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viernes, 23 de diciembre de 2011

Shot *-* (Pedidos)

Pues aún no es siquiera 24 pero bueno, cm justamente mañana puede que ni la lap encienda xD les venimos a dejar nuestros regalos (?) de Navidad de una vez. Esperamos los disfruten y dejen sus comentarios y felicitaciones tal vez ;D de antemano aviso que esto no significa que yo vuelva al 100 a escribir, aún me siento saturada y necesito seguir despejando mi mente; pero hice este esfuerzo con gusto para ustedes.

¡¡FELIZ NAVIDAD!! DE CORAZÓN LES DESEO LA MEJOR DE LAS FECHAS EN ESTOS DÍAS EN LO QUE IMPORTA ES COMPARTIR EL CARIÑO EN TODAS SUS MANIFESTACIONES POSIBLES CON SUS SERES MÁS APRECIADOS.

GRACIAS TAMBIÉN, POR SEGUIR AHÍ ;D





Título: STRIPER
Autoras: Felina & Maki
Pareja: HiroxMin
Género: Romance
Clasificación: NC-18
Resumen: La presencia de aquel bombero en la despedida de soltero de Jaejoong hyung dejó más que fuego controlado, una vertiginosa tormenta de calor en la que ChangMin encuentra los placeres a los que por tanto tiempo se ha negado.
Advertencia: Lemon

**STRIPER**

*****

ChangMin nunca ha sido reconocido por su gran paciencia o ser una persona romántica. En el mejor de los casos, era todo un logro conseguir que el joven morocho les acompañara a alguna fiesta y se quedara lo suficientemente tranquilo para no echar a perder el momento con alguno de sus típicos comentarios mordaces. Por supuesto, no es que particularmente extrañe a nadie su actitud, al menos no a sus amigos cercanos, porque de sobra saben que es así su personalidad.

Por tanto, Jaejoong no se inmutó cuando notó a su amigo morocho sentado en la mesa más alejada del local aquél en que se lleva a cabo su “despedida de soltero” que se celebra gracias a las ideas extraordinarias –nótese cierto sarcasmo– de Heechul, un peculiar amigo-enemigo del hermoso joven de cabellos oscuros que está próximo a casarse con Yunho, cosa de una semana para la gran fecha.

- hyung, Yoochun no deja de mandarme mensajes preguntando lo que hacemos… - Junsu, el amigo tierno y simpático del festejado le dijo con pucherito a la orden y ojitos de cachorro enfadado…

- envíale uno y dile que no fastidie, o yo le pondré los puntos sobre las íes por molesto… - Jaejoong respondió con seriedad, sonriendo divertido al ver que su amigo pelirrojo asentía cual niño pequeño comenzando a escribir aquella advertencia de parte del mayor para su novio… después de todo, Yoochun le tenía cierto respeto a Jaejoong cual si se tratara de su madre…

- pareces una especie de mamá gallina con Junsu, incluso a veces con ChangMin… - Heechul, conocido por su personalidad un tanto… compleja, sonrió en tono burlón hacia el pelioscuro, quien atinó a fruncir el ceño ignorándole e ir por otro vaso de ese ponche que sabe un poco a licor pero presiente se le subirá en cualquier momento a la cabeza.

Jaejoong había dado apenas un sorbo –al tiempo que ubica nuevamente a ChangMin sentado en el mismo rincón del local, y a Junsu pucheroso sin dejar de escribir textos en su móvil en una obvia “discusión” con Yoochun que imagina terminará esa noche entre sábanas desordenadas y mucho, mucho calor (en el fondo, sí, admite que es demasiado protector con sus amigos, pero es que le resulta natural y espontáneo, son a su modo, sus críos)– perdido en aquellos pensamientos, estaba más bien ausente al alboroto alrededor, más de sus amigos bailando y tomando, conversando de temas que imagina tienen relación con todo tipo de detalles indiscretos. Lo sabe porque conoce a su gente, la mayoría han bebido más de lo que toleran y se han puesto en plan pícaro.

Pero casi se atora con su bebida cuando Heechul se acercó a él para anunciarle que el verdadero espectáculo estaba por comenzar. Obviemos la sorpresa cuando las luces bajaron un poco y un chico vestido con traje de bombero entró al lugar con música de fondo sugestiva y bastante movida.

- ¡¿Heechul que… qué…?! – Jaejoong tartamudeó todavía más bien alterado por lo que obviamente significaba la presencia de aquel chico.

- una despedida de soltero sin stripper no es despedida de soltero… - Heechul respondió como la cosa más natural del mundo mientras le empuja y le señala dejando que el stripper bombero lo sujete de la mano y lo siente en una silla al centro de la pista de baile del local.

Jaejoong estaba muriendo de vergüenza.
Y ChangMin abrió los ojos desmesuradamente al contemplar al pelioscuro tratando en vano de no mirar al bombero.

Estaba demasiado atractivo y sexy como para negarse.
De pronto el morocho estaba más concentrado en el stripper que en el mismo Jaejoong, sus ojos oscuros seguían cada movimiento del joven vestido de bombero, la forma de mirar, de sonreír, de recorrer su cuerpo con sus manos, de insinuarse a Jaejoong sin parecer vulgar. Tan ajeno a observar a Jaejoong –como Yunho tan amistosamente (obviemos cierto nivel de sarcasmo) le solicitó hiciera y el único motivo por el que estaba en aquella absurda fiesta en la que la mayoría va por morbo– que incluso olvidó que su móvil seguía en la función de video-llamada hasta que un grito ensordecedor retumbó en su oído destrozando sus tímpanos.

- ¡mierda!... – se quejó en voz alta, aunque aún así nadie lo notó pues prácticamente todos estaban babeando al stripper y envidiando el lugar de Jaejoong… incluso Junsu parecía embobado, pero cualquiera que le conoce y sabe cuán coladito está por Yoochun, sabe que está imaginando a su novio vestido de bombero y dándole aquel espectáculo en privado.

- será mejor que ese maldito se aleje de MI prometido en éste instante o le partiré cada uno de sus huesos… - Yunho seguía hablando (o lo que es lo mismo, gritando cual demonio enardecido que se prepara para la venganza… sí, así de celoso es el moreno cuando cualquiera se le acerca a su novio-prometido) al otro lado de la línea. ChangMin optó por terminar la video-llamada y rezar porque al moreno no se le ocurriera ir y presentarse como novio celoso. Ok, tenía serias dudas al respecto.

Un escalofrío le recorrió la espalda al morocho, conoce a Yunho, le ha visto celoso y enojado y realmente se convierte en una persona de miedo. Pensó entonces que algo debía hacer, alejar a Jaejoong del centro de atención del stripper era definitivamente la mejor opción por donde quiera que lo pensara. De modo que, siguiendo más bien ese pensamiento racional que calibrando la magnitud de su acción, en segundos ChangMin había levantado a Jaejoong de la silla incapaz de decir nada cuando el stripper le hizo tomar lugar y la bulla comenzaba a hacerse espacio en el local en tanto el pelioscuro corría por un vaso de bebida lo suficientemente helado que le baje el calor de la vergüenza… y ok, es hombre con hormonas y ese stripper estaba como quería el condenado.

- ¿Tanto se encendió tu fuego?... – la voz sexy y varonil del stripper le hizo sonrojarse como termostato, no solo por el significado de aquella pregunta, sino también por el hecho de que la mano del bombero le acariciaba sugestivamente el pecho mientras las caderas del joven se mueven sinuosamente de un lado a otro… - se supone que vine a divertir al prometido… - el bombero sonrió pícaro al tiempo que se sacó el chaquetón y dejó al descubierto su torso, ese que de por sí ya había atraído la mirada del morocho pues no llevaba camisa bajo el chaquetón…

ChangMin tragó hondo y sintió una gota de sudor correr por el contorno de su rostro hasta humedecer su cuello y perderse en la clavícula. El cuerpo de éste bombero en particular era tentador, delgado pero con músculos definidos, el tono bronceado perfecto que hace resaltar sus atractivas facciones varoniles, la forma en que su cabello oscuro le da cierto aire rebelde luciendo desordenado y grifo, la picardía de su mirada, el tono de sus labios que el stripper se humedecía –el morocho está seguro que a propósito– cada tanto con la lengua; ese músculo flexible que acelera el pulso de su corazón y le hace comenzar a respirar algo más alterado. Sobre todo cuando el stripper comenzó a bajar el pantalón de aquel color rojo que de algún modo resalta el color tostado de la piel del muchacho.

- ¿Te gusta lo que ves?... – el stripper cuestionó con tono sexy dándole la espalda al morocho y mostrándole su bien torneado trasero…

El morocho enrojeció a punto de ebullición, notó claramente la diminuta prenda interior de color blanco que lleva el bombero y que cubre básicamente solo su entrepierna al frente; por lo que sus glúteos, redondos y a la vista suaves y firmes, se veían con total claridad y sin dejar nada a ningún tipo de imaginación que no rayara para entonces en el morbo y la calentura. ChangMin quiso desviar la mirada, tuvo el pensamiento, pero sus ojos desobedientes a su razón, seguían prendados de la anatomía del stripper; el morocho volvió a tragar hondo, la saliva se acumulaba por montones en su boca y todo su cuerpo estaba entrando en ese tipo de calor excitante que despierta todas y cada una de sus hormonas y por tanto, formando ese bulto entre sus pantalones que pronto sería imposible ocultar.

ChangMin tenía que huir, lo sabe. Pero no hay modo de que sus piernas le respondan cuando el pantalón ha abandonado por completo el cuerpo del stripper y la vista resulta tan tentadora. Este bombero sexy se mueve con sensualidad y sabe bien cómo explotar su cuerpo, provocar sin demasiada insinuación ni vulgaridades. El morocho juraría que este stripper tendría a quien quisiera en su cama con un solo guiño. ¡Y joder! ¡Él le quiere en su cama!

- ¿Quieres tocar?... – el morocho jadeó involuntariamente cuando el stripper se acercó a susurrar en su oído con esa voz sexy que le alteró un poco más todos los sentidos…

ChangMin no respondió, pero dejó que una de sus manos fuera tomada por el stripper y dirigida descaradamente hasta el vientre del otro. El stripper le sonrió y le guiñó el ojo con obvia coquetería mientras le ayuda a acariciar el torso desnudo y baja serpenteando la entrepierna. ChangMin se mordió el labio inferior, le saltaría encima en cualquier segundo si continuaba así, estaba excitado y con semanas en total abstinencia desde que terminara su última relación de poco más de un año.

Ajeno a los comentarios divertidos con tono pícaro de los que miran, ChangMin no fue tampoco consciente del momento en que el local fue invadido por otro escuadrón de bomberos, a saber cada uno de aquellos bomberos visitantes se dirigió exclusivamente a alguno de los invitados. Jaejoong enrojeció en primera respuesta cuando uno de aquellos nuevos bomberos se le acercó por la espalda acariciando con indecoro su pecho y sus muslos, al principio por encima de la ropa, pero encontrando pronto camino por debajo de la camisa. Por alguna razón el pelioscuro no podía negarse a este tacto, le resultaba familiar el calor, el tipo de contacto… la misma historia se repitió con Junsu y con Heechul, pero éste último pronto se dio cuenta de que detrás de aquel traje de bombero, casco y lentes oscuros estaba su querido novio Siwon; pronto el pelirrojo delfín también concretó la identidad del bombero que le arrastraba a la pista de baile entre besos y susurros de palabras sucias que le despertaron la libido, por supuesto, solo su ratón le encendía de aquel modo. Jaejoong solo había sido pillado por sorpresa por Yunho porque iba medio atontado por el licor de las bebidas que se tomó de golpe después de aquel momento vergonzoso vivido con el stripper. Ése que estaba recibiendo la directa propuesta indecorosa de parte del morocho…

- ven a mi departamento…

- ¿Estás proponiéndome ir a tu departamento para tener sexo?... – el stripper cuestionó sin reparo, sonriendo con galantería… ChangMin asintió todavía con el rostro encendido de rubor… - Hiro… - extendió su mano y sonrió… - me llamo Hiro Mizushima…

- ChangMin… - el morocho estrechó la mano del stripper… solo entonces se dio cuenta del sudor que bañaba sus palmas…

- te veo en diez minutos en el parking, Minnie… - el stripper recogió su traje de bombero y se perdió rumbo a los vestidores del local, el espectáculo debiera continuar, pero estaba dispuesto a devolverle el dinero a quien le había contratado con tal de tener una noche con ese chico morocho que le cautivó en aquellos escasos minutos de interacción más bien sexual.

ChangMin miró alrededor, algunos cuchicheaban pero parecían más bien enfocados en lo suyo, no le estaban prestando atención a él. Aprovechando la disposición de los hechos, se apresuró al parking para esperar a Hiro, por alguna razón se sentía nervioso y ansioso. Oh sí, había calor circulando por su cuerpo, y su entrepierna todavía dolía un poco. Se recargó en el cofre de su auto y esperó, incluso antes de que los 10 minutos pasaran, Hiro ya estaba ahí; vestía un jean deslavado y una playera clara con chaqueta de piel. ChangMin pensó que definitivamente éste sujeto era demasiado atractivo para pasar de largo por él.

- listo, a tu departamento entonces… - Hiro sonrió y subió al lado del copiloto una vez el morocho desactivó la alarma y los seguros de su automóvil.

El camino fue más bien extraño y silencioso, aunque ChangMin podía sentir la mirada penetrante del chico de rasgos japoneses que le mirada detenidamente y sonreía todo el tiempo, como si lo estuviera analizando o memorizándose cada rasgo de su perfil. Por supuesto, aquella actitud del japonés le ponía algo más nervioso, pero el morocho es todo un experto disfrazando sus sensaciones. Cuando finalmente llegaron al departamento de ChangMin, apenas entraron ambos se habían acercado comenzando un beso profundo y ardiente, el japonés le atrajo por la nuca impidiéndole escaparse, no es que el morocho quisiera escapar.

La puerta fue cerrada de una patada mientras ambos muchachos luchan por desnudarse, claramente ansiosos por el contacto directo de piel con piel; las primeras prendas cayeron al suelo al minuto. ChangMin empujó a Hiro contra el primer muro que encontró en su camino, descendió por su cuello lamiendo sin pudor mientras sus manos desabrochan los pantalones del japonés y lo empujan hacia abajo con prisa, esa vez llevaba un bóxer más cubridor en color negro, ChangMin gruñó por lo bajo, le hubiera gustado que conservara la anterior y poder bajarla con sus dientes. El morocho se golpeó mentalmente por aquel pensamiento, casi jura que es la primera vez que tiene pensamientos tan candentes con un chico… obviemos que aparte de su exnovio, él solo había tenido otra pareja sexual. Aunque a su edad y por su personalidad, algunos asegurarían que es todo un logro.

Hiro sonreía dejándose dominar por la ansiedad de ChangMin, pronto se encontraba totalmente desnudo, ahí de pie con el morocho arrodillado practicándole el mejor sexo oral de toda su vida. Nunca nadie le había tocado de aquel modo, no es que vaya y tenga relaciones sexuales con cualquiera tampoco, pero sin duda ha tenido suficientes experiencias sexuales como para emitir aquel juicio respecto al morocho.

- mhhh ¡Min!... – gimió ronco cuando el morocho hizo algo con su lengua que le hizo temblar de placer…

ChangMin se incorporó volviendo a besarle, recorriendo con sus manos el cuerpo de Hiro y notando que de pronto era él el dominado; casi no fue consciente de más nada que placer cuando ya estaba sentado en el sofá al desnudo, la mata alborotada de cabellos castaño oscuro clavada en su entrepierna…

- ¡fuck! Ahh, mhh… - las succiones le estaban volviendo loco y su erección estaba en su máxima expresión de excitación perdiéndose una y otra vez en la boca del japonés, rozando constantemente las paredes bucales y tocando el fondo de su garganta… - Hiro, esp… ahh…espera ¡joder!... – gemía descontrolado, presintiendo que se correría demasiado pronto… y él que quería pasar la noche teniendo sexo desenfrenado con este sujeto al que apenas conoce pero que lo hace de maravilla.

Hiro liberó la erección de su amante justo cuando el líquido preseminal ya había impregnado el interior de su boca, le miró todo sudoroso y agitado, sonrojado de excitación; sus dedos continuaron acariciando la sensible extensión del morocho notando esos temblorcitos que sacuden el cuerpo del otro.

- quiero ocupar tu interior, ¿Vas a dejarme, ChangMin ah?... – el japonés trepó por su cuerpo sentándose a horcajadas en las caderas del morocho, aprovechando de acariciar sus brazos y besar su cuello o morder trozos de piel por aquí y por allá.

- no soy uke… - jadeó con los ojos cerrados, rendido al placer de ese cuerpo caliente pegado al suyo, sintiendo cada parte de él en contacto con el propio…

- te dejaré metérmela después, si es lo que quieres… - el japonés dijo con soltura… y ChangMin pensó que a pesar de las palabras tan directas, no había otro modo en ese momento de calentura de decir las cosas.

- mh… bien… - apenas había respondido cuando ya sus labios habían sido demandados en un beso más, tanto más exquisito y apasionado que los anteriores.

ChangMin sintió las manos de Hiro en su cintura acariciándole con algo parecido al cariño, unos instantes después una subió a su boca, dedos delgados que tomó entre sus labios chupándolos con gesto indecoroso. Todo lo que el fuego puede provocar, y este bombero tan disponible para apagar tan encendido calor. Una vez llenos de saliva, aquellos dedos resbalaron por su cuerpo perdiéndose entre sus piernas y encontrando su entrada. Hiro presionó el primer dígito con cuidado abriéndose paso en su estrecho orificio, ChangMin se mordió el labio inferior conteniendo el jadeo de incomodidad, sabe perfectamente que aquello duele, después de todo no es la primera vez que permite ser tomado por un hombre.

Hiro se dedicó a mimarle con besos y caricias mientras le prepara sin moverse de aquel sitio sobre el cuerpo del morocho, le gusta sentir el calor que despiden ambos cuerpos mezclarse, el sudor de ambos confundirse y formar esa capa perlada de erotismo y deseo. Cuando ChangMin estuvo listo y tres dígitos se habían deslizado con relativa facilidad dentro y fuera sin que sintiera mayor dolor, Hiro los apartó y se levantó instándole a incorporarse también, besándose nuevamente con pasión y sin dejar de acariciarse mutuamente, caminaron casi sin darse cuenta hasta el comedor.

ChangMin sintió el frío contraste de la madera de su mesa cuando Hiro le hizo subir sin dejar su sitio entre sus piernas, se abrazó al cuello del japonés y enredó sus piernas en su cadera cuando fue penetrado, rápido y profundo, arrancándole esos gemidos adoloridos e incómodos. Acostumbrarse a la invasión le tomó algunos minutos, pero se sintió bien por el trato recibido, por los besos dulces como apasionados, las caricias en sus glúteos o el bombeo en su erección.

Cuando las embestidas comenzaron ambos muchachos lanzaron nuevos conciertos de gemidos mientras se abrazan con recelo y disfrutan de aquella pasión salvaje que viene con el choque de caderas continuo. El miembro de ChangMin se frotaba preso entre sus cuerpos y le mandaba más de esas corrientes eléctricas de placer que corren por su columna vertebral y se distribuyen por todo su cuerpo. Hiro coló una mano entre sus cuerpos tomando la caliente e hinchada erección de su amante masturbándole nuevamente y procurando el ritmo de sus estocadas. El ritmo perfecto y delicioso.

Y estaba ahí, la pasión concentrándose en el bajo vientre, el calor abrasador, el orgasmo próximo. Les hubiera encantado alargarlo pero saben que no hay modo, que tiene que terminar… el primero en explotar fue ChangMin, derramándose en la mano de su amante y manchando en parte sus torsos; un par de embestidas más fueron suficientes para que Hiro se corriera también inundando su interior.

- eso fue… magnífico… - el japonés fue el primero en decir, jadeoso y pleno sonrió al morocho besándole corto en los labios.

- espero que no… lo hagas con cualquiera… - el morocho se mordió la lengua apenas se dio cuenta de lo que había dicho. No es como si tuviera que reclamar nada, era solo sexo con un perfecto desconocido que está como quiere y lo hace magnífico.

- si fueras mi novio te aseguro que sería fiel, ChangMin ah…

- no te conozco Hiro… - le empujó un poco para que se apartara, el japonés salió despacio de su interior sintiendo una especie de vuelco en el estómago como si le molestara que el morocho lo tratara como un simple calentón. Lo cual por cierto, no estaría del todo equivocado, ¿cierto?... – pero… me gustaría… que nos conociéramos quiero decir.

- ¿Quieres conocer a un stripper?... – Hiro enarcó una ceja con diversión. El morocho asintió gruñendo por lo bajo… - de acuerdo, aunque hemos comenzado al revés… ¿te gustaría desayunar conmigo mañana?

- mejor te invito yo… porque por ahora, planeo no dejarte dormir, aún falta que yo vaya arriba… - el morocho le jaló de nuevo besándole con renovada pasión y anhelo.

Por alguna razón, saber que luego de aquella noche tendrían citas la situación no le parecía tan arrebatada. Y eso estaba bien… y luego tendría que aguantar a Heechul reclamándole por raptarse al stripper de la despedida de soltero de Jaejoong… pero por una buena sesión de sexo y una loca oportunidad de conocer a alguien… lo valía.

Después de todo, ¿Quién dice que no se puede encontrar el amor en un incendio?



**FIN**


PROYECTO DE ONESHOTS
BLOG YOOSU NO TENGOKU
YunJae. Lemon en Canadá.
• 2Min Shinee. Dulce, tierno. TaeMin le dedica una canción al amor de su vida. Minho aparece de pronto.

• YooSu. Meloso y maduro. Celebración por el premio de Yoochun. (En proceso)
YooSu. Acción, romance. Yoochun considera a Junsu el asesino de su prometida, le investiga y al acercarse con aquella intención, conoce facetas de Junsu que le van confundiendo mientras el amor nace entre ellos.
• GTOP. Sin idea. Algo sensual. (En proceso)
YunJae. Sin idea.
• KenMin. Sin idea.
• HiroxMin. Sin idea.
• YooSu. Lemonoso y meloso.
• KhunWoo. Sin idea.
• YooSu. Chocolate idea principal, lemonoso y amoroso. Con un Yoochun sexy y seductor, apasionado, pero tierno con Junsu.

• YooSu casado. Yoochun y Junsu son demasiado celosos el uno con el otro. Ligero drama. (En proceso)
• YooSu & KhunWoo. Junsu y Wooyoung se sienten tristes por ser catalogados como tontos o sumisos al ser los uke de sus respectivas relaciones. Yoochun y Nichkhun pueden tratarles demasiado así sin darse cuenta. Su y Woo se hacen tan amigos que la relación es malinterpretada por sus parejas. Celos.
HayaxMin. Pornoso y romántico. Cita al cine. La película es a lo que menos prestan atención.
• ChangMinxHamao. Algo tierno. Sin idea.
• KoMin. Sin idea.

• KenMin. Sin idea. (En proceso)

Shot *-* (Pedidos)

Título: HURT
Autora: Felina
Pareja: KoMin (KoheixChangMin)
Género: Drama-Romance
Resumen: Las cosas más difíciles son las que mejores enseñanzas dejan, ¿pero cuánto dolor puede soportarse cuando se aprende a amar?

**Hurt**

*****

Kohei es un chico de origen japonés que ha vivido desde la adolescencia en Seúl, no olvida sus raíces pero sabe que nunca volverá a su país natal… no cuando tantos recuerdos dolorosos se encuentran allá y su corazón sufre angustia cada que memora aquellos años de ingenuidad e ilusiones.

Había pasajes de su vida que no le gustaba recordar, pero eran tan molestos como la arena en el calzado que una y otra vez insiste en colarse cuando caminas por las pacíficas playas del mar.

Esa era su actualidad, ya no era el mismo chiquillo tonto de 14 años que se creyó todas las palabras de amor que vinieron de un muchacho mayor que se aprovechó de su ingenuidad para usarlo como a un juguete que desechó cuando se cansó de jugar con él. Y sin embargo, había sido tal vez la etapa más difícil de toda su vida, tal vez ahora tenga ya 26 años, pero en muchas ocasiones cuando la atracción que llega a sentir por otro chico se vuelve más fuerte y comienzan las sensaciones de un sentimiento más profundo, él no puede evitar volver al pasado y deprimirse antes incluso… de que en el presente pueda acercarse a alguien más.

*****

Estaba ahí, taciturno y más pálido de lo que recuerda haberse visto la última vez que se miró al espejo. Era la noche de invierno más fría que pudiera recordar de toda su vida. Tal vez por el hecho de contar con 26 años y sentirse un poco más maduro es que resentía el dolor del rompimiento que acaba de tener.

Le dolía el pecho y sentía una punzada constante retumbarle en las sienes. Llevaba todo el día encerrado en su departamento, no ha probado bocado y a lo sumo se ha tomado una cerveza, no es que particularmente le guste ahogar las penas en alcohol; y aunque tuvo el pensamiento y otras tantas latas permanecen sin destapar en la mesa de centro de su sala, ahí a su lado tirada en la alfombra de su habitación, la única lata vacía. La sensación del amargo sabor del amarillento líquido le sabía a hiel y parecía imprimir un sello de soledad en su interior.

Le arden los ojos y se ha cansado ya de llorar, el reproductor en la estancia cambia de disco en automático y una nueva melodía de blues suena en volumen moderado. Es la 3ª o 4ª vez que se repite como sucedió con cada uno de los otros discos en lo que va del día y parte de la noche. No es que Kohei tenga interés alguno en cambiar la música, el blues acompañado por aquellos tonos melancólicos le gusta, y le sienta bien en un momento como aquél.

Es tan fácil creer en promesas y tan difícil decir adiós.
Sobre todo cuando no estás preparado para una despedida, cuando has pensado que todo va bien y no logras comprender en qué has fallado o cómo fue que el amor terminó.

Ésa es su realidad, detrás una larga historia que quiere de pronto olvidar pero que se repite cual película antigua una y otra vez en sus memorias.

Se hace más difícil y doloroso.

Recordar la primer sonrisa y aquella mirada cómplice cuando se conocieron en una reunión del trabajo; él era nuevo y su ahora exnovio, un ejecutivo que llevaba un año ya en la empresa.

Habían tenido una especie de conexión especial y en cuestión de semanas ya habían comenzado su relación; la que durara casi dos años y hubiese Él terminado sin más esa mañana.

…………………………

- lo siento Kohei, no te veré en el desayuno como quedamos. Verás, quería vernos para hablar pero tendré toda la semana ocupada y no quiero dejar pasar más tiempo… - hubo una pausa en medio de aquella llamada. Kohei todavía no comprendía lo que estaba pasando o porqué de pronto su respiración era más pesada y sentía una opresión en el pecho. Era ése algo llamado “mal presentimiento”… - creo que llegó el momento de terminar lo nuestro, conocí a alguien más y hemos estado viéndonos hace un par de meses. Lo siento, sé que debí decírtelo antes, entenderé si después de hoy no vuelves a dirigirme la palabra. Adiós.

La llamada fue finalizada y Kohei no tuvo tiempo ni siquiera para haber emitido palabra alguna. La respiración se había vuelto más laboriosa y el cuerpo había comenzado a temblarle mezcla de emociones que ni siquiera podía nombrar.

Esa misma mañana solicitó su transferencia a otro departamento en la empresa, no quería verlo cada fin de semana en las reuniones del Colegiado y tener que hacer de cuenta que más nada había ya entre ellos. Esa misma mañana solicitó también sus vacaciones de manera precipitada por supuestos motivos de salud.

…………………………

Tal vez era algo inmaduro de su parte, pero se sentía devastado y lo que menos tenía era fuerzas para enfrentar la realidad. Necesitaba llorar y sufrir su dolor. En el fondo, también quería pensar y comprender por qué el amor se había acabado. ¿Cómo es que no se había dado cuenta –o no había querido– que hacía meses que no era el dueño de aquél corazón?

Fue en aquel cuestionamiento en donde llegó la sensación de estupidez, se sintió patético por no haberse dado cuenta de la obvia infidelidad. Y comprendió que tal vez, nunca le había amado. Cayó así la enorme posibilidad de haber sido solo un pasatiempo, o de valer tan poco que a pesar del largo tiempo y las experiencias compartidas, bastara la llegada de alguien más para derribar esa estructura de un amor que creyó fuerte.

Creyó tantas cosas.

- es tan fácil creer… - voz trémula y cansada que vaga por la habitación. Una nueva melodía de blues, algo más triste y melancólica, suena también el saxofón y sus notas le envuelven en la más opaca de las sensaciones.

*****

Un par de días después el timbre no paraba de sonar. Kohei quería ignorarlo, se cubrió la cabeza con la almohada y jaló las cobijas tapándose completamente. El maldito sonido no cesó y taladraba sus oídos; bufó por lo bajo y aventó las mantas saliendo finalmente de su cama. Lleva el pijama puesto y el cabello alborotado, siente un poco de frío y tiembla, pareciera que afuera está nevando. Lleva también los ojos hinchados de tanto llorar y mal dormir. Su habitación un completo desorden, las cortinas corridas para evitar la entrada de luz, pañuelos regados por aquí y por allá y un par de cambios de ropa desperdigados en la silla del escritorio de su computador personal. Sus pies descalzos le arrastraron fuera de su habitación, el comedor y la estancia estaban intactos, sólo las cajas de esos discos que escuchara el primer día de su separación descansan a un lado del aparato de sonido en el mueble cubierto apenas por una fina capa de polvo. Más allá, la cocina también luce más bien limpia, no ha ensuciado un solo vaso ni preparado un solo alimento; por otro lado, el cesto de basura está casi lleno con botes de helado y aquellas latas de cerveza que no se bebió excepto una…

Kohei miró por la mirilla de la puerta de su departamento. Reconoció al chico al otro lado que una vez más presionaba su dedo contra el timbre. La puerta se abrió lentamente, el chico de cabellos grifos en tono castaño oscuro aguardó pacientemente con el semblante más bien serio y casi desinteresado. Pero lleva copos de nieve en los hombros de su gabardina y hasta en su boina de lana que le sienta bastante bien. El japonés también notó una bolsa colgando de su mano izquierda.

- ¡Vaya! Creí que te encontraría en peor estado… - el chico dijo con tono áspero, un poco de vaho se formó cuando habló y solo entonces Kohei cayó en cuenta de lo helado del ambiente en el exterior, una rápida mirada al blanco paisaje antes de que su amigo se adentrara sin más en su departamento. Kohei no se extrañó porque conoce de sobra el carácter de su visitante… - tu madre me llamó, está preocupada por ti ya que no ha podido comunicarse contigo desde hace días… - su mirada analítica pronto descubrió el cable del teléfono fijo y supuso (acertadamente) que Kohei lo habría desconectado del mismo modo en que apagó su móvil (ciertamente había intentado marcarle un par de veces el día anterior)… - le dije que estuviera tranquila, que ya yo me encargaría de reñirte apenas te viera, pero como al trabajo no volverás pronto… - dejó la bolsa que llevaba sobre la mesa en el comedor y se giró buscando a su supuesto interlocutor que hasta el momento no ha hecho más que respirar y seguirle con la mirada sin cerrar siquiera la puerta… - heme aquí…

- no estoy de humor para visitas, ChangMin ah…

- lo sé de sobra, ahora cierra la puerta que está haciendo un frío del demonio… - frunció el ceño y se sacó la gabardina sacudiendo los copos de nieve que cayeron sobre el pulcro piso, la dejó reposando sobre el respaldo del sofá de la estancia y luego volvió al comedor comenzando a sacar lo que llevaba en la bolsa… - voy a preparar comida, muero de hambre…

- yo no teng…

- no estoy preguntándote si quieres acompañarme, vas a hacerlo… - interrumpió el morocho sabiendo bien lo que el japonés le diría… - ¿sabes cuántas veces he cocinado en toda mi vida?... – lanzó la pregunta en tanto entra a la cocina (cual si estuviera en su casa, por cierto) y Kohei niega con la cabeza sin hablar más y siguiéndole simplemente con la mirada como antes… - bueno, no las he contado pero definitivamente no son muchas, me gusta más la idea de comer que cocinar, así que sé caballeroso y dúchate, cámbiate y vuelve para acompañarme a comer, pasan de las cuatro de la tarde hombre, y acá entre nos, no he comido nada desde el desayuno…

Kohei pensó que esa era la primera vez que escuchaba a ChangMin hablar tanto. Generalmente le ha visto más bien reservado, aunque sarcástico y de pocas palabras cuando la ocasión lo amerita –como cuando simplemente tiene ganas de fastidiar a alguien en el trabajo–

- ¿Qué esperas?... – ChangMin se asomó para mirarle… - ¿Necesitas que te duche y te cambie, acaso?... – profirió enarcando una ceja en un gesto que bien podría interpretarse pícaro pero que para ninguno de los dos tenía realmente aquella intención.

Kohei dio media vuelta arrastrando los pies de vuelta a su habitación, y ChangMin volvió a su tarea de cocinar. Si en cinco minutos no escuchaba el agua correr, iría a meterlo a la ducha aunque fuera por la fuerza. Un par de minutos después una sonrisa apareció en labios del morocho cuando escuchó la ducha funcionar.

Más tarde, ambos estaban sentados en el comedor con su respectivo plato servido. ChangMin comenzó a comer de inmediato –era verdad que moría de hambre, desde el desayuno no había podido comer nada entre el trabajo y su ida al súper para comprar lo que necesitaba; y él come por lo menos fruta entre comidas–; Kohei por su parte más bien jugaba con el espagueti enrollándolo una y otra vez en el tenedor.

- ¿Necesitas que te dé en la boca?… - el morocho dijo con seriedad y clavándole la mirada. Kohei se la sostuvo un instante, suspiró y negó con la cabeza llevándose un primer bocado a la boca.

Era extraño saberse “cuidado” de aquel modo por alguien como ChangMin, no es precisamente afectivo y menos expresivo, pero dentro de todo, Kohei siempre ha sabido que es un gran chico. Más bien maduro para su edad (el morocho es tres años menor que él) y muy inteligente, de estable autoestima aunque en ocasiones inseguro ante situaciones nuevas. De humor característico pocos llegaban a conocerlo y es que pronto lo tachaban como ególatra de pésimo humor. Por supuesto, Kohei puede entender que no cualquiera sepa sobrellevar su sarcasmo y su obvia superioridad intelectual. De hecho, muchas veces se preguntó por qué ChangMin no trabajaba en alguna otra área o incluso otro tipo de empresa. Luego un día hace no demasiado tiempo el propio morocho respondió tal inquietud sin que él tuviese que cuestionarle nada…

- me gusta la idea de ganarme cada centavo que gano y ascender como todos, de hecho mi padre y mi tío son los dueños de la cadena a la que pertenece esta empresa, podría estar en cualquier puesto de alto rango si quisiera, pero prefiero ir desde abajo, aprender y ganar a la buena…

Aquel pensamiento le había gustado a Kohei, y desde entonces había tenido una especie de admiración por ChangMin, de modo tal que pronto se habían vuelto amigos, charlando en ocasiones

- deja de hacer el vago en tu cabeza y sigue comiendo, Kohei… - la voz del morocho le sacó de sus pensamientos y él solo atinó a mirar de nuevo su plato y jugar con la comida…

- ¿Realmente crees que tengo ganas de comer? Tal vez no puedas entenderlo, a ti no te acaba de terminar la persona de quien estás enamorado…

- ése imbécil no merece nada de lo que has hecho por su causa desde que te cortó… - el morocho gruñó por lo bajo llevándose con furia otro bocado a la boca…

- tú no entiendes…

- ¿Qué no entiendo? ¿El que sea un imbécil de mierda?

- ¡no tienes que insultarlo!... – el japonés levantó un poco la voz mirándole desafiante…

- ¿Qué? ¿Todavía vas a defenderlo? ¿Con todo y que te cortó a través de una mísera llamada telefónica y echándote en cara que salía ya con otro desde mucho antes?... – ChangMin dijo con tono duro, casi como si no le importara lo que aquello que sale de sus labios lastima más el corazón ya herido de su acompañante…

- ¡Ya basta! ¡No tienes idea de nada!... – gritó sintiendo de nuevo esas lágrimas acumulándose en sus ojos… porque sabe que el morocho tiene razón… y eso duele mucho más…

- claro que no tengo idea, si la tuviera sería porque he dejado que algún idiota me haga una bajeza de tal naturaleza, pero eso jamás voy a permitirlo, me tengo suficiente valía para no ir y enrollarme con un imbécil como Jungjong… - luego una bofetada interrumpiendo su discurso…

- si ya terminaste puedes marcharte y dejar a un tonto como yo continuar con sus problemas… - el japonés dijo aguantándose las ganas de llorar delante del otro. Tomó ambos platos con la intención de retirarlos pero el morocho le arrebató el suyo sin miramiento…

- no he terminado de comer, y mejor te sientas y terminas lo tuyo, la comida no es para desperdiciarse, y menos si yo mismo la he preparado… - el morocho dijo con voz ronca, sin haberse inmutado demasiado por el golpe recibido… casi como si supiera que la merecía por ser tan duro, casi como si dijera “no importa, porque todavía tengo razón”… - le prometí a tu madre que me quedaría contigo hasta asegurarme que comieras adecuadamente…

- ¿Por qué me haces esto, ChangMin? ¿No ves que me siento deprimido, que no tengo ganas de nada, que solo quiero llorar y…?

- estás deprimido, sé todo lo que conlleva un estado de ánimo así, no necesitas explicármelo. Pero escucha bien lo que voy a decirte porque no soy de los que repiten algo dos veces. Ese imbécil… - el japonés abrió la boca listo para debatir aquella palabra, pero… - sí, otra cosa no puede ser si se atrevió a dejar de ése modo tan cobarde a alguien tan capaz y lindo como tú, así que mejor no intentes interrumpirme de nuevo que a éste paso la comida estará helada y tendré que calentarla… - Kohei pensó por un segundo que ChangMin tenía un modo muy pero muy peculiar para “levantarle el ánimo”… - sé que llevas estos días haciendo más nada que lamentarte por la ruptura, seguro tu habitación es un asco de espacio ahora mismo, lo que refleja el interior de tu alma herida; pero si piensas que voy a dejar que sigas llorando y lamentándote por un imbécil que no merece una sola de las lágrimas que has derramado, se nota que en los meses que llevamos de conocernos no has aprendido absolutamente nada de mí.

- ¿Por qué haces esto, ChangMin?... – el japonés preguntó suavemente… estaba cansado, casi parecía que recién se daba cuenta del cansancio que entumece su cuerpo y vuelve pesados sus párpados…

- porque vales mucho más de lo que ese imbécil pudo haberte hecho sentir en el tiempo que le dedicaste como su novio. El único problema contigo cuando te enamoras, tu madre me ha ayudado a comprender, es que te entregas demasiado, eres de personalidad noble y por eso puede resultar fácil que las personas se aprovechen de ti…

- eso suena a que soy un reverendo idiota… - el japonés sonrió con tristeza…

- incluso para eso te falta mucho más… - el morocho dijo llevándose otro bocado a la boca… definitivamente, su comida se había enfriado…

- no eres muy afectivo consolando, ¿sabías?

- ¿Quién dijo que estoy consolándote?... – el morocho gruñó mirando hacia otro lado rogando porque el calor que siente en sus mejillas no sea un intenso sonrojo…

- todavía me siento sin ánimos para nada… - el japonés suspiró dirigiendo su mirada a la ventana de la estancia, las cortinas cerradas le impiden ver el exterior, pero imagina que aún neva… y que así de frío como puede estar ahí afuera, se siente el vacío en su corazón.

- bueno, irán volviendo poco a poco, vamos… - el morocho se levantó de pronto sujetándole la muñeca y jalándolo instándole a ponerse de pie…

- ChangMin… a dónde… espera… yo no… - soltó sin demasiada coherencia… y sin embargo se dejaba arrastrar por esa mano cálida que le sujeta con firmeza pero sin ser ruda, gentil a su manera.

El morocho no respondió, simplemente tomó su abrigo del sofá donde lo había dejado y al paso por el pasillo de la entrada, el del japonés. Salieron del departamento dejando detrás un par de platos con sobras de una comida que seguro terminaría recalentada cuando volvieran –sí, la verdad es que ChangMin no piensa desperdiciar nada, y le servirá de pretexto para no soltar esa mano que se deja envolver sin resistencia por la suya–. Se abrigaron y caminaron en silencio por las calles, el ocaso había despuntado ya y la luz de día se había ocultado tras el horizonte llevándose consigo la poca calidez que podría haber en medio de aquella nevada que llevaba todo el día activa; algunos minutos más tarde estaban en un Parque de la ciudad, había luces y espesa blancura de la nieve por todas partes, no había demasiada gente por ahí porque la mayoría se había refugiado en el cálido interior de sus hogares.

ChangMin llevó a Kohei hasta un mirador más arriba desde donde se veía la bella panorámica de Seúl nocturna vestido de colores.

- ¿Sabes cuántas luces hay por ahí resguardando a personas que tampoco tienen ánimos de nada?... – el morocho cuestionó de pronto.

- ¿Cómo voy a saber algo así?... – el japonés respondió sinceramente.

- exacto, no importa que tú puedas no tener ganas de nada hoy, todavía hay luz ahí afuera Kohei, si te dejas vencer por la depresión y te consumes en soledad, nada de eso va a apagar la luz del exterior; ¿no crees que es un desperdicio dejar que se apague la más hermosa?... – se giró y llevó una de sus manos al pecho del japonés a la altura de su corazón… - no dejes que se apague, menos por alguien que no lo vale… todavía hay quienes queremos admirar la bella luz de tu interior, como admiramos la que nos ofrece nuestra ciudad aún en días tan fríos como los de invierno…

Kohei se le quedó viendo largos instantes, motivo por el cual ChangMin se puso nervioso y apartó su mano girándose de nuevo hacia la escena que majestuosa y hermosa sigue pintada al frente como una postal que sería buena idea guardar para siempre en la memoria. Después de todo, está ahí junto a la persona que él ama más que a nadie en el mundo.

- te compensaré, prepararé la cena cuando volvamos, ¿bien?... -

- bien… - ChangMin sonrió complacido. Era un buen cambio de actitud, lo sabía. Y tal vez, con el pasar de los días, tendría un corazón sanado al que poder entregarle los latidos de su propio corazón enamorado.



**FIN**

PROYECTO DE ONESHOTS
BLOG YOOSU NO TENGOKU
YunJae. Lemon en Canadá.
• 2Min Shinee. Dulce, tierno. TaeMin le dedica una canción al amor de su vida. Minho aparece de pronto.

• YooSu. Meloso y maduro. Celebración por el premio de Yoochun. (En proceso)
YooSu. Acción, romance. Yoochun considera a Junsu el asesino de su prometida, le investiga y al acercarse con aquella intención, conoce facetas de Junsu que le van confundiendo mientras el amor nace entre ellos.
• GTOP. Sin idea. Algo sensual. (En proceso)
YunJae. Sin idea.
• KenMin. Sin idea.
• HiroxMin. Sin idea.
• YooSu. Lemonoso y meloso.
• KhunWoo. Sin idea.
• YooSu. Chocolate idea principal, lemonoso y amoroso. Con un Yoochun sexy y seductor, apasionado, pero tierno con Junsu.

• YooSu casado. Yoochun y Junsu son demasiado celosos el uno con el otro. Ligero drama. (En proceso)
• YooSu & KhunWoo. Junsu y Wooyoung se sienten tristes por ser catalogados como tontos o sumisos al ser los uke de sus respectivas relaciones. Yoochun y Nichkhun pueden tratarles demasiado así sin darse cuenta. Su y Woo se hacen tan amigos que la relación es malinterpretada por sus parejas. Celos.
HayaxMin. Pornoso y romántico. Cita al cine. La película es a lo que menos prestan atención.
• ChangMinxHamao. Algo tierno. Sin idea.
• KoMin. Sin idea.

• KenMin. Sin idea. (En proceso)

Shot *-* (Pedidos)

Título: UNA GOTA DE TU SANGRE
Autora: Felina
Pareja: KenMin (KenryuxChangMin)
Género: Romance
Clasificación: NC-17

**UNA GOTA DE TU SANGRE**

*****

ChangMin y Kenryu no son un par de jóvenes como cualesquiera otros. ChangMin es un mago, de ésos que cualquiera piensa que solo ve en televisión, pero tan real como que tiene que mantenerse en el anonimato cuidando siempre el uso que da a sus dones sobrenaturales. Kenryu pertenece a la raza híbrida, seres mágicos con una condición única igualada al vampirismo pues posee algunas de sus más grandes habilidades pero carece de la vulnerabilidad al sol.

En el instituto han sido compañeros desde que ingresaran, pero ChangMin es más bien el chico de carácter retraído que no busca demasiado el contacto social; mientras que Kenryu, tanto más amigable gracias a su gusto y participación por los deportes, es el chico popular que tiene su séquito de seguidoras –y alguno que otro seguidor– siempre detrás buscando su amistad; ésa que el muchacho de cabellos castaños y peculiares iris grises, no entregaba a cualquiera.

*****

Los híbridos al llegar a la adolescencia cada luna llena se ven obligados a alimentarse de sangre para sobrevivir, durante algún tiempo podrán hacerlo de cualquier ser vivo, pero llegará el momento en que sus sentidos se sientan atraídos por un tipo de sangre en particular. Será el momento en el que elijan a su pareja, la que les acompañará para toda la vida.

*****

Noche oscura, negro firmamento, luna plateada que redonda corona los cielos. Kenryu ha cumplido días antes los 16 y cada ciclo lunar es más su ansia de sangre; ya no es suficiente la que bebe de animales salvajes en sus clandestinos viajes nocturnos por los Valles aledaños a los límites territoriales de la ciudad durante aquellos días. Le atrae el aroma de la sangre humana pero se niega a morder; los mortales pueden incluso morir, los magos pueden tener extrañas y misteriosas transformaciones.

Un híbrido jamás debe negarse a sus instintos o pronto perderá la vida misma. El ojigris se revuelve entre sueños aquella noche, se ha negado en salir a cazar, la tentación de la sangre humana se ha vuelto fuerte, casi innegable. Suda frío y tiembla, le atormentan pesadillas de toda una eternidad de historia de su raza, es uno entre pocos de aquella raza y es en sus genes donde reside la magnificencia de su existir. Se revelan sus colmillos contra su propia voluntad y la sangre hierve quemándole el interior, hay un impulso innato que le ordena salir y cazar, buscar aquel carmín líquido que se niega a probar.

Toma las mantas entre sus manos y las aprieta con fuerza, pronto se hacen un nudo firme entre sus dedos y en un espasmo de ansiedad termina por partirlas en dos, le crecen las uñas en filosos dardos y los orificios nasales se expanden contra su voluntad olfateando en el aire el aroma de la sangre de sus vecinos. Kenryu despierta sobresaltado, la respiración se ha vuelto laboriosa y escucha los rápidos latidos de su corazón taladrándole los oídos. Siente una arcada y su cuerpo se convulsiona, le urge en demanda de alimento, lo atormenta necesitado de sangre. Su instinto le apremia la voluntad y los sentidos. Se niega, no quiere, refunfuña y sonidos guturales escapan de su garganta cuanto más reniega de su naturaleza. Duele, quema. Se le retuercen las entrañas mismas y cada fibra de su ser pareciera al borde del colapso. Suplica por calma, anhela los rayos del sol, la lejanía de la luna llena. Clama por normalidad y saciedad de un hambre que no menguará como otrora meses atrás.

- ¡Argh! ¡Nhh!... – gruñe y se desespera, su cabeza da vueltas y se marea, tiembla más fuerte y termina por enterrar sus largas uñas en su colchón, los iris grisáceos se pintan de una línea rojiza.

El yermo anhelo de su sed se desborda y su cuerpo parece un ente independiente que le arrastra fuera de su habitación atravesando la ventana sin importar que el ruido de los cristales romperse y caer despierte a su madre o a más de algún vecino. Los perros en el vecindario comienzan a ladrar y aullar, los gatos maúllan y el viento fresco de la madrugada parece aumentar la fuerza de sus ráfagas, se sacuden las copas de los árboles a su paso y la solitaria figura del muchacho se pierde entre tejados y callejones oscuros en busca de un olor específico.

Su instinto lo ha encontrado.
El aroma perfecto.

Corre y se mueve con agilidad, hay confusión en los pensamientos del muchacho, pero claridad en su instinto por guiarle. Minutos más adelante se encuentra en el patio de una casa que le resulta familiar, las mascotas de los vecinos de aquella vivienda ladran en alerta. Kenryu da pasos sigilosos, olfatea el viento y dirige su mirada a una ventana de la segunda planta, de un salto llega hasta ahí y se sujeta con sus uñas enterrándolas entre la madera del muro aledaño al ventanal. Se asoma por el cristal y su aliento forma una ligera capa de aire caliente que empaña el frío material, sus ojos agudizados traspasan la oscuridad de la noche y se encuentran con aquel joven durmiendo plácidamente entre mantas y almohadones, algunos tirados en el suelo.

La respiración del híbrido se vuelve pesada, ansiosa; se relame los labios e inhala profundamente llevándose a los pulmones el aroma de aquella sangre que se saborea lánguidamente antes siquiera de probarla. Gruñe y frunce el ceño cuando advierte una luz encenderse notándolo apenas por el filo del borde inferior de la habitación de aquel joven. Escucha pasos y murmullos inquietos. Los perros no han dejado de ladrar y él presiente que no es seguro permanecer un segundo más en aquel lugar. Libera sus uñas y de un salto vuelve al suelo sin hacer ruido, el pasto bañado de rocío moja las plantas de sus pies descalzos y pronto emprende la retirada cual fantasma que se desliza entre las sombras.

El sueño de aquel joven de cabellos oscuros apenas se perturba cuando escucha a sus padres hablar al otro lado de su puerta. Se talla los ojos con gesto somnoliento y estira el brazo para tomar sus anteojos de la mesita de noche y mirar la hora en su reloj. Las 3:12 de la madrugada. Su puerta se abre despacio y el joven voltea a ver a sus progenitores…

- ¿Sucede algo?... – pregunta todavía adormilado, esperando una negativa y poder volver a su sueño, horas más tarde tendrá que presentar examen y no quiere trasnocharse.

- nada ChangMin hijo, vuelve a dormir… - su padre responde con serenidad una vez comprobó con la mirada que todo está en orden en la habitación de su único hijo.

El morocho asiente y sin hacerse de rogar vuelve a tumbarse contra el colchón, abraza una almohada y cierra los ojos dispuesto a dormir. Su padre murmura palabras en un idioma diferente y unos destellos plateados se matizan en muros y ventanales de toda su casa. Su madre respira con tranquilidad y mira a su esposo con alivio. Últimamente ha tenido una sensación extraña en el pecho. La intuición humana.

…………………………

Ha vuelto a casa, no le extraña ver a su madre sentada en su cama esperando su regreso. Lleva manchado de sangre el mentón pero la mujer no se inmuta, sabe de sobra que su hijo no ha mordido a ningún humano. Ella lleva la misma condición en su sangre, la ha heredado a su único hijo y criado sin un padre.

- ¿Encontraste lo que necesitas?... – la bella mujer cuestionó mientras sigue a su primogénito con la mirada y le observa volver al lecho visiblemente cansado. El reloj marca cuarto para las 5.

- Encontré algo importante… pero no quiero necesitarle… - el ojigris respondió sin más, cerró los ojos y al instante cayó en un profundo sueño del que su madre sabe no volverá hasta tal vez el mediodía.

La mujer sonríe de medio lado apenas perceptiblemente y se acerca a su hijo, acomoda los mechones desordenados de su frente y le arropa mejor.

- Es tu estigma, hijo mío. Tarde o temprano has de beber de su sangre, aunque no quieras o temas el futuro incierto de aquél que has elegido ya para la eternidad.

*****

Hacía días que no se presentaba a clases. Muchos de sus compañeros se admiraron pues estaban en época de exámenes, no que el muchacho tenga que preocuparse demasiado por sus calificaciones, si en dado caso tiene problemas con su promedio seguro solo tiene que hablar con el Director y pronto habrá solucionado su situación; todavía se le admira demasiado como jugador del equipo de soccer del Instituto.

Kenryu sonreía amablemente a todo el que se acercaba, fuera para saludarle, preguntarle si todo iba bien o ser más directos diciéndole que cualquier cosa, con gusto le ayudarían. El ojigris no se extrañó de aquella mirada oscura que aguda le analiza a la distancia. ChangMin lee un libro –o al menos lo hacía hasta que sus ojos contra su voluntad se quedaron prendados de la silueta del ojigris– sentado debajo de un árbol durante el descanso de media jornada. Kenryu le mira también, se sostienen la mirada y pronto un latido perturbante sacude el corazón del híbrido, se le altera la respiración y el aroma del morocho le llena los pulmones y cada fibra de su ser. Renace el deseo de probarle, de beber el elixir de su sangre y saciarse de él. Aparta la mirada y se aparta con pasos apresurados alejándose de la presencia del morocho antes de lanzársele encima y morderle ahí delante de todos sin más.

ChangMin entrecierra los ojos en un gesto inquieto y confundido. Hay algo en el ojigris que siempre le ha llamado la atención, pero no sabe qué es. Su condición sobrenatural le ha instado a averiguarlo a través de la magia, pero el morocho siempre se la piensa no una ni dos, sino tres veces, antes que emplear cualquier sortilegio para obtener alguna ventaja sobre el resto de los mortales. Gruñe por lo bajo sin saber realmente el porqué y vuelve su mirada al libro. Lee sin comprender, solo deja su vista vagar por los párrafos sin tener conciencia de lo que hace, su mente se ha desconectado temporalmente porque la mirada grisácea del pelicastaño sigue grabada en sus pensamientos. Tiene dudas, curiosidad.

…………………………

Kenryu entra a los baños directo a mojarse el rostro, el calor ha subido en su sangre y la siente a punto de ebullición, su instinto clama ser liberado y él todavía se niega a hacerlo. Se le revuelve el interior y sus músculos se tensan, casi se siente rígido. La negación de su naturaleza le pasa factura y va contra su razón instándole con apremio a salir y alimentarse…marcar al poseedor de aquella sangre como suyo.

Siente un espasmo y de nuevo ruge algo en su interior, es su faceta noctámbula que emerge, movida por cada célula de su ser, impaciente por dominar. Escucha pasos acercarse y se encierra en un cubículo, no hay tiempo ni control para escapar, salir ahora de aquel espacio solo moverá sus pies directo hasta ChangMin. No quiere eso.

Se muerde el dorso de la mano para evitar que los sonidos guturales de la criatura dormida emerjan desde el fondo de su garganta, rasga su propia piel y sangra. Escucha a algunos chicos hablar mientras hacen lo suyo, se le hace casi eterno el tiempo que transcurre hasta que se marchan y queda nuevamente solo. Libera su dorso e inconscientemente lame su sangre, no le sabe a nada, es solo un acto natural ante el líquido carmín. Aún respira alterado pero se siente capaz de salir… salir para marcharse y huir de aquel aroma que aún percibe y parece grabado en cada fibra olfativa de su cuerpo.

Se distrae y lucha contra los pesados latidos de su corazón, sale del cubículo y antes de que pueda advertirlo ya le tiene de frente. ChangMin le mira analíticamente sin apartarle la mirada; Kenryu da un paso atrás consciente del poco autocontrol que mantiene su cuerpo a distancia. Pero el morocho se acerca de nuevo con el ceño fruncido…

- ¿Qué te pasa? ¿Estás enfermo?... – le escucha cuestionar y sus oídos se agudizan como lo ha hecho su olfato. Es la respuesta de su naturaleza nocturna a la cercanía de aquel que considera perfecto.

- Sí…tengo que irme ya… - responde apenas. Su voz sale demasiado ronca y de pronto nota que tiene la boca seca, como resecos tiene los labios. Tiene sed. Sed de sangre.

De la sangre de ChangMin.

- No luces bien… te acompaño… - el morocho se ofrece y Kenryu reniega bruscamente de aquel gesto amable que el otro intentara con el simple hecho de tocar su hombro… - ¿Qué? No voy a empeorar tu estado, Kenryu… - le escucha decir con ese tono tan suyo. Casi desinteresado y frío, pero atento. Y descubre que también le gusta el modo en que su nombre suena viniendo de aquellos labios.

Titubea y se pierde en sus pensamientos, se le queda viendo detenidamente consiguiendo aquel estremecimiento de nerviosismo que no pasa desapercibido para el híbrido. ChangMin está listo para lanzar otra pregunta pero se aturde cuando es impetuosamente empujado contra la baldosa del muro y apresado por el cuerpo de Kenryu. Le mira confundido pero antes de poder evitarlo, aquellos labios chocan contra los suyos en un beso –el primero para él si alguien se lo pregunta– hambriento. No le da tiempo a prácticamente nada, casi ni siquiera a reaccionar, aún está sorprendido y sus propios labios se mueven por inercia respondiendo a los rudos movimientos que el otro juego le ofrece.

Jadea y siente que se ahoga en medio del beso, la lengua de Kenryu ha encontrado camino entre sus labios filtrándose al interior de su boca, le explora a su antojo y le enseña a besar al mismo tiempo que siente que cae en un abismo. Y de pronto una sensación diferente, podría ser dolor, o tal vez placer. El ojigris ha mordido su labio inferior con fuerza haciéndole sangrar, le ha lamido y descendido por su mentón hasta su cuello con insinuantes lamidas de saliva caliente. Caen los aguijones y atraviesan piel y músculo, finos colmillos calientes que se clavan en su cuello; labios que se pegan a su tez morena y luego la sensación de succión.

Es casi irreal, bizarro, pero le gusta. ChangMin cierra los ojos y siente calor y debilidad. Kenryu presiona más y bebe de su sangre con ansiedad. Casi pareciera que le robará la vida; sus sentidos se nublan, siente que le colapsa el cuerpo y de pronto se desvanece entre aquellos brazos que sin embargo le sujetan con fuerza.

Los colmillos se apartan y se ocultan, Kenryu relame sus labios saboreando hasta la última gota de sangre que quedó en ellos. Es exquisita, el sabor más delicioso del mundo, es perfecto y más que eso; le alimenta, le llena de bríos, le da vida.

- cuando despiertes, no sé si habré cambiado algo en ti, ChangMin; pero definitivamente tú has cambiado quién soy por una sola gota de tu sangre… - el ojigris susurró mirándole de una forma diferente.

Hay sentimientos, confusas emociones que se arremolinan en sus pensamientos y agitan su corazón. No lo entiende, nunca ha sido el mejor entendiendo aquello. Sabe que ChangMin tampoco. Se parecen, pero al mismo tiempo son tan diferentes, y sin embargo, se complementan. Su instinto ha elegido bien… porque ha elegido a través de su corazón.

…………………………

Tiempo después ChangMin despierta en una habitación desconocida, no es la enfermería de la escuela, ni un Hospital y definitivamente no es su casa. Y sin embargo no siente peligro o miedo. Se irgue con cuidado sentándose en la cama, siente un ligero ardor en el cuello y se lleva instintivamente la mano ahí; hay dos puntos sobre la piel que arden un poco…

- cicatrizarán en unas horas, cuando la luna salga… - escucha la voz de Kenryu y de inmediato le busca con la mirada, el japonés acaba de entrar a la habitación con una bandeja con fruta y agua… - pensé en llevarte a tu casa pero me pareció arriesgado, tus padres preguntarían qué te pasó y yo no pude pensar en una excusa honesta…

- ¿Y qué fue lo que me pasó exactamente?... – el morocho le miró como suele hacer, detenidamente y sin dejarse intimidar…

- te desmayaste porque perdiste demasiada sangre… eso fue mi culpa, lo siento… - el ojigris respondió seriamente dejando la bandeja sobre la mesita de noche y sentándose en una silla frente al morocho… - escucha, ChangMin ah…

- eres un vampiro… - el morocho dijo cortando de tajo todo el argumento que el ojigris pensara por las horas que él estuvo inconsciente…

- algo así…

- ¿también eres mago?

- ¿Mago? ¿Por qué piensas que debería serlo?

- porque los vampiros no existen… los magos con mutaciones peculiares similares al vampirismo, existen… - ChangMin respondió bastante seguro para gusto de Kenryu. Tomó una manzana y la mordió dispuesto a comer ya que tan amablemente le era ofrecido el alimento (no es que él tenga por fuerza que comer cinco veces al día y su estómago todavía le obligue de madrugada a levantarse por un vaso de leche)…

Una gota de néctar frutal resbala por la comisura de sus labios y la lengua ávida del ojigris se mueve veloz para lamerla. Las mejillas del morocho se tiñen de rubor por el gesto y de golpe recuerda las sensaciones experimentadas durante el beso en los baños del Instituto.

- por una gota de tu sangre me he convertido en algo que temía… por una gota de tu sangre me siento más vivo que nunca… por una gota de tu sangre he comprendido que Te Amo…

Por una gota de tu sangre.
La eternidad juntos…

Una promesa muda, un juramento sellado con otro beso casi sin sentido, casi vacío, casi inverosímil. Pero un beso cargado de futuro, ése que no se ha escrito con letras escarlata de la sangre del alma a fuego puro en el corazón, pero que seguramente, llegarán.

Por una gota de sangre.
El amor mutuo que nace, y se promete a sí mismo, crecer en compañía.



**FIN**


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YunJae. Lemon en Canadá.
• 2Min Shinee. Dulce, tierno. TaeMin le dedica una canción al amor de su vida. Minho aparece de pronto.

• YooSu. Meloso y maduro. Celebración por el premio de Yoochun. (En proceso)
YooSu. Acción, romance. Yoochun considera a Junsu el asesino de su prometida, le investiga y al acercarse con aquella intención, conoce facetas de Junsu que le van confundiendo mientras el amor nace entre ellos.
• GTOP. Sin idea. Algo sensual. (En proceso)
YunJae. Sin idea.
• KenMin. Sin idea.
• HiroxMin. Sin idea.
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• YooSu. Chocolate idea principal, lemonoso y amoroso. Con un Yoochun sexy y seductor, apasionado, pero tierno con Junsu.

• YooSu casado. Yoochun y Junsu son demasiado celosos el uno con el otro. Ligero drama. (En proceso)
• YooSu & KhunWoo. Junsu y Wooyoung se sienten tristes por ser catalogados como tontos o sumisos al ser los uke de sus respectivas relaciones. Yoochun y Nichkhun pueden tratarles demasiado así sin darse cuenta. Su y Woo se hacen tan amigos que la relación es malinterpretada por sus parejas. Celos.
HayaxMin. Pornoso y romántico. Cita al cine. La película es a lo que menos prestan atención.
• ChangMinxHamao. Algo tierno. Sin idea.
• KoMin. Sin idea.

• KenMin. Sin idea. (En proceso)

jueves, 3 de noviembre de 2011

Shot *-* (Pedidos)

Acá con el último YJ de los pedidos por el aniversario del blog. Sé que voy lenta en cuanto a entrega, pero les aseguro que el año no termina sin que los haya entregado todos, tengan en cuenta que tbn trato de avanzar los seriales, que a veces me da por escribir de otras cosas, que el ratón en ocasiones se me va cn su delfín y regresa cuando le viene en gana **eso significa que la inspi la abandona xD** y por supuesto, tengo trabajo xD so, no me dedico a escribir, agradezco que vengan y me hagan peticiones, pero caray, no soy máquina y además, tbn me gustaría ser lectora, pero bueno eso no demasiado al caso Xd

Este shot nació a sugerencia de Maki, así que cualquier reclamo con ella xDD fue su idea y lo quiso emo y sin lemon xDD

Originalmente sería 3shot pero mi ratón no dio para tanto, igual espero les guste, y ojalá tbn comenten, hay mas de 150 seguidores del blog y generalmente solo 7 o 10 personas se toman el tiempo de comentar :/



Título: DIRECTRICES
Autora: Felina
Pareja: YunJae
Género: Drama, Romance
Clasificación: NC-17
Resumen: Las adversidades tienen dos directrices: el dolor y la esperanza. Jaejoong y Yunho no saben cuál elegir, las circunstancias les van en contra y el mismo corazón que palpita enamorado puede tomar las decisiones que correctas, pesan más. ¿Tendrán al final del camino el tan esperado reencuentro de amor?
N/autora: Existen obvias modificaciones del curso real de la demanda en pro del desarrollo de esta historia.

*****//*****
DIRECTRICES
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I WILL PROTECT YOU (Parte 1)


Incluso con los ojos abiertos,
No puedo mirarte.
Tu corazón se disuelve,
Con recuerdos fatigado,
No puedo capturarlo.


2009

El proceso legal que Jaejoong, Junsu y Yoochun iniciaran contra la que todavía era su empresa acababa de iniciar, la situación entre los cinco muchachos ciertamente estaba tensa, sería imposible que no fuera así cuando todo apuntaba a ponerse tanto más oscuro y problemático de lo que parecía.

Jaejoong se sentía mal no solo por el obvio denso ambiente de la casa, sino también por el distanciamiento que comenzaba a resentir con Yunho. Al mayor le dolía mucho saber que no estaban juntos en aquella batalla, que por circunstancias que ciertamente no conoce –ni mucho menos comprende– cabalmente, el líder se mantenga firme de aquel lado de la línea convirtiéndose así –sin querer– en cuasi enemigos en un campo bélico desigual.

Por supuesto que no lo culpa –no del todo ni abiertamente–, Jaejoong respeta la postura de Yunho. Pero a veces la mirada del líder taladra la propia y el cuerpo se le estremece como quien es blanco de un gran resentimiento.

Jaejoong mordió su labio inferior con fuerza ante aquel pensamiento. No sabe cómo seguir adelante si es que Yunho le guarda rencor. No cuando tanto amor se hubieron entregado en aquellos maravillosos –y esforzados– años de amistad y noviazgo.

Las cosas pintaban de un modo tan abrumador que veía venir la separación inminente… como grupo, y tal vez como familia.

Sintió una punzada de dolor en el pecho y luego se dejó vencer por el cansancio –físico y mental– que aquella complicada brecha escarpada le ha provocado aún cuando recién ha comenzado. Se acostó en su cama y cerró los ojos dejando reposar el antebrazo derecho sobre su frente, muchas veces había intentado hablar con Yunho pero éste siempre le rechazaba –al principio sutilmente, ahora simplemente le podía dejar con la palabra en la boca–. Estaba cansado, y emocionalmente herido, ése a quien consideró su pilar de sostén, se estaba desmoronando dejándole frágil y a disposición del viento, que inclemente, podría arrastrarle tan lejos que no pudiera volver más a él.

- solo quería una vida más justa para todos… - susurró y un par de lágrimas cayeron de sus ojos, caminitos de agua salada que lentamente mojaron su piel perdiéndose entre sus negros cabellos y alcanzando a humedecer la almohada que todavía albergaba muchos de sus sueños.

Sumido en aquella angustia del más amargo de los sabores, el mayor se quedó largos minutos llorando en silencio. Y no, no era que estuviese solo, todos estaban ahí pero no habían más gritos de peleas infantiles entre Yoochun y ChangMin, tampoco resonaban las risas de Junsu cuando estaba en el play haciendo trizas a los antes mencionados, tampoco se escuchaba Yunho cantando en la ducha mientras práctica como tiene –o tenía– por costumbre, alguna coreografía o nuevos pasos de baile.

Solo silencio.
Crudo y devastador.
Cruel reflejo de una realidad que no imaginara cuando el sueño llamado TVXQ iniciara.

Tantos sueños, tantas ilusiones tantos recuerdos, tanta vida juntos como un preciado tesoro guardado en el cofre de su corazón.

Tanto de todo que no cambiaría por nada porque así fue como se hicieron amigos hasta considerarse familia. Tanto que temer dejar en el pasado. Tanto que temer no volver a tener.

Tanto…

Y todo por la ambición destructora de una empresa que se mostraba inflexible e incapaz de considerarlos seres humanos y no simples máquinas que explotar sin miramiento obteniendo de ellos mayor riqueza.

Jaejoong también lo sabe, lo tuvieron en mente –Yoochun y Junsu– desde que tomaron aquella decisión; que ir contra aquel muro de poder traería solo grandes pesares, que era altamente probable que ni aún las fans pudieran evitar la diversidad de sentimientos cuando el asunto legal se hizo público. El amor de una fan puede ser incondicional, pero también son personas capaces del cambio o la sublevación, de la confusión y la decepción, de mantenerse firmes o tambalear e incluso caer, de aferrarse a cada estrella de aquella constelación o de buscar la luz con la que iluminar sus días en adelante. Él no sería capaz de emitir opinión –como juicio– alguna respecto a lo que las miles de fans alrededor del mundo diga, tampoco espera la total comprensión… espera sí el apoyo, de quienes decidan brindárselo, como también se mantenga para Yunho y ChangMin aunque esté demasiado cerca el momento de tomar caminos diferentes.

Incluso después de llorar tanto,
Incluso cuando pienso que ya no puedo hacer esto,
Cuando te miro,
Pienso que estará bien.

Quiero protegerte.
Incluso tus hábitos malos y equivocados
Incluso entonces me hacen sonreír
Cuando estoy cansado.
Será un poco difícil,
Pero incluso diré que te amo
Hasta el día en que estés en mis brazos


POV´S Jaejoong

Te vi entrar a la habitación sin muchos ánimos –así como en los últimos días ha sido común–, la toalla en tu cintura y las gotas corriendo aún por tu piel morena era la prueba más que evidente de que acababas de salir de la ducha. Evitaste mirarme y fuiste directo al closet sacando una sencilla playera y un pants. Hace rato que había dejado de llorar pero todavía me arden los ojos por el fluir de las lágrimas que básicamente quemaban la piel.

- Yunho ah… - susurré tu nombre esperando que voltearas a mirarme…

- qué… - respondiste pero no había más tono cariñoso ni una mirada fugaz… te sacaste la toalla sin importarte que te mirara pues ambos sabemos que aquellos gestos se han vuelto casi fríos para nosotros, la desnudez de tu cuerpo o el mío no ocasionaba aquel fuego abrasador de antes que nos invitaba al juego de caricias o el intercambio de besos cada vez más ardientes. Ha cambiado tanto y tan rápido todo entre nosotros.

- Te Amo… - dije y ni siquiera sé exactamente qué me motivó a soltarte estas palabras.

Te vi detener tus movimientos abruptamente y tu mirada se clavó en mí por unos segundos. Era profunda y confundida, ¿Acaso habías dejado de creer en mis sentimientos? ¿A tal punto ha llegado este distanciamiento?

Terminaste de vestirte apartando de nuevo tu mirada y sin decir nada. ¿No sabes cuánto duele que lo hagas? Un nudo se atoró en mi garganta y sentí enormes ganas de llorar de nuevo. Sollocé inevitablemente y cubrí mi rostro en un vano intento por ocultarme de ti. De cualquier forma estamos ocupando el mismo espacio… unos momentos más antes de que irremediablemente nos separemos, pensé que solo sería físico, pero queda cada día más claro que también lo será emocional.

¡Y no quiero!

Solo quería lo mejor para todos.
Solo quería contar contigo.
Solo quería que notaras que intento protegerlos a todos.

- no llores… - escucho de pronto tu voz, suave y calmada pero todavía con un tono diferente, extraño, casi lejano; y cuando aparto mis manos con la intensión de buscarte, tú ya estás ante mí, te inclinas sobre el colchón y besas mis lágrimas… - sabes que no me gusta verte llorar, JaeBoo, también Te Amo…- me dices y es cuando siento que vuelves a ser solo tú, porque me llamas por aquel mote, porque me dices que me amas… - Te Amo, Jaejoong ah…

Apenas terminas de decir y yo ya me he aferrado a tu espalda, lloro contra tu hombro y me refugio en tu cuello besando castamente un trocito de piel. Solo quiero sentirte así un rato más porque temo que el mañana llegue y no te tenga más a mi lado. Me devuelves el abrazo y acaricias mi espalda, besas mi pelo y de un momento a otro me encuentro sentado en tu regazo, cual niño pequeño acurrucado contra el pecho seguro de su padre.

Justo en éste momento me sentía así de pequeño, así de vulnerable.

Quise decirte tanto, preguntarte muchas cosas, pero no pude contra el nudo en mi garganta, ni los sollozos, ni las lágrimas, ni el dolor de la angustia ni la incertidumbre. Me cobijaste con fuerza contra tu cuerpo y a tu manera me consolaste aunque ambos sabíamos que no haríamos nuevas promesas, rompíamos otras y manteníamos en el recuerdo el cumplimiento de algunas, cual cápsulas de viento suspendidas en el tiempo.

Y me pregunté casi con miedo si es que ibas a amarme por el resto de tus días.
¿Lo harás, Yunho ah, me amarás para siempre?

- para siempre, Jaejoong ah… - susurraste en mi oído como si hubieses leído mis pensamientos. Y me di cuenta de que sí, todavía me conoces lo suficiente para ver a través de mis inseguridades y miedos.

Y temblé… temblé sin saber a qué se debía esta reacción, si a la amarga felicidad por saber aquello, o por la alegría deprimente de saber que no era suficiente para seguir juntos. Que lo que no hemos dicho hoy, mañana… mañana será inevitable.

Lo sabes, lo sé; habremos de terminar.
Y eso duele demasiado, tanto que simplemente tengo miedo de afrontar este dolor.

- nunca cambies Yunho ah… a pesar de todo, no vayas a hacerlo… - dije a media voz y susurraste una afirmación mientras me abrazas más fuerte.

Pero entonces no pude evitar preguntarme ¿Te conozco aún lo suficiente yo?
Te conozco lo suficiente para saber que no vas a cambiar, que seguirás siendo el hombre al que amo y que un día en el mañana nuestros caminos han de encontrarse de nuevo. Lloré más fuerte y sentí tus manos apretar mi cintura, tus labios cayeron sobre mi piel dejando suaves besos mientras susurras con cuidado palabras que me saben extraño…

¿Es éste un adiós?
Me aterra.

Admito la derrota ante el miedo y me aferro a tu cuerpo llorando el miedo y la desesperación, la rabia y la impotencia; me aferro a tu corazón esperando dejar en él la huella más profunda de mi dolor, es egoísta y casi ilógico, pero sí Yunho, también quiero que recuerdes éste momento con nitidez, quiero que lo tengas en mente, así como todo el amor y las alegrías compartidas, mantén en tu memoria esta tristeza y la congoja. Tal vez así realmente nunca me olvides.

Me sumí en esta sensación por tiempo indefinido, lloré tanto que esperé no hubiera más lágrimas que derramar. Me mantuve refugiado contra tu cuerpo recibiendo esas caricias cargadas de cariño que todavía eran solo mías, quedándome con el arrullo de tus murmullos mientras el cansancio por la cantidad de emociones y pensamientos que rondan en todo mi ser me produce, y el sueño me vence aunque hago el máximo esfuerzo por mantenerme despierto.

Lo admito, temo la llegada del mañana, temo que me sueltes, que me abandone el calor de tu cuerpo y desaparezca el sostén de tus brazos.

Pero aquello…
Terminantemente ocurrió.

No puedo sonreír
No puedo siquiera recordar si sonrío.
Hoy, también como un sueño
Tú, que luces como si fueras a desaparecer
Cuando abra los ojos,
Te miro, pero siento que no estás conmigo

Pienso que soy torpe al expresarme…
Porque te amo.


POV´S Jaejoong

Estábamos en el camino, las cosas no estaban resultando como hubiera esperado, como más anhelaba mi corazón. Lo sé… también él. Yunho últimamente me evadía a menudo, casi no hablaba conmigo y definitivamente buscaba cualquier pretexto para pasar menos tiempo a solas en el mismo espacio en que estuviera yo. La situación se nos había ido de las manos de mil maneras, se complicó de modo tal que no había manera de ver la luz en medio de aquella espesa neblina que había caído repentinamente sobre nosotros.

Buscaba tu mirada pero negaste cada vez que te llamé en susurros o hasta en tonos firmes que antes te hubiesen hecho volver la vista a la primera. Pero ahora, era como hablarle a un muro, grueso, firme, frío, impenetrable, indiferente. Tenías tus motivos para comportarte así, la mayoría de las personas podrían no entenderlo, podrían etiquetarte al instante como el maldito cobarde que huye de las situaciones por no tener la capacidad para enfrentarles; yo sé que no es así, estás tratando de ser fuerte por los cinco aunque aparentemente aquella realidad esté tan frágil que cual reflejo en un lago tranquilo se distorsione por la llegada de un chubasco que inclemente agite sus aguas sin miramientos.

Lo sé Yunho, que eres tú quien recibe las críticas más fuertes en aquellas oficinas a las que eres convocado por los altos mandos de esa poderosa montaña de poder a que Junsu, Yoochun y yo hemos decidido enfrentarnos. Las opiniones, las ideas, los rumores, las verdades a medias y las mentiras disfrazadas estaban a la orden del día a pesar de que hubiéramos querido un litigio más discreto. La empresa que durante tantos años se hizo llamar nuestra familia ahora solo se encargaba de jugar todas y cada una de sus cartas para aplastarnos… puedo verlo en tus ojos, Yunho, que haces tu máximo esfuerzo por protegernos.

Es irónico.
Lo es, porque una parte de mí, contrariamente, se había afianzado a la idea de librar la batalla por protegerlos a ustedes. Es curioso, ¿sabes? Como justo en estos momentos me doy cuenta de que en el peor de los panoramas seguimos actuando como “padres” de nuestra familia; ellos, nuestros mejores amigos; nosotros, una pareja que nació, creció y casi parece morir, en el anonimato.

Todavía quería explicarte todo, quería sentir que estabas ahí a pesar de las circunstancias, quería escucharte decir todas aquellas palabras de apoyo y consuelo que sé se albergan en tu corazón, pero estaban negadas, vetadas como la mismísima suerte con que nos enfrentaríamos a partir de hoy Junsu, Yoochun y yo. Las cartas estaban echadas, los primeros movimientos se habían hecho; el resto… era como el futuro, incierto.

Pero lo había visto venir, sabía que estaba cerca éste momento; pero nunca estamos realmente preparados para los tragos amargos ni las caídas que sufrir en el camino de la vida. Una parte de mí siempre estuvo esperanzado, y seguirá estándolo, es parte de nosotros. La otra… la otra simplemente está abatida, no puedo ocultarlo más, todo mundo lo nota, las fans lo saben, Junsu y Yoochun lo viven a mi lado… sé que tú puedes verlo a pesar de la distancia y todas las trabas; me agoto Yunho ah, quisiera tenerte aquí, a mi lado. Pero es ésta la realidad ahora, la separación.

Una habitación oscura, fría, sola. Son estas cuatro paredes blancas y huecas las que me rodean en una noche más lejos de ti. Y recuerdo el agrio sabor del último de tus besos, el de la despedida…

Estábamos ahí, tragados por la oscuridad de un simple cuartucho en algún edificio de la ciudad en el que nos habíamos topado casi por casualidad, hacía días que no compartíamos departamento, muchos más en que no intercambiábamos más que cordialidad y formalidades. Y de un momento a otro me habías arrastrado hasta aquí, aprisionado contra un mueble y besado casi bruscamente sin darme tiempo a nada más que responderte porque sí, ya te extrañaba demasiado.

Pero así de rápido como llegaste, te fuiste, sin una sola palabra de por medio, sin una mirada más… sin ese Te Amo que tanto echo en falta desde el último que me susurraras aquel día en una habitación que era de ambos pero que ahora supongo solo ocupas tú.

Y me pregunté así de pronto si la sentirías tan fría, desolada y sombría como lo hago con la mía. Si sientes que no hay modo de colocar siquiera un poco de color en las paredes porque el blanco es sinónimo de vacío como lo es de esperanza, porque si decidiera simplemente pintar nada ahora, el negro vendría de inmediato a mi mente. El duelo, el luto, el miedo, la soledad.

Porque es como cargar con todo el peso del mundo, y de pronto tan ligero que lejos del alivio es más como la sensación de caer en el abismo, más profundo y más negro, más frío, más desolado.

Solo caída libre.
Como la depresión que alcanza cada fibra de mi ser y congela cada célula.

Quieres saber cuánto extraño cada uno de aquellos gestos que no han vuelto más a mis días excepto como sombras de un ayer tan lejano que casi parece más un sueño que parte de un pasado que consideré hermoso pero que ahora duele demasiado.

Extraño esa forma tuya de reír, de mostrarte avergonzado pero dispuesto a todos los retos que te pudieran poner enfrente. Extraño la trompetilla de tus labios, esos peculiares pucheros que no se formaban en tu boca con la intención con que Junsu se los hace a Yoochun; los tuyos son solo un hábito, una costumbre tan tuya que eran gestos naturales que las más de las veces casi podían pasar desapercibidos. O de esa manía tuya por sacar la lengua cuando cantas, apretar los labios en un intento por verte bien pero terminar dormido en el avión abriendo la boca y convirtiéndote en el blanco de las pesadas bromas de Yoochun y ChangMin. O salir a caminar todas las mañanas para mantenerte en forma y espabilar de la mente los pendientes que siempre tienes a cuestas como el líder que eres.

Extraño todo de ti, dormir a tu lado y acurrucarme en tu pecho, escuchar el palpitar de tu corazón que era mi arrullo favorito pero que ahora casi no puedo ni recordar. Y tengo miedo de olvidarte demasiado fácil y en contra de mi voluntad. Porque todavía Te Amo demasiado, pero echarte en falta no hace más que acrecentar esta sensación de miedo y congoja. Lo intento, levantarme, animarme y seguir adelante, pero cuesta tanto, como escalar la más escarpada de las montañas y en plena ventisca de una tormenta de nieve en invierno.

Tú tal vez piensas en buscar otro calor,
¿Y en dejarme ser feliz?
Aún así no puedo dejarte ir, baby…
Dolería mucho más que morir.

Te amo.
Estoy delante de ti y de nadie más
Sostengo tu mano
No puedo darte a otros brazos
Estoy pegado a ti con toda mi fuerza.
No puedo dejarte ir,
Un corazón así, ¿Por qué?


2010

POV´S Jaejoong

Los rumores salían por todas partes, y a veces aunque intentaba ignorarles se clavaban profundo en mi mente y los pensamientos rondaban una y otra vez con insistencia revoloteando en mi cabeza. No voy a negarlo, lo pensé… pensé que tal vez luego de tanto tiempo separados había llegado el momento de que necesitaras de alguien para seguir adelante.

Por supuesto que no, jamás pensé en ti con ChangMin haciendo cosas a mis espaldas, jamás lo tuve en cuenta a pesar de que inminentemente ustedes dos estaban más unidos, o que hicieran más fanservice y algunas ocasiones sus escenas me dieran envidia o celos. Al final siempre me convencía de que no pasaba de aquello, simple fanservice. Que lo nuestro siempre fue diferente… que siempre lo será. A pesar de todo. Incluso antes que tú, fue ChangMin quien se las ingenió para comunicarse conmigo y hacerme saber que no debía preocuparme por lo que viera, que tú seguías pensando en mí, que eran solo amigos y me extrañabas.

Pero entonces, ¿Por qué tú no me has llamado siquiera una vez en tanto tiempo?
Tuve miedo… miedo de verdad cuando después de un tiempo ni ChangMin volviera a comunicarse conmigo y tú comenzaras a aparecer con chicas en revistas o la televisión. Incluso cuando sabía que no tenías aquel tipo de atracción por las mujeres, no dejabas de ser un hombre que tal vez necesitaba dirigir algunas de sus necesidades aunque fuese de aquel modo.

Se me revuelve el estómago y me hundo de nuevo en estos pensamientos que no hacen más que volver mi mundo oscuro. Lloro en silencio y ruego una sola de tus llamadas, que susurres aquello que me haga sentir seguro otra vez, estoy cansado de nadar a la deriva y perder cada tanto la fuerza después de largos recorridos.

Vibra mi móvil pero no tengo ganas de atender, el insistente sonido del vibrador aturde mis sentidos colapsados y por instantes prefiero enredarme entre las mantas de mi cama, cubro mis oídos con la almohada y cierro los ojos con fuerza dejando que resbalen unas cuantas lágrimas más. Pero todavía lo escucho, el tenaz sonido del móvil que está sobre la mesita de noche y vibra una y otra vez. ¿Qué puede ser tan importante para llamar así? Limpio un poco el rostro de mi llanto y estiro el brazo en busca del móvil… no reconozco el número pero noto que es la sexta vez que la llamada se realiza…

- ¿Diga?...

- Jaejoong ah, soy yo… - mis ojos se abren de par en par cuando reconozco el tono de tu voz serena… - me pregunto si, podemos hablar unos momentos… te extraño demasiado… - las palabras se atoran en mi garganta y me siento incapaz de decir nada por lo que parecieron minutos, y solo escuchaba al respirar pesado de tu voz al otro lado del teléfono… - JaeBoo, sé que estás enojado conmigo y tienes toda la razón, yo… Te Amo, Jaejoong ah… estoy muriendo sin ti…

Susurras y tu voz se quiebra. Lloro de nuevo por la cantidad de emociones que se agolpan ahora en mi cuerpo y mi mente. Has llamado, has dicho que me extrañas, que me amas; que sufres tal vez tanto como yo… ¡pero Dios! Yunho ah, aunque pueda estar enojado y resentido contigo, todavía es más lo que te he extrañado, lo que Te Amo…

- ¿Jaejoong ah?... – me llamas con cuidado y tiemblo…

- nunca podría dejarte ir, Yunho ah… lo que más he deseado en todo este tiempo… ha sido hablar…

- lo siento, por no haber podido protegerte, ni a ti ni a los demás…

- no te disculpes, las cosas son y ya… Yunho ah… dímelo de nuevo… - susurro con anhelo…

- Te Amo, JaeBoo… Te Amo más que a nadie ni nada en éste mundo…

Esas palabras estaban dichas…
Pero el sentimiento es algo que nunca ha muerto.
¿Todavía podría ser suficiente para seguir juntos?


*****//*****
DIRECTRICES
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TELEPHONE (Parte 2)


¿Te desperté? Perdón por llamarte tan tarde
No te he visto durante tanto tiempo
Porque he estado ocupado recientemente,
Así que ¿Estás llorando sola?
Te extraño más de lo que tú me extrañas

Bebé siempre confía en mí
Eres la única en mi corazón
¿Qué dijiste? Di que me amas
Dilo una vez más, por favor
No puedo oírte.


2010

Está ahí, perdido en sus pensamientos como tantas y tantas ocasiones antes desde hace meses. Está el sentimiento de culpa, está el sentimiento de soledad, lo está también el de la desesperanza y el dolor. Tanto con lo que cargar y hacerlo en silencio es desgastante y sofocante también. El líder del todavía grupo TVXQ nunca se sintió con la confianza para ir y descargar sus problemas con nadie, ni su joven amigo ChangMin quien es actualmente el único que suele hacerle compañía cuando peor se siente aunque no diga una sola palabra y ambos hagan de cuenta que el silencio es acogedor o una muestra de concentración para estudiar algún libreto o proyectos que no atraen demasiado su atención.

No porque no tuviera interés en aquellas acciones, no porque no tuviera deseos de seguir adelante, de demostrarle a las fans que siguen haciendo aquello que aman –todo y que de cualquier manera las críticas para ellos han sido en ocasiones demasiado duras y crueles–, que a pesar de que el sueño de cinco estrellas se había interrumpido por circunstancias penosas ajenas al control que ellos pudieron tener sobre sus propios destino, todavía son dioses que brillan con fuerza propia.

POV´S Yunho

Hace tanto que no hablamos, hace mucho más que no siento el calor de tu mano entrelazada a la mía o el sabor de tus labios rojos. Te extraño demasiado Jaejoong ah, pero dejé que las condiciones de nuestra empresa consumieran mis propias elecciones. Quise aligerar la carga de tu ausencia con el rompimiento pero no significó más que dolor. Incluso cuando te vi en aquel edificio de la ciudad y te besé encerrados en un simple salón, quise decirte muchas cosas pero ni una sola palabra salió de mis labios, ni siquiera un adiós porque en el fondo me sabía incapaz de decírtelo. Nunca he querido renunciar a ti, ¿Cómo podría? Si eres la persona más valiosa de mi vida.

Pero lo sé, el tiempo ha pasado y estoy aquí, con el móvil en la mano y el hormigueo en el estómago como quien está a punto de hacer la llamada más importante de toda su vida. Tal vez lo es para mí ahora, porque he tomado la decisión final de mi propio autocastigo por no haber podido tenerte un solo día más a mi lado luego de aquella separación motivada por las causas coaccionadas. Trago hondo y respiro profundamente, ChangMin no está por aquí, ha decidido dejarme a solas confiado en que tal soledad me daría el último empujón que necesitaba.

No fue fácil, Jaejoong ah… no lo fue porque tuve que luchar contra mis propios demonios, perdonar mis faltas y sanar las heridas que se abrieron en mi corazón cuando te fuiste, cuando solté tu mano y abracé el miedo al vacío. Cuando rocé por última vez tu boca y resentí la sensación de no volver a probarlos nunca más. No es que extrañe simplemente tu compañía o tu calor, extraño los mínimos detalles que te vuelven tan único, y a veces maldigo tu capacidad para rodearte de personas que ven en ti lo mismo que yo, tu hermosura y perfección, tus ganas de luchar aunque parezcas casi vencido.

No tienes ni idea de cuánto envidio incluso a Junsu y Yoochun por el simple hecho de estar contigo, de acompañarte… de poder consolarte. Pero qué hago cuando sé que en parte nuestra situación actual es mi culpa, tomo la responsabilidad que me toca y aprendo a valerme de ella para no arrepentirme de lo que no hice, porque eso de nada me sirve, no volverá el tiempo atrás ni me regresarás los cientos de días que pasaron sin que brillara tu sonrisa por las mañanas, ni tampoco me devolverá las noches llanas sin el calor de tu cuerpo abrazado al mío o los susurros de nuestras conversaciones cuando el sueño no llegaba y no había nada mejor que hablar de todo y de nada hasta que conseguíamos un poco de pereza.

Te Amo tanto, Jaejoong ah… que hoy solo quiero tener el valor de decírtelo, comenzar de cero si es necesario, quiero volver a ti y atrapar de nuevo tu corazón…

Con estos pensamientos tomo un nuevo respiro y marco finalmente tú número… no me sorprendo cuando no contestas la primera, la segunda o la tercera vez. Es tarde y quizá duermes… pero quiero insistir, déjame hacerlo esta noche y hasta que atiendas mi llamado, déjame comenzar el camino hacia ti aunque sea a través de un simple teléfono.

- ¿Diga?... – escucho tu voz luego del séptimo intento… es densa pero aterciopelada… hermosa como siempre…

- Jaejoong ah, soy yo… - comienzo y carraspeo suavemente en un vano intento por controlar los nervios - me pregunto si, podemos hablar unos momentos… te extraño demasiado… - las palabras salen en automático de mi boca y temo que llegues a colgar, temo ser imprudente y ganarme tu resentimiento, aunque admito, no me importaría recibirlo en éste preciso instante… - JaeBoo, sé que estás enojado conmigo y tienes toda la razón, yo… Te Amo, Jaejoong ah… estoy muriendo sin ti…

Susurro y mi voz se quiebra. Tengo miedo Jaejoong ah… me aterra la idea de que sea tarde para intentar volver a ti. Temo haber dejado pasar demasiado tiempo y que poco a poco me hubieses sacado de tu corazón como quien extirpa un mal mortal. Te escucho sollozar y mis propias lágrimas resbalan por mis mejillas, las limpio al instante casi como si temiese que vieras que también duele demasiado.

- ¿Jaejoong ah?... – te llamo con suavidad luego de algunos instantes, mi mano tiembla y el móvil casi escapa de mis manos… todavía tengo miedo de que mis palabras no sean suficientes porque quizá demasiado he fallado antes.

- nunca podría dejarte ir, Yunho ah… lo que más he deseado en todo este tiempo… ha sido hablar… - susurras entre gimoteos y yo cierro los ojos imaginando que te abrazo, que puedo rodear tu cuerpo y besar tu pelo como tanto me gustaba cuando tenías momentos como éste en el que sé, te sientes débil y vulnerable…

- lo siento, por no haber podido protegerte, ni a ti ni a los demás… - digo y espero que comprendas y notes que soy sincero… espero que sientas que sigo ahí, que nunca he dejado de estar a tu lado aunque en todo este tiempo no pude decirte una sola palabra, pero que estaba al pendiente de ti, que vitoreaba cada logro que junto con Yoochun y Junsu alcanzabas…

- no te disculpes, las cosas son y ya… Yunho ah… dímelo de nuevo… - susurras y sonrío imaginando tus mejillas ruborizadas… no sabes Jaejoong ah, cuánto deseo poder abrazarte de nuevo…

- Te Amo, JaeBoo… Te Amo más que a nadie ni nada en éste mundo… - susurro y cierro los ojos con fuerza, quiero memorar una te aquellas imágenes tuyas que conservo en mi memoria y ver la sonrisa enamorada que adornara tus labios en aquellos días de nuestro noviazgo en los que solo había espacio para el amor y la ternura.

Pero en cambio te escucho sollozar más fuerte, se atoran los nudos en tu garganta como lo hacen en la mía, siento el vacío en el estómago y este extraño ardor a necesidad porque no te tengo, porque todavía es demasiada la distancia y demasiados los errores que enmendar de parte de ambos. Porque todavía no sé si amarte sea suficiente, porque no lo fue hace meses cuando nos separamos, porque no siempre amar es suficiente para ir contra corriente.

Pero tienes que saberlo, Jaejoong ah, que es así, que todavía estás clavado profundamente en mi corazón, que todavía estás impregnado en mi alma; y aunque a veces me cuesta recordar con nitidez, las memorias están ahí, no se han ido ni se irán; porque junto a ellas están pendientes las más grandes de las ilusiones, porque sé que no seremos TVXQ toda la vida, porque un día hemos de tomar otro tipo de caminos para ganarnos en la vida, aunque el recuerdo de este sueño perdure para la eternidad entre las fans, entre las más fieles e incluso en aquellas mentes que nos conocieron después o durante esta tormenta tan férrea y desagradable de muchas formas.

- también Te Amo, Yunho ah… demasiado, no sabes cómo duele… cuánto he deseado que llamaras, escucharte y saber que todavía te importo… - gimoteas en esos amortiguados reclamos que me arrancan una sonrisa triste, porque sé que sí, que callé demasiado y que sembré en tu corazón la duda de mi amor incondicional… - ¡Te Amo, idiota!... – gritas y sollozas más fuerte, imagino tu cuerpo temblando de rabia como de amor, todavía te conozco JaeBoo, todavía eres el mismo… todavía soy el mismo.

No hemos cambiado tanto como pudiera parecer.
No ha cambiado nuestro amor.
Ni han cambiado nuestras ganas de volver a estar juntos.
¿Entonces, por qué simplemente no lo intentamos?

Lo sé y lo sabes, todavía hay miedo, incertidumbre, demasiados obstáculos que superar, demasiados reclamos que hacer, lágrimas por derramar y heridas que sanar.

¿Podemos hacerlo juntos?
Prometo no herirte más, prometo sujetar de nuevo tu mano y cobijar tu cuerpo con mis brazos o besar tu pelo y susurrar en tu oído cuánto te amo.
Prometo…
Prometo estar aunque sea por teléfono cada día.
Prometo estar…
Para siempre, Jaejoong ah…

- dilo de nuevo, JaeBoo, dilo de nuevo y déjame hacerte la única promesa que no puede ser olvidada, rota ni pisoteada… -

- Te Amo, Yunho ah… - susurras y tu tono suena algo más calmado, sollozas quedito y sé que estás limpiando el rastro salado de tu rostro…

- Te Amo, JaeBoo… te prometo que te amaré hasta el último de mis días, no importa la estación del año ni el lugar en donde esté, siempre te amaré, porque eres como el aire que respiro, los latidos de mi corazón enamorado, los silencios de la noche más triste y el nudo en la garganta cuando te pienso y quiero gritar tu nombre o tatuarme tu esencia en mi alma como si no estuvieses grabado ya en ella…

Lloras y sonríes, puedo escuchar tu sonrisa al otro lado de la línea. Se suaviza mi pesar y alzo la mano imaginando que te tengo delante de mí y acaricio tu ruborizada mejilla, delineo el contorno de tu pálido rostro, suave como la porcelana pero más fina que esta. Sonrío y beso el viento aunque son tus labios los que están en mis pensamientos.

- nunca quise esto, Yunho ah… - susurras y escucho la culpa deslizarse en tu voz…

- nunca lo quiso nadie, JaeBoo… no te culpes porque ninguno de nosotros lo está haciendo…

- ¿Cómo está ChangMin?... – preguntas por él y es así como iniciamos una conversación casi trivial, pero que nos parece la más interesante y necesaria de todas…

Todavía tenemos tanto de que hablar.
Miro la hora en el reloj que descansa en la mesita de noche y parpadean los números rojos en las 4:38 de la madrugada… no me importa…

Aún si hoy no duermo, esta vez no será solo por extrañarte.
Y eso, me vale mucho más que todas las noches de dolor y soledad.

Tomaré unos días de descanso pronto.
Tal vez ir a algún lugar juntos
Algún lugar lejos donde no entendamos el lenguaje
Espero que podamos llamar al mismo lugar casa algún día
Neh, bebé te extraño. Espera ahí, espera ahí
Está bien, ya voy

Aunque sea por unos minutos, te necesito esta noche
Solo oír tu voz no es suficiente,
No te duermas aún, voy a extrañarte
Amo el momento más oscuro antes del amanecer
Cada vez que veo las hermosas estrellas, pienso en ti


2011

POV´S Yunho

Estoy nervioso… como nunca antes en mi vida, casi parecía que hubiéramos estado en una especie de relación vía móvil durante las últimas semanas sin siquiera conocernos en persona. Era extraño y al mismo tiempo perfecto. Pero sabía que cuando te viera solo tendría que repasar las facciones de tu rostro y recordar cada línea en él.

Estábamos tomando un paso arriesgado pero estábamos decididos a darlo. Porque ya era suficiente de castigarnos y no estar juntos, aprovechamos y concertamos reunirnos en un lugar apartado en donde puede que nadie nos conozca, y ¡Dios! Aún si fuera así y se hiciera todo un escándalo después, no me importa, solo tenerte de nuevo frente a mí y reconocer el tacto de tu piel y la suavidad de tus labios como el calor de un abrazo.

Te vi llegar, delicado y hermoso como siempre, elegante y exquisito. Sonreíste de medio lado al verme, los lentes oscuros cubrían tus ojos pero sé que está ahí el mismo brillo que se esconde detrás de mis gafas. Eterno se hace el camino de ésta carretera más bien desconocida para ambos, nos tomamos incluso la libertad de bromear mientras tomas el mando del mapa y diriges esta especie de excursión.

Vamos allá JaeBoo, al lugar que se convertirá por ahora en nuestro espacio, ahí donde no nos alcancen las injurias ni los rumores, donde no tengamos que dar explicaciones de nada y podamos simplemente ser tú y yo, dos chicos enamorados que quieren demostrarse el cariño y el deseo de tantos y tantos días sin un roce de verdad.

- ¿estás seguro de que tomaste el mapa indicado?... – preguntas sin dejar de mirar el mapa, arrugando ligeramente la nariz en gesto de frustración porque seguramente algo no te cuadraba o no le entendías…

- tomé el correcto… - respondo sonriendo apenas suavemente, farfullas entre dientes y le das vuelta al mapa, volteo de soslayo en tanto disminuyo la velocidad y busco un lugar donde hacerme a un lado para frenar y ayudarte a comprender aquel lío de signos, números y símbolos que sé no son de tu total agrado… prefieres ser guiado que guiar, pero no es mi culpa, fuiste tú quien se adjudicó la tarea por cuenta propia.

Encuentro espacio a un lado del camino y me orillo, dejo las intermitentes encendidas por si algún auto pasa por aquí, aunque no he visto muchos desde que salimos una hora antes de tomar este sendero. Me acerco a ti y toco tu mano, te sobresaltas y giras el rostro mirándome con los ojos de par en par y las mejillas ruborizadas, casi parece que es la primera vez que estamos en una situación así y te sientes demasiado invadido en tu espacio personal.

- vemos juntos, ¿te parece?... – sonrío y tomo un extremo del mapa mirando detenidamente cada línea en él ubicándonos unos instantes después… - se supone que estamos aquí… y vamos hasta acá… - digo y señalo con el dedo la línea de caminos que hemos de tomar para llegar a nuestro destino.

- Yunho ah… - susurras mi nombre y puedo jurar que es terciopelo lo que se desliza en tu voz… vuelvo la mirada y me encuentro con tus profundos ojos negros… - bésame… - pides y al segundo tu rostro se ha ruborizado por completo… - quiero decir… esto… yo…

- shh… - poso uno de mis dedos sobre tus labios y noto el ritmo acelerado de tu respiración… - muero por besarte, JaeBoo… - sonrío y me inclino un poco más reduciendo la distancia entre tu boca y la mía…

Y casi me parece un sueño cuando siento de nuevo la suavidad de tus labios contra los míos, cuando pronto reconocemos la danza acompasada de movimientos y compartimos este beso calmado y tierno, este beso en que ambos queremos entregarnos otro gramo de todo el amor reprimido durante meses y meses de ausencia y lejanía. Mi lengua se abre paso entre tus labios y encuentro su compañera, sigilosa resbala contra la tuya y pronto el intercambio tímido toma la confianza que quizá creí también en el olvido.

No es suficiente este beso pero no es como si pudiésemos hacer algo más parados a un lado del camino. Escasea el oxígeno y nos separamos apenas lo suficiente para no ahogarnos pero tan cerca que nuestras bocas se rozan y compartimos el aliento, sujeto tus mejillas y deposito un corto y tierno beso sobre tus labios, suspiras y sonríes.

- echaba tanto de menos tus besos, Yunho… - susurras atrayéndome de pronto en un abrazo necesitado…

- extrañaba besarte, Jaejoong ah… - aseguro y te devuelvo el abrazo…

Quiero decirte mil cosas más, pero también quiero que lleguemos ya a nuestro lugar, quiero sentir que es seguro abrazarte así, besarte hasta saciarme de tus labios –aunque sé de antemano que eso no sucederá nunca– y hacerte el amor. Permanecemos en aquel abrazo un rato más, acaricio tu espalda y siento el golpetear emocionado de tu corazón golpear contra mi pecho, sonrío y deposito besos en tu nuca, entierro mis dedos entre tus negros mechones y aspiro el aroma de tu cabello que huele diferente. ¿Has cambiado de champú? Tal vez… tal vez algunas cosas sí han cambiado, detalles tan simples que no dañarían para nada lo nuestro, porque el amor que nos tenemos es mucho más que costumbre o un sentimiento con fecha de caducidad.

- vamos ya, Yunho ah… - susurras y aflojas el abrazo, besas mi mentón y me guiñas el ojo mientras te suelto y te veo acomodarte en tu sitio tomando de nueva cuenta el mapa entre tus manos…

- Te Amo… - digo casi sin darme cuenta, por el simple hecho de quedarme embelesado en tu belleza y ver que no… no has cambiado tanto, pero eres sin duda aún más hermoso y perfecto que antes…

Los problemas te han hecho madurar y el hombre que tengo ante mis ojos es simplemente admirable, inigualable y refinado.

Tal vez este viaje no dure toda la vida, Jaejoong ah, pero ten por seguro, que no dejaré esta vez que nada nos separe, ni la distancia ni el tiempo… ni todo el poder de mi empresa.

Enciendo el motor y retomamos el camino, poco más de una hora más tarde arribamos al lugar. Es hermoso, huele a frescura y es cálido, bajamos del auto y lo primero que haces es extender los brazos, cerrar los ojos y tomar una profunda respiración, sonríes y disfrutas de las suaves ráfagas de viento que mecen tus cabellos… es gentil pero le tengo envidia, ha podido acariciarte antes que yo. Vuelves la mirada y me sonríes, extiendo la mano y aceptas sujetarte a ella, entrelazo nuestros dedos y te jalo atrayéndote con anhelo, sonreímos y nos unimos de nuevo en un beso, saboreo tus labios y cada rincón dentro de tu boca, sabes dulce y me embriagas, me siento atraído por todo tu ser y solo quiero hacerte el amor.

Hoy quiero que las palabras sobren, hemos compartido bastante por teléfono. Hoy quiero reconocer la tibieza de tu piel, los recónditos espacios de tu cuerpo que sé te hacen estremecer, quiero acariciar cada palmo y reconocer la melodía erótica que nace de tu garganta cuando me uno a ti y sabes que este lenguaje nuestro también sabe decir te amo con cada roce.

Quiero verte
(Irás a dormir ahora) otra vez más
Neh, bebé te llamaré mañana también
Está amaneciendo un nuevo día. Di wow
Bebé ten un buen día mañana también
Podemos encontrarnos en un sueño, te amo
No te preocupes

Buenas noches oh my girl, oh my girl
¿Estás dormida?


POV´S Yunho

Un mes transcurrió desde aquellos días que pasamos solos tú y yo, te extraño todavía más que antes de nuestro reencuentro. Quiero hablar todo el día contigo, concertar de nuevo una cita y escapar a la realidad. Miro constantemente mi móvil casi deseando que suene cada minuto con algún texto o tu nombre parpadeando en la pantalla porque me llamas. Quiero escucharte decir que me extrañas tanto como yo a ti, que no pasa un solo segundo sin que me pienses y sueñes con volver a aquel lugar para dormir entre mis brazos o acurrucarte en mi pecho y admirar juntos las estrellas parpadear en el oscuro firmamento de la noche sentados bajo el porche de la cabaña.

Quiero verte de nuevo, quiero desaparecer la distancia y olvidarme de todo, estrecharte entre mis brazos y no dejarte ir nunca más. Quiero sentir que no hay más trabas, que los obstáculos no existirán más y que todo cuanto tenemos en el camino es la determinación de vivir nuestro amor sin preocuparnos por absolutamente nada más.

¿Podremos hacer realidad un día todo esto?
Voy a creer que sí.

Escribo un texto y te lo envío sin pensarlo dos veces. Déjame ser impulsivo por una vez en mi vida. Pasan los minutos y no recibo una respuesta, puede ser que estés durmiendo, después de todo ahora estás al otro lado del mundo en una gira con Junsu y Yoochun, ChangMin y yo hacemos lo propio preparándonos para nuestros compromisos.

El resto del día se me fue andando en la nube, sonrío bobamente ante mi pensamiento cursi, pero no me importa, incluso ChangMin me cotillea ahora constantemente. Él siempre ha sabido aprovecharse de las cosas que sabe para molestarme, ¡ni porque soy su hyung! Pero así le queremos, ¿verdad, Jaejoong ah? Con todo y el humorcito que se llega a cargar y que nunca le gustó sentirse nuestro crío. Nada importa, seguimos siendo una familia, y habrá de llegar el día en que no tengamos que ocultarnos para vernos, el día en que todos podamos reunirnos para comer o ver una película.

Es noche ya, hemos terminado el ensayo y me dirijo a la ducha antes de partir, me echo la toalla al hombro y antes de entrar en los baños escucho el tono de mi móvil, casi lo boto al suelo por las prisas con que quiero atender… tú me llamas…

- lo siento, me quedé dormido y el móvil se descargó, luego salimos temprano y de prisa para iniciar los ensayos para el concierto y ya sabes cómo es todo esto… - dices de inmediato y yo termino sentándome en el banquillo sonriendo medio ido porque simplemente escucharte me hace feliz… - ¿Yunho?

- ¿sabías que tu voz es alicante para cualquier pena?... – susurro de pronto y te escucho susurrar apenas un bobo que me hace sonreír ampliamente… - te he extrañado…

- también yo… - escucho tu sonrisa y las voces de Junsu y Yoochun llamándote entre bromas, voces ajenas para mis oídos también se escuchan, debe ser gente del staff… - lo siento, tengo que irme, si aún no duermes, llámame más tarde, ¿Bien?…

- cuando tengas un rato libre mándame un texto, te llamaré entonces…

- ¿Y si te despierto?

- de todas formas estás en mis sueños, será mucho mejor si despierto para escucharte ya que no puedo verte o correr a tus brazos, JaeBoo…

Escucho que te llaman de nuevo y tú maldices por lo bajo como en contadas ocasiones haces cuando te sientes frustrado, murmuras un hasta luego y ese Te Amo que correspondo antes de colgar y suspirar.

Esperaré impacientemente para poder llamarte de nuevo, no importa si es en un par de horas o mañana, anhelo cada momento como éste, en los que aún sin intercambiar demasiadas palabras nos decimos lo suficiente. Porque están las confesiones silenciosas de sentimientos profundos que sabemos nos pertenecen hoy y para siempre. Volvemos al departamento y por horas mato el tiempo entre los programas de la televisión o la lectura de mangas. Todavía no ha sonado mi móvil pero sé que lo hará, no romperás esa promesa…

- es tardísimo ya, en Seúl debe estar a punto de amanecer… ¿Todavía quieres hablar? Lo siento por despertarte… - leí tu mensaje y sonreí como bobo, ciertamente no he pegado el ojo y el sol está por despuntar, pero no pienso decírtelo, me reñirías y mandarías a dormir por lo menos una hora…

Y no pienso hacerlo, quiero ver el amanecer mientras escucho tu voz y siento que así como nace la mañana, lo hace un día más de nuestro amor.

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DIRECTRICES
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WEEP (Parte 3)


Siempre pensé en ti mientras caminaba por este camino
Algunos han cambiado y algunos no
El significado o definición de la felicidad puede variar de persona en persona
Pero al menos tengo aquí el lugar al que puedo llamar hogar
El tiempo vuela y nunca se detiene. Pero como vivir el mañana
Lo escogeré como me diga mi corazón
Quiero enviarte tantos “gracias” como sea posible de cualquier modo que pueda ahora
Esa es la razón por la que estoy aquí


*****

Tanto Jaejoong como Yunho saben que aquel bache en su relación no fue sino una prueba de amor, aprendieron a vivir por cuenta propia sin esa mitad del alma que hasta entonces había sido su más grande sustento, el apoyo leal e incondicional que estaba ahí en todo momento. Habían aprendido a valorarse, no porque no lo hubiesen hecho antes, tan solo desde perspectivas diferentes. Todavía tienen que conformarse con los encuentros ocasionales, los cientos de textos o las largas llamadas aunque haya semanas enteras en que a lo sumo duermen unas pocas horas.

Saben también que todavía tienen un largo camino por recorrer, sea que la situación legal de JYJ con aquel monopolio llegue a buen término o termine en cualquier otro panorama aún los menos pensados e inesperados. Por supuesto que aún están los días en que se sienten demasiado solos, o en los que al hablar por teléfono sueñan con anular la distancia y estar sentados uno al lado del otro, compartir un beso y dormir abrazados.

¿Qué es la felicidad?

Hemos de encontrar gran variedad de definiciones, la mayoría quedarían en respuestas subjetivas sin mayor argumento teórico. En una ocasión Yunho le preguntó a ChangMin acerca de esto, el morocho le respondió con tono elocuente así…

- la felicidad se concibe como una cualidad producto de un estado de armonía interna que se manifiesta como un sentimiento de bienestar que perdura en el tiempo y no como un estado de ánimo de origen pasajero…

Yunho pensó entonces en que así es como se sentía cuando pensaba en Jaejoong, cuando le escuchaba, cuando lo veía, cuando podía tomar su mano, cuando le abrazaba, cuando le besaba, cuando le acariciaba, cuando lo consuela, cuando se sabe capaz de calmar sus enojos, cuando enjuga sus lágrimas y recibe a cambio una sonrisa de agradecimiento… cuando escucha ese Te Amo que recarga por triplicado todas sus energías…

- …A veces confundida con la alegría de carácter emocional y efímero, la felicidad perdura en el tiempo y se identifica como una cualidad, como ser alto, fuerte o inteligente, así mismo una persona es feliz. No se trata de un simple estado de satisfacción como la alegría, la felicidad se considera un estado de armonía interna.

ChangMin terminó de explicarle en aquella ocasión y Yunho sonrió todavía más. El morocho supuso que estaba conforme, que pensaba en Jaejoong y concluía que es feliz porque le tiene, aunque tengan muchas cosas que no son exactamente ideales como el no poder verse a menudo o tener que hacerlo a escondidas.

Sin embargo, ChangMin jura que si aquella pregunta les fuera hecha a Jaejoong y Yunho, ambos jóvenes dirían el nombre del otro para describir la felicidad, y eso para él estaba bien; sabe que no aspiran a la felicidad utópica del mundo color de rosa libre de problemas, penares u obstáculos de diversa naturaleza.

Y es que a decir verdad, la sola existencia del otro les vale…

Lloré porque tú estabas llorando
Pero es por tristeza
Estoy feliz de ver que estas aquí
Las lágrimas brotan de mis ojos

La promesa que hicimos mirando el cielo despejado
Pienso en eso siempre que me siento un poco deprimido
El cielo de hoy es como el cielo de ese día… es el mismo
Ciertamente no ha cambiado

Canto porque estás viendo
No es por nada más
Solo el hecho de que estas aquí
Hace brotar la alegría de mi corazón



Y han ido comprendiendo con el tiempo que madurar en las buenas y en las malas es lo que realmente enriquece no solo al pensamiento y a la personalidad, sino también al corazón y en consecuencia al alma. Verse a escondidas y permanecer como pareja en el anonimato es una especie de estigma, pero son felices de cargar con él, porque así tengan que esperar semanas enteras para poder estar juntos, abrazarse y compartir el calor, ellos saben que están en su momento para disfrutar de aquello porque llegará un mañana en que puedan hacerlo en absoluta libertad.

Que es grato contar con más de aquellos te extraño que vienen acompañados de besos y susurros de palabras sensatas, no más de promesas que puedan no cumplir, sino simplemente de aquellos momentos que sí, que pueden compartir y hacer realidad. Momentos como esos en los que se sonreírse mientras bailan en medio de la estancia de su lugar especial es un recuerdo hermoso que grabar en la memoria.

Que lloraron demasiadas lágrimas es una verdad, que todavía han derramado más de aquellas gotas de agua salada también lo es, pero estas han venido ya no de la incertidumbre ante la separación o por sentirse sumidos en la depresión por los problemas que vinieron a raíz de la demanda todavía activa; estas venían de la frustración por no empatar una fecha en la que ambos pudieran compartir un par de días o cuando los compromisos les obligaban a cancelar las ya fijadas. También están esas lágrimas de felicidad cuando hacen el amor y alcanzan el éxtasis, cuando ser uno se vuelve el momento más hermoso y significativo.

Y están esas lágrimas, las que caen cuando un solo gesto conmueve al corazón y el alma se regocija en aquella felicidad entrañable que solo quienes la viven pueden realmente comprenderla.

No pude olvidarte, no hay modo en que pueda olvidarte
La sonrisa enfrente de mí es tan preciada para mí
He estado esperando por verte, es genial poder verte finalmente otra vez
Por favor quédate conmigo el resto de nuestra vida


Y están ahí… los días, las semanas, los meses e incluso un par de años desde la demanda impuesta finalmente han pasado. La distancia los sigue separando, las injurias y todo obstáculo posible de levantar siguen apareciendo en cada uno de sus días. Han vivido de todo, pero la peor parte ha sucedido ya. ¿Que todavía extrañan cuando eran cinco? Sin duda, pero por ahora solo pueden seguir adelante.

- Jaejoong ah… - el moreno le llama al tiempo que pasa aquella manta por sus hombros y le abraza la cintura besando su mejilla… - no deberías salir así sin más, el frío ha comenzado…

- quería ver el atardecer, Yunho ah… - susurra y se recarga contra el cuerpo tras de sí… - la puesta del sol es hermosa aquí, porque estoy contigo…

- lo es… - sonríe y admira unos instantes aquel astro ocultándose en el horizonte entre montañas, el tono nacarado y rojizo cubre el cielo y baña el paisaje… - es bello, pero todavía está entre mis brazos el ser más hermoso del mundo… - murmura con cariño y nota las mejillas de su novio motearse de intenso carmín… todavía tiene ese poder sobre él, todavía tiene la capacidad de sonrojarle y parecer casi adolescentes… todavía pueden sentirse en aquellos momentos que no hay otro mundo más allá de aquellas montañas que no podría comprender su amor… o que está un monopolio regido solo por dinero y ambición de poder…

- Yunho ah, estemos juntos eternamente… - Jaejoong le pide luego de girar lo suficiente para mirarle a los ojos…

- incluso si existe algo después de la eternidad, aún ahí estaré contigo, JaeBoo… - Yunho sonríe y sus labios se unen en un beso tierno…

Los últimos rayos de sol caen con debilidad sobre el paisaje y los nacarados tonos bañan cálidamente a ambos, los brazos de Jaejoong suben y se afianzan tras el cuello de su novio, Yunho sujeta más de cerca su cintura y sus labios compaginan con dulzura. La manta cae al suelo pero de momento no importa demasiado, el calor que emana de sus cuerpos nace desde sus almas enamoradas y es suficiente para cubrirles del viento fresco que sopla con calma. La noche cae despacio, las estrellas adornan el firmamento y la luna aparece para hacerles compañía. Es casi perfecto…

Casi, porque el único ingrediente que podría faltar para el cuadro ideal es una sola cosa: que fuese perdurable. Pero ambos lo saben, aquello dura solo un par de días. Sin embargo, todavía es suficiente, porque tienen algo más valioso que nunca se extingue –lo saben porque han superado tal vez la prueba más difícil-, y ése es el amor mutuo, paciente a pesar de las circunstancias, egoísta incluso en ocasiones, pero lo suficientemente firme para no ceder. Joven y tenaz, aunque al mismo tiempo experimentado y vivaz.


Y no, ésta vez no terminaremos esto con un FIN, porque es el inicio de una vida por delante juntos, dejemos el libro abierto para escribir después nuevos capítulos, aún hay demasiadas páginas en blanco que llenar, experiencias que vivir y narrar. Dejemos abierto también el corazón para que puedan compartirnos más de sus felicidades y alegrías, y por qué no, también de sus tristezas y penares, habrán de venir, lo sabemos y lo saben, pero ésta vez saben también… que el amor es eterno y el corazón un aprendiz constante.



YunJae. Lemon en Canadá.
• 2Min Shinee. Dulce, tierno. TaeMin le dedica una canción al amor de su vida. Minho aparece de pronto.

• YooSu. Meloso y maduro. Celebración por el premio de Yoochun.
YooSu. Acción, romance. Yoochun considera a Junsu el asesino de su prometida, le investiga y al acercarse con aquella intención, conoce facetas de Junsu que le van confundiendo mientras el amor nace entre ellos.
• GTOP. Sin idea. Algo sensual.
YunJae. Sin idea.
• KenMin. Sin idea.
• HiroxMin. Sin idea.
YooSu. Lemonoso y meloso.
• KhunWoo. Sin idea.
• YooSu. Chocolate idea principal, lemonoso y amoroso. Con un Yoochun sexy y seductor, apasionado, pero tierno con Junsu.

• YooSu casado. Yoochun y Junsu son demasiado celosos el uno con el otro. Ligero drama. (En proceso)
• YooSu & KhunWoo. Junsu y Wooyoung se sienten tristes por ser catalogados como tontos o sumisos al ser los uke de sus respectivas relaciones. Yoochun y Nichkhun pueden tratarles demasiado así sin darse cuenta. Su y Woo se hacen tan amigos que la relación es malinterpretada por sus parejas. Celos.
HayaxMin. Pornoso y romántico. Cita al cine. La película es a lo que menos prestan atención.
• ChangMinxHamao. Algo tierno. Sin idea.

• KoMin. Sin idea. (En proceso)
• KenMin. Sin idea.



Escritora fiel de YooSu & YunJae, Minxamanteenturno (excepto Minho y los otros 4 bebos >.>), KhunYoung, ChanHo, JayTaec, 2Min Shinee, DaitoxKey, DonniexKey y ocasionalmente blingdubu.
PD. Y si hay discordia entre YS o YJ nunca por causa de los otros integrantes de DBSK.
PD 2. En realidad a Min la pareja se le elige previo casting con Maki ;3

Gracias ;D