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martes, 2 de marzo de 2010

HADO MÍTICO cap 21 y 22

**Capitulo 21. Visce**

*****

Waterford, Irlanda. Concilio Escarlata.

- no, JaeBoo, pero aparte de eso vi un objeto que mi padre adquirió no hace mucho en una subasta, es una cajita de la Edad Media con un medallón dentro, Minnie dijo eso al menos… - (n/a es de aquella vez en que el menor casi se le declara al moreno estando en su casa)… - y tengo el presentimiento de que es importante ahora, aunque cuando llegué a tocarla no tuve ninguna visión…

- vayamos por ella, entonces… - el pelioscuro se pudo de pie, seguido por su novio… - voy a orbitar a tu casa…

- no tendremos problemas si alguien viene a buscarnos y no nos encuentran… - cuestionó, pero enlazó sus dedos con los de su Boo, listo para orbitar… -

- nos damos prisa, y con suerte volvemos antes de que noten nuestra ausencia… - pero cuando Jae orbitó (junto con Yunho) ambos terminaron apareciendo en una habitación dentro del mismo Concilio… -

- disculpen, pero por orden del Concilio Escarlata, ninguno de ustedes puede abandonar el edificio… - un mago de no más de 30 años les dijo… - nadie puede orbitar dentro o fuera, a menos que tenga autorización y solo hay un punto de partida en todo el edificio…

- cómo es que… - comenzó el moreno…

- hechizo bloqueador, hay un par de magos con reminiscencias élficas que pueden hacerlos, uno de ustedes se cuenta entre ellos… - los adolescentes le miraron confundidos… - pero si necesitan salir, entonces pídele permiso a tu padre, JaeJoong…

El pelioscuro asintió, y solo entonces se dio cuenta de que todavía iba de la mano con Yunho, así que se soltaron lentamente esperando que no los haya visto ese hombre y luego una serie de rumores comiencen por ahí y… bueno, eso no importa ahora, cuando salieron de la habitación, muy amplia por cierto, se dieron cuenta de que estaban en un piso subterráneo, tal vez sobre el mismo centro principal del Concilio.

Y subieron por el único ascensor a disposición hasta la planta baja del edificio, donde podía ver a muchas personas caminando de aquí para allá, podían ver a través de los cristales el exterior, donde también la gente hacía su rutina ajena a todo lo que sucede, veían pasar a personas de todas las edades, solas, en pareja, con amigos o familia, y esperaban poder conseguir que aquello perdure. Tomaron un pasillo a su izquierda y llegaron hasta otro elevador, entraron y Jae pulsó el botón del décimo-primer piso. Todo ahí eran murmullos y personas concentradas en sus respectivas actividades, muchos con papeles, libros o mapas en las manos, otros tantos apresurados en la web, tal vez buscando información, cotejando datos o depurando otros. Algunos más se perdían cada tanto por puertas y otros pasillos que divergían en el piso. Llegaron hasta la puerta del fondo, donde sabe sus padres dirigen las operaciones referentes a la traducción y conocimiento de la magia.

Llamó a la puerta e inmediatamente esta se abrió por si sola, su padre estaba platicando por teléfono satelital con alguien a quien ellos seguramente no conocían. Su madre, por otro lado, estaba conversando con Xia Lee mientras veían en una pantalla colocada sobre un escritorio de metal, un mapa mundial e iban ubicando puntos con determinadas coordenadas.

- ¿a dónde quieres ir?... – escuchó la voz de su madre, Ilandra. Y supuso que ya el mago de antes les había informado…

- a casa de Yunho, él tiene algo que considera útil en esta situación…

- ¿qué cosa?... – y cuando el moreno sintió la mirada de la Sra. Kim (n/a su suegra, xD) sobre su persona, no pudo evitar el nerviosismo y un ligero sonrojo aparecer en sus mejillas… era acaso que ella leía en su interior como lograba sentir en ocasiones con JaeBoo, como si sus ojos fueran para ellos ventanas de su alma.

- es un objeto de la Edad Media, pero creo que si lo traigo y ustedes lo ven por sí mismos comprendan mejor… - respondió Yunho.

- dinos dónde está y uno de los nuestros irá por él, por ahora no creemos conveniente que ninguno de ustedes salga, hay demasiado movimiento de los subordinados de Michael por ahí…

- oh… bueno… -

- no te preocupes, no husmearemos en las cosas personales de tu familia, nos dices qué y dónde está, y solo por eso irán… - Ilandra le regaló una sonrisa tranquilizadora, Yunho tuvo la impresión de ver sonreír a Junsu pero con la mirada de Jae…

……………………………

Una cálida brisa rozó graciosamente su cuerpo, e instintivamente su mirada se abrió paso tras los párpados para toparse con un paisaje que definitivamente no tenía que ver con la habitación fría y de blancos muros en que recordaba estar con su delfín…

Era un panorama encantador y ameno, los colores se mezclaban de forma tal que no era posible definir si era el alba, un atardecer o la mismísima noche; la vegetación que adornaba todo suelo y montañas que se vislumbraban alrededor se esparcía con decoro y belleza sinigual, frondosos árboles se erguían y rendían culto a los atavíos de diversas flores, desde la más hermoso rosa roja, hasta el más gentil girasol amarillo. En medio de aquel lugar se encontraba una cascada de unos 10 metros de alto que caía sobre un amplio estanque antes de correr libre por el río por un brazo a la derecha. El sonido que producía el agua cristalina al caer y la brisa que se levantaba en torno a ésta era relajante y una melodía hermosa que le hacía sentir tranquilo.

- ¿te gusta?... – escuchó la voz de Junsu a su espalda.

- me encanta… - girándose, el pelinegro encontró a su novio de pie a un par de metros de él, en una pequeña colina recargado sobre el tronco de un árbol de amplios ramajes… - en dónde estamos… - se acercó hasta él abrazando su cintura.

- en tu mente, es una visión telepática, quería que descansaras un poco en tus sueños, la recámara es muy fría… - el pelirrojo pasó sus manos por la cintura del ratón, pegándolo más a él…

- no te sobre exijas, delfín, no quiero que te debilites por mi culpa…

- necesitas relajarte, con lo de tus padres, el alma del dragón fusionada contigo, es demasiada tensión para dejar que se acumule… - sus manos volvieron a su pecho y subieron hasta enroscarse en su cuello…- solo quiero que descanses un momento… - buscó los labios de Yoochun, los que se entregaron gustosos en un beso tranquilo, suaves caricias de labios que no aumentaron en intensidad.

- Junsu ah… aun quiero que me expliques sobre el pacto que hiciste conmigo… - el pelirrojo suspiró, no era exactamente la mejor idea hablar de ello si lo que busca es que su ratón se relaje. ¿Y si se molesta? ¿Y si llega a pensar que el amor que siente por él es solo reflejo de su propio sentimiento? ¿Y se siente traicionado o invadido en su privacidad?... – ¿Junsu?... – acarició gentilmente su mejilla, mirándolo con ternura, como diciéndole que todo estaría bien…

- Pacto Mágico de Sangre… - se mordió el labio inferior antes de continuar… - es el nombre del hechizo que hice hace ya cuatro meses, la noche antes de que notaras el tatuaje en mi espalda… - el pelinegro recordó que por aquellos días fue que comenzó a notar de una forma diferente a su novio… - el pacto consiste en una unión profunda entre dos magos, se fusionan hasta el nivel de sus almas, puede decirse que se vuelven uno y comparten incluso el destino, por eso en ocasiones siento lo mismo que tú, tenemos este lazo telepático tan poderoso por eso, y también por eso tengo la mitad del tatuaje que originalmente estaba en tu espalda, del que tu madre… - ambos sintieron una punzada en el estómago al mencionar a la Sra. Park… - usó para protegerte, y creo que tengo algunos de tus dones, no recuerdo haber sentido tanta magia en mí sino hasta que comenzamos a salir… - Junsu jugaba nerviosamente con sus manos, evitando la mirada del pelinegro porque era demasiado penetrante y sentía que le veía el alma misma y lo hacía sentir intimidado.

- significa eso que si yo muero tú también… - su voz ronca y varonil iba cargada con un dejo de resentimiento y preocupación. Junsu solo fue capaz de asentir… y de repente se supo fuertemente apresado entre los brazos de Yoochun… - porqué hiciste algo así, delfín…

- porque Te Amo… - respondió sin dudar, regresando el abrazo, sintiendo alivio porque no percibía rechazo alguno por parte del ratón.

- esa vez, cuando te saqué del lago, qué estabas haciendo ahí abajo… - le preguntó al oído, sin dejar de sentir ese cuerpo de ángel pegado al suyo, ni el aliento cerca de su propio oído…

- consiguiendo los rubíes, entonces tú todavía no sabías que eres mago ni portador del Gen de Dragón, y yo quería que tuvieras lo que necesitabas para cuando llegara el momento…

- qué más has hecho por mí, Junsu ah…

- ¿eh? ¿Para qué quieres saber eso?

- para ver cuán tonto y ciego he sido que no he visto los sacrificios que haces por mí, sé que no te he dado lo suficiente, y que toda la vida estaré en deuda contigo…

- ¿acaso no me amas?...

- claro que Te Amo… - apartándose para poder tomar el rostro de su novio entre sus manos, el ratón le miró confundido… - a qué… - pero el pelirrojo lo calló posando uno de sus dedos sobre sus labios…

- entonces no digas que no me has dado lo suficiente, porque eso es lo único que yo siempre esperé de ti, que pudieras amarme como yo a ti… - ¿era posible que hubiera sonrisa más hermosa y brillante que la del delfín en ese instante?

- Su… - aún así, Yoochun seguía sintiendo que no estaba a la altura del sentimiento de su novio, porque él no creía hacer que se conmoviera con solo una sonrisa, o que su corazón se alegrara con solo una mirada, o que su cuerpo tiemble con solo un roce… porque todo eso siente con Junsu.

Y cuando sus bocas se besan como ahora, con tanta ternura, pasión y amor, el pelinegro siente que se llena de nuevos bríos, se siente capaz de hacerlo todo por él, con tal de volver a sentir esa danza de caricias húmedas, ese dulce sabor y la calidez de su lengua. Que decir de poder recorrer una vez más ese cuerpo de ángel, suave, perfecto, cálido; de escuchar sus suspiros, sus suaves gemidos, su nombre susurrado en su oído cuando lo hace suyo, su mirada profunda prendada a la suya cuando hacen el amor… tal como quisiera poder estar en ese momento.

- Junsu ah, hoy más que nunca estoy convencido de que no puedo permitirme morir, así tenga que ir contra el propio destino, quiero una larga vida junto a ti, delfín…. – el pelirrojo amplió su sonrisa y lo besó otra vez. ¿Y todavía le decía que no le ha dado lo suficiente? Cuando le dice cosas como esa y lo hace sentir la gloria con cada beso.

……………………………

Un par de horas después, los chicos se encontraban en una Sala con una enorme mesa rectangular donde se encontraban reunidos junto con los representantes del Concilio, excepto el Sr. Tanaka, estaban también los Sres. Shim y Mimi. El objeto que trajeran de casa de Yunho estaba en el centro de la mesa, una cajita de madera de pino con grabados en lengua gaélica, el medallón dentro. Y llamaba poderosamente la atención de, principalmente, Jae, Yunho, Minnie, Junsu y Yoochun.

Ya el moreno les había explicado sobre su visión, y también se habían enterado de cómo es que supieron sobre la traición de Tanaka, gracias al sigiloso y muy bien elaborado espionaje que los padres del menor hicieron comenzando por Balzac en Estados Unidos, después de haberse infiltrado en el mismo pentágono, de haber violado los mejores sistemas de seguridad de la misma INTERPOL, entre otras cosas que hicieron con las familias del Concilio, hasta que descubrieron al Sr. Tanaka reuniéndose con Tulkas. Y era por ello que los padres de Minnie estaban presentes, y junto con Xia Lee, se encargaban de la seguridad de ellos.

Un mago de unos 50 años de edad llegó e inmediatamente tomó el objeto para examinarlo, estudioso de la Edad Media y todas sus desembocaduras referentes a la influencia mágica de esa época.

- es curioso, la mayoría de los grabados son símbolos gaélicos, pero… ésta inscripción… - señaló la tapa interna de la carátula del medallón, que no contenía fotos, ni nada en particular, salvo esas palabras… - es latín: “Hoc Signe Vinces”… con éste signo vencerás, pero… - el hombre dejó el medallón en la cajita, cuyo interior está recubierto de terciopelo… - no sé a lo que se refiere, trataré de analizar los símbolos y buscar un significado paralelo con el latín, a ver si encuentro algo con sentido en ello…

- ¿me permite?... – el menor extendió su mano, esperando a que se la prestara un momento, tenía curiosidad por volver a verla… el hombre no dudó en entregársela… - ¿dices que tuviste una visión retrospectiva?... – el moreno asintió… - Jae, tómala… - el pelioscuro le miró confundido… - los símbolos gaélicos representan los tres tiempos, pasado, presente y futuro, ¿no es así?... – el hombre asintió… - si tú la viste en el pasado, puede decirse que ahora es el presente, y la frase “Hoc Signe Vinces” refiere el futuro, así que creo que puedes tener una premonición…

Dubitativo, Jae tomó la cajita, pero nada pasó, así que sacó el medallón… y una luz intensa enturbió sus sentidos, y cuando volvió a abrir los ojos ya estaba recostado en su cama, en la habitación que le asignaran a él y a Junsu.

- estás bien, llevas horas dormido… - su hermano cuestionó, sentado a lado de la cama, en el otro extremo estaba Yunho, pero nadie más estaba ahí.

- lo siento, creo que me rebasó la carga mágica de la visión… - el pelioscuro se incorporó, recargándose en el respaldo de la cama… -

- ¿y qué viste?... – el moreno se acercó, tomando su mano con delicadeza.

- nada en realidad… una luz cegadora, escuché algunas palabras, pero solo eso… -

- es extraño… papá y mamá salieron junto con Xia Lee y los Sres. Shim, mañana tendremos otra reunión, esperan que para entonces ya esté la ubicación de la Fuente Arkhaika…

- bien… - Jae se llevó una mano a la cabeza, le dolía…

- iré a traerte algo de comer… - Junsu les dejó a solas, mientras salía para conseguir alimento para su hermano, ya todos los demás, habían comido algo, excepto Yunho que se había negado en dejar solo a su novio…. – mh, creo que debí decir, traerles… -

……………………………

- su madre estará bien… - Chun-Soo estaba con sus hijos, aun lo tenían con suero y medicamentos, además de algunas pociones para acelerar el proceso de curación, pues sus heridas no eran solo físicas, sino también mágicas… Yoo Hwan estaba a lado izquierdo, sentado a lado de su cama, mientras que Yoochun estaba del lado contrario. Cada uno tomando una de las manos del Sr. Park.

- siento haberme equivocado y empeorado las cosas, papá… - el menor de los Park bajó la mirada apenado… pero su padre le apretó la mano.

- no digas eso, hiciste lo que creíste correcto, me alegra que estén a salvo, eso es lo único que importa, su madre jamás hubiera perdonado que les pasara algo…

- y si Michael la lastima más, ahora que nosotros lo enfrentamos, sé que mamá es poderosa y que la necesita con vida, pero mira cómo te torturó a ti, qué puede detenerlo de no hacer lo mismo con mamá, solo la necesita viva… -

- Yoochun, hijo… sabemos que el destino tiene un designio para cada uno de nosotros, tu madre es fuerte, estará bien, pero si tiene que morir, ella o yo, si tenemos que morir por el bien de la humanidad, lo haremos… -

- pero yo no quiero que eso suceda, no quiero que ninguna de las personas que amo tenga que sufrir más… -

- entonces sé fuerte, y cuando el momento llegue, recuerda que antes que ser portador del Gen de Dragón, eres humano…

……………………………

Segunda Reunión.

- hay distintas ubicaciones de importantes puntos mágicos, pero ninguno que refiera directamente la Fuente Arkhaika… - Xia Lee presionó algunos botones sobre un tablero frente a su lugar en la mesa, y sobre ésta se materializó una imagen que era una proyección a escala del escaneo de los antiguos papiros que Takeshi recuperó en el Templo de Re… - tenemos unas coordenadas en Escocia… - a lado de la anterior proyección apareció un mapa del planeta, que hacía acercamientos con tomas satelitales en cada región mencionada por la bruja… - en Inglaterra, Suiza y Gales. Solo por dato, también se encontraba la ubicación de Teotihuacan en México, y de Gizeh en El Cairo. Nada sobre la Fuente Arkhaika.

- ¿pero no era eso lo que se supone contenían los papiros?... – cuestionó Kenryu. Minnie y Jae se habían quedado observando las proyecciones de los escritos.

- pues no fue lo que encontramos, aún así, seguimos trabajando para ver si hay algo que no hemos visto…

- Xia Lee, prepara grupos de reconocimiento, Takeshi, apóyala, quiero que vayan a esos puntos y averigüen cualquier cosa que pueda sernos de utilidad… - señaló la Sra. Kim.

- de acuerdo… - los mencionados se pararon…

- Yoochun, me gustaría hablar contigo, a solas… - el pelinegro asintió y siguió al Sr. Kim a una habitación colindante.

……………………………

Un par de días después y nada nuevo había pasado, la gente seguía moviéndose por todo el edificio, no se les permitía salir, y poco les permitían hacer dentro. En ocasiones se reunían todos en el Comedor y llegaban a bromear porque están libres de escuela, aunque al final, cuando cada uno ha de volver a su recámara, la tensión vuelve a cernirse sobre ellos. Nada se ha sabido de Michael, y por supuesto de Khaly Park, el Sr. Tanaka o Kaoru Endo. Y eso tiene particularmente tenso al grupo.

Esa noche, durante la cena, la luz pareció llegar a la mente de Jae y Minnie, porque sin previo acuerdo se miraron e instaron a todos a seguirlos arriba. Estaban un poco apretujados todos metidos en la habitación de Yunho, pero…

- las ubicaciones de esos puntos son de los elementos que puedan evitar que Yoochun tenga que… bueno, ya saben, cuando tenga el enfrentamiento final con Michael… - comenzó el pelioscuro…

- la razón por la que viste… - Yunho… - a ese mago en tu visión en Gizeh, es porque se ocultó la ubicación de la Fuente dejando a cambio pistas que hay que recolectar para poder llegar a ella… - continuó el menor…

- pero ya estuvieron en esos lugares, y no encontraron nada… - señaló Inamoto.

- porque no es algo que se mostrará a cualquiera… yo digo que vayamos, tal vez el hecho de que Yoochun esté con nosotros sea una ventaja y podamos encontrar lo que Takeshi y Xia Lee no pudieron… -

- pero Jae, cómo vamos a salir de aquí, sino no lo permiten… - cuestionó el castaño.

- ese mago, el que dijo que hay un hechizo bloqueador, dijo que hay un mago con reminiscencias élficas entre nosotros… -

- ¿qué diferencia hay entre un hechizo bloqueador y uno anulador?... – el castaño volteó a ver a su primo.

- me parece que no mucha, excepto porque el primero simplemente impide que tu magia pase de determinado perímetro, mientras que el segundo, evita que la puedas usar dentro de determinado espacio… - respondió el pelioscuro, Minnie comprendiendo la pregunta de su novio.

- bien, si lo estabas preguntando por mí, no soy ese mago… - aseguró Mitsuo a Kenryu… - aunque los hechizos son similares, no pueden ser efectuados por el mismo mago…

- entonces, ¿de quién estaba hablando?... – las miradas entre ellos indicando que realmente no tenían idea… -

- siendo así, de cualquier forma tenemos que encontrar la manera de salir, ¿no?... – el moreno se drenaba el cerebro pensando en alguna estrategia. Hasta que simplemente sintió un cosquilleo subir por todo su cuerpo y una luz iluminarlo tenuemente… y todos le miraron sorprendidos, sin reparar en que el propio Yunho se encontraba admirado por el tono de su piel haciéndola lucir más bronceada. Y sus ojos parecían poder ver lugares más allá de edificios y ciudades enteras.

- creo que ya sabemos de quién hablaba… - murmuró Yoo Hwan, Jae estaba demasiado embobado porque su novio se veía más atractivo recubierto de aquel brillo, y sus ojos se veían de un tono más claro, y todo él le parecía hermoso.

- cómo, pero… no tengo idea de qué hacer…

- no te preocupes, eso pasa con algunos dones, no sabes cómo usarlos, pero ellos te lo indican en el momento adecuado… - aventuró Yoochun.

Y fue entonces fácil para los chicos orbitar a la primer parada de las cuatro a realizar.

……………………………

- recuérdame porqué les estamos permitiendo llevar todo el peso sobre sus hombros…

- porque es el destino que les toca vivir…

- me preocupa que al final encuentren la fatalidad… - el Sr. Kim dejó que su esposa le abrazara por la espalda, ambos mirando por el ventanal la vista de la ciudad al oscurecer.

- son poderosos, nunca antes tantos jóvenes magos se habían reunido para enfrentar a un mago oscuro, yo creo que ellos dejarán una huella en la historia, y podrán contársela a sus propios nietos… -

- espero que así sea… -

……………………………

Escocia.

Las regiones de Lowlands se revelaron como un relieve accidentado con pequeñas depresiones, valles estrechos, colinas de arenisca roja y rocas eruptivas. Pero eran aquellas porciones de tierras cubiertas por pintorescos bosques, surcados por formaciones paralelas de bosques y depresiones, en cuyo suelo arcilloso se forma un profundo Lago, el lugar al que querían llegar. Río Clyde.

- bien, estamos en el lugar, ahora qué… - el pelirrojo miraba a su alrededor, pero lo único que veía era un bello paisaje.

- alguien puede ver algo, o escuchar, o sentir, que sea diferente… - cuestionó Minnie. Tal vez principalmente a su novio, y a Yunho, se dice que los elfos eran criaturas mágicas con un extraordinario poder de percepción. Y en alguna medida, el moreno es un elfo, uno de esos hombres y mujeres, altos, bellos, atléticos y con una fascinación particular por todas las artes y lo bello en el mundo.

- ¿sintieron eso?... – preguntó el pelioscuro, pero ninguno podría decir que sí… - son… vibraciones… - pero los demás seguían sin sentir nada, ni el propio híbrido podía percibir vibración alguna…

… - sumbulun a purificatio… sumbulun a purificatio… sumbulun a purificatio… -

Eran palabras que comenzaron a resonar en la mente del pelioscuro… y era como un dulce llamado de voces suaves y femeninas que parecían provenir desde el lago, porque fue ahí a donde sus ojos se dirigieron casi por inercia.

- símbolo de purificación… - murmuró, y sus pasos lo llevaron a la orilla del cristalino lago.

- ¿Jae?... – cuestionó preocupado el moreno, porque de pronto la mirada de su novio parecía como perdida.

- está bien, creo que sé lo que debo hacer, y porqué no pueden escuchar lo mismo que yo, o porqué los demás no pudieron ver nada…

- es un llamado de los elementos, ¿cierto?... –

- sí, Minnie, también pudiste leerlo en los papiros, verdad… visce, significa agua en lengua gaélica, y creo que es lo que me llama… - el menor asintió… - esperen aquí, no tardaré…

- pero Boo…

- confía en él, Yunho… - habló el pelinegro, y pudo ver en sus ojos que sabía bien de lo que hablaba.

Jae avanzó hasta la orilla, donde las tranquilas aguas comenzaron a agitarse en círculos que nacían del centro y se desplegaban cada segundo con mayor velocidad. Algunas gotas del líquido vital se formaron en diversos tamaños y ascendieron lentamente del resto del grupo acuífero. Los rayos del sol que se colaron con dificultad de entre las copas de los árboles erguidos, dieron luz a los colores del arcoiris que se formó y daba una vista maravillosa.

Un remolino ligeramente azulado por la conglomeración de agua se formó y rodeó gentilmente al pelioscuro elevándolo un par de metros (ante la mirada atónita de los demás) y llevándolo hasta el centro del lago. El elemento agua siempre le ha permitido cierto control sobre él, pero ahora siente como si se impregnara en cada fibra de su ser el poder para manejarlo a su voluntad. Y era por su espíritu puro.

El lago recobró su pasividad, más sobre sus aguas seguía de pie Jae, y caminó por sobre ellas un poco más adentro, y con un ligero movimiento de manos abrió las profundidades… destellos de colores oscuros salieron disparados hacia arriba, formando una cortina de brisa espectacular. Y un objeto emergió desde el fondo hasta quedar frente a sus manos y permitirle ser tomado. Después las aguas volvieron a cerrarse y el lago recobró lentamente su pasividad. Jae salió caminando hasta tocar tierra. Todos le miraban expectantes.

- bueno, creo que hay que revisar algo más en esto… - el pelioscuro les mostró un prisma que brillaba con distintos tonos en azul y blanco.


Continuará……



ADVERTENCIA: Lemon

**Capítulo 22. Talamh **


*****

El prisma era grande y precioso, los rayos de sol que se reflejaban en él despedían colores variados que eran casi como un encanto natural que llevó a cada uno de ellos a querer tenerlo entre sus manos, y era como una atracción irrefrenable que surgía desde lo más profundo de sus almas; más cuando Yoochun hizo el amago de tomarla para verla de cerca, el prisma irradió una luz cegadora y levitó sobre la ellos, claramente observaron que iba reduciendo su tamaño hasta quedar como un diamante de no más de un centímetro. Después de eso, la piedra preciosa se acercó rápidamente al pecho de Jae, a la altura de su clavícula, pasando a través de la chaqueta y su camisa, en él quedó incrustado, adhiriéndose a su piel, pero sin ocasionarle el menor daño, apagando su luminosidad pero luciendo aún así esplendorosa.

El pelioscuro apartó las ropas por curiosidad, dejando al descubierto parte de su pecho, permitiendo que los demás pudieran ver el prisma, y sentía un calor viajar por todo su cuerpo, y era una sensación de tranquilidad que lo hacía sentir confiado, capaz de fluir con todo.

- ¿qué diantres fue eso?... – y el cuestionamiento que Yoo Hwan hiciera estaba en los pensamientos de todos.

- no tengo la menor idea… - y la respuesta que Jae diera, era la que todos suponían también…. – pero está bien… creo que… creo que es una forma de estar oculta hasta que llegue el momento oportuno de usarlo…

- pero te sientes bien, ¿no te pasó nada?... – el moreno se acercó, y acarició con su dedo alrededor del diamante, pero nada pasó esta vez, el prisma no brilló, ni se movió, y cuando Yunho se atrevió a tocarlo, simplemente sintió como se hundía en la piel de su novio quedando bajo su piel, pero cuando retiró su mano, éste volvía a surgir.

- me siento bien… - atinó a responder el pelioscuro, consciente de lo extraño que resultaba todo ello, pero a fin y al cabo, son magos, y la hechicería es una serie de sorpresas que sabe tal vez nunca dejen de sucederse en su mundo.

- bueno… supongo que ahora debemos partir, hemos obtenido lo que al parecer buscábamos… - el moreno miró a los demás, pero aún parecían sumidos en la admiración de lo que acababa de pasar, y sin embargo para él la prioridad ahora era seguir… - ¡hey!... – alzó la voz y todos parecieron salir de su ensoñación… - hay que irnos…

- claro… - Yoochun tomó la mano de su delfín, y de igual manera lo hicieron Minnie y Kenryu, como Yunho y Jae; Yoo Hwan y Mitsuo orbitaron cada uno por su cuenta, al fin sabían hacia dónde partían.

……………………………

Seúl, Corea.

Mayuko caminaba pensativa por las calles rumbo a su casa, viniendo de la Escuela, donde después de varios días su amiga Mimi y los chicos no se presentaban. Y sabía que tenía todo que ver con la magia, porque ya la mayoría de las familias mágicas habían sido advertidas de los tiempos de oscuridad y peligros en que comenzaba a sumergirse la comunidad mágica.

Y estaba preocupada porque no tiene idea de dónde se encuentran o qué estarán haciendo, y ella quisiera poder brindarles algo de apoyo, por lo menos estar a lado de su amiga, sabía bien que no le gusta estar sola, supo también que había tenido problemas con su padre, y simplemente no podía dejar de preocuparse.

- hola… - esa voz la hizo fijar otra vez su vista al frente, y no solo ir en automático caminando… - estás bien? Luces cansada…

- hola, Hiro… - le sonrió de medio lado, realmente le gustaba que él reparara en su persona, que las cosas marcharan bien entre ellos, a pesar de que aun son solo amigos, dos adolescentes conociéndose… pero igual, ella le quiere mucho… - estoy bien… - pero sabía que su semblante y lo débil de su voz le traicionaban las palabras…

- te diré algo, Mayuko, como porrista eres la mejor y sin duda no tienes competencia, pero como actriz… - el chico le sonrió, con un poco de sorna, pero no en burla malintencionada, solo quería demostrarle que podía confiar en él, y que estaba ahí para apoyarla, porque realmente había conseguido hacerse de un lugar en su corazón… y le importa…

- por eso he decidido estudiar leyes cuando nos graduemos… - respondió la chica con una sonrisa más amplia, sintiendo cierta paz al estar con él…

Pero esa sensación pronto se vio interrumpida, porque tres hombres de traje, gafas oscuras y pinta siniestra los rodearon…

- Srita. Iwasa Mayuko, vendrá con nosotros… - y sin esperar siquiera a que ella pudiera decir algo, uno de esos hombres la tomó por el brazo y tiró de ella…

- oiga, suélteme, qué hace, déjeme… - la peliteñida manoteaba con su mano libre golpeando al sujeto, pero éste simplemente le ignoraba y seguía jalando de ella hasta una camioneta estacionada a unos metros de ahí.

- quiénes son, déjenla, oiga… - el chico terminó a los golpes con uno de esos hombres, pero era más fuerte y a pesar de saber un poco de artes marciales, fue sometido cuando entre los dos sujetos comenzaron a golpearlo… y la gente que pasaba por ahí simplemente se quedaba paralizada ahogando gritos de sorpresa y mirando con temor.

Hiro se quejó varias veces por cada golpe que impactó contra su estómago y sus costados, pero aún así se esforzó por ver las placas de la camioneta y memorizarlas, sabía bien que ahora no podía hacer nada, temía por la vida de Mayuko, y claro, él pensaba que estaba siendo secuestrada y una serie de situaciones espantosas acudieron a su mente sin que las pudiera detener. Terminó de rodillas contra el suelo, tosiendo por reflejo e intentando tomar el aire que se le escapó con el último puñetazo. Y vio que esos hombres partían subiendo a una camioneta de vidrios polarizados que arrancó a gran velocidad.

……………………………

Condado de Wiltshire. Inglaterra.

La noche había caído ya sobre la ciudad, y en sus calles las lámparas iluminaban con gracia y un toque de misterio. Después de todo habían llegado a un pintoresco pueblecillo del condado, y era realmente encantador, era como encontrarse en una replica de los antiguos pueblos de la Inglaterra medieval.

- será bueno descansar, a menos que alguien escuche o siente algo especial… - Yunho podía notar a Yoochun agotado, controlar la esencia del dragón le exigía demasiado, y Junsu parecía algo cansado también. El resto lucía más tranquilo, pero igual les vendría bien un descanso.

Como ninguno dijo nada, se dirigieron hacia un modesto hotel que estaba cerca del lugar donde se aparecieron. Suerte que aceptan tarjetas de crédito, porque sino se habrían visto en la necesidad de acampar por ahí a la intemperie, no que fuera demasiado problema para Kenryu o el mismo Inamoto.

Cosa aparte fue el acomodo con el que nadie respingó… no del todo…

- ¡Yunho!... – gritó el pelioscuro, cuando apenas el moreno levantaba las cobijas de la cama (individual, había dos dispuestas en la habitación, así que cada uno dormiría en uno)… el moreno pensó que sería un milagro si todas las personas en el hotel no lo hubieran escuchado.

- ¿qué?, ¿estás bien sucedió algo, viste algo?... – cuestionó de corrido, acercándose a su novio, mirando después en todas direcciones de la pequeña habitación…

- ¿eh?... no, nada… - pero aún así llevaba las mejillas coloradas…

- ¿entonces?... – el moreno enarcó una ceja… lo cual, a ojos de su novio, lo hacía ver arrebatadoramente sexy…

- que el ratón y mi hermano comparten habitación… - alarmado por su descubrimiento… es que no había procesado por andar embobado con la nueva y más atractiva vista del moreno, simplemente desde que su reminiscencia élfica salió a la luz le parecía más apuesto y casi no podía concentrarse en otra cosa que no fuera Yunho…

- ¿y?... – el moreno curvó una sonrisa pícara, ya le había extrañado que Jae no hubiera dicho nada antes…

- ¿como que Y?... pues, pues… si tú y yo ya… tú sabes… - el pelioscuro enrojeció a más no poder, y no porque le diera vergüenza hacer el amor con su novio, sino porque se había imaginado a su hermano y al ratón en la misma situación y… - Junsu tiene 16 años… -

Los aspavientos de Jae eran realmente graciosos para Yunho, era simplemente increíble como hasta ahora, considerando el hecho de que Junsu y Yoochun salen hace tiempo y a menudo se quedaban a solas en la habitación del pelirrojo o en la mansión completa, su novio hasta ahora comienza a hacer escándalo al respecto. Caminando por toda la habitación, pegando su oído a la pared izquierda, porque del otro lado se supone se encuentra el YooSu descansando.

- vaya Merlín a saber la de cosas que ese ratón pervertido le haga a mi hermanito…

- JaeBoo... – el moreno trató de contener la carcajada, así que solo se le escapó una sonrisita, demasiado melodiosa para el pelioscuro, que ahora le miraba con deseo, mordiéndose el labio inferior, pero aún pegado a la pared… - no crees que Junsu está bastante grandecito para saber lo que hace… además, si fuéramos ellos, no crees que seríamos discretos para hacerlo y evitar que nos escuchen…

- cierto… - y el pelioscuro se encaminó a la puerta…

- a dónde vas… - el moreno le tomó de las manos antes de que abriera la puerta, girándolo para tenerlo de frente… - ¿ibas a espiarlos?... – sonrisa pícara, caminando lentamente hacia atrás, hasta topar con el borde de la que sería su cama.

- de hecho pensaba abrir la puerta de ellos abruptamente y “cacharlos con las manos en la masa”… - (n/a expresión que… saben lo que significa, no? xD) pero Jae ahora se sentía como hechizado por los ojos de su novio, por esa sonrisa, por esa piel que definitivamente brillaba, literalmente, dándole un toque encantador.

- mh, yo dudo que hagan nada, los veo cansados, ¿no crees?... – se sentó en el borde de la cama, e inmediatamente el pelioscuro se sentó a horcajadas sobre él.

- sí, cansados… - pero Jae no estaba realmente escuchándolo, solo se sentía perdido en esas orbes que destellaban un brillo que lo hipnotizaba, y no se negó cuando sus labios se movieron casi por voluntad propia y atraparon la boca de Yunho.

El moreno respondió gustoso ese beso, por demás apasionado y húmedo, sintió las manos del pelioscuro colarse por su espalda hasta el borde de su pantalón, y sus manos algo frías descendieron escabulléndose como intrusas traviesas y acariciar la piel hasta donde la espalda pierde su nombre, el moreno ahogó un suspiro en medio del beso.

- ¿Boo?... – cuestionó cuando las manos de su novio regresaron, pasando esta vez debajo de su playera.

- no vayas a gemir muy fuerte… - y atacó su cuello, besándolo con frenesí. El moreno gimió ronco, demasiado alto tal vez, y solo escuchó una sonrisa amortiguada contra la piel de su cuello.

- mmhhh, Jae… - gimió otra vez, porque el pelioscuro movió sus caderas y su erección medio despierta se friccionó contra el ya muy despierto miembro de su Boo.

- si sigues haciendo eso nos escucharán… - la voz del pelioscuro llevaba un tono juguetón que desató la propia pasión del moreno.

Y en un rápido movimiento cambiaron de posición, ahora Jae descansaba recostado sobre la cama, con sus piernas enroscadas en la cintura de un Yunho que se sostenía con sus manos a los costados de la cabeza del pelioscuro mientras se devoraban en un beso. Jae llevó sus manos al borde de su playera y las metió acariciando suavemente los pectorales del moreno, sintiendo su piel adquiriendo cada vez más calidez.

Cuando rompieron el beso, más por falta de aire que ganas de separarse, el pelioscuro aprovechó para sacarle la molesta playera, y antes de permitir que lo distrajera con otro candente beso, llevó sus labios a su manzana de adán, Yunho estaba de rodillas con cada pierna a lado de las de su Boo, y éste se había reincorporado un poco para alcanzar su cuello y dejar que su boca descendiera con lamidas y suaves besos por su piel. El moreno trataba fuerte de reprimir sus gemidos, pero su novio era demasiado bueno con sus caricias. Jae llegó hasta sus tetillas y se entretuvo un rato con ellas, lamiendo, besando, chupando y dejando mordidas suaves, el moreno solo sentía los dientes de su Boo atrapar una de sus tetillas pero sin presionar ni tirar de él. Y eso lo tenía demasiado excitado.

Con todo y que le estaba fascinando esa lenta tortura de placer, el moreno no aguantó y recostó otra vez a su novio, para poder disfrutar también de esa blanca piel, le sacó la camisa con parsimonia, desabrochando uno a uno sus botones, besando cada palmo de piel que iba descubriendo, deleitándose con los suaves gemidos que su novio dejaba escapar de sus labios entreabiertos, sintiendo las manos de su Boo enredarse en su cabello una y otra vez. Y eso que aún no llega a esa parte de su anatomía que tanto le gusta, aunque todo en su Boo le fascina.

Deslizó la prenda hasta dejarla en sus hombros, pero no se la quitó completamente, ya se encargaría de eso más tarde, ahora solo quería seguir saboreando del sabor de su piel, llevó su boca nuevamente a su cuello, dejando que su lengua humedezca cada centímetro en él, y se dio cuenta de que percibía mejor el tono de sus suspiros y gemidos, y eran como una melodía que iba envolviendo sus sentidos incitándolo a seguir y demostrarle el amor de esa forma apasionada.

Y sus labios siguieron hacia abajo, y como Jae lo hiciera antes con él, se detuvo en su pecho, lamiendo y chupando de sus tetillas, pellizcándolas incluso con sus dedos, escuchando los roncos gemidos salir de esa boca de labios ligeramente gruesos y rojizos. Y pudo ver en el rostro de su novio la expresión de la excitación, y sus ojos cerrados gozando de sus caricias, y su piel comenzando a perlarse de sudor mientras es cubierto por un tono rojizo producto de la calentura del momento. Y notó que el prisma se había ocultado otra vez pues no lo veía, y dedujo acertadamente que simplemente era porque no pararía de tocar a su dueño.

- Yunho… - escuchó la voz excitada de su novio, y subió su vista hacia él para atenderlo, mientras sus manos se encargaban de desabrochar el pantalón… - te necesito, ya… -

- no seas impaciente, Boo… - sonriendo con picardía, el moreno se entretuvo todavía más de lo que pensaba, y de lo que él mismo creía soportar, y apartó lentamente los pantalones, bajándolos con demasiada lentitud.

Y en su camino besaba y palpaba sus muslos, sus piernas, hasta sus pies, y subió con nuevos besos y caricias hasta su entrepierna, que estaba completamente erguida y de seguro comenzaba a dolerle aprisionada por la ropa interior que no tardó en despojar de ese cuerpo. Su propia virilidad dolía ya, y por eso se deshizo de su propia ropa, recibiendo un puchero por parte de su novio.

- yo quería hacer eso, Yunnie… - y por un momento el moreno se quedó simplemente contemplándolo, ahí, recostado en la cama, mirándolo con deseo puro, desnudo hasta el alma, respirando agitadamente.

- eres tan hermoso, JaeBoo… - el moreno tomó la erección de su novio, masajeándola suavemente de arriba a abajo.

Recibiendo como recompensa más gemidos que sabía Jae trataba de reprimir por la forma en que se mordía el labio, o se tapaba la boca con una de sus manos, mientras él seguía masturbándolo.

- aahhh, Yunnie… mmhhh, no, aahhh… no quiero correrme aún… aahhh, mmhhh…

El moreno detuvo sus caricias y subió posicionándose sobre el cuerpo del pelioscuro, besando en su camino sus pectorales, su pecho, su cuello, hasta llegar a su boca…

- eres tan sensual, Yunnie… - tomó una mano de su novio y llevó sus dedos a su boca para humedecerlos con su saliva. Y se percató una vez más de que los ojos del moreno tenían ese nuevo brillo que lo envolvía, y sentía que miraba a través de sus iris y descubría su alma dejándola al desnudo como su cuerpo, y se sentía cobijado por un cariño infinito… - Te Amo…

- también Te Amo, Boo… - sus dedos viajaron hasta su entrada, dilatando ese pasaje con dedicación, besando cada tanto su boca, susurrándole al oído palabras que eran como un canto armónico y el dolor nunca llegó.

Y cuando hubo dilatado su intimidad, el moreno llevó su erección ahí, empujando sus caderas lentamente hasta sentir su erección abrazada casi por completo por las paredes de su novio. Observando en las facciones de Jae que no sentía dolor, y escuchaba sus gemidos de puro gozo, y sintió también las caderas del pelioscuro moverse contra las suyas apenas lo penetró, comenzando a embestirlo con un ritmo tranquilo pero placentero.

La habitación comenzó a llenarse de gemidos, suspiros y murmullos de nombres y palabras soltadas casi al viento, pero cuyo único destinatario era la persona con la que se estaban entregando en plenitud. Y de pronto una suave lluvia comenzó a caer sobre la ciudad, y era un susurro grato que se mezclaba con sus voces transformándose en un peculiar canto de pasión. La temperatura ya no podía ser mayor, sus pieles perladas de sudor se rozaban constantemente con cada estocada, y sus cuerpos se unieron sin dejar espacio siquiera para el viento, Jae abrazó su espalda y su rostro se perdía por momentos entre su cuello y su hombro, o buscaba impaciente la boca del moreno para besarlo. Y eran dos cuerpos moviéndose en un vaivén de caderas acompasado y ardiente.

El orgasmo estaba cerca, y ellos deseosos de explotar de amor apasionado, el moreno aceleró su ritmo, y procuraba llegar a la vez tan profundo en su Boo que no pudiera evitar gritar su nombre, y en esos momentos olvidaron que alguien podía escucharlos y simplemente se dejaron arrastrar por el fuego envolvente de su amor. Yunho se separó apenas un poco de su novio, para poder tomar su erección y bombear de ella para llegar juntos al clímax. El calor se concentró en el bajo vientre de cada uno, anunciándoles la pronta llegada al éxtasis, sintieron cada músculo de su cuerpo tensarse para relajarse lentamente con espasmos que los cubrieron de pies a cabeza cuando se liberaron, la cálida esencia del moreno cubriendo el interior de su novio, y Jae descargándose en la mano de Yunho. Ambos soltando un último gemido que ahogaron en un profundo beso.

……………………………

Junsu acariciaba tiernamente el rostro de Yoochun, recostado sobre su pecho, estaba preocupado por él, controlar el alma del dragón le estaba absorbiendo su propia magia, y lo veía agotado y cansado. Era la segunda vez que se quedaba profundamente dormido apenas se recostaba sobre su cuerpo.

Completamente ajenos a lo que sucedía al otro lado, porque sin darse cuenta, Yunho y Jae habían creado una barrera mágica y Ningún sonido escapaba de las cuatro paredes de su habitación.

- Chunnie… - murmuró el pelirrojo, concentrándose para hacer el sueño de su novio un momento de completa tranquilidad. La lluvia golpeando suavemente los cristales de la ventana eran un arrullo para él mismo. Y sabía que también se debilitaba cada que usaba su telepatía con el pelinegro, pero estaba dispuesto a todo por él.

……………………………

A primera hora Kenryu y Minnie salieron de su habitación, bañados y cambiados, gracias a que Junsu había aparecido algunos cambios de ropa para cada uno de acuerdo a lo que leyó en sus mentes, el ratón había querido hacer lo mismo pero el delfín le había dicho que no era necesario, que eso no requería gran energía.

- ups… - soltó de la nada el castaño.

- ¿qué?... – el menor le miró interrogante… sintió la mano de su novio llegar a su cuello y acariciar su costado derecho…

- te dejé una marca… - el híbrido sonrió, se había dejado llevar la noche anterior y había terminado por dejar un chupete en su cuello.

- ves, te digo que eres un salvaje… - el menor regresó a la habitación, seguido por su novio, y buscó entre sus cosas, no muchas, alguna prenda de cuello de tortuga.

- tú tienes la culpa… - acusó con inocencia el castaño.

- ¿eh?... – el menor se sacó la chaqueta y luego la playera que se había puesto antes, para colocarse la de cuello de tortuga… - ¿yo te dije que me marcaras?…

- no, pero… - se acercó a él, atrayéndolo con fuerza hacia sí mismo, posesionándose de su cintura… - hueles tan rico… - su nariz se deslizó por el cuello de su novio, subiendo hasta su cabello… - que no me puedo controlar… - y llegó hasta sus labios, pasando su boca por ellos en apenas una caricia, sin llegar a besarlo. Minnie ya sentía que la respiración se le alteraba… y algo más abajo en su cuerpo despertar.

- bueno… - ¡maldición! La voz le había salido excitada… - vamos saliendo, no vaya a ser que tenga que darme otro baño…

……………………………

- Junsu ah… - el pelinegro llamaba, moviendo suavemente al pelirrojo, pero éste solo refunfuñaba con pucheros entre sueños.

- cinco minutos más, hyung… - decía, abrazando más fuerte las cobijas, colocándose de medio lado e intentando seguir durmiendo.

- delfín, soy yo, tu Chunnie, es hora de levantarse, tenemos que hacer… - el ratón sonrió, era demasiado tierno ver a su novio durmiendo, tenía la boca en trompetilla, el cabello desordenado y gimoteaba graciosamente inconforme por ser arrancado de su sueño.

- buenos días, Chunnie… - y una sonrisa se curvó rápidamente en su boca al ver a su novio con mejor semblante.

- buenos días, delfín… - el ratón le iba a dar un beso en la boca, pero en realidad se lo dio a la sábana…

- no me he aseado… - recibió por explicación con la voz amortiguada de su pelirrojo. Junsu se envolvió en la sábana, a pesar de llevar boxer y una playera de resaque como pijama… - voy a ducharme primero… - y se perdió por minutos en el baño de la habitación.

Yoochun simplemente se dedicó en tanto a ordenar un poco sus cosas, y esperó por su novio sentado en la cama, con la vista en la ventana, mirando hacia las montañas que se alcanzaban a ver en el horizonte, perdidas entre los edificios, no muy altos, y las casas del pueblo al que llegaron. Más tarde salió Junsu de la ducha, radiante con su sonrisa, el cabello todavía mojado, vestido con jeans holgados, camiseta y chamarra. E inmediatamente se acercó a besar sus labios y susurrarle un buenos días. Pero el ratón tenía un mal presentimiento, y un miedo instintivo se asentaba en su estómago, pero no quería preocuparlo y guardaba silencio, sonriendo para no alarmarlo, porque sabía bien que Junsu podía leer en él más allá de su telepatía, porque unidos como lo están por el pacto, puede sentir lo mismo que él… y no desea darle más motivos de tensión.

Se reunieron con los demás en el living, y después salieron a comer algo por ahí en un pequeño restauran, para continuar con su camino.

……………………………

Y fueron directo hacia las coordenadas exactas que el papiro indicaba, llegando hasta aquella histórica maravilla conocida como Stonehenge. Formado por cuatro círculos concéntricos de piedras el monumento se alza imponente. El círculo exterior de 30 metros de diámetro es gloriosamente figurado por grandes piedras rectangulares de arenisca, rematadas actualmente solo por cuatro dinteles de piedra en su sitio. Dentro de esta hilera exterior se encuentra otro círculo de bloques más pequeños de arenisca azulada y que a su vez encierra un terreno construido por piedras del mismo color, en su interior permanece una losa de arenisca micácea conocida como el Altar.

El panorama era encantador, el sol había despuntado ya en el horizonte y sus rayos iluminaban el monumento como si le saludara con culto. La fosa circular que rodea la arquitectura contiene un bancal, cortado por la Avenida, el pasillo procesional que da al Altar. Cerca se hallan la Piedra del Sacrificio y enfrente la Piedra Talón.

Yunho se sintió fuertemente atraído hasta el centro del monumento, y cuando hubo quedado de pie ahí sintió las vibraciones telúricas emerger desde el centro de la tierra. Y escuchó apenas en un susurro de voces al son de un tambor una palabra…

- Talamh… - repitió el moreno por inercia, y sus ojos brillaron con un fulgor nuevo, y sus manos se abrieron orientadas hacia el suelo.

Los demás solo podían contemplar y esperar, seguros de que algo similar, por lo menos en cuanto a magnificencia, a lo de Jae, se repetiría ahora.

Y un brote nació en la tierra, y conforme iba creciendo con impresionante velocidad, un árbol iba tomando forma, de tronco delgado y ramas cubiertas por hojas de un verde oscuro y verde claro, y los bordes de éstas parecían recubiertas de un fino tono dorado que resplandecía y era la más bella demostración mágica de beatitud. Y tenía flores de las que caía un continuo rocío que destellaba como brillitos de plata y se consumía en el suelo fértil y de pronto parecía como si todo el mundo pudiera ser cubierto de su belleza, de su calor y de su luz. (n/a inspirado en “El Silmarillion” de J.R.R. Tolkien)

Yunho era bañado por aquel rocío, y sentía como se impregnaba en sus poros y se adhería a su ser, y sus ojos brillaron con un refulgente tono plateado, y era como ver las estrellas en el firmamento moteado de atardecer. Y todo su cuerpo brilló por instantes con la intensidad de una estrella. Pero luego vieron ante sus ojos cómo el árbol perdía luz y se consumía como si el tiempo hubiera pasado por él con demasiada velocidad. Y se marchitó ante ellos, y murió como nació, volviendo a la tierra de la que brotó.

El moreno, como el pelioscuro, no alcanzaba a entender la magnitud de lo sucedido, pero estaban seguros de que era cuestión de tiempo, porque tarde o temprano, tendrán que enfrentarse a Michael, y tal vez él les haga frente con su propia hechicería oscura, y los elementos simplemente les ofrecen el don de manipularlos a voluntad para evitar el caos y la oscuridad en el mundo.

……………………………

- qué es lo que quiere de mí… - Mayuko estaba en una pequeña habitación oscura, no estaba atada, ni le han hecho nada… excepto dejarla ahí, sola, sin nadie que le explique porqué la secuestraron, aunque sabe bien, el padre de su amiga está detrás de eso, porque pudo verlo cuando entró en ese edificio abandonado en alguna parte de Seúl… - no puedo ofrecerle nada, no soy una bruja poderosa, ni tengo conocimiento alguno que le pueda ser de utilidad, porqué me tiene aquí… respóndame Sr. Tanaka!!!... – gritó ya desesperada…

……………………………

- dijo que podía ayudarme, porqué no vamos rumbo a la estación de policía… - aún así, mientras el hombre a su lado conducía por las calles de la ciudad, el chico no se sentía en peligro.

- no servirá de mucho que vayamos allá, no te preocupes, encontraremos a tu novia… - Takeshi dio con el adolescente solo porque uno de sus magos Sensitivos (magos clase 3 con la habilidad de detectar la magia, aunque pueden ser fácilmente confundidos por hechizos, por eso es que siempre que creían ubicar a Michael las misiones terminaban en solo pistas falsas) le informó que Tanaka rondaba a Iwasa, pero no llegó a tiempo porque tuvo un enfrentamiento previo con otro contingente enviado por el mismo Tanaka para evitar que le impidieran secuestrar a Mayuko.

- no… ella no es mi novia… - pero había un ligero carmesí en sus mejillas que delataban que se sentía especialmente atraído por la peliteñida…

- bueno, tu amiga, no te preocupes, estará bien muy pronto… - pero se preguntaba, como lo hizo el Concilio, qué demonios quiere Tanaka con la adolescente, es acaso un señuelo para tener a Mimi, ¿a su propia hija?


Continuará……

3 comentarios:

  1. kyaaaaaaaaaaaaa!!!!!!!!! ^^
    Buenisima!!!!
    Ohh que otros elementos pordran aparecer???
    O.o' aunque la verdad no entendi el elemento de Yunnie??
    jejjeje y kenryu tan posesivo con Minnie!!!

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  2. Esque el kenmin no puede ser mas sensual???
    Cuando lei hadomitico por primera vez alucinaba tanto con kenryu que mis amigas me molestaban xdd
    Wooo el yunjae es un amor *--* par de calenturientos.. Los amo <3

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  3. waaaaaaaaaaaaaaaa... dos elementos encontrados!!!! falta aire y fuego... ademas de la esperanza ^^
    pero... que calenturientos resultaron el yujae""!!!! y mira que ken y min no se quedan atras hahahaha con eso de dejar marca e.o mira no mas!!!!!!!

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”No me quejo si alguien que ha leído el libro lo encuentra aburrido, absurdo o despreciable, ya que yo tengo una opinión similar sobre sus comentarios.”
J.R.R. Tolkien