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jueves, 25 de febrero de 2010

OUT CLASS cap 3 y 4

ADVERTENCIA: Lemon

OUT CLASS
CAPÍTULO 3


*****

Yunho se quedó mudo, realmente no tenía algo coherente que decir… Jaejoong solía ponerle así… era ésa su manera de saber que estaba perdidamente enamorado del pelioscuro… que le podía más que cualquier persona, que una mirada suya bastaba para poner su mundo a temblar, para que sus sentidos se turben y no haya más nada que Jaejoong en sus pensamientos… y es que nadie había conseguido atraparle como esos ojos oscuros que le miraban fijamente sin dar tregua a la huida ni a las excusas…

Tragó hondo y carraspeó antes de ser capaz siquiera de murmurar una palabra ininteligible que hizo parpadear a Jaejoong entre confundido y decepcionado… el silencio es traicionero e inoportuno en situaciones como esa… los pasillos de la escuela fueron quedándose vacíos y ellos no tenían en claro qué hacer, ninguno quería realmente irse sin establecer una conversación sana y quizá, que diluyera un poco de todo ese sentimiento que venían arrastrando desde que la relación de los dos terminara y se fuera a pique…

Que terminara con llamas quemantes de dolor…

Con esa clase de rompimiento que lastiman más que las palabras de por medio, esa clase… que se cierne con los silencios y se desborda con los reclamos mudos que no pueden ser expresados y se funden con la más terrible de las soledades…

La que consume lentamente en un mundo de oscuridad y temores…

De desesperanza y angustias que parecen no diluirse con el fulgor de los rayos del sol ni calmarse con los cálidos vientos que soplan desde el horizonte pero no se llevan consigo esos velos que siguen ondeando dejándoles solo vestigios de ilusión…

Una ilusión que el tiempo parece negarse a consolidar…

- déjalo… ya no importa… - el pelioscuro le pasó por el lado partiendo de ahí… haciendo un esfuerzo sobrehumano por tragarse esas lágrimas que pugnaban por salir…

Y es que Yunho a veces le hacía sentir seguro y confiado… a veces podía jurar que le transmitía amor…

Pero entonces aparecían estos momentos de confusión y silencio… de burdas ausencias de palabras que carcomían lentamente su interior y le desolaban el alma… era adolescente, sí… pero en nada su edad evitaba que el dolor fuera agonizante y genuino…

Que amar a su exnovio doliera demasiado…

Yunho se había quedado parado en su lugar sin ser capaz de reaccionar, sin moverse ni decir nada… dándose cuenta de que una vez más la cobardía podía más que su amor por el pelioscuro…

Que una vez más se vencía ante sus miedos y temores… ante el qué dirán…

Y es que se remolinaban en su mente todos esos pensamientos que antes le hicieran renunciar… los mismos que ahora le habían bloqueado a tal punto de equivocarse de nuevo…

De volver a ver la mirada opaca de aquellos ojos tristes que oscuros como la noche se sumían en un manto de soledad y desazón…

- ¡mierda!... – bufó por lo bajo, maldiciéndose a sí mismo por su incapacidad de ir contra todo aquello que aprendido en su familia le impedía ser feliz…

El moreno dio la vuelta y entre el vacío de la escuela anduvo fuera pasando por esos pasillos solitarios que le regresaban el reflejo de su estado de ánimo.

***********

Más tarde, Yoochun y Junsu se reunieron en la casa del pelinegro para hacer aquél trabajo de artes que tenían planeado…

Solo que se habían topado con un pequeño detalle que iba contra todos sus planes…

Los padres de Park no estaban…

Lo que significaba que estaban solos… completamente solos…

Y peor aún… Yoochun le había arrastrado hasta su alcoba y ahora le besaba demasiado apasionadamente recostándole furtivamente en la cama…

- ahh Chunn… - aquellos labios sensuales volvían a él dejándole apenas suspirar su nombre… pero demasiado suaves y gentiles como para negarse a ellos…

Yoochun sabía lo que estaba sucediendo… sabía que había llegado a ese punto en el que el deseo se vuelve demasiado fuerte y solo piensa en recorrer su cuerpo desnudo con sus manos inquietas que intentan palpar toda piel de ese perfecto ser que ya recostado bajo el suyo se deja llevar por sus candentes besos y sus manos que se entrelazan con las de Junsu gimiendo bajito entre labios cuando el roce de sus cuerpos les sube la temperatura y altera sus hormonas…

- Chunnie… ahh… - con los ojos a medio cerrar preso de las sensaciones que circulan por su cuerpo, inconsciente de los movimientos de sus manos cuando soltándose del agarre de las de su novio se mueven sigilosas palpando los costados hasta perderse en la espalda del pelinegro y recorrerla con caricias sutiles que enloquecen un poco más a Yoochun…

- Su ahhh… - y gemir algo más fuerte cuando el rubio le apretó pegándole a su cuerpo y provocando por consecuencia que sus entrepiernas se rozaran…

Ambos cerraron los ojos ante esas nuevas sensaciones que les nublaron los sentidos y encendieron más que sus pieles, sus corazones enamorados… volvieron a unir sus labios ansiosos por no perder el sabor de sus besos y perderse en el océano de sensaciones que sus lenguas jugueteando les provocaban… sin darse cuenta de lo que hacían, se acomodaron mejor acoplando sus cuerpos en esa comprometedora posición que ni siquiera les importaba… y es que saberse a solas daba esas libertades que recluían los pensamientos lógicos y daban rienda suelta a sus deseos novedosos y placenteros…

Junsu se separó de los labios de Yoochun apenas por necesidad de respirar… pero su novio aprovechó aquello para resbalar por sus mejillas y morder suavemente su mentón arrancándole un sonoro suspiro que se convirtió en gemido cuando succionó ligero cerca de su manzana de adán…

- Chunnie… - y sonrió también porque los labios del pelinegro jugaban en su cuello generándolo cosquillas y placer… - no crees que… ahh… deberíamos… ahh, parar… - suspiró en contra de su voluntad dándose cuenta de que el gramo de raciocinio que había pasado por su mente se había ido al caño apenas los labios de su novio volvieron a su boca besándole con algo más de intensidad pero sin dejar ese toque de ternura que le enamoraba cada día un poco más a ser posible…

- Te Amo, Junsu ah… - y es que en ese momento fue consciente de que su atracción por su novio iba mucho más allá del simple deseo banal…

Que era un deseo fundamentado en ese sentimiento llamado amor pero que expresa demasiadas emociones como para ser descritas de otra manera o con exactitud… porque es cosa demasiada bella y avasalladora que sume lentamente en un remolino de sensaciones que le llevan y le traen en un devenir de sentimientos que le marean un poco y le aturden los sentidos impregnándolos del otro…

- Chunnie ah… - el rubio sonríe abnegado en ternura y pasión, dejándose simplemente envolver por todo ese calor y cariño que el pelinegro le deja con cada beso y caricia… - Te Amo… - y susurrar con aquella voz dulce y excitada esas dos palabras que hacían explotar algo en su interior…

Algo que solo puede llamarse Amor…

Y entonces las manos de ambos se movieron sigilosas deshaciéndose de sus camisetas, deleitándose con el suave tacto de sus dedos que resbalaban por esa piel algo sudada y caliente que iban encontrando… memorizando cada línea, cada curva y cada músculo… suspirando y gimiendo sin reserva, sin detenerse a pensar en más nada que en eso que se encuentran haciendo…

Haciendo el amor…

O comenzando a hacerlo…

Y es que de repente la razón parecía volver al rubio… porque sumido en ese mar de sensaciones tenía flashazos que le hacían darse cuenta del nivel de acercamiento íntimo que estaban compartiendo…

- Chunnie… ahhh… - pero su novio parecía más perdido que él… o quizá menos interesado en parar… - Chunnie… para… - pero esos labios volvían a su boca robándole el aliento y aquellas manos insistentes resbalando por sus costados perdiéndose hacia atrás rozando su trasero y arrancándole un gemido más sonoro… - mmhhh…

- te deseo, Su… - y quería… quería dejarle en claro que no era solo calentura ni hormonas, aunque sin duda fueran en parte culpables de su estado… quería que entendiera que él solo quería… - déjame amarte… - demostrarle su amor y ternura de esa otra manera…

- yo… - Junsu le abrazó impidiéndole seguir tocando su cuerpo… - Chunnie ah… - su respiración tan alterada como la de su novio no le dejaba hablar con claridad, su corazón agolpado en su pecho latía furioso y su sangre hirviente clamaba por continuar en aquello que habían parado… - yo no… - quería… quería seguir hasta el final, pero… la realidad era… - tengo miedo, Chunnie… - sinceró, escondiendo su rostro en el cuello del pelinegro… asustado de lo que pueda decir ahora su novio… de que se aparte…

Que se aparte alejándose de su lado…

Y eso simplemente no lo quería siquiera concebir…

Pero tampoco podía seguir con ello así como así…

Al final… ni las hormonas habían logrado que se dejara llevar…

- Susu ah… - el pelinegro le intentó apartar de su cuello queriendo ver su rostro… - hey Su, baby… - le tomó finalmente por los hombros logrando apartarle… - está bien… no intento presionarte… no pienses eso… yo solo… quería que supieras hasta qué punto Te Amo… que si quiero hacer el amor contigo… no es solo por calentura o sexo… - los ojos del rubio brillaron mezcla de emoción y llanto… - no apresuraré nada contigo porque no quiero llegar a perderte ni mucho menos… - le acarició las mejillas y besó con pura ternura sus labios… - vamos a parar si lo quieres… - el rubio asintió ruborizado y todavía algo temeroso… es que no era sencillo pensar que “rechazar” a su novio no fuera a traer alguna consecuencia…

- Chunnie… - susurró con la voz más aguda de lo que esperaba… dejando al descubierto su miedo… - no me dejes nunca, por favor… - gimoteó y volvió a aferrarse al pelinegro, enterrando su rostro bajo el mentón de su novio… - no es que no quiera o que…

- ya lo sé, baby… - le acarició el cabello y besó su nuca… - no estoy pensando nada de eso… yo entiendo… que no estés listo para dar este paso… - le volvió a apartar para verle a los ojos y sonreírle suavemente antes de darle otro corto beso y decir algo más… - pero eso no significa que de vez en cuando mis manos se pongan inquietas… - sonrió pícaramente guardando para sí ese sonrojo que su novio le regalara en ése momento…

- ratón pervertido… - le golpeó el brazo sonriendo también suavemente y mordiéndose el labio al ver el torso desnudo del pelinegro cuando éste se puso en pie buscando su camiseta y pasándole a su novio la suya…

- puedes estar orgulloso de que solo contigo y por ti, delfín sexy… - el sonrojo en el rubio se expandió por todo su rostro y él solo pudo sonreír ampliamente… aunque ambos sintieran que algo entre sus pantalones molestaba… y es que si bien la excitación no había llegado a punto de no retorno… el bulto ahí abajo era ligeramente incómodo… - vamos a trabajar en la sala mejor…

Eso… o terminaría lanzándose sobre Junsu de nuevo… el rubio asintió, se colocó la camiseta y apresuró sus pasos fuera de la habitación tirando de Yoochun y empezando a recordar lo que ya habían planeado para su trabajo…

Hacer el amor… también implica saber esperar…

*********

ChangMin había llegado como siempre, puntual a clases… y sentado en su cubículo esperaba la llegada de sus amigos… Yunho no tardó en entrar por la puerta con una cara que mejor ni preguntar… podía leer en sus ojos que Jaejoong estaba detrás de su estado de ánimo… un par de minutos después, Junsu entró con su enorme sonrisa y ése Yoochun tomado de su mano que le besaba la mejilla y sonreía también ampliamente…

Jaejoong llegó sobre la hora de entrada… y su expresión competía con la del moreno… el morocho se preguntaba cómo era que ese par había salido antes como pareja si ahora parecía que estar bajo el mismo techo en el aula era la peor de sus torturas…

- el amor es demasiado complejo… - murmuró inconscientemente… pero por suerte nadie le escuchó… o casi nadie… un papelito cayó en su cuaderno y él no evitó desenvolverlo a hurtadillas bajo el pupitre para que el profesor no se diera cuenta… - “el amor no es materia de estudio, MinMin”… - leyó… y por alguna razón aquello le resultó algo desagradable… como un desafío no pedido pero que tampoco puede ser rechazado… frunció el ceño y antes de voltear a ningún lado se drenó el cerebro tratando de ubicar la caligrafía y recordar quién diantres se atreve a llamarle… - MinMin… - bufó entre dientes algo más molesto…

Entonces giró despistadamente su rostro… todos a su alrededor prestaban atención a la clase… Jae parecía perdido en sus pensamientos… Yunho también, aunque su vista estaba clavada en la espalda del pelioscuro… el YooSu, bueno, ellos se regalaban sonrisas y miradas que le hicieron rodar los ojos, más obvios imposible… y justo detrás de él a un lado…

- Hiro Mizushima… - murmuró inconscientemente al toparse con el chico y esa sonrisa que hizo que su corazón latiera algo más apresurado…

Sorprendido… quizá asustado por esa reacción de su corazón, ChangMin volvió su vista al frente…

¿Porqué narices su corazón se emocionaba al verle sonreír?

Y… ¡Porqué le había mandado ese mensaje!

- Hiro idiota… - volvió a decir entre dientes… quizá algo más fuerte que antes, pues su compañero de lado volteó a verlo con interrogación… el morocho hizo de cuenta que nada había pasado y se obligó a volver a concentrarse en la clase…

Una hora después… se sintió frustrado consigo mismo pues en nada había conseguido prestar atención… no en la clase… Hiro había inundado sus pensamientos y revolucionado todo su esquema lógico de atracción y selección de pareja…

No solo por el hecho de ambos ser chicos… sino porque además… él era el chico nerd… y Hiro el chico problemático…

- qué diablos pasa conmigo… - guardó sus libros y salió del aula ante la mirada sorprendida de sus amigos y compañeros…

¡Shim ChangMin se iba a saltar las clases!

El morocho no prestó atención… se sentía aturdido y le dolía la cabeza… lo único que quería era alejarse unos momentos de Hiro… y es que hasta su perfume se había impregnado en su olfato… su perfume y una esencia que no está seguro sea normal que haya percibido… porque juraba que era el olor de Hiro… y desde cuándo él percibía esas cosas… desde cuándo pensar en el chico se había vuelto más importante que todo lo demás….

Perdido en sus pensamientos terminó llegando a la azotea del Edificio… se sentó recargado en el muro justo a lado de la entrada y suspiró cerrando los ojos…

El amor también era cansado si se lo preguntaban en ese momento…

- ¿porqué sigo pensando en el amor cuando está en mis pensamientos?... – se preguntó en voz alta considerando que era el único en aquel lugar…

- justamente porque el amor es algo complejo de entender… - la voz de su “tormento” le hizo abrir los ojos, pero sin inmutarse demasiado y permaneciendo en su lugar… no oponiéndose ni refutando que el chico se sentara a su lado y mirara al cielo azul claro… - por eso no es materia de estudio aunque sin duda muchos han intentado comprenderlo y darle alguna explicación científica o lógica… yo prefiero pensar en el amor utópico o novelesco… en ese amor cursi y angustioso…

ChangMin ni siquiera le miró… aunque estaba sorprendido de que Hiro estuviera diciendo todo eso… dentro de ciertos límites… aquello que decía le movía aunque careciera de lógica…

Aunque pareciera solo bañado de una perspectiva romántica…

- por ejemplo, quién podría comprender o explicar la atracción entre dos personas completamente diferentes… la ley del magneto dice que los polos opuestos se atraen, otra clase de lógicas dicen que aquello solo puede conllevar al caos… y finalmente hay filosofías que sustentan que el caos lleva a la calma… así que al final, todo puede tener lógica, sentido y explicación, ¿no, MinMin?

- deja de llamarme así… - fue lo único que dijo… sin animarse todavía a volverle la mirada… pero temblando un poco cuando Hiro se movió acercándose más a él girando su cuerpo y casi encimándosele…

- te cuento un secreto… - se acercó a su oído y murmuró… - tú me gustas, MinMin…

ChangMin abrió los ojos desmesuradamente…

¿Que el qué?


Continuará……



OUT CLASS
CAPÍTULO 4


******

ChangMin se puso de pie como resorte sin importarle el hecho de que Hiro lo siguiera con la mirada y una sonrisa divertida en los labios… lo que el morocho odiaba que le miraran así… y sin embargo, era más el nervio y la repentina ansiedad que le invadiera lo que le obligaba a simplemente alejarse de ahí…

Porque no tenía palabras para esa confesión que acababan de hacerle…

Y no entendía todavía que diantres era lo que le pasaba a él con Mizuchima…

Ni porqué su corazón latía a mil por hora o el motivo por el que sentía sus mejillas arder y el cuerpo le había temblado ante la cercanía de Hiro…

Apresuró sus pasos por donde instantes antes subiera, bajando las escaleras de dos en dos, con la respiración agitada más que por el ejercicio, por la emoción que aún latía desenfrenada en su pecho…

¿Era eso su primer amor? ¿Un Amor adolescente?

Hiro se levantó unos segundos después de que ChangMin se fuera… por alguna extraña razón aquello no había salido como lo tenía planeado… porque no esperaba que decir aquellas palabras le ocasionaran a él tal efecto… y es que su propio corazón latía como potro desbocado y sus manos sudaban nerviosas y casi como si una angustia se viera reflejada a través de sus acciones… porque no estaba literalmente en sus planes haber llegado tan lejos con lo que debía haber sido solo una de esas bromas pesadas que él suele hacer en complicidad con sus amigos…

Una broma que se le acababa de salir de las manos y que parecía iría en rotundo en su contra…

Porque desde el principio, fue ChangMin el único chico con que no se metía… y es que por alguna razón, encontraba cierta fascinación en sus ojos maduros y su porte serio e intelectual…

Quizá…

Quizá resulta que en verdad estaba enamorado…

*****

Los días siguieron su curso y los únicos que seguían derramando miel sobre hojuelas era el YooSu, a quienes sus amigos ya no podían mirar más que con un dejo de envidia o hasta cierto matiz de molestia… no que en realidad molestara, en el caso de ChangMin, era solo que le complicaban un poquito más la existencia con eso de que ahora se drenaba más y más el cerebro tratando de entender… lo que en realidad no puede ser entendido…

El amor solo se siente y se vive…

Aunque ChangMin todavía se negara a llamarle como tal…

Pero que además de todo, Hiro siguiera sonriéndole de aquella dulce y pícara manera, no ayudaba en absoluto… y menos cuando al pasar a su lado, no desaprovechaba la oportunidad de rozar su cuerpo o acariciar sutilmente su mano como si quisiera entrelazar sus dedos… es que le ponía la carne de gallina y ponía su corazón a saltar como loco… ciertamente emocionado…

Emocionado de un sentimiento que seguía negándose en aceptar…

Jaejoong por otro lado, no podía con su propio amor por el moreno… como no podía con sus miradas cargadas de culpa y vergüenza, ni con esas llenas de súplica que parecían pedir algo… algo que no podía darle…

Quizá una segunda oportunidad…

Porque simplemente no quería volver a exponer su corazón enamorado y que Yunho le vuelva a fallar… no cuando sus acciones parecen ir en secreto pero como si se ocultara del resto del mundo… podía sonar egoísta y lo sabía, pero necesitaba más seguridad que la que el moreno le ofrecía con sus medias tintas…

Si iba a amarle, que lo hiciera sin temor a nada…. Porque el mismo Jaejoong estaba dispuesto a aquello… admitía… admitía que quería una relación más como la de su amigo Yoochun con Junsu, quería esas demostraciones públicas sin temor a las miradas o los murmullos… quería la libertad del amor mutuo…

Del amor correspondido sin límites…

Quería vivir la utopía de la felicidad en carne viva…

Y en el fondo… sabía que Yunho comprendía aquello… y que se esforzaba aunque todavía no consiguiera ir contra corriente y exponerse cual libro abierto…

*****

Junsu saltaba emocionado alrededor de Yoochun pidiéndole con sus mejores caritas que participara a su lado en un Festival que estaba próximo a llevarse a cabo en la Escuela…

- anda Chunnie, no seas malito, tú tocas el piano y yo canto, anda, anda, anda… - el rubio había terminado por colgarse del brazo de su novio, haciéndole pucheros y poniendo morritos de niño bueno… cosa que estaba consiguiendo derribar la barrera del pelinegro… y es que su novio era tan adorable, que cada segundo deseaba comérsele a besos… - por favorcito, Chunnie…

Y Yoochun no pudo más que ceder…

- está bien… - suspiró derrotado, aunque al instante sonriera cuando el rubio le dio un dulce beso en muestra de agradecimiento por su apoyo… - pero que quede claro que es solo porque explotas mi amor por ti, baby… - sus palabras arrancaron un intenso sonrojo en el rubio y luego un golpecito en su brazo… Junsu se había avergonzado una vez más… - y cuál quieres que toque contigo, ¿eh, Susu ah?

- mh, no lo había pensado detenidamente… ¿qué quieres tocar Chunnie ah?... – bastante más contento y relajado, el rubio entrelazó sus dedos con los del pelinegro y siguieron su camino por el pasillo de la escuela, ya algunos de sus compañeros se habían acostumbrado a verles de aquella manera… y quienes no, bueno, nada se ganaban con hacer muecas o decir cosas por lo bajo o lo alto, al YooSu se le resbalaba como mantequilla en la sartén…

…………………………

Mientras ellos se alejaban, Yunho leía las bases del concurso del Festival… pensando en si aquello podría ser una oportunidad de demostrarse a sí mismo que su amor por Jaejoong puede más que todas las barreras sociales…

Que esa vez, puede contra todo lo aprendido y simplemente amar…

Amar con el corazón en la mano y el alma entregada sin dudas ni prisas…

……………………………

Hiro ya no había vuelto a decirle nada a ChangMin, pero cada tanto se descubría a sí mismo sonriéndole o mirándole con coquetería… lo que por cierto sus amigos se tomaban a juego, apoyándole por lo bajo pues pensaban que solo buscaba molestar al morocho… cuando en realidad era, que no era consciente de sus actos hasta que ya los había llevado a cabo…

Entonces, si le coqueteaba tan espontáneamente, ¿era que en verdad se había enamorado?

Y cómo demonios le iba a hacer para enfrentar eso… si ChangMin y él eran polos opuestos, sino congeniaban siquiera en el gusto por algo en particular… cómo podrían realmente complementarse…

……………………………

Jaejoong comenzó a sentirse intrigado ahora que cada que llegaba a la escuela encontraba una rosa roja en su pupitre… un precioso botón fresco que olía a romance… era estúpido, pero deseaba con el alma que el detalle viniera de Yunho, sin embargo, ahora el moreno le esquivaba la mirada cuando él se la buscaba…

¿Quién diantres entiende a los adolescentes? Ni ellos mismos en ocasiones…

******

Día del Festival…

La gente iba y venía, estudiantes que estaban encargados de dejar todo en la escuela radiante para el gran evento, como era cercano al verano, habían tomado por tema el esplendor del Sol, por lo que todo adorno y pancarta estaba lleno de colores nacarados y alegres, así como los adornos alusivos…

El Auditorio estaba espectacular, figuras aquí y allá colgaban del techo y le daban un toque divertido pero a la vez juvenil con tintes de romance y amistad… los participantes nerviosos se encontraban desperdigados tras bambalinas, algunos arrepintiéndose de última hora pero sin más remedio que presentarse, otros sonreían y hacían bromas tontas con tal de sacar el nervio… Junsu se dejaba mimar por Yoochun porque de esa forma ni uno ni otro tenía que pensar en lo que en realidad estaban por hacer…

Yunho también estaba ahí… al final, se había decidido a participar…

Aunque justo en ése momento estaba que moría de nervios, y es que incluso padres de familia habían sido invitados… los suyos y los de Jaejoong entre los presentes que ya se acomodaban en las butacas charlando y esperando el momento de que diera inicio el Concurso de Talentos…

Tragó hondo y cerró los ojos unos instantes respirando profundamente… tenía que relajarse y bajar los latidos de su corazón ansioso y nervioso… encima, según el sorteo efectuado, sería de los primeros en salir… para rematar, no estaba seguro de que aún dominara el instrumento que había elegido para inscribirse en el concurso…

El Saxofón era su pasión… pero también uno de los instrumentos musicales más delicados de tocar… le ponía mal el pensar en equivocarse, en errar una nota o que le falte el aire…

Pero sabía… o al menos se esforzaba por convencerse… que si pensaba solo en Jaejoong y se obligaba a desaparecer más nada de su mente, las cosas podían ir realmente bien…

……………………………

El presentador dio inicio al concurso, y todos los participantes se acomodaron tras el telón listos para disfrutar también del espectáculo… un par de alumnos pasaron primero, entre chistes y un ambiente relajado que hizo reír a todos los presentes y diluyó un poco la tensión…

Luego… el turno de Jung Yunho…

El moreno pasó entre el telar del telón caminando nerviosamente al centro del escenario con el saxofón en sus manos… miró al frente y se sintió algo mareado al ver a tantas personas, sus padres alzaron las manos para sonreírle y demostrarle su apoyo, estaban casi al medio de todo el lugar, y más allá, Jaejoong con sus grandes ojos negros mirándole expectante…

Volvió a tragar hondo y se acercó al micrófono para decir unas palabras antes de comenzar su solo…

- hola… - sonrío nervioso y aclaró la garganta, sentía todas las miradas sobre sí, pero algo más profunda la de Jaejoong… - bueno, la canción que he elegido se llama Nothing is Gonna Change My Love for You… es lo que intento decirle a alguien muy especial con quien no ha sabido llevar las cosas de la mejor manera, pero a quien hoy quiero dedicarle esta canción desde el fondo de mi corazón… - acomodó el saxofón, inhaló profundamente, y antes de comenzar… lo dijo… - Jaejoong, hoy quiero que sepas que nada cambiará mi amor por ti… - aquello dejó a todos boquiabiertos, pero nada impidió que le escucharan tocar…

(n/a favor de ver el siguiente video http://www.youtube.com/watch?v=ZBY2M_xgy_o cortesía de Maki mosha *o* disfrútenlo *3*)

La melodía comenzó hermosa y captó al instante la atención de todos… incluso de sus padres quienes no podían dar crédito al hecho de que su hijo estuviera tocando aquella canción a otro chico… por supuesto, los propios progenitores del pelioscuro estaban que no se la creían…

Jaejoong estaba anonadado, sonrojado y emocionado, cada nota conseguía que su vello se erizara más y más, y que su corazón latiera emocionado y enamorado… Yunho básicamente se le estaba declarando de nuevo… y en público… estaba exponiendo tan abiertamente su sentimiento por él…

Y eso simple y sencillamente no tenía precio…

Valía todo… absolutamente TODO error que antes el moreno pudiera haber cometido…

Y mientras la melodía seguía fluyendo, tanto Yunho como Jaejoong tenían en mente todos aquellos gratos momentos que pasaron juntos, aquellos en los que el mundo no existía y solo se dejaban envolver por el amor que se tenían… aquél primer beso a escondidas en el que ambos sintieron la inexperiencia carcomiendo su interior de nervios y temor, aquél en el que saborearon la dulzura del beso que más allá de la experimentación o curiosidad, se entrega con deseo y pureza… de aquél tomarse de las manos sonriéndose con timidez y caminar por aquél camino desolado en el Parque en una tarde soleada que cae en el horizonte y bañaba el paisaje de tonos nacarados… aquélla primer caricia poco más confiada que les hizo darse cuenta de cuánto se gustaban y el deseo que comenzaba a nacer acercándolos más en busca de un contacto más íntimo que nunca llegó a mutar porque entonces los miedos, las dudas y la presión social había podido con todo lo hermoso que tenían el uno por el otro…

Ese amor que ahora parecía que podría volver a nacer… ése que podía ser incluso más consciente y sincero… más libre y apreciado… ése que se arriesga a ser juzgado… pero que también anhela ser expresado sin ataduras…

Yunho tenía los ojos cerrados y sus dedos se movían ágiles por el saxofón consiguiendo que cada nota fluyera bañada de su sentimiento… que cada persona en el Auditorio la sintiera en las venas… y que nada evitara el estallido de aplausos que se dio apenas terminó de tocar…

O que Jaejoong corriera sin importarle más nada hasta el escenario y se arrojara a brazos de un Yunho que, dejando a un lado el saxofón, no dudó en recibirle ni besarle… sí, besarle delante de toda la escuela, compañeros, maestros y padres de familia…

Era como decir: “estoy aquí dispuesto a TODO por amarte… porque me des una segunda oportunidad, la que no voy a desaprovechar…”

Y mientras sus bocas danzaban en una melodía propia de amor y notas suaves de romance, el mundo alrededor se desvaneció y ellos casi sentían que flotaban en una nube de ilusiones y utopías… esas que planeaban hacer realidad cada día así tuvieran que remar contra corriente cada amanecer para estar juntos…

Sus labios calzando a la perfección siguieron compartiendo dulces caricias y en ellas, promesas… promesas que esa vez no se irían por el caño apenas la realidad les recordara con sus prejuicios que lo que sentían el uno por el otro no era socialmente bien visto… y cuando se separaron y sus ojos aún permanecían cerrados, sus bocas rozándose compartieron el aliento, como sus cuerpos compartían el calor del abrazo y sus corazones el latir emocionado que casi parecía se confundía uniéndoles en un plano paralelo… sus manos entrelazadas y una sonrisa… una sonrisa compartida que decía más que mil palabras o las frases que pudieran salir en ése momento de sus labios…

El telón cayó y ellos quedaron cubiertos por el gran telar, los cuchicheos no se dejaron esperar ni los murmullos más allá… de pronto… la realidad comenzando a aparecer y sus ojos abiertos descubriendo miradas de todo tipo… los padres de ambos apareciéndose tras bambalinas con expresiones que no podían definirse entre la sorpresa y el miedo o la decepción… quizá incluso comprensión…

Yunho afianzó su agarre en la mano de Jaejoong esperando hacerle ver que no se iría, que lo que le dijera con la canción era sincero y no se esfumaría con la primer prueba… el pelioscuro le sonrió suavemente antes de volver su vista a los adultos que ya prácticamente estaban ante ellos, y el concurso continuaba en tanto ellos caminaban tras bambalinas a un lugar en el que mantener, o procurar, una charla civilizada con sus progenitores…

- quieres… quieren explicarnos que está pasando aquí… - pregunta obvia, duda razonable para el Sr. Jung, que con voz fuerte cuestionara apenas se alejaron lo suficiente del resto…

- lo que has visto padre… estoy enamorado de Jaejoong y no voy a dar marcha atrás en ello… - el moreno dijo con una firmeza que no estaba del todo seguro poseer, pero que estaba ahí dando la cara por primera vez desde que se supiera enamorado del pelioscuro…

- pero… son chicos… desde cuándo eres gay, hijo… - la Sra. Kim preguntó, no pudiendo evitar que su mirada continuara sorprendida o que su voz titubeara un poco al decir aquello…

- no lo sé mamá, solo sé que amo a Yunho y también estoy dispuesto a lo que sea por estar con él… - el pelioscuro miró a su padre de soslayo… le preocupada el carácter del Sr. Kim… podía llegar a ser algo cerrado de mentalidad respecto de algunos temas, aunque ciertamente nunca se había preguntado lo que opinaría acerca de la homosexualidad…

Ambos hombres les miraban minuciosamente… los adolescentes temblaban involuntariamente presa de demasiadas emociones y miedos que sin poder evitarlos estaban ahí presentes… el Sr. Jung tomó un paso al frente y palmeó la espalda de su hijo…

- has tomado tu decisión con firmeza, el carácter hace al hombre… así que tienen mi bendición para seguir juntos… - sonrió apenas con ligereza, pues a pesar de decir aquello algo en su interior le decía que aquello no era correcto… y sin embargo, recordaba la promesa que se hiciera cuando Yunho nació… amarle por sobre todas las cosas… - nos vamos… - tomó la mano de su esposa y dando la vuelta se marchó dejándoles ahí entre confundidos y emocionados… en la espera del “veredicto” de los padres de Jaejoong…

El pelioscuro miraba fijamente a su padre… mientras parecía debatirse internamente para decir alguna palabra… pero nada parecía querer salir de sus labios… la Sra. Kim suspiró como quien se siente derrotado por un precepto que no puede ser cambiado… apretó la mano de su esposo y éste pareció salir de su trance con aquel gesto… los adultos se miraron a los ojos por segundos que a Yunho y Jaejoong les parecieron eternos, y luego les volvieron a mirar…

- la canción ha sido hermosa, felicidades Yunho… - el moreno saltó en su lugar sin querer cuando sintió la mano del Sr. Kim en su hombro… - un hombre de verdad es aquél que acepta los retos y se enfrenta hasta la más absurda de las adversidades, los prejuicios sociales son de esos… vivan su amor, chicos, que aunque quisiéramos que sea eterno, es tan efímero como la vida misma… - sonriendo gentilmente, el hombre se retiró con su esposa dejando a los jóvenes respirar tranquilamente…

Y esperar que aquello no sea un hermoso sueño del que puedan despertar en cualquier momento…

Porque estar juntos es lo que desean de corazón… y se siente muy bien ese calor de sus manos entrelazadas y el danzar de sus corazones enamorados palpitando al mismo ritmo…

- Jae… - el moreno le miró todavía con el vestigio de la culpa opacando el fulgor que deseaba brillar en sus pupilas… - siento haberlo hecho todo mal, pero de verdad… Te Amo, Jae… - el pelioscuro le sonrió atrayéndolo en un nuevo abrazo mientras una lágrima de felicidad rodaba libre por su mejilla sonrojada…

- gracias Yunho… sabes que Te Amo también… - y sus labios buscándose en un nuevo beso que no escapó a más de una mirada curiosa en tanto de fondo se dejaba escuchar la canción que Yoochun y Junsu interpretaran… el pelinegro al piano y el rubio con su armoniosa voz dejando fluir las notas y la letra de My Everything… y era como si fuera el cuadro exacto para el momento…

Casi como el final perfecto de una película de amor… para ellos, tan solo el comienzo de toda una vida para amarse, para enfrentar y superar los obstáculos que faltaban por vivir…

……………………………

El concurso casualmente no lo ganó ni Yunho con su romántica interpretación al saxofón, ni Yoochun y Junsu con su armoniosa actuación… a fin de cuentas nada podía hacerse contra ciertos lineamientos sociales que se imponían… pero en nada aquello les había importado… el YunJae estaba la mar de contento porque finalmente estaban juntos y eran libres de demostrarlo pues tenían ya la bendición más importante de todas: las de sus respectivos padres. Y el YooSu, bueno, ellos seguían en plan de vivir su amor sin importar más nada… si bien era cierto que sus padres no habían estado presentes y por tanto, que ellos aún no enfrentaban esa realidad que podía derrumbar la ilusión que han venido construyendo…

******

Con el YunJae y el YooSu felices de la vida siendo simplemente ellos, caminando tomados de la mano o dándose sus besos aquí y allá, ya solo ChangMin se sentía casi como bicho raro entre sus amigos… y más encima Hiro que no ayudaba pues sus acercamientos comenzaban a ser más evidentes y a ponerlo más nervioso…

Pero hoy, hoy le había llegado al límite…

Acompañarle a su casa aún cuando él dejara en claro que NO quería aquello…

- bien, esta es mi casa, ya puedes dar la vuelta y marcharte por donde viniste, Hiro… - sonando más molesto de lo que se esperaba, el morocho exigió… caminó al pórtico de su casa y antes de poder abrir la puerta…

Mizuchima lo tomó por el brazo obligándole a dar la vuelta, con su otra mano rodeó su cintura y le plantó un beso…

Un beso que por alguna extraña razón… ChangMin correspondió…


Continuará……

miércoles, 24 de febrero de 2010

OUT CLASS cap 5 y 6

ADVERTENCIA: Lemon

CAPÍTULO 5
OUT CLASS


*****

ChangMin no estaba del todo seguro del motive que le había llevado a dejarse envolver por esos labios que seguían haciéndose de su boca como si se tratara del mayor de los manjares… pero le gustaba…

Le gustaba demasiado sentir esa suave textura deslizándose contra sus labios, esa lengua cálida lamiendo a lo largo instándole a abrir su boca y permitirle el paso a su interior, suspirando casi involuntariamente al sentirle entrelazarse con su lengua y jugar con ella de manera tal que estaba seguro ese era, no solo su primer beso, sino demasiado apasionado para ser bueno para su salud mental…

¡Se besaba con otro chico!

Y casi como si recién se diera cuenta de aquello, el morocho se separó abruptamente empujando a Hiro por los hombros, evitando mirarle y decir nada, dando la vuelta y entrando en su casa demasiado confundido y preso de diversas sensaciones… dio un portazo y subió escaleras arriba a su cuarto con el corazón latiéndole a mil por hora, demasiado agitado como para dejarle pasar desapercibido…

Como para no aceptar que ese beso y ése chico en específico era el culpable de su latir apresurado…

Aventó las cosas por ahí y se dejó caer en la cama mirando el techo… llevaba las mejillas arrebatadas de carmesí y los labios rojos por el beso que acababa de darse con uno de los chicos más guapos de la escuela, y también uno de los más problemáticos… cerró los ojos un momento pero inmediatamente los abrió bufando molesto pues solo el rostro de Mizuchima se había aparecido en sus pensamientos…

- ¡mierda!... – soltó entre dientes, sentándose en la cama y revolviendo desesperado su cabello… - no puedo enamorarme… - susurró casi angustiado mirando hacia el piso de su alcoba… mordió su labio y fue como sentir ahí todavía el sabor y la calidez de aquellos labios que sin pedir siquiera permiso le habían robado su primer beso… - maldito Hiro… - pero por alguna razón, una sonrisa se había curvado en su boca…

Una sonrisa que él no negó… y que de alguna manera, le hacía sentir un cosquilleo agradable en el estómago…

- dijo que yo le gusto… - murmuró llevando inconscientemente uno de sus dedos a sus labios, recordando también el día aquel en que le confesara tal sentimiento estando ambos en la azotea de la escuela… - ¿por qué habría de atraerle precisamente alguien como yo?

ChangMin se cuestionó de pronto, su sonrisa desapareció… no era que se considerara feo ni nada de eso, sabía que tenía cierto atractivo aunque definitivamente no era el estereotipo de chico popular… justamente era esa la razón por la que de pronto sintió su pecho oprimirse…

Mizuchima no era de los que se enamoraban, de eso estaba seguro… era más bien de los que solo hacían bromas y jugaban…

Como muy probablemente intentaría jugar con él…

Y pensar en eso hizo que su corazón doliera… y no, sabía que no era que literalmente su corazón doliera, no fisiológicamente… comenzaba a descubrir, que lejos de toda lógica… su corazón se había enamorado sin avisar ni preguntar…

De Hiro Mizuchima…

- ¡genial! Mi primer amor y tenía que ir a fijarme en él… - sus dedos volvieron a recorrer sus labios… - ¿será solo un juego?

Volvió a dejarse caer sobre la cama… y cerró los ojos recordando esa vez con claridad el momento del beso… esas sensaciones que en tan pocos instantes Hiro le había hecho experimentar, recordando la suavidad y la calidez de sus labios, la inquietud agradable de una mano del chico en su cintura… el calor de sus cuerpos tan pegados… la sensación de flotar en una nube mientras compartían de manera tan romántica el aliento… la pasión que dejara en el encuentro de sus lenguas resbalando una contra la otra…

¿Un beso así podía entregarse solo en juego?

……………………………

Hiro había seguido su camino sonriendo como tonto mientras se alejaba de casa de ChangMin… llevaba la vista en el suelo, pero solo porque iba demasiado perdido en el recuerdo del beso que le había robado al morocho… consciente de que le había correspondido…

De que ese era el mejor beso que nunca hubiera compartido con nadie…

Algunas personas pasaron por su lado y tenían que moverse para no dar de lleno contra el chico pues iba demasiado ensimismado como para ver por dónde iba… solo la suerte le estaba ayudando a no estrellarse contra un poste o alguno de los puestos que instalados en la calle le veían pasar… el tiempo y la distancia habían desaparecido desde el momento en que sus labios se encontraron con los de ChangMin, y ahora se encontraba ya en la avenida que lleva a la estación del tren que le lleva a su propia casa…

Su cuerpo iba en automático… mientras su corazón seguía latiendo agitado en su pecho y el sabor de la boca del morocho aún era disfrutado por Mizuchima que una y otra vez tocaba sus labios o los lamía recordando con demasiada alegría que habían sido arropados con gusto por ChangMin…

- estoy enamorado… - dijo con naturalidad y tono de voz normal sin importarle si alguien le escuchaba o dónde se encontraba…

Algunas personas le voltearon a ver por curiosidad cuando escucharon esas palabras, pero ya el tren venía acercándose y pronto la gente siguió con su vida mientras que Hiro parecía seguir clavado en aquél pórtico de la casa de Shim ChangMin… en los segundos más deliciosos de toda su vida… mientras se besaba con el chico del que menos pudo haber esperado llegar a enamorarse…

Porque ellos eran más que polos opuestos… eran más que las etiquetas escolares del chico problema y el chico nerd…

Eran…

¡Bah! No lo sabe, pero eran de alguna manera como agua y aceite, no había modo de que pudieran mezclarse, de que pudieran congeniar y hacer una “sustancia” en común…

¿Era eso amor?

******

Mientras los días seguían su curso, y el YunJae y el YooSu seguían disfrutando de su noviazgo con libertad, ChangMin era ahora casi un zombi. Se le veía distraído y no participaba tanto en clases como antes… incluso llegaba tarde o se saltaba alguna clase cuando simplemente decidía que no podía estar en el mismo espacio en el que Hiro Mizuchima…

Es que le había decepcionado de sobremanera que el chico no le hubiera dirigido siquiera la palabra después de aquél beso que le robara hace ya cerca de semana y media… y todo el tiempo pensaba en eso, sintiéndose tonto, engañado, y un montón de cosas que iban pasando por su mente… pero sobre todo, se sentía molesto consigo mismo por haberse permitido dejar dominar por las emociones y haberse ilusionado con un primer amor que lejos estaba de darle la alegría y la contentura que veía en sus hyungs derramando miel sobre hojuelas con las manos entrelazadas y esas miradas cargadas de cariño que solían mutar en besos cuando tenían oportunidad…

……………………………

Mizuchima sabía que estaba mal comportarse así… pero… ah, las cosas de la vida… no solo que se había dado cuenta de que no tenía idea de cómo abordar a un chico en plan sentimental… sino que… sus amigos seguro se meterían con él, eso lo puede soportar, pero no podría si se meten con ChangMin, y eso seguro que también lo harían…

Bueno… es que había una parte de la historia que el morocho desconocía y que aunque quisiera evitarlo, le jugaría en contra y terminaría por mandar al caño cualquier palabra bonita o cita romántica que pudieran tener…

La única razón por la que Mizuchima se había acercado tanto a ChangMin, incluso aquella vez en la azotea… había sido una tonta apuesta con sus amigos…

Una apuesta que había terminado por hacerle conocer de modo extraño el amor…

- creo que tendremos que pagarte, Hiro… - uno de sus amigos le palmeó el hombro sonriendo ampliamente mientras se encontraban en las bancas del comedor al aire libre…

- sí, por lo que hemos visto, lo que sea que hayas hecho y como lo hayas hecho, dejó a ese nerd de ChangMin bien clavado por ti… - secundó otro mientras se sentaba frente a Hiro y veía más allá al morocho votar su comida en el basura y se marchaba de donde sus amigos con clara molestia…

Hiro no respondió nada, siguió inconscientemente al morocho con la mirada hasta que le perdió al verle internarse por las escaleras rumbo seguramente a la azotea. Luego volteó hacia donde el YunJae y el YooSu…

……………………………

- ¿alguien sabe qué le pasa últimamente a Min?… - se aventuró a preguntar Junsu, pero él y Yunho eran sus mejores amigos y definitivamente no tenían idea de nada… a Jaejoong parecía que le tenía confianza pero tampoco a hablado mucho con él, y Yoochun admite que ha estado demasiado ocupado en disfrutar de su novio tanto como puede como para acercarse al morocho…

- creo que deberíamos ir y preguntarle… - opinó Yunho… que como los demás se había dado cuenta de que la molestia de su amigo se había disparado justo cuando comenzó a hacerle mimos a Jae… de la misma manera en que los compartían Junsu y Yoochun…

- multitud sería demasiado para él, Yunho… - el pelioscuro sabía bien que en lugar de ayudarle a abrirse, que los cuatro fueran ahora a lanzarse a las preguntas solo le apartaría más…

- bueno, entonces quizá Junsu debiera ir, de los cuatro creo que es con quien mejor se abriría para expresar lo que sea que tiene… - el rubio miró confundido al moreno… - ChangMin apenas está haciendo amistad con JaeBoo y Yoochun, y como yo vaya capaz me gana lo impulsivo y termino regándola. En cambio tú, con unos cuantos pucheros puede que le convenzas de decirte algo… - Jaejoong rodó los ojos ante la explicación de su novio…

- nada de pucheros para Min, son míos… - saltó celoso el pelinegro, tomando el rostro de su novio y dándole un pico en los labios…

- Chunnie… - el rubio se avergonzó y golpeó suavemente el brazo de su novio… - no seas celoso, Minnie es mi amigo y necesita de mí, así que aparta tus manos que ya vuelvo… - el pelinegro le soltó a regañadientes… consciente de que se estaba portando como un tonto…

……………………………

A la distancia y sin aún prestar atención a sus amigos, Hiro vio a Junsu ponerse de pie, ser jalado una vez por Yoochun para robarle un beso antes de dejarle partir sonriente por el rumbo que antes tomara ChangMin… y no pudo resistirlo, se puso de pie y le siguió ante la mirada confundida de sus amigos que pronto le restaron importancia pues comenzaron a mirar a las chicas del último grado…

……………………………

ChangMin estaba, como Hiro supuso, sentado recargado en el muro de la azotea, la mirada en el firmamento pero demasiado absorto en sus pensamientos que ni cuenta se dio de que Junsu se sentó a su lado hasta que éste prácticamente le gritó para que le prestara atención…

- me dejarás sordo… - se quejó con el ceño fruncido…

- pues no me hacías caso… - el rubio sonreía suavemente… aunque era claro que su amigo estaba molesto… - todos estamos preocupados por ti, ¿sabes?

- no me digas, tienen tiempo de notar algo más que no sea el novio… - soltó con tono agrio… tarde se dio cuenta de que descargaría su frustración con su amigo…

- lo siento… - atinó a decir el rubio bajando la mirada apenado…

- no importa, sigan siendo felices… - el morocho miró hacia otro lado… al otro lado de la puerta de las escaleras, Hiro estaba recargado en el muro escuchando la conversación…

- sí importa, no ha sido nuestra intención hacerte sentir mal, o… no sé, dejarte de lado, Minnie… - el rubio aclaró, sintiéndose culpable ahora por el humor y los cambios en su amigo…

- de verdad, Junsu… no estoy así por ustedes… no directamente… - el morocho flexionó las piernas colocando sus codos en las rodillas, sus manos entrelazadas al medio… su vista volviendo al instante del beso aquél…

- si quieres decirlo, sabes que puedes confiar, ¿verdad?... – el rubio colocó su mano en el hombro del morocho en muestra de apoyo…

- me enamoré, Junsu ah… me enamoré de Hiro Mizuchima… - murmuró mordiendo por último su labio inferior…

El delfín abrió los ojos de par en par… en tanto que Hiro sentía su corazón latir demasiado rápido en su pecho y la respiración se le alteraba…

ChangMin de verdad se había enamorado de él…

******

El día había terminado y nada más había pasado. Hiro no había salido a la azotea para declarar su propio amor por ChangMin, y este no había querido escuchar palabras de su amigo rubio, solo le había pedido que no se lo dijera a nadie más porque ya se sentía bastante estúpido sabiéndolo él mismo. Y Junsu no tuvo más opción que prometer guardar ese secreto. Al fin de la jornada escolar, Jaejoong, Yunho y Yoochun solo habían quedado con tremenda interrogante en los pensamientos ante el silencio de Junsu y el mutismo de ChangMin que rayaba ahora en la melancolía. Pero ya nadie dijo nada, optaron por esperar a que el morocho les tuviera la suficiente confianza para abrirse con ellos.

……………………………

Jaejoong y Yunho estaban en casa del moreno terminando algunos deberes escolares… y en parte ChangMin había sido tema de conversación, hasta que la madre del moreno les anunció desde la estancia que saldría a visitar a una amiga…

Yunho sabía que eso significaba que su madre regresaría hasta dentro de unas dos o tres horas, justo antes de la llegada de su padre del trabajo… y ahora que su novio se había metido de lleno en la tarea de Historia, el moreno se encontraba absorto grabándose cada detalle de sus facciones…

Hasta que su mirada le había hecho sentir inquieto a Jaejoong…

- deja de mirarme…. – susurró sintiendo sus mejillas ruborizarse…

- por qué… - el moreno sonrió inclinando la cabeza para apoyarse mejor en su mano que descansa en la mesita de trabajo donde ambos llevaban casi una hora haciendo tarea y conversando…

- porque me pones nervioso, Yunho… - sonrió avergonzado y le lanzó su chaqueta a la cara tapándosela por completo…

- y porqué te pongo nervioso… - retiró la chaqueta de su novio dejándola encima de la mesita, notando con cierta diversión que Jaejoong se removía en su lugar evitándole la mirada…

- sabes porqué así que no finjas desconocimiento de causa… - intentó concentrarse nuevamente en su tarea… pero era imposible… - ¡Yunho!... – respingó más avergonzado aún…

- Te Amo… - el moreno se inclinó hacia el frente sabiendo que su novio giraría el rostro al escucharle… y fue así que logró hacerse de sus labios rojos en un dulce y tranquilo beso…

Jaejoong se sentía desfallecer de amor entre esos labios que le probaban con tanta dulzura y cariño. Sus defensas y el autocontrol se vendría abajo sin demasiado esfuerzo como el moreno se acercara un poco más… llevaba demasiado tiempo deseando amarse en plenitud.

Yunho llevó su mano a la cintura de su novio, casi se había levantado ya de su asiento mientras se inclinaba más sobre el pelioscuro y el aire les faltaba obligándoles a separarse. Ambos llevaban las mejillas sonrojadas y la respiración un poco alterada. Pero la forma en que sus miradas se habían clavado en el otro les tenía perdidos en ese cariño que demasiado traslucido era desde que se hubieran besado delante de toda la escuela el Día del Festival.

Y luego ya ninguno quiso siquiera detenerse a pensar cuando Jaejoong aceptó la mano de Yunho poniéndose ambos de pie mientras comparten más besos y se abrazan disfrutando simplemente del calor que emerge de ambos y se funde llenando la habitación.

Las manos del moreno se cuelan sin prisas debajo de su camiseta palpando lentamente cada centímetro de piel a su paso, sintiendo esos ligeros temblorcitos propios de la emoción y la expectativa, llevándose entre sus labios esos suspiros que escapan de boca del pelioscuro al sentirle acariciar con devoción su torso y subir sin tapujo hasta su pecho haciéndose de sus pezones. Sabía que la excitación solo iría en aumento, y la verdad que ya no le importaba, Yunho podía tomarlo ahí mismo y él solo podría sentirse más amado y feliz. Llevó sus manos a la espalda del moreno acariciándole primero por encima de la ropa, colándolas luego por debajo de la camiseta y delineando las líneas de sus músculos.

Separaron sus bocas pero las palabras sobraron, sus miradas enamoradas decían lo único que necesitaban, y una a una las prendas fueran cayendo al suelo al tiempo que ellos volvían a unir sus labios y pegaban sus cuerpos notando la piel ardiente del otro y el roce de sus erecciones casi totalmente despiertas antes de caer sobre la cama y entregarse a más caricias y besos. Sus manos ansiosas resbalando sin pudor por la figura del otro, llevándose en su camino otro poco de su calor, y entre sus labios que iban dejando cortos besos, el sabor sinigual de un cuerpo amado sin límites.

Los jadeos iban en aumento y el calor de la excitación a la par, sus cuerpos amoldándose entre sí recostados entre cobijas desordenadas que se iban enredando entre ellos conforme los movimientos más necesitados de ambos los iban arrastrando. Podía ser una locura, estar bien o mal… pero lo único que había en sus mentes y en sus corazones era justamente el deseo de ser uno, de amarse con locura y pasión… con la ternura del amor correspondido y bien acogido por sus progenitores, aunque sin duda probablemente pondrían el grito en el cielo de saber que mantienen la relación a tal punto íntimo.

- Yunho, ahh… - el pelioscuro jadeó con fuerza al sentir la mano de su novio en su miembro masajeando lentamente…

El moreno sonrió complacido al obtener más de esos jadeos que no tardaron en mutar en auténticos gemidos de placer cuando aceleró tan solo un poco sus movimientos, sintiendo el calor y la humedad en la entrepierna de su novio, deleitándose al verle arquear la espalda cuando presionaba la punta y la manera en que cerraba los ojos cuando sus dedos resbalaban con sutileza y parsimonia por toda su extensión… luego de unos instantes sintió que su erección dolía demasiado clamando por atención, y quiso terminar… pero hacerlo en el interior de su novio…

- ¿JaeBoo… puedo, hacerlo?...- susurró cerca de su rostro esperando que comprendiera lo que quería, dejando que la punta de su miembro roce la entrada del pelioscuro…

- ahh, haz… hazlo, Yunho… - asintió mordiéndose el labio, demasiado consciente de que aquello por fuerza iba a doler, pero esperando que sea solo al principio y que después solo quede el placentero y hermoso recuerdo de hacer el amor con su novio…

El moreno se acomodó mejor entre las piernas del pelioscuro, dejó su entrepierna para más tarde y lamiendo tres de sus dedos los dirigió a la intimidad de su novio, deslizando con suavidad y lentamente el primero dentro de Jaejoong, le sintió tensarse y cerrar los ojos con fuerza aguantando el dolor de su intromisión. Se mordió el labio con un dejo de culpa y se inclinó para besar sus labios con dulzura mientras le susurra cariñosas palabras de amor al oído…

Luego de unos minutos, sus tres dedos se encontraban entrando y saliendo delicadamente de su pasaje dilatado, haciendo pequeños círculos cada tanto para dejarle acostumbrarse del todo a esa intromisión pues estaba seguro de que cuando le penetrara el dolor volvería a aparecerse y con mayor sensibilidad.

- mmhhh… - el pelioscuro gimió y se aferró a la espalda de su novio cuando comenzó a sentirle dentro… a pesar de que le había preparado con cuidado y cariño, aún y cuando le penetraba con suavidad, dolía demasiado…

- respira, Boo… respira… - el moreno susurró con la voz excitada pues no podía evitar sentirse en la gloria preso entre sus paredes e inmerso en su calor…

- duele… - murmuró el pelioscuro mientras sentía que aún se deslizaba en su interior y rogaba porque llegara al fondo ya…

- lo sé… - jadeó involuntariamente… - lo siento, JaeBoo… - empujó un poco más y tocó el tope, se quedó quieto y besó la frente de su novio, apartó sus mechones con cariño y sonriéndole cariñosamente con un dejo de culpa siguió besando sus mejillas, bebiendo sus lágrimas y susurrando mil veces ese… - Te Amo… - contra sus labios…

Jaejoong sonrió adolorido al escucharle reafirmar su sentimiento mientras el tiempo pasaba y el dolor casi desaparecía, lo suficiente para indicarle a Yunho que podía moverse… y se quejó todavía un par de minutos ante las estocadas lentas de su novio, pero descubriendo lentamente que sí, que el dolor iba desapareciendo y ya solo quedaban esas deliciosas corrientes eléctricas que viajaban por su columna vertebral y se dispersaban por todo su cuerpo dejándole una estela de placer que le invitó a llevar un vaivén cadencioso de caderas armonizando sus movimientos con los del moreno.

- ahh, ahh, mhh… - y ya solo los gemidos de ambos comenzaron a sonar en la habitación, y el calor de los dos tan alto inundarle de un clima casi denso pero bañado en pasión adolescente y amor sincero.

Yunho le tomó las caderas y siguió empujando con un poco más de fuerza y rapidez, sintiendo que sus sentidos colapsaban ante tal placer, al sentir la intimidad de Jaejoong rodeando su virilidad, apresándola deliciosamente cuando estaba completamente dentro, rozándola con gozo cuando salía, recibiéndole con gusto cuando volvía a él.

Era la unión perfecta…

El pelioscuro no soltó en ningún momento la espalda del moreno, por lo que sus cuerpos pegados frotaban su entrepierna apresada entre sus torsos, el placer que sentía era… tan indescriptible, que solo podía entregarse a él, dejarse llevar y transportarse a ese mundo en el que solo el sentimiento y la pasión reinaban. No tardaron demasiado tiempo para sentir la proximidad del orgasmo cuando el calor se concentró en el bajo vientre y se les tensó cada músculo…

Después… un largo y ronco gemido escapando de la garganta de ambos cuando sus semillas se liberaron y ellos sintieron que de verdad habían tocado el cielo con la punta de los dedos.

Yunho cayó agotado sobre el cuerpo de Jaejoong, ambos sonriendo demasiado contentos y felices como para tomar en cuenta más nada. Unos instantes después el moreno se incorporó para salir despacio del interior de su novio y recostarse a su lado abrazándole protectoramente…

- no deberíamos quedarnos tan tranquilos, Yunho… - sonrió el pelioscuro jugando con una mano del moreno, entrelazando sus dedos y luego solo observándolos, dándoles besos o dejándoles viajar a su mejilla donde acarician con suavidad…

- solo un par de minutos, luego nos duchamos y cambio mi cama, como mi madre aparezca, notará… - se quedó quieto al descubrir una mancha rojiza en las sábanas… - te hice daño… - murmuró poniéndose pálido y mirando a su novio…

- no lo hiciste… - negó el pelioscuro dándole un corto beso en los labios… - sé que es normal en la primera vez…

- no eres una chica…

- los chicos también sangramos la primera vez, Yunho… no es normal que… bueno, que algo tan grande entre en mí como si nada… - se sonrojó de sobremanera y recostó su cabeza en el pecho del moreno…

- pero…

- de verdad, no te preocupes, estoy bien, muy feliz de que hayamos hecho el amor, Yunho…

El moreno sonrió al escucharle decirlo de esa manera… sonrió y volvió a empujar al pelioscuro dejándole sobre el colchón y él encima de su cuerpo sin dejarle su peso de lleno…

- hicimos el amor, JaeBoo… - sonrió y le besó… casi como si recién recordara lo valioso que había sido ese encuentro entre los dos…

- Te Amo, Yunho… - susurró entre besos mientras los minutos seguían avanzando y ellos casi olvidaban que aún tenían que ducharse y cambiar las cobijas de la cama del moreno…

******

Hiro Mizuchima estaba con los nervios de punta… nunca se había visto en una situación como esa… es que nunca se había enamorado… ni mucho menos saber tan… particularmente… que de quien estaba enamorado también lo estaba de él…

Pero… las cosas no eran tan sencillas como parecían…

Ahora no podía…

No podía simplemente aparecerse y decir…

- ChangMin, estoy enamorado de ti… - dijo en voz alta frente a la puerta de la casa del morocho…

Para su suerte, justo cuando el chico abría la puerta y le escuchaba a la perfección…

Ambos se habían quedado congelados en su lugar…

Para empezar…

¿Qué había ido a hacer a la casa de Shim?
¿Y porqué había terminado por llamar a la puerta?


Continuará……




CAPÍTULO 6
OUT CLASS


*****

Casi podían sentir la tensión en el ambiente, aún y cuando el aire fácilmente podía llevarse todo a su paso pues soplaba con algo de fuerza… las miradas de ambos jóvenes estaba bien clavada en la persona que tenían enfrente, pero ninguno tenía aún la fuerza, el atrevimiento, ni la soltura para hacer movimiento alguno… paralizados en su lugar, solo podían sentir el corazón latiéndoles violentamente en el pecho y su respiración alterada escapando de sus pulmones mucho más rápido de lo que quisieran…

Hiro finalmente pareció caer en cuenta de que era su responsabilidad y deber moral hablar y decir algo… abrió la boca pero solo aire lograba expulsar, las palabras ni siquiera estaban atoradas en su garganta, no… aún se trababan en su mente y parecían querer ordenarse pero los presurosos latidos de su corazón le tenían también algo atontado… y solo podía sentir nervios… nervios y más nervios que casi le hacían temblar pues nunca antes se había enamorado, y aún creía que era demasiado polo opuesto para ChangMin como para creer en que podría funcionar…

Es que los miedos siempre parecían ir por delante cuando de amor se trataba…

Y él… no era la excepción, a pesar de su personalidad algo arrebatada y rebelde… Mizuchima también tenía miedo…

Miedo al rechazo…
Miedo a amar y tener que quedarse con todo eso guardado en el pecho hasta que de dolor las lágrimas brotaran de sus ojos y se sintiera mucho, mucho más vulnerable de lo que nunca en su vida…

Evadió la mirada y dio un paso atrás ante el mareo que esos pensamientos produjo en su interior… los ojos del morocho seguían profundamente clavados en su figura y eso le ponía aún más nervioso pues tampoco ha emitido palabra alguna, pero está perfectamente seguro de que le ha escuchado…

No solo por el obvio silencio… sino también por esas mejillas sonrosadas que solo puedes notar en una persona que se siente entre avergonzada y emocionada por algo que le han dicho y le hace sentir especial…

- ¿lo dices en serio?... – finalmente el morocho habló… y fue su voz casi un susurro inaudible, pero Hiro lo había escuchado perfectamente… es que con tremendo silencio…

- sí… - murmuró sintiéndose demasiado nervioso y temeroso… pero volviendo a dar ese paso hacia el morocho buscando algo de seguridad en la cercanía que no le evitaba…

- ¿porqué?... ¿porqué habrías de enamorarte de mí?... – preguntas que casi por inercia y necesidad escapaban de sus labios mientras deseaba creer y confiar…

Porque era ese su primer amor… y muchas personas lo llegaban a recordar con nostalgia y dolor… porque en muchas ocasiones, se convertía en un recuerdo más de esos que infunden tristeza, de esos que solo son ilusiones de años de juventud que marcan el interior con una huella imborrable e inapreciable…

Y fue el propio Hiro quien sintió un vuelco en el estómago al escucharle preguntar eso que él mismo no entendía… pero que por todos los cielos, latía en su pecho y le hacía sentirse tan idiota y vulnerable… así… así como un joven siente el amor… de esa manera en que no puedes explicar pero se siente… tan avasalladoramente que duele y emociona… y es toda una mezcla de sensaciones y miedos que solo puedes atesorar y querer ahí al mismo tiempo que quisieras no sentirle…

- no sé porqué he terminado enamorándome de ti, ChangMin… solo sé que lo siento… - y clavó sus ojos en aquellos que no habían parado de mirarle, pero esa vez… esa vez el brillo de su mirada hizo que algo en el interior del morocho se removiera inquieto y sus mejillas se tiñeran más fuerte en carmesí… - que estoy aquí y aún me debato mentalmente en los motivos por los que he venido, pero que me aterra que llegues a rechazarme, que temo muchas cosas más… pero que por sobre todo… sí que quiero… quiero una oportunidad contigo de experimentar esto que sinceramente es tan novedoso para mí, ChangMin… - se largó en decir antes de que esas palabras que finalmente habían dado coherencia en sus pensamientos se fueran a verdaderamente atorar en su garganta por ese nervio que no dejaba de circular por sus venas…

- también es nuevo para mí… - murmuró maldiciéndose mentalmente por ello… es que desde ya sentía que se convertiría en eso mismo que Junsu era con Yoochun… cómo era que le llamaban, ah sí… uke, pasivo… femenino… - ¡me niego a ser el uke!... – tarde reparó en el hecho de que había prácticamente gritado aquello y que dentro sus padres le llamaban inquietos por que aún no volvía de abrir la puerta…

Maldijo otra vez mientras su rostro se encendía como termostato y salía cerrando tras de sí jalando a un confundido y sonriente Hiro hacia el jardín de lado ocultándose entre esos matorrales que ahora agradecía su madre hubiera tenido ahí… vio a su umma asomarse en la ventana y murmurar algo como “debió ser mi imaginación” antes de volver dentro y que el morocho expulsara un aire contenido que solo le hizo darse cuenta de que tenía su mano entrelazada a la de Mizuchima…

Le soltó de inmediato mirándole casi asustado… aunque más correcto en definitiva es avergonzado… qué diantres le había pasado a su boca que había dicho tal cosa en voz tan alta ¿ah?

- siempre podemos ver cómo van las cosas y definir el rol, ChangMin ah… - y ese tono tan meloso destilando cierta picardía, solo hizo que el vello de la nuca del morocho se erizara y sus mejillas ardieran más a ser posible…

- cállate idiota… - espetó avergonzado pero preguntándose ahora porqué demonios les había llevado ahí, escondidos entre matorrales y porqué Hiro le miraba tan directamente al rostro… porqué los ojos del chico se desviaban a sus labios… - ¿vas a besarme de nuevo?

Definitivo, su boca no le estaba cooperando ni un poco esa tarde…

Hiro solo sonrío algo más nervioso sintiendo su propio rostro enrojecer… estaba siendo más obvio de lo que se había dado cuenta, pero por alguna razón… aquel intercambio de palabras en las que se escondía una mutua atracción, le gustaba…

Y luego las palabras sobraron… porque ambos se habían acercado buscando ese contacto de antes que les había despertado demasiadas sensaciones y que ahora parecía tan claro, aunque no menos atemorizante… unieron sus bocas en un beso pausado, sus labios acariciándose con una ternura que ni siquiera creían poseer pero que en ese momento se entregaban con la mayor de las paciencias… y por unos segundos, los miedos, los temores, las dudas, la incertidumbre de eso que estaban haciendo, fue relegado a alguna parte de sus mentes aun confundidas, y quedó solo eso… el momento perfecto de un amor tierno como el fruto que nace o el sol que se levanta por las mañanas, tan suave y confuso como la niebla montañosa pero no por ello menos bello…

Eso era, a pesar de todo… un beso de amor…

*****

Las vacaciones de verano habían llegado como premio para todos los chicos… y eso en definitiva que tenía de buen humor a Yoochun… porque podía pasar mucho más tiempo con su rubio novio que más y más parecía avergonzarse cada que le invitaba a salir y terminaban ocultándose en algún lado a comerse a besos y hacer apenas milagro para no desnudarse hasta el alma y entregarse de una vez… con lo que al pelinegro le ardía la piel al sentirle tan apasionado en sus besos… sin embargo, no podía menos que respetar el ritmo de su adorado Junsu… jamás se permitiría cometer algún error y echar a perder ese noviazgo que tan hermoso llevaban hasta el momento…

Aunque aún sentía algo de nervios al pensar en lo que sus respectivas familias pudieran decir al respecto…

Caminaban tomados de la mano por esa vereda en uno de los Parques recreativos de la ciudad, sonriendo sin decir nada porque era uno de esos momentos en que el silencio se sentía tan preciado y especial como un beso o una dulce palabra de amor… Junsu sentía ese calor en sus mejillas que solo le delataban como el chico enamorado que era, y Yoochun, le miraba de reojo cada segundo grabándose en la memoria ese perfil, que de hecho, se sabía hasta en ínfimo detalle…

¿Que su relación iba viento en popa? Sí…. ¿Que parecía que vivían en un mundo color de rosa? Definitivamente…

Pero nada de ello era solo porque sí, o porque se estuviesen tomando las cosas a la ligera… era que seguían firmes con su amor como estandarte y dispuestos a luchar contra lo que fuera con tal de poder ser felices y sonreír siempre justo como lo hacían en ese momento… lo hablaban a menudo, estar ahí para el otro en las buenas, las malas… y sobre todo, en las peores…

Se sentaron en aquella roca que daba una vista espectacular de la ciudad metros abajo y dejaron que el viento les acariciara el rostro mientras respiran de ese aire mucho más limpio y agradable…

- ¿eres feliz, Yoochun ah?... – el rubio cuestionó con voz suave, a ojos cerrados y sonriendo suavemente… el pelinegro le volteó a ver esperando que le dirigiera la mirada, pero aquello no pasó en los segundos siguientes a su cuestionamiento…

- ¿contigo? Desde el primer beso que nos dimos, Junsu ah… - aseguró entrelazando sus dedos con los de su novio, notando cómo justo en ese momento el rubio abría los ojos y sonreía brillantemente para él, acercándose lentamente para dejar que sus labios fueran besados por ese Yoochun que no duda en atraerle más de cerca tomándole por la nuca y profundizando ese beso, que aunque apasionado, tan dulce y tierno como el sentimiento que por él tiene…

*****

Yunho y Jaejoong estaban por demás felices y miel sobre hojuelas, por supuesto, haber intimado tenía mucho que ver, y es que se sentían tanto más unidos que nunca… si bien iban despacio y no se lo montaban cada que las hormonas les ardía en la piel y el deseo se apoderaba de sus sentidos… y eso, en realidad, era mucho decir… no era fácil resistirse a los besos y las caricias, ni aun cuando estaban en casa de uno u otro, o hasta en la escuela (durante los cursos de verano, de los cuales, Yoochun era el único que no participaba, aunque acudía pues Junsu estaba en el equipo de soccer)… es que conocerse de principio a fin no cooperaba del todo con su autocontrol, pero lo llevaban bien a pesar de todo…

Y más ahora que ChangMin también iba por ahí sonriendo como bobo cada tanto sin siquiera darse cuenta… esa relación con Hiro Mizuchima que aún levantaba muchos rumores y atraía miradas le sentaba, a pesar de todo, muy bien… a pesar incluso… de la ocasión aquella en que los “amigos” de Hiro hubieran soltado parte de una verdad, que sin negarlo, había herido los sentimientos del morocho…

……flashback……

El día siguiente después de aquella peculiar declaración entre Hiro y ChangMin, los dos jóvenes no hicieron otra cosa más que evitarse en la escuela… es que la vergüenza y ciertas dudas todavía les carcomían el interior… ¿tan difícil era simplemente vivir ese sentimiento que más que claro parecía ya? Al parecer sí, y es que no había existido ninguna otra declaración después que rompieran ese segundo beso la tarde anterior, pues ChangMin no había dado tiempo a nada cuando hubo salido corriendo a su casa dejando a Hiro con un palmo de narices y el corazón latiéndole aun demasiado emocionado… luego de eso, se había dado la vuelta sonriendo y tocándose los labios, pero sin tener el valor de regresar y simplemente declararse…

Ser adolescente es complicado también…

Así pues, durante la última semana antes de las atesoradas vacaciones de verano, Hiro también dejó de juntarse con sus amigos, se la pasaba solo en la azotea o haciendo el vago por ahí… necesitaba pensar cómo declararse a ChangMin sin hacerle sentir demasiado femenino (tenía la impresión de que eso no le gustaría)…

Y al final… sus amigos se habían metido con el morocho cuando le sorprendieron observando absorto a Mizuchima durante uno de los descansos entre clases…

- la niñita se enamoró, ¿eh?... – había empezado uno de ellos con sorna en su voz… Yunho y Jaejoong no se encontraban pues se había perdido por ahí, tal como lo hicieran Yoochun y Junsu… ChangMin simplemente no había podido evitar el sonrojo al ser sorprendido y ni una sola palabra para defenderse salía de su boca…

- déjanos contarte algo, nerd… - otro de los chicos sonrió burlesco mientras le pinchaba entre ceja y ceja al morocho… - la única razón por la que Hiro te buscaba o pudo flirtear contigo es porque lo apostamos… - apenas la última palabra salió de esos labios el corazón del morocho latió inquieto y un vacío se formó en su estómago…

Luego le dijeron más cosas que ChangMin no solo no quiso haber escuchado, sino que intentó borrar de su memoria… aunque las palabras “apuesta” “enamoró” seguían retumbando en su mente… quiso salir corriendo del lugar donde se encontraba, pero los “amigos” de Hiro le detuvieron comenzando a empujarlo mofándose de él y de lo estúpido que había sido…

- ¡déjenlo en paz!... – hasta que la voz de Mizuchima se dejó oír fuerte y claro, a la vez que empujaba a uno de los chicos y se colocaba delante del morocho… - ¡lárguense ahora si no quieren tener problemas conmigo!... – espetó visiblemente molesto…

- de qué demonios estás hablando, Hiro… - cuestionó uno de ellos mirándole confundido…

- de que me importa un bledo si fue una apuesta, me enamoré de ChangMin y no voy a permitir que se metan con él, ¿les queda claro?... – lo que Mizuchima dijera prácticamente lo había escuchado todo estudiante alrededor… y como era de suponer, las miradas y los murmullos no se hicieron esperar… como tampoco el hecho de que ChangMin saliera corriendo al aula con la intención de tomar sus cosas y largarse…

Se sentía estúpido… y emocionado… porque Hiro había dicho aquello delante de todos… tal vez hablaba en serio… pero no dejaba de sentir dolor porque… porque no había negado que sí había comenzado todo por una apuesta…

- ChangMin ¡espera!... – Hiro le había seguido y estaba dispuesto a no dejarle ir… ya basta de errores y huidas…

- qué quieres… - evitó mirarle mientras metía sus cuadernos al bolso y su semblante expresaba con claridad lo que sentía… la tristeza, el enojo…

La ilusión…

- yo… no tengo modo de explicar nada… no puedo negar lo que fue, pero… de verdad, no miento cuando digo que me gustas, que me enamoré de ti…

- ¿y porqué habría de creerte eso?

- porque no tiene caso que mienta… porque sé que lo has sentido… porque no podemos hacer que el corazón mienta… - se acercó y tomando (casi a la fuerza, pues el morocho había intentado zafarse) una de sus manos la llevó a su corazón, dejándole sentir esos latidos emocionados y presurosos que golpeteaban con fuerza contra su pecho… - no es miedo, o ansiedad… es amor, ChangMin ah… es lo que siento por ti… créeme…

Los ojos del morocho se abrieron de par en par genuinamente sorprendido… pero ahí, contra la palma de su mano, aquel ritmo apresurado y fuerte solo le hacía sentir cosquillas en el estómago y que sus mejillas se acaloraran de emoción… aún tenía miedo de confiar, de que no fuera parte más que de esa apuesta tonta… de que de alguna manera, Hiro solo fuese a querer jugarle una broma pesada… de que en un futuro, recordar el primer amor no fuera más que doloroso…

Pero… podía más lo que él mismo sentía… el anhelo de equivocarse… de realmente disfrutar de su primer amor… y lo hizo, por primera vez en mucho, realmente mucho tiempo… se dejó llevar por los dictámenes de su corazón enamorado…

- te… te creo, Hiro… - murmuró y se dejó abrazar por ese Mizuchima de pronto demasiado feliz al que no le importaba más nada que eso…

Ese abrazo con sabor a promesa… ese en el que los brazos de ambos jóvenes se aferraron al cuerpo del otro con solo un deseo en común: no equivocarse.

Y se separaron apenas lo suficiente para dejar sus rostros cerca… tan cerca que pudieron besarse con una tranquilidad envidiable que no rompió siquiera la llegada de sus compañeros, que ingresando al aula se quedaban con la boca abierta y la impresión en sus expresiones al verles tan despreocupados en un beso tan entregado…

Y a partir de entonces, los rumores y hasta las burlas no dejaban de seguirles… ¿importaba? No realmente… eran felices, y para ChangMin y Mizuchima… aquello era más que suficiente…

……flashback……

Naturalmente, Hiro y ChangMin también disfrutaban de las vacaciones de verano… aunque hubiesen tenido que sacrificar parte de ellas cuando Mizuchima se tuvo que ir a Japón unos días con su familia… entonces, el morocho entendió que lo de ellos… era real… porque se extrañaban como solo dos enamorados lo hacen, se llamaban cada tanto y duraban horas al teléfono sin sentir el tiempo… solo deseando, poder estar frente a frente otra vez…

*****

Yoochun sabía que no aguantaría mucho más de esos besos, y Junsu no cooperaba en absoluto correspondiéndole con la misma intensidad… sus hormonas clamaban control y la temperatura de su cuerpo estaba elevándose demasiado rápido y fácil… y era peor, estando solos en habitación del rubio… sin nadie en casa que le hiciera pensar en detenerse…

Sobre la cama…

- Junsu ah… - murmuró contra labios del rubio, pensando en alejarse, pero volviendo simplemente a apoderarse de su boca en un beso tanto más húmedo en el que sus lenguas se enredaban apasionadamente…

Y las manos del rubio acariciaban su espalda con demasiada lentitud descontrolando algo más sus hormonas y el deseo de hacerle suyo por completo… terminó recostado sobre su novio buscando algo más de contacto al mover sus caderas contra las del rubio ocasionando el roce de sus erecciones, que con tal estímulo, despertaban más y más…

- mhh… - gimieron al unísono sin parar de besarse ni acariciarse…

Casi como si ninguno estuviera consciente de lo que estaban haciendo…
Casi como si los dos simplemente decidieran que aquello pasara finalmente…

Y es que ambos se deseaban de corazón…
Pero…

¿Esa vez de verdad se entregarían?


Continuará……

martes, 23 de febrero de 2010

OUT CLASS capítulos finales

CAPÍTULO 7
OUT CLASS


*****

Junsu sabía que aún tenía miedo… que aún sentía que era demasiado joven para dar ese paso en su vida… que entregarse en cuerpo y alma como estaba por suceder lo atribuían a algo más que amor relacionándole a la madurez de una decisión tomada con algo más que el calor de las hormonas o el deseo palpitante de su cuerpo…

Pero a pesar de ser joven, poco menos que un adolescente convirtiéndose en adulto… el rubio estaba seguro de que eso que su novio le entregaba con cada beso y aquellas cada segundo más encendidas caricias… era más que hormonas y deseo… era amor… y madurez… esa que nace de un corazón enamorado y les impulsa a seguir sin dar marcha atrás…

- Chunnie… - jadeó abrazándose al pelinegro cuando éste fue por su cuello marcando con su saliva pequeñas porciones de piel… - por favor… hazme el amor… - susurró con aquella voz sexy que Yoochun rara vez le escuchaba pero que encendía más que la llama de la pasión… el fuego de su alma enamorada…

Park se apartó para mirarle a los ojos… confundido y queriendo corroborar que lo que había escuchado no era producto de su imaginación y el calor… de su amor… su novio le sonrió con las mejillas sonrojadas y sus pupilas brillantes mientras pasaba su mano por los costados de su torso con sensualidad… como diciéndole que sí… que le había pedido aquello… que estaba listo para entregarse a él…

- Te Amo… - murmuró el pelinegro antes de besarle lentamente y enredar sus lenguas con paciencia en aquella apasionada caricia naciente del deseo crepitante de sus almas…

Entonces Yoochun volvió a pasar sus manos por debajo de aquella camiseta que pronto encontró camino fuera de ese cuerpo cuando el pelinegro se la quitó a un Junsu que solo se dejaba llevar por todas esas sensaciones que corrían lentas y electrizantes por todo cada fibra de su ser… la siguiente prenda que encontró el mismo final fue la playera del pelinegro, y verse con los torsos desnudos fue casi como una revelación de algo que les latía desenfrenado en el pecho…

Sentirse así de cerca con ese nivel de intimidad les hacía jadear y sentirse más y más excitados… el roce de sus pieles calientes y el sudor que comenzaba a perlarse en ellas solo conseguía nuevos sonidos eróticos escapando desde el fondo de sus gargantas… Yoochun rozaba con las yemas de sus dedos toda piel en ese camino que trazaba casi a tientas pues cerraba los ojos cada que se entregaba en un nuevo beso con Junsu… el rubio suspiraba entre besos cada que aquel tacto encontraba un punto en su piel desnuda que le erizaba el vello de la nuca haciéndole sentir un cosquilleo especial en el vientre… ese cosquilleo cálido que despertaba más su entrepierna…

Entre caricias y besos profundos, las manos de ambos encontraron un nuevo objetivo… los pantalones molestaban sus entrepiernas excitadas y también el deseo de tocar más directamente aquellas porciones de piel que aún permanecían ocultas bajo sus prendas… el pelinegro se separó con la respiración alterada y los labios rojos de tanto beso, así como lucían los de su novio quien le miraba totalmente sonrojado mientras sus manos se encargaban de deshacerse de sus pantalones… resbalaron lentamente por sus piernas hasta abandonar su cuerpo y caer por ahí en algún lado en el piso… Junsu se mordió el labio avergonzado al saberse solo en ropa interior… aquel momento era lo más lejos que han llegado… aunque ya una vez se hubieran tocado hasta hacerse correr aquella primera vez en un baño de la escuela… en muchas formas, éste momento era totalmente diferente… mejor… consciente y ataviado de amor…

Yoochun llevó una línea de besos desde sus pies, pasando lentamente por sus pantorrillas hasta sus muslos y pasar con pequeñas lamidas por la parte interna de estas hasta rozar la ingle con sus dedos y jugar en el elástico del bóxer…

- mhh, Chunnie… - gimió agudo el rubio removiendo inquieto las piernas y echando la cabeza hacia atrás hundiéndola en la almohada, sintiendo que casi moría de vergüenza y calor…

Park solo de escucharle sentía unos corrientazos en el vientre que le instaban a ir más lejos… a querer obtener más de esos gemidos excitados venir de su novio… y por supuesto, su propia entrepierna iba ganando tamaño entre su ropa molestándole cada segundo más, pero sabía que estaba dispuesto a lo que fuera con tal de hacer sentir especial a su novio… quería que alcanzara todo el placer posible y recordara su primera vez para siempre como un momento memorable…

Deslizó la ropa interior del mismo modo que hiciera con los pantalones, solo que esta vez con un poco más de ansiedad, el bulto de su novio se irguió libre al fina, estaba duro e hinchado… y el rubio se cubrió por instinto gimiendo ante su propio tacto… es que estaba demasiado excitado y estaba seguro de que hasta el roce del aire le haría gemir…

- no te cubras, baby… - la voz excitada del pelinegro atrajo la mirada de ese rubio que sintió sus mejillas arder al límite cuando las manos de su novio retiraron la propia para tomar su miembro entre sus manos… - me encantas… todo de ti me encanta… - susurraba con esa misma voz pero ese brillo en sus ojos que cariñosos se habían prendado de sus pupilas castañas…

- ahh… Chun…nie… mhh… - Junsu se retorció de placer ante esos primeros masajes de arriba abajo, apretó las cobijas entre sus manos cerrando los ojos…

- me encanta tu sonrisa, tu mirada… tu forma de ser… tu cuerpo, la forma en que gimes mi nombre… - susurraba con sensualidad sin apartar su mirada y dejando entonces que solo las yemas de sus dedos toquen a lo largo de su extensión con paciencia sintiéndole temblar bajo su cuerpo…

- ahh ¡Dios! Chunnie… - gimió algo más fuerte al escucharle y sentir aquella delicadeza con que le trataba… cerró los ojos perdiendo contacto con esas oscuras orbes y se rindió…

A ese mar de sensaciones que corrían por su cuerpo haciéndole sentir casi perdido y demasiado anonadado en sus emociones… se aferró más fuerte a las cobijas casi como si temiera caer en un abismo ante todas esas electrizantes corrientes que circulaban sin parar por sus sensibles fibras al placer…

- mhh… - gimió ronco cubriéndose la boca con el dorso de su mano para evitar que saliera el grito de su garganta cuando sintió la cálida boca de su novio engullendo su miembro lentamente…

Los labios de Yoochun se deslizaron hacia abajo hasta que la erección de Junsu tocó prácticamente su garganta… comenzó a subir y bajar succionando lentamente… le gustaba sentir todo ese calor en su estómago ante los gemidos de su novio… el pelinegro se sacó su erección de la boca para dejar entonces lamidas en ella, enredaba su lengua en la punta y jugaba ahí… el rubio llevó inconscientemente sus manos a la cabeza de su novio, enredando sus dedos en sus azabaches mechones, flexionó una de sus piernas y movió sus caderas contra la boca de Park buscando mayor contacto con esa cálida cavidad que le estaba proporcionando un placer demasiado excitante…

El salado sabor de la erección de Junsu sudaba ya y se quedaba en la lengua y las paredes bucales de Yoochun… sabía que no pasaría demasiado para que se corriera y entonces paró… subiendo con sus labios por el vientre del rubio, dejando besitos y lamidas aquí y allá degustando el sudor de su cálida piel… cuando llegó a sus pezones estuvo jugando otro rato ahí, chupando y lamiendo, apretándolos entre sus dedos… ganando más de esos gemiditos que le tenían a tal límite que se vendría sin necesidad de más nada… y tampoco quería aquello… deseaba liberarse esa vez en el interior de su novio…

- Su… ¿puedo?... – el rubio asintió entendiendo el motivo de la pregunta… abrió mejor sus piernas viendo cómo el pelinegro se acomodaba entre ellas y tanteaba con una de sus manos su entrada, mientras la otra estaba en boca del rubio humectando tres de sus dedos…

Luego de unos instantes aquellos dedos viajaron hasta la entrada de Junsu… el primero se deslizó en ese estrecho agujero, ocasionado que se tensara el rubio y cerrara los ojos adolorido… Yoochun se apresuró en hablarle al oído para calmarle… dejó el dedo quieto dentro de su novio, luego de unos instantes comenzó a meterlo y sacarlo con lentitud esperando que se acostumbrara a esa primera invasión y que su cavidad comenzara a dilatarse… una vez que sintió que el rubio se relajaba a las suaves embestidas de su dígito, agregó el segundo… Junsu nuevamente se movió incómodo lanzando un gemido de dolor… su novio volvió a susurrar en su oído besando sus mejillas con cariño… el mismo procedimiento llevó a cabo hasta que los tres dedos ocupaban aquel espacio que no dejaba de ser estrecho pero que más flojo se había dilatado, esperaba Yoochun, lo suficiente para albergar su hinchada erección que ya dolía demasiado…

- Chunnie… estoy listo ya… - escuchó la voz del rubio hablándole antes siquiera de que él hubiera decidido apartar sus dedos para penetrarle… es que había considerado seguir con esos movimientos circulares unos momentos más…

- ¿seguro?... – su novio asintió… - de acuerdo… - retiró los dedos y se acomodó perfilándose contra la entrada de Junsu… - si duele demasiado, solo tienes que decirme y pararé…

- lo sé… hazlo… - el rubio flexionó sus piernas y apoyó sus manos en los costados de la cintura de su novio…

Yoochun acomodó su punta en aquel orificio que se sentía caliente y todavía húmedo por la propia saliva de Junsu… movió sus caderas al frente comenzando a introducirse en él y notó las facciones del rubio cambiar a incomodidad apenas deslizó la punta…

- Su… - murmuró preocupado pero con su voz demasiado excitada… es que era imposible no sentir placer ante aquella opresión que había iniciado en su miembro…

- sigue… - las manos del rubio atrajeron las caderas del pelinegro instándole a continuar…

Park hizo caso penetrándole lentamente… cuando llevaba un poco más de camino, unas lágrimas resbalaron por las sonrojadas mejillas de Kim… pero como sabía que no le pediría parar, optó por inclinarse rozando sus pechos y besarle despacio para luego proceder a beber sus lágrimas y masajear con una de sus manos la erección de su novio… aún estaba duro pero no parecía tan excitado como minutos atrás…

Unos instantes más tarde las facciones de Junsu se relajaron un poco cuando Yoochun llegó al tope y ante esos masajes calmados que el pelinegro continuaba ejerciendo en su entrepierna… aguardar hasta que su novio se acostumbrara a su intromisión fue en realidad todo un logro para el pelinegro… es que realmente se sentía demasiado bien estar ahí dentro, apresado por esas paredes que estrechas le presionaban haciéndole sentir algo mareado y perdido… más nada resultó tan exquisito como esas primeras estocadas que dio una vez Junsu le indicó que podía moverse…

La delicia de sentir el roce de su intimidad con su erección era la experiencia más delicada y plena que nunca pudiera haber imaginado… era tan perfecto que juraría que de poder tocar el cielo, aquella sería la sensación exacta… imposible de describir con palabras pero abnegada en gozo… miró a Junsu notando cómo en su rostro todavía se dibujaban facciones incómodas… así que aumentó el ritmo de sus atenciones en la erección de su novio… luego de un rato notó que también matizaba el placer en sus gestos… más tarde, gemía ronco moviendo sus caderas con el mismo vaivén que él llevaba en sus embestidas…

- ahh… ahh, mhhh… - gemían los dos ya cubiertos por las mismas sensaciones de placer… el dolor había sido relegado y Junsu gozaba también de esa danza de movimientos…

- más Chunnie… ahh, más… aahhh, así, mhh… - con los ojos semicerrados y mordiéndose el labio cada tanto, el rubio siguió el ritmo de su novio notando cómo el calor parecía aumentar más de ser posible en sus cuerpos…

En el ambiente mismo de la habitación de Junsu… tan abrasador que les sofocaba atontando sus sentidos a ese nivel en el que ciertamente no podían hacer más nada que sentir y disfrutar… registrar cada oleada de placer y sentirse desfallecer ante cada una de esas estocadas con que Yoochun se enterraba más y más profundo en el interior de su novio…

Los gemidos iban aumentando y el vaivén de sus caderas también, el pelinegro le escuchó gritar en una ocasión, un grito distinto, algo más ronco y fuerte… un par de estocadas después aquel gemido gritado se escuchó de nuevo… entendió que ese debía ser el punto de mayor placer de su novio… así que buscó dar ahí en adelante con cada una de sus estocadas… y una vez encontró el ritmo de profundidad y velocidad, la excitación les arropó el cuerpo como el alma…

Habían encontrado el ritmo del amor para entregarse la pasión… gemidos y susurros inundaron la habitación, miradas perdidas y sentidos aturdidos, besos esporádicos e intermitentes, corazones acelerados, respiración agitada, pieles perladas en sudor y un sentimiento compartido… todo aquello les fue llevando lentamente al final…

Yoochun retiró su mano de la erección de su novio cuando Junsu le atrajo en un abrazo aferrándose a su espalda mientras seguían en aquella cadenciosa danza de embestidas… entonces el miembro del rubio quedó preso entre sus torsos friccionándose de aquella manera sin interrumpir la estimulación… el rostro de Kim se quedó enterrado contra el cuello y hombre de Park, sus gemidos retumbaban en los oídos del pelinegro… de la misma manera que sonaban los suyos contra los del rubio… se incentivaban de todas las maneras posibles en esa su primer entrega…

El calor finalmente les rebasó… concentrándose en el bajo vientre y tensándoles cada músculo de sus cuerpos… unas estocadas más profundas y certeras… y Junsu fue el primero en correrse manchando con su cálida esencia los torsos de los dos, apenas unos segundos después, Yoochun terminó dentro suyo derramando su semilla en su pasaje…

Agotados, simplemente permanecieron abrazados mientras los espasmos del orgasmo abandonaban sus cuerpos ardientes… es que la piel aún brillaba de sudor y se sentía caliente por todo ese calor que habían compartido al hacer el amor… lentamente todo fue volviendo a la normalidad en sus cuerpos… más la agitación y emoción de sus corazones enamorados permaneció prácticamente igual hasta que pudieron mirarse a los ojos con algo más de conciencia…

- Te Amo, Su… - Yoochun murmuró contra sus labios antes de besarle despacio y tiernamente…

- y yo a ti, Chunnie… - Junsu sonrió enternecido y avergonzado otra vez… es que ahora que la excitación se había ido, volvía la timidez y la vergüenza… sus mejillas no perdieron el sonrojo ni su mirada la brillantez…

No podía creer que al fin habían hecho el amor… se habían entregado por primera vez…

- lamento no haber podido evitar que doliera… - el pelinegro tanteó con una de sus manos el trasero de su novio hasta rozar su intimidad… aún estaba ahí la pegajosa humedad de su semilla…

- me alegra el solo hecho de saber que fui tuyo… el dolor pasó… - el rubio escondió su rostro contra el pecho de su novio al sentir aquella mano acariciando alrededor de su entrada…

- pero sé que dolerá todavía después… - cuando finalmente su pasaje perdiera la dilatación, la incomodidad volvería a su novio…

- entonces tú solo debes encargarte de mimarme, Chunnie… - le miró a los ojos sonriendo con esa angelical manera que al pelinegro le daba vuelcos en el estómago producto de emoción y contentura por saberse dueño de su amor…

- te mimaré toda la vida, Junsu ah… - aseguró sonriéndole tiernamente mientras acaricia una de sus mejillas y vuelve a besarle despacio…

Eran felices a fin de cuentas… porque se habían entregado en la intimidad… ya luego se ocuparían incluso de pensar en qué hacer con las cobijas que acababan de manchar… y luego de unos besos más se apresuraron en tomar juntos una ducha, entre más besos y sonrisas pero más nada, se cambiaron y bajaron a la estancia… presentían que nunca más podrían estar en la habitación de Junsu… ni del mismo Yoochun… sin recordar lo que acababa de pasar y querer repetirlo…

Con suerte, los padres de Junsu no habían llegado…

Y entendieron mientras conversaban sentados en el sofá… que era momento de que supieran la relación que mantenían… que no habría manera de ocultarlo para siempre…



Continuará……




ADVERTENCIA: Lemon

CAPÍTULO 8
OUT CLASS


*****

Japón…

Hiro Mizuchima nunca había sentido tan eternos los días ni aburrido el curso de los minutos… esa semana de vacaciones en su tierra natal no estaba siendo más que un calvario para el muchacho.

Y no bastaban los mensajes, ni las llamadas, ni las conversaciones por la webcam… anhelaba demasiado un beso verdadero, la caricia de sus manos entrelazadas, las mejillas sonrojadas y el ceño fruncido de ese ChangMin que no dudaba en acusarle cuando le hacía sentir demasiado uke queriendo entonces tomar un control que ciertamente se había ganado hace tiempo…

Que tenía su corazón para siempre y que no habría nunca nada ni nadie que pudiera arrebatarle aquella felicidad tan de película que encontraba solo a su lado…

Quizá por ello apenas tenía oportunidad se pasaba horas en la noche sentado frente al ordenador conversando con su novio sin importarles que el tiempo pasara y ellos prácticamente no durmieran…

Que se hubieran atrevido aquella noche en intercambiar palabras atrevidas que delataban el deseo latente de sus corazones… el mismo que les hacía vibrar el cuerpo entero… no podían creerse del todo, que a falta de otras palabras: hubieran tenido su primera vez vía internet.

Y que claro, nadie iba a negar que estaba a años luz de ser una experiencia real y placentera, que no había sido más que un juego que menguaba tan solo un poco la ansiedad y el deseo…

De sentirse piel con piel…

*****

Seúl, Corea…

ChangMin estaba impaciente, los minutos se le hacían eternos esperando en su casa la llegada de su novio desde Japón, pero trataba fuerte de no inmutarse como si en verdad su pulso no estuviera alterado y su corazón latiera a prisa en su pecho. Quería ya que Hiro marcara para decir que estaba ahí, que solo botaría sus maletas en casa para correr a la suya… no, más bien pedirle verse en algún lado, como fuera a su casa no encontraría fortaleza para evitar lanzarse a sus brazos y besarle con ansia como tanto desea…

No supo cuántos minutos más transcurrieron, pero saltó en su lugar cuando sintió su móvil vibrar en su bolsillo, apurándose en sacarlo al reconocer el tono que tenía para su novio.

- hola…

- puedes estar en el Parque en 10 minutos… - la voz ansiosa de Mizuchima se escuchó al otro lado de la línea…

- ya voy para allá… - asintió el menor como si el otro en verdad pudiera verlo…

Y apenas colgó salió disparado de su casa, gritando apenas que volvería en un rato para que su madre le escuchara desde donde quiera que anduviera por la casa. Corrió hasta la parada del bus y caminó de un lado a otro mientras su transporte llegaba… ciertamente el Parque en el que solían verse estaba cerca, pero esa vez el tiempo simplemente parecía ir demasiado lento… casi le gritaba al conductor que acelerara pues su vida dependía de ello… menuda escena hubiera sido esa, con suerte y se quedó calladito sentado en su lugar, observando por la ventana las casas pasar y el viento golpear suavemente su rostro, lo suficiente para mantenerle cuerdo…

Una semana… y habían sentido como si hubiera sido un año entero… sonrió de medio lado al pensar en aquello… quién hubiera pensado que Shim ChangMin se enamoraría de tal manera… y de alguien como Hiro Mizuchima, un chico de raíces japonesas que no dejaba de ser más bien problemático, aunque fuera inteligente y mantuviera sus notas aceptables… quizá esa rebeldía era culpable también de la peculiar atracción que había surgido por el japonés.

Eso o lo que fuera, a ChangMin ya no le importaba, tan solo amarle y dejarse amar… porque así era como, había comprendido, funcionaba eso del amor… si duraba para siempre o no, era algo en lo que no quería pensar demasiado, se limitaba a vivir el día a día ese noviazgo, y para sorpresa (grata) suya, resultaba de lo más encantador y no lo cambiaba por nada del mundo…

Si de repente no podía entender los pensamientos de su novio, bueno… suponía era parte de la historia de amor… y la aceptaba con todos sus colores y emociones…

- ChangMin ah… - escuchó la voz del japonés cuando estaba a unos pocos metros de llegar apenas hubo bajado del autobús… literalmente corrieron al encuentro del otro… si era demasiado cursi o estúpido, la verdad era que no les importaba en lo más mínimo… - te extrañé tanto… - murmuró apenas seguro de que sí, tenía al morocho entre sus brazos correspondiéndole el gesto apresándole en un caluroso recibimiento que ni en sueños fue tan hermoso como lo estaba siendo de verdad…

- y yo a ti, Hiro… - el menor de los dos suspiró sintiéndose de pronto algo más ligero y contento… era increíble, como la sola presencia de esa persona especial ponía su mundo mejor…

Y luego unos minutos de conversación acerca de lo ajetreado del viaje y si se lo había pasado bien en esas vacaciones. ChangMin había sonreído ampliamente cuando Hiro dijera que hubieran sido perfectas si tan solo no hubiera existido kilómetros de distancia separándoles… y es que simplemente esos días habían sido todo menos divertidos sin su novio ahí…

- vamos a mi casa… - propuso de pronto Mizuchima, parándose y tirando de la mano a su novio para que le siguiera…

- a qué, Hiro… - ChangMin pensaba que en casa de su novio no podrían conversar tan cómodos como ahí, cuando casi no había gente atenta a su conversación… mientras que en casa del otro, sus padres seguro estarían atentos…

Pero el japonés solo había sonreído ampliamente murmurando un “ayúdame a desempacar” que había hecho refunfuñar al menor soltándose de su mano y caminando desganado pensando en que aquella era una actividad muy propia de “una novia” ¡y él definitivamente no era una chica!

Hiro sonrió por lo bajo mirando de soslayo a su novio, era tonto quizá, pero incluso le parecía algo más atractivo y sexy cuando se molestaba por sentirse demasiado “uke” y sin embargo no se negaba en seguirle…

Una vez llegaron a casa del japonés, fueron directamente a su habitación, las pesadas maletas estaban sobre la cama ya abiertas, era claro que Hiro solo había dado inicio a la actividad pero que no había soportado esperar un minuto más queriendo abrazar y besar a su novio…

Besar…

Si bien no se habían atrevido a hacerlo en público, Mizuchima pensó que ese era el momento perfecto para besarle… besarle como llevaba días ansiando… le jaló de la mano atrayéndole a su cuerpo, rodeó con la mano libre su cintura y se apoderó despacio de esos labios que le siguieron el ritmo casi como si recién recordara con gracia lo que era ser besado por esa boca sexy que sonreía en medio del beso mientras presionaba más su espalda y entrelazaban sus dedos, las manos de ChangMin se cerraron en la espalda de Hiro… un suspiro murió entre sus labios cuando se separaron apenas un poco para tomar aire y volver a unirse en un beso algo más confiado.

Luego de varios besos compartidos, el menor pareció caer en cuenta de un detalle importante… se separó repentinamente empujándole por el pecho y mirando con la respiración agitada y las mejillas fuertemente sonrojadas hacia afuera, el pasillo vacío, la casa demasiado silenciosa…

- dónde están tus padres… - cuestionó apenas consciente de que hace unos segundos ni siquiera los había recordado…

- en japón… - respondió tranquilamente Mizuchima, dando la vuelta y comenzando a sacar sus cosas para acomodarlas donde correspondían…

- ¡cómo que en japón!... – se alteró el menor… - me trajiste… me trajiste para…

- para que me ayudaras a desempacar… - cortó antes de que se hiciera ideas erróneas en esa cabecita que sabía no paraba de pensar…

- no parecía, eh… - espetó sintiéndose ligeramente molesto y muy avergonzado… esa forma en que se habían estado besando había comenzado a atravesar peligrosamente la línea de la decencia…

- no haremos nada que no quieras, mi amor… - el japonés le dijo con tono seductor… soltando una sonora risa al notar que su novio enrojecía hasta las orejas… - vamos ChangMin ah, de verdad que no te traje para ESO, no soy tan pervertido ni aprovechado… - sonrió de medio lado…

- baka… - murmuró no sabiendo bien qué hacer… todavía se sentía colorado y le sudaban las manos… es que no había podido evitar hacerse ideas… ideas muy calurosas que le habían provocado justamente… calor…

Hiro ya no le dijo nada… en realidad también había comenzado a sentir calor, y el que estuvieran a solas en su habitación con la casa para ellos dos, no ayudaba a normalizar los latidos de su corazón ni a bajar el calor que repentinamente parecía ir subiendo más y más en la alcoba. La idea de llevarle sabiendo que sus padres no estaban era solo para molestarlo por lo femenino que hubiera resultado que le ayudara a desempacar sus maletas y ordenar sus cosas, si no conociera lo organizado que ChangMin llega a ser…

Pero no se le había pasado expresamente por la mente que fueran a… hacer el amor por vez primera… aunque sin duda, como todo adolescente con una pizca de hormonas y un mucho de sentimiento, deseaba aquello…

Se sumieron en un incómodo silencio que para gusto de ambos duró demasiado… a saber, Mizuchima terminó de acomodar sus cosas mientras ChangMin le había ayudado como se había imaginado pero sin haber sido capaz ya de mencionar nada respecto a que era femenino o se comportaba como el uke que tanto detestaba…

Luego fueron a la estancia intercambiando miradas nerviosas y sonrisas vacilantes… ninguno encontraba una conversación coherente o interesante… había sido mala idea mencionar nada de lo que podían hacer en ausencia de los padres de Hiro. Se sentaron en la sala en completo silencio…

- yo… ahm… - monosílabos era lo único que parecía haber en la garganta de Hiro…

- bueno… esto… - como parecía pasar con el reducido léxico a disponibilidad de ChangMin…

Se miraron girando el rostro a la vez y topando sus miradas brillantes de aquel deseo que no podían ocultar aunque quisieran… y no supieron quién dio inicio a aquel nuevo beso ni parecía trascendental cuando ya sus bocas compartían esa pasión encendida que les corría por las venas. Sus lenguas se enredaron demasiado ansiosas de experimentar el límite de ese calor que les apresuró el corazón y les hacía sentir algo más necesitados de contacto…

De fundirse y ser uno…

Las manos de ambos se movían inquietas intentando acercarse más al cuerpo del otro, notando ya que las prendas les estorbaban y que deseaban sentirse piel a piel. A ciencia cierta no podrían explicarse cómo es que tan rápido el deseo les dominó que terminaron desnudándose con algo de prisas y mucho de nervio mezcla con ansiedad y anhelo, ni podrían decir si fue correcto o no, el momento adecuado o un arranque hormonal…

Como quiera que hubiese sido, no se arrepentían de aquellos besos, de las caricias ni los muchos Te Amo susurrados entre jadeos y suspiros maldisimulados de excitación.

Había sido único y especial ir descubriendo el cuerpo desnudo del otro entre besos que no dejaron de lado la pasión ni la ternura, como tampoco las temblorosas primeras caricias que con calma fueron deslizándose por la piel desnuda que iban encontrando a su paso.

ChangMin se recostó en el sofá atrayéndole en un abrazo mientras le dejaba sobre su cuerpo y sentía el roce atrevido de sus caderas arrancándoles un sonoro gemido que les hizo enrojecer furiosamente… más nada detuvo a Hiro de bajar con sus labios por el mentón de su novio, lamiendo aquí y allá porciones de piel en su cuello, los hombros, volviendo a la clavícula y yendo más abajo. Se entretuvo un rato en sus pezones, lamiendo y besando esos montecitos que iban endureciéndose por su estimulante aliento cálido y su saliva, succionó de ellos algunas veces antes de seguir cuesta abajo y entretenerse en su ombligo mientras sus manos jugaban en los muslos del menor.

- mhh… ahh, Hiro… - jadeó sintiéndose demasiado excitado, notando el gran problema que tenía ya en su entrepierna, preguntándose cómo era que su novio parecía saber con tal exactitud dónde tocar y cómo para hacerle sentir mareado y acalorado… abrió sus ojos de par en par al pensar en que aquello venía de la experiencia…

Y casi paró de gemir bajo al ir elaborando tal idea. Hiro Mizuchima siempre había sido el chico problema que se la pasaba molestando y saltándose clases, el chico popular que tenía al montón de chicas (y chicos) tras de él… no había razón para que su novio no hubiera experimentado antes todo aquello que ahora hacía con él…

- esp… espera… - intentó detenerle, pero su novio iba bajando más y más con sus besos… - espera… ¡Hiro!... – el menor terminó por empujarle por los hombros casi haciéndole caer del sofá…

- lo siento… - murmuró apenas entre jadeos, con el cabello revuelto y el pecho subiendo y bajando al ritmo de su alterada respiración…

- yo… tú… - ChangMin sabía que era tonto sentirse ahora inseguro por aquello… es decir, después de todo lo que sea que su novio haya experimentado fue antes de que comenzaran a salir, sabía bien que no habían tenido el primer beso juntos como lo hicieron Yunho y Jaejoong… ni siquiera Junsu había tenido eso con Yoochun porque el pelinegro ya había tenido sus historias por ahí, pero… era diferente tratándose de él… porque el YunJae y el YooSu sí que podían presumir de haber tenido su primera vez en la intimidad sin ningún tipo de pasado detrás… y él… él habría querido por lo menos aquello también, pero… seguramente que Hiro… que él…

- ¿ChangMin ah…? – le llamó con suavidad volviendo a acercarse para acariciar su mejilla y tratar de entender si él había ocasionado el miedo que veía reflejado en las pupilas de su novio… - lo siento, ¿sí? No pensaba presionarte ni nada…

- no es eso… - negó sacudiendo su cabeza y bajando la mirada algo más avergonzado… ¿y si encima no era bueno? Si Hiro le comparaba con otras u otros…

- ¿qué sucede, Min ah?... – le preguntó cariñosamente, besando cortamente su boca, mirándole con una sonrisa tratando de darle lo que fuera que necesitara, cariño, amor, seguridad…

- yo… - mordió su labio y volvió a negar con la cabeza… era tonto mencionar aquello…

- tú me dirás lo que estás pensando, ChangMin ah… - le dijo con seriedad pero sin llegar a sonar duro o molesto… - no soy adivino, y quiero que me digas lo que pasa contigo cuando estamos juntos, si hago cosas que te hagan sentir incómodo o no sé…

- ¿de verdad quieres saber?... – su novio asintió… - es algo tonto…

- aún así quiero saberlo…

- vale… - suspiró… - yo… ¿has hecho esto antes?...

- ¿esto?... – Mizuchima le miró sorprendido, su novio asintió… - te refieres a… que si he intimado antes con alguien…

- sí, es que… parecías tan… experto…

- ¿quieres que te diga la verdad?... – el morocho asintió sintiendo que su corazón iba algo más rápido presa de miedo, y casi se arrepentía queriendo sellar los labios de su novio antes que dijera más nada… - no… - murmuró bajando la mirada…

- ¿no?... – los ojos de ChangMin se abrieron con sorpresa… - pero… tú, antes…

- no he estado nunca antes con nadie en la intimidad, es la primera vez que intento siquiera llegar tan lejos con alguien… si has pensado que hacía las cosas como si ya las hubiera experimentado… - se rascó nerviosamente la punta de la nariz, indeciso entre revelar esa otra parte de la verdad… - bueno, eso puede ser porque…

Silencio…

- porqué… Hiro dime… - el menor quiso saber, obligándole entonces a mirarle a la cara tomándole el mentón para que no volviera a desviarle la mirada…

- he visto yaoi, películas… - murmuró el japonés algo más avergonzado…

Y ChangMin no contuvo ese suspiro de alivio al escucharle… ni curvar esa sonrisa algo burlona al saber algo más de su novio, un secreto que se le hacía curioso y en alguna medida morboso…

- y… qué mas veías en esas películas, ¿eh?... – ChangMin llevó sus manos al pecho de su novio deslizando nuevas caricias algo más confiadas y seguras… casi como si aquella revelación le hubiera quitado toda la tensión y el miedo…

Porque sí… tendrían una primera vez compartida de besos y caricias…
De hacer el amor…

- deja te lo muestro… - Hiro sonrió sintiéndose de nuevo ligero y emocionado de tocar a su novio, de memorizar cada detalle en él… de volver a hacerle suspirar y jadear, gemir y cerrar los ojos a cada una de sus caricias, con cada uno de sus besos…

Y luego ya todo pareció fluir con armonía y sin preámbulos, se fueron entregando lentamente nuevos besos y caricias que no sabían siquiera que existían, fueron memorizando cada línea de piel, cada pliegue, cada punto que le producía un temblorcito o un jadeo al otro, aquellos en donde gemían sus nombres y sentían algo más de calor e impaciencia.

Pronto sus manos habían encontrado ese otro objetivo que les hizo sentir más vergüenza y calor, masajeando entre gemidos la entrepierna del otro al punto de sentir que se venían, pero parando antes de que aquello sucediera. ChangMin ni siquiera lo pensó, solo podía dejarse llevar y sentir… sentir ese desbocado corazón en su pecho latiendo a mil por hora y los escalofríos en su espalda baja cuando los dedos de Hiro rozaron su intimidad… y abrió inconscientemente algo más sus piernas dejándole espacio para que se acomodara entre ellas. Hiro le miró dubitativo, nunca antes había hecho aquello y tenía miedo de lastimarle…

- hazme tuyo… hazme el amor, Hiro… demuéstrame que me amas… - más aquellas palabras de ChangMin le robaron la poca cordura que le pudiera quedar…

Y con cuidado lamió tres de sus dedos para encargarse con ellos de dilatar el pasaje de su novio, bebiendo con sus labios esas lágrimas que fluyeron cuando comenzó a introducir uno a uno esos dígitos, metiéndolos y sacándolos con cuidado al principio, moviéndolos en círculo y aumentando de a poco el ritmo hasta que le sintió algo más relajado. Sustituyendo entonces sus dedos por su erección…

- Te Amo, ChangMin ah… - murmurando esas dulces palabras mientras se va introduciendo lentamente y siente que su mundo explota al saberse rodeado de tan cálido pasaje que estrecho le recibe con un dejo de dolor.

Y aguarda unos instantes antes de moverse, dejando que su novio se acostumbre a tan novedosa invasión. Aguantando apenas las ganas de embestir y correrse dentro suyo y disfrutar de esa sensación tan única de ser uno. Entonces ChangMin se abraza a él y susurra en su oído que está listo… gimiendo quedito con incomodidad ante las primeras estocadas… notando que poco a poco el dolor es desplazado y cada embestida le deja entonces una nueva oleada de placer que le hace gemir más alto y ronco.

Se sumen entonces en ese ritmo inexperto que sin embargo les parece el más perfecto de los bailes, y son sus gemidos la más hermosa de las melodías que les recuerda que ese momento tan especial no es solo hormonas ni sexo… que hacen el amor y se entregan sin reserva a la persona amada.

Las pequeñas gotitas de sudor aparecen mojando sus calientes pieles y sus cuerpos no pierden detalle de una sola de todas las sensaciones que les hace vibrar y estremecerse. Se mueven juntos y encuentran el compás exacto de placer… ese que minutos después les hace sentir todo aquel abrumador calor concentrarse en el bajo vientre… y luego aquel delicioso espasmo que les tensa cada músculo antes de lanzar ese gemido algo más ahogado pero ronco en el que sus semillas se derraman y culminan esa…

Su primera vez haciendo el amor.

Mizuchima tiembla y lo hace ChangMin entre sus brazos, demasiado felices sonríen bobamente besándose apenas los labios. Y se miran a los ojos sellando una más de las tantas promesas que seguramente faltan en el largo camino por recorrer.

Y ninguno sabe si aquello será eterno o podrá terminar el día de mañana. Pero con saber que hoy aquello les basta y les llena de esa peculiar alegría… el resto es solo el fondo de tan preciosa escena de amor.

*****

Yunho y Jaejoong eran felices también, las cosas iban viento en popa y aquello les alegraba el corazón, se les veía sonreír y mimarse, regalarse con cada una de sus miradas otro trozo del amor compartido.

Y era una belleza escuchar al moreno tocar para su novio el saxofón cada tanto interpretando para él las más hermosas melodías a través de las cuales le decía en una más de las tantas formas posibles, cuánto le ama. Cuán feliz es por tenerle a su lado…

Sabiendo bien que aún son demasiado jóvenes, que aún tienen en la vida un largo camino por recorrer, que las cosas buenas de ahora pueden ser mejores, pero que también vendrán con el paquete de la felicidad pruebas que superar y mantener entonces en alto ese amor que hoy les une, que un poco inmaduro hoy aún tiene días por florecer; que la vida color de rosa no existe pero que sí lo hace las ganas de que una relación funcione si ellos dan todo de sí cada día en adelante y para siempre…

Y saben que eso sí que están dispuestos a hacer…

- Yunho, me haces sentir tantas cosas bonitas cuando tocas así… - el pelioscuro se acercó a abrazarle todavía con las emociones a flor de piel cuando su novio terminó de tocar una vez más el saxofón…

- es todo lo que tú me haces sentir a mí, JaeBoo… - el moreno le abrazó de vuelta sonriendo como el adolescente enamorado que es, depositando un tierno beso en esos labios rojos que no dudan en corresponderle sumergiéndose lentamente en ese mar de amor que día con día solo parece crecer más…

Y mientras permanecen unidos en tan dulce beso, ambos jóvenes solo pueden dejarse envolver por esas sensaciones con sabor a promesas que sellar con ese amor que desde ya ha sabido enfrentar con creces las primeras pruebas que lo hacen sentir orgulloso de existir…

Comenzando de la forma correcta el largo camino de la vida…

*****

Faltaban unos pocos días para volver a clases, y los chicos comenzaban a sentir esa típica excitación al respecto. Yoochun y Junsu habían querido tener una cita romántica el fin de semana anterior, pero desde que sus respectivos padres supieran de su relación (y luego de que hubieran puesto el grito en el cielo por ello), les daba un tanto de trabajo hacerse a la idea de que los jóvenes iban a lugares en plan de novios, que se tomaban de la mano y se entregaban besos… a saber qué tanto hacían o dónde cuando salían (naturalmente, Junsu y Yoochun mantenían en secreto su recientemente iniciada vida sexual)… por supuesto, la preocupación de los padres nunca escatima en proporciones.

Sin embargo, todo estaba bien por el simple hecho de sentirse apoyados, de una manera bastante peculiar pues sus padres no paraban de hacer preguntas, muchas de las cuales eran ciertamente vergonzosas, pero… aliviaba de sobremanera saber que en su modo, les habían dado la bendición y les deseaban lo mejor, aunque aún no pudieran entenderles la decisión tomada respecto a sus vidas sentimentales.

Después de ir al cine y ver una buena película, rubio y pelinegro fueron a cenar en un local familiar, luego a caminar por el Parque observando las estrellas en lo alto titilar… se sentaron en una banca y entrelazaron sus manos con cariño mirándose en ese momento a los ojos, como si quisieran guardar en la memoria ese recuerdo perfecto…

Así como parecían sus días desde que comenzaran a salir, y no era porque no estuvieran presentes las dudas o los temores propios de la edad y las intrínsecos descubrimientos de su joven relación, sino por justamente todo ese amor que pueden ver reflejado en las pupilas del otro y que ha sido el principal motor de sus días instándoles a seguir adelante enfrentando juntos todo eso que viene de la mano con su noviazgo, conscientes de que aún tienen todo un sendero por recorrer, y que seguirá lleno de experiencias nuevas, buenas y malas, pero que todas y cada una de ellas solo les dejará una cosa más a cambio: experiencia.

E impregnado en ella, el dulzor de su amor, y todas las tonalidades que de tal fantástico color se lleguen a desprender…

- Te Amo, Junsu ah… - el pelinegro murmuró tomando con cariño sus mejillas teñidas ya en carmesí…

- yo a ti, Chunnie… - correspondió el rubio suspirando ante ese roce que los labios de su novio le regala…

Y funden sus labios en un dulce beso sin prisas y muchos anhelos para un futuro que está ahí sobre ellos, pero que incierto parece efímero y misterioso… ése al que no dudan podrán sobrellevar con su amor al frente.

Y así como lo hicieran ChangMin y Hiro, Jaejoong y Yunho; Junsu y Yoochun saben ahora que no hay cosa más hermosa en la vida que el amor mutuo y las sonrisas enamoradas que no desaparecen a pesar de los problemas que la vida pueda tener…

Que a veces estar fuera de clases puede dar inicio a la más rica de las experiencias: una aventura de amor. La que no termina en toda una vida amándose… si se está dispuesto a enfrentarlo todo y disfrutar…


**FIN**