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miércoles, 28 de abril de 2010

DESEOS cap 15y16

ADVERTENCIA: Lemon

CAPITULO 15. LES PRESENTO A MI NOVIO (Parte 1)

*****

- ¿eh?... – atinó a balbucear el chico raro, tomó la tarjeta que le extendió el moreno y al leerla el corazón casi se le sale del pecho de la emoción. Sí, no podía negarlo, le emocionaba que ese... seductor casanova que alguna vez estuvo con él en la intimidad... le estuviera cortejando de aquella manera. Porque eso era, ¿no? Quedaba más que claro por el detalle y la insistencia de querer reunirse con él, siendo Jae, claro está.

- ¿vas a conservarlo?... – cuestionó celoso el gemelo, apenas la noche anterior ellos casi... bueno, eso, y ahora se sonroja y sonríe como idiota por el presente que le mandara ese otro idiota productor de pacotilla?

- esto... – el chico raro reparó entonces en su “novio”, en lo que había pasado la noche anterior, en lo bien que se había sentido al estar así con él, pero no podía negar que Seung Kwan generaba demasiadas cosas en su interior... – bueno, es solo fruta, podemos comerla...

- claro, tú no sabes decir que no, cierto... – visiblemente molesto, el gemelo salió del departamento dando un portazo. El resto se había quedado con expresión confusa, después de todo ellos no sabían lo que estaba pasando entre esos dos.

- Ji Yong, está todo bien entre tú y Jun Ho... – cuestionó el moreno, no solo como líder estaba interesado en saberlo porque diferencias entre integrantes del grupo es una fuente de tensión con la que lidiar y la cual resolver; sino también como appa de esa familia, tenía que velar porque se mantuviera unida, sobre todo ahora que era más grande.

- sí... no se preocupen, yo hablo con él.... – con cesto en mano, el chico raro salió por el mismo camino que el gemelo, sabía que seguro estaría ya en el estacionamiento esperando por ellos para irse a la disquera.

- eso fue raro... – comentó de pronto el menor, sus hyungs con la mirada le cuestionaron el porqué... – fue como una escena de celos muy JaeSu, mejor dicho JunYong, raro... – y luego se largó a reír por su nuevo descubrimiento, tenía una nueva pareja a la que molestar, ahora que no puede hacerlo con el YooSu embarazado. Sus risas cesaron cuando el ratón le dio un sape... – auch, ¡oye!

- hay que irnos ya... – el ratón salió haciendo caso omiso de las protestas de Min que iba detrás de él.

- Chunnie, no olvides lo que hablamos esta mañana... – le dijo el delfín antes de que se perdiera fuera del departamento.

- si, Susu ah, cuando vuelva llamo a Estados Unidos con ellos... -

- ¿con tus padres?... – cuestionó el líder, algo confundido, y con una idea en la cabeza... – ¿es que se han puesto de acuerdo?... – se dirigió a su hijo middle y a su novio.

- en qué... – respondieron al unísono...

- no importa, Joo-Eun ya viene para acá (es que ella ha sido como la niñera de esos dos durante todo el tiempo en que les han tenido que dejar solos por el trabajo)... – algo preocupado todavía por todo eso de hacer del conocimiento de sus padres la relación con su Boo y el embarazo. Yunho y Yoochun iban sumidos en sus pensamientos, incluso Min parecía muy pensativo de pronto... – ¿Junsu te pidió que hablaran con sus familias de la situación?... – cuestionó mientras descendían al estacionamiento.

- sí, porqué... -

- Jae me ha pedido lo mismo... – se miraron entre sí y suspiraron, esos dos han estado haciendo muchas cosas similares desde que se embarazaron, pero esto rebasa cualquier antojo de madrugada o los constantes cambios de humor, incluso esas casi metidas de pata durante su estancia en Japón.

..........

Antes de que ellos llegaran, Ji Yong había alcanzado, como imaginaba, a Jun Ho en el estacionamiento, y era mejor hablar con él ahora, antes de que Min, Yunho y Yoochun llegaran.

- es que piensas llevarlo por toda la disquera... – miró despectivamente el cesto de frutas exóticas...

- voy a regalárselo a la señora de la tienda que está fuera de la disquera, es muy agradable... – le respondió con una sonrisa, de esas típicas en él, pero su “novio” igual no estaba del todo feliz.

- tú y, Seung Kwan... – tono despectivo... – ¿se conocen?

- ¿porqué piensas eso?....

- porque no pareciste nada sorprendido cuando no lo presentaron, es más, saliste corriendo al baño, lo recuerdas?...

- lo conozco... – sonrisa triste que hizo que el corazón del gemelo se encogiera.

- qué tanto, quiero decir, qué...

- fuimos amigos... – lo cortó el chico raro, no podía decirle lo que en realidad había pasado, cierto... – pero no terminó bien nuestra amistad, por eso me siento incómodo cuando le veo...

- pero él no te reconoció, verdad, piensa que eres Jae hyung... – el chico raro asintió... – te está tirando los tejos...

- no te preocupes, él no me interesa... – pero esas palabras parecieron salir solo de su boca, más no de su corazón. Sonriendo con una confianza que no sentía, le tomó la mano al gemelo... – tú y yo estamos juntos, ¿no?

- si se te acerca, te juro que le pongo los puntos sobre las ies... – aprovechando que la van tiene espejos polarizados, el gemelo se sintió confiado de besarlo, de comprobar si le besaría con la misma intensidad que el día anterior.

- eres algo celoso... – soltó antes de que el gemelo se apoderara de sus labios, regresándole el beso con todo el cariño, amor o lo que fuera ese sentimiento que le llena cuando sus bocas danzan juntas.

- ¡ah!... – gritó sorprendido el menor cuando al abrir la puerta se encontró con aquella escena... – pero, ustedes, cuándo... ¡no! Ya no podré dormir tranquilo en el departamento tampoco... – dramatizó Min, en tanto Yunho y Yoochun solo sonreían, y Ji Yong y Jun Ho enrojecían al límite de la pena de haber sido pilados en pleno beso apasionado.

- así que, ¿una pareja más en el grupo?... – cuestionó pícaramente el ratón, le hacía gracia realmente ver a ese par juntos en plan meloso, son tan diferentes.

- sí, así que, Yunho, mide más tus muestras afectuosas con mi Ji Yong... – abrazó posesivamente al chico raro, que sonreía contento con la forma tan celosa de su pareja de, por decirlo de una forma, marcarlo de su territorio.

- ok, ya sabes que yo solo tengo ojos para mi JaeBoo... – respondió con una sonrisa divertida.

- pero no deja de ser raro verlos juntos... – opinó el menor... – insisto en que es como ver el JaeSu en acción... – ésta vez fue Jun Ho quien le dio un sape... – ¡auch! Me van a dejar lerdo de tanto golpe... -

- pues no digas tonterías, está bien que esté suplantando a mi hermano pero no soy él, ok, como mi Ji Yong no es Jae hyung, ¿estamos?... – la van se llenó de sonoras carcajadas, el impulsivo de Jun Ho estaba demasiado protector con su relación con el chico raro.

...............

Esa tarde, ChangMin estaba muy pensativo en su habitación, escuchar que Junsu y Jae querían dar a conocer su relación y embarazo a sus familias solo le hacía pensar en la vez en que Kohei le había dicho que quería presentarlo ante sus padres y cómo aquella oportunidad de conocerlos se había ido a pique por su rompimiento.

Pero ahora que han vuelto, será que es momento de hacerlo? Además, él estaría dispuesto a presentarlo ante sus padres como su pareja? porque no sería justo que solo el bailarín diera aquel paso, verdad? Él debería corresponder el gesto, pero, cómo se lo tomaría su familia, sus padres son modernos pero nunca antes recuerda que se haya abordado el tema en su casa, sus hermanas igual podrían llegar a entenderlo, pero; estaría defraudándolos con su decisión, es después de todo el único varón y en la sociedad siempre se espera que la estirpe continúe, y él, él no podrá darles nietos a sus padres o sobrinos a sus hermanas, el apeído mismo de la familia, la sangre, de algún modo está en “juego” con su decisión.

- no es tan sencillo... – murmuró, frente a él su laptop, como wallpaper, una foto de su familia, los cinco sonriendo con un fondo pintoresco de la ciudad detrás de ellos.

En el departamento de a lado, habitación YooSu...

- voy a llamar a mi padre, estaré en la sala, si no te importa... – el delfín asintió, ciertamente se sentía un poco culpable de haberle pedido aquello a su novio, sabía que Yoochun estaba reacio porque su familia es más conservadora, ¡por dios! No tiene idea cómo se lo irán a tomar sus propios padres, sobre todo cuando descubran que Jun Ho está ahí, que le ha estado ayudando por meses y que, para rematar, también sale con un chico. Pero, tuvo esa necesidad irrefrenable de compartir su felicidad, porque así es como se siente, feliz, dichoso, completo, afortunado de haberse enamorado de su ratón pervertido, de estar esperando ratoncitos o delfincitos que más dá, tendrá su propia familia.

El pelinegro tomó el teléfono con bastante duda, los nervios le habían dejado un vacío en el estómago, sentía la boca seca, y eso que realmente no iba a decirles nada aún, excepto que necesitaba que fueran a Seúl...

- aquí va... – marcó el número correspondiente, esperando que en su casa de estados unidos conteste su padre (sí, de preferencia él porque es el patriarca, quien toma las decisiones importantes). Después de varios tonos, por fin alguien contestó, su hermano Yoo Hwan... – ¿Ricky?

- ¿Micky?... – preguntó a su vez el chico, ambos sonriendo por eso, se escuchaba curioso decir sus nombres así... – riman, ¿no?

- sí, oye, ¿papá no está por ahí, o mamá?

- papá no se encuentra no olvides que el horario es diferente hermano, así que él está trabajando en estos momentos, pero mamá si está, la voy a llamar, por cierto, qué tal las cosas en corea, he visto en la tele que tienen mucho éxito pero tú hacía tiempo que no te acordabas de tu pobre familia... -

- no seas dramático, he estado muy ocupado con muchas cosas... – “mi novio embarazado para empezar”... – luego te enterarás, pásame a mamá...

- ok... – después de eso escuchó el sonoro grito de su hermano que llamaba a su mamá, quien al parecer estaba en el jardín, algún tiempo después su madre atendió al teléfono... -

- Yoochun, hijo, que sorpresa tan agradable que llames... – la voz siempre amable y sonriente de su madre, le hizo sentir todavía más nervioso.

- sí, eh, mamá, la verdad es que te llamo para algo muy importante...

- sí, qué cosa, hasta me he preocupado, te escuchas tan serio... – una buena madre siempre sabe, no pregunten cómo, pero lo hacen, ese sexto sentido nos lleva ventaja.

- no, no es nada malo, es... mamá, necesito que tú y papá, y Ricky si se les pega... – sonrió un poco con eso, pero es que así es su hermano, si sus padres viajan a Corea para visitarlo, él por nada del mundo se queda en el continente americano, así tenga que pedir permiso en la universidad para faltar... – vengan a Corea lo más pronto que les sea posible...

- porqué, qué pasa hijo, porqué no me explicas un poco ahora... -

- mamá, por favor, eso no puedo hacerlo en este momento, no por teléfono, pero descuida, te aseguro que no es nada grave...

- hijo, los negocios de tu padre en este momento lo tienen tan ocupado, no se para cuándo tendríamos oportunidad de viajar... -

- solo coméntale, sí mamá, a ver qué te dice, pero no quiero que se vayan a preocupar, yo estoy muy bien, el grupo también va súper, es... es algo más bien que me hace muy feliz pero no sé cómo se lo vayan a tomar ustedes... – “creo que no debí decir eso”

- ahora me he quedado más intrigada, ¿será que has conseguido prometida?... – cuestionó pícara la señora Park. Yoochun sonrió más nervioso aún, aquello no pintaba bien...

- algo así... – murmuró, pero fue suficiente para que su madre escuchara...

- ¡oh! Que emoción, hijo, hablaré con tu padre y yo misma me aseguro de que vayamos cuanto antes... -

- gracias mamá... – pero un agradecimiento que se sentía como una condena. Realmente temía... su padre no es precisamente alguien que acepta las cosas por la buena a la primera, si bien no es tampoco un hombre muy cerrado.

Después de hablar un poco más con su madre para contestar las preguntas de rutina de una buena madre acerca del estado de salud de su hijo y cómo le ha ido en su profesión en el mundo de la música, el ratón colgó y volvió a su habitación, donde Junsu le esperaba con una sonrisa agradecida.

- no me dieron una fecha, pero conociendo a mamá tal vez en una semana ya estén aquí... – algo acongojado por la situación, el ratón se acostó a lado de su delfín, acariciando tiernamente su vientre.

- gracias, Chunnie... – el castaño le acarició la mejilla con ternura... – oye, me ayudas a tomar la ducha, con el vientre así ya sabes que me cuesta más trabajo asearme apropiadamente...

- claro, voy a preparar la tina... – es que con ellos embarazados, no pudiendo estar demasiado tiempo de pie y luego con lo del vientre habían terminado por instalar una tina en la ducha, cosa que despertaba más de una fantasía en el ratón, y que está seguro Jae y Yunho ya llevaron a la práctica... – sería fantástico hacerlo en la tina, pero mi Susu ah solo se deja hacer en la cama, bueno, realmente no he intentado nada en la ducha (desde que volvieron de Japón, Yoochun ayuda a su novio a ducharse todos los días).... – llenó la tina con agua tibia, colocó el jabón indicado con un agradable aroma fresco, y luego fue por su delfín a la habitación... – listo?... –

- sip... – el castaño ya le esperaba con una bata cubriendo su desnudo cuerpo. El ratón lo llevó en brazos hasta el baño, el castaño sonreía, su novio realmente tenía detalles únicos, no tenía la menor duda del amor que le tiene. Ni siquiera hizo gran alboroto respecto a su familia. Pensándolo bien, él no ha llamado a sus padres, bueno, lo hará temprano mañana, ahora quiere compensar a su novio un poquito por amarlo tanto.

Micky dejó despacio a Junsu en el piso, le retiró la bata, admirando su desnudo cuerpo, tan hermoso como siempre, con su abultado vientre donde sus hijos, el fruto más palpable de su amor, crecen rápidamente dándole una de las emociones más gratificantes de su vida: ser padre. El castaño conocía bien esa mirada, ese brillo en las oscuras pupilas de su novio, el reflejo de la felicidad tan nítidamente al descubierto.

Yoochun le ofreció su mano para que se apoyara en él al entrar en la tina. Cálida sensación que rodeo su cuerpo cuando por fin el agua lo cubrió por completo. El pelinegro se sentó en el borde, comenzando a pasar la esponja por la piel de su novio. Sí, lo ama más que a nadie, aún si sus padres no llegan a comprender y apoyarlo, él aún tendrá su fuente de felicidad más importante: Kim Junsu.

- te amo... – declaró, tan convencido como nunca.

- ven aquí... – el castaño se corrió un poco hacia el frente, dejando espacio tras de sí para que entrara su novio.

- ¿quieres que me meta a la tina contigo?... – enarcó una ceja, su novio asintió sonriente... – pero, delfín, contigo ahí desnudo, capaz me entran ganas...

- que mejor... – estiró sus brazos comenzando a desabotonar la camisa del ratón... – ya comprobamos que sabes ser cuidadoso cuando hacemos el amor...

Sonriéndose mutuamente, el ratón terminó de desnudarse para luego sentarse atrás de Junsu. Esa posición era bastante erótica puesto que su miembro quedaba justo rozando el trasero de su delfín.

- ¿llamarás a tus padres?... – con esponja en mano, el pelinegro continuó jabonando a su novio, empezando por su espalda, dando un ligero masaje circular.

- mañana mismo... – cuando la esponja se dedicó a sus brazos y luego a su pecho, el castaño terminó recostando su espalda sobre el pecho del ratón; sintiendo cómo ya la erección de éste estaba más que despierta... – siempre serás mi ratón pervertido... – ladeó un poco su rostro, lo suficiente para alcanzar los labios de su novio y comenzar a besarse suave y tierno... – te amo, Chunnie...

pronto la esponja simplemente flotaba sobre el agua espumosa, los besos y las caricias habían subido la temperatura rápidamente. La entrada del castaño estaba más que acostumbrada a la erección del pelinegro, así que no hizo falta la preparación previa, ni se sorprendió cuando Micky lo levantó en vilo y lo sentó despacio sobre sus caderas introduciéndose en él. El agua espumosa que había impregnado sus cuerpos había sido lubricante suficiente para deslizarse en su interior.

Le embistió con un ritmo tranquilo y acompasado, besando incesante sus labios, su cuello o sus hombros, lamía tiernamente toda piel expuesta a su alcance en tanto lo masturbaba con suavidad, masajeando despacio, disfrutándose sin prisas, extasiándose de esos suspiros y suaves gemidos roncos.

De esa forma realmente no extrañaban el sexo salvaje, aquel hacer el amor en la pasión desenfrenada. Este unirse con lentitud era un placer diferente, más romántico, de alguna forma más intimo. Al final, el orgasmo los hizo temblar con la misma intensidad.

..............

Esa misma noche JaeJoong llamó a sus padres, después de poco más de una hora durante la cual una a una sus hermanas se empeñaron en preguntar una y mil cosas, las ocho rematando siempre con la misma pregunta (que lo hacía sonreír divertido con un dejo de ironía): y será que algún día el YunJae se haga realidad? Para luego reír pícaramente antes de que por fin el teléfono fuera entregado en manos de la Sra. Kim.

- ya las conoces, hijo; a veces creo que son las fans número uno de esa pareja que las jovencitas se inventaron entre tu lindo amigo Yunho y tú...

- sí, eh, mamá, tengo algo que pedirte, es muy importante... – sentado en la sala, el mayor acariciaba su abultado vientre, a su lado, Yunho sonriéndole a la tripa, acariciándole también.... – pero no te lo puedo explicar por teléfono...

- sabes que te apoyamos en todo, hijo, pide lo que quieras... – la Sra. Kim se escuchaba tan amorosa y segura, que el castaño oscuro titubeó sobre continuar, entonces su novio le besó tiernamente la mejilla, sonriéndole con confianza apretando la mano libre dándole ánimos de continuar... – ¿JaeJoong?

- necesito que tú y papá vengan a Seúl, cuando les sea posible, hay algo de lo que debo hablarles, pero no es algo que deba decir por teléfono...

- está todo bien, hijo... – tono preocupado (ustedes saben, las mamás así son)

- si mamá, tranquila, solo vengan cuando puedan, ¿sí?

- hablaré con tu padre, te llamaré cuando tengamos fecha segura, ya sabes, por el trabajo de tu padre...

- gracias mamá, te quiero...

............

Seung Kwan era un hombre muy insistente, presentes para JaeJoong (que en realidad estaban destinados a Ji Yong) llegaban durante todo el día al departamento, desde cosas tan sencillas como un ramo de rosas (raro si las envían a otro hombre) hasta extravagantes como una botella de vino de renombre internacional.

- creo que hablaré con ese tipo si no lo haces tú, Ji Yong... – le dijo el líder al chico raro en ese segundo día en que esa situación se llevaba a cabo. Quedaba más que claro que el productor estaba tratando de acercarse a él, siendo Jae, de una forma demasiado personal.

- ¿eh? No, está bien, yo lo haré, de verdad no se porqué insiste, ustedes vieron que le pedí que dejara de hacerlo esta tarde... – Kwan se paseaba demasiado por la sala de ensayo de los muchachos, entraba ahí porque tenía autorización, y se pasaba minutos enteros observándolo. Ya en dos ocasiones han tenido que agarrar a Jun Ho cuando éste ha estado a nada de lanzársele a los golpes y gritar a pulmón abierto que Ji Yong es suyo.

- pues se lo dices otra vez con un poco más de convicción, y si no, no solo appa hablará con ese productor de pacotilla... – acotó molesto el gemelo, todos reunidos en el departamento. Cortó con violencia el trozo de carne que se llevó a la boca, masticando de este con furia, estaba rojo de coraje.

- ah eso sí que no jovencito, tú te mantienes al margen... – le regañó el moreno, como un auténtico padre que tranquiliza a sus hijos... – con lo impulsivo que sabemos que eres terminarás peleándote y no queremos escándalos en la prensa de ese tipo, seguro se arma la buena y no quiero preocupaciones para Jae y Junsu...

- vale, pero si no... -

- ya dije que voy a hablar con él... – interrumpió, por primera vez en la historia, Ji Yong molesto, con el ceño fruncido y una mirada fulminante.

- vamos a tranquilizarnos todos, quieren... – medió Jae, cansado de esa discusión... – no es justo que comencemos a discutir por un tipo que ni conocemos.

- Yong si lo conoce... – soltó el gemelo, acusándolo como a un niño pequeño. Y se mordió la lengua cuando el chico raro lo volteó a ver con una mirada de decepción... – qué, no sabía que era secreto... – trató de defenderse, pero al parecer fue peor...

- disculpen, me voy a retirar, no me siento cómodo ahora... – Ji Yong salió con paso apresurado del departamento, pero no es que se haya ido a encerrar al de ellos, sino que tomó rumbo hacia la oficina de Seung Kwan, dispuesto a hablar con él y dejarle claro de una buena vez que no quería que lo siguiera buscando de esa forma. Bueno, a Jae hyung. Como sea, él no iba a interferir en esa felicidad que estaba alcanzando a lado de esas maravillosas personas, ni de conocer tal vez amor verdadero con Jun Ho.

- no lo sigas Jun Ho, dale espacio, quizá necesita estar solo... – le había detenido el pelinegro cuando éste se hubiera dispuesto a salir corriendo tras su novio.

- es que... – se sentía apenado, igual Ji Yong no quería que supieran que conocía a Kwan y él se va de lengua larga todo por los celos.

- no te preocupes, hermano, Yong no está molesto contigo, de eso estoy seguro... -

..............

Ji Yong llegó a la oficina de Kwan, la secretaría le permitió el paso sin objetar en absoluto diciéndole que el Sr. Kwan le había dicho que si alguna vez se presentaba le permitiera entrar sin preguntar nada. El chico de ojos claros estaba sentado en su escritorio, con ese forma de vestir tan elegante, traje oscuro, lentes que le daban aire intelectual, calzado pulcro y bien peinado.

- hola, que sorpresa que hayas venido... – claramente, el chico de ojos claros le habló con voz seductora, se puso de pie extendiéndole la mano a “Jae” para saludarlo, pero éste no correspondió el gesto.

- solo vine a pedirte por segunda vez y esperando no tener que llegar a una tercera, que dejes de buscarme o enviarme cosas al departamento, no me agrada... – mientras hablaba, Seung ya había cerrado la puerta de su oficina con el pistillo, volvió a su lado, mirándole de frente con su seductora sonrisa que por desgracia todavía desarmaba al chico raro, le hacía acelerar el pulso, sobre todo por la forma en que éste se acercaba a él, logrando sentir su aliento golpeándole el rostro.

- sal una sola noche conmigo y te dejo en paz... – Kwan acarició su mejilla con suavidad, logrando un sonrojo que no pudo evitar... – prometo no hacerte nada que tú no quieras... – había necesidad de que colocara su mano en la baja espalda, bajando nada, pero en serio, nada sutil a su trasero...

- ¡déjame en paz, Seung Kwan!... – gritó el muchacho, alterado ya por la cercanía de sus cuerpos, lo empujó para alejarlo, pero cuando menos lo esperó, sus labios ya estaban siendo besados por el chico de ojos claros; para desgracia suya, su corazón y su cuerpo respondieron a ese beso, todavía sentía aquel amor por él... y eso no era nada bueno.... – idiota! – lo empujó otra vez, pero ya no se quedó parado, todo sonrojado y alterado, retiró el pistillo de la puerta y salió de ahí. Con la idea clara de que había terminado por meterse más en la boca del lobo en lugar de salir de ella.

..............

ChangMin había tomado ya una decisión. Anunció ese día que iría a casa de sus padres de visita y que no sabía a qué hora volvería, para que no se preocuparan, que igual si se hacía tarde se quedaba a dormir por allá.

Llegó a la hora de la cena a casa de sus padres, seguía teniendo el mismo aroma a hogar y sus hermanos seguían armando escándalo como un par de niñas y no las adolescentes que son.

- hijo, que bueno que has llegado, he preparado tu platillo favorito... – lo recibió su madre con una sonrisa.

- mamá, y supiste elegir algo para hacer, porque a nuestro hermanito le gusta todo... – se burló Soo Yeon, apoyada con las risas de Ji Yeon.

- sigan así y nunca en la vida les presento a los chicos de SHINEE... – sus hermanas pararon de reír al instante, se acercaron a él con sonrisa inocente, comenzando a decirle puras cosas agradables de él y que lo querían mucho, bueno, le estaban haciendo la balona para que les presentara a esos chicos, de los cuales, con ese sentimiento fangirl, se sienten profundamente enamoradas.

Su padre llegó del estudio unos minutos después, siendo sus padres profesores pasan mucho tiempo haciendo revisiones de material escolar en el estudio. La cena transcurrió tranquilo, unos momentos de charla familiar en la que se centraron básicamente en él a pesar de que decía que todo lo que veían en la tele, escuchaban en la radio o leían en la prensa escrita era lo único que hacía. Más tarde sus hermanas se fueron a dormir a regañadientes porque querían seguir platicando con su hermano, pero como hay escuela no tuvieron más opción que obedecer.

Así, Min aprovechó para decirles que tenía algo de que hablar con ellos, se sentaron a la sala, sus padres sentados juntos en el sofá al frente de él. Una tasa de té para cada uno en la mesa de centro.

- verán, esto no es algo sencillo de decir, pero quiero que sepan que no es algo de lo que me arrepiento o avergüenzo, solo espero que no se sientan demasiado defraudados de mí...

- ChangMinnie, qué podrías decirnos para defraudarnos, eres un hijo ejemplar... – aseguró la Sra. Shim, dedicándole una mirada amorosa.

- así hayas embarazado a alguna muchachita, te apoyaremos hijo... – si eso es lo peor que su padre puede pensar, tal parece que sus palabras serán una bomba en esa casa...

- no embaracé a ninguna chica papá... – aseguró, tomó un sorbo de té, se estrujó las manos con marcado nerviosismo, miró a sus padres observándole atentamente, esperando a que terminara de decir lo que intentaba... – estoy saliendo con alguien... – sus padres curvaron una sonrisa... – un compañero de trabajo... – espera que hayan notado que dijo “compañero” y no “compañera”

- ¿y quién es la chica?... – cuestionó el padre, con la sonrisa más amplia en sus labios. No, su padre no había entendido, o no había querido hacerlo. Su madre, por otro lado, le miraba con los ojos abiertos de par en par.

- no, no me escuchaste bien papá... dije... – inhaló profundamente... – dije que estoy saliendo con un compañero de trabajo, tengo... novio...

Los Sres. Shim palidecieron ante la noticia, su madre apartó la vista, jugando con su collar mientras parecía estar procesando la información. Su padre, le miraba con el ceño fruncido ahora, casi sentía que deseaba abofetearlo en ese momento por la intensa mirada de decepción y enojo que llevaba.

- ¿novio? ¿Porqué siendo un chico tendrías que salir con otro hombre?... – habló el Sr. Shim, aunque más parecía que eran pensamientos que pasaban por su mente en ese momento, y no que estuviera del todo consciente de que lo decía en voz alta.

- ChangMin... – oh, cuando su madre le hablaba así, sin usar el diminutivo, solo significaba que no entendía lo que hacía... – ¿novio? Hijo, estás diciendo que a ti... te gustan los de tu mismo sexo... -

- mamá, la verdad es que no me gustan los chicos, solo... me enamoré de él en especifico... -

- ¡¡que te enamoraste de otro hombre!! – ahora sí, el Sr. Shim había explotado, se paró de golpe gritando aquello, no pudiendo controlarse más... – no me vengas con esas estupideces Shim ChangMin, eres un hombre, te educamos como tal, no me digas ahora que eres gay y que sales con otro hombre... – el menor empuñó sus manos con molestia, las palabras de su padre le hirieron más de lo que esperaba. Aunque, realmente qué esperaba?

- cariño... – la Sra. Shim tomó la mano de su esposo, hablándole suavemente, y eso pareció ser suficiente para que se tranquilizara y tomara asiento otra vez, respirando agitado. Sus hijas ya estaban asomándose por entre los barrotes de la escalera, habían despertado cuando su padre gritó, pero no eran capaces de bajar, aunque tampoco de no enterarse de lo que estaba pasando.... – estás seguro de que es lo que sientes, de que... tienes esa preferencia... – le cuestionó suavemente a su hijo, su esposo la miró con sorpresa. Era acaso que ella iba a aceptar aquel improperio.

- estoy seguro de que amo a Kohei... – le respondió con seguridad, a pesar de que en el fondo se sentía morir, si sus padres no le comprendían, entonces tal vez solo podría decir que le queda su novio y Dong Bang Shin Ki como familia.

- ¿amar?... Así es como se llama tu... novio... – el menor sintió como si su padre hubiera escupido esa última palabra que le genera un mal sabor de boca.

- si papá, aunque sea demasiado increíble para ti, amo a Kohei, a mi novio, le amo como tú amas a mi madre...

- no hagas comparaciones absurdas... – le cortó con voz grave, fulminándolo con la mirada...

- te parece una comparación absurda, te parece que por el hecho de ser otro hombre a quien le entrego mis sentimientos, ¿no es amor?... -

- tú no puedes haberte enamorado de otro chico, hijo, por favor, entra en razón...

- puede... – la voz de la Sra. Shim los hizo callar a ambos de golpe, su hijo le miraba con súplica, rezando por tener por lo menos su apoyo. Su esposo le miraba simplemente desconcertado... – el amor, cariño.. – le dijo a su esposo, luego dirigió su vista a su hijo, regalándole una sonrisa tranquilizadora, comprensiva... – el amor no es algo que se rija por géneros, no es siquiera racional, si nuestro hijo se ha enamorado de un chico, si de verdad le ama, nosotros no somos quienes para oponernos a su felicidad. Porque eres feliz, no ChangMinnie... -

- lo soy mamá... -

- pero mujer, te estás escuchando... – y aunque quisiera, hasta su voz se había suavizado, su esposa tenía razón, aunque acostumbrarse a aquello sería más que extraño...

- por supuesto que me estoy escuchando, somos sus padres, si nosotros no le apoyamos en las decisiones que toma, quién esperas que lo haga, no digo que no estoy sorprendida, que no sentí como si dejaran caer un balde de agua fría sobre mi cabeza, pero la realidad es que la felicidad de mi hijo, de nuestros hijos... – dirigió su vista a la escalera, donde sus hijas habían estado escondidas escuchando todo... – es más importante que cualquier prejuicio social. ChangMinnie, me gustaría que trajeras a tu novio uno de éstos días, quiero conocerle...

- ¿en serio?... – cuestionaron al unísono ChangMin y su padre.

- ningún hijo mío sale con alguien sin que antes haya pasado por mis analíticos ojos... – dijo y sonrió con alegría. Notó que su esposo iba a protestar, pero no le permitió... – y más vale que te comportes, conoceremos al novio de nuestro hijo mayor.

…………………

No hubo necesidad de esperar demasiado, a la noche siguiente Kohei y Min ya se dirigían a la casa de los padres del menor, el bailarín se miraba una y otra vez en el espejo retrovisor de su auto.

- deja ya de hacer eso, te ves bien... – aunque el menor estaba también nervioso, casi puede jurar que su novio lo está cien veces más.

- lo siento, es que... – suspiró... – nunca he estado en una cena para ser presentado como el “novio”...

- sufrirás antes de que lo haga yo con tus padres... – le dijo con una sonrisa...

- pero si no vas a sufrir con mis padres cuando los conozcas, te he dicho que me comprenden perfectamente...

- sí, pero eso no quita que yo muera de los nervios cuando vaya a suceder... – el bailarín aparcó fuera de la casa de los Shim. Miró una vez más desde el auto... – qué, te estás arrepintiendo... -

- no, vamos... – el bailarín suspiró una vez más antes de que su novio abriera la puerta, se acomodó por enésima vez la ropa y preguntó si se veía bien, a lo que Min le repetía que sí, que estaba más guapo que nunca... – vale, no me digas eso que me pongo más nervioso.

- entremos ya entonces... – cuando entraron, la Sra. Shim les recibió con una sonrisa amable, invitándolos a pasar... – familia... – dijo cuando ya estaban todos sentados a la sala... – quiero presentarles a... mi novio, Kohei Uchimura... – (n/a pos le dejé el apeído, que mas da, igual no me pertenece, realmente sería feliz si así fuera n_n).

- un gusto en conocerlos... – saludó haciendo una reverencia, sintiendo todo su cuerpo temblarle de nervios...

- el gusto es nuestro... – la Sra. Shim lo abrazó incluso, cosa que sorprendió a todos los presentes. Sus cuñadas hasta se habían sonrojado al verlo, es que realmente se veía tan guapo, que de no ser porque es novio de su hermano, ya pensarían en él como prospecto amoroso... – bienvenido a la familia, eres realmente un chico muy apuesto, con razón que nuestro hijo se fijó en ti...

- ¡mamá!- respingó el menor avergonzado, no menos que el propio Kohei.

- gracias por el cumplido, señora... -

- bueno, pasemos todos a cenar... -

- y, cómo se conocieron... – sí, el menor había pensado que ya había pasado demasiado tiempo para que su padre no comenzara con el interrogatorio. Aunque, escuchándolo así, se sintió como si él fuera una de sus hermanas... y no el varón de la casa, un escalofrío le recorrió la espalda.

- trabajamos juntos, papá, él es uno de los bailarines que participan con el grupo en las presentaciones y conciertos... -

- ¿y qué edad tienes?... -

- 24, señor... – el bailarín se sentía intimidado por la mirada de su suegro, que realmente parecía que tenía rayos X integrados y lo revisaba minuciosamente...

- y amas a mi hijo?....

- papá!! – se escandalizó el menor.

- sí, Sr. Lo amo... – respondió muy seguro Kohei.

- siendo así, bienvenido a la familia, Kohei...


continuará......



ADVERTENCIA: Lemon

CAPITULO 16. LES PRESENTO A MI NOVIO (Parte 2)

*****

La cena en casa de los Shim había terminado muy bien, aunque claro, el Sr. Shim les pidió amable y respetuosamente una cosa, que le dieran tiempo de asimilar mejor la relación entre ellos, puesto que aunque acepta y les da su bendición y apoyo, no sentiría cómodo el verles a los besos, tolera el que se tomen de las manos o hasta se abracen, solo no muestras más afectivas ante él.

Claro que, Kohei y Min, aceptaron esa condición gustosos. De ninguna manera el bailarín iba a ir contra su suegro, hay que ganárselo de a poco, hasta que les vea como una pareja de enamorados normal, común y corriente; más allá de los prejuicios sociales. Se sentía más que contento, porque el menor le estaba demostrando más que con palabras, con hechos, que realmente lo ama. Ahora solo toca esperar que la oportunidad de él presentarlo con sus padres llegue; y tal vez en algún futuro reunirse ambas familias en alguna especie de ceremonia matrimonial o algo así.

..................

Junsu y Yunho ya habían llamado a sus respectivas familias también, obteniendo el mismo resultado que Yoochun y JaeJoong... esperar a que el trabajo de sus padres les permita tomar algunos días de descanso y viajar a Seúl.

- cómo quieres que hablemos con ellos, Boo, por separado o juntos... – el moreno estaba dándole un masaje en los pies, ambos en la habitación acostados para que su novio descanse mejor.

- no sé, tú qué crees que sea mejor... – se sentía realmente maravilloso recibir ese masaje por parte de su novio, el embarazo lo está matando de cansancio (y eso que no hacen nada) y se le hinchan muy fácil los pies y los tobillos, pero el moreno siempre (a pesar de lo cansado que llegue de la disquera o algún concierto) tiene la atención de hacerlo sentir cómodo y querido.

- ¿francamente?... – se miraron a los ojos, el castaño oscuro asintió... – por separado, sea que primero hablemos con tu familia o con la mía, es solo que, podríamos evitar, pues, ya sabes, algún conflicto entre ellos cuando les digamos todo...

- de acuerdo... – el castaño oscuro bajó la vista, estaba serio y pensativo...

- estás preocupado, verdad... – su novio levantó la mirada otra vez... – se te nota en tu carita, no has sonreído desde que hablaste con tu madre... – para toparse con esos expresivos ojos que no tenían más que amor...

- es que... – mirada avergonzada... – siento que debí escucharte y hacer caso de lo que decías respecto a esperar a que nacieran los bebés antes de hablar con ellos, siento que me precipité y tú me diste por mi lado solo para no reñir y que yo me fuera a alterar... – el moreno dejó el masaje, trepó por la cama hasta colocarse sobre su novio, sin dejarle su peso encima claro...

- Boo, yo no te di por tu lado... – comenzó a hablarle con esa voz tan amorosa, tan segura, que hacía que el castaño oscuro se sintiera relajado... – no en el amplio sentido de la palabra... – sonrió al notar que su novio le hacía un puchero... – eso ya no importa realmente ahora, estoy contigo, estamos juntos y pase lo que pase con nuestras familias eso no va a cambiar, te voy a seguir amando y tendremos a nuestros bebés y seremos felices... – le dio un corto beso en los labios, logrando una sonrisa en su novio... – JaeBoo, Te Amo y voy a cuidar de ti y nuestros hijos, de nuestra familia... – le acarició el vientre, pasando su mano por debajo de la gruesa playera que lo cubre... – vamos a estar juntos siempre, Boo...

- ay Yunnie ah, Te Amo tanto... – un beso suave... – eres mi soporte, eres mi ángel en la tierra, eres, simplemente lo mejor que me ha pasado en la vida... – otro beso más profundo...

- y tú lo mejor de la mía... – sus besos se intensificaron de a poco.

Hace cuánto que no lo hacían? Una semana? pero debía controlarse, su novio no puede tener sexo cada que a él le entran las ganas porque sabe que sus trillizos lo tienen agotado. Así que, con todo y que sus hormonas ya clamaban acción, el moreno fue suavizando los besos, haciéndolos más lentos y tiernos, dando pequeños besitos en sus labios antes de separarse.

- ¿quieres que te de un masaje en la espalda?... -

- quiero hacerlo, Yunnie, te extraño... – pero el castaño oscuro no pensaba igual. Él mismo ha sentido deseos de intimar desde la última vez, pero se había contenido porque en serio que la espalda lo está matando (como no, si trae en su vientrecito a sus trillizos, que tan sanos y lindos ya le pesan varios kilos que su columna ha resentido), sin embargo, ahora se siente lo suficientemente fuerte para una buena sesión de placer.

- pero Boo... – su novio no le permitió seguir hablando al apoderarse de sus labios y comenzar a acariciar su marcado vientre por debajo de la playera, incitándolo como solo él sabe.

Yunho ya no se pudo negar, porque él también lo extrañaba, eso sí, fue lo más suave y tierno que pudo, porque unirse con su JaeBoo es una de las experiencias más trascendentes que ha vivido.

Le desnudaba con parsimonia dulce, deslizando cada prenda como si fuera a romperse si jalaba de ella con más fuerza. Aprovechaba para besar cada centímetro de su piel, tan suave y blanca como siempre, logrando ese sonrojo de siempre en las mejillas de su novio, notando cómo poco a poco su respiración se iba acelerando, cómo se mordía el labio inferior cuando pasaba cerca de esas zonas en las que es más sensible.

Hacerle el amor a su novio era como hacer arte, se demoraba el tiempo necesario para que fuera perfecto, dejando en él sus más profundos sentimientos, marcándolo con delirante romanticismo, besando despacio cada recoveco de su cuerpo, degustando su erección con aquella lentitud apasionada que solo lo hacía gemir más fuerte.

Embistiéndole con el mayor de los cuidados, disfrutando de un vaivén suave y delicado, concentrándose en los besos largos y húmedos, en palpar su piel cual seda entre sus dedos. Mimándolo con sus caricias ardientes que arrancaban algunas sonrisas divertidas cuando llegaba a sus puntos débiles haciéndole cosquillas. Arrastrándose juntos al orgasmo que sacude sus cuerpos con espasmos de intenso placer.

.........

Jun Ho entró a la habitación de Ji Yong esa mañana dispuesto simplemente a averiguar, o tal vez sea mejor decir, a entender, la actitud de su novio, si es que puede decirse que lo son aún cuando el propio chico raro le afirmara que estaban juntos aquel día del incidente con el cesto de frutas que le enviara Kwan.

Y es que desde aquel día en que el chico raro tuviera el encuentro con Seung en la oficina de éste, las cosas con el gemelo simplemente ya no volvieron a ser las mismas.

- buenos días... – saludó con una sonrisa, el chico raro se estaba atando las agujetas de su calzado sentado en su cama.

- buenos días... – correspondió cordialmente, pero la sonrisa de días atrás había desaparecido de sus labios, dejando en su lugar la tristeza.

- ¿estás cansado?...

- no, porqué... – Ji Yong se puso de pie, caminó hacía él tratando de sonreír como siempre, pero no lo consiguió. El gemelo lo detuvo abrazándolo por la cintura antes de que saliera de la habitación. Se acercó para besarlo pero el chico raro giró el rostro en el último instante... otra vez... – porqué Ji Yong... porqué me haces esto... – pegó su frente a la de su, ¿novio?

- es que... no me cepillado los dientes... – mintió. No podía apartar de su mente el recuerdo del beso con Kwan. Y sentía que si besa a Jun Ho solo se estaría engañando a sí mismo, y lo que es peor, lo engañaría a él. Entonces, ¿porqué no simplemente termina esa relación? ¿Es acaso que le quiere? ¿Que lo necesita? ¿Que no quiere herir sus sentimientos?

- no me vengas con esa, Ji Yong... – el gemelo lo soltó, sintiendo la molestia, los celos, la impotencia de no saberse dueño de su corazón, apoderándose de sus sentidos la rabia que le hace hervir la sangre... – y cuando estábamos solos en un pasillo de la disquera, porqué te alejaste, o cuando estábamos ayer en la cocina... o en cada una de las ocasiones de los últimos tres días en que me he acercado a besarte... – espetó subiendo el tono de voz, haciendo ademanes de frustración, porque es como se siente, frustrado.

- no me hables así, Jun Ho... – Ji Yong sentía que el pecho le dolía, sentía que la discusión podría terminar muy mal, y no quería... por alguna razón no quería que el gemelo se fuera a apartar de su lado.

- y cómo quieres que lo haga... – moduló un poco su voz, podía ver el semblante triste del chico raro y eso no le gustaba, le hacía sentir culpable a pesar de no serlo... – mírame... – pero Yong no hizo caso, el gemelo se exasperó una vez más... - ¡mírame! Mírame y dímelo... dime... que no me quieres... – empuñó sus manos, enrojeciendo por la ira... – pero no me tortures así, no me hagas sentir esperanzas si no las hay...

- Jun Ho, no es eso... – Yong levantó la mirada, tenía los ojos abnegados en lágrimas pero se negaba a dejarlas salir... – no es así, es que...

- es que, qué...

- estoy confundido...

- ¿por ese idiota de Kwan?... – espetó a pulmón abierto. Suerte que Min no estaba, había salido a temprana hora.

- sí, por ese idiota... porque... porque ese idiota es mi primer amor... y creo que aún lo amo... – “mierda, no debí decir eso”

- ¿lo amas?... – cuestionó con un hilo de voz. Su corazón dejó de latir... no, aún late, pero agónicamente. Ahora que se ha enamorado de la forma en que Junsu le planteara hace algunas semanas, de esa manera en que estás dispuesto a entregarle el mundo a esa persona especial, ¿le vienen a clavar un puñal en el corazón?

- yo... no lo sé, Jun Ho... necesito pensarlo...

- ¿pensar? Y mientras que se supone que hago yo, me quedo esperando y viendo cómo ese imbécil te come con la mirada cada que te ve. Me pones un alto a mí pero a él pareces darle luz verde sonrojándote y temblando de emoción cada que le ves...

- yo no... – “hago eso, en serio me porto así?”

- bien, piensa todo lo que quieras, pero no esperes encontrarme aquí cuando hayas terminado de pensar, porque tal vez para entonces mi corazón ya haya muerto... – se dio la vuelta enfurruñado, dolido. Todo el cuerpo le temblaba de coraje. Sentía deseos de golpear algo (o a alguien, alguien llamado Seung Kwan) hasta el cansancio, tenía ganas de llorar hasta que se le secaran los ojos, de gritar hasta que se le desgarrara la garganta. Se encerró en su habitación dando un portazo. Suerte que el YunJae y el YooSu había salido a chequeo médico porque las contracciones ya habían comenzado a presentarse.

Se sentía como fiera enjaulada de sus propios sentimientos. Por un lado, se maldecía por haberse enamorado, por haber dejado que ese sentimiento creciera, hubiera sido mejor ignorarlo pero... ¡Uf! El amor es imposible de ignorar; llega, se presenta, toca a tu puerta, y si le abres, no hay manera de que abandone tu corazón una vez que se ha instalado en él.

De modo que, tampoco puede culparlo (aunque una parte de él lo hace) si Ji Yong realmente ama a ese “idiota productor de pacotilla” él no es quien para obligarlo a no hacerlo. Pero, se molesta aún más porque nota que ese “maldito Kwan” solo lastima a “MI” Ji Yong. Y a él le carcome las entrañas verlo triste por culpa de ese “desgraciado” sujeto que ha hecho desaparecer al chico de personalidad rara, al de aquella sonrisa inocente, al de mirada infantil con su desbordante amabilidad, paciencia y despistes... al chico del que se enamoró, al que quiere de vuelta.

- te odio Kwan... – murmuró con los dientes apretados, estrellando su puño derecho contra el espejo de su habitación, que con un estruendoso ruido se hizo añicos, los pedazos de cristal cayeron sobre el buró. Sus nudillos comenzaron a sangrar por las cortadas ocasionadas... y de no ser porque su corazón duele más en ese momento, él habría sido consciente de lo que acababa de hacer.

- ¿Jun Ho?... – murmuró el chico raro desde el marco de la puerta, misma que abrió de golpe pero que tampoco sacó al gemelo de sus pensamientos. Vio el espejo roto, la mano de Jun Ho recargada sobre la pared donde antes había un espejo del que solo quedaba pedazos prendados al marco. Sintió que el alma se le partía, se sabía culpable de aquel arranque de violencia. Con algunas lágrimas resbalando de sus blancas mejillas, Ji Yong fue rápido al baño, tomó el botiquín y volvió a donde el gemelo, le tomó la mano suavemente, logrando así que el gemelo saliera de su ensimismamiento... – déjame curarte... – su voz salió quebrada por el nudo que tenía en la garganta.

- no quiero... – el gemelo sacó su mano de un tirón. Primero le rechaza y ahora viene a tratar de ser amable con él, que no ve que eso lo lastima más.

- por favor... – el chico raro no le miraba a los ojos, se sentía tan miserable por haber llegado a eso, a lastimar a la única persona que le ha demostrado amor verdadero.

Jun Ho lo que menos quería era verle más triste, así que (aun cuando a él le doliera más) estiró su mano una vez más. El chico raro sollozó una vez, luego tomó una gasa que empapó en alcohol y comenzó a limpiar las pequeñas heridas que el impulsivo y adorable gemelo se ocasionara.

Está seguro de que Seung Kwan jamás haría algo así por él, aunque en la adolescencia llegó a defenderle de algunos sujetos que lo molestaban, nunca llegó a los golpes ni nada por el estilo. Kwan había sido un buen amigo hasta antes de aquel encuentro íntimo por el que sus vidas tomaron cursos diferentes. El chico de ojos claros le había ofrecido en aquel entonces seguridad, le había ofrecido amistad, le había hecho reír con sus bromas, le había animado a ver más allá de los libros, le había mostrado un mundo en el que podía divertirse... pero también le había roto el corazón. Merecía entonces que él aún le amara?... ¡no!... ¿pero cómo luchar contra ese sentimiento que tan bien cimentado está en su corazón?

A veces se cree que es necesario luchar contra uno mismo, contra los propios sentimientos, pero... él siente algo por Jun Ho, lo sabe, tal vez no es amor, pero es un cariño fuerte, le duele pensar que lo dejará. Y no es por egoísmo, por no querer quedarse solo, es porque sabe en lo más profundo de su interior que si lo intenta puede amarlo con más intensidad de la que puede amar a Kwan.

Cuando limpió las heridas tomó una venda y la enredó cuidadosamente en la mano herida. ¿Estaría mal retractarse ahora de sus anteriores palabras, dejar de pensar y hacer caso de sus sentimientos, no del todo claros pero que lo hacían feliz antes de que Seung apareciera? ¿Jun Ho estaría dispuesto a aceptarle?

Sintió que la mano sana del gemelo le tomó el mentón, levantándoselo con suavidad hasta que sus ojos contactaron, sintió que las mejillas le ardieron cuando notó esa mirada tierna sobre sí.

- si necesitas estar con él para saber claramente si lo amas o no, hazlo... – el amor es así, duele, pero duele más cuando uno intenta aferrarse a espejismos e ilusiones, era preferible dejarlo ir para que descubriera su propio destino a tratar de retenerlo o encararle siempre su molestia.

El chico raro le miró con los ojos abiertos de par en par. Estaba dispuesto a dejarle ir con tal de no verlo triste? Tanto así le quería? Él quería realmente intentar algo con Kwan, sobre todo considerando el hecho de que el chico de ojos claros le considera ser JaeJoong?

- ¿no!... – Ji Yong se aferró al gemelo, abrazándole por la cintura, enterrando su rostro entre su cuello y su hombro... – no me dejes ir, no me dejes caer otra vez en ese mismo pozo... – sollozaba en su hombro, pegándose más a su cuerpo, como si intentara hacerle ver que necesitaba de su protección, de su amor... – por favor Jun Ho, no me dejes ir, ámame... – el gemelo estaba en shock, realmente no sabía qué hacer o decir... – por favor, retenme a tu lado... – el chico raro se separó apenas un poco, dejando sus rostros frente a frente, mirándole con los ojos llenos de lágrimas, esas que habían dejado un surco de agua salada sobre sus mejillas, las que teñidas en carmesí, parecían ser el reflejo de sus palabras... – Jun Ho, quiero permanecer a tu lado... – comenzó a dejar suaves besos sobre los labios del gemelo, quien todavía no lograba reaccionar... – no quiero volver a sufrir... – dejaba sus besos por todo el rostro del gemelo... – no quiero volver a él, quiero quedarme contigo, por favor...

El gemelo comenzó a responder sus besos, dejando de a poco que sus sentimientos por el chico raro tomaran el control del momento. Hasta que el oxígeno les hizo imposible seguir en esa exquisita caricia.

- haré que lo olvides, Ji Yong, haré que me ames como te amo a ti... – le susurró sonriéndole con dulzura mientras acariciaba su mejilla, contento de ver una vez más esa sonrisa inocente en labios del chico raro.

- y quiero comenzar ahora... – volvió a besarlo, dejando un poco más de pasión en el beso, enlazando sus lenguas con premura.

Despojarse de sus ropas fue casi algo instintivo, se estaban dejando llevar por el ansía de sentir ese contacto piel a piel que los hacía enloquecer. Ji Yong se dejó caer sobre la cama del gemelo, arrastrando con él el cuerpo de su novio, porque aunque sin la pregunta de por medio, ambos sabían que eso es lo que eran, novios. Se dejó besar una y otra vez por esos labios que tanto amor le transmitían, dejando que le calentara el corazón y sanara con sus atenciones la herida de su corazón.

Las manos del gemelo agarraron su miembro ya despierto de tanta caricia previa, bombeándolo suavemente en tanto lamía su pecho dejando esa conocida estela de pasión. Gemía suave con los ojos cerrados, entregándose por completo a esa sensación de seguridad y placer. Quería llegar hasta el final, deseaba que nada interrumpiera ese momento esta vez. Con el rostro sonrojado y la respiración acelerada...

- Jun Ho, espera... – le pidió, tomando sus manos para que dejara de masturbarlo...

- qué sucede... – cuestionó confundido, con la voz excitada aún...

- quiero... quiero sentirte... – abrió sus piernas, dejando ver con ese movimiento a lo que se refería. El gemelo tragó profundo, toda la sangre que estaba en su entrepierna se fue derechito a su rostro haciéndole enrojecer violentamente.

Ahí donde ustedes lo ven, el gemelo se puso nervioso, tenía un pequeño problema al respecto. No! No es impotente, es solo que... es virgen de todo a todo, vale, no de todo a todo que se ha masturbado ya con Min (mejor no pensar en eso) y con ese chico bajo su cuerpo que ahora se le entrega por completo.

- se ve tan endemoniadamente sexy así, con esa sonrisa inocente, esa mirada cargada de deseo y con las piernas abiertas dejándome ver su... – todo pensamiento fue interrumpido por la voz del chico en cuestión.

- Jun Ho, qué sucede... – y es que el gemelo se había quedado ahí, hincado entre sus piernas viéndole detenidamente su intimidad, con el rostro sonrojado y sonriendo nerviosamente.

- esto... – bien, cómo decirle que nunca, pero nunca en su vida ha estado con nadie en la intimidad. Lo de la otra vez, bueno, masturbarse con otro chico es cosa sencilla, él siendo hombre sabe perfectamente cómo hacer aquello. Pero... de eso a... esto... o sea, cómo es que su... entra por... no, imposible. Compréndalo, nunca en su vida ha visto porno (a pesar de la influencia de Min) y definitivamente jamás ha tenido una conversación con su hermano ni ninguno de los chicos de DBSK al respecto, no con detalles de por medio, así que... realmente, no tiene idea de cómo seguir.

- Jun Ho... no sabes cómo... – sí, sí, el chico raro entendió lo que pasaba, recuerden que es muy inteligente, además, ese sonrojo y el nervio evidente en el cuerpo tembloroso de su novio se lo dejó más que claro. El gemelo le miró aun más avergonzado... – nunca has leído yaoi, por ejemplo... – el gemelo negó. Él leer esas historias? Nunca!... no le agradaba la idea de llegar a leer sobre su hermano o algún conocido suyo en esas situaciones... – dame tu mano... – le dijo suavemente, sonriendo con suavidad para no incomodar más al gemelo, éste, algo dubitativo le extendió su mano. El chico raro metió tres de sus dedos a su boca comenzando a humectarlos con su saliva. Jun Ho gimió ante ese contacto, la tibia lengua de su novio le hacía sentir esas corrientes eléctricas tan placenteras que le recorren todo el cuerpo. Cuando estuvieron lo suficientemente húmedos, Ji Yong los soltó y mirándolo con seguridad y una limpia sonrisa le dijo... – ahora, introduce primero uno en mi entrada... – el gemelo abrió los ojos de par en par, bien, tampoco está tan desinformado, pero siempre imaginó que aquello era simplemente una forma de decirlo para que sonara más erótico o algo así...

- ¿seguro? ¿Eso no es doloroso?... -

- al principio lo será, pero pasará después, tienes que dilatar mi entrada para que puedas penetrarme... -

El gemelo asintió, dirigió un dedo a la entrada de su novio y comenzó a introducirlo lentamente. En verdad él iba a entrar en ese pasaje tan estrecho? Vio que el chico raro se arqueó gimiendo ronco, pero no de placer sino de dolor, iba a retirar su dedo cuando el chico raro lo paró negando con la cabeza, sonriéndole nuevamente con confianza. Así que continuó... después de algún tiempo su dedo ya entraba y salía fácil de aquel lugar tan íntimo, agregó entonces el segundo dedo, notando otra vez la incomodidad y los gemidos de dolor mezclados ya con algo de placer en su novio. Finalmente agregó el tercer dedo, aún había dolor, pero ya no era tan nítido como al principio.

- ahora... ahora puedes entrar en mí... – le dijo Yong cuando él mismo sintió que los dedos de su novio entraban y salían fácilmente de su interior.

Jun Ho sacó sus dedos, y algo temeroso aún colocó su erección en aquel pasaje, deslizándose lentamente en su interior. Ji Yong se volvió a arquear con algo de dolor mezclado, algunas lágrimas resbalaron de sus ojos. El gemelo se apresuró a besarlas, a tratar de distraerlo del dolor besando también sus labios con dulzura. Llevó una de sus manos al miembro del chico raro y comenzó a masturbarlo, seguro de que esa sensación de placer le haría olvidar el dolor que su intromisión le había generado.

Algún tiempo después fue el propio Yong quien comenzó a mover sus caderas contra él, iniciando así el delicioso vaivén de embestidas que los fue envolviendo en el placer poco a poco.

Así que eso es hacer el amor? Sentir todo ese placer inundar cada parte de tu cuerpo. Sentir ese calor quemar todo tu ser, hacer que la sangre te hierva, gemir entre suspiros, que se te nublen los sentidos, que desees más y más escuchar tu nombre en voz alterada del otro mientras te besa con aquella desenfrenada pasión, pegarte al cuerpo ajeno deseando en verdad poder ser uno con él.

Ya sus cuerpos estaban perlados de sudor, dándoles ese toque erótico que los arrastraba juntos a unirse cada vez más. Ji Yong se aferró a sus caderas con sus piernas y le abrazó con fuerza por la espalda, gimiendo cada vez más rápido en su oído, besando sus labios con lujuria dejándole sentir todo ese calor del placer que a los minutos los llevó al primer orgasmo juntos.

Sintió todo su cuerpo tensarse, un calor concentrarse en su bajo vientre, después de eso, en una última estocada, su esencia inundó la cavidad de su novio mientras que la de éste bañó sus torsos al haber estado atrapada entre ellos. Ligeros temblores recorrieron su cuerpo y el de su novio aún entre sus brazos.

- gracias... – el chico raro dejó caer su cuerpo otra vez, recargando su cabeza en la almohada, recuperando poco a poco la respiración. Jun Ho cayó con él, recostándose sobre su pecho, feliz y cansado.

- es la primera vez que hago el amor... – soltó con una radiante sonrisa, escuchando el latir aún apresurado del latir de su novio.

- también yo... – comenzó a acariciar el cabello del gemelo. Él también estaba feliz, cansado, pero feliz.

..................

- mi madre ha llamado, dice que tal vez lleguen la semana próxima... – durante la cena, el ratón dio la noticia, no solo a su delfín, sino a todos, después de todo era algo en lo que todos estaban involucrados.... – será mejor que nos pongamos de acuerdo, para, a ser posible, cuando ellos vengan nos permitan hablar a solas con mis padres...

- por supuesto, Yoochun, igual todos tenemos que hacerlo, pero mientras menos gente, por lo menos en el primer encuentro, mejor... – comentó el moreno... – mis padres aún no me dicen nada...

- igual los míos... – acompañó Jae.

- voy por las mismas... – terció el delfín...

- por un lado mejor así, se imaginan que al final se nos fueran juntando todas las familias.... – opinó el menor...

- no seas ave de mal agüero... – el gemelo le dio un sape.

- ¡ouch! Oye, no te pases, eh... – el menor lo fulminaba con la mirada, mientras que el gemelo solo sonreía como quien no ha hecho nada malo.

- niños, compórtense por favor... – naturalmente, ese fue Jae, recuerden que sigue siendo el umma.

- él empezó, umma, deberías regañarlo solo a él, yo solo dije que...

- sí, sí, ya sabemos lo que dijiste, no lo vuelvas a repetir, no vaya a ser que se haga realidad, te imaginas el caos, con las cuatro familias aquí al mismo tiempo, no, mejor ni pensarlo... – interrumpió el gemelo. El menor lo miró con el ceño fruncido, y luego decidió contraatacar.

- por cierto, aprovecharás la estancia de tus padres para decirles sobre lo tuyo con Ji Yong... – mirada pícara. La verdad, una vez que esos dos se formalizaron hace casi una semana, ya tampoco puede dormir tranquilo en el departamento con ellos, sus gemidos son peores que los del YooSu en su faena más pervertida, o la del YunJae en su momento más apasionado.

- ya veré, depende cómo reaccionen con lo de Su, no quiero llegar a ocasionarle un ataque al miocardio a mamá... -

- gracias, preferible que se lo ocasione yo, ¿no?... – falsamente indignado, el delfín participó de la conversación. Era raro, muuuy raro, ver a Yong y su hermano juntos, según dice Min, es como ver al JaeSu en acción... y eso como que le da ñañaras, ¿él con su umma? Nunca.

- no dije eso, mamá seguro salta primero de felicidad porque va a ser abuela... – comentó el gemelo.

- soy su hijo, varón, no creo que ella vaya a saltar precisamente de felicidad, seguro primero se desmaya, papá se quedará en shok, cuando hayan despertado del letargo de la impresión comenzarán a las preguntas, papá dirá que como es posible si soy hombre y mamá pensará que alguien terminó por experimentar con su hermoso bebé... – todos se le quedaron viendo con una ceja levantada, excepto Ji Yong que volvía a tener esa sonrisa inocente en su boca.

- delfincito, creo que te hace falta descansar más amor... – el ratón le tocó la frente... -

- ¿eh?... – luego todos se largaron a reír.... – espero que podamos reír así cuando se los digamos... -

- todo va a salir bien, Su, tranquilo...

..............

Ji Yong estaba en la sala de ensayos, había regresado porque se dejó el móvil por ahí y no se dio cuenta que no llevaba sino hasta que ya iban todos a abordar el ascensor.

- pero será posible, ahora sí que traigo la cabeza en otro mundo... – es que todavía podía sentir los besos de su novio, a pesar de que hace horas que no se han podido dar uno.

- te ves realmente atractivo vistiendo así... – esa odiosa voz que lo descolocaba lo hizo sentir un escalofrío. Ahí estaba Kwan, caminando hacia él con esa sonrisa seductora que tantos líos le hizo tener.

- te he dicho que no quería que me siguieras molestando... – el chico raro trató de ignorarlo, de mirarlo con desprecio a ver si así le dejaba en paz. No tenía más opción que pasarle por un lado si quería salir, pero nuevamente, el chico de ojos claros lo tomó del brazo, cerró la puerta e intentó acercarse a él para besarlo, pero el chico raro retrocedió... – déjame en paz, Kwan, o gritaré...

- ya te dije, te dejo en paz si sales una noche conmigo... -

- no tengo interés ni necesidad alguna de salir contigo... – viendo que ya había conseguido alejar lo suficiente a Seung de la puerta, el chico raro caminó rápido hacia esta para salir de ahí, pero cuando ya la había abierto el chico de ojos claros puso su mano en ella cerrándola de golpe otra vez, lo tomó por los hombros ejerciendo fuerza en ellos y lo empujó hasta la pared más cercana golpeándolo contra esta logrando que Yong se sofocara.

- sé que te gusto, se te nota en los ojos, en la forma en que tiemblas entre mis brazos, en el sonrojo de tu cara, JaeJoong... – el chico raro forcejeaba, no quería caer otra vez, no ahora que lo estaba intentando con Jun Ho y que todo marchaba tan bien, no estaba dispuesto a echar a perder algo tan hermoso que estaba formando con su novio solo por un amor del pasado que nunca fue correspondido.

- ¡suéltame!... – pero el chico de ojos claros era más fuerte, y apegándose a él solo conseguía apresarlo entre su cuerpo y la pared, limitando más sus movimientos. Sacando fuerzas de vaya a saber dónde, el chico raro por fin logró empujarlo alejándolo de su cuerpo.

Pero Kwan no estaba dispuesto a dejarse vencer, tener su cuerpo por lo menos una vez se había convertido en un capricho del que no podía escapar, como no pudo hacerlo años atrás con quien fuera su amigo, Ji Yong. Volvió a tomarlo entre sus brazos por la espalda cuando el chico raro había intentado salir de ahí una vez más (dónde demonios estaban las personas que nadie escuchaba lo que pasaba ahí dentro). Seung lo empujó otra vez contra la pared y atacó de inmediato sus labios, besándolo con desesperación, pero Ji Yong no correspondió esta vez, sino que lo volvió a empujar y justo cuando le plantaba tremendo golpe en la boca rompiéndole el labio al chico de ojos claros, la puerta se abrió para dar paso a la figura del líder, que no necesitó preguntar para saber lo que estaba pasando.

- como te vuelvas a acercar a “Jae” desearás no haber venido nunca a este mundo... – el moreno le asestó otro golpe en el estómago, le había dado rabia ver lo que ese imbécil había intentado con su amigo, no solo porque de solo pensar que algo así le pudiera pasar a su Boo (recuerden que es su viva imagen, sin el vientre abultado), sino porque Yong es un crío más al cual proteger... – vámonos... – dejando a un adolorido Kwan de rodillas quejándose de los golpes, el moreno tomó al chico raro de la mano y salieron de ahí... – ¿estás bien?

- sí, gracias... – Ji Yong suspiraba aliviado, así si alguien preguntaba (léase, Jun Ho) porqué había tardado en volver, podía decir tranquilamente lo que sucedió sin quedar como el que no intenta huir de las garras de ese idiota.

- si vuelve a intentar hacerte daño, pondremos una demanda en su contra por acoso sexual... -

...............

Ese era el primer fin de semana en que estaban libres de compromiso alguno. ChangMin por supuesto se había ido a pasar el día con Kohei. Ji Yong y Jun Ho habían ido a un parque de diversiones procurando pasar desapercibidos, que esa era como una cita entre ellos, aunque igual si eran reconocidos simplemente podrían tapar aquello con fanservice, no que anduvieron a los besos o manita sudada, pero como las fans con solo verlos juntos ya alucinan con que andan de pareja, cosa que es cierta pero no pública.

El YooSu y el YunJae prácticamente no salían, excepto para las revisiones médicas o pocas veces para que tomaran aire fresco. Pero es que con tamaños vientres era toda una odisea andar fuera sin que miradas curiosas llegaran a posarse sobre ellos. Así que se limitaban.

- Yunnie ah, estoy muy aburrido amor... – sentado en la sala, Jae cambiaba una y otra vez de canal sin encontrar nada que llamara su atención. Su novio estaba en la cocina guardando los trastes limpios.

- ¿quieres que te traiga alguna película?... – preguntó desde la puerta, asomando la cabeza. Traía un delantal con el estampado “Appa” en grandes letras, cortesía de su crío Min, que le dijo que era para que hiciera juego con el que le regaló a Umma cuando formalizaron su relación hace meses.

- no, ya vi todas las que me parecían interesantes... – seguía cambiando de canal, a pesar de que sabía que nada le iba a gustar.

- ¿quieres jugar con la consola de Min y Junsu?

- no, tampoco me apetece...

- ¿entonces?

- no se, solo se que estoy aburrido... – le respondió con un puchero.

El moreno sonrío pícaramente, se quitó el delantal. Les quedaban como dos semanas antes de que el embarazo llegue al octavo mes y entonces, adiós al sexo por dos meses y medio, el último de la gestación y la cuarentena después del parto.

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En la entrada del edificio de sus departamentos, cuatro familias se encontraron, sorprendiéndose en primera instancia por haber coincidido casualmente.

Los Sres. Park que acababan de llegar de Estados Unidos, con ellos su hijo Ricky que estaba emocionado por ver a su hermano en vivo, directo y a todo color después de casi año y medio de no verle.

Los Sres. Kim (padres de Junsu) habían tomado la decisión de viajar a última hora, aprovechando que le ofrecieron al Sr. la oportunidad de tomarse una semana de vacaciones.

Los Sres. Jung simplemente habían optado por darle la sorpresa a su hijo presentándose sin avisar.

Y los Sres. Kim (padres de JaeJoong) estaban ahí por insistencia de sus ocho hijas de tomarse el fin de semana y aprovechar para ver qué es ese algo tan importante que su hijo tenía que decirles.

Después de saludarse e intercambiar algunas palabras los ocho señores abordaron el ascensor mientras seguían conversando.

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- Yunnie, esta es una gran idea para distraerme... – el moreno ya lo llevaba en brazos después de haberle propuesto un relajante masaje que seguro terminaría en una magnífica sesión de romántico sexo. El timbre interrumpió su camino cuando apenas abandonaban la sala.

- ¿esperamos a alguien?... – dejó a su Boo en el piso. Dudaba que fuera alguno de los chicos, ellos traen su propia llave.

- ¿tenemos visitas?... – cuestionó Junsu, que acababa de ducharse en compañía de Yoochun, ambos vestidos ya decentemente.

- parece, pero no se quién... – había respondido Jae.

El moreno abrió la puerta y cuando vio a esas ocho personas, sus padres al frente, el alma le abandonó el cuerpo, quedándose congelado en su lugar.

- mi pequeño Yunho... – su madre fue la primera en entrar, lo abrazó y le dio un beso en la mejilla, después siguió sus pasos dentro hasta ver a los otros tres chicos, que igual que el líder, estaban paralizados en su lugar.

El resto de los padres de familia también saludaron a un pasmado Yunho que simplemente no estaba procesando lo que pasaba, cuando las cuatro parejas notaron ese algo raro en Jae y Junsu, la confusión inundó el departamento en un incómodo silencio.

Naturalmente, las Sras. sabían perfectamente que esos vientres abultados eran producto de un embarazo, si bien no podían explicar cómo es que sus hijos (en caso de las Sras. Kim) se encontraban en aquella condición; porque claro, esos eran sus hijos JaeJoong y Junsu.

Los Sres. por otro lado, estaban en estado de shok, podían notar que Jae y Junsu estaban “gordos”, pero, no acababan de verles en televisión tan delgados y trabajadores como siempre?

- cariño, hagan el favor de dejarnos a solas con los muchachos... – habló la Sra. Jung (ya sabemos de dónde sacó el carácter de líder Yunho), que con solo una mirada con sus congéneres supo que era mejor tratar aquello sin la presencia masculina que solo podría alterar y angustiar a Jae y Junsu, y saben bien que eso no es bueno en su estado.

- qué, porqué... – cuestionó todo confundido el Sr. Jung. Los muchachos recién saliendo de su estupor.

- solo esperen afuera, por favor... – las cuatro Sras. vieron seriamente a su respectivo esposo, haciéndolos salir estiladitos del departamento; todavía sin entender el motivo pero como conocen a sus esposas mejor hacer caso que enfrentar a sus mujeres enfadadas (n/a sí, poder femenino, jajajaja). Cuando los Sres. salieron del departamento, la Sra. Jung cerró la puerta incluso con seguro... “vale más prevenir”

- hijo, vamos a sentarnos todos y platicar...

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Una vez afuera, los cuatro Sres. se miraban entre sí como esperando que alguno tuviera una explicación para lo que estaba pasando...

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- no deberíamos... – beso... – hacer esto... – uno más... – en el ascensor... – hablaba el chico raro entre beso y beso, mientras esperaban a llegar a su piso.

- no importa... – beso... – no hay nadie... – beso. Jun Ho adoraba tanto sus labios que no perdía oportunidad de perderse en ellos.

- alguien puede vernos... – beso... – cuando las puertas se abran... - beso

- no creo... – beso... – somos los únicos... – beso... – que vivimos en el piso... – beso.

Sonriendo entre besos y abrazados, los chicos salieron del ascensor cuando las puertas se abrieron en el piso correspondiente... – Te Amo... – le susurró sobre los labios.

- ¡¿Jun Ho?! – soltó con los ojos abiertos de par en par su padre. Suponiendo (acertadamente) que era él puesto que acababa de ver a Junsu (aunque algo subido de peso) dentro del departamento.

- ¿¡JaeJoong!? – había dicho a su vez el Sr. Kim (padre de Jae), pero no del todo seguro, su hijo también estaba dentro, y definitivamente no tiene un gemelo; pero, ese chico es la viva imagen de su hijo, así que... ¿es él?

Ji Yong y Jun Ho se separaron de golpe cuando oyeron esa voces. El gemelo palideció... ¿su padre ahí? ¿Tan pronto, sin avisar? ¿Le acababa de ver besándose con su novio? Por instinto, había echo que el chico raro se colocara a su espalda, por si venía algún golpe o algo.

Las puertas del ascensor (n/a en los edificios grandes e importantes suelen haber dos, ¿no?... bueno, todo es para fines de la trama, jeje) se abrieron, de él salieron bromeando Min y Kohei (al menos no entre besos). Pero en cuanto sus ojos se toparon con aquella escena el menor soltó un grito de sorpresa parando de golpe.

La tensión que había caído en el pasillo afuera del departamento podía fácilmente cortarse con una espada.


Continuará...........

4 comentarios:

  1. aaaaaaaaaaaa los agarraron!!!

    wow que copado se pone este fic!!!

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  2. LES PRESENTO A MI NOVIO (parte 1):
    kyyyyyyyyaaaaaa!!! Que bueno Min que haz arreglado todos con tus padres y ya les hallas presentado a Kohei xDDDDDD ahora si el YunJae y el YooSu están en un manojo de nervios xDDDDD como lo irán a tomar los padres de todas las parejas!!! Ok, solo son 3 xDDDDDDDD si son muchaaasss!! xDDDDDD sigo maldiciendo hace desgra Seung Kwan!!! Por qué no deja que Ji Yong sea feliz con Jun Ho!!??? xDDDDDD déjalos en paz!!! xDDDDD no vez que ellos ya son felices!!! ok, me estoy peleando con alguien que ni existe!!! Bueno si debe de existir pero jamás leerá esto xDDDDDDD

    LES PRESENTO A MI NOVIO (parte 2):
    kyyyyyyyyyyaaaaaaaa!!! Que impresión para todos saber que el JaeSu esta embarazado xDDDDDDDD eso si me hizo reírme, es que me los imagine a todos con cara de mopeth xDDDDDD todo mala la otra!! xDDDDDDDD ahí pero lo que si me mato fue como encontraron los señores a la pareja JunYong xDDDDDD por qué son tan lujuriosos xDDDD jaaaaaa!!! no se dejen de cuentos lo querían hacer en el ascensor vdd!!?? xDDDDDD la lujuria llama en donde sea, con quien sea y ya no me acuerdo xDDDDDDDD *respiración agitada* Que va a pasar!!??? Que va a pasar!!??? QUE VA A PASAR!!??? *llegando a la histeria, la regañan y le dice que haga yoda, que es por el estrés de la lectura xDDDDDDDDDD* aaaaaaaaaaaaaaah!!! eso es muy impactante para todos xDDDDDD nyyyyyyaaaaaaaa!!!

    QUE BUEN CAPO FELICITACIONES ERES BUENA HACIENDO FIC'S, ME FASCINAN xDDDDDDDDD

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  3. O.O.....dioZzz!!!!!! lLoZz cacharOOn coOn lLAzZ manoOzZ EN la masa!!!!!!!!!!!!!!! xD........aaaaaaaaaaaa......dioZZ FElina!!!!!!!! erez increible escribiendoOo!!!!!!! EnZzeriOOO!!!!! eZztoOy con loZz nervioZZ DE punta!!!!! pooR ZzaBer que va a paZzar!!!!!!!!!! xD

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  4. solo una cosa describiría la situación
    OMGSUN!!!

    jajajajajaja

    gracias♥

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”No me quejo si alguien que ha leído el libro lo encuentra aburrido, absurdo o despreciable, ya que yo tengo una opinión similar sobre sus comentarios.”
J.R.R. Tolkien