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domingo, 2 de mayo de 2010

DESEOS cap 7y8

ADVERTENCIA: Lemon

CAPÍTULO 7. PASION

*****

- bueno, habrá que esperar a que Jae y Yunho vuelvan, espero que ellos hayan tenido la suerte que nosotros... – comentó el pelinegro.

- presiento que sí... – aseguró el castaño con una sonrisa... – ahora, hay que comer, tengo hambre... -

- y te pasa todo eso que le pasa a las mujeres... – Jun Ho acompañó a su hermano hacia la cocina, seguidos de cerca por el ratón y Min... – ya sabes, lo de los mareos, las náuseas, los antojos...

- sip, de absolutamente todo... -

- y mira que al principio eran puros sustos... – intervino Micky en la conversación, mientras sacaban algo de la heladera para calentar y comer... – porque como ni idea de que fuera un embarazo, se nos hacía extraño todo lo que le pasaba, sobre todo con los desmayos...

- y a todo esto, quién les dio el diagnóstico, porque naturalmente que les hicieron pruebas, no ha habido escándalo, así que supongo que alguien los está respaldando en la cuestión médica... -

- la Dra. que nos atendió desde la primera vez que fuimos a consulta por los síntomas, suerte que es ginecóloga, así ella pasó a ser nuestra Dra. personal, mañana tenemos cita para el segundo eco... – explicó muy animado el castaño. Se sentía contento de tener ahí a su hermano, de saberse apoyado.... – y es de confianza, después de todo no ha dicho nada, y no parece que tenga intenciones de hacerlo...

- menos mal, una preocupación menos para ti, porque con un embarazo no puedes andar con emociones fuertes ni angustias, ni nada de eso, ¿verdad?... – ahora ya estaban en el comedor acomodando los cubiertos, en la cocina, Micky y Min terminaban de calentar la comida para servirla. Mientras, Junsu y Jun Ho se sentaron a la mesa a esperar y seguir conversando... – oye, y Jae y Yunho a dónde fueron...

- ah sí, no te lo hemos dicho... – sonrió distraídamente el delfín, había omitido el pequeño detalle de mencionar a su Umma embarazado también... -

- qué, no irás a salirme ahora con que Jae también está esperando a la cigüeña... – cuestionó con un tono mezcla de sorna y preocupación. Su gemelo solo le sonrió, esa clase de sonrisa que su hermano sabe significa “exacto”. Jun Ho tragó saliva y palideció otra vez, esas eran emociones demasiado fuertes e increíbles para su salud mental... y terminó por desmayarse una segunda vez, dando de bruces contra el suelo de nuevo.

- ¡Jun Ho!... – gritó preocupado el castaño, se puso de pie a la vez que el ratón y el menor llegaban a ver qué había pasado. Chun sonrió divertido, era curioso su cuñado, “se la irá a pasar desmayándose” pensó mientras lo levantaba una vez más en brazos y lo llevaba al sofá para recostarlo, Min llegó para acercarle un algodón con alcohol que lo hiciera volver en sí... de nuevo.

- ¿le dijiste de Jae?... – cuestionó el menor, solo para cerciorarse de que el desmayo era por una impresión y no que fuera a resultar que está enfermo o algo, porque sino, les hecha el teatrito abajo...

- sí, de todas formas tenía que saberlo, daba igual decírselo ahora o esperar a que ellos llegaran... -

- ¡ay, mi hermosa cara!... – recobró la conciencia Jun Ho, se sobó la frente y la nariz con las manos... – ok, hay algún otro embarazado aparte de Jae y tú de quien deba yo enterarme?...

- ¡no! – negaron los tres al unísono.

- ¿alguna otra sorpresita que deba saber?... – cuestionó, mirándolos con la ceja levantada.

- esto... bueno, tal vez. El padre del bebé que espera Jae es, Yunho, ellos también son pareja... – explicó su hermano.

- vaya, eso del fanservice si que tiene sus consecuencias... – comentó con una media sonrisa...

- nuestras relaciones no nacieron del fanservice... – señaló el pelinegro, como si temiera que su cuñado fuera a pensar que era algo pasajero o solo influenciado por las peticiones de la disquera y sus fans de hacer aquellas demostraciones públicas de afecto...

- lo sé, solo es una forma para mí de decir que se siente extraño descubrir todo esto, no es algo que me topo todos los días... – volvieron todos a la mesa, mientras Min servía la comida... - ¿a ti también te gustan los hombres?... – le cuestionó al menor, demasiado directo según pensara Min.

- sí... – respondió sencillamente.

- tienes novio, ¿entonces?... – sí, era igual de curioso “preguntón” que su gemelo.

- no... – Kohei inundando sus pensamientos.

- bueno... entonces me esperan días pesados, verdad... – cambió de tema.

- bastante... – la mirada del menor le dio miedo.

- y, dónde dormiré hoy, no me gustan los hoteles.... -

- puedes dormir conmigo, hermano... – ofreció el castaño, por lo que cierto ratón frunció el ceño.

- Susu ah, y dónde dormiré yo, amorcito... – chantaje a la orden, como así que dormir juntos, no que le de pendiente que son hermanos, pero... él todavía tiene ganas y esa noche podría haber tenido suerte por la cara de felicidad de su delfín, siempre que está la mar de contento terminan celebrando con una noche de pasión.

- Chunnie, solo por hoy, deberás dormir en el sofá, amor... – demasiada miel en su voz, pensó su novio, cosa que significaba que como fuera a hacer escándalo por ello lo dejaría con ganas por bastante más tiempo.

- ok... – aceptó con resignación, cabreado al ver la sonrisota estampada en su cuñado, que parecía más que satisfecho por sacarlo de la cama de su novio.

- no tengo problemas con su noviazgo, pero me da cosa pensar en ellos dos en la misma cama, la de perversiones que le debe hacer a mi hermanito, que por algo lo embarazó, ese Micky mouse tiene cara de pervertido... – pensaba el gemelo.

- tengo la impresión de que este par se la va a pasar entre muy buenos amigos y enemigos, y me van a dejar en medio los muy... – meditaba a su vez el castaño. El teléfono del departamento sonó, rápidamente Min fue a atender.

- ah, appa, ¿cómo les fue?... – respondió a Yunho, que llamaba para informarles que llegarían un poco tarde ya que esperarían a que Ji Yong terminara de arreglar algunos trámites para irse con ellos ese mismo día... – así que, ¿aceptó el chico?...

- obvio que sí, Min, no te estoy diciendo que se irá con nosotros, deja de pensar en Kohei y presta atención... – se burló el moreno al otro lado de la línea...

- vale, hasta más tarde entonces... – ligeramente molesto porque no pudo negar las palabras del líder, el menor colgó... – Yunho y Jae llegarán en la noche, Ji Yong viene con ellos, ha aceptado...

- es que también Jae tiene un gemelo, que no era varón único con ocho hermanas?... – el ratón rodó los ojos ante el comentario de Jun Ho.

- No, Jun Ho, Jae no tiene un gemelo, pero Kohei, un amigo de la familia...- aclaró antes de que su hermano fuera a preguntar quién era, y es que de que es algo despistado en ocasiones, les dice “quítense que ahí les voy”.... – nos ayudó a buscar a alguien lo suficientemente parecido a él para que lo sustituya como tú a mí, y fueron a hablar con él y gracias al cielo, aceptó y ahora podremos seguir con toda esta situación más tranquilamente... -

- ok, entonces, exactamente ¿cómo es que ese chico y yo vamos a conseguir pasar por ustedes en apenas algunas semanas? Digo, tienen idea de lo mal que bailo y de la poca voz que tengo... – siguió en sus aclaraciones el gemelo, haciendo que la vena en la sien de Micky palpite, ese chico lo sacaba de sus cabales mucho más fácil que su novio, y tenía razón, aunque físicamente son dos gotas de agua, en forma de ser tienen diferencias bastante notorias.

- por eso no te preocupes Jun Ho, recuerda que Min tiene diseñado un programa especial para ello, vdd, Minnie... – justo en esos momentos lo que más deseaba el ratón era torturar a su cuñado por privarlo de su noche con su delfín.

- claro, claro, mañana después de que terminemos los compromisos ya programados empezaremos... – respondió el menor con una sonrisa peligrosa.

- me das miedo... – le dijo con cara pálida Jun Ho a Max.

El resto de la tarde los gemelos la pasaron charlando de una y mil cosas acerca de la familia, de la universidad de Jun Ho, que acababa de terminarla apenas un par de meses atrás. Y de un montón de cosas que no le interesaban en absoluto al ratón, porque él lo único que quería en esos momentos era que esos dos dejaran su charla por un instante y su novio le prestara algo de atención puesto que lo ha dejado completamente olvidado.

Cerca de las diez de la noches, el YunJae llegó... sin compañía...

- y dónde está Ji Yong... – cuestionó al instante Min.

- se ha hospedado en un hotel... – respondió Yunho, Jae llevaba semblante cansado, y por eso no les extrañó que se fuera directo a la habitación después de saludar cortésmente al hermano de Junsu, quien tampoco se ofendió ni nada porque no cruzara más de una palabra con él... – mañana le recogeremos en la tarde para comenzar con todo el show, qué haremos primero Minnie... – el moreno se sentó a la sala, donde todos, menos Jae, estaban presentes...

- el cambio de lock, así cuando tengamos que ejercitar y ensayar hasta tarde nadie sospechara que no son Jae y Junsu, aunque de momento tendremos que lanzar alguna mentirilla respecto a sus voces para que no sospechen...

- diremos que pescaron un resfriado... – solucionó el moreno... – perdón, tampoco te agradecí por aceptar ayudarnos, Jun Ho...

- no hay cuidado, se ve que han tenido jornadas pesadas estos meses, yo entiendo, no te preocupes, haré lo que me pidan, ya verán como nadie nota que no soy Susuíto... -

- ¡argh! Sabes que odio que me llames así... -

- oigan, y quién les hará el cambio de lock, porque es obvio que necesitarán un corte y tinte, y después tendrán que ejercitar bastante porque, sin ofender... – el pelinegro se refirió a su cuñado... – estás algo flácido... – los ojos de Jun Ho lo fulminaron, era claro que saber que no dormiría con su hermano lo tenía molesto.

- gracias por la critica constructiva cuñadito... – sarcasmo evidente en su tono de voz, Junsu listo para ponerles un alto como se les ocurra comenzar una guerra de palabras... – no te preocupes me pondré tan bueno como Su... – su gemelo se sonrojó...

- tampoco lo digas así, me da vergüenza... -

- bueno, me voy a dormir, estoy muerto y mañana tendremos un día muy largo y lleno de trabajo.... – el moreno se fue a la habitación con su Boo... – mañana pensaremos en eso, yo no tengo cabeza ahora para más nada...

- nosotros también vamos a dormir hermanito...- Jun Ho arrastró a Junsu fuera del sofá para que le mostrara la habitación en la que dormiría esa noche... – y si me es posible, no duermen juntos durante todo lo que resta del embarazo... – pensó con una sonrisa completamente desconocida para el castaño, que al verlo de pronto sintió como si ante él ya no estuviera su gemelo sino un desconocido... – ¿qué pasa, porqué me miras así?...

- por nada... – murmuró, la mirada de su hermano había vuelto a ser la misma... – tal vez ha sido solo mi imaginación... – pensó.

- voy a tomar mi pijama para no molestarlos más tarde... – el pelinegro pasó por el lado de ellos, tomó su pijama, una frazada y salió rumbo a la sala, donde un cómodo sofá sería su cama; no sin antes no darle un breve beso a su delfín en los labios y otro en la tripa... – buenas noches, mis amores... – le había dicho...- buenas noches, cuñado... – le dijo con un ligero movimiento de cabeza.

- buenas noches, Yoochun... – correspondió de la misma manera.

...........

Mientras todos conciliaban ya el sueño en el departamento, ChangMin seguía revisando las páginas de su programa de trainer especial, por si había omitido u olvidado algo, además de pensar en lo que Micky mencionó sobre quién les hará el cambio de lock, no es como que nada más se presenten en la disquera y se lo pidan al personal de imagen. Y no hay nadie ahí a quien le tengan suficiente confianza como para involucrar más gente en todo esto. También le llegó otro cuestionamiento...

- cómo haremos para llevar a Jae y Junsu con la Dra. Bin si a la hora en que tienen la cita, Yunho, Yoochun y yo tenemos que presentarnos en otro programa?... – cansado, cerró el archivo en su portátil, después, cuando ya dirigía el cursor hacia el icono para apagarla, su atención se fue a la carpeta de fotografías, sin pensarlo (milagro!!) le dio clic; nuevas carpetas se desplegaron de esa, todas con un título diferente, fotos de todos juntos, por separado, trabajando, en el departamento, de cumpleaños que pasaron durante las giras, etc... entre ellas una cuyo nombre es “KoMin”. La nostalgia invadió su corazón otra vez.

Porqué le era tan difícil decirle esas dos sencillas palabras? Su dedo dio un nuevo clic sobre la carpeta, algunas fotografías que se tomaron durante su relación estaban guardadas ahí, imágenes donde estaban solos, sonriendo coquetamente, guiñando el ojo o posando tiernamente para el otro, esas fotos sabe también deben estar en la computadora de su ex. Una a una pasó por las fotografías, tenían pocas donde salieran abrazados, porque Min siempre le había dicho que por si las dudas y alguien llegaba a descubrirlas no se fuera a hacer un escándalo para el grupo.

- yo y mis raciocinios de siempre... – murmuró con molestia, reconocía ahora lo mucho que había dañado su relación por ser tan intelectual en todo... -

su vista se detuvo con sorpresa sobre una fotografía que hasta ahora nunca había visto, ni recordaba cuándo fue tomada. Ahí estaba él acostado sobre una cama que bien conocía, dormido con la sábana cubriendo de su cintura para abajo, en su pecho una cinta roja.

- ya lo recuerdo....

.....flashback.....

Kohei estaba acostado en su cama sobre sábanas de seda que Min había comprado para esa noche cuando cumplían seis meses de noviazgo. Le había atado una cinta roja alrededor de los ojos y le había pedido tenderse boca arriba, a lado de la cama en la mesita de noche había un cuenco con fresas, una botella de Champagne sobre un contenedor con hielo y varias velas aromáticas alrededor de la alcoba, todo preparado por el menor para compartir una noche especial con su novio. (n/a todo lo que explica Min a continuación es información obtenida en wikipedia, con ligeras modificaciones del texto)

- la pasión motivada por un deseo intenso de saciar una necesidad impulsada por una emoción que tiene su origen en la serie de cambios químicos que se dan en nuestro organismo... – conforme iba explicando aquella definición intelectual de la pasión, el menor iba desabotonando lentamente los botones de la camisa de su novio, mientras sentía la piel erizarse bajo sus dedos y escuchaba los suspiros agradables escapar de los labios del bailarín, que escuchaba atentamente sus palabras... – es una cadena de causa-efecto en que la tríada emoción-sentimiento-deseo son los únicos actores.... – deslizó la camisa hacia un lado, dejando al descubierto el marcado abdomen de Kohei, dando ligeros besos en este... – el deseo sexual es precedido por un sentimiento de atracción que enloquece nuestros sentidos... – sus besos descendieron desde el ombligo hasta el borde el pantalón... – saca de nosotros los instintos más primitivos de pertenencia y subsistencia, de un placer arcaico situado en las sustancias segregadas en nuestro hipotálamo... – con lentitud desabrochó el cinturón del pantalón, después lo desabotonó y bajó la cremallera, sintiendo que el miembro de su novio comenzaba a despertar con su roce...- y dominadas por la instancia psíquica llamada Ello que libera todos nuestros deseos y se mueve solo por la necesidad irreverente de satisfacción... – le sacó los pantalones por completo, dejando sus largas piernas al descubierto, comenzó a repartir besos por sus muslos, descendiendo con ardientes caricias para saborear la piel en esas extremidades que tan bien le envuelven la cintura cuando se introduce salvajemente en su interior. Kohei solo gemía más fuerte con las atenciones que recibía, el no poder ver nada hacía que el resto de sus sentidos estuvieran más alertas... – es la única instancia psíquica que construye parte de nuestra personalidad y que rompe con todas las reglas y normas lógicas, sociales y culturales... – volvió a subir con sus besos, humedeciendo cada centímetro de piel de sus piernas, se detuvo sobre una ya prominente erección que saltaba a la luz bajo la ropa interior. El menor sonrió satisfecho, retiró esa molesta prenda y tomó el miembro entre sus manos, acariciándolo suavemente con sus dedos, disfrutando de los gemidos más fuertes de su novio, quien continuaba en silencio solo escuchando y disfrutando del momento... – la pasión es el disfraz del ello, la parte más salvaje de nosotros, la que solo busca el placer extremo... – su lengua fue a dar ligeras caricias húmedas sobre la erección, saboreando su salado sabor, sintiendo bajo su lengua la caliente piel de ese trozo de carne que no duda en meterse por completo en la boca, succionando despacio.

Por unos minutos los razonamientos de ChangMin ya no se escucharon puesto que su boca y pensamientos estaban volcados sobre ese miembro que reaccionaba favorablemente a sus caricias, escuchándolo gritar su nombre cuando lo engullía hasta el fondo y succionaba de él con ardiente deseo. Hasta que el blanquecino líquido de su esencia se desbordó en su garganta, tragándose su semilla, limpiando con paciencia la comisura de sus labios, por donde algunos restos habían resbalado. Después de eso volvió a besar la boca de su amante, quien jadeaba por el orgasmo que acababa de tener. Se deshizo de su ropa antes de continuar, quedando completamente desnudo mientras que a su novio aún le quedaba la camisa puesta, por lo que no dudó un segundo más en apartarla de ese cuerpo esculpido por los mismos dioses.

Ahora ambos estaban completamente desnudos, algunas gotas de sudor marcadas a lo largo de esa extensión cutánea que es sus cuerpos. Tomó un trozo de hielo de la vasija en la que se encuentra la botella de champagne y comenzó a deslizarlo por el rostro del bailarín, cuya primera reacción fue saltar en su lugar por el contacto de algo frío contra su ardiente piel, pero no se quejó porque rápidamente descubrió que aquello lo excitaba aun mas.

- el sentido del tacto es el que más receptores sensoriales tiene en nuestro cuerpo, puesto que la piel es su principal conductor... – susurraba con voz ronca y seductora, mientras seguía deslizando el trozo de hielo sobre el cuerpo de su novio, pasando ahora por el cuello, bajando hasta los huesos de la clavícula, en donde algunas gotas quedaban atrapadas, pero él las lamió despacio, los suspiros y gemidos en su novio no cesaban... - a través del tacto percibimos distintas estructuras y superficies, y dependiendo de eso que sentimos sobre nuestra piel es la reacción que tenemos... – el hielo ahora formaba círculos perfectos alrededor de los pezones de Kohei, mismos que estaban erguidos y fueron fácilmente aprisionados por los labios de ChangMin, cuando se hubo saciado (por el momento) de degustar esos montecitos, el hielo que ya estaba casi derretido siguió su camino por los pectorales, llegando hasta el ombligo, toda la piel del bailarín se encontraba erizada por la sensación de ese trozo de hielo que le brindaba un frío que contrastaba delicioso con su calor... – los receptores se encuentran en la epidermis, que es la capa de piel externa y primera en contacto con el ambiente externo... – el pequeño trozo de hielo bajó aun más, hasta terminar derritiéndose mientras pasaba a lo largo de la extensión de su miembro... - y esos receptores transportan las sensaciones hacia el cerebro a través de una serie de fibras nerviosas para que la sensibilidad adecuada sea interpretada. Así, cuando se hace el amor, las caricias, los besos, el contacto piel a piel, puede ser uno de los principales detonantes de la pasión... – estiró su cuerpo hasta alcanzar el cuenco de fresas... – por otro lado, el gusto es el sentido más conectado con el olfato, ambos interpretan las sensaciones que produce aquello que entra en contacto con nuestra lengua... – posó una fresa sobre los labios del bailarín, paseándola sobre esos carnosos trozos de carne suave, dejando que la lengua de Kohei la lama antes de permitirle dar una mordida... – y dependiendo de su sabor decidimos si queremos volver a probar aquello o generamos una instintiva renuencia a siquiera llegar a olerlo... – dejó el resto de la fresa en su boca y se acercó a la de su novia, así ambos la comieron mientras compartían un beso lujurioso... – la mezcla de sabores y olores... – tomó la botella de champagne y vertió un poco de ese líquido espumoso sobre el pecho de su novio... – puede desencadenar un deseo afrodisiaco irresistible... – después tomó una fresa más pasándola por el torso sudado y humedecido por el vino, acercó luego sus labios besando y lamiendo hasta dejarlo seco otra vez, llevó la fresa a su boca y la degustó nuevamente en un beso compartido con Kohei. Ambos estaban de lo más excitados con ese momento, tan único, tan especial... – la audición, además de ser el sentido que más influencia ejerce sobre nuestro equilibrio, se encarga de percibir todas las ondas sonoras del ambiente alrededor, estas llegan al cerebro y son interpretadas de distintas maneras, generando una emoción del gran espectro que conforma el humano, desde lograr que te sientes contento, feliz, nostálgico y soñador... – abrió las piernas del bailarín y se colocó al medio... – hasta excitado por las palabras, gemidos o sonidos que puedas escuchar y enciendan tu propio deseo, mismo que se que en estos momentos se encuentra en el límite... – mientras hablaba Kohei humedecía desesperado los dedos de su novio... – porque te he estado encendiendo cada parte de tu cuerpo para que desees sentirme en tu interior como nunca... – sus dedos dilataron rápidamente la entrada del bailarín... – pero sin el sentido de la vista que te permita ver y disfrutar de nuestra unión, nuestro encuentro no estará completo...- retiró la cinta de los ojos de su novio, mientras se introducía de una sola embestida en su interior.

- nunca adoré tanto tu intelecto como ahora... – le dijo con voz alterada, en tanto sus piernas se enroscaban fielmente a las caderas de su novio, que llevaba una enorme sonrisa de satisfacción en los labios, labios que no tardó en devorar. Ahogando así los gemidos que salían de boca de ambos cuando las embestidas en el vaivén de sus caderas se hacían más pronunciadas y profundas, con una velocidad más delirante.

Sus pieles ardientes y receptivas deleitándose del tacto de las caricias furtivas y descontroladas, sus oídos disfrutando del sonido de sus suspiros, gemidos, susurros y gritos, sus bocas seduciéndose en una batalla sin cuartel donde sus lenguas eran los defensores y atacantes más experimentados. Saboreando incluso ese olor particular a sexo, a su pasión encendida sin reservas. El poder ver con sus ojos el placer marcado en el rostro del otro. Unas últimas embestidas, el calor centrándose bajo sus vientres, la explosión de sensaciones culminando en el orgasmo mutuo.

- Te Amo, Min...- declaró el bailarín cuando se tumbaron sobre la cama, cansados, jadeantes, sudados, con la respiración buscando el ritmo normal, igual que los latidos de sus corazones. Pero el menor no había respondido más que con un beso tierno.

....flashback....

- en aquel entonces tampoco pude decirle lo que siento, esa noche, solo quise dejarle claro cuánta pasión despierta en mí, pero... yo mismo se lo dije, la pasión suele ser consecuencia de un sentimiento, uno que hasta ahora comprendo, no por los raciocinios de mi intelecto, sino por los latidos de mi corazón... – una lágrima rebelde resbaló por sus ojos... – te prometo que te lo diré, no importa contra lo que tenga que ir, contra mis propias defensas internas, te lo diré Kohei, volveremos a estar juntos y ser felices como ambos deseamos...


continuará....





ADVERTENCIA: Lemon Suave

CAPITULO 8. PROGRAMA DE ENTRENAMIENTO ESPECIAL Y LA PRUEBA DE YOOCHUN

*****

Al amanecer, Jae y Yunho preparaban el desayuno para todos, mientras el resto hacía diversas cosas, ducharse, terminar de arreglar su ropa o sus habitaciones. Desde que el castaño oscuro estaba con ese pequeño bulto en el vientre el moreno se había negado rotundamente a dejarlo solo, y como no había conseguido convencer a su Boo de dejar de cocinar, entonces lo acompañaba y ayudaba.

- ¿crees que Ji Yong estará bien solo hasta la tarde que pasemos por él?... – Jae removía el cucharón con maestría envidiable, ese día le había dado por preparar dulce de leche como postre... -

- claro, qué le puede pasar, es un chico raro pero inteligente... – Yunho terminó de acercar el desayuno a la mesa.

- sí, verdad... ¿Yunnie?... – el semblante del castaño oscuro lucía pálido desde el día anterior.

- ¿qué pasa, te sientes mal?... – cuestionó de inmediato, puesto que el tono de voz de su novio delataba que algo no andaba bien con él.

- no, estoy bien, no te preocupes, solo algo cansado, creo que tanto viajar me afectó... – trató de sonreír para tranquilizar al moreno pero no tuvo demasiado éxito... – solo quería preguntarte si quieres que cambiemos la cita para el eco, porque con lo del programa al que irán Min, Chun y tú, no podrán estar presentes, y yo quiero que estés ahí... -

- lo había olvidado, no el eco... – aclaró de inmediato cuando vio el rostro de su Boo ensombrecer... – sino del programa. Sí, hablemos para ver si la puede cambiar, mañana temprano sería una gran opción, no tenemos compromisos planeados... – el líder tomó el teléfono y marcó a la consulta de la Dra. Bin, después del tercer tono una voz femenina que reconoce como la asistente contesta al otro lado de la línea... – sí, eh, me puede comunicar con la Dra. Missa Bin, por favor...

- ¿cuál es su nombre?... –

- solo dígale que es por el embarazo especial, ella sabrá quién soy... – la rubia les había dicho que para que tuvieran mayor discreción cuando hablaran a la consulta no dieran su nombre y que solo dijeran aquellas palabras. Después de que una música tranquila se escuchara por unos segundos mientras la llamada era pasada directamente al consultorio de la Dra, la mujer contestó.

- buenos días, ha pasado algo?... – cuestionó inmediatamente, el instinto divino le indicaba que todo andaba bien con los bebés, pero igual por la serie de sensaciones que tiene desde que comenzara todo aquel alboroto respecto a las pruebas, su poder divino parecía estar fallándole.

- eh no, ellos están bien, solo llamo para preguntar si es posible cambiar la cita para el eco, es que hoy tenemos compromiso y nos gustaría estar presentes... – explicó de corrido...

- pero, joven, el eco no es sino hasta dentro de un mes... – el moreno se descolocó, su novio y Junsu habían dicho que era para ese día... – tal vez se confundió mi asistente cuando les dio la cita, este mes solo tienen que presentarse para chuequeo de rutina, revisar signos vitales y demás, pero no será nada tardado; el próximo mes si tendrán la segunda ecografía. Igual si quiere le cambio el horario del Chequeo...

- esto, sí, de todas formas queremos estar para enterarnos de todo...

- muy bien, ¿para cuándo la quieren entonces?... -

- ¿mañana temprano sería posible?...

- por supuesto, ¿a las nueve les parece viable?...

- sí, a esa hora estaremos en la consulta...

- perfecto, así no hay problema de que alguien los pueda ver porque yo inicio las consultas hasta las 10, no se preocupen por si alguien los reconoce... – la rubia incluso sonreía con profesionalidad. Aunque parte de ella seguía inconforme con esos muchachos, otra seguía deseando que fallaran; mientras ese otro yo de su interior pensaba todo lo contrario. Era extraño para la diosa de la luna sentirse dividida entre esas dos ideas, entre esos dos deseos.

- muchas gracias, hasta mañana Dra. Bin... – el moreno colgó... – ¿JaeBoo?.

- ¿qué te dijeron, si pudieron cambiar la fecha?... – el resto también llegaba ya al comedor, todos tomaron asiento mientras el moreno respondía...

- que el eco es hasta el próximo mes, mañana solo les harán el chequeo de cada mes... – los chicos se sorprendieron pero no dijeron nada, les hacía ilusión ver el desarrollo de sus bebés, pero si todavía no era como dijo el moreno, pues esperar hasta el mes entrante. A su lado estaba sentado Jae, normalmente frente a ellos se ubicaban Junsu y Yoochun, pero ahora el lugar de éste último estaba ocupado por Jun Ho, y en las esquinas, el ratón (visiblemente molesto con su cuñado que parecía empecinado en restringir el contacto con su novio) y Min, que tenía una sonrisa de satisfacción en el rostro porque acababa de recibir un mensaje a su móvil de parte de Kohei.

- ¿no era que aceptaba nuestro noviazgo? Porqué ahora no me deja ni un segundo a solas con mi delfín... – pensaba Micky, con el ceño fruncido inconscientemente.

- hablé con Kohei y dice que su prima podría hacerles el cambio de lock a Jun Ho y Ji Yong a mediodía, él cree que no debemos preocuparnos de contarle, que es de confianza y que nunca pregunta demasiado, que solo se lo pedimos y ella con gusto lo hará... – expuso el menor, el brillo en sus ojos delatando la emoción que le embargaba estar en plan de amigos en busca de algo más con el bailarín.

- ¿y quién es su prima?... – preguntó curioso Junsu. Que sabía perfectamente porqué la cara de pocos amigos de su novio, pero ya tenía pensado compensarlo de una u otra forma ese día.

- ah no les había dicho, verdad, ¿se acuerdan de la chica de vestuario con la que platica mucho?... – el resto asintió, hasta Jun Ho que solo lo hacía por seguir la corriente, que ni enterado de lo que hablaban... – pues ella, se llama Joo-Eun... -

- ah bueno, pues entonces hay que ir por Ji Yong antes de lo pensado, aunque, no podemos ir todos juntos a la disquera, ¿será que su prima puede venir al departamento?... – cuestionó el moreno.

- voy a preguntarle... – más que gustoso, Min siguió comunicándose por mensajes con Kohei, quien en su propio departamento estaba muy contento de que al parecer la relación entre ellos pudiera florecer nuevamente pronto. Mientras tanto...

- oye Jun Ho, y qué le dijiste a tus padres del porqué no estarás con ellos todo este tiempo... – le preguntó Jae, recuperando ya un poco de semblante normal... -

- que me iría a un curso a una universidad en Francia, como les había estado comentando algo al respecto, se la creyeron, aunque ahora tengo que pensar en cómo les explico después que el curso no era real... -

- Min siempre ha sido muy bueno para mentir... – si el menor hubiera escuchado seguro ya estaría discutiendo con Junsu, pero el implicado estaba en la nube contestándose con Kohei... – luego le preguntamos o vemos si se nos ocurre algo, las cosas en orden que si no nos volvemos locos... – sonrió, especialmente para su novio, que le correspondió contento de que por fin lo pelara.

- Kohei dice que va a hablar con Joo-Eun en un rato más y luego me manda un mensaje para confirmar, pero que está seguro que dirá que sí... – los muchachos se le quedaron viendo con una sonrisa divertida, es que si ChangMin se pudiera ver en un espejo se daría cuenta de que es la primera vez que muestra esa cara de idiota enamorado.

...........

Mientras tanto, Ji Yong caminaba tranquilamente por las calles de la ciudad, dada su naturaleza curiosa e inquieta, al muchacho le nació por recorrer los alrededores del hotel en que se hospedaba, pero claro, que el chico inteligente que tiene enormes despistes no pensó en el pequeño detalle de que lo confundieran con JaeJoong, a pesar de que su cabello es más largo, pero como iba vestido y llevaba un peinado idéntico al del castaño oscuro, pues que muchas chicas lo observaban detenidamente, murmuraban entre ellas cuando iban en grupitos, y más de alguna se convenció erróneamente de que era el sexy Boo de DBSK; por lo que...

- patitas pa’ qué os quiero... – pensó el muchacho de naturaleza rara al momento que sus piernas se movían velozmente llevándolo de regreso al hotel. Hacía poco que había dejado de escuchar los gritos de una decena de jovencitas que le gritaban “JaeJoong oppa” entre otras cosas que mejor ni recordar... – creo que me olvidé de que es MUY famoso... – su mano en su pecho, donde su corazón palpitaba a mil por hora después de tremenda carrera y susto que se metiera... – ups, tendré que aguantar eso cuando tenga que ser Él... bueno, todo por hacer una buena causa... – sonriendo con inocencia, el muchacho mejor retomó una lectura que se encontró en el living del hotel acerca de los lugares turísticos que podría visitar. Aunque, después de lo vivido, ni loco vuelve a salir solo, además, si es cierto eso del curso intensivo que le darán para transformarlo en JaeJoong... – ni hablar, que no estoy de vacaciones...

..........

Jun Ho se quedó en el departamento a esperar que llegara el mediodía y conociera al tal Ji Yong, y que llegara la tal Joo-Eun prima de un mencionadísimo Kohei, que bien sospecha, es el peor es nada de ChangMin.

Los chicos mientras se dedicaron a un par de entrevistas, algunas fotos y, libres hasta la tarde cuando solo tres de ellos irán a un programa. De modo que, regresar al departamento para la hora indicada no fue nada complicado, Kohei le dijo a su prima simplemente que se presentara en el domicilio del grupo y sin preguntar hiciera lo que le pidan, naturalmente el bailarín también fue; y la linda Joo-Eun efectivamente no preguntó nada cuando al entrar al departamento se topara con dos chicos idénticos en físico a Jae y Junsu, a pesar de que éstos se encontraban presentes.

- tienes un cabello precioso, nunca te has hecho nada en él, verdad... – conversaba animadamente con Ji Yong, mientras las tijeras pasaban lentamente por su sedosa cabellera para dejarle el mismo corte que a Jae.

- no, salvo cortes, pero no he usado nunca ningún producto especial ni tintes... – el muchacho platicaba con ella con una sonrisa amigable, al parecer solía tratar a las personas con amabilidad y casi como si las conociera de toda la vida, pero también sabía dirigirse con respeto, hablándoles de usted mientras no tomara mayor confianza.

- pues ya verás, vas a ser el gemelo de JaeJoong con mis expertas manos... – una sonrisa malévolamente divertida atravesó el rostro de la chica, menuda, de cabello pelirrojo (teñido) en melena, ojos rasgados con pupilentes azules, y en general muy simpática. Porque mientras estuvo realizando el cambio de lock de ambos jóvenes se aventó cada chiste, que en serio partió de la risa a todos los presentes.

Kohei y Min se regalaban miradas furtivas, pero cada que el menor se decía a sí mismo que era momento de hablar con el bailarín, algo en su garganta le impedía decir las palabras que estaban en su mente, y eso lo frustraba de sobremanera.

Algunas horas más tarde, Jun Ho y Ji Yong eran los dobles perfectos de Junsu y JaeJoong, por lo menos en apariencia, que todavía faltaba el resto de detalles. Joo-Eun tomó sus cosas y partió, despidiéndose con una alegre sonrisa, deseándoles suerte en lo que fuera que tuvieran que hacer.

- tu prima es muy agradable... – le dijo Yunho al bailarín... – me alegra que nos estés haciendo el favor de ayudarnos tanto.

- no ha sido nada, además lo he hecho con mucho gusto... – mirada boba hacia Minnie, que seguía luchando con esa fuerza en su interior que le impedía acercarse a hablar con el muchacho... – bueno, me voy también.

- gracias, ve con cuidado... – se despidieron todos. Min, como buen anfitrión y amigo agradecido, le acompañó hasta el ascensor. Caminaron en silencio, el bailarín no sabía si decir algo o callar, porque lo único que estaban en mente era un “Te amo, volvamos a estar juntos”. El menor por su lado, abría y cerraba la boca a cada rato, esas maravillosas palabras negándose a salir...

- bueno, nos vemos mañana... – fueron las escuetas e incorrectas palabras que salieron de labios de Max, que aunque desilusionaron a ambos, para el bailarín la actitud que su ex tenía con él era muestra clara de que lo quería, así que tal vez...

- Min... ¿te gustaría cenar conmigo uno de estos días?... – era momento de acercarse otra vez.

- eh... Kohei, yo... – “¡mierda, porque no puedo solo decirlo!”... – será fantástico, te digo después cuándo... – mostró una sonrisa tierna y sincera por apenas un segundo, porque después, algo dentro de él hizo que se borrara aún cuando la sentía en su interior. Simplemente se puso serio, pero no era lo que quería, no era lo que había en su corazón... era, algo más que trababa cada intento suyo por acercarse al bailarín... -

- ¡genial!... – pero al bailarín no le importó que aquella sonrisa se desvaneciera rápidamente, podía sentir que Min tenía aun ese sentimiento por él, así fuera solo de atracción, era misión conjunta lograr enamorarlo totalmente. (n/a que Kohei no sabe que tiene al menor hasta las manitas con el mal de minga, o sea pues que está perdidamente enamorado de él n_n)... – hasta mañana... – entró en el ascensor de lo más contento, cenaría con su Minnie otra vez, qué emoción le daba.

- argh! Como no le diga lo que siento en esa cena, me dejo de llamar Shim ChangMin... – se dijo a sí mismo mientras abría la puerta del departamento, haciendo un gesto con el puño para remarcar sus palabras.

........

- vaya, ahora sí que se puede decir que son gemelos... – el moreno estaba boquiabierto ahora que Ji Yong, además de llevar el mismo corte y tinte que su novio, se había colocado ropa de Jae y viéndolos juntos sentados en la sala eran auténticos... -

- sí, verdad, hasta yo me he sorprendido cuando me vi en el espejo... – el chico reía haciendo ademanes con las manos demasiado cómicos, a su lado Jae se preguntaba si ese joven podría llegar a comportarse como él, o sea, ser maduro... – y, cuándo seguimos con lo demás, ya me entró mucha curiosidad... – brillo indescifrable en sus ojos.

- esta tarde empezamos con el ejercicio porque tienen que ganar músculo... – respondió Min, mientras le entregaba una carpeta a Ji Yong y a Jun Ho, que ha estado muy callado desde que quedará idéntico en apariencia a su hermano... – igual no es necesario que vayamos todos, appa, se pueden quedar los cuatro aquí y yo me encargo de ellos mientras...

- bueno, porque Jae y Junsu necesitan reposo... – aceptó el líder.

- ¿y esto qué?... – preguntó Jun Ho mientras hojeaba los papeles en el interior de la carpeta, que a decir verdad eran bastantes. Ji Yong por su parte iba leyendo ya la primera página, sin molestarse en la cantidad de hojas presentes.

- esa es toda la información que necesitan aprenderse, es referente a datos que se manejan en la prensa, entre las fans, en la disquera, bueno vaya que es todo lo de dominio público, así tendrán más claro lo que es ser en tu caso tu hermano y en el de Ji Yong, Jae... – explicó el menor, a medida que sus palabras eran escuchadas por el par de implicados, adquirían una expresión diferente, el semblante de Jun Ho ensombrecía, mientras que el de Ji Yong se iluminaba.

- ¡odio estudiar!... – exclamó el gemelo, aura oscura a su alrededor, como si aquello fuera lo peor que le puede pasar sobre la faz de la Tierra.

- ¡wiii!! Amo leer... – fue la reacción de Ji Yong, que tenía los ojos brillosos al leer cada línea en aquella primera hoja.

El resto solo puso cara de “dios nos ampare”, y es que todavía estaban algo inseguros de haber tomado la decisión correcta. Jun Ho tenía un humor bastante más sarcástico y arrebatado que su hermano, y Ji Yong era… raro.

- y ahora qué haremos, viviremos todos juntos o qué, porque ni modo que no la pasemos viviendo en el hotel yendo a sus compromisos nada más, o cómo... – cuestionó Jun Ho, dejando de lado un momento la carpeta.

- “ni hablar, no pienso dormir todas las noches en el sofá” - pensó el pelinegro, abrazando instintivamente a su novio.

- cierto, mi Chunnie no puede dormir todas las noches en el sofá... – el castaño tomó la mano del ratón, sonriéndole con un poco de culpa por haberlo dejado la noche anterior... -

- y definitivamente no cabemos todos aquí... – aclaró el menor... –

- aún está la habitación de los obsequios de las fans... – recordó el líder; se dirigieron a la mencionada recámara, pero en cuanto abrieron la puerta y se encontraron con aquel espacio atiborrado de una y mil cosas, peluches, cajas con correspondencia, entre otras; descartaron la opción, eran demasiados objetos y no había otro espacio en el departamento a dónde moverlo, y definitivamente no se podían deshacer de ello.

- no se supone que tú eres el inteligente, a ver, acomódanos en algún lado, Minnie ah... – el menor supo que el que le había dicho esas palabras era Jun Ho y no Junsu solo porque su tono era más mandón, el de su hyung solía ser más bien infantil.

- mira, saliste igual que tu hermano, delfines excepción a la regla...- se burló, un poco porque sentía que el gemelo le había agarrado confianza demasiado rápido. Bien que sea el gemelo de Junsu y que les va a ayudar, y que tendrán que vivir también como familia, pero que vaya más despacio, ¿no?... -

- ¡oye!... – respingaron al unísono, una misma voz se escuchó, como si no hubieran sido dos personas las que gritaran.

Ji Yong, con esa naturaleza curiosa de la que ya hablamos, se había adentrado en el misterioso mundo de los obsequios de fans, observando lo que está al descubierto, que tampoco es maleducado, no toca nada ni abre ninguna caja, pero sus ojos se mueven por toda la habitación con una sonrisa infantil

- en qué momento fue que estuve tan seguro de que ese chico podría pasar por mí... – le susurró Jae a su novio. Ambos viendo ese comportamiento tan peculiar en el muchacho.

- habrá que ajustarnos a lo que hay, además, recuerda tus palabras, Boo, hay que tener fé... – tomó la mano de su pareja y la apretó ligeramente, tratando de transmitirle una poca de confianza.

- ni modo de pedir otro departamento más amplio, qué mentira le echaríamos al manager... – opinó Yoochun, abrazando a su novio por la espalda, decidido a no soltarlo hasta que prácticamente lo obligaran, capaz que se distrae un segundo y su querido cuñado se lo vuelve a quitar.

- pues de algún modo nos tendremos que acomodar todos aquí... – señaló Jae. Su “gemelo” saliendo de la habitación, ya había terminado su curiosa inspección superficial.

- “aquí viene, me mandarán otra vez al sofá” - pensó el pelinegro con cierta resignación, tampoco se podía poner inflexible.

- Jun Ho puede dormir con Minnie... – trató de comenzar a “acomodarlos” el líder, pero...

- ¡qué!... – respingaron al unísono...

- porqué con él, puedo dormir con mi hermano...

- sí, porqué conmigo, que duerma con el delfín... – era claro que ese par no se estaban entendiendo del todo...

- y a mi Chunnie a dónde lo mando... – trató de razonar el castaño, sintiendo que el agarre en su cintura se había hecho más fuerte, sin apretarle la tripa claro, pero podía sentir también la tensión en el cuerpo a su espalda, sabía que su ratón no quería una noche más lejos de sus brazos.

- Yoochun puede dormir conmigo... – arregló rápido el menor...

- ni hablar, con las semanas de abstinencia que llevas, capaz me lo violas... – ahora fue turno de respingar de Junsu, que ni loco dejaba que su novio durmiera con nadie más que no fuera él, el sofá es una cosa muy distinta a la misma cama o habitación que otro, así sea su hermanito.

- ah, serás celoso y malpensado, ni que le trajera ganas a tu ratón... – comenzó la discusión.

- ¡bueno ya!... – los calló Yunho con su voz firme... – Junsu ya sabes que te hace daño enojarte... – le regañó con tono paternal, sin gritarle ni nada... – y Min, no pelees con él así... vamos a sentarnos todos a platicar con calma...

- ya no pueden, Yunnie... – le cortó Jae...

- cómo que no podemos, qué no podemos... – preguntó confundido.

- que se les hará tarde, ya se tienen que ir, mientras nosotros pensamos y arreglamos el asunto, ¿sí? Cuando vaya siendo hora, dejamos que se vayan para que empiecen el trainer con Minnie... – explicó, de todos el más tranquilo, porque Ji Yong solamente había observado la escena como un niño pequeño ve a los adultos cuando discuten.

- ah, cierto, gracias por recordármelo, Boo... – le dio un breve beso en los labios, Ji Yong pensó que aquel era un gesto muy tierno; Jun Ho palideció, como que le era muy raro ver a dos hombres así de cariñosos, más porque los conoce, y pero porque sabe que así es su gemelo con el ratón... – bueno, hay que cambiarnos rápido e irnos, Min, Yoochun...

En tanto los tres se ponían guapos para ese compromiso vespertino, en la sala los otros cuatro pensaban en cómo arreglar eso de dónde dormir o dónde vivir todos juntos en armonía. Era bastante raro verlos sentados en la sala, con su respectivo “gemelo” al frente, era como verse en un espejo.

- a pesar de que llevamos toda la vida siendo gemelos, creo que nunca nos habíamos visto tan... iguales... – comentó con diversión Junsu, su hermano le devolvió una sonrisa alegre.

- sip, además de que nunca nos dio por ponernos exactamente la misma ropa, o llevar el mismo corte, y hasta que no entraste al grupo nunca te habías pintado el cabello, aunque siempre lo tuve más claro que tú... -

- vi que se renta el departamento de aquí a lado... – comentó de pronto Ji Yong, interrumpiendo la conversación de los gemelos, Jae había estado ausente esos momentos.

- ¿en serio?... – le preguntó el castaño oscuro, saliendo de su trance, los últimos días eso le pasa a menudo, se ausenta y no tiene idea si piensa algo porque no lo recuerda...

- sip... -

- ¿quién vivía a lado?... – preguntó Jun Ho...

- creo que nunca vi a nadie ahí... – meditó el delfín, pero ahora que lo pensaba, no, jamás supo de alguien que hubiera vivido ahí; alguna vez pensó de hecho que tal vez no rentaban los departamentos cercanos al de ellos por orden de la disquera.

- pues podríamos rentarlo, así ustedes pueden vivir ahí, si no les molesta... – comentó Jae.

- a mí me parece bien... – aceptó Ji Yong, Jun Ho simplemente asintió con la cabeza...

- ay que pensar en cómo hacerlo, ni modo que le digamos a Lee So Man que queremos otro departamento aparte de éste, capaz le da algo... – señaló el castaño oscuro.

- sí, hay que informarnos de los términos en que se está rentando primero... -

............

Solucionado en términos generales el tema de cómo acomodarse para vivir todos por lo menos cerca, Yunho, Micky y Min ya se habían ido a su compromiso. En el departamento Junsu y Jae descansaban durmiendo un momento porque eso de estar ya en el primer trimestre del embarazo se había sentido bastante en sus organismos, ahora les comenzaba a doler la espalda, al menos las náuseas y los mareos se habían ido, pero los antojos seguían, comenzaban a ganar peso muy rápido, y los cansancios aparentemente por nada estaban muy presentes.

Jun Ho y Ji Yong leían como un par de estudiantes en la biblioteca, el primero sentado en el comedor y el segundo en un sofá en la sala, todo silencio; sus ojos concentrados en la lectura, su mente haciendo su mejor esfuerzo por almacenar aquella información. Llegadas las siete de la tarde, más o menos, ambos chico se dirigieron a la disquera, Min les esperaba en el gym con una sonrisa propia de un psicópata que está a punto de torturar a sus víctimas, pero Ji Yong ni se inmutó, seguía con esa sonrisa un tanto infantil en la boca; pero Jun Ho estaba asustado, como sabía que no se estaban llevando precisamente como grandes amigos, temía por su seguridad.

- espero que hayan tenido oportunidad de leer el cronograma que incluí en la carpeta, ahí está explicado cómo se hará esto... – les dijo el menor, en tanto terminaba de colocar disco sobre unas pesas.

- oh sí, me quedó muy claro... – Ji Yong comenzó a hacer algunos estiramientos para calentar antes del ejercicio real.

- cuál cronograma, yo no vi nada... – el gemelo miraba con impaciencia a uno y a otro.

- está en la página 48, si mal no recuerdo... – respondió Yong.

- eh?... – “pero si yo apenas leí como 15 hojas”... – qué, te brincaste hojas o qué...

- no, casi terminé de leer lo que nos dio... -

- qué eres, alguna especie de genio, de esos que leen miles de palabras por minuto...

- tengo memoria fotográfica... – respondió con sencillez...

- bueno, después siguen platicando. Jun Ho, te vendría bien hacer primero estiramientos también, para evitar lesiones... – la voz de Min fue como que muy suave y peligrosamente mordaz.

Algunos minutos después, cuando ambos estaban listos, Min les indicó que hicieran una hora de caminadora, después de eso los montó en una bicicleta por media más, les llamaba la atención cada que veía que no llevaban un correcto ritmo de respiración, cosa que aceptaba con humor Yong, pero que hacía que la vena en la sien de Jun Ho latiera molesta. Para la resistencia física, fue su justificación para esos ejercicios, notoriamente los muchachos tenían completamente mojada la sudadera.

Inmediatamente después fue turno de ejercicios de fuerza, donde los puso a hacer mancuernas y pesas sucesivamente. Para el desarrollo muscular, les había dicho el menor. Los kilos que manejaban tanto para hacer bíceps y tríceps, como para fuerza en las muñecas, estaban indicados de acuerdo al peso de cada uno, tampoco quería exceder sus cuerpos y que se fueran a lesionar con un desgarre o algo por el estilo, pero eso no quitó el hecho de que los chicos terminaran cansadísimos. Porque a estos ejercicios le siguieron los de piernas y muslos. Que después de tres horas de actividades físicas sin descanso, los chicos estaban que no daban un paso ni levantan un gramo más, mientras que Min solo los había estado vigilando de hacer lo indicado en tanto él leía un libro de cierto mago famoso.

- como, me pidas... – jadeo, de cansancio, que quede claro... – que haga una sola abdominal, o sentadilla o levante una pesa más... – más jadeos... – te juro que tendrán que buscarse a tu doble porque te golpearía hasta cansarme... – amenazó Jun Ho.

- já, y crees que tendrías demasiada fuerza como para hacerme algún daño en esas condiciones... – el gemelo y Ji Yong estaban tirados en el suelo, tratando de recuperar el aliento, con el sudor todavía resbalándoles por el rostro, la sudadera bañada en sudor, igual que las muñequeras con las que constantemente se habían limpiado la frente.

- no te pases, Min, que no soy tan blandito como mi hermano... – advirtió el gemelo.

- es que eres un poco holgazán, creo yo, Ji Yong no se quejó una sola vez en todo este tiempo...

- porque él no se ha quejado de nada desde que lo conocí esta mañana... – el nombrado seguía sin inmutarse, tenía los ojos cerrados y su respiración parecía haberse normalizado ya... – es más, presiento que no sabe decir ¡no!... oye, Ji Yong, ¿alguna vez te has negado a algo?

- sí... cuando me pidieron que dejara de pasarle mis tareas a unos compañeros en la educación media... – Min y Jun Ho rodaron los ojos...

- te han dicho que eres algo, raro... – el gemelo lo miró de arriba a abajo, lo que hizo que un ligero carmesí apareciera en las mejillas del chico.

- muchas... – respondió, su voz algo tímida. Lo que arrancó una sonrisa misteriosa en labios de Min.

- bueno, por ahora dejamos el ejercicio, mañana la misma rutina, además comenzaremos a ver lo de las coreografías y se irán aprendiendo la letra de las canciones, checaremos también el tono y el color de su voz, a ver qué tanto tenemos que trabajar para que canten lo más parecido a Junsu y Umma... -

- ¿todo eso vamos a hacer mañana?... – nada más de haberlo escuchado, el gemelo ya se sentía morir de cansancio.

- y los días que le siguen... – aclaró el menor.

Esa noche Min no tuvo más remedio que aceptar a Jun Ho en su habitación, en donde también durmió Ji Yong, en un sleeping que el menor le prestó, cuando el chico raro se negó rotundamente en dormir en la cama con el gemelo y que le dejara a Max dormir en el sofá.

Lo que más curioso fue para el menor es que el chico raro se sonrojara levemente cuando le mencionara la opción, misma a la que Jun Ho parecía estar más dispuesto que en lugar de dormir con Max.

..............

- ¿Chunnie?... – el castaño llamó a su novio suavemente, estaban acostados en la cama, con el pelinegro besando tiernamente su tripa. Pero cuando el castaño le habló presintió que otra vez se iba a quedar con ganas.

- dime, Su... – se apartó del cuerpo de su novio, recostándose a su lado, viéndole directo a los ojos.

- perdona por lo de anoche, es que tenía ganas de hablar con mi hermano, pero me doy cuenta de que eso hizo que ustedes tengan cierta fricción... – los ojos del delfín se cristalizaron.

- no tengo nada que perdonarte, Susu ah, yo entiendo que no lo hiciste con mala intención, es solo que sabes que adoro estar a tu lado, y desde que empezamos a salir nunca habíamos tenido que dormir separados, por eso me descoloqué un poco anoche, pero no tienes que pedir disculpas. Jun Ho y yo empezaremos a llevarnos mejor conforme los días, es que como los dos queremos toda tu atención por eso tenemos nuestros roces...

- lo sé, pero yo no puedo partirme en dos y por eso me siento mal cuando no puedo estar con los dos todo el tiempo que me piden... – una lágrima resbaló, un sollozo apareció, a pesar de que no quería llorar.

- hey, delfín de mi alma, no llores... – le limpió las lágrimas con sus pulgares... – vas a hacer que nuestros bebés entristezcan también, ya sabes lo que dicen, que los bebés sienten lo que sus madres... – le acarició tiernamente la tripa... – no te sientas mal, mira, mañana hablo con tu hermano y nos arreglamos, vale?.

- harías eso por mí, Chunnie... – puchero adorable, mejillas sonrosadas, sonrisa tímida y ojos brillosos en nuestro delfín.

- sabes bien que yo por ti me iría al mismo infierno, si me lo pides... – lo besó suavemente, disfrutando de esos suaves labios que ahora siente más frágiles que nunca.

- tonto, jamás te pediría tal cosa, eres una persona demasiado buena como para ir a un lugar tan feo... – el delfín sonreía más tranquilo, después se recostó sobre su novio, acariciando suavemente su pecho bajo la playera... – Chunnie, quiero hacerlo hoy... – le dijo con voz sensual, música para los oídos del ratón, cuya mirada cambió rápidamente a un par de brasas de deseo.

- gracias al cielo, porque si no terminaría violándote... – atacó los labios de su novio con desesperación, días y más días de abstinencia hicieron de su deseo un volcán inactivo que ahora estaba dispuesto a explotar en el interior de su delfín.

El castaño se dejó hacer, recibiendo gustoso las caricias y besos de su novio, a pesar de que su apetito sexual ha estado disminuido los últimos días, en ese momento él mismo sentía que cada caricia, cada beso, cada lamida, gemido y palabra provenientes del pelinegro eran un aliciente para su lujuria reprimida.

Las manos ya más que expertas del ratón se deslizaban suavemente por toda su piel, reconociendo cada recoveco en ese cuerpo que tiene memorizado desde hace ya algún tiempo, sabiendo en qué zonas es más sensible el delfín que se estremece bajo su cuerpo, entregado a sus deseos.

Sabía cómo hacer que gimiera con más fuerza o su espalda se arqueara de placer cuando su boca se ocupaba de saborear su erección, disfrutando de su característico sabor, succionando con ritmo alternado entre la velocidad y fuerza o la lentitud y suavidad, alargando el momento en que la ronca voz de su novio liberara un gemido al alcanzar su orgasmo y derramar su semilla en su mano, para después lamerla sensualmente, degustándola despacio de sus dedos y los restos que quedaban en la erección liberada del castaño.

Adoraba sentirse uno con ese cuerpo, disfrutaba como nada cuando su delfín se aferraba a su espalda abrazándolo a la vez con sus piernas en sus caderas, gimiendo en su oído, pidiéndole más, más fuerte, más rápido, que lo marcara llegando más profundo en su interior.

Se sentía delirar cada que las manos del delfín recorrían inquietas y ardientes su espalda, sus hombros, cuando le tomaban de la nuca para besarlo con pasión, enredando sus dedos en su cabello, tirando en ocasiones de él motivado por el calor del momento.

Acelerando las embestidas con los sentidos envueltos en la lujuria, la pasión, el deseo al estar con la persona amada. Acompañando a su novio en los gemidos descontrolados, compartiendo cada ardiente beso, cada batalla de lenguas expertas que se enredaban incesantemente la una con la otra, haciendo de su encuentro algo más que íntimo, una marca más en sus corazones.

Hasta que ambos alcanzaban el cielo y la gloria juntos, descargándose con un gemido ronco, el castaño sintiendo ese calor agradable que el pelinegro deja en su interior; el ratón degustando una vez más de la esencia de su delfín, compartiendo al final un beso donde su sabor es compartido.

- te amo, Susu ah... – le dijo, antes de que el sueño los venciera.

- y yo a ti, Chunnie... – el castaño se acomodó en los brazos de su novio, recargando su cabeza en su pecho, su piel aun tibia, su corazón latiendo armoniosamente, un palpitar que lo arrulló en cuestión de segundos llevándolo al mundo de los sueños.

..............

- eso es... – Artemisa acababa de ver esa muestra de amor entre los chicos y una idea se había consolidado en su confundida mente. Sin importarle que a esa hora la diosa del amor estuviera durmiendo plácidamente (n/a sip, los dioses también duermen n_n), la diosa de la Luna irrumpió en sus aposentos sin miramiento alguno... - ¡Afrodita!...- gritó escandalizada la rubia, puesto que la peliplateado no estaba precisamente durmiendo, sino que estaba disfrutando de una de sus virtudes, el erotismo.

- se puede saber qué quieres a esta hora... – cuestionó una molesta mujer a la que le frustraron una maravillosa sesión de sexo con un mortal que apenas si era consciente del lugar en el que estaba puesto que había caído bajo los encantos seductores de la diosa del amor y el erotismo. La peliplateado cubrió su cuerpo con una bata de seda, en su cama de doseles su amante cayó en un profundo sueño.

- ya sé cuál es la prueba que quiero para Park Yoochun... – le dijo una vez salieron de la alcoba de la peliplateado.

- ¿y no podías esperar a mañana para eso?... – ella tanto que estaba disfrutando...

- no... – le miró con determinación.

- bien, cuál es la prueba para ese muchacho... -

- quiero que anules el apetito sexual de su novio, el joven Kim Junsu... – la sonrisa de la rubia era de completa satisfacción.

...............

continuará....

5 comentarios:

  1. wow q lindo MIn con los sentimientos x Kohei....
    pero xq Artemisa tiene q ser tan malaaaaa pobre mi yoosu T_T...gracias x tu fic es genial...
    Deby

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  2. CAPÍTULO 7. PASION
    oooooooooooowwwwww!!! Que lindo Yoochun xDDDDD me mato el capo sus deseos no fueron satisfechos mmmmmmm condenado Junsu porque no lo dejas xDDDDDD no te hagas que no te gusto que te lo hiciera en el centro comercial xDDDDDD

    Changmin pervertido, quien te mira que solo para eso usas la santa Wikipedia xDDDDDD jaaaaa!!! Para hacer con Kohei lo que quieres xDDDDDD Changmin ya e comprobado que ya no eres el niño que te creía xDDDDDDDDD neeeeeeee yo nunca te creí el bebe xDDDDDDDD siempre te vi como el mas pervertido de todos xDDDDDDDD

    CAPITULO 8. PROGRAMA DE ENTRENAMIENTO ESPECIAL Y LA PRUEBA DE YOOCHUN

    Ahí por Dios, ahí por Dios!! Nooooooooooo pobre Yoochun le va a tocar duro durante todo el embarazo xDDDDDDDDD ahí esa Artemisa se pasa xDDDDDDDD

    Pobre los dobles del JaeSu sufren los pobres con VolderMin xDDDDDDDDDDD jaaaaaaaaa!!! Hasta leyendo el libro andaba, fijo viendo que otras maldades les podían hacer xDDDDDDD

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  3. wooooooooooow



    presiento q el pobre de yuchun sufrira

    mucho...waaaaaa....ya me imagino como sufrira jejeje...

    aaa ver mas emocioannate la historia ^^

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  4. Pobre de mi ratón pervertido
    la vida se le hará mas pesada(?)

    XD

    Gracias^^

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  5. noooooo pobre yoochun ... sufrira sin su junsu

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”No me quejo si alguien que ha leído el libro lo encuentra aburrido, absurdo o despreciable, ya que yo tengo una opinión similar sobre sus comentarios.”
J.R.R. Tolkien