masaki, ¿no?... – los
gemelos Mokomichi asintieron… - Pero ahora él no vive más con ustedes, ¿cierto?
- Nuestros
padres decidieron que era mejor así… - Young Min señaló aún con un dejo d
resentimiento hacia aquella elección de sus progenitores.
- ¿Por qué?
Ustedes se llevaban muy bien con él, y él parecía cuidar de Min Woo como si le
gustara también.
- Creo que solo
umma y appa entienden bien los motivos por los que le pidieron salir de casa.
- Pero entonces
si Masaki estuvo aquí hace unos minutos, ¿habrá visto a Min Woo?
- Pues si se
están viendo a mí me parece perfecto… - Young Min señaló casi como si aquel
reto contra sus padres le hiciera sentir mejor.
- ¿Aunque lo
hagan a escondidas de tus padres?
- Si ellos se
quieren, por qué no.
- No me habría
animado a salir contigo sin haber enterado a mis padres.
- ¿En serio le
dijiste a Junsu hyung y a Yoochun hyung que yo te gustaba?
- Bueno… en
realidad umma lo descubrió por culpa de mis hermanas, Sun Hi sobre todo… y appa
por casualidad. De todas maneras el hecho de que supieran me hizo sentir de
alguna manera mejor, como más confiado y seguro… - excepto cuando appa intentaba enseñarme a conquistarte, pensó el
gemelo Park. Aunque ha de admitir que esas “clases” sí que le ayudaron
bastante. Pero no se lo diría a su padre o se le inflaría estrepitosamente el
ego.
- Young Min aún
ni siquiera admite que le gusta cuando lo besas… - Kwang Min comentó divertido,
con ese tipo de expresión que Hayami solía usar cuando se burlaba cariñosamente de su esposo.
- ¡Yah! ¡No
digas esas cosas!
- ¿Acaso te
avergüenzas de lo nuestro? – Dong Joon dramatizó.
- ¿Qué? ¡No!...
– refunfuñó… - ¡Cállense los dos!... – recogió sus cosas y se levantó
comenzando a alejarse.
- Hyung~
- Young Min ah~
*****
A los mayores
les había extrañado ser convocados a esta reunión. Hacía tiempo que no se
encontraban con representantes de la cadena televisiva más importante del país.
- Durante algún
tiempo las negociaciones para este proyecto se habían congelado por diversas razones, sin embargo hace algunas semanas
éstas se retomaron con ímpetu hasta que todas las partes llegamos a un acuerdo.
Al principio la idea era realizar un casting para elegir a los mejores actores
que pudieran interpretar estos papeles, pero la escritora del libro que fue
adaptado a guión para serie televisiva insistió en que hiciéramos lo posible
por contratar a las estrellas que dieron vida a sus personajes. A ustedes.
Excepto Mokomichi Hayami dado que el personaje a que daría vida es original,
aún así ella insistió en quererle en el reparto.
- ¿Por
casualidad está hablando de la misma escritora que creó la historia del drama
yaoi que grabamos hace años? – Yunho preguntó.
- Así es. La
historia que queremos presentarles en ésta ocasión es sobre una guerra entre
vampiros y hombres lobo.
- Conocemos la
historia… - Yoochun sonrió pícaro, y Junsu inexplicablemente se sonrojó como
termostato. Oh por supuesto, hay algunas historias ahí.
- Sé que han
leído algo más del trabajo de esta escritora desde que grabaron aquel drama.
- Déjese de
rodeos y vayamos al grano… - el morocho interrumpió con su típica impaciencia…
- Se nos está ofreciendo protagonizar este nuevo drama por obvias razones,
¿pero no somos un poco mayores para personificarnos a nosotros mismos 20 años
atrás?
- Dudo realmente
que eso sea un problema, Sr. Shim. Se han realizado algunas modificaciones al
texto original con la intención de adaptarlo al contexto actual. Además, aunque
el drama sea lanzado probablemente con el título de Darkness Deep, estamos
considerando la cobertura de sus diferentes temporadas.
- Pues no veo el
problema para participar… - Yoochun dijo, de entre los seis, claramente el más
interesado en el tema.
- Oh claro que
no, seguramente aprovecharás esto para hacerte realidad algunas fantasías… -
Yunho lo fulminó con la mirada. Ya saben, ese rasgo de appa sobreprotector con
Junsu y ChangMin que simplemente le seguía aflorando en ocasiones. Todo y que
tiene a sus princesas para dejar libre ese lado paterno suyo.
- Nos gustaría
pensarlo un tiempo antes de darle una respuesta definitiva… - como siempre,
Jaejoong y su elegancia para intervenir se impusieron en la sala.
- Quién dijo que
tengo algo qué pensar… - y para variar, ChangMin refunfuñó casi como el crío de
20 años que no quería grabar el drama de Kasa Llena. El mismo que renegó hasta
conseguir que Hayami fuera su coprotagonista.
- Yo puedo decir
“sí” en éste momento… - Mokomichi sonrió al ver el ceño fruncido de su esposo.
- ¿Cómo te pones
a aceptar así sin consultarme? ¡No quiero verte actuar con cualquier otro! –
celos, celos.
- Entonces dí
que sí junto conmigo desde ahora, cariño~ - sonrisa matadora de esas que
exasperan al morocho.
- Le agradecemos
mucho su llamado, espero comprenda que este tema de familia debe ser sometido a
votación como tal… - Jaejoong intervino una vez más, con su sencillez y
elegancia tan propia de una reina.
- Por supuesto,
Sr. Kim. Me permito sin embargo hacerle saber personalmente que estaría
encantado de contar con su participación en éste ambicioso proyecto… - el
hombre hizo una venia y luego el pelioscuro se las ingenió para sacar a todos
de aquel salón…
- Nos veremos en
casa para la cena, ahí discutiremos esto con calma.
- ¿Hoy?
- Sí, ChangMin
ah. Hoy… - Jaejoong siguió su camino por el pasillo. Yunho se quedó embobado
unos segundos mientras le veía andar con ese porte de Diva que le traía loco
desde siempre. La forma tan elegante con que avanzaba con la frente en alto,
con esa serenidad en su rostro que le hacía sentir cosquillas en los labios.
- Sigue teniendo
complejo de umma conmigo… - el morocho bufó por lo bajo.
- ChangMin ah,
hablaba en serio ahí dentro. Voy a aceptar el trabajo…
- ¡Qué!
- Baby~ nosotros
también vamos a aceptar, ¿sí? – el pelinegro abrazó a su esposo por la cintura,
caminando pegado a su espalda, besándole el cuello con mimos caprichosos.
- Pero me dará
demasiada vergüenza Chunnie~. Además a mi edad me costaría mucho lucir
atractivo…
- ¡Pero si ERES
atractivo! El hombre más sexy del mundo, Junsu ah… - exclamó orgulloso,
acariciándole los brazos y sin dejar de avanzar. Aunque Jaejoong y Yunho
hubiesen tomado camino por delante y aún escuche a ChangMin discutir con
Hayami.
- Creo que ése
título de momento lo tiene Rain… - el castaño rió escandalosamente.
- Eso sucedió en
la fiesta pero no es la verdad. No para mí.
- Lo sé, Chun.
Sé que me amas y que me ves todavía como un hombre apuesto.
- Sexy, baby.
Sexy… - corrigió besándole el hombro, llegando al ascensor y esperando a que
las puertas metálicas se abran… - Vamos a animarnos, ¿sí?
- Vale… - el
castaño suspiró, sonrió al ver la alegría cruzar las facciones de su esposo y
por ende, se sonrojó.
*****
Camino de
regreso a casa, Dong Joon se preguntaba si sería muy cursi de su parte querer
acompañar a Young Min hasta la suya antes que desviarse en una estación del
metro para tomar cada uno su camino. Está seguro de que su novio renegará y le
mandará al diablo por querer hacer algo así. ¡Él no es una chica! Algo así
seguramente le espetaría. Pero todavía le daba tentación hacerlo.
- ¿En qué
demonios vas pensando? – Young Min agitó una mano delante de la cara de su
novio… - Acabas de dejar pasar tu estación. Ahora tendrás que bajar en la
siguiente y regresar.
- Iré contigo…
- ¿Eh?
- Que te
acompaño a tu casa, Young Min ah.
El gemelo
Mokomichi abrió la boca listo para refunfuñarle y negarse en rotundo. Pero de
pronto la seriedad en el rostro de su novio le hizo sentir avergonzado e
inquieto al mismo tiempo. Cerró la boca y volteó el rostro para cualquier otra
parte que no fuera encontrarse con los ojos negros de Dong Joon. El gemelo Park
parpadeó sin poderse creer que no le hubiera dicho nada. Sonrió bobamente y sin
pensarlo entrelazó sus dedos con los de Young Min. Un gesto al que tampoco se
negó.
Oh mierda. Esto
era caer en el amor.
Sentados cerca
de ellos, Kwang Min y Min Woo sonreían flojito al ver a su hermano actuar tan avergonzadamente con Dong Joon. Min Woo
inevitablemente recordó su encuentro de hace unas horas con Masaki, y ansió que
llegara el momento de verle en casa. Kwang Min suspiró enamorado, deseando que
Junjoong tuviese más libertades como ellos para verse, pero el muchacho había
comenzado a trabajar recientemente y estaba realizando una maestría al mismo
tiempo, por lo que sus tiempos eran reducidos.
- Después de todo tienen 22 años, comienza en
la vida adulta de muchas maneras en las que yo todavía soy solo un soñador
adolescente… - Kwang Min meditó.
……………………………
Residencia Mokomichi-Shim
- Dong Joon…
- ChangMin
hyung…
El morocho vio
al gemelo Park y luego a sus hijos. A Young Min en especial. Frunció el ceño y
notó a ambos sonrojarse.
- Yo solo
aproveché y…
- Despídanse de
una buena vez y vuelve a tu casa, Dong Joon; de todas maneras vamos a
encontrarnos para la cena en casa de Jaejoong y Yunho… - el morocho despeinó
los cabellos de su gemelo y curiosamente él mismo jaló a Min Woo y Kwang Min
dentro para dejarles a solas en el jardín de la entrada principal.
- Tu umma se
impone de un modo muy extraño…
- Así es él… -
el gemelo encogió los hombros…
Se miraron y
desviaron la mirada avergonzados. Ambos maldijeron en ése momento esa clase de
reacciones. Están peor que colegialas esperando el beso de su príncipe azul.
- Bueno ya
lárgate… - el gemelo intentó sonar tan agrio como siempre, pero la voz le había
salido en un susurro. En realidad de pronto no quería que se fuera. Tenía ganas
de pasar más tiempo con él. Y ese era un problema.
Es raro estar enamorado.
- Siempre tan
lindo mi amor… - el gemelo Park sonrió suavemente, sujetando la mano de su
novio y entrelazando sus dedos con él. Preguntándose si es que le apartará de
un empujón o algo por el estilo.
- No me digas
“mi amor”. Es vergonzoso, Dong Joon ah… - Young Min formó una trompetilla. Un
curioso puchero a ojos del gemelo Park.
- ¿Cariño?
- Baka.
- Te veré más
tarde, Young Min ah… - el gemelo Park tiró de la mano de su novio y le plantó
un beso corto pero húmedo.
- ¡Yah! ¡Estás
en mi casa, no me beses así! – espetó más que avergonzado. Su novio simplemente
rió, colorado de las mejillas pero contento.
- Hasta luego~ -
le besó la mejilla y luego se marchó.
- Estúpido, se
ha clavado demasiado hondo aquí… - el gemelo Mokomichi se tocó el pecho a la
altura del corazón.
……………………………
- Umma, ¿Por qué
vamos a cenar con Jaejoong hyung y Yunho hyung?
- Tenemos que
discutir si trabajos próximamente en algo, Min Woo ah…
- Yo ya he dicho
que participaré, cariño~ - Hayami le recordó al morocho, quien solo le lanzó un
gruñido.
- Masaki-kun iba
a venir esta noche… - comentó en voz baja, como si le avergonzara admitirlo
delante de sus padres.
- Lo sabemos. Él
ya había hablado con nosotros por teléfono antes. Así que le verás en casa de
Jaejoong y Yunho… - Hayami le sonrió con gesto tranquilizador.
- Umma, appa;
¿no van a negarnos vernos?
- Claro que no,
cariño… - ChangMin se acercó abrazándole protectoramente… - Masaki nos dijo que
estuvo contigo esta tarde y que hablaron. Nos pidió permiso para salir contigo.
- ¿En serio? –
el menor cuestionó sorprendido, emocionado y sonrojado.
- Lo hizo. Y
umma y yo le dimos nuestra aprobación. Queremos verte feliz, Min Woo ah. Pero
también que estés consciente de los términos en que esta felicidad se presenta
en tu vida.
- Lo sé, appa.
Sé que Masaki-kun todavía tiene que irse cuando termine su año de universidad.
Pero confío en que volverá, cuando esté listo para hacerlo. Y yo le estaré
esperando, junto con mi hijo… - el menor se tocó el vientre sintiéndose así de
pronto lleno de emociones.
Emociones que se
desbordaron en una solitaria lágrima que ChangMin acogió con uno de sus dedos
antes de abrazarle con cariño.
Los gemelos
miraron la escena sintiéndose aliviados. Parecía que todo volvía a su cauce
ahora. Hayami sonreía viendo a su esposo y a su hijo menor abrazados, mantuvo
la distancia no queriendo romper esa burbuja, e incluso se tomó la libertad de
hacer una fotografía. Luego se trató de un abrazo familiar en el que se
sumergieron los seis integrantes de la familia, el bebé en desarrollo en el
vientre de Min Woo incluido desde ya.
*****
Residencia Park-Kim
Antes de salir a
casa de Jaejoong y Yunho, Junsu estuvo eligiendo la ropa de Yoochun. Y en ello
terminó encontrándose con una caja en el fondo del armario que le trajo algunos
recuerdos.
- Yoochun ah~
- Qué sucede,
baby…
- Deshazte de
esto… - el castaño le extendió la caja.
- ¡Por qué! – el
pelinegro se aferró a la caja como si la vida le dependiese de ello. Y sí,
estaba exagerando un poco. Solo un poco.
- Porque no lo
quiero en esta casa más y punto… - el castaño se cruzó de brazos cual esposa
indignada que no espera una negativa por respuesta.
- Pero…
- Sin peros,
deshazte de eso ahora mismo, Chun.
- Le tienes idea
porque los usé sin avisarte aquella vez… - el pelinegro murmuró con curiosas
trompetillas de tristeza.
- ¡Sabes que no
me gustan esa clase de juguetes! – espetó resoplando los mechones sobre su
frente… - Y además habías dicho que te desharías de ellos desde el año pasado,
¡y ahora me los encuentro aquí aún!
- Baby es que
*^*
- Chun, hablo en
serio. Solamente tienes que responderte esto. ¿Quieres esa caja o a mí?
- No es justo… -
lloriqueó el pelinegro, saliendo estiladito de la habitación hasta llevar esa
caja al cesto de basura en la calle.
Junsu sonrió
contento, aunque luego tuvo un ligero sentido de culpa. Pero ni hablar, odiaba
esas cosas porque eran incómodas, y sentía que Yoochun les prestaba más
atención que a él. Junsu no podía tener competencias
así en su propia casa. Más tarde, mientras esperaban a que sus princesas y su
príncipe terminaran de alistarse, Yoochun estaba desparramado en el sofá con
aire taciturno.
- Voy a buscarte
una cerveza para que llores la ruptura… - Junsu bromeó, sabiendo de antemano
que para su esposo renunciar a aquel objeto era demasiado.
- Bien pensado
baby, y luego podrías darme besos y también un rico masaje para olvidarme del
tormentoso adiós…
*****
Residencia Jung-Kim
- ¡Omo! ¡Hacen
una pareja tan linda! – Jaejoong abrazó a Min Woo y a Masaki cuando los vio
tomados de la mano.
- Te comportas
como una abuela dando la bienvenida al novio de su nieta favorita… - ChangMin
le gruñó… con una sonrisa, que realmente estaba contento de ver a su hijo tan
radiante junto a Okada.
- Bueno,
ciertamente que Min Woo es cute, pero no hago distinciones entre mis nietos… - Jaejoong le pellizcó las
mejillas al menor Mokomichi. Luego hizo lo mismo con los gemelos, con los
gemelos Park y Yoon Hyun también.
- Por suerte
somos sus hijas… - Hyeran le dijo bajito a su hermana. SeungMi asintió
sonriendo divertida tras ver las mejillas coloradas de sus primos.
Esa misma noche,
mientras servían las mesas para la cena, Min Woo le dijo a sus padres que se
sentía listo para contarles a todos su estado. La noticia fue recibida con
alegría, esa noche no había espacio para los reclamos, las tristezas ni ningún
otro sentimiento negativo. Esa noche era –sin querer– para celebrar la vida por
sí misma.
- Cuido de Min
Woo porque lo quiero demasiado, y de su hijo como si fuera sangre de mi sangre…
- las palabras de Okada conmovió a todos, sobre todo al mismo Min Woo, que le
miró en shock unos segundos antes de poder comprender lo que significaba
aquello… - Sé que esta noche se han reunido por otros motivos, pero me gustaría
recordarle a Min Woo que las palabras que le dije esta mañana en el Instituto
son sinceras. Aunque tenga que regresar a Japón en unos meses, volveré para
quedarme contigo para siempre, contigo y éste hijo que siento mío y crece
dentro de ti.
Las lágrimas se
acumularon en los ojos del menor Mokomichi, mientras que las adolescentes
contenían la respiración sintiéndose al borde del llanto por la conmovedora
declaración; y los adolescentes sonreían conformes con la escena. Los mayores
por otro lado sonreían conmovidos por el romance tierno de estos jóvenes.
ChangMin se sintió agradecido con cualquier ente superior que haya puesto a
Okada en la vida de su hijo. Hayami pensó que sentía orgullo de la sangre que
corre por las venas del chico.
Min Woo entonces
apenas fue capaz de asentir, sonreír demasiado feliz como para evitar que las
lágrimas rodaran por sus mejillas. Masaki las enjugó con sus dedos sabiendo que
este llanto sin embargo no es reflejo de dolor, sino de alegría. Y eso le hacía
sentir mucho más enamorado de lo que pudo sentirse algún día. Siquiera
imaginarse.
Con el
transcurso de la cena el motivo por el que se reunieron se dio a conocer, y
pese a que los mayores hubieran querido discutir al respecto en privado, con
sus hijos era imposible cuando se trata de dramas que rodar. Bueno, con sus
hijas, sobre todo Sun Hi y Hyeran, que tenían esa vena yaoista muy bien
calibrada en sus venas.
Así pues, fueron
los adolescentes quienes discutían acerca de lo interesante que sería
interpretar a los hijos de sus padres en aquel drama.
- Pero resulta
que Jaejoong hyung y Yunho hyung tienen gemelos varones, no chicas… - Young Min
comentó con toda la intención de molestarlas…
- Un momento.
¿Han leído esas historias? – Yunho preguntó, a lo que todos los adolescentes
asintieron… - ¡Pero si es clasificación para adultos!
Continuará……
No hay mucho
que decir, fluyó y no me negué a las ideas que flotaron en mi cabeza ;D
Ya Ne!







