CAPÍTULO 6. HONOR
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Instituto Superior
…¿Qué es lo que
quieres de mí ahora, Young Min ah?
La pregunta le
rondó en la cabeza tortuosamente durante un espacio de tiempo que le pareció
eterno a ambos gemelos. Sin embargo, sus miradas permanecieron conectadas en
aquellos instantes. Dong Joon se tomó la libertad de memorizar cada rasgo del
delicado rostro del gemelo Mokomichi. Se permitió incluso elevar una mano y
atrapar entre sus dedos un oscuro mechón de terso cabello.
- ¿Qué haces? –
Young Min cuestionó casi por inercia. Un burdo mecanismo de defensa que no le salvaría esta vez. Él lo sabe. Conoce
demasiado bien a su propio corazón.
- Espero a que
me respondas, Young Min ah. ¿Qué quieres de mí? – Dong Joon respondió con
serenidad, sin soltar de sus dedos el sedoso mechón. Animándose incluso en
jugar con más de ellos desordenándole un poco su pulcro peinado.
Young Min
frunció el ceño, pero no luchó contra la cercanía. Hoy parecía no tener fuerzas
ni ánimos para llevar tan lejos la discusión.
Resopló con cierto fastidio agitando apenas uno de sus mechones y luego volvió
a mirar la boca de Dong Joon, carnosos labios de tamaño regular. Tragó hondo y
luego en un arranque de… valentía, impulsividad o lo que sea, el gemelo
Mokomichi llevó una de sus manos a la nuca del gemelo Park, atrayéndole con
brusquedad al mismo tiempo que él se acerca; reduciendo la distancia en un nada
amistoso choque de labios que le deja un ligero dolorcito pero que no detiene
la iniciativa de compartir el primer beso.
Un primer beso
de verdad.
La inexperiencia
y el ambiente poco romántico y más bien lleno de confusiones y reniegos, hace
de aquel beso un insípido intercambio de saliva y caricias torpes de labios
enfadados. Pero claro, que Young Min se ha pensado que si él no daba el primer
paso, no le robarían su primer beso. ¡Y él definitivamente no quería consentir
que Dong Joon le besara! Así que mejor él le besó. Menudo final el que tuvo. Su
primer beso ha sido. Raro. Excelsamente extraño.
Dong Joon se
muerde el labio inferior y desvía la mirada cuando se apartan. O lo que es lo
mismo, cuando Young Min decide soltarle y dejarle respirar como se debe. Al
final ambos llevan la respiración entrecortada y las mejillas teñidas de rubor.
Y sin embargo, algo no ha terminado por encajar ahí como se supone debiera.
Ahora no lo saben, pero tal vez luego comprendan que se debió a que aquel beso
no fue entregado ni compartido por los motivos adecuados.
Les faltó la
pizca de amor.
Y no solo las
ganas de demostrar quién de los dos puede ganar primero.
- Idiota… - Young Min pensó al tiempo que
le daba un empujón y salía veloz del aula, dejando a Dong Joon suspendido entre
el tiempo que debió resultarle glorioso y mal sabor de boca que de alguna
manera compartía.
¿Dónde están las
mariposas que se suponen debieron soltarse en su vientre ante aquel beso? ¿Las
cosquillas hormigueándole por el cuerpo? ¿Las sonrisas bobas y el corazón
desbocado? ¡Oh bien! Su corazón si iba demasiado rápido. ¿Pero por qué no se
sentía como si estuviese emocionado a morir? ¿Acaso es que no estaba realmente
enamorado?
Y solo para
información común, estos pensamientos podían verse reflejados en ambas mentes
adolescentes.
Dong Joon
suspiró y se quedó un rato más en aquella aula vacía, pensando en la cantidad
de cosas que se venían abajo por varias razones. No fue un beso romántico, para
empezar, tampoco lo inició él –lo cual de entrada es un golpe bajo a su
orgullo, a la cantidad de horas sueño que destinó a idear las miles de formas
en que podía suceder. ¡Y siempre era él quien comenzaba el beso!–, no se había
sentido genial, y para rematar… seguían en nada. Young Min ni siquiera le había
dado tiempo de decir o reclamar nada. ¿Qué? Él tiene derecho a reclamar visto
que le robaron su primer beso. Aunque fue de hecho con la única persona que
deseaba compartirlo.
- Lo peor es…
que aunque no sentí nada de eso, siento como si Young Min me gustara aún más… -
el gemelo Park suspiró mirándose a la vez las manos, preguntándose por qué las
mantuvo quietas, por qué no le rodeó la cintura o atrapó su espalda con sutiles
caricias… - Lo único bueno de todo esto es, que si Young Min me besó es porque
le gusto… - y ahí, su sonrisa ampliándose… - Y lo mejor de todo es que estoy
seguro que no irá por ahí a contarle a nadie, así que mi padre no se enterará y
no me dará una cátedra sobre cómo debí aprovechar la situación para seducirle.
……………………………
Cuando Young Min
salió del aula y caminó por los mismos pasillos por los que había arrastrado a
Dong Joon, casi se chocó con uno de sus compañeros.
- ¡Kwang Min! Hasta
que te encuentro…
Young Min enarcó
una ceja al saber que –una vez más– le estaban confundiendo con su gemelo.
- Oh, eres Young
Min…
- Por supuesto,
qué te hizo pensar que era mi hermano…
- ¿Aparte de que
son gemelos idénticos?... – Young Min asintió, como si aquella excusa no fuera
por sí sola suficiente, el chico encogió los hombros y dijo… - Pues venías
sonriendo, tú casi nunca sonríes así, tan… radiante.
- ¡No sonreía! –
exclamó casi con aire ofendido. Pero antes de dejar que su compañero refutara
lo que de hecho él sabe, quiso saber… - ¿Para qué buscabas a Kwang Min?
- En realidad lo
buscaba para buscarte a ti… - el adolescente respondió, a lo que el gemelo
Mokomichi revoleó los ojos… - ¿Ya olvidaste el favor que me pediste?
Ciertamente.
Pero Young Min no diría nada al respecto. O tendría que decir que ha estado
distraído, y eso le haría recordar que el motivo principal de sus distracciones
ha venido siendo justamente el chico que dejó atrás hace unos instantes. Un tal
Dong Joon al que acaba de besar.
- Bueno, estuve
averiguando lo que me pediste. Y no, nadie puede decir que tu hermano menor
haya estado viéndose con alguien.
¡Oh sí!
Necesitaba saber quién era el desgraciado que había dejado a Min Woo
embarazado, y se ha atrevido a botarle como si fuera cualquier desecho de
basura. Young Min frunció el ceño y tensó los puños al recordarlo, pero el hecho
de no poder averiguar aún nada respecto
a un posible novio que su hermanito hubiera tenido le desesperaba.
- ¿Sabías que tu
hermanito recibía tutoría?
- No.
- Supuse que sí.
- Somos
Mokomichi-Shim ¿cómo crees que necesitaríamos recibir tutoría cuando
sobresalimos en cualquier materia?
- También lo
pensé, pero entonces qué hace tu hermano en tutoría. Tal vez si tú preguntas en
control escolar te sepan decir, y quizá…
- Su tutor me
diga algo más… - Young Min completó, agradeció apenas con un ademán de mano y
continuó su camino por el pasillo con toda la intención de ir hasta las
oficinas administrativas, pero entonces el timbre sonó y él tuvo que maldecir
por lo bajo y regresar a clases.
Ya luego iría a
preguntar. Que tampoco es que quiera saltarse ninguna clase y tener la atención
de su umma en plan histeria por generar problemas en la escuela, que aún no les
perdona los últimos incidentes de hace no más de un mes. Estando en clases
Young Min aprovechó para contarle a su gemelo las cosas. Kwang Min estuvo de
acuerdo en investigar más, aunque Min Woo no supiera nada de eso.
- Es mejor si
voy yo a preguntar… - Kwang Min señaló.
- ¿Por qué? –
Young Min enarcó una ceja. Demasiado similar a la forma en que ChangMin lo
hace, de que hay rasgos que se heredan/aprenden.
- Porque tú no
eres nada paciente, y seguro terminarás diciendo alguna tontería. Eres algo
malo para las relaciones sociales, hyung… - Kwang Min dijo con una sonrisita.
Su gemelo simplemente gruñó porque, bien, tal vez tenía razón.
Y es por eso que
él a veces se siente fastidiado de su parecido físico con su hermano, porque la
gente suele confundirles –como su compañero antes– tan solo para desilusionarse cuando se dan cuenta de
que en personalidad, son básicamente polos opuestos.
- Bien. Solo ve
y consigue algo de buena información. Cuanto más pronto sepamos quién fue el
estúpido, desgraciado hijo de…
- ¡Hyung! –
Kwang Min chilló escandalizado por la palabrota que iba a salir de labios de su
gemelo.
- Quiero poder
darle su merecido… - culminó teniendo que callarse los insultos que todavía le
ardían en la garganta.
……………………………
Dong Joon no
sabía si maldecir o agradecer el hecho de no ir en la misma clase que los
gemelos Mokomichi. Salvo los entrenamientos del equipo de atletismo y un taller
de baile, el resto del día estaban en aulas diferentes. Aún así, al gemelo Park
le hormigueaban las piernas con la curiosidad de ir donde Young Min y saber si
estaría como él, en un extraño estado de sopor y ansiedad que no le dejaba
concentrarse en nada memorando una y otra vez la escena del beso robado.
- ¡Park Dong
Joon! ¡Haga favor de prestar atención a la clase, o me veré obligado a pedirle
que se retire!
- Lo siento,
profesor…
Sin embargo,
pese a que él no tenía intenciones de distraerse, le fue imposible prestar
verdadera atención a la clase. Con suerte y el profesor no lo notó otra vez.
Claro que, antes en su llamado de atención, todo había sido culpa de que él se
hubiera puesto a tararear una canción al azar mientras andaba en su mundo.
……………………………
- ¡Hyung! – Min
Woo protestó cuando sus hermanos le sacaron de la biblioteca a medio estudiar…
- Tengo una tarea que terminar.
- Luego te
ayudaremos si es necesario, ahora tenemos algo más importante que preguntarte…
- Kwang Min le dijo con tranquilidad, invitándole a sentarse en las gradas de
la casi vacía cancha de beisbol. Había algunos chicos por ahí jugando y
practicando, pero lo suficientemente lejos como para tener esta conversación en
privado.
- ¿Qué es tan
importante para que no me dejen siquiera estudiar cómodamente? Ya bastante
tengo con las llamadas a cada hora de umma y appa… - resopló con fastidio.
- Déjalos, es normal
porque les preocupas en tu estado… - Kwang Min volvió a tomar la palabra,
sonriendo con gentileza a su hermanito. En tanto que Young Min permanecía de
pie junto a ellos una grada más abajo, con el ceño fruncido y los brazos
cruzados… - Verás, Young Min y yo sabemos que no quieres hablar del tema.
Entendemos que estás pasando por un momento en cierta forma difícil, aunque
sabes que todos en la familia te apoyamos, y aún cuando se entere el resto de
la familia… - los Jung-Kim y los Park-Kim, así como abuelos paternos y
maternos… - seguramente también te apoyarán…
- Luego de
decepcionarse igual que lo hicieron ustedes…
- Nosotros nunca
hemos dicho que nos hayas decepcionado, Min Woo ah, verdad hyung… - Kwang Min
intentó aclarar, pero por la mirada de su hermano menor, supo que él no estaba
convencido de aquello…
- Es verdad. Ha
sido una noticia demasiado inesperada, y cambió tu vida por completo en formas
que quizá ni comprendemos aún porque somos unos adolescentes, pero no nos
decepcionaste. Ni a umma y appa, ellos solo están preocupados y más bien
decepcionados de sí mismos, sobre todo umma porque es quien más tiempo está con
nosotros debido al trabajo.
- ¿Lo ves? Y que
Young Min lo diga debería ser considerado sello de garantía… - Kwang Min señaló
con cierto atisbo de broma.
- ¿Entonces, qué
quieren preguntarme?
- ¿Por qué
tomabas tutoría de historia? Realmente no creo que seas malo en la materia…
- ¿Cómo lo
supieron? ¡Estuvieron preguntando sobre mi historial académico!
- Y lo hemos
hecho por tu bien, Min Woo ah.
- Sí. Porque
queremos llegar al punto importante de todo esto. Sabemos que estabas tomando
tutoría con uno del último grado. ¿Es el imbécil que te embarazó?
- ¡No tenían
derecho a meterse en mi vida!
- Claro que lo
tenemos… - Young Min dijo.
- ¿Entonces sí
es él?... – Kwang Min preguntó.
- No tiene
importancia. Por favor chicos, solo vamos a dejarlo así.
- De ninguna
manera, no podemos dejarlo pasar como si nada. El desgraciado ése tiene que
saber que no estás solo… - Young Min dijo, Kwang Min secundó sus palabras con
sencillos asentimientos de cabeza.
- ¿Y qué se
supone que harán? ¿Ir y obligarle a responder por mi bebé?
- No nos
interesa que responda por nuestro sobrinito, el desgraciado ése no merece ser
parte de nuestra familia, pero sí quiero ponerle una paliza que le haga
recordar para toda su vida que se metió con el chico equivocado.
- ¿Qué? ¡No
necesito que hagan eso! ¿Qué caso tendría golpearle solo porque sí?
- ¿Sólo porque
sí? ¡Es cuestión de honor!
- ¡No me vengas
con eso Young Min hyung! No me interesa en absoluto que intenten ver por mi
honor. ¡Por dios, es estúpido y solo le harán sentir más importante! Ya
bastante me ha dolido que me dejara cuando le dije del embarazo, ya bastante
tuve con darme cuenta de que todo lo que me dijo no fueron más que palabras, y
que caí en ellas como cualquier idiota.
- Min Woo ah… -
Kwang Min atrajo a su hermano ocultándolo del mundo en aquel protector abrazo,
dejándole temblar y sollozar contra su hombro…
- No quiero que
vayan con él.
- Lo siento
hermanito… - Young Min le desordenó el cabello uniéndose con aquel simple gesto
al apoyo cariñoso de su gemelo… - Pero no puedo prometértelo.
- Hyung…
- No solo por
ti, Min Woo ah. Sino por nosotros, ese desgraciado no puede tranquilamente
pensar que puede jugar con un Mokomichi. Además, tal vez así lo piense dos
veces si intenta seducir a cualquier otro chico, o chica. No quiero hacer esto
solo por ti o por nosotros, sino por las posibles conquistas que tenga
planeadas hacer. Así como te engañó a ti solo para tener de ti lo que le diste
sin comprometer su corazón, podrá haber otros.
Min Woo se quedó
entonces quieto en el abrazo con Kwang Min, consciente de que las palabras de
su hermano mayor son ciertas. Kwang Min por su parte se quedó mirando a su
gemelo. En momentos como éste definitivamente estaba seguro de que su gemelo no
era ningún pesado malhumorado insensible. Oh no, tan solo que tiene sus propias
maneras de expresarse. Y cuando se trata de la familia, ellos siempre
expresarán sus sentires.
- Quédate con
él…
- ¡Hyung! –
gritaron Kwang Min y Min Woo a la vez.
- Los veré
luego, tal vez cuando umma venga por mí con el humor de poca…
- ¡Hyung! –
Kwang Min protestó. Quiso ir detrás de su gemelo, pero también sentía que
necesitaba quedarse con Min Woo un poco más al menos… - Testarudo…
- Ve con él,
hyung.
- Min Woo ah…
- Yo estoy bien.
Pero Young Min hyung seguramente se meterá en problemas, demasiados problemas.
Quisiera ir y apoyarle pero…
- Iré. No
necesitas ver a la cara al desg… al tonto ése…
- Gracias,
hyung. A los dos.
*****
Residencia Park-Kim
- Repíteme cómo
fue que terminaste metido en este pleito, Dong Joon ah…
Junsu pidió,
mientras limpiaba y revisaba los golpes en el rostro de su hijo. Esa tarde le
habían llamado del Instituto para pedirle que se presentara a recoger a su
muchacho. Estando allá le informaron que había participado en un pleito con uno
de los chicos del último año. Lo curioso fue que se encontró con ChangMin,
puesto que él había ido por sus gemelos. Sin embargo, no habían podido
intercambiar palabras porque el morocho se había marchado rápidamente, visiblemente
molesto con ellos. Él por otro lado, estaba intentando tenerle paciencia a su
hijo.
- Ya te dije,
umma. Un sujeto estaba moliéndose a golpes con Young Min y Kwang Min.
- ¿Y por qué
ellos estaban peleando? – su hijo encogió los hombros… - Aigoo, pelear no es
bueno para resolver diferencias. Sobre todo si tú peleas en una lucha que
desconoces por qué se desarrolla.
- El imbécil
estaba golpeando la linda cara de Young Min…
- ¿Linda cara? –
Junsu sonrió divertido al escuchar la forma tan celosa como tierna de su hijo
al expresarse del gemelo Mokomichi.
- Umma, no
quiero más momentos vergonzosos el día de hoy, por favor.
- No te prometo
que no lo tendrás con appa… - el castaño le acarició una mejilla a su hijo… -
Dentro de todo lo bueno es que se han defendido muy bien. Pero procura no
meterte en problemas otra vez, ¿sí?
- Intentaré,
umma. Gracias.
- De nada,
querido.
*****
Residencia Mokomichi-Shim
ChangMin no les
ha reñido. De hecho, no ha soltado ni una sola palabra. Pero la expresión de su
cara lo dice todo, la tensión del ceño y la mirada dura. Está enojado. Hayami
llegó como cada día, a la hora de la cena. Se extrañó de ver la estancia sumida
en un espeso silencio, con su esposo sentado en un sofá, sus gemelos frente a
ellos.
- ¿Y Min Woo? –
fue esa su pregunta inmediata. Algo ha pasado en casa y a él lo que más le
preocupa es asegurarse de que su hijo menor está bien.
- En su
habitación con Masaki, le pedí de favor que le hiciera compañía mientras
llegabas y hablábamos con los chicos… - el morocho dijo sin despegar su mirada
de los gemelos.
- Bien. ¿Con
quién y por qué fue la pelea? – preguntó al tiempo que se deja caer a lado de
su esposo, viendo no sin su buena dosis de aprehensión, los golpes visibles en
las caras de sus gemelos.
- Con el
desgraciado que embarazó a Min Woo… - Young Min respondió sin titubeo alguno.
Casi como si así pudiera decirles que no está para nada arrepentido, y que
cualquier castigo por su acción bien le vale la pena.
- ¿Y piensas que
ir a molerse a golpes con él ha arreglado algo? – el morocho soltó con voz
dura. Tal vez más de lo que quería.
- Tal vez no,
umma. Pero estoy seguro de que recordará que no puede meterse con un Mokomichi
y salir ileso.
- Kwang Min ah,
¿tú estuviste de acuerdo?
- Comparto
cierta visión del pensamiento de Young Min, appa. Sé que no arreglamos nada,
que probablemente hicimos demasiado alboroto, y definitivamente la penalización
por parte del instituto quedará en nuestros expedientes para siempre, pero;
Young Min dijo antes algo que me pareció muy acertado. Probablemente ahora él
piense dos veces antes de seducir a un chico solo para obtener sexo. Pienso que
de fondo hicimos un acto noble, por Min Woo y por cualquier otro chico que
pueda caer en las pegajosas redes de ese desgraciado… - Kwang Min sintió como
si hubiera un peso menos en sus hombros cuando soltó todo aquello. El insulto
incluido.
- ¿Y no se les
ocurrió pensar en la posibilidad de que este muchacho quiera cobrarse la ofensa
de hoy? ¿Piensan que le han amedrantado lo suficiente para que se quede quieto?
¿Qué harán si intenta cobrar algún tipo de venganza? – el morocho dejó aquellas
preguntas en el aire porque suponía que sus gemelos no tendrían una respuesta
inmediata. O bien, que serían negativas… - Recapaciten al respecto y piensen en
lo que harán la próxima vez que pretendan ser héroes… - se puso de pie sin
esperar las palabras finales que su esposo tuviera que decir… - No tengo
hambre, me iré a acostar primero.
Cuando ChangMin
abandonó la sala y Hayami estuvo seguro de que se había encerrado en la ducha,
dirigió su mirada a los gemelos.
- Umma tiene
razón. Pero también ustedes. No puedo esta vez ponerme de un lado u otro. Ambas
posturas son válidas para mí en este punto. Si yo hubiera sabido quién fue el
muchacho que hirió tanto a Min Woo tal vez habría tomado cartas en el asunto.
Pero no soy su hermano, sino su padre, y tengo que pensar mucho más que ustedes
en las consecuencias de mis actos. Una parte de mí agradece sin embargo que
quieran tanto a su hermano que le defiendan a este grado. Los golpes no
desaparecerán mañana, es un hecho. Sin embargo, umma dijo algo importante, no pretendan
ser héroes, a menos que sepan claramente a qué villano se están enfrentando.
Dicho lo cual,
Hayami se puso de pie.
- ¿Tendremos
algún castigo? – Kwang Min preguntó. Y Young Min le dio un codazo
despistadamente.
- Umma y yo
hablaremos de eso hoy, mañana les diremos lo que procede en este caso. ¿Ya
cenaron?
- No tenemos
hambre… - Dijeron en una sola voz.
- Vaya,
demasiados estómagos vacíos esta noche… - Hayami sonrió un poco, quitando algo
de tensión al asunto… - En ese caso, pueden retirarse a sus habitaciones.
- Buenas noches,
appa… - volvieron a decir al unísono. Despidiéndose de su padre con un beso en
la mejilla.
……………………………
Min Woo escuchó
las puertas de las habitaciones de sus hermanos abrirse y cerrarse. Y él
tentado de saber cómo había terminado la charla de sus padres con sus hermanos.
- No creo que
haya pasado nada malo para los gemelos… - la voz de Okada tuvo la atención del
menor… - ¿Quieres ir y preguntarles? No creo que a tus padres les moleste eso.
- Me siento
avergonzado con ellos.
- ¿Por qué?
- Se han peleado
por mí. Es un sentimiento extraño de agradecimiento y vergüenza.
- Lo imagino.
¿Quieres que investigue por ti? – el chico propuso sonriendo flojito. Pero
aquella sonrisa para Min Woo fue como un alicante para sus corrosivos
sentimientos. Aún así, negó agitando la cabeza de un lado a otro.
- Gracias,
hyung. No es necesario que lo hagas. Mañana sabré… - luego llamaron a su
puerta… - Pase. Oh, appa… - Min Woo se encogió un poco en su sitio sin saber la
razón por la que su padre se presentaba en su habitación.
- ¿Quieren
cenar? – Hayami sonrió. Y fue suficiente para que el menor aflojara el cuerpo.
Realmente tenía hambre, y sentía que esa noche podría dormir de corrido muerto
de cansancio. Mental y emocional, más que físico.
- Appa, ¿está
umma muy enojado con mis hermanos?
- Umma no está
enojado. No totalmente. No te preocupes, el castigo para tus hermanos no será
severo. Vamos, acompáñenme a cenar.
- ¿Umma y los
chicos no cenan con nosotros?
- No. Pero creo
que está bien. Verás como en la madrugada la cocina es visitada… - Hayami
incluso se permitió una sonrisa.
*****
El único castigo
inmediato para los gemelos por su comportamiento fue suspender la salida a la
playa hasta que ChangMin lo dijera. Aparte de eso las cosas continuaron su
curso con naturalidad.
O casi. Porque
Young Min cada día evitaba pensar en Dong Joon, pero más lo hacía. Pese a sus
intentos por sacarle de su cabeza, el gemelo Park parecía ganarse más espacio
en todo su cerebro, saturando sus neuronas de todo acerca de él. Aparte de eso,
se estaba volviendo más insoportable aguantar las confusiones de las que era
presa, siempre siendo llamado Kwang Min. Incluso una chica se le había
declarado muy monamente –lo que a él le había provocado una arcada de
cursilería–, tan solo para lanzar una maldición cuando él le dijo que no era su
gemelo.
Así que, sin permiso
de sus padres. Aquella tarde después de la escuela, Young Min se tiñó el
cabello. ChangMin y Hayami le dieron una reprimenda por no consultarles, pero
al final ambos estuvieron agradecidos pues así al menos sabían diferenciar a
sus gemelos. Kwang Min protestó y dijo algo sobre teñírselo también, pero
entonces Young Min armó tremenda rabieta que su gemelo solo repitió más veces
que lo haría por el mero gusto de hacerle enfadar. En realidad le gustaba su
cabello negro, así que no tenía pensado realmente teñirse.
El cambio fue un
alivio para casi todo quien le conocía. Algunos de sus compañeros incluso le
dijeron que se había tardado en hacerlo, que era todo un suplicio estar siempre
expectantes de saber quién es quién y no hacerle enfadar, porque su genio era
muy sombrío cuando se ponía de malas. Claro que, Young Min respondió a aquello
con gruñidos y ceños fruncidos. Por otro lado, cuando Dong Joon lo vio con su
cabello cenizo, solamente pensó una cosa.
- Te sienta muy
bien ese color. Luces mucho más… tú… - oh bueno, no solo lo había pensado, sino
que se lo había dicho, visto que en el calentamiento para la clase de atletismo
el gemelo no podía huirle a ninguna parte.
- ¿Más yo…? –
Young Min elevó una ceja con aire impertinente.
- No sé cómo
decirlo de otra manera. Pero me gusta. Tú me gustas más así. Y no es que no me
gustaras con tu cabello oscuro. De hecho pienso que me gustarías de cualquier
manera que llevaras el cabello.
- Idiota… - le
gruñó. Pero aparte de eso no dijo nada. No porque no tuviera muchas cosas que
decir, es que cada día tenía menos fuerza para discutirle al gemelo Park.
*****
Residencia Mokomichi-Shim
ChangMin le ha
pedido un favor a Okada esa mañana, antes de que todos se reúnan en el comedor
a desayunar para iniciar el día.
- Si no le es
molesto decírmelo ChangMin-hyung ¿por qué quiere que reserve a mi nombre?
- Es por
seguridad. Si mis amigos llegan a enterarse lo más seguro es que termine yendo
a un fin de semana de locos. Y quiero que Min Woo esté tranquilo. Al menos
ahora, porque todavía no le contamos a nadie sobre… Bueno, has entendido
¿verdad?
- Creo que sí.
Haré las reservaciones, ChangMin-hyung.
- Gracias,
Masaki.
Luego, el
morocho volvió su atención al desayuno que él estaba preparando, ya que Hayami
baka se había quedado dormido y estaba apresurándose a tomar la ducha. Pero
claro, luego que la familia no se quejara, que él siempre lo ha dicho, se le da
más comer que cocinar la comida.
……………………………
Al fin de semana
siguiente la familia Mokomichi-Shim finalmente salió de viaje rumbo a la
paradisiaca Isla Jeju, hospedándose en el Jeju Toscana Family Hotel. Y la razón
por la que ChangMin le había pedido aquel favor a Okada, puesto que Junsu es el
dueño del mismo.
- ¿Te sientes
mal, Min Woo ah? – ChangMin preguntó a su hijo mientras Hayami acompañaba a
Okada a revisar la reservación.
- Me siento un
poco mareado por el viaje… - admitió el adolescente, dejándose hacer por su
umma cuando le abrazó meciéndole como a un niño pequeño.
- Te sentirás
mejor cuando descanses, ya verás.
- ¿Umma, cuando
regresemos a Seúl podrías acompañarme al doctor? Estaré cumpliendo tres meses y
me gustaría hacer una eco para ver que todo marcha bien.
- Claro que sí.
Déjamelo a mí, me encargaré de sacarte cita con el mejor ginecólogo de la
ciudad… - el morocho le besó la frente. Luego Okada y su esposo llegaron para
avisarles que podían tomar sus habitaciones ya.
La vista de la
playa desde ahí era preciosa, y a Min Woo le agradó la sensación de
tranquilidad que le llegaba con el suave oleaje golpeando a la orilla del mar.
Okada se acercó hasta él admirando la misma panorámica que el menor.
- ¿Te encuentras
mejor? Te veías pálido cuando llegamos.
- Sí. Gracias
por preguntar.
- Quiero
asegurarme de que lleves a buen término tu embarazo.
Cuando Okada
dijo aquello Min Woo se giró a mirarle con los ojos abiertos de par en par en
sorpresa. Salvo sus padres y sus hermanos, se supone que nadie más lo sabe.
Claro que ha tenido síntomas, pero pensó que los había estado ocultando
bastante bien como para que nadie más sospechara.
- ¿Cómo lo
sabes?
Continuará……
Un capítulo
más ha salido y me siento satisfecha, parece que podré mantener este ritmo al
menos unos días más. Después volver al trabajo y esperar a continuarlo. Frotó
mis hombros y masajeo suavemente la base de la nuca, ha sido un día ajetreado
entre los asuntos familiares, un dolor de cabeza inoportuno a media tarde y una
discusión innecesaria hace no demasiadas horas.
Suspiro y
sonrió cansada, de no ser por Maki seguro no salía esto hoy, así que pueden
agradecerle junto conmigo por su infinita paciencia hacia su servidora.
Sin más,
espero lo disfruten. No crean que me he olvidado de la reacción de Yunho
respecto al novio de Hyeran, lo verán en el siguiente capítulo, no desesperen.
Ya Ne! ;D







