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viernes, 23 de diciembre de 2011

Shot *-* (Pedidos)

Pues aún no es siquiera 24 pero bueno, cm justamente mañana puede que ni la lap encienda xD les venimos a dejar nuestros regalos (?) de Navidad de una vez. Esperamos los disfruten y dejen sus comentarios y felicitaciones tal vez ;D de antemano aviso que esto no significa que yo vuelva al 100 a escribir, aún me siento saturada y necesito seguir despejando mi mente; pero hice este esfuerzo con gusto para ustedes.

¡¡FELIZ NAVIDAD!! DE CORAZÓN LES DESEO LA MEJOR DE LAS FECHAS EN ESTOS DÍAS EN LO QUE IMPORTA ES COMPARTIR EL CARIÑO EN TODAS SUS MANIFESTACIONES POSIBLES CON SUS SERES MÁS APRECIADOS.

GRACIAS TAMBIÉN, POR SEGUIR AHÍ ;D





Título: STRIPER
Autoras: Felina & Maki
Pareja: HiroxMin
Género: Romance
Clasificación: NC-18
Resumen: La presencia de aquel bombero en la despedida de soltero de Jaejoong hyung dejó más que fuego controlado, una vertiginosa tormenta de calor en la que ChangMin encuentra los placeres a los que por tanto tiempo se ha negado.
Advertencia: Lemon

**STRIPER**

*****

ChangMin nunca ha sido reconocido por su gran paciencia o ser una persona romántica. En el mejor de los casos, era todo un logro conseguir que el joven morocho les acompañara a alguna fiesta y se quedara lo suficientemente tranquilo para no echar a perder el momento con alguno de sus típicos comentarios mordaces. Por supuesto, no es que particularmente extrañe a nadie su actitud, al menos no a sus amigos cercanos, porque de sobra saben que es así su personalidad.

Por tanto, Jaejoong no se inmutó cuando notó a su amigo morocho sentado en la mesa más alejada del local aquél en que se lleva a cabo su “despedida de soltero” que se celebra gracias a las ideas extraordinarias –nótese cierto sarcasmo– de Heechul, un peculiar amigo-enemigo del hermoso joven de cabellos oscuros que está próximo a casarse con Yunho, cosa de una semana para la gran fecha.

- hyung, Yoochun no deja de mandarme mensajes preguntando lo que hacemos… - Junsu, el amigo tierno y simpático del festejado le dijo con pucherito a la orden y ojitos de cachorro enfadado…

- envíale uno y dile que no fastidie, o yo le pondré los puntos sobre las íes por molesto… - Jaejoong respondió con seriedad, sonriendo divertido al ver que su amigo pelirrojo asentía cual niño pequeño comenzando a escribir aquella advertencia de parte del mayor para su novio… después de todo, Yoochun le tenía cierto respeto a Jaejoong cual si se tratara de su madre…

- pareces una especie de mamá gallina con Junsu, incluso a veces con ChangMin… - Heechul, conocido por su personalidad un tanto… compleja, sonrió en tono burlón hacia el pelioscuro, quien atinó a fruncir el ceño ignorándole e ir por otro vaso de ese ponche que sabe un poco a licor pero presiente se le subirá en cualquier momento a la cabeza.

Jaejoong había dado apenas un sorbo –al tiempo que ubica nuevamente a ChangMin sentado en el mismo rincón del local, y a Junsu pucheroso sin dejar de escribir textos en su móvil en una obvia “discusión” con Yoochun que imagina terminará esa noche entre sábanas desordenadas y mucho, mucho calor (en el fondo, sí, admite que es demasiado protector con sus amigos, pero es que le resulta natural y espontáneo, son a su modo, sus críos)– perdido en aquellos pensamientos, estaba más bien ausente al alboroto alrededor, más de sus amigos bailando y tomando, conversando de temas que imagina tienen relación con todo tipo de detalles indiscretos. Lo sabe porque conoce a su gente, la mayoría han bebido más de lo que toleran y se han puesto en plan pícaro.

Pero casi se atora con su bebida cuando Heechul se acercó a él para anunciarle que el verdadero espectáculo estaba por comenzar. Obviemos la sorpresa cuando las luces bajaron un poco y un chico vestido con traje de bombero entró al lugar con música de fondo sugestiva y bastante movida.

- ¡¿Heechul que… qué…?! – Jaejoong tartamudeó todavía más bien alterado por lo que obviamente significaba la presencia de aquel chico.

- una despedida de soltero sin stripper no es despedida de soltero… - Heechul respondió como la cosa más natural del mundo mientras le empuja y le señala dejando que el stripper bombero lo sujete de la mano y lo siente en una silla al centro de la pista de baile del local.

Jaejoong estaba muriendo de vergüenza.
Y ChangMin abrió los ojos desmesuradamente al contemplar al pelioscuro tratando en vano de no mirar al bombero.

Estaba demasiado atractivo y sexy como para negarse.
De pronto el morocho estaba más concentrado en el stripper que en el mismo Jaejoong, sus ojos oscuros seguían cada movimiento del joven vestido de bombero, la forma de mirar, de sonreír, de recorrer su cuerpo con sus manos, de insinuarse a Jaejoong sin parecer vulgar. Tan ajeno a observar a Jaejoong –como Yunho tan amistosamente (obviemos cierto nivel de sarcasmo) le solicitó hiciera y el único motivo por el que estaba en aquella absurda fiesta en la que la mayoría va por morbo– que incluso olvidó que su móvil seguía en la función de video-llamada hasta que un grito ensordecedor retumbó en su oído destrozando sus tímpanos.

- ¡mierda!... – se quejó en voz alta, aunque aún así nadie lo notó pues prácticamente todos estaban babeando al stripper y envidiando el lugar de Jaejoong… incluso Junsu parecía embobado, pero cualquiera que le conoce y sabe cuán coladito está por Yoochun, sabe que está imaginando a su novio vestido de bombero y dándole aquel espectáculo en privado.

- será mejor que ese maldito se aleje de MI prometido en éste instante o le partiré cada uno de sus huesos… - Yunho seguía hablando (o lo que es lo mismo, gritando cual demonio enardecido que se prepara para la venganza… sí, así de celoso es el moreno cuando cualquiera se le acerca a su novio-prometido) al otro lado de la línea. ChangMin optó por terminar la video-llamada y rezar porque al moreno no se le ocurriera ir y presentarse como novio celoso. Ok, tenía serias dudas al respecto.

Un escalofrío le recorrió la espalda al morocho, conoce a Yunho, le ha visto celoso y enojado y realmente se convierte en una persona de miedo. Pensó entonces que algo debía hacer, alejar a Jaejoong del centro de atención del stripper era definitivamente la mejor opción por donde quiera que lo pensara. De modo que, siguiendo más bien ese pensamiento racional que calibrando la magnitud de su acción, en segundos ChangMin había levantado a Jaejoong de la silla incapaz de decir nada cuando el stripper le hizo tomar lugar y la bulla comenzaba a hacerse espacio en el local en tanto el pelioscuro corría por un vaso de bebida lo suficientemente helado que le baje el calor de la vergüenza… y ok, es hombre con hormonas y ese stripper estaba como quería el condenado.

- ¿Tanto se encendió tu fuego?... – la voz sexy y varonil del stripper le hizo sonrojarse como termostato, no solo por el significado de aquella pregunta, sino también por el hecho de que la mano del bombero le acariciaba sugestivamente el pecho mientras las caderas del joven se mueven sinuosamente de un lado a otro… - se supone que vine a divertir al prometido… - el bombero sonrió pícaro al tiempo que se sacó el chaquetón y dejó al descubierto su torso, ese que de por sí ya había atraído la mirada del morocho pues no llevaba camisa bajo el chaquetón…

ChangMin tragó hondo y sintió una gota de sudor correr por el contorno de su rostro hasta humedecer su cuello y perderse en la clavícula. El cuerpo de éste bombero en particular era tentador, delgado pero con músculos definidos, el tono bronceado perfecto que hace resaltar sus atractivas facciones varoniles, la forma en que su cabello oscuro le da cierto aire rebelde luciendo desordenado y grifo, la picardía de su mirada, el tono de sus labios que el stripper se humedecía –el morocho está seguro que a propósito– cada tanto con la lengua; ese músculo flexible que acelera el pulso de su corazón y le hace comenzar a respirar algo más alterado. Sobre todo cuando el stripper comenzó a bajar el pantalón de aquel color rojo que de algún modo resalta el color tostado de la piel del muchacho.

- ¿Te gusta lo que ves?... – el stripper cuestionó con tono sexy dándole la espalda al morocho y mostrándole su bien torneado trasero…

El morocho enrojeció a punto de ebullición, notó claramente la diminuta prenda interior de color blanco que lleva el bombero y que cubre básicamente solo su entrepierna al frente; por lo que sus glúteos, redondos y a la vista suaves y firmes, se veían con total claridad y sin dejar nada a ningún tipo de imaginación que no rayara para entonces en el morbo y la calentura. ChangMin quiso desviar la mirada, tuvo el pensamiento, pero sus ojos desobedientes a su razón, seguían prendados de la anatomía del stripper; el morocho volvió a tragar hondo, la saliva se acumulaba por montones en su boca y todo su cuerpo estaba entrando en ese tipo de calor excitante que despierta todas y cada una de sus hormonas y por tanto, formando ese bulto entre sus pantalones que pronto sería imposible ocultar.

ChangMin tenía que huir, lo sabe. Pero no hay modo de que sus piernas le respondan cuando el pantalón ha abandonado por completo el cuerpo del stripper y la vista resulta tan tentadora. Este bombero sexy se mueve con sensualidad y sabe bien cómo explotar su cuerpo, provocar sin demasiada insinuación ni vulgaridades. El morocho juraría que este stripper tendría a quien quisiera en su cama con un solo guiño. ¡Y joder! ¡Él le quiere en su cama!

- ¿Quieres tocar?... – el morocho jadeó involuntariamente cuando el stripper se acercó a susurrar en su oído con esa voz sexy que le alteró un poco más todos los sentidos…

ChangMin no respondió, pero dejó que una de sus manos fuera tomada por el stripper y dirigida descaradamente hasta el vientre del otro. El stripper le sonrió y le guiñó el ojo con obvia coquetería mientras le ayuda a acariciar el torso desnudo y baja serpenteando la entrepierna. ChangMin se mordió el labio inferior, le saltaría encima en cualquier segundo si continuaba así, estaba excitado y con semanas en total abstinencia desde que terminara su última relación de poco más de un año.

Ajeno a los comentarios divertidos con tono pícaro de los que miran, ChangMin no fue tampoco consciente del momento en que el local fue invadido por otro escuadrón de bomberos, a saber cada uno de aquellos bomberos visitantes se dirigió exclusivamente a alguno de los invitados. Jaejoong enrojeció en primera respuesta cuando uno de aquellos nuevos bomberos se le acercó por la espalda acariciando con indecoro su pecho y sus muslos, al principio por encima de la ropa, pero encontrando pronto camino por debajo de la camisa. Por alguna razón el pelioscuro no podía negarse a este tacto, le resultaba familiar el calor, el tipo de contacto… la misma historia se repitió con Junsu y con Heechul, pero éste último pronto se dio cuenta de que detrás de aquel traje de bombero, casco y lentes oscuros estaba su querido novio Siwon; pronto el pelirrojo delfín también concretó la identidad del bombero que le arrastraba a la pista de baile entre besos y susurros de palabras sucias que le despertaron la libido, por supuesto, solo su ratón le encendía de aquel modo. Jaejoong solo había sido pillado por sorpresa por Yunho porque iba medio atontado por el licor de las bebidas que se tomó de golpe después de aquel momento vergonzoso vivido con el stripper. Ése que estaba recibiendo la directa propuesta indecorosa de parte del morocho…

- ven a mi departamento…

- ¿Estás proponiéndome ir a tu departamento para tener sexo?... – el stripper cuestionó sin reparo, sonriendo con galantería… ChangMin asintió todavía con el rostro encendido de rubor… - Hiro… - extendió su mano y sonrió… - me llamo Hiro Mizushima…

- ChangMin… - el morocho estrechó la mano del stripper… solo entonces se dio cuenta del sudor que bañaba sus palmas…

- te veo en diez minutos en el parking, Minnie… - el stripper recogió su traje de bombero y se perdió rumbo a los vestidores del local, el espectáculo debiera continuar, pero estaba dispuesto a devolverle el dinero a quien le había contratado con tal de tener una noche con ese chico morocho que le cautivó en aquellos escasos minutos de interacción más bien sexual.

ChangMin miró alrededor, algunos cuchicheaban pero parecían más bien enfocados en lo suyo, no le estaban prestando atención a él. Aprovechando la disposición de los hechos, se apresuró al parking para esperar a Hiro, por alguna razón se sentía nervioso y ansioso. Oh sí, había calor circulando por su cuerpo, y su entrepierna todavía dolía un poco. Se recargó en el cofre de su auto y esperó, incluso antes de que los 10 minutos pasaran, Hiro ya estaba ahí; vestía un jean deslavado y una playera clara con chaqueta de piel. ChangMin pensó que definitivamente éste sujeto era demasiado atractivo para pasar de largo por él.

- listo, a tu departamento entonces… - Hiro sonrió y subió al lado del copiloto una vez el morocho desactivó la alarma y los seguros de su automóvil.

El camino fue más bien extraño y silencioso, aunque ChangMin podía sentir la mirada penetrante del chico de rasgos japoneses que le mirada detenidamente y sonreía todo el tiempo, como si lo estuviera analizando o memorizándose cada rasgo de su perfil. Por supuesto, aquella actitud del japonés le ponía algo más nervioso, pero el morocho es todo un experto disfrazando sus sensaciones. Cuando finalmente llegaron al departamento de ChangMin, apenas entraron ambos se habían acercado comenzando un beso profundo y ardiente, el japonés le atrajo por la nuca impidiéndole escaparse, no es que el morocho quisiera escapar.

La puerta fue cerrada de una patada mientras ambos muchachos luchan por desnudarse, claramente ansiosos por el contacto directo de piel con piel; las primeras prendas cayeron al suelo al minuto. ChangMin empujó a Hiro contra el primer muro que encontró en su camino, descendió por su cuello lamiendo sin pudor mientras sus manos desabrochan los pantalones del japonés y lo empujan hacia abajo con prisa, esa vez llevaba un bóxer más cubridor en color negro, ChangMin gruñó por lo bajo, le hubiera gustado que conservara la anterior y poder bajarla con sus dientes. El morocho se golpeó mentalmente por aquel pensamiento, casi jura que es la primera vez que tiene pensamientos tan candentes con un chico… obviemos que aparte de su exnovio, él solo había tenido otra pareja sexual. Aunque a su edad y por su personalidad, algunos asegurarían que es todo un logro.

Hiro sonreía dejándose dominar por la ansiedad de ChangMin, pronto se encontraba totalmente desnudo, ahí de pie con el morocho arrodillado practicándole el mejor sexo oral de toda su vida. Nunca nadie le había tocado de aquel modo, no es que vaya y tenga relaciones sexuales con cualquiera tampoco, pero sin duda ha tenido suficientes experiencias sexuales como para emitir aquel juicio respecto al morocho.

- mhhh ¡Min!... – gimió ronco cuando el morocho hizo algo con su lengua que le hizo temblar de placer…

ChangMin se incorporó volviendo a besarle, recorriendo con sus manos el cuerpo de Hiro y notando que de pronto era él el dominado; casi no fue consciente de más nada que placer cuando ya estaba sentado en el sofá al desnudo, la mata alborotada de cabellos castaño oscuro clavada en su entrepierna…

- ¡fuck! Ahh, mhh… - las succiones le estaban volviendo loco y su erección estaba en su máxima expresión de excitación perdiéndose una y otra vez en la boca del japonés, rozando constantemente las paredes bucales y tocando el fondo de su garganta… - Hiro, esp… ahh…espera ¡joder!... – gemía descontrolado, presintiendo que se correría demasiado pronto… y él que quería pasar la noche teniendo sexo desenfrenado con este sujeto al que apenas conoce pero que lo hace de maravilla.

Hiro liberó la erección de su amante justo cuando el líquido preseminal ya había impregnado el interior de su boca, le miró todo sudoroso y agitado, sonrojado de excitación; sus dedos continuaron acariciando la sensible extensión del morocho notando esos temblorcitos que sacuden el cuerpo del otro.

- quiero ocupar tu interior, ¿Vas a dejarme, ChangMin ah?... – el japonés trepó por su cuerpo sentándose a horcajadas en las caderas del morocho, aprovechando de acariciar sus brazos y besar su cuello o morder trozos de piel por aquí y por allá.

- no soy uke… - jadeó con los ojos cerrados, rendido al placer de ese cuerpo caliente pegado al suyo, sintiendo cada parte de él en contacto con el propio…

- te dejaré metérmela después, si es lo que quieres… - el japonés dijo con soltura… y ChangMin pensó que a pesar de las palabras tan directas, no había otro modo en ese momento de calentura de decir las cosas.

- mh… bien… - apenas había respondido cuando ya sus labios habían sido demandados en un beso más, tanto más exquisito y apasionado que los anteriores.

ChangMin sintió las manos de Hiro en su cintura acariciándole con algo parecido al cariño, unos instantes después una subió a su boca, dedos delgados que tomó entre sus labios chupándolos con gesto indecoroso. Todo lo que el fuego puede provocar, y este bombero tan disponible para apagar tan encendido calor. Una vez llenos de saliva, aquellos dedos resbalaron por su cuerpo perdiéndose entre sus piernas y encontrando su entrada. Hiro presionó el primer dígito con cuidado abriéndose paso en su estrecho orificio, ChangMin se mordió el labio inferior conteniendo el jadeo de incomodidad, sabe perfectamente que aquello duele, después de todo no es la primera vez que permite ser tomado por un hombre.

Hiro se dedicó a mimarle con besos y caricias mientras le prepara sin moverse de aquel sitio sobre el cuerpo del morocho, le gusta sentir el calor que despiden ambos cuerpos mezclarse, el sudor de ambos confundirse y formar esa capa perlada de erotismo y deseo. Cuando ChangMin estuvo listo y tres dígitos se habían deslizado con relativa facilidad dentro y fuera sin que sintiera mayor dolor, Hiro los apartó y se levantó instándole a incorporarse también, besándose nuevamente con pasión y sin dejar de acariciarse mutuamente, caminaron casi sin darse cuenta hasta el comedor.

ChangMin sintió el frío contraste de la madera de su mesa cuando Hiro le hizo subir sin dejar su sitio entre sus piernas, se abrazó al cuello del japonés y enredó sus piernas en su cadera cuando fue penetrado, rápido y profundo, arrancándole esos gemidos adoloridos e incómodos. Acostumbrarse a la invasión le tomó algunos minutos, pero se sintió bien por el trato recibido, por los besos dulces como apasionados, las caricias en sus glúteos o el bombeo en su erección.

Cuando las embestidas comenzaron ambos muchachos lanzaron nuevos conciertos de gemidos mientras se abrazan con recelo y disfrutan de aquella pasión salvaje que viene con el choque de caderas continuo. El miembro de ChangMin se frotaba preso entre sus cuerpos y le mandaba más de esas corrientes eléctricas de placer que corren por su columna vertebral y se distribuyen por todo su cuerpo. Hiro coló una mano entre sus cuerpos tomando la caliente e hinchada erección de su amante masturbándole nuevamente y procurando el ritmo de sus estocadas. El ritmo perfecto y delicioso.

Y estaba ahí, la pasión concentrándose en el bajo vientre, el calor abrasador, el orgasmo próximo. Les hubiera encantado alargarlo pero saben que no hay modo, que tiene que terminar… el primero en explotar fue ChangMin, derramándose en la mano de su amante y manchando en parte sus torsos; un par de embestidas más fueron suficientes para que Hiro se corriera también inundando su interior.

- eso fue… magnífico… - el japonés fue el primero en decir, jadeoso y pleno sonrió al morocho besándole corto en los labios.

- espero que no… lo hagas con cualquiera… - el morocho se mordió la lengua apenas se dio cuenta de lo que había dicho. No es como si tuviera que reclamar nada, era solo sexo con un perfecto desconocido que está como quiere y lo hace magnífico.

- si fueras mi novio te aseguro que sería fiel, ChangMin ah…

- no te conozco Hiro… - le empujó un poco para que se apartara, el japonés salió despacio de su interior sintiendo una especie de vuelco en el estómago como si le molestara que el morocho lo tratara como un simple calentón. Lo cual por cierto, no estaría del todo equivocado, ¿cierto?... – pero… me gustaría… que nos conociéramos quiero decir.

- ¿Quieres conocer a un stripper?... – Hiro enarcó una ceja con diversión. El morocho asintió gruñendo por lo bajo… - de acuerdo, aunque hemos comenzado al revés… ¿te gustaría desayunar conmigo mañana?

- mejor te invito yo… porque por ahora, planeo no dejarte dormir, aún falta que yo vaya arriba… - el morocho le jaló de nuevo besándole con renovada pasión y anhelo.

Por alguna razón, saber que luego de aquella noche tendrían citas la situación no le parecía tan arrebatada. Y eso estaba bien… y luego tendría que aguantar a Heechul reclamándole por raptarse al stripper de la despedida de soltero de Jaejoong… pero por una buena sesión de sexo y una loca oportunidad de conocer a alguien… lo valía.

Después de todo, ¿Quién dice que no se puede encontrar el amor en un incendio?



**FIN**


PROYECTO DE ONESHOTS
BLOG YOOSU NO TENGOKU
YunJae. Lemon en Canadá.
• 2Min Shinee. Dulce, tierno. TaeMin le dedica una canción al amor de su vida. Minho aparece de pronto.

• YooSu. Meloso y maduro. Celebración por el premio de Yoochun. (En proceso)
YooSu. Acción, romance. Yoochun considera a Junsu el asesino de su prometida, le investiga y al acercarse con aquella intención, conoce facetas de Junsu que le van confundiendo mientras el amor nace entre ellos.
• GTOP. Sin idea. Algo sensual. (En proceso)
YunJae. Sin idea.
• KenMin. Sin idea.
• HiroxMin. Sin idea.
• YooSu. Lemonoso y meloso.
• KhunWoo. Sin idea.
• YooSu. Chocolate idea principal, lemonoso y amoroso. Con un Yoochun sexy y seductor, apasionado, pero tierno con Junsu.

• YooSu casado. Yoochun y Junsu son demasiado celosos el uno con el otro. Ligero drama. (En proceso)
• YooSu & KhunWoo. Junsu y Wooyoung se sienten tristes por ser catalogados como tontos o sumisos al ser los uke de sus respectivas relaciones. Yoochun y Nichkhun pueden tratarles demasiado así sin darse cuenta. Su y Woo se hacen tan amigos que la relación es malinterpretada por sus parejas. Celos.
HayaxMin. Pornoso y romántico. Cita al cine. La película es a lo que menos prestan atención.
• ChangMinxHamao. Algo tierno. Sin idea.
• KoMin. Sin idea.

• KenMin. Sin idea. (En proceso)

jueves, 25 de febrero de 2010

OUT CLASS cap 3 y 4

ADVERTENCIA: Lemon

OUT CLASS
CAPÍTULO 3


*****

Yunho se quedó mudo, realmente no tenía algo coherente que decir… Jaejoong solía ponerle así… era ésa su manera de saber que estaba perdidamente enamorado del pelioscuro… que le podía más que cualquier persona, que una mirada suya bastaba para poner su mundo a temblar, para que sus sentidos se turben y no haya más nada que Jaejoong en sus pensamientos… y es que nadie había conseguido atraparle como esos ojos oscuros que le miraban fijamente sin dar tregua a la huida ni a las excusas…

Tragó hondo y carraspeó antes de ser capaz siquiera de murmurar una palabra ininteligible que hizo parpadear a Jaejoong entre confundido y decepcionado… el silencio es traicionero e inoportuno en situaciones como esa… los pasillos de la escuela fueron quedándose vacíos y ellos no tenían en claro qué hacer, ninguno quería realmente irse sin establecer una conversación sana y quizá, que diluyera un poco de todo ese sentimiento que venían arrastrando desde que la relación de los dos terminara y se fuera a pique…

Que terminara con llamas quemantes de dolor…

Con esa clase de rompimiento que lastiman más que las palabras de por medio, esa clase… que se cierne con los silencios y se desborda con los reclamos mudos que no pueden ser expresados y se funden con la más terrible de las soledades…

La que consume lentamente en un mundo de oscuridad y temores…

De desesperanza y angustias que parecen no diluirse con el fulgor de los rayos del sol ni calmarse con los cálidos vientos que soplan desde el horizonte pero no se llevan consigo esos velos que siguen ondeando dejándoles solo vestigios de ilusión…

Una ilusión que el tiempo parece negarse a consolidar…

- déjalo… ya no importa… - el pelioscuro le pasó por el lado partiendo de ahí… haciendo un esfuerzo sobrehumano por tragarse esas lágrimas que pugnaban por salir…

Y es que Yunho a veces le hacía sentir seguro y confiado… a veces podía jurar que le transmitía amor…

Pero entonces aparecían estos momentos de confusión y silencio… de burdas ausencias de palabras que carcomían lentamente su interior y le desolaban el alma… era adolescente, sí… pero en nada su edad evitaba que el dolor fuera agonizante y genuino…

Que amar a su exnovio doliera demasiado…

Yunho se había quedado parado en su lugar sin ser capaz de reaccionar, sin moverse ni decir nada… dándose cuenta de que una vez más la cobardía podía más que su amor por el pelioscuro…

Que una vez más se vencía ante sus miedos y temores… ante el qué dirán…

Y es que se remolinaban en su mente todos esos pensamientos que antes le hicieran renunciar… los mismos que ahora le habían bloqueado a tal punto de equivocarse de nuevo…

De volver a ver la mirada opaca de aquellos ojos tristes que oscuros como la noche se sumían en un manto de soledad y desazón…

- ¡mierda!... – bufó por lo bajo, maldiciéndose a sí mismo por su incapacidad de ir contra todo aquello que aprendido en su familia le impedía ser feliz…

El moreno dio la vuelta y entre el vacío de la escuela anduvo fuera pasando por esos pasillos solitarios que le regresaban el reflejo de su estado de ánimo.

***********

Más tarde, Yoochun y Junsu se reunieron en la casa del pelinegro para hacer aquél trabajo de artes que tenían planeado…

Solo que se habían topado con un pequeño detalle que iba contra todos sus planes…

Los padres de Park no estaban…

Lo que significaba que estaban solos… completamente solos…

Y peor aún… Yoochun le había arrastrado hasta su alcoba y ahora le besaba demasiado apasionadamente recostándole furtivamente en la cama…

- ahh Chunn… - aquellos labios sensuales volvían a él dejándole apenas suspirar su nombre… pero demasiado suaves y gentiles como para negarse a ellos…

Yoochun sabía lo que estaba sucediendo… sabía que había llegado a ese punto en el que el deseo se vuelve demasiado fuerte y solo piensa en recorrer su cuerpo desnudo con sus manos inquietas que intentan palpar toda piel de ese perfecto ser que ya recostado bajo el suyo se deja llevar por sus candentes besos y sus manos que se entrelazan con las de Junsu gimiendo bajito entre labios cuando el roce de sus cuerpos les sube la temperatura y altera sus hormonas…

- Chunnie… ahh… - con los ojos a medio cerrar preso de las sensaciones que circulan por su cuerpo, inconsciente de los movimientos de sus manos cuando soltándose del agarre de las de su novio se mueven sigilosas palpando los costados hasta perderse en la espalda del pelinegro y recorrerla con caricias sutiles que enloquecen un poco más a Yoochun…

- Su ahhh… - y gemir algo más fuerte cuando el rubio le apretó pegándole a su cuerpo y provocando por consecuencia que sus entrepiernas se rozaran…

Ambos cerraron los ojos ante esas nuevas sensaciones que les nublaron los sentidos y encendieron más que sus pieles, sus corazones enamorados… volvieron a unir sus labios ansiosos por no perder el sabor de sus besos y perderse en el océano de sensaciones que sus lenguas jugueteando les provocaban… sin darse cuenta de lo que hacían, se acomodaron mejor acoplando sus cuerpos en esa comprometedora posición que ni siquiera les importaba… y es que saberse a solas daba esas libertades que recluían los pensamientos lógicos y daban rienda suelta a sus deseos novedosos y placenteros…

Junsu se separó de los labios de Yoochun apenas por necesidad de respirar… pero su novio aprovechó aquello para resbalar por sus mejillas y morder suavemente su mentón arrancándole un sonoro suspiro que se convirtió en gemido cuando succionó ligero cerca de su manzana de adán…

- Chunnie… - y sonrió también porque los labios del pelinegro jugaban en su cuello generándolo cosquillas y placer… - no crees que… ahh… deberíamos… ahh, parar… - suspiró en contra de su voluntad dándose cuenta de que el gramo de raciocinio que había pasado por su mente se había ido al caño apenas los labios de su novio volvieron a su boca besándole con algo más de intensidad pero sin dejar ese toque de ternura que le enamoraba cada día un poco más a ser posible…

- Te Amo, Junsu ah… - y es que en ese momento fue consciente de que su atracción por su novio iba mucho más allá del simple deseo banal…

Que era un deseo fundamentado en ese sentimiento llamado amor pero que expresa demasiadas emociones como para ser descritas de otra manera o con exactitud… porque es cosa demasiada bella y avasalladora que sume lentamente en un remolino de sensaciones que le llevan y le traen en un devenir de sentimientos que le marean un poco y le aturden los sentidos impregnándolos del otro…

- Chunnie ah… - el rubio sonríe abnegado en ternura y pasión, dejándose simplemente envolver por todo ese calor y cariño que el pelinegro le deja con cada beso y caricia… - Te Amo… - y susurrar con aquella voz dulce y excitada esas dos palabras que hacían explotar algo en su interior…

Algo que solo puede llamarse Amor…

Y entonces las manos de ambos se movieron sigilosas deshaciéndose de sus camisetas, deleitándose con el suave tacto de sus dedos que resbalaban por esa piel algo sudada y caliente que iban encontrando… memorizando cada línea, cada curva y cada músculo… suspirando y gimiendo sin reserva, sin detenerse a pensar en más nada que en eso que se encuentran haciendo…

Haciendo el amor…

O comenzando a hacerlo…

Y es que de repente la razón parecía volver al rubio… porque sumido en ese mar de sensaciones tenía flashazos que le hacían darse cuenta del nivel de acercamiento íntimo que estaban compartiendo…

- Chunnie… ahhh… - pero su novio parecía más perdido que él… o quizá menos interesado en parar… - Chunnie… para… - pero esos labios volvían a su boca robándole el aliento y aquellas manos insistentes resbalando por sus costados perdiéndose hacia atrás rozando su trasero y arrancándole un gemido más sonoro… - mmhhh…

- te deseo, Su… - y quería… quería dejarle en claro que no era solo calentura ni hormonas, aunque sin duda fueran en parte culpables de su estado… quería que entendiera que él solo quería… - déjame amarte… - demostrarle su amor y ternura de esa otra manera…

- yo… - Junsu le abrazó impidiéndole seguir tocando su cuerpo… - Chunnie ah… - su respiración tan alterada como la de su novio no le dejaba hablar con claridad, su corazón agolpado en su pecho latía furioso y su sangre hirviente clamaba por continuar en aquello que habían parado… - yo no… - quería… quería seguir hasta el final, pero… la realidad era… - tengo miedo, Chunnie… - sinceró, escondiendo su rostro en el cuello del pelinegro… asustado de lo que pueda decir ahora su novio… de que se aparte…

Que se aparte alejándose de su lado…

Y eso simplemente no lo quería siquiera concebir…

Pero tampoco podía seguir con ello así como así…

Al final… ni las hormonas habían logrado que se dejara llevar…

- Susu ah… - el pelinegro le intentó apartar de su cuello queriendo ver su rostro… - hey Su, baby… - le tomó finalmente por los hombros logrando apartarle… - está bien… no intento presionarte… no pienses eso… yo solo… quería que supieras hasta qué punto Te Amo… que si quiero hacer el amor contigo… no es solo por calentura o sexo… - los ojos del rubio brillaron mezcla de emoción y llanto… - no apresuraré nada contigo porque no quiero llegar a perderte ni mucho menos… - le acarició las mejillas y besó con pura ternura sus labios… - vamos a parar si lo quieres… - el rubio asintió ruborizado y todavía algo temeroso… es que no era sencillo pensar que “rechazar” a su novio no fuera a traer alguna consecuencia…

- Chunnie… - susurró con la voz más aguda de lo que esperaba… dejando al descubierto su miedo… - no me dejes nunca, por favor… - gimoteó y volvió a aferrarse al pelinegro, enterrando su rostro bajo el mentón de su novio… - no es que no quiera o que…

- ya lo sé, baby… - le acarició el cabello y besó su nuca… - no estoy pensando nada de eso… yo entiendo… que no estés listo para dar este paso… - le volvió a apartar para verle a los ojos y sonreírle suavemente antes de darle otro corto beso y decir algo más… - pero eso no significa que de vez en cuando mis manos se pongan inquietas… - sonrió pícaramente guardando para sí ese sonrojo que su novio le regalara en ése momento…

- ratón pervertido… - le golpeó el brazo sonriendo también suavemente y mordiéndose el labio al ver el torso desnudo del pelinegro cuando éste se puso en pie buscando su camiseta y pasándole a su novio la suya…

- puedes estar orgulloso de que solo contigo y por ti, delfín sexy… - el sonrojo en el rubio se expandió por todo su rostro y él solo pudo sonreír ampliamente… aunque ambos sintieran que algo entre sus pantalones molestaba… y es que si bien la excitación no había llegado a punto de no retorno… el bulto ahí abajo era ligeramente incómodo… - vamos a trabajar en la sala mejor…

Eso… o terminaría lanzándose sobre Junsu de nuevo… el rubio asintió, se colocó la camiseta y apresuró sus pasos fuera de la habitación tirando de Yoochun y empezando a recordar lo que ya habían planeado para su trabajo…

Hacer el amor… también implica saber esperar…

*********

ChangMin había llegado como siempre, puntual a clases… y sentado en su cubículo esperaba la llegada de sus amigos… Yunho no tardó en entrar por la puerta con una cara que mejor ni preguntar… podía leer en sus ojos que Jaejoong estaba detrás de su estado de ánimo… un par de minutos después, Junsu entró con su enorme sonrisa y ése Yoochun tomado de su mano que le besaba la mejilla y sonreía también ampliamente…

Jaejoong llegó sobre la hora de entrada… y su expresión competía con la del moreno… el morocho se preguntaba cómo era que ese par había salido antes como pareja si ahora parecía que estar bajo el mismo techo en el aula era la peor de sus torturas…

- el amor es demasiado complejo… - murmuró inconscientemente… pero por suerte nadie le escuchó… o casi nadie… un papelito cayó en su cuaderno y él no evitó desenvolverlo a hurtadillas bajo el pupitre para que el profesor no se diera cuenta… - “el amor no es materia de estudio, MinMin”… - leyó… y por alguna razón aquello le resultó algo desagradable… como un desafío no pedido pero que tampoco puede ser rechazado… frunció el ceño y antes de voltear a ningún lado se drenó el cerebro tratando de ubicar la caligrafía y recordar quién diantres se atreve a llamarle… - MinMin… - bufó entre dientes algo más molesto…

Entonces giró despistadamente su rostro… todos a su alrededor prestaban atención a la clase… Jae parecía perdido en sus pensamientos… Yunho también, aunque su vista estaba clavada en la espalda del pelioscuro… el YooSu, bueno, ellos se regalaban sonrisas y miradas que le hicieron rodar los ojos, más obvios imposible… y justo detrás de él a un lado…

- Hiro Mizushima… - murmuró inconscientemente al toparse con el chico y esa sonrisa que hizo que su corazón latiera algo más apresurado…

Sorprendido… quizá asustado por esa reacción de su corazón, ChangMin volvió su vista al frente…

¿Porqué narices su corazón se emocionaba al verle sonreír?

Y… ¡Porqué le había mandado ese mensaje!

- Hiro idiota… - volvió a decir entre dientes… quizá algo más fuerte que antes, pues su compañero de lado volteó a verlo con interrogación… el morocho hizo de cuenta que nada había pasado y se obligó a volver a concentrarse en la clase…

Una hora después… se sintió frustrado consigo mismo pues en nada había conseguido prestar atención… no en la clase… Hiro había inundado sus pensamientos y revolucionado todo su esquema lógico de atracción y selección de pareja…

No solo por el hecho de ambos ser chicos… sino porque además… él era el chico nerd… y Hiro el chico problemático…

- qué diablos pasa conmigo… - guardó sus libros y salió del aula ante la mirada sorprendida de sus amigos y compañeros…

¡Shim ChangMin se iba a saltar las clases!

El morocho no prestó atención… se sentía aturdido y le dolía la cabeza… lo único que quería era alejarse unos momentos de Hiro… y es que hasta su perfume se había impregnado en su olfato… su perfume y una esencia que no está seguro sea normal que haya percibido… porque juraba que era el olor de Hiro… y desde cuándo él percibía esas cosas… desde cuándo pensar en el chico se había vuelto más importante que todo lo demás….

Perdido en sus pensamientos terminó llegando a la azotea del Edificio… se sentó recargado en el muro justo a lado de la entrada y suspiró cerrando los ojos…

El amor también era cansado si se lo preguntaban en ese momento…

- ¿porqué sigo pensando en el amor cuando está en mis pensamientos?... – se preguntó en voz alta considerando que era el único en aquel lugar…

- justamente porque el amor es algo complejo de entender… - la voz de su “tormento” le hizo abrir los ojos, pero sin inmutarse demasiado y permaneciendo en su lugar… no oponiéndose ni refutando que el chico se sentara a su lado y mirara al cielo azul claro… - por eso no es materia de estudio aunque sin duda muchos han intentado comprenderlo y darle alguna explicación científica o lógica… yo prefiero pensar en el amor utópico o novelesco… en ese amor cursi y angustioso…

ChangMin ni siquiera le miró… aunque estaba sorprendido de que Hiro estuviera diciendo todo eso… dentro de ciertos límites… aquello que decía le movía aunque careciera de lógica…

Aunque pareciera solo bañado de una perspectiva romántica…

- por ejemplo, quién podría comprender o explicar la atracción entre dos personas completamente diferentes… la ley del magneto dice que los polos opuestos se atraen, otra clase de lógicas dicen que aquello solo puede conllevar al caos… y finalmente hay filosofías que sustentan que el caos lleva a la calma… así que al final, todo puede tener lógica, sentido y explicación, ¿no, MinMin?

- deja de llamarme así… - fue lo único que dijo… sin animarse todavía a volverle la mirada… pero temblando un poco cuando Hiro se movió acercándose más a él girando su cuerpo y casi encimándosele…

- te cuento un secreto… - se acercó a su oído y murmuró… - tú me gustas, MinMin…

ChangMin abrió los ojos desmesuradamente…

¿Que el qué?


Continuará……



OUT CLASS
CAPÍTULO 4


******

ChangMin se puso de pie como resorte sin importarle el hecho de que Hiro lo siguiera con la mirada y una sonrisa divertida en los labios… lo que el morocho odiaba que le miraran así… y sin embargo, era más el nervio y la repentina ansiedad que le invadiera lo que le obligaba a simplemente alejarse de ahí…

Porque no tenía palabras para esa confesión que acababan de hacerle…

Y no entendía todavía que diantres era lo que le pasaba a él con Mizuchima…

Ni porqué su corazón latía a mil por hora o el motivo por el que sentía sus mejillas arder y el cuerpo le había temblado ante la cercanía de Hiro…

Apresuró sus pasos por donde instantes antes subiera, bajando las escaleras de dos en dos, con la respiración agitada más que por el ejercicio, por la emoción que aún latía desenfrenada en su pecho…

¿Era eso su primer amor? ¿Un Amor adolescente?

Hiro se levantó unos segundos después de que ChangMin se fuera… por alguna extraña razón aquello no había salido como lo tenía planeado… porque no esperaba que decir aquellas palabras le ocasionaran a él tal efecto… y es que su propio corazón latía como potro desbocado y sus manos sudaban nerviosas y casi como si una angustia se viera reflejada a través de sus acciones… porque no estaba literalmente en sus planes haber llegado tan lejos con lo que debía haber sido solo una de esas bromas pesadas que él suele hacer en complicidad con sus amigos…

Una broma que se le acababa de salir de las manos y que parecía iría en rotundo en su contra…

Porque desde el principio, fue ChangMin el único chico con que no se metía… y es que por alguna razón, encontraba cierta fascinación en sus ojos maduros y su porte serio e intelectual…

Quizá…

Quizá resulta que en verdad estaba enamorado…

*****

Los días siguieron su curso y los únicos que seguían derramando miel sobre hojuelas era el YooSu, a quienes sus amigos ya no podían mirar más que con un dejo de envidia o hasta cierto matiz de molestia… no que en realidad molestara, en el caso de ChangMin, era solo que le complicaban un poquito más la existencia con eso de que ahora se drenaba más y más el cerebro tratando de entender… lo que en realidad no puede ser entendido…

El amor solo se siente y se vive…

Aunque ChangMin todavía se negara a llamarle como tal…

Pero que además de todo, Hiro siguiera sonriéndole de aquella dulce y pícara manera, no ayudaba en absoluto… y menos cuando al pasar a su lado, no desaprovechaba la oportunidad de rozar su cuerpo o acariciar sutilmente su mano como si quisiera entrelazar sus dedos… es que le ponía la carne de gallina y ponía su corazón a saltar como loco… ciertamente emocionado…

Emocionado de un sentimiento que seguía negándose en aceptar…

Jaejoong por otro lado, no podía con su propio amor por el moreno… como no podía con sus miradas cargadas de culpa y vergüenza, ni con esas llenas de súplica que parecían pedir algo… algo que no podía darle…

Quizá una segunda oportunidad…

Porque simplemente no quería volver a exponer su corazón enamorado y que Yunho le vuelva a fallar… no cuando sus acciones parecen ir en secreto pero como si se ocultara del resto del mundo… podía sonar egoísta y lo sabía, pero necesitaba más seguridad que la que el moreno le ofrecía con sus medias tintas…

Si iba a amarle, que lo hiciera sin temor a nada…. Porque el mismo Jaejoong estaba dispuesto a aquello… admitía… admitía que quería una relación más como la de su amigo Yoochun con Junsu, quería esas demostraciones públicas sin temor a las miradas o los murmullos… quería la libertad del amor mutuo…

Del amor correspondido sin límites…

Quería vivir la utopía de la felicidad en carne viva…

Y en el fondo… sabía que Yunho comprendía aquello… y que se esforzaba aunque todavía no consiguiera ir contra corriente y exponerse cual libro abierto…

*****

Junsu saltaba emocionado alrededor de Yoochun pidiéndole con sus mejores caritas que participara a su lado en un Festival que estaba próximo a llevarse a cabo en la Escuela…

- anda Chunnie, no seas malito, tú tocas el piano y yo canto, anda, anda, anda… - el rubio había terminado por colgarse del brazo de su novio, haciéndole pucheros y poniendo morritos de niño bueno… cosa que estaba consiguiendo derribar la barrera del pelinegro… y es que su novio era tan adorable, que cada segundo deseaba comérsele a besos… - por favorcito, Chunnie…

Y Yoochun no pudo más que ceder…

- está bien… - suspiró derrotado, aunque al instante sonriera cuando el rubio le dio un dulce beso en muestra de agradecimiento por su apoyo… - pero que quede claro que es solo porque explotas mi amor por ti, baby… - sus palabras arrancaron un intenso sonrojo en el rubio y luego un golpecito en su brazo… Junsu se había avergonzado una vez más… - y cuál quieres que toque contigo, ¿eh, Susu ah?

- mh, no lo había pensado detenidamente… ¿qué quieres tocar Chunnie ah?... – bastante más contento y relajado, el rubio entrelazó sus dedos con los del pelinegro y siguieron su camino por el pasillo de la escuela, ya algunos de sus compañeros se habían acostumbrado a verles de aquella manera… y quienes no, bueno, nada se ganaban con hacer muecas o decir cosas por lo bajo o lo alto, al YooSu se le resbalaba como mantequilla en la sartén…

…………………………

Mientras ellos se alejaban, Yunho leía las bases del concurso del Festival… pensando en si aquello podría ser una oportunidad de demostrarse a sí mismo que su amor por Jaejoong puede más que todas las barreras sociales…

Que esa vez, puede contra todo lo aprendido y simplemente amar…

Amar con el corazón en la mano y el alma entregada sin dudas ni prisas…

……………………………

Hiro ya no había vuelto a decirle nada a ChangMin, pero cada tanto se descubría a sí mismo sonriéndole o mirándole con coquetería… lo que por cierto sus amigos se tomaban a juego, apoyándole por lo bajo pues pensaban que solo buscaba molestar al morocho… cuando en realidad era, que no era consciente de sus actos hasta que ya los había llevado a cabo…

Entonces, si le coqueteaba tan espontáneamente, ¿era que en verdad se había enamorado?

Y cómo demonios le iba a hacer para enfrentar eso… si ChangMin y él eran polos opuestos, sino congeniaban siquiera en el gusto por algo en particular… cómo podrían realmente complementarse…

……………………………

Jaejoong comenzó a sentirse intrigado ahora que cada que llegaba a la escuela encontraba una rosa roja en su pupitre… un precioso botón fresco que olía a romance… era estúpido, pero deseaba con el alma que el detalle viniera de Yunho, sin embargo, ahora el moreno le esquivaba la mirada cuando él se la buscaba…

¿Quién diantres entiende a los adolescentes? Ni ellos mismos en ocasiones…

******

Día del Festival…

La gente iba y venía, estudiantes que estaban encargados de dejar todo en la escuela radiante para el gran evento, como era cercano al verano, habían tomado por tema el esplendor del Sol, por lo que todo adorno y pancarta estaba lleno de colores nacarados y alegres, así como los adornos alusivos…

El Auditorio estaba espectacular, figuras aquí y allá colgaban del techo y le daban un toque divertido pero a la vez juvenil con tintes de romance y amistad… los participantes nerviosos se encontraban desperdigados tras bambalinas, algunos arrepintiéndose de última hora pero sin más remedio que presentarse, otros sonreían y hacían bromas tontas con tal de sacar el nervio… Junsu se dejaba mimar por Yoochun porque de esa forma ni uno ni otro tenía que pensar en lo que en realidad estaban por hacer…

Yunho también estaba ahí… al final, se había decidido a participar…

Aunque justo en ése momento estaba que moría de nervios, y es que incluso padres de familia habían sido invitados… los suyos y los de Jaejoong entre los presentes que ya se acomodaban en las butacas charlando y esperando el momento de que diera inicio el Concurso de Talentos…

Tragó hondo y cerró los ojos unos instantes respirando profundamente… tenía que relajarse y bajar los latidos de su corazón ansioso y nervioso… encima, según el sorteo efectuado, sería de los primeros en salir… para rematar, no estaba seguro de que aún dominara el instrumento que había elegido para inscribirse en el concurso…

El Saxofón era su pasión… pero también uno de los instrumentos musicales más delicados de tocar… le ponía mal el pensar en equivocarse, en errar una nota o que le falte el aire…

Pero sabía… o al menos se esforzaba por convencerse… que si pensaba solo en Jaejoong y se obligaba a desaparecer más nada de su mente, las cosas podían ir realmente bien…

……………………………

El presentador dio inicio al concurso, y todos los participantes se acomodaron tras el telón listos para disfrutar también del espectáculo… un par de alumnos pasaron primero, entre chistes y un ambiente relajado que hizo reír a todos los presentes y diluyó un poco la tensión…

Luego… el turno de Jung Yunho…

El moreno pasó entre el telar del telón caminando nerviosamente al centro del escenario con el saxofón en sus manos… miró al frente y se sintió algo mareado al ver a tantas personas, sus padres alzaron las manos para sonreírle y demostrarle su apoyo, estaban casi al medio de todo el lugar, y más allá, Jaejoong con sus grandes ojos negros mirándole expectante…

Volvió a tragar hondo y se acercó al micrófono para decir unas palabras antes de comenzar su solo…

- hola… - sonrío nervioso y aclaró la garganta, sentía todas las miradas sobre sí, pero algo más profunda la de Jaejoong… - bueno, la canción que he elegido se llama Nothing is Gonna Change My Love for You… es lo que intento decirle a alguien muy especial con quien no ha sabido llevar las cosas de la mejor manera, pero a quien hoy quiero dedicarle esta canción desde el fondo de mi corazón… - acomodó el saxofón, inhaló profundamente, y antes de comenzar… lo dijo… - Jaejoong, hoy quiero que sepas que nada cambiará mi amor por ti… - aquello dejó a todos boquiabiertos, pero nada impidió que le escucharan tocar…

(n/a favor de ver el siguiente video http://www.youtube.com/watch?v=ZBY2M_xgy_o cortesía de Maki mosha *o* disfrútenlo *3*)

La melodía comenzó hermosa y captó al instante la atención de todos… incluso de sus padres quienes no podían dar crédito al hecho de que su hijo estuviera tocando aquella canción a otro chico… por supuesto, los propios progenitores del pelioscuro estaban que no se la creían…

Jaejoong estaba anonadado, sonrojado y emocionado, cada nota conseguía que su vello se erizara más y más, y que su corazón latiera emocionado y enamorado… Yunho básicamente se le estaba declarando de nuevo… y en público… estaba exponiendo tan abiertamente su sentimiento por él…

Y eso simple y sencillamente no tenía precio…

Valía todo… absolutamente TODO error que antes el moreno pudiera haber cometido…

Y mientras la melodía seguía fluyendo, tanto Yunho como Jaejoong tenían en mente todos aquellos gratos momentos que pasaron juntos, aquellos en los que el mundo no existía y solo se dejaban envolver por el amor que se tenían… aquél primer beso a escondidas en el que ambos sintieron la inexperiencia carcomiendo su interior de nervios y temor, aquél en el que saborearon la dulzura del beso que más allá de la experimentación o curiosidad, se entrega con deseo y pureza… de aquél tomarse de las manos sonriéndose con timidez y caminar por aquél camino desolado en el Parque en una tarde soleada que cae en el horizonte y bañaba el paisaje de tonos nacarados… aquélla primer caricia poco más confiada que les hizo darse cuenta de cuánto se gustaban y el deseo que comenzaba a nacer acercándolos más en busca de un contacto más íntimo que nunca llegó a mutar porque entonces los miedos, las dudas y la presión social había podido con todo lo hermoso que tenían el uno por el otro…

Ese amor que ahora parecía que podría volver a nacer… ése que podía ser incluso más consciente y sincero… más libre y apreciado… ése que se arriesga a ser juzgado… pero que también anhela ser expresado sin ataduras…

Yunho tenía los ojos cerrados y sus dedos se movían ágiles por el saxofón consiguiendo que cada nota fluyera bañada de su sentimiento… que cada persona en el Auditorio la sintiera en las venas… y que nada evitara el estallido de aplausos que se dio apenas terminó de tocar…

O que Jaejoong corriera sin importarle más nada hasta el escenario y se arrojara a brazos de un Yunho que, dejando a un lado el saxofón, no dudó en recibirle ni besarle… sí, besarle delante de toda la escuela, compañeros, maestros y padres de familia…

Era como decir: “estoy aquí dispuesto a TODO por amarte… porque me des una segunda oportunidad, la que no voy a desaprovechar…”

Y mientras sus bocas danzaban en una melodía propia de amor y notas suaves de romance, el mundo alrededor se desvaneció y ellos casi sentían que flotaban en una nube de ilusiones y utopías… esas que planeaban hacer realidad cada día así tuvieran que remar contra corriente cada amanecer para estar juntos…

Sus labios calzando a la perfección siguieron compartiendo dulces caricias y en ellas, promesas… promesas que esa vez no se irían por el caño apenas la realidad les recordara con sus prejuicios que lo que sentían el uno por el otro no era socialmente bien visto… y cuando se separaron y sus ojos aún permanecían cerrados, sus bocas rozándose compartieron el aliento, como sus cuerpos compartían el calor del abrazo y sus corazones el latir emocionado que casi parecía se confundía uniéndoles en un plano paralelo… sus manos entrelazadas y una sonrisa… una sonrisa compartida que decía más que mil palabras o las frases que pudieran salir en ése momento de sus labios…

El telón cayó y ellos quedaron cubiertos por el gran telar, los cuchicheos no se dejaron esperar ni los murmullos más allá… de pronto… la realidad comenzando a aparecer y sus ojos abiertos descubriendo miradas de todo tipo… los padres de ambos apareciéndose tras bambalinas con expresiones que no podían definirse entre la sorpresa y el miedo o la decepción… quizá incluso comprensión…

Yunho afianzó su agarre en la mano de Jaejoong esperando hacerle ver que no se iría, que lo que le dijera con la canción era sincero y no se esfumaría con la primer prueba… el pelioscuro le sonrió suavemente antes de volver su vista a los adultos que ya prácticamente estaban ante ellos, y el concurso continuaba en tanto ellos caminaban tras bambalinas a un lugar en el que mantener, o procurar, una charla civilizada con sus progenitores…

- quieres… quieren explicarnos que está pasando aquí… - pregunta obvia, duda razonable para el Sr. Jung, que con voz fuerte cuestionara apenas se alejaron lo suficiente del resto…

- lo que has visto padre… estoy enamorado de Jaejoong y no voy a dar marcha atrás en ello… - el moreno dijo con una firmeza que no estaba del todo seguro poseer, pero que estaba ahí dando la cara por primera vez desde que se supiera enamorado del pelioscuro…

- pero… son chicos… desde cuándo eres gay, hijo… - la Sra. Kim preguntó, no pudiendo evitar que su mirada continuara sorprendida o que su voz titubeara un poco al decir aquello…

- no lo sé mamá, solo sé que amo a Yunho y también estoy dispuesto a lo que sea por estar con él… - el pelioscuro miró a su padre de soslayo… le preocupada el carácter del Sr. Kim… podía llegar a ser algo cerrado de mentalidad respecto de algunos temas, aunque ciertamente nunca se había preguntado lo que opinaría acerca de la homosexualidad…

Ambos hombres les miraban minuciosamente… los adolescentes temblaban involuntariamente presa de demasiadas emociones y miedos que sin poder evitarlos estaban ahí presentes… el Sr. Jung tomó un paso al frente y palmeó la espalda de su hijo…

- has tomado tu decisión con firmeza, el carácter hace al hombre… así que tienen mi bendición para seguir juntos… - sonrió apenas con ligereza, pues a pesar de decir aquello algo en su interior le decía que aquello no era correcto… y sin embargo, recordaba la promesa que se hiciera cuando Yunho nació… amarle por sobre todas las cosas… - nos vamos… - tomó la mano de su esposa y dando la vuelta se marchó dejándoles ahí entre confundidos y emocionados… en la espera del “veredicto” de los padres de Jaejoong…

El pelioscuro miraba fijamente a su padre… mientras parecía debatirse internamente para decir alguna palabra… pero nada parecía querer salir de sus labios… la Sra. Kim suspiró como quien se siente derrotado por un precepto que no puede ser cambiado… apretó la mano de su esposo y éste pareció salir de su trance con aquel gesto… los adultos se miraron a los ojos por segundos que a Yunho y Jaejoong les parecieron eternos, y luego les volvieron a mirar…

- la canción ha sido hermosa, felicidades Yunho… - el moreno saltó en su lugar sin querer cuando sintió la mano del Sr. Kim en su hombro… - un hombre de verdad es aquél que acepta los retos y se enfrenta hasta la más absurda de las adversidades, los prejuicios sociales son de esos… vivan su amor, chicos, que aunque quisiéramos que sea eterno, es tan efímero como la vida misma… - sonriendo gentilmente, el hombre se retiró con su esposa dejando a los jóvenes respirar tranquilamente…

Y esperar que aquello no sea un hermoso sueño del que puedan despertar en cualquier momento…

Porque estar juntos es lo que desean de corazón… y se siente muy bien ese calor de sus manos entrelazadas y el danzar de sus corazones enamorados palpitando al mismo ritmo…

- Jae… - el moreno le miró todavía con el vestigio de la culpa opacando el fulgor que deseaba brillar en sus pupilas… - siento haberlo hecho todo mal, pero de verdad… Te Amo, Jae… - el pelioscuro le sonrió atrayéndolo en un nuevo abrazo mientras una lágrima de felicidad rodaba libre por su mejilla sonrojada…

- gracias Yunho… sabes que Te Amo también… - y sus labios buscándose en un nuevo beso que no escapó a más de una mirada curiosa en tanto de fondo se dejaba escuchar la canción que Yoochun y Junsu interpretaran… el pelinegro al piano y el rubio con su armoniosa voz dejando fluir las notas y la letra de My Everything… y era como si fuera el cuadro exacto para el momento…

Casi como el final perfecto de una película de amor… para ellos, tan solo el comienzo de toda una vida para amarse, para enfrentar y superar los obstáculos que faltaban por vivir…

……………………………

El concurso casualmente no lo ganó ni Yunho con su romántica interpretación al saxofón, ni Yoochun y Junsu con su armoniosa actuación… a fin de cuentas nada podía hacerse contra ciertos lineamientos sociales que se imponían… pero en nada aquello les había importado… el YunJae estaba la mar de contento porque finalmente estaban juntos y eran libres de demostrarlo pues tenían ya la bendición más importante de todas: las de sus respectivos padres. Y el YooSu, bueno, ellos seguían en plan de vivir su amor sin importar más nada… si bien era cierto que sus padres no habían estado presentes y por tanto, que ellos aún no enfrentaban esa realidad que podía derrumbar la ilusión que han venido construyendo…

******

Con el YunJae y el YooSu felices de la vida siendo simplemente ellos, caminando tomados de la mano o dándose sus besos aquí y allá, ya solo ChangMin se sentía casi como bicho raro entre sus amigos… y más encima Hiro que no ayudaba pues sus acercamientos comenzaban a ser más evidentes y a ponerlo más nervioso…

Pero hoy, hoy le había llegado al límite…

Acompañarle a su casa aún cuando él dejara en claro que NO quería aquello…

- bien, esta es mi casa, ya puedes dar la vuelta y marcharte por donde viniste, Hiro… - sonando más molesto de lo que se esperaba, el morocho exigió… caminó al pórtico de su casa y antes de poder abrir la puerta…

Mizuchima lo tomó por el brazo obligándole a dar la vuelta, con su otra mano rodeó su cintura y le plantó un beso…

Un beso que por alguna extraña razón… ChangMin correspondió…


Continuará……

miércoles, 24 de febrero de 2010

OUT CLASS cap 5 y 6

ADVERTENCIA: Lemon

CAPÍTULO 5
OUT CLASS


*****

ChangMin no estaba del todo seguro del motive que le había llevado a dejarse envolver por esos labios que seguían haciéndose de su boca como si se tratara del mayor de los manjares… pero le gustaba…

Le gustaba demasiado sentir esa suave textura deslizándose contra sus labios, esa lengua cálida lamiendo a lo largo instándole a abrir su boca y permitirle el paso a su interior, suspirando casi involuntariamente al sentirle entrelazarse con su lengua y jugar con ella de manera tal que estaba seguro ese era, no solo su primer beso, sino demasiado apasionado para ser bueno para su salud mental…

¡Se besaba con otro chico!

Y casi como si recién se diera cuenta de aquello, el morocho se separó abruptamente empujando a Hiro por los hombros, evitando mirarle y decir nada, dando la vuelta y entrando en su casa demasiado confundido y preso de diversas sensaciones… dio un portazo y subió escaleras arriba a su cuarto con el corazón latiéndole a mil por hora, demasiado agitado como para dejarle pasar desapercibido…

Como para no aceptar que ese beso y ése chico en específico era el culpable de su latir apresurado…

Aventó las cosas por ahí y se dejó caer en la cama mirando el techo… llevaba las mejillas arrebatadas de carmesí y los labios rojos por el beso que acababa de darse con uno de los chicos más guapos de la escuela, y también uno de los más problemáticos… cerró los ojos un momento pero inmediatamente los abrió bufando molesto pues solo el rostro de Mizuchima se había aparecido en sus pensamientos…

- ¡mierda!... – soltó entre dientes, sentándose en la cama y revolviendo desesperado su cabello… - no puedo enamorarme… - susurró casi angustiado mirando hacia el piso de su alcoba… mordió su labio y fue como sentir ahí todavía el sabor y la calidez de aquellos labios que sin pedir siquiera permiso le habían robado su primer beso… - maldito Hiro… - pero por alguna razón, una sonrisa se había curvado en su boca…

Una sonrisa que él no negó… y que de alguna manera, le hacía sentir un cosquilleo agradable en el estómago…

- dijo que yo le gusto… - murmuró llevando inconscientemente uno de sus dedos a sus labios, recordando también el día aquel en que le confesara tal sentimiento estando ambos en la azotea de la escuela… - ¿por qué habría de atraerle precisamente alguien como yo?

ChangMin se cuestionó de pronto, su sonrisa desapareció… no era que se considerara feo ni nada de eso, sabía que tenía cierto atractivo aunque definitivamente no era el estereotipo de chico popular… justamente era esa la razón por la que de pronto sintió su pecho oprimirse…

Mizuchima no era de los que se enamoraban, de eso estaba seguro… era más bien de los que solo hacían bromas y jugaban…

Como muy probablemente intentaría jugar con él…

Y pensar en eso hizo que su corazón doliera… y no, sabía que no era que literalmente su corazón doliera, no fisiológicamente… comenzaba a descubrir, que lejos de toda lógica… su corazón se había enamorado sin avisar ni preguntar…

De Hiro Mizuchima…

- ¡genial! Mi primer amor y tenía que ir a fijarme en él… - sus dedos volvieron a recorrer sus labios… - ¿será solo un juego?

Volvió a dejarse caer sobre la cama… y cerró los ojos recordando esa vez con claridad el momento del beso… esas sensaciones que en tan pocos instantes Hiro le había hecho experimentar, recordando la suavidad y la calidez de sus labios, la inquietud agradable de una mano del chico en su cintura… el calor de sus cuerpos tan pegados… la sensación de flotar en una nube mientras compartían de manera tan romántica el aliento… la pasión que dejara en el encuentro de sus lenguas resbalando una contra la otra…

¿Un beso así podía entregarse solo en juego?

……………………………

Hiro había seguido su camino sonriendo como tonto mientras se alejaba de casa de ChangMin… llevaba la vista en el suelo, pero solo porque iba demasiado perdido en el recuerdo del beso que le había robado al morocho… consciente de que le había correspondido…

De que ese era el mejor beso que nunca hubiera compartido con nadie…

Algunas personas pasaron por su lado y tenían que moverse para no dar de lleno contra el chico pues iba demasiado ensimismado como para ver por dónde iba… solo la suerte le estaba ayudando a no estrellarse contra un poste o alguno de los puestos que instalados en la calle le veían pasar… el tiempo y la distancia habían desaparecido desde el momento en que sus labios se encontraron con los de ChangMin, y ahora se encontraba ya en la avenida que lleva a la estación del tren que le lleva a su propia casa…

Su cuerpo iba en automático… mientras su corazón seguía latiendo agitado en su pecho y el sabor de la boca del morocho aún era disfrutado por Mizuchima que una y otra vez tocaba sus labios o los lamía recordando con demasiada alegría que habían sido arropados con gusto por ChangMin…

- estoy enamorado… - dijo con naturalidad y tono de voz normal sin importarle si alguien le escuchaba o dónde se encontraba…

Algunas personas le voltearon a ver por curiosidad cuando escucharon esas palabras, pero ya el tren venía acercándose y pronto la gente siguió con su vida mientras que Hiro parecía seguir clavado en aquél pórtico de la casa de Shim ChangMin… en los segundos más deliciosos de toda su vida… mientras se besaba con el chico del que menos pudo haber esperado llegar a enamorarse…

Porque ellos eran más que polos opuestos… eran más que las etiquetas escolares del chico problema y el chico nerd…

Eran…

¡Bah! No lo sabe, pero eran de alguna manera como agua y aceite, no había modo de que pudieran mezclarse, de que pudieran congeniar y hacer una “sustancia” en común…

¿Era eso amor?

******

Mientras los días seguían su curso, y el YunJae y el YooSu seguían disfrutando de su noviazgo con libertad, ChangMin era ahora casi un zombi. Se le veía distraído y no participaba tanto en clases como antes… incluso llegaba tarde o se saltaba alguna clase cuando simplemente decidía que no podía estar en el mismo espacio en el que Hiro Mizuchima…

Es que le había decepcionado de sobremanera que el chico no le hubiera dirigido siquiera la palabra después de aquél beso que le robara hace ya cerca de semana y media… y todo el tiempo pensaba en eso, sintiéndose tonto, engañado, y un montón de cosas que iban pasando por su mente… pero sobre todo, se sentía molesto consigo mismo por haberse permitido dejar dominar por las emociones y haberse ilusionado con un primer amor que lejos estaba de darle la alegría y la contentura que veía en sus hyungs derramando miel sobre hojuelas con las manos entrelazadas y esas miradas cargadas de cariño que solían mutar en besos cuando tenían oportunidad…

……………………………

Mizuchima sabía que estaba mal comportarse así… pero… ah, las cosas de la vida… no solo que se había dado cuenta de que no tenía idea de cómo abordar a un chico en plan sentimental… sino que… sus amigos seguro se meterían con él, eso lo puede soportar, pero no podría si se meten con ChangMin, y eso seguro que también lo harían…

Bueno… es que había una parte de la historia que el morocho desconocía y que aunque quisiera evitarlo, le jugaría en contra y terminaría por mandar al caño cualquier palabra bonita o cita romántica que pudieran tener…

La única razón por la que Mizuchima se había acercado tanto a ChangMin, incluso aquella vez en la azotea… había sido una tonta apuesta con sus amigos…

Una apuesta que había terminado por hacerle conocer de modo extraño el amor…

- creo que tendremos que pagarte, Hiro… - uno de sus amigos le palmeó el hombro sonriendo ampliamente mientras se encontraban en las bancas del comedor al aire libre…

- sí, por lo que hemos visto, lo que sea que hayas hecho y como lo hayas hecho, dejó a ese nerd de ChangMin bien clavado por ti… - secundó otro mientras se sentaba frente a Hiro y veía más allá al morocho votar su comida en el basura y se marchaba de donde sus amigos con clara molestia…

Hiro no respondió nada, siguió inconscientemente al morocho con la mirada hasta que le perdió al verle internarse por las escaleras rumbo seguramente a la azotea. Luego volteó hacia donde el YunJae y el YooSu…

……………………………

- ¿alguien sabe qué le pasa últimamente a Min?… - se aventuró a preguntar Junsu, pero él y Yunho eran sus mejores amigos y definitivamente no tenían idea de nada… a Jaejoong parecía que le tenía confianza pero tampoco a hablado mucho con él, y Yoochun admite que ha estado demasiado ocupado en disfrutar de su novio tanto como puede como para acercarse al morocho…

- creo que deberíamos ir y preguntarle… - opinó Yunho… que como los demás se había dado cuenta de que la molestia de su amigo se había disparado justo cuando comenzó a hacerle mimos a Jae… de la misma manera en que los compartían Junsu y Yoochun…

- multitud sería demasiado para él, Yunho… - el pelioscuro sabía bien que en lugar de ayudarle a abrirse, que los cuatro fueran ahora a lanzarse a las preguntas solo le apartaría más…

- bueno, entonces quizá Junsu debiera ir, de los cuatro creo que es con quien mejor se abriría para expresar lo que sea que tiene… - el rubio miró confundido al moreno… - ChangMin apenas está haciendo amistad con JaeBoo y Yoochun, y como yo vaya capaz me gana lo impulsivo y termino regándola. En cambio tú, con unos cuantos pucheros puede que le convenzas de decirte algo… - Jaejoong rodó los ojos ante la explicación de su novio…

- nada de pucheros para Min, son míos… - saltó celoso el pelinegro, tomando el rostro de su novio y dándole un pico en los labios…

- Chunnie… - el rubio se avergonzó y golpeó suavemente el brazo de su novio… - no seas celoso, Minnie es mi amigo y necesita de mí, así que aparta tus manos que ya vuelvo… - el pelinegro le soltó a regañadientes… consciente de que se estaba portando como un tonto…

……………………………

A la distancia y sin aún prestar atención a sus amigos, Hiro vio a Junsu ponerse de pie, ser jalado una vez por Yoochun para robarle un beso antes de dejarle partir sonriente por el rumbo que antes tomara ChangMin… y no pudo resistirlo, se puso de pie y le siguió ante la mirada confundida de sus amigos que pronto le restaron importancia pues comenzaron a mirar a las chicas del último grado…

……………………………

ChangMin estaba, como Hiro supuso, sentado recargado en el muro de la azotea, la mirada en el firmamento pero demasiado absorto en sus pensamientos que ni cuenta se dio de que Junsu se sentó a su lado hasta que éste prácticamente le gritó para que le prestara atención…

- me dejarás sordo… - se quejó con el ceño fruncido…

- pues no me hacías caso… - el rubio sonreía suavemente… aunque era claro que su amigo estaba molesto… - todos estamos preocupados por ti, ¿sabes?

- no me digas, tienen tiempo de notar algo más que no sea el novio… - soltó con tono agrio… tarde se dio cuenta de que descargaría su frustración con su amigo…

- lo siento… - atinó a decir el rubio bajando la mirada apenado…

- no importa, sigan siendo felices… - el morocho miró hacia otro lado… al otro lado de la puerta de las escaleras, Hiro estaba recargado en el muro escuchando la conversación…

- sí importa, no ha sido nuestra intención hacerte sentir mal, o… no sé, dejarte de lado, Minnie… - el rubio aclaró, sintiéndose culpable ahora por el humor y los cambios en su amigo…

- de verdad, Junsu… no estoy así por ustedes… no directamente… - el morocho flexionó las piernas colocando sus codos en las rodillas, sus manos entrelazadas al medio… su vista volviendo al instante del beso aquél…

- si quieres decirlo, sabes que puedes confiar, ¿verdad?... – el rubio colocó su mano en el hombro del morocho en muestra de apoyo…

- me enamoré, Junsu ah… me enamoré de Hiro Mizuchima… - murmuró mordiendo por último su labio inferior…

El delfín abrió los ojos de par en par… en tanto que Hiro sentía su corazón latir demasiado rápido en su pecho y la respiración se le alteraba…

ChangMin de verdad se había enamorado de él…

******

El día había terminado y nada más había pasado. Hiro no había salido a la azotea para declarar su propio amor por ChangMin, y este no había querido escuchar palabras de su amigo rubio, solo le había pedido que no se lo dijera a nadie más porque ya se sentía bastante estúpido sabiéndolo él mismo. Y Junsu no tuvo más opción que prometer guardar ese secreto. Al fin de la jornada escolar, Jaejoong, Yunho y Yoochun solo habían quedado con tremenda interrogante en los pensamientos ante el silencio de Junsu y el mutismo de ChangMin que rayaba ahora en la melancolía. Pero ya nadie dijo nada, optaron por esperar a que el morocho les tuviera la suficiente confianza para abrirse con ellos.

……………………………

Jaejoong y Yunho estaban en casa del moreno terminando algunos deberes escolares… y en parte ChangMin había sido tema de conversación, hasta que la madre del moreno les anunció desde la estancia que saldría a visitar a una amiga…

Yunho sabía que eso significaba que su madre regresaría hasta dentro de unas dos o tres horas, justo antes de la llegada de su padre del trabajo… y ahora que su novio se había metido de lleno en la tarea de Historia, el moreno se encontraba absorto grabándose cada detalle de sus facciones…

Hasta que su mirada le había hecho sentir inquieto a Jaejoong…

- deja de mirarme…. – susurró sintiendo sus mejillas ruborizarse…

- por qué… - el moreno sonrió inclinando la cabeza para apoyarse mejor en su mano que descansa en la mesita de trabajo donde ambos llevaban casi una hora haciendo tarea y conversando…

- porque me pones nervioso, Yunho… - sonrió avergonzado y le lanzó su chaqueta a la cara tapándosela por completo…

- y porqué te pongo nervioso… - retiró la chaqueta de su novio dejándola encima de la mesita, notando con cierta diversión que Jaejoong se removía en su lugar evitándole la mirada…

- sabes porqué así que no finjas desconocimiento de causa… - intentó concentrarse nuevamente en su tarea… pero era imposible… - ¡Yunho!... – respingó más avergonzado aún…

- Te Amo… - el moreno se inclinó hacia el frente sabiendo que su novio giraría el rostro al escucharle… y fue así que logró hacerse de sus labios rojos en un dulce y tranquilo beso…

Jaejoong se sentía desfallecer de amor entre esos labios que le probaban con tanta dulzura y cariño. Sus defensas y el autocontrol se vendría abajo sin demasiado esfuerzo como el moreno se acercara un poco más… llevaba demasiado tiempo deseando amarse en plenitud.

Yunho llevó su mano a la cintura de su novio, casi se había levantado ya de su asiento mientras se inclinaba más sobre el pelioscuro y el aire les faltaba obligándoles a separarse. Ambos llevaban las mejillas sonrojadas y la respiración un poco alterada. Pero la forma en que sus miradas se habían clavado en el otro les tenía perdidos en ese cariño que demasiado traslucido era desde que se hubieran besado delante de toda la escuela el Día del Festival.

Y luego ya ninguno quiso siquiera detenerse a pensar cuando Jaejoong aceptó la mano de Yunho poniéndose ambos de pie mientras comparten más besos y se abrazan disfrutando simplemente del calor que emerge de ambos y se funde llenando la habitación.

Las manos del moreno se cuelan sin prisas debajo de su camiseta palpando lentamente cada centímetro de piel a su paso, sintiendo esos ligeros temblorcitos propios de la emoción y la expectativa, llevándose entre sus labios esos suspiros que escapan de boca del pelioscuro al sentirle acariciar con devoción su torso y subir sin tapujo hasta su pecho haciéndose de sus pezones. Sabía que la excitación solo iría en aumento, y la verdad que ya no le importaba, Yunho podía tomarlo ahí mismo y él solo podría sentirse más amado y feliz. Llevó sus manos a la espalda del moreno acariciándole primero por encima de la ropa, colándolas luego por debajo de la camiseta y delineando las líneas de sus músculos.

Separaron sus bocas pero las palabras sobraron, sus miradas enamoradas decían lo único que necesitaban, y una a una las prendas fueran cayendo al suelo al tiempo que ellos volvían a unir sus labios y pegaban sus cuerpos notando la piel ardiente del otro y el roce de sus erecciones casi totalmente despiertas antes de caer sobre la cama y entregarse a más caricias y besos. Sus manos ansiosas resbalando sin pudor por la figura del otro, llevándose en su camino otro poco de su calor, y entre sus labios que iban dejando cortos besos, el sabor sinigual de un cuerpo amado sin límites.

Los jadeos iban en aumento y el calor de la excitación a la par, sus cuerpos amoldándose entre sí recostados entre cobijas desordenadas que se iban enredando entre ellos conforme los movimientos más necesitados de ambos los iban arrastrando. Podía ser una locura, estar bien o mal… pero lo único que había en sus mentes y en sus corazones era justamente el deseo de ser uno, de amarse con locura y pasión… con la ternura del amor correspondido y bien acogido por sus progenitores, aunque sin duda probablemente pondrían el grito en el cielo de saber que mantienen la relación a tal punto íntimo.

- Yunho, ahh… - el pelioscuro jadeó con fuerza al sentir la mano de su novio en su miembro masajeando lentamente…

El moreno sonrió complacido al obtener más de esos jadeos que no tardaron en mutar en auténticos gemidos de placer cuando aceleró tan solo un poco sus movimientos, sintiendo el calor y la humedad en la entrepierna de su novio, deleitándose al verle arquear la espalda cuando presionaba la punta y la manera en que cerraba los ojos cuando sus dedos resbalaban con sutileza y parsimonia por toda su extensión… luego de unos instantes sintió que su erección dolía demasiado clamando por atención, y quiso terminar… pero hacerlo en el interior de su novio…

- ¿JaeBoo… puedo, hacerlo?...- susurró cerca de su rostro esperando que comprendiera lo que quería, dejando que la punta de su miembro roce la entrada del pelioscuro…

- ahh, haz… hazlo, Yunho… - asintió mordiéndose el labio, demasiado consciente de que aquello por fuerza iba a doler, pero esperando que sea solo al principio y que después solo quede el placentero y hermoso recuerdo de hacer el amor con su novio…

El moreno se acomodó mejor entre las piernas del pelioscuro, dejó su entrepierna para más tarde y lamiendo tres de sus dedos los dirigió a la intimidad de su novio, deslizando con suavidad y lentamente el primero dentro de Jaejoong, le sintió tensarse y cerrar los ojos con fuerza aguantando el dolor de su intromisión. Se mordió el labio con un dejo de culpa y se inclinó para besar sus labios con dulzura mientras le susurra cariñosas palabras de amor al oído…

Luego de unos minutos, sus tres dedos se encontraban entrando y saliendo delicadamente de su pasaje dilatado, haciendo pequeños círculos cada tanto para dejarle acostumbrarse del todo a esa intromisión pues estaba seguro de que cuando le penetrara el dolor volvería a aparecerse y con mayor sensibilidad.

- mmhhh… - el pelioscuro gimió y se aferró a la espalda de su novio cuando comenzó a sentirle dentro… a pesar de que le había preparado con cuidado y cariño, aún y cuando le penetraba con suavidad, dolía demasiado…

- respira, Boo… respira… - el moreno susurró con la voz excitada pues no podía evitar sentirse en la gloria preso entre sus paredes e inmerso en su calor…

- duele… - murmuró el pelioscuro mientras sentía que aún se deslizaba en su interior y rogaba porque llegara al fondo ya…

- lo sé… - jadeó involuntariamente… - lo siento, JaeBoo… - empujó un poco más y tocó el tope, se quedó quieto y besó la frente de su novio, apartó sus mechones con cariño y sonriéndole cariñosamente con un dejo de culpa siguió besando sus mejillas, bebiendo sus lágrimas y susurrando mil veces ese… - Te Amo… - contra sus labios…

Jaejoong sonrió adolorido al escucharle reafirmar su sentimiento mientras el tiempo pasaba y el dolor casi desaparecía, lo suficiente para indicarle a Yunho que podía moverse… y se quejó todavía un par de minutos ante las estocadas lentas de su novio, pero descubriendo lentamente que sí, que el dolor iba desapareciendo y ya solo quedaban esas deliciosas corrientes eléctricas que viajaban por su columna vertebral y se dispersaban por todo su cuerpo dejándole una estela de placer que le invitó a llevar un vaivén cadencioso de caderas armonizando sus movimientos con los del moreno.

- ahh, ahh, mhh… - y ya solo los gemidos de ambos comenzaron a sonar en la habitación, y el calor de los dos tan alto inundarle de un clima casi denso pero bañado en pasión adolescente y amor sincero.

Yunho le tomó las caderas y siguió empujando con un poco más de fuerza y rapidez, sintiendo que sus sentidos colapsaban ante tal placer, al sentir la intimidad de Jaejoong rodeando su virilidad, apresándola deliciosamente cuando estaba completamente dentro, rozándola con gozo cuando salía, recibiéndole con gusto cuando volvía a él.

Era la unión perfecta…

El pelioscuro no soltó en ningún momento la espalda del moreno, por lo que sus cuerpos pegados frotaban su entrepierna apresada entre sus torsos, el placer que sentía era… tan indescriptible, que solo podía entregarse a él, dejarse llevar y transportarse a ese mundo en el que solo el sentimiento y la pasión reinaban. No tardaron demasiado tiempo para sentir la proximidad del orgasmo cuando el calor se concentró en el bajo vientre y se les tensó cada músculo…

Después… un largo y ronco gemido escapando de la garganta de ambos cuando sus semillas se liberaron y ellos sintieron que de verdad habían tocado el cielo con la punta de los dedos.

Yunho cayó agotado sobre el cuerpo de Jaejoong, ambos sonriendo demasiado contentos y felices como para tomar en cuenta más nada. Unos instantes después el moreno se incorporó para salir despacio del interior de su novio y recostarse a su lado abrazándole protectoramente…

- no deberíamos quedarnos tan tranquilos, Yunho… - sonrió el pelioscuro jugando con una mano del moreno, entrelazando sus dedos y luego solo observándolos, dándoles besos o dejándoles viajar a su mejilla donde acarician con suavidad…

- solo un par de minutos, luego nos duchamos y cambio mi cama, como mi madre aparezca, notará… - se quedó quieto al descubrir una mancha rojiza en las sábanas… - te hice daño… - murmuró poniéndose pálido y mirando a su novio…

- no lo hiciste… - negó el pelioscuro dándole un corto beso en los labios… - sé que es normal en la primera vez…

- no eres una chica…

- los chicos también sangramos la primera vez, Yunho… no es normal que… bueno, que algo tan grande entre en mí como si nada… - se sonrojó de sobremanera y recostó su cabeza en el pecho del moreno…

- pero…

- de verdad, no te preocupes, estoy bien, muy feliz de que hayamos hecho el amor, Yunho…

El moreno sonrió al escucharle decirlo de esa manera… sonrió y volvió a empujar al pelioscuro dejándole sobre el colchón y él encima de su cuerpo sin dejarle su peso de lleno…

- hicimos el amor, JaeBoo… - sonrió y le besó… casi como si recién recordara lo valioso que había sido ese encuentro entre los dos…

- Te Amo, Yunho… - susurró entre besos mientras los minutos seguían avanzando y ellos casi olvidaban que aún tenían que ducharse y cambiar las cobijas de la cama del moreno…

******

Hiro Mizuchima estaba con los nervios de punta… nunca se había visto en una situación como esa… es que nunca se había enamorado… ni mucho menos saber tan… particularmente… que de quien estaba enamorado también lo estaba de él…

Pero… las cosas no eran tan sencillas como parecían…

Ahora no podía…

No podía simplemente aparecerse y decir…

- ChangMin, estoy enamorado de ti… - dijo en voz alta frente a la puerta de la casa del morocho…

Para su suerte, justo cuando el chico abría la puerta y le escuchaba a la perfección…

Ambos se habían quedado congelados en su lugar…

Para empezar…

¿Qué había ido a hacer a la casa de Shim?
¿Y porqué había terminado por llamar a la puerta?


Continuará……




CAPÍTULO 6
OUT CLASS


*****

Casi podían sentir la tensión en el ambiente, aún y cuando el aire fácilmente podía llevarse todo a su paso pues soplaba con algo de fuerza… las miradas de ambos jóvenes estaba bien clavada en la persona que tenían enfrente, pero ninguno tenía aún la fuerza, el atrevimiento, ni la soltura para hacer movimiento alguno… paralizados en su lugar, solo podían sentir el corazón latiéndoles violentamente en el pecho y su respiración alterada escapando de sus pulmones mucho más rápido de lo que quisieran…

Hiro finalmente pareció caer en cuenta de que era su responsabilidad y deber moral hablar y decir algo… abrió la boca pero solo aire lograba expulsar, las palabras ni siquiera estaban atoradas en su garganta, no… aún se trababan en su mente y parecían querer ordenarse pero los presurosos latidos de su corazón le tenían también algo atontado… y solo podía sentir nervios… nervios y más nervios que casi le hacían temblar pues nunca antes se había enamorado, y aún creía que era demasiado polo opuesto para ChangMin como para creer en que podría funcionar…

Es que los miedos siempre parecían ir por delante cuando de amor se trataba…

Y él… no era la excepción, a pesar de su personalidad algo arrebatada y rebelde… Mizuchima también tenía miedo…

Miedo al rechazo…
Miedo a amar y tener que quedarse con todo eso guardado en el pecho hasta que de dolor las lágrimas brotaran de sus ojos y se sintiera mucho, mucho más vulnerable de lo que nunca en su vida…

Evadió la mirada y dio un paso atrás ante el mareo que esos pensamientos produjo en su interior… los ojos del morocho seguían profundamente clavados en su figura y eso le ponía aún más nervioso pues tampoco ha emitido palabra alguna, pero está perfectamente seguro de que le ha escuchado…

No solo por el obvio silencio… sino también por esas mejillas sonrosadas que solo puedes notar en una persona que se siente entre avergonzada y emocionada por algo que le han dicho y le hace sentir especial…

- ¿lo dices en serio?... – finalmente el morocho habló… y fue su voz casi un susurro inaudible, pero Hiro lo había escuchado perfectamente… es que con tremendo silencio…

- sí… - murmuró sintiéndose demasiado nervioso y temeroso… pero volviendo a dar ese paso hacia el morocho buscando algo de seguridad en la cercanía que no le evitaba…

- ¿porqué?... ¿porqué habrías de enamorarte de mí?... – preguntas que casi por inercia y necesidad escapaban de sus labios mientras deseaba creer y confiar…

Porque era ese su primer amor… y muchas personas lo llegaban a recordar con nostalgia y dolor… porque en muchas ocasiones, se convertía en un recuerdo más de esos que infunden tristeza, de esos que solo son ilusiones de años de juventud que marcan el interior con una huella imborrable e inapreciable…

Y fue el propio Hiro quien sintió un vuelco en el estómago al escucharle preguntar eso que él mismo no entendía… pero que por todos los cielos, latía en su pecho y le hacía sentirse tan idiota y vulnerable… así… así como un joven siente el amor… de esa manera en que no puedes explicar pero se siente… tan avasalladoramente que duele y emociona… y es toda una mezcla de sensaciones y miedos que solo puedes atesorar y querer ahí al mismo tiempo que quisieras no sentirle…

- no sé porqué he terminado enamorándome de ti, ChangMin… solo sé que lo siento… - y clavó sus ojos en aquellos que no habían parado de mirarle, pero esa vez… esa vez el brillo de su mirada hizo que algo en el interior del morocho se removiera inquieto y sus mejillas se tiñeran más fuerte en carmesí… - que estoy aquí y aún me debato mentalmente en los motivos por los que he venido, pero que me aterra que llegues a rechazarme, que temo muchas cosas más… pero que por sobre todo… sí que quiero… quiero una oportunidad contigo de experimentar esto que sinceramente es tan novedoso para mí, ChangMin… - se largó en decir antes de que esas palabras que finalmente habían dado coherencia en sus pensamientos se fueran a verdaderamente atorar en su garganta por ese nervio que no dejaba de circular por sus venas…

- también es nuevo para mí… - murmuró maldiciéndose mentalmente por ello… es que desde ya sentía que se convertiría en eso mismo que Junsu era con Yoochun… cómo era que le llamaban, ah sí… uke, pasivo… femenino… - ¡me niego a ser el uke!... – tarde reparó en el hecho de que había prácticamente gritado aquello y que dentro sus padres le llamaban inquietos por que aún no volvía de abrir la puerta…

Maldijo otra vez mientras su rostro se encendía como termostato y salía cerrando tras de sí jalando a un confundido y sonriente Hiro hacia el jardín de lado ocultándose entre esos matorrales que ahora agradecía su madre hubiera tenido ahí… vio a su umma asomarse en la ventana y murmurar algo como “debió ser mi imaginación” antes de volver dentro y que el morocho expulsara un aire contenido que solo le hizo darse cuenta de que tenía su mano entrelazada a la de Mizuchima…

Le soltó de inmediato mirándole casi asustado… aunque más correcto en definitiva es avergonzado… qué diantres le había pasado a su boca que había dicho tal cosa en voz tan alta ¿ah?

- siempre podemos ver cómo van las cosas y definir el rol, ChangMin ah… - y ese tono tan meloso destilando cierta picardía, solo hizo que el vello de la nuca del morocho se erizara y sus mejillas ardieran más a ser posible…

- cállate idiota… - espetó avergonzado pero preguntándose ahora porqué demonios les había llevado ahí, escondidos entre matorrales y porqué Hiro le miraba tan directamente al rostro… porqué los ojos del chico se desviaban a sus labios… - ¿vas a besarme de nuevo?

Definitivo, su boca no le estaba cooperando ni un poco esa tarde…

Hiro solo sonrío algo más nervioso sintiendo su propio rostro enrojecer… estaba siendo más obvio de lo que se había dado cuenta, pero por alguna razón… aquel intercambio de palabras en las que se escondía una mutua atracción, le gustaba…

Y luego las palabras sobraron… porque ambos se habían acercado buscando ese contacto de antes que les había despertado demasiadas sensaciones y que ahora parecía tan claro, aunque no menos atemorizante… unieron sus bocas en un beso pausado, sus labios acariciándose con una ternura que ni siquiera creían poseer pero que en ese momento se entregaban con la mayor de las paciencias… y por unos segundos, los miedos, los temores, las dudas, la incertidumbre de eso que estaban haciendo, fue relegado a alguna parte de sus mentes aun confundidas, y quedó solo eso… el momento perfecto de un amor tierno como el fruto que nace o el sol que se levanta por las mañanas, tan suave y confuso como la niebla montañosa pero no por ello menos bello…

Eso era, a pesar de todo… un beso de amor…

*****

Las vacaciones de verano habían llegado como premio para todos los chicos… y eso en definitiva que tenía de buen humor a Yoochun… porque podía pasar mucho más tiempo con su rubio novio que más y más parecía avergonzarse cada que le invitaba a salir y terminaban ocultándose en algún lado a comerse a besos y hacer apenas milagro para no desnudarse hasta el alma y entregarse de una vez… con lo que al pelinegro le ardía la piel al sentirle tan apasionado en sus besos… sin embargo, no podía menos que respetar el ritmo de su adorado Junsu… jamás se permitiría cometer algún error y echar a perder ese noviazgo que tan hermoso llevaban hasta el momento…

Aunque aún sentía algo de nervios al pensar en lo que sus respectivas familias pudieran decir al respecto…

Caminaban tomados de la mano por esa vereda en uno de los Parques recreativos de la ciudad, sonriendo sin decir nada porque era uno de esos momentos en que el silencio se sentía tan preciado y especial como un beso o una dulce palabra de amor… Junsu sentía ese calor en sus mejillas que solo le delataban como el chico enamorado que era, y Yoochun, le miraba de reojo cada segundo grabándose en la memoria ese perfil, que de hecho, se sabía hasta en ínfimo detalle…

¿Que su relación iba viento en popa? Sí…. ¿Que parecía que vivían en un mundo color de rosa? Definitivamente…

Pero nada de ello era solo porque sí, o porque se estuviesen tomando las cosas a la ligera… era que seguían firmes con su amor como estandarte y dispuestos a luchar contra lo que fuera con tal de poder ser felices y sonreír siempre justo como lo hacían en ese momento… lo hablaban a menudo, estar ahí para el otro en las buenas, las malas… y sobre todo, en las peores…

Se sentaron en aquella roca que daba una vista espectacular de la ciudad metros abajo y dejaron que el viento les acariciara el rostro mientras respiran de ese aire mucho más limpio y agradable…

- ¿eres feliz, Yoochun ah?... – el rubio cuestionó con voz suave, a ojos cerrados y sonriendo suavemente… el pelinegro le volteó a ver esperando que le dirigiera la mirada, pero aquello no pasó en los segundos siguientes a su cuestionamiento…

- ¿contigo? Desde el primer beso que nos dimos, Junsu ah… - aseguró entrelazando sus dedos con los de su novio, notando cómo justo en ese momento el rubio abría los ojos y sonreía brillantemente para él, acercándose lentamente para dejar que sus labios fueran besados por ese Yoochun que no duda en atraerle más de cerca tomándole por la nuca y profundizando ese beso, que aunque apasionado, tan dulce y tierno como el sentimiento que por él tiene…

*****

Yunho y Jaejoong estaban por demás felices y miel sobre hojuelas, por supuesto, haber intimado tenía mucho que ver, y es que se sentían tanto más unidos que nunca… si bien iban despacio y no se lo montaban cada que las hormonas les ardía en la piel y el deseo se apoderaba de sus sentidos… y eso, en realidad, era mucho decir… no era fácil resistirse a los besos y las caricias, ni aun cuando estaban en casa de uno u otro, o hasta en la escuela (durante los cursos de verano, de los cuales, Yoochun era el único que no participaba, aunque acudía pues Junsu estaba en el equipo de soccer)… es que conocerse de principio a fin no cooperaba del todo con su autocontrol, pero lo llevaban bien a pesar de todo…

Y más ahora que ChangMin también iba por ahí sonriendo como bobo cada tanto sin siquiera darse cuenta… esa relación con Hiro Mizuchima que aún levantaba muchos rumores y atraía miradas le sentaba, a pesar de todo, muy bien… a pesar incluso… de la ocasión aquella en que los “amigos” de Hiro hubieran soltado parte de una verdad, que sin negarlo, había herido los sentimientos del morocho…

……flashback……

El día siguiente después de aquella peculiar declaración entre Hiro y ChangMin, los dos jóvenes no hicieron otra cosa más que evitarse en la escuela… es que la vergüenza y ciertas dudas todavía les carcomían el interior… ¿tan difícil era simplemente vivir ese sentimiento que más que claro parecía ya? Al parecer sí, y es que no había existido ninguna otra declaración después que rompieran ese segundo beso la tarde anterior, pues ChangMin no había dado tiempo a nada cuando hubo salido corriendo a su casa dejando a Hiro con un palmo de narices y el corazón latiéndole aun demasiado emocionado… luego de eso, se había dado la vuelta sonriendo y tocándose los labios, pero sin tener el valor de regresar y simplemente declararse…

Ser adolescente es complicado también…

Así pues, durante la última semana antes de las atesoradas vacaciones de verano, Hiro también dejó de juntarse con sus amigos, se la pasaba solo en la azotea o haciendo el vago por ahí… necesitaba pensar cómo declararse a ChangMin sin hacerle sentir demasiado femenino (tenía la impresión de que eso no le gustaría)…

Y al final… sus amigos se habían metido con el morocho cuando le sorprendieron observando absorto a Mizuchima durante uno de los descansos entre clases…

- la niñita se enamoró, ¿eh?... – había empezado uno de ellos con sorna en su voz… Yunho y Jaejoong no se encontraban pues se había perdido por ahí, tal como lo hicieran Yoochun y Junsu… ChangMin simplemente no había podido evitar el sonrojo al ser sorprendido y ni una sola palabra para defenderse salía de su boca…

- déjanos contarte algo, nerd… - otro de los chicos sonrió burlesco mientras le pinchaba entre ceja y ceja al morocho… - la única razón por la que Hiro te buscaba o pudo flirtear contigo es porque lo apostamos… - apenas la última palabra salió de esos labios el corazón del morocho latió inquieto y un vacío se formó en su estómago…

Luego le dijeron más cosas que ChangMin no solo no quiso haber escuchado, sino que intentó borrar de su memoria… aunque las palabras “apuesta” “enamoró” seguían retumbando en su mente… quiso salir corriendo del lugar donde se encontraba, pero los “amigos” de Hiro le detuvieron comenzando a empujarlo mofándose de él y de lo estúpido que había sido…

- ¡déjenlo en paz!... – hasta que la voz de Mizuchima se dejó oír fuerte y claro, a la vez que empujaba a uno de los chicos y se colocaba delante del morocho… - ¡lárguense ahora si no quieren tener problemas conmigo!... – espetó visiblemente molesto…

- de qué demonios estás hablando, Hiro… - cuestionó uno de ellos mirándole confundido…

- de que me importa un bledo si fue una apuesta, me enamoré de ChangMin y no voy a permitir que se metan con él, ¿les queda claro?... – lo que Mizuchima dijera prácticamente lo había escuchado todo estudiante alrededor… y como era de suponer, las miradas y los murmullos no se hicieron esperar… como tampoco el hecho de que ChangMin saliera corriendo al aula con la intención de tomar sus cosas y largarse…

Se sentía estúpido… y emocionado… porque Hiro había dicho aquello delante de todos… tal vez hablaba en serio… pero no dejaba de sentir dolor porque… porque no había negado que sí había comenzado todo por una apuesta…

- ChangMin ¡espera!... – Hiro le había seguido y estaba dispuesto a no dejarle ir… ya basta de errores y huidas…

- qué quieres… - evitó mirarle mientras metía sus cuadernos al bolso y su semblante expresaba con claridad lo que sentía… la tristeza, el enojo…

La ilusión…

- yo… no tengo modo de explicar nada… no puedo negar lo que fue, pero… de verdad, no miento cuando digo que me gustas, que me enamoré de ti…

- ¿y porqué habría de creerte eso?

- porque no tiene caso que mienta… porque sé que lo has sentido… porque no podemos hacer que el corazón mienta… - se acercó y tomando (casi a la fuerza, pues el morocho había intentado zafarse) una de sus manos la llevó a su corazón, dejándole sentir esos latidos emocionados y presurosos que golpeteaban con fuerza contra su pecho… - no es miedo, o ansiedad… es amor, ChangMin ah… es lo que siento por ti… créeme…

Los ojos del morocho se abrieron de par en par genuinamente sorprendido… pero ahí, contra la palma de su mano, aquel ritmo apresurado y fuerte solo le hacía sentir cosquillas en el estómago y que sus mejillas se acaloraran de emoción… aún tenía miedo de confiar, de que no fuera parte más que de esa apuesta tonta… de que de alguna manera, Hiro solo fuese a querer jugarle una broma pesada… de que en un futuro, recordar el primer amor no fuera más que doloroso…

Pero… podía más lo que él mismo sentía… el anhelo de equivocarse… de realmente disfrutar de su primer amor… y lo hizo, por primera vez en mucho, realmente mucho tiempo… se dejó llevar por los dictámenes de su corazón enamorado…

- te… te creo, Hiro… - murmuró y se dejó abrazar por ese Mizuchima de pronto demasiado feliz al que no le importaba más nada que eso…

Ese abrazo con sabor a promesa… ese en el que los brazos de ambos jóvenes se aferraron al cuerpo del otro con solo un deseo en común: no equivocarse.

Y se separaron apenas lo suficiente para dejar sus rostros cerca… tan cerca que pudieron besarse con una tranquilidad envidiable que no rompió siquiera la llegada de sus compañeros, que ingresando al aula se quedaban con la boca abierta y la impresión en sus expresiones al verles tan despreocupados en un beso tan entregado…

Y a partir de entonces, los rumores y hasta las burlas no dejaban de seguirles… ¿importaba? No realmente… eran felices, y para ChangMin y Mizuchima… aquello era más que suficiente…

……flashback……

Naturalmente, Hiro y ChangMin también disfrutaban de las vacaciones de verano… aunque hubiesen tenido que sacrificar parte de ellas cuando Mizuchima se tuvo que ir a Japón unos días con su familia… entonces, el morocho entendió que lo de ellos… era real… porque se extrañaban como solo dos enamorados lo hacen, se llamaban cada tanto y duraban horas al teléfono sin sentir el tiempo… solo deseando, poder estar frente a frente otra vez…

*****

Yoochun sabía que no aguantaría mucho más de esos besos, y Junsu no cooperaba en absoluto correspondiéndole con la misma intensidad… sus hormonas clamaban control y la temperatura de su cuerpo estaba elevándose demasiado rápido y fácil… y era peor, estando solos en habitación del rubio… sin nadie en casa que le hiciera pensar en detenerse…

Sobre la cama…

- Junsu ah… - murmuró contra labios del rubio, pensando en alejarse, pero volviendo simplemente a apoderarse de su boca en un beso tanto más húmedo en el que sus lenguas se enredaban apasionadamente…

Y las manos del rubio acariciaban su espalda con demasiada lentitud descontrolando algo más sus hormonas y el deseo de hacerle suyo por completo… terminó recostado sobre su novio buscando algo más de contacto al mover sus caderas contra las del rubio ocasionando el roce de sus erecciones, que con tal estímulo, despertaban más y más…

- mhh… - gimieron al unísono sin parar de besarse ni acariciarse…

Casi como si ninguno estuviera consciente de lo que estaban haciendo…
Casi como si los dos simplemente decidieran que aquello pasara finalmente…

Y es que ambos se deseaban de corazón…
Pero…

¿Esa vez de verdad se entregarían?


Continuará……